— ¿Pero que habilidades podrías tener?— Preguntó Dilan.— Eres una chica, que ni defenderse de un mocoso como Milo, puede...—
— ¡Es suficiente!¡Por tu insensatez tú serás su maestro y punto!¡Partirlas con ellos al amanecer!—
De vuelta a la ceremonia de la Luna Roja.
Los gritos, y rugidos de emoción se escucharon por todo el valle dando por terminada la ceremonia.— Aiacos y Geist. Sean bienvenidos a este nuevo círculo de su familia, la luna roja es perfecta para una unión y ... Es propicia para engendrar...—
— ¡Que...no seas tan directo, Lune!— Reprochó Aiacos muy apenado. Geist solo se ruborizó.
— No eh dicho nada fuera de lo común... Eso hacen las parejas después de su unión...—
— S,sss,si yo,yo creo que es lo correcto, m...Aia...cos— Aún con todos los nervios de punta, tenía que acostumbrarse a ser la esposa de uno de los tres hermanos líderes de la órden.
— Ves ella es más sincera... Felicidades Geist, estoy seguro que ... Te acostumbrarás, a vivir con este pedaso de bestia— Lo dijo en son de broma y un toque sincero a la vez, el no le tenía tanto odio al chico, como sus hermanos, a decir verdad lo veía como un niño, en medio de tantos malnacidos.
Lune era el demonio que se encargaba de dar un no o un sí; para que las cosas se llevarán a cabo, también profesaba ceremonias, ritos, y también sacrificios...
La ceremonia termino, y todos debían regresar a sus puestos; los que fungían como bijías, solados, etc se quedarían en los alrededores. Mientras que el resto, a sus hogares; en los alrededores del palacio. Para Geist, venía a lo que más miedo le tenía; aunque fuera una Demonio, ella seguía siendo mujer, por lo cual sentía miedo, no tenía ninguna experiencia, ni mucho menos una explicación de como era perder su pureza, y aún peor con un Demonio...
Caminaron hasta los apocentos de su ahora esposo, las piernas le temblaban, y su corazón latía a mil por hora. Su cerebro le decía que no se alarmara , que después de todo ella era una Demonio, ¿Que podría salir mal? Por fin llegaron frente a las puertas de la habitación, Aiacos las abrió invitándola a pasar, ella dando un suspiro dio un paso, adentrandose así en la enorme habitación, cuyo interior era adornado por enormes ventanales cubiertos por persianas de color ocre, y tonos negros, una cama matrimonial, cubierta por sábanas rojas y las almohadas cubiertas con telas negras. Un amplio tocador, y un gran armario. — Ahora está será tu habitación también, tus cosas las trajeron ya, y están ordenadas, pero si quieres hacer algún cambio está bien. — El ambiente era tenso, y para Garuda era más que perceptible el temor en la chica. Se sentía aliviado pero a la vez destrozado. No tenía idea exacta de como reaccionaría — Acomodáte, no te preocupes, yo no dormiré contigo hoy, tengo que hacer guardia...
— Pero...— Coloco su dedo sobre sus labios callandola.
— Aún no estás lista, además no creo que estás enamorada de mí, t... tú te mereces alguien mejor que yo— le dio un beso en la frente, y salió por uno de los ventanales, dejándola con miles de dudas en su cabeza.
—¿ Por qué te casaste conmigo?— Su duda se aferró al vacío, pues ya se encontraba sola... Oh al menos eso creía. Ni Aiacos, ni ella percibieron la presencia de una mariposa, en la habitación... Esta al ver qué el joven partió, salió con sigilo, dirigiendo su vuelo hasta su amo.
Un joven de ojos similares a los suyos pero de color magenta, alas color amarillo, con tonalidades verdes, y negras, sus cabellos rosados, de su cabeza emergian unas pequeñas antenas.— ¿ Lo que sospechaba el señor Radamanthys es real? — la pequeña mariposa de poso en su dedo, comunicándole lo que había observado. Sonrió, ya que de ser así, solo significaba una cosa — Aiacos... ¿ Que estás tramando? Ahjajajaja ¡Esto le encantará al líder!— alzó vuelo dirigiendose hasta los apocentos de su amo, líder y señor.
— Señor, Radamanthys...— En la torre más alta del Castillo, esa donde le permite observar todas sus tierras y algunas llanuras; que aún no habían sido dominadas por sus tropas. El Demonio de cornamenta puntiaguda, y cabellos rubios, se encontraba sentado en su trono admirando la sublime belleza de su destrozado reino.— Adelante Myu... ¿Que te trae por aquí?—
— Sus sospechas, son ciertas. El bastardo, no consumó su unión, dejó a su esposa en la habitación y él partió ha cumplir con su tarea habitual... — Estás palabras hicieron que Wyvern girara hacia donde el chico, con una sonrisa de lado, y sus ambarinos ojos brillando con malisiosas intensiones.
— Interesante... Muy bien Myu, quiero que los mantengas vigilados, y... Envía a una de tur criaturas a investigar a la aldea más cercana, algo me dice que Aiacos... Se las verá conmigo, antes de lo que tenía planeado — sus ojos aumentaron su brillo. Y Myu se dispuso a cumplir con las órdenes de su líder.
— Como usted ordene mi Lord.— La sentencia de muerte de Aiacos, estaba iniciando a ser escrita, pagaría caro la traición a los suyos, la deshonra para los Demonios y por la falta cometida para con su discipula.
Al día siguiente en la aldea.
— Sinceramente no veo por qué tienen que acompañarnos, somos lo suficientemente valientes y sobre todo responsables para lidiar con el mocoso y nuestra búsqueda — Dilan, oh mejor conocido como la Bestia Cankro, era un tipo por demas revelde y sádico, con un humor más negro que la penumbra de la noche — ¡Shura, tú qué eres como el segundo al mando porque le haces caso a Shion, yo no tengo cara de niñero!—
— Dilan, cállate, vamos los suficientes y además ir solo nosotros de hombres, es como dejar a Kanon cuidando a Milo durante un día en medio de la nada.—
— ¿Que quieres decir con eso, cabra loca?— Kanon alcanzó a escuchar la conversación, y se molestó que desconfiaran de su responsabilidad.— ¿Cuando he abandonado a Milo?¡Jamás, señores Jamás!— Saga en ese momento se les unía, sudo frío y al igual que los presentes solo lo observó con una mirada llena de incredulidad — Okey,Okey tal vez una o dos veces... Okey tal vez muchas veces. Pero eso no quiere decir que no aprecie al mocoso.
— Shura, Aioria,Kanon y Saga, buscaran la fuente,recuerden son las flores las que debe oler. Tienen que apresurarse dirijanse por las estrellas; Kanon, no bromees, en cuanto a Dilan, Ian, Marín y Shaina, ustedes se quedan a medio camino, justo donde se alzan las montañas del dragón, ahí será tu punto de entrenamiento. Ian y Marín te asistirán en lo que necesites, encuanto a tí Dilan, no seas Idiota. Ella es capaz de soportar todo lo que venga. Deja de renegar que los acompañará por no saber medir tus palabras.Partan ya— Obedeciendo a Shion, emprendieron su viaje.
Kanon de liberó de Milo, pues el pequeño disfrutaba de viajar en brazos de Shaina; Siendose sincera, no podía negarse al pequeño, era una ternura; algo extraño era que Marín nunca lo cargaba, podía cuidar de él, ayudarlo en sus fiebres, pero jamás lo cargaba. Otro aspecto importante que había notado era que, cuando lo atacaban las fiebres y no bajaban por más esfuerzo que hiciera, Marín lloraba desconsolada, a lo que su esposo llegaba y le susurraba al oído, la pelirroja solo negaba y seguía llorando.
— ¡Te digo que no!¡Saga solo iré cinco minutos y me regreso! —
—Por última vez, Kanon ¡No vas a ir a ningún lado! El cruce está a cuatro horas de aquí y tendrás que seguir con Milo a cuestas...
Shura, Aioria, e Ian tenían una poderosa jaqueca, viajar con las bestias gemelas no era cosa fácil.
—¡ Kanon, buto! jajaja — la risita inocente de Milo, saco a todos del cuadro de pelea. Milo se burlaba de la bestia menor, porque Saga lo jalaba de la oreja lo llevaba a rastras. El pequeño daba aplausos y se hechaba a reír, mientras escuchaba al menor quejarse, por tal atrocidad.
— Viajar con ellos siempre es así — le dijo una voz detrás de ella. — Saga siempre está preocupado por Kanon; pero el infeliz piensa que todo es diversión, él casi nunca está en batallas, por lo irresponsable que es, además así Saga pelea mucho mejor, y no se desconcentra. — Río un poco, para romper la sorpresa en la chica.— Si te preguntas ¿ Por qué Marín no carga a Milo...? Es porque ella siente que, lo que el tiene es en parte culpa suya...—
— Pez ha llegado la hora de separarse... El camino se ha bifurcado, indica que nuestro camino juntos ha terminado — Anuncio Saga.— El camino augura grandes retos, recordemos que los Demonios y nosotros tenemos una guerrera que ganar. Milo depende de nosotros para regresar a la normalidad.
La horcadura del camino señalaba dos direcciones, a la derecha un denso y abundante bosque, y a la izquierda, un camino con pocos árboles, que daban paso a la luz solar. El de la derecha era el bosque del Dragón. Para llegar donde se elevan las montañas se debe pasar por un pequeño poblado, no habitan muchas personas pero si las suficientes como para atraer a los Demonios.
—Bien, muchachos hasta aquí. Kanon, toma a Milo...— El pequeño alacrán se aferró más a Shaina, no se quería separar de ella, negaba con su cabeza.
—Shura, no quiere venir conmigo.¡Ya sé que Shaina vaya con ustedes y yo me quedo con ...
— ¡Ni soñarlo Kanon!..— Saga se acercó a ellos y tomo a Milo en brazos — ¡ves!¡No entiendo por qué te cuesta tanto trabajo cargarlo! Toma... Seguridad, eso es lo que tú no le transmites y Shaina y yo sí lo hacemos, por eso el no quiere estar contigo.
— ¡Pues si tanta seguridad le transmiten, por qué no son sus nuevos padres y ya!— Kanon logro hacer que su hermano y la Demonio se sonrojaran en gran manera.
— Disculpe señorita no qui...
— Déjalo así Saga. Kanon a la siguiente te dejo sin desendencia— Gritó la de cabellos negros. Dando por terminada la conversación.
— Bien, suerte en su entrenamiento Shaina. — Shura dio la señal y se encaminaron a los senderos.
Shaina comenzó a sentir como el aire se volvía denso, y una niebla cubría todos los árboles, los cuervos grasnaban sin parar. Dilan y Afrodita se pusieron alerta,al sentir todas esas vibraciones; mismas que no eran parte de ese lugar. En lo alto se escuchó un fuerte aleteo era Marín quien trataba de alejar una parvada de ferozes cuervos, cuyos ojos ardían en llamas. En lo más profundo del bosque se escucharon gritos de auxilio.
—¿ Marín puedes tú sola?—
— ¡QUE PREGUNTAS CANGREJO!¡VAYAN !—Los chicos corrieron en dirección de los gritos.
Eran demasiados cuervos, ya estaban cansando a Marín, las patadas que ella lanzaba ni siquiera llegaban a golpearlos, su cuerpo estaba siendo lacerado por las alas y los picos de las aves negras. Apunto de dejarce vencer, una figura tiro a una gran cantidad de cuervos al suelo...— ¿Que?
— Necesitas ayuda— Le dijo Shaina, sonriéndole. Había logrado quitarle unos puñales, a Dilan, empleando su agilidad y destreza los utilizo como si fuesen sus garras. Claro que no sería fácil, pues más cuervos salieron al ataque. Así dio inicio la batalla...
Continuará.
Hola. ¿Cómo están?
Aquí está el la continuación del fic. Se que me tardé un poco, pero lo logré, espero traer la continuación de "Loco x ti" mañana o pasado. Gracias por sus hermosos comentarios. Espero les guste. Hasta pronto.
¡A otra Dimensión!..
