Reino Bartfort. Cap 1: Festividades desviadas.

Este es el Reino Holfort, una pequeña nación aristocrática, yo soy León Fou Bartfort, la familia Bartfort pertenece a la nobleza, pero somos nobles del rango más bajo, Barones; y somos vistos por la demás nobleza como los nobles pobres o nobles plebeyos.

Pero yo guardo un secreto , y es que está es mi segunda vida, este hecho lo recordé a los 10 años, para mí mala suerte reviví en el mundo de un juego otome, en un mundo de magia y fantasía, un mundo dominado por las mujeres. Al ser el hijo de una concubina no tengo derecho al título de noble, pero eso no me importaba, había descidido vivir una vida pacífica, pero esos planes fueron arruinados por la segunda. Mujer que más he odiado, la esposa legal de mi padre, a los 15 años quizo obligarme a casarme con una vieja anciana de 50 años solo recordar esa mujer me da escalofríos, así que decidí salvar mi pureza y virginidad.

Para no hacer larga mi historia use los conocimientos de mi vida pasada para conseguir a Luxon el mejor objeto trampa que pude comprar, en mi otra vida, me salve del matrimonio forzado, gane dinero y reconocimiento así como un territorio propio al fin mi anhelada vida pacifica estaba a mis manos, o eso creía ...

Es triste recordar cómo mis ideales se desmoronaron, el Reino me dió un título de nobleza, fui a la academia de nobles, tenía que buscar esposa, conocí a la protagonista, a la villana y los príncipes, pensé en tener una vida escolar siendo un personaje del fondo. Pero otra vez la vida me cambio mis planes. Alguien alteró el camino del juego y intento tomar el lugar de la protagonista, al conocer el destino fatal que me esperaba, interviene, pero porque?...porque ? ... Nada sale como yo espero... Recordarlo me causa frustración.

Se qué ya saben lo demás así que seré más breve; terminé convirtiéndome en el héroe del reino, la protagonista Olivia y la villana Angela Redgrave; terminaron enamoradas y comprometidas conmigo. Una vida pacifica al lado de dos hermosas mujeres me esperaba, y que creen ..,. Correcto, todo se volvió a arruinar, quien quizo ser la protagonista era mi hermana, de mi vida pasada la mujer que más odio, pero no acaba ahí, este juego tenía dos continuaciones. Así que tuve que ir al escenario del segundo juego, y ahí también todo salió mal...(T-T)

En fin la protagonista del segundo juego tambien se enamoro de mi, me convertí en su guardian y ella en mi sacerdotisa, salve el escenario del segundo juego, y obtuve mi tercera prometida. Regrese a mi hogar, volví a las academia, volví a salvar el reino, mi poder y influencia me convirtió en el blanco del santo Reino de Rachelle. No daré detalles ustedes los conocen.

En tres años asiendo en la nobleza hasta el título de Duque, el reino depende de mi para mantener su existencia, una carga más en mis hombros, mis vasallos son inútiles y una carga. Mi vida no es la que soñé pero aún así me alegro de tenerlas, Olivia que con su ternura y amabilidad me conquistó; Angela su elegancia y madures me hacen amarla y por último Noelle su carisma y alegría, hicieron que se abriera paso y me enamorara también de ella.

Pero...pero... La verdad es que ... Ya no puedo más... Siento que pronto me romperé...

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El Reino de Holfort se encuentra celebrando el aniversario de la fundación de la nación, así mismo celebraban la reconstrucción de la capital, después de los disturbios causados por los exnobles, a la celebración se le suma el hecho de que el Reino logro evitar la guerra contra las demás naciones, el derrocamiento del Santo rey de Rachelle, quien era el principal histigante de la guerra, no todo era color de rosa; pues a pesar de que Rachelle ya no era una enemiga, una rama militar, seguía lanzando ataques con armaduras mágicas, pero el reino estaba seguro gracias a su héroe: León Fou Bartfort.

Cada intento de venganza de los radicales de Rachelle, había acabado en una derrota, así que los ciudadanos se sentían seguros, y las festividades se realizaban. Las calles, esquinas y casas, de la capital se habían pintado de colores vivos y alegres; adornos colgaban en los aires, los puestos de comida callejeros abundaban, los artistas circences y músicos ambulantes se apoderaban de los espacios que podían encontrar y armaban sus espectaculos.

En el palacio Real en el salón más grande se realizaba un baile en honor al Duque Bartfort, tanto nobles fronterizos cómo capitalinos, fueron invitados, mesas llenas de todo tipo de platillos, una banda musical que llenaba el ambiente con sus armonias. La reina Milene que había organizado todo había preparado lo mejor de lo mejor, para el deleite de todos los invitados.

En el centro del salón, en la pista de baile León Fou Bartfort bailaba acompañado de una de sus prometidas, eran el centro de atención, las miradas no se apartaban de ellos.

- vamos León deberías sonreír más, acoso no soy buena compañera de baile. - Olivia levanto la vista aquellos ojos inocentes que hacían vibrar su corazón, ella vestía un elegante vestido blanco, largo hasta los tobillos, el vestido resaltaba sus atributos femeninos, tenía la espalda abierta.

- Livia como podría pensar eso, eres mi prometida te amo como eres, además eres tú la que estás nerviosa, por las miradas de los demás, verdad?. - León vestia un esmoquín negro, que destacaba su atlética silueta.

- Este ... Bueno, sabes que no soy tan sociable como Angie, o tan energética cómo Noelle, pero estoy decidida a dar todo para ser una esposa adecuada. - al principio están nerviosa al escuchar abiertamente que León la ama, ella sabe muy bien que él no era de esos chicos que dijeran las cosas a la ligera.

Mientras ellos seguían su baile, entre los espectadores se encontraban un grupo de chicas que charlaban muy animadas.

- Livia y León hacen una gran pareja, quiero volver a bailar con él. - Noelle laa tercera prometida de León sentía una ligera invidia, ella ya había tenido su turno de bailar; ella vestía un vestido celeste que llegaba hasta sus rodillas, con bordados de rosas, apretaba levemente su busto para su gusto.

- Si hacen una gran pareja, pero León está distraído, recientemente no descansa como se debe, además parece cansado.- Angie conocía muy bien a León y sabía que algo andaba mal. Ella vestía su color preferido rojo, un vestido de tubo, incluso un poco más corto que el de Noelle.

- Noelle no deberías ser acaparadora, permite a las demás que tengamos nuestra oportunidad. - Clarise hablo mientras se les acercaba, con elegancia en su vestido verde.

- Angelica, una dama debe saber cuándo hablar de las debilidades de su hombre, León es el único hombre que realmente vale la pena del reino, lo quiero... - Dreirde hablo sin tapujos y espreso sus motivaciones.

- Clarice senpai y Dreirde senpai, no olviden que León es mi prometido; Liivia, Noelle y yo seremos sus esposas legales. - Angie defendió su territorio.

Noelle simplemente escucho, pero no tenía interés en discutir sin sentido, solo miraba como Clarice y Dreirde molestaban a Angie. En el fondo cerca de las mesas de comida estaban Marie, Kara y su quinteto de enamorados.

- wooooowwww la comida es deliciosa, comeré hasta reventar. - Marie intentaba comer lo más que pudiera,

- Marie-sama, coma con más delicadeza no estamos en la casa, lastima que Kay no podía venir el ama los postres de flan.- Kara intentab que Marie recordara la etiqueta, pero ella misma estaba acabando con los postres uno tras otro.

- Marie vamos a bailar.- los cinco inútiles se arrodillaron al mismo tiempo y le extendieron la mano, ellos habían acordado hacerlo a la vez y así Marie dejaría en claro quien era su favorito.

- No quiero, prefiero seguir comiendo. - sin voltear a ver se negó con una friadad que los dejo ahí petreficados.

Por otro lado muchos nobles hablaban de los acontecimientos más recientes.

- el reino está iniciando su época dorada, la prosperidad nos espera. - el noble sonrió feliz.

- Al principio no entendía porque el Rey Roland, se esmeraba en ascenderlo, pero ahora lo entiendo un mounstro como ese, el reino no lo puede perder.- este noble hablo con seriedad

- esperaré mi oportunidad y le ofrecere mi hija al Duque Bartfort, no importa si solo la toma como amante ocasional. - el noble se relamio los labios al imaginar los beneficios que podría obtener al darle a su hija.

- es lamentable que sus objetos perdidos no puedan ser tomados- el noble bebió vino con sus ojos ambiciosos brillando.

- Deberiamos aconsejar al Rey y iniciar a conquistar otras naciones. - el noble ya ebrio solto una carcajada.

Los comentarios de los nobles con ambiciones abundaban, pero entonces en la pista de baile se, podía ver la figura de León y la de la reina Milene.

- Duque está seguro, que no tendrá problemas por bailar conmigo. - Milene en su vestido de gala estába radiante, no podía explicar el motivo de sus nervios pero el toque ligero de los dedos de León en su cintura tenían sus mejillas de rojo.

- Mi Reina, cuando estás frente a mi nada del mundo me importa, solo ver esos ojos.- León perdía la cordura al estar con la Reina.

- Duque... Yo...yo... - la reina no entendía como un niño de 17 años podía estremecerla, con sus palabras.

- Mi Reina una noche, una sola noche, solo por una noche deseo que sea mía. - León no podía medir sus palabras.

- Este... yo ... Por favor Duque no diga esas cosas.- La reina Milene estaba cautivada, tentada a caer en esas dulces palabras, pero al terminar la canción de turno se separó y recobro su compostura.

- Angelica, Olivia y Noelle podrian dejar de mirarme así, y vengan conmigo deseo tener una buena charla.- Mileine podía sentir el filo de sus miradas, pero al ver que ellas, asíntieron dejaron el salón, y se dirigieron a una habitación cercana,

León al terminar su baile recibió un no de Olivia, un jalón de oreja Angie y un. Pisotón de Noelle, luego de eso se habían retirado con la reina, León suspiro mientras se recuperaba, quizo buscar comida pero fue asaltado por un grupo de nobles, Luxon se mantenía bajo su camuflaje oculto observando.

En el salón donde la reina y las prometidas de León, llegaron están un juego de sillones y sofás, se acomodaron frente a las reina.

- Angelica, Olivia y Noelle, hay que hablar de los preparativos de su boda, pronto culminará su tercer año escolar, y se graduarán será el mejor momento de realizar su boda. - Mileine saco un tema de relevancia, que dejo sin palabras por un momento a las chicas.

- Con su debido respeto reina Mileine, no cree que eso, es un tema en ell que la familia real no debería intrometerse. - Angie tomo la palabra y hablo en nombre de las tres.

Olivia y Noelle se quedaron calladas, pero estaban nerviosas por ell tono que Angie habías tomado, contra la reina.

- Entiendo que pienses así, pero León es un Duque, y su boda es un asunto de estado, además iniciar los preparativos, ayudara a limitar los intentos de los demás nobles de poner a sus hijas cerca de León. - Mileine hablo con seriedad.

- Eso sería de ayuda, si no fuera por Luxon nos sería difícil evitar los intentos de las demás chicas de escabullirse en la habitación de León.- Olivia suspiro recordando los eventos más recientes en la academia.

Recientemente variaas chicas habían intentado ingresar a las habitacion de León, otras en las ceremonias de té planeaban usar brebajes raros, una chica llegó a insistir en que León laa había llamado aún lugar apartado y este se habia aprovechado de ella, fue Luxon quien les ayudo con cada caso, cuidar a León era un arduo trabajo.

- Reina Mileine, yo no tengo problemas en que el palacio intervenga en la boda, hay muchas mujeres dentro y fuera de las academia que intentan acercarse a León, Clarise senpai y Dreirde senpai, ellas no ocultan sus sentimientos por León, pero usted dígame qué piensa de León?. - Olivia tiro amatar con su pregunta.

- Es verdad, todas sabemos que usted le gusta a León, Mileine no como reina , sino como mujer usted que siente por León?. - Angie siguió la línea de Olivia y pregunto más directamente.

- yo .,...yo...yo...- Mileine se encontró en desventaja contra ellas sin saber que responder.

- Ahhhhh...- Noelle que esperaba que diría la reina, de repente dió un grito de dolor agarrando su cabeza, su marca de sacerdotisa comenzó a brillar.

- Sacerdotisa , tu guardian muere, tu guardian te necesita.- la voz del árbol sagrado se escuchó en su cabeza. .