THE DARK DEMON HUNTER
Capítulo 5 "Contratos Parte 1"
A la mañana siguiente Issei se encontraba despertando después del agitado día anterior, bostezando y tallándose sus ojos y a su vez la repentina luz del día que ingresaba por la ventana de su habitación se cernía en su rostro diciéndole que ya era hora de despertar de su larga siesta. Recostándose un rato en el suelo de la habitación se quedaba mirando fijamente el techo donde se comenzaba a debatir en su cabeza como librarse de esa chica peli roja que a su parecer le había costado creer que dese ahora tendría que servirle como un maldito perro, Aunque en realidad le daba igual recibir órdenes de cualquier persona que él considerara superior, esta ocasión era distinto porque se trataba de un demonio. Solo imaginarse que toda su vida fue instruido para hacerlos desaparecer y ahora... '¿Ahora tiene que servir a uno?' no sabía si era Karma o mala suerte, hasta llego a pensar que una deidad suprema lo estuviera castigando por sus errores del pasado, pero servir a un demonio ya era caer muy bajo, incluso para él que no tenía ni una pisca de respeto hacia esa raza de seres sobrenaturales. Nuevamente la idea de escapar paso por su cabeza donde se veía huyendo como un animal despavorido, pero nuevamente recordó las palabras de esa chica Rias haciendo que ese pensamiento desapareciera por completo. No quería aceptarlo aunque lo negara una y otra vez, estaba ahora con los demonios y según por lo que escucho, su vida se había alargado por algunos cientos de años más y eso solo significaba una cosa, tendría que soportar los caprichos y ordenes de una chica demonio, a parte que ahora la imagen de sus hermanos apareció en su cabeza generando un sentimiento de molestia y fastidio por saber que ahora trabajaría al lado de ellos, por un lado no le agradaba para nada su hermano y hermana mayor, pero su hermana pequeña Asami era otra historia, aunque el día anterior lo había golpeado con mucha fuerza no le tomo mucha importancia, ya que en el pasado ellos dos fueron muy unidos desde pequeños, así que asimilo su actitud de rechazo como algo pasajero por no verlo hace 10 años.
Pasando unos minutos en los que no hizo más que pensar en su vida, un pequeño sonido proveniente de la puerta de la habitación llamo su atención. Volteando su mirada en dirección de la puerta, se colocó de pie para a continuación girar la manija de la puerta llevándose con la interesante sorpresa de que era Asia quien se encontraba del otro lado. La rubia al darse cuenta que Issei ya se había despertado le dedico una pequeña sonrisa amistosa mientras que el castaño seguía con su actitud inexpresiva y poco social como ya era costumbre. Asia noto esto y no pudo evitar sentir una pequeña tensión en el ambiente imaginándose que posiblemente se encontraba molesto por haberlo despertado o que aun sentía enfado por lo sucedido el día de ayer, pero aun con todos estos pensamientos detrás no perdió de vista el verdadero motivo por el cual se encontraba ahí.
- Asia: Issei san es hora de desayunar, así que vine a despertarte.
Tomándose un momento para procesar la información, issei se quedaba un poco extrañado por esa situación y era bastante normal, porque ahora que recordaba, normalmente no solía comer absolutamente nada durante la mañana, fruto del aprendizaje de su maestro en su niñez. Pero aun así sabía que necesitaría energías para hacer llevadero el día y solo dando un pequeño suspiro relajo más su expresión seria mirando a los ojos de Asia.
- Issei: Creo que me vendría bien algo de comer.
- Asia: Si.
Caminando por los pasillos siendo seguido por Asia, issei se preguntaba cuánto tiempo más tendría que seguir soportando esta situación, no era que no le agradara Asia, todo lo contrario, ella hasta el momento se había preocupado por él de manera desinteresada y se le notaba que lo hacía porque le preocupaba su bienestar, aun con todo esto a Issei no le importaba mucho porque a pesar de que ahora la rubia le prestaba atención, no pasaría mucho tiempo para que ese pensamiento en su mente desapareciera y cuando eso sucediera ella se olvidaría de su existencia, como al parecer ya lo hicieron sus hermanos viéndolo como un completo desconocido, pero esto igualmente no le importaba, al fin y al cabo lo poco o nulo recuerdo de ellos era desagrado y abandono.
No paso mucho tiempo cuando Issei y Asia llegaron hasta el comedor que se encontraba en la sala de la casa, en donde ya se encontraban Katashi, Katsumi y Asami desayunando felizmente un plato de arroz, un tazón con sopa de miso y un plato de encurtidos, pero su felicidad no duro mucho cuando se percataron de la presencia de Issei quien acababa de llegar al lugar generando algo de inconformidad al grupo de hermanos. Katashi solo le dedicaba una mirada seria y analítica como si fuera un desconocido completo, Katsumi era la que le expresaba su completo desagrado y enojo por tenerlo en un momento tan importante como lo es el desayuno y por parte de Asami esta lo miro de reojo por un momento teniendo una expresión cálida, pero después decidió ignorar su sola presencia y continúo comiendo su desayuno aun con su expresión neutra.
- Asia: Ejem. Issei san deberíamos comer con ellos.
Issei miraba a la rubia al lado suyo notando que esta sonreía de manera forzada percatándose que la tensión en el ambiente era tal que, si ella no se encontrara allí, posiblemente su hermana Katsumi trataría de desafiarlo nuevamente.
- Katsumi: Tienes razón Asia chan ven y desayuna con nosotros.
Haciéndole señas a Asia, Katsumi le señalaba su lugar en la mesa donde se encontraba su desayuno servido y listo para comer, pero algo llamo la atención de la rubia generándole un sentimiento de duda al no poder ver ni un solo plato para Issei.
- Katsumi: ¿Qué estas esperando para sentarte y comer con nosotros?
Dándole un pequeño sorbo a su taza de te, sus solas palabras y acciones eran concisas, haciendo que cualquiera que viera esta situación se diera cuenta de sus intenciones de molestar a su hermano.
- Asia: Pero...
Volteando en dirección de Issei pudo percatarse que este había ignorado por completo el hecho de no recibir ni un solo gramo de hospitalidad por aquellos a los que alguna vez llamo hermanos. Caminando hacia la cocina donde por casualidad noto una pequeña tetera con agua caliente y a su lado un tazón de fideos instantáneos y sin importarle nada agrego los fideos a un tazón junto con el agua caliente y se sentó en un sillón bastante apartado de la mesa comedor. Observando con detenimiento su tazón con fideos a punto de comer, no pudo evitar que un pequeño y exasperante recuerdo llegara a su mente, llenándolo de tristeza y dudas.
FLASH BACK
En una habitación casi completamente oscura, donde la única iluminación visible era el profundo color de las velas y en el centro de todo el lugar una gran mesa de madera se mostraban varios tazones de fideos, a su alrededor varios niños observando a un hombre con una túnica de color azul oscuro y una mirada que denotaba seriedad y rudeza. No paso mucho tiempo cuando el hombre decidió hablar.
- El cuerpo debe obedecer su voluntad... El hambre y la sed, incluso la sangre en sus venas son debilidades del cuerpo.
Mandando su mano derecha a un lado de su túnica desenvaino una larga Katana observando con una mirada seria al grupo de niños, quienes solo se quedaban expectantes de lo que haría ese hombre.
- Domínenlas y dominaran su ser al final.
Colocándose en una posición de ataque comenzaba a liberar su aura transmitiéndola a su espada tiñéndola de un lúcido color azul mientras una ventisca se hacía presente a su alrededor, unos segundos pasaron y de un fuerte tajo al aire sacudió toda la sala con un fuerte viento que si no fuera porque se encontraban en una habitación los niños saldrían volando. Todos y cada uno solo se le quedaron mirando con rostros serios a ese hombre mientras hablaba.
- Este es el poder del clan Ozunu. Esta es la esencia del espadachín... Si cenan hoy mañana deberán esforzarse el doble.
FIN DEL FLASH BACK
Exasperado y aturdido por los recuerdos que azotaban su mente Issei se podía describir como alguien bastante desafortunado, peor aun así trataba de mantenerse al margen de los acontecimientos que iban sucediendo a su alrededor a pesar de que estos no eran nada satisfactorios para él y solo decidía aceptar todo lo que viniera sin importar que fuera, aunque si eso significara un sin número de desgracias por lo vivido hasta ahora.
Terminando de desayunar pudo notar como sus hermanos ya no se encontraban en el lugar siendo Asia la única que se encontraba con él observándolo de manera extrañada y curiosa por saber en qué pensaba el castaño. Llamando la atención de Issei le extendió su brazo regalándole una pequeña sonrisa al mencionado, entregándole lo que aprecia ser un uniforme perteneciente a alguna escuela.
- Asia: Rias senpai menciono que, al ser miembro del clan, debes asistir a la academia Kuoh.
- Issei: ¿Academia?
La cara de confusión de Issei era papable no entendiendo a que se refería con academia y solo se le quedaba mirando a Asia quien solo lo miraba con una pequeña sonrisa.
- Asia: Cuando termines de cambiarte te espero afuera.
Un rato más tarde.
Issei se encontraba caminando por las calles de la ciudad de Kuoh bastante molesto por tener que usar ese ridículo uniforme que a su parecer no era para nada cómodo y deseaba poder tomarlo y prenderle fuego dejándolo por completo en cenizas. Asia notando el desagrado de Issei no evito que una pequeña gota de sudor cayera por su cien gracias a la pequeña rabieta del castaño que a sus ojos trataba de desgarrar su uniforme por lo incomodo que le parecía. No paso mucho tiempo cuando ambos habían llegado a una academia bastante grande y extravagante rodeada de un gran muro de concreto y grandes árboles que embellecían toda la zona de la academia. Issei al ver el lugar no evito que una expresión de asombro se plasmara en su cara, no por el hecho de que la academia le pareciera impresionante, sino que el lugar le recordaba un poco al templo donde solía formar parte de su clan, haciendo que recordar su pasado le hiciera tragar un sabor amargo por tal situación.
- Asia: Eh Issei San.
Mirando en dirección a la voz de la rubia, Issei trataba de simular su expresión de desagrado y la observo de manera seria y sin ninguna expresión en su rostro.
- Asia: Rias senpai me dijo que te entregara esto y te llevara a mi salón de clases.
Entregándole un papel que a sus ojos era más como una orden escrita a una persona en particular Issei tomo el papel y a continuación comenzó a seguir a Asia de manera desinteresada. Luego de unos minutos Issei se encontraba en la puerta de entrada del salón de clases donde el profesor al verlo sintió algo de curiosidad por saber quién era y al acercarse a Issei, este le extendió un papel hacia él. El profesor al leerlo entendió la situación y le hizo una seña a Issei para que lo siguiera adentro del salón de clases, donde los estudiantes al verlo se percataron que los rumores de que un nuevo estudiante llegaría a la academia eran ciertos y solo se le quedaban mirando de manera analítica notando que tenía un cierto parecido a Katashi uno de los príncipes de la academia Kuoh y sin dejar hablar a su profesor para presentar al alumno nuevo, una chica del montón pregunto a Issei tomándolo por sorpresa.
- ¿Tienes algún parentesco con Katashi San?
Issei al escuchar el nombre de su hermano mayor, una pequeña mueca de disgusto se plasmó en su rostro, si bien era cierto que su hermano desde que llego no había hecho nada por provocarlo o molestarlo, igualmente aun sentía resentimiento por la situación de hace 10 años atrás. Tragándose su molestia solo respondió a la pregunta.
- Issei: Si, él es mi hermano mayor.
Todos quedándose congelados por el repentino shock que no se esperarían ese día, tenían un mar de preguntas para el castaño a parte que nunca había sido mencionado por parte de los Hyoudou, así que esa situación era como si un balde de agua fría callera en sus cabezas, como una gigante cascada llena de pirañas. El profesor absorto por la interrupción tocio con su puño en la boca llamando la atención de los estudiantes que salieron de su estado de shock.
- Profesor: Podrías presentarte por favor muchacho.
- Issei: Mi nombre es Hyoudou Issei, es todo lo que necesitan saber sobre mí.
- Profesor: Bien puedes sentarte en donde quieras.
Issei procedió a hacer caso a su profesor y se sentó estando algo cerca de Asia que lo miraba con una leve sonrisa casi imperceptible, donde las clases pasaron normalmente hasta que llego el timbre que anunciaba el fin de las clases. Para este punto se podría decir que Issei se encontraba bastante molesto por el largo día que había tenido, porque durante los cambios de clases, hora de almuerzo y cada vez que el profesor se iba del aula, varios estudiantes como un grupo de fanáticas o paparazzis se posicionaban alrededor de él para hacerle diferentes preguntas sin dejarle chance de responder al menos una de ellas, siendo estas '¿Cuántos años tienes? ¿Qué música te gusta? ¿Cómo es que tus hermanos nunca mencionaron nada de ti? ¿Te gusta el Karaoke? etc, etc'. Ahora que ya había llegado el momento de la salida Issei ya quería largarse de ese lugar, pero no pudo ya que pudo escuchar unos gritos de parte de las chicas afuera del salón, donde al mirar en esa dirección pudo ver como el chico rubio del día de ayer ingresaba en el aula dirigiéndose hacia él con su típica sonrisa de niño bonito. Issei al verlo entrecerró sus ojos al saber que necesitaría algo de él, y no podía dejar de pensar que tendría que volver a ese estúpido club.
- Kiba: Hola Issei Kun necesito que me acompañes al club, tú también Asia chan.
Issei dando un fuerte suspiro sabía que no podría negarse ante la petición del chico rubio delante suyo, de lo contrario seguirían molestándolo y volverse un callejero no estaba fuera de cuestión.
- Issei: Vámonos de una buena vez.
Saliendo del salón de clases junto con Asia y Kiba Issei podía escuchar como las alumnas de las demás clases incluyendo la suya susurraban entre ellas teniendo caras de sorpresa, aunque si bien Issei no sabía la razón de porque sucedía esto, era bien sabido que tanto Kiba como Asia pertenecían al club más prestigioso de la academia Kuoh y los demás estudiantes al ver y escuchar que Kiba le estaba pidiendo que lo acompañara a la sala de reuniones del club de lo oculto, no evito que la población de la academia se quedara en estado de shock porque un estudiante nuevo haya sido aceptado mientras que el resto de estudiantes nunca pudo hacerlo.
Caminando por los pasillos del edificio remodelado con dirección a la sala de reuniones del club, Issei comenzaba a pensar si habría alguna manera o forma de librarse de estos demonios, bueno no era que no le agradaran de a mucho, pero aun así no sentía compañerismo o respeto por ellos, aunque por otro lado se quedó pensando en la chica rubia detrás suyo y solo la miro por encima de su hombro sin que ella se percatara notando que esta no daba indicios de tener malas intenciones o alguna pisca de maldad en su interior era completamente nula. Pensando en ello un pequeño debate en su mente se hizo presente '¿Los demonios son en verdad lo que siempre sus maestros decían?' esa duda parecía una y otra vez en su mente como un rio sin fin, llegando a creer que ser un demonio no sería algo tan malo después de todo, pero ese sentimiento desapareció por completo cuando las puertas del club de lo oculto se abrieron teniendo en su campo de visión a sus tres hermanos mirándolo con rostros sin ninguna pisca de empatía o sentimiento aparente. Los demás miembros del club de lo oculto no tardaron en sentir la gigantesca tensión en el ambiente cuando Issei había ingresado en el lugar. Unos segundos pasaron hasta que Rias rompió el silencio pidiendo a sus sirvientes que tomaran asiento para platicarles de un asunto muy importante.
- Rias: Como ya saben ustedes 4 son mis sirvientes de ahora en adelante, por lo tanto, deberán venir todos los días a la Reunión del club de lo oculto sin excepciones.
Todos respondieron con un si ante la afirmación de Rias, aunque Issei respondió con un si al igual que sus hermanos, era claro el disgusto en su rostro por tener que estar viniendo todos los días.
- El motivo de la Reunión de hoy es porque se nos dio un mensaje de que un demonio callejero se encuentra en la ciudad.
Todos los miembros antiguos del sequito de Rias colocaron un rostro serio ante sus palabras, mientras que Katashi, Katsumi y Asami no sabían lo que era un demonio callejero y con unos rostros de no saber nada prefirieron esperar por una explicación. Issei quien se encontraba sin decir una sola palabra observaba a Rias quien no detuvo sus palabras.
- Sé que es algo repentino y no se les ha explicado con certeza todo sobre el mundo sobrenatural, pero eso podemos hacerlo en otra ocasión.
Levantándose de su asiento Rias se colocó en frente de sus sirvientes creando un gigantesco círculo mágico extendiéndose casi por toda la sala rodeando a todos los miembros de su nobleza, donde al igual que ella fueron teletransportados en frente de un viejo edificio en ruinas casi a las afueras de la ciudad. Mirando el lugar con asombro Issei y sus hermanos quedaron algo impresionados por haber aparecido de la nada en otro sitio y solo lo atribuyeron a la magia de su Kaichou.
- Akeno: Nos llegó la información del callejero y al parecer se encuentra aquí. Dicen que el demonio invita a sus víctimas al interior, para después devorarlas vivas.
- Rias: Bien, nuestra misión será exterminarlo.
Issei al escuchar esa última oración no pudo evitar pensar en lo que le sucedería si se le ocurría por algún medio tratar de huir del clan. Tragando saliva Issei seguía a sus compañeros de clan estando unos metros separado de ellos tratando de no pensar en esa situación.
- Rias: Presten mucha atención en lo que sucede cuando un demonio abandona a su amo y se convierte en un callejero.
En ese momento tanto Koneko como Kiba ingresaron en el edificio seguido de Rias y los demás miembros de su nobleza mirando por cada rincón y esquina del edificio abandonado, que a pesar de estar muy oscuro y no se veía bien por la oscuridad de la noche, esto no era ningún problema para los demonios que podían ver claramente en la oscuridad de la noche. El grupo Gremory se quedó en el centro del lugar notando varios cuerpos cercenados, brazos y piernas arrancados con fuerza de su torso y grandes cantidades de sangre que se extendían por toda la sala generando una escena de película de terror. No paso mucho tiempo para que Asami por la impresión de ver tanta sangre derramada gritara en horror por lo que veía. Katashi tratando de calmarla solo abrazo a su hermana evitando que perdiera el control.
- Mmmmmm parece que han llegado más presas a mi territorio... No importa, los matare y devorare sus cuerpos hasta que no quede nada.
- Koneko: Ahí está.
Una gran voz femenina que a su vez se escuchaba ronca y extraña atrajo la atención de todos que miraron hacia la parte superior del edificio abandonado. Al mirar en esa dirección pudieron notar en la parte superior a una joven mujer de alrededor de unos 20 años con cabello color negro y largo, y pocas prendas en su cuerpo observándolo con una expresión neutra, pero rápidamente esa expresión cambio a una diabólica.
- Rias: Por favor no intervengan por nada del mundo, solo observen como peleamos contra el demonio, así ustedes comprenderán mejor el valor que tienen como piezas.
- Koneko: Que desagradable.
Decía koneko generando en su rostro una cara de disgusto por ver a esa mujer delante suyo.
- Rias: En este momento en el nombre de mi clan y en el nombre de tu antiguo amo te destruiremos por tus pecados.
Con un claro enojo en sus palabras y desagrado por tener a un callejero en frente suyo, Rias amenazaba al demonio callejero, donde esta no se vio intimidada por las palabras de Rias y solo comenzó a lamer su dedo índice de donde brotaba un líquido rojo similar a la sangre regalándole una mirada de excitación al grupo de demonios.
- Me encantaría pintar tu cuerpo del mismo color que tu brillante cabello rojo.
- Katsumi: Pensé que un demonio callejero sería más parecido a un monstruo, pero ahora que la veo mejor es como un demonio común y corriente.
Esas palabras de Katsumi aunque fueron en un tono bajo fueron perfectamente audibles para sus compañeros de clan y para la demonio callejero que al escucharla sonrió de oreja a oreja mientras sus ojos se curvaban y sus dientes se afilaban como fuertes cuchillas abandonado las sombras que tapaban su cuerpo. La cara de sorpresa en el rostro de los Hyoudou era de completa incredulidad viendo como esa mujer que en un principio era una persona completamente normal, ahora el blanco de sus ojos estaba tenidos en rojo como la sangre, su boca se abría tanto que era anormal y la parte inferior más específicamente debajo de sus caderas tenía una gigantesca cola con un aguijón en la punta, un gigantesco torso de color negro con una boca inmensa y dientes afilados como cuchillas y dos grandes brazos cumpliendo la función de piernas más parecidos a las extremidades de alguna bestia o animal.
- Katsumi: ¿Qué rayos es eso?
- Asami: Parece una criatura del Doom Eternal.
- Katashi: Quédense detrás de mí.
Katashi coloco a sus dos hermanas detrás suyo para evitar que se pusieran en peligro.
- Koneko: Esto es lo que se le conoce como un demonio callejero, todo su cuerpo tanto el interior como el exterior dejaron de ser normales y su única motivación es el de ser bestias sedientas de sangre.
Si bien las expresiones de los Hyoudou eran de miedo e impresión por ver a esa criatura, la expresión que Issei tenía era tal vez la más notoria de todas. Apretando sus puños con miedo y ansiedad no se imaginaba llegar a terminar, así como esa mujer. Sin saber que hacer solo se quedaba expectante de la situación, pero unos momentos después a su lado se colocó cierta rubia tratando de esconderse del demonio callejero por el miedo en su aspecto tan amenazante. Issei al verla por encima de su hombro noto como Asia se encontraba muy asustada por esa criatura y se aferraba fuertemente de la chaqueta de su uniforme.
- Asia: Issei San tengo miedo.
- Issei: Tranquila.
Teniendo una expresión de preocupación Issei no sabía qué hacer en esta situación, ya que a sus ojos esa bestia parecía ser muy fuerte. Sin previo aviso el callejero inhalo fuerte, para a continuación expulsar desde su boca un líquido verde viscoso que se dirigió hacia el grupo de demonios, quienes no tuvieron otra opción que esquivar el ataque proveniente del callejero en distintas direcciones, pero ese ataque no termino ahí y la criatura genero dos grandes círculos mágicos en sus manos para después disparar potentes rayos en dirección de los demonios, donde estos no tuvieron más opción que buscar una cobertura ante sus potentes ataques. El único que no tuvo la necesidad de buscar cobertura había sido Kiba quien de un momento a otro antes del ataque desapareció en un estallido de velocidad quedando a un costado del callejero, donde este al haber visto al caballero Gremory a su lado rápidamente hizo crecer las uñas de sus manos para a continuación atacar a Kiba quien no se inmuto por el ataque y en otro estallido de velocidad que ninguno de los presentes pudo ver, un fuerte grito por parte del demonio callejero se hizo presente, ya que le habían cercenado ambos brazos producto de dos fuertes cortes en vertical por parte de Kiba. El demonio callejero al sentir que sus brazos escapaban de su cuerpo no pudo evitar gritar en dolor por unos segundos hasta que se reincorporo rápidamente cargando otro ataque de ácido de su boca en dirección de la primer victima que entro en su campo de visión. Koneko que, a pesar de no tener la velocidad de la pieza de caballero, tenía bastante experiencia enfrentándose a situaciones similares y solo dando un gran salto evitó el ataque que acabaría con su vida y de una fuerte patada en la cabeza del callejero lo termino por mandar al suelo creando una telaraña de grietas en las baldosas del edificio.
Cayendo al suelo Koneko no pudo alcanzar a reaccionar ante el inminente ataque del callejero, donde este abriendo la gigantesca boca de la parte inferior de su cuerpo trataba de devorar a la pequeña loli de cabello blanco. Katashi, Katsumi y Asami gritaron al unísono el nombre de su compañera para luego notar como Koneko poco a poco comenzaba a abrir la boca del demonio golpeando en dirección de sus dientes rompiéndolos por completo como si se trataran de cristales. El callejero tratando de levantarse para seguir luchando, no pudo hacerlo cuando sintió que varias de sus extremidades eran atravesadas por un sin fin de espadas evitando que pudiera moverse.
- Kiba: Toda tuya Akeno San.
- Akeno: Ara ara parece que es mi turno de liquidarte.
Con una sonrisa en su rostro Akeno se acercaba lentamente hacia el callejero, donde nadie noto que los brazos recientemente cercenados del demonio comenzaron a moverse en dirección de Rias y de Asami quienes no reaccionaron a tiempo para esquivar el ataque. Katashi y Katsumi notaron esto y en un rápido movimiento casi instintivo golpearon los brazos que tenían uñas como navajas a punto de matar a su Kaichou y hermana. Pero algo que nadie más noto fue que Katashi desprendía una energía de color carmesí acompañada de otro color verde tan brillante como una esmeralda, y por parte de Katsumi esta inconscientemente convoco una gigantesca aura de color morado que se extendía por todo su cuerpo potenciando su velocidad y poder mágico a un punto donde no se dio cuenta el momento cuando ya había llegado a un lado de su hermana golpeando el brazo del callejero con una fuerte patada en horizontal. Rias al ver sus nuevas piezas algo llamo su atención, no sabía que era, pero al sentir una creciente aura extraña por un momento y luego desaparecer le hizo querer satisfacer su curiosidad, aun así, este no era el momento ni el lugar para hacerlo. Mirando en dirección del callejero, una fuerte luz se hizo presente electrocutando al demonio quien gritaba de dolor por el ataque de Akeno.
- Akeno: Ara ara veo que aun tienes mucha energía.
- Issei: Pero ¿Qué rayos?
El rostro de Issei era de completo asombro al ver ese incesante choque eléctrico por parte de Akeno, pero algo que noto por un momento fue la expresión de su compañera. '¿Ella en serio está sonriendo y disfrutando esto?' no sabía que pensar, pero a sus ojos esa chica estaba disfrutando hacerle daño a esa criatura, si bien esa cosa ya no era ni humano ni demonio, tampoco era que estuviera de acuerdo con las acciones de su compañera y solo una mueca de disgusto se dibujó en su rostro.
- Issei: Maldita sádica.
Terminando su ataque el callejero cayó al suelo completamente débil y herida por la batalla y solo se quedaba expectante de los pasos de la chica de cabello carmesí a quien tenía ganas de manchar su cuerpo con su propia sangre.
- Rias: ¿Últimas palabras?
- Mátame ya.
- Rias: Con gusto.
Rias liberando grandes cantidades de magia, creo un gran círculo mágico alrededor del callejero con el respectivo símbolo de su familia y de un momento a otro un fuerte rayo de color rojo tan intenso que se volvía negro, choco contra el demonio haciendo que se volviera cenizas.
- Rias: Ya hemos terminado.
Caminando en dirección de su sequito con un semblante serio, fue recibida por todos con rostros alegres y aliviados por haber eliminado finalmente al callejero. El único que ignoro por completo al sequito Gremory era Issei quien observaba la zona donde el demonio había sido destruido y solo se quedaba en shock por tal pelea que presencio recientemente recordando como su maestro le hablaba de lo sanguinarios que pueden llegar a ser los demonios, y ahora había vivido en carne propia lo que siempre se le repitió desde niño.
- "Los demonios son seres despreciables que ansían poder y destruirán todo lo que se les interponga en su camino"
FIN CAPITULO 5
