THE DARK DEMON HUNTER

Capítulo 19 "Rating Game Parte Final"

La incertidumbre y la emoción que tenía en este momento era poca. Si soy honesta, observar el Rating Game de mi amiga Rias, me hacía hervir la llama de emoción que en mucho tiempo no sentía. Durante todo el tiempo que han durado los combates, parece que las estrategias de ambas partes, parecen dar constantemente la ventaja y desventaja tanto del clan Gremory como el clan Phoenix. Considero que en ningún momento llegué a pensar que Rias conseguiría hacerse con una clara ventaja a inicios de la pelea, siendo que ella no tiene por así decirlo, experiencia en como mandar a sus piezas en un verdadero juego de clasificación y también está el hecho de que es su primer juego, pero me quedo a la expectativa de ver como se siguen desarrollando los acontecimientos a la cara de que se acerca el final de todo. Hasta ahora el séquito de Raiser Phoenix tiene total ventaja en la pelea, enviando lo que le quedan de sus piezas, para eliminar a todos y cada uno de los miembros, haciendo que peleen en una gran desventaja. Aunque si bien, eso no significa que todo esté perdido para Rias, a pesar de que ella se encuentra completamente indefensa en su base con su alfil, que no tiene ningún tipo de habilidad de combate. Si Raiser Sama se le ocurriera atacarla directamente, tal vez sería el fin para el séquito Gremory, pero aún le quedan sus armas más poderosas, el Sekiryuutei, la bruja Umbra y Rhast. A pesar de que se encuentran ocupados, tal vez solo sea cuestión de tiempo para que...

Sona fue interrumpida en sus pensamientos cuando pudo ver algo que le llamó la atención en el mismo instante que intentó formular su última oración. Viendo el monitor de la pantalla con detenimiento, la imagen del peli castaño conocido como Issei, el cual había descendido desde el edificio de la academia, mientras desenvainaba la Katana que ella misma le había regalado, de un solo tajo, derrotó a una de las sirvientas de Raiser desapareciéndola al instante, donde su impresión fue tal, que por poco casi se olvida que debía anunciar la perdida de la alfil Phoenix. Sacudiendo su cabeza, quitando su cara de impresión por la habilidad vista hace un momento, tomó con fuerza el micrófono, anunciando el acontecimiento.

¡Un alfil de Raiser Phoenix ha sido eliminada del juego!

Con gran satisfacción, la expresión seria de Sona, cambió por una sonrisa, cuando finalmente podría ver el combate del castaño, quien se colocaba en posición de ataque, listo para enfrentarse a la caballera Phoenix.

Con Issei.

Los nervios y la mirada decidida que tenía Issei en ese momento, era clara para los ojos de ambas demonios, que estaba completamente dispuesto a pelear hasta la muerte y sería así, de no ser porque la única que quería enfrentarse con él, se trataba de Caramine, la cual realizando la misma acción que su oponente, desenvaino la espada que tenía en su cintura, para después impregnarla de un intenso fuego hecho de ascuas, que al mismo tiempo se hacía cada vez más intenso con cada segundo que pasaba.

— Te estuve esperando todo este tiempo caballero Gremory. Es momento de que nuestro duelo de inicio.

Decía Caramine de manera retadora, donde al terminar su oración, el fuego que rodeaba toda su espada se hizo más prominente y de un parpadeo se arrojó en contra de Issei, quien con mucha dificultad le podía seguir el paso a la caballera Phoenix. Estando tan cerca uno del otro, un fuerte chirrido por parte del choque con ambas espadas, junto a chispas por el filoso metal del que estaban hechas las dos armas, daban a entender que el combate había dado inicio. Nuevamente, varios e intensos cortes por parte de Caramine aprovechando la velocidad que le proveía la pieza de caballero, eran enviado en contra de un Issei, quien a duras penas podía defenderse de sus ataques. Teniendo la clara desventaja a causa de no ser 100% demonio, siendo este el resultado de que la pieza en su interior, no se había adherido a él completamente, limitaba en gran parte sus habilidades como demonio, tratándose de un problema que tendría que resolver pronto.

Sin dejarse intimidar, Issei esquivaba una y otra vez los cortes que le eran enviado, con la clara intención de cortar su cabeza, pero eso era inútil, ya que, aunque conseguía estar lejos del filo de su oponente, le era bastante complicado poder realizar algún tipo de contraataque. No obstante, mientras todo ese combate sucedía, la chica conocida como Ravel, quien veía la pelea con lujo de detalle, no podía evitar mostrar su confianza por saber que ese chico conocido como Issei, parecía no ser un rival digno para su compañera. Dando un bufido en señal de desdén se marchó emprendiendo vuelo con sus alas de fuego, con la clara intención de seguir a la torre Gremory.

— Los dejare que se diviertan los dos solos. Tengo mejores cosas que hacer.

Abandonando el lugar, Issei veía impotente como en verdad se encontraba contra las cuerdas a manos de un demonio y como si fuera poco, sabía perfectamente que no era el demonio más fuerte del clan de ese sujeto. Solo ese hecho lo hacía estallar en rabia, pero al mismo tiempo le daba una motivación para seguir mejorando.

— Vamos vamos vamos diviérteme más, esto apenas está comenzando.

Volviendo a colocarse en posición de ataque, Issei demostraba la clara despreocupación que estaba pasando por estar siendo acorralado por la caballera Phoenix. Caramine que escuchó la insolencia de su oponente, no pudo soportarlo más y terminó por colmar su paciencia.

— Bien, es hora de aumentar el ritmo de la pelea.

Decía Caramine, mientras volvía a plantarse en posición de combate y se lanzaba en contra de Issei una vez más con su enorme velocidad, que dejaba al castaño completamente sin defensa.

Con Akeno.

Fuertes explosiones y tormentas de relámpago eran vistas cerca del edificio viejo de la academia, de donde destellos de color amarillo podían ser vistos desde cada zona de la réplica de la academia Kuoh. Akeno alzándose al cielo con nubes negras, cargaba uno de sus ataques más poderosos con la clara intención de eliminar a la Reina Phoenix, quien hasta el momento solo había podido utilizar sus ataques de explosiones para defenderse de la abrumadora magia que utilizaba la peli negra.

— Vaya vaya me has divertido mucho Bomb Queen San, pero tengo que matarte ahora mismo.

Con un evidente sonrojo en su rostro, mientras lamía de manera lasciva su dedo índice, Akeno se encontraba muy excitada por hacer sufrir a su oponente y sería así, ya que arriba de ella, una poderosa descarga eléctrica iluminaba toda la escena, la cual no le dejaba duda a Yubelluna, que, si no hacía algo al respecto, ni si quiera los mejores tratos de los médicos del inframundo, serían suficientes para salvarla de la muerte que se aproximaba y que estaba tan cerca de ella.

— Divirtámonos juntas, Yubelluna San.

En ese preciso instante mucho antes de que Akeno pudiera lanzar su último ataque, se percató que la reina Phoenix parecía no estar preocupada por ese hecho y sin embargo, le dedicaba una sonrisa de confianza. Esto hizo que se detuviera en el acto por la curiosidad de saber que tramaba.

— No pareces estar preocupada por mi ataque ¿Acaso no tienes miedo?

Preguntó Akeno, algo inquieta por la actitud tan extraña de su oponente. Yubelluna quien no decía nada, ladeaba su cabeza dando a entender que sentía algo de lástima.

— Te centras mucho en derrotarme, que no lograste darte cuenta.

— ¿Qué?

De un momento a otro y sin que lo hubiera visto venir, Akeno pudo notar como varios y constantes círculos mágicos de color morado, que desprendían una clara y densa neblina del mismo color, se formaban lentamente alrededor de todo el ancho sitio de donde ella se encontraba volando, rodeándola por cada uno de sus flancos. Con algo de pánico, la reina Gremory miró hacia cada uno de sus lados, tratando de encontrar una apertura por la cual pudiera escapar, pero poco a poco dichos círculos mágicos, se acercaban hacia ella mientras producían el sonido particular de las bombas antes de explotar. Sin ningún plan, o algo mejor que hacer, vio su destino sellado y antes de que tan si quiera logrará formular una oración, la magia que desprendían los círculos comenzó a brillar en una luz tan intensa creando una poderosa explosión que hizo un gran cráter por toda la zona, desapareciendo parte del bosque que rodeaba la academia y sus alrededores.

— Ja, sabía que no debía confiarme contigo Sacerdotisa del relámpago. Pero admito que fuiste una rival problemática y muy fuerte. Aun así, no estás a mi altura. Es mejor que me retire y siga el plan de Ravel Sama.

Dijo Yubelluna mientras daba halagos y despreciaba los esfuerzos de Akeno. Dando media vuelta a punto de marcharse del lugar, se percató de algo importante. En ningún momento la voz de la heredera Sitri, anunció la retirada de la reina Gremory. Teniendo ese hecho claro en su mente, giró rápidamente su cabeza, cuando la tormenta que se generó en el cielo, en ningún momento desapareció cuando creyó haber derrotado a su oponente. En el mismo instante en el que Yubelluna volvió a mirar la zona del impacto, donde se supone que debería estar Akeno, había sido demasiado tarde para ella. Frente a sus ojos, deslumbró como una poderosa descarga eléctrica de color amarillo, se dirigió hacia ella con tanta potencia, que ni si quiera la barrera mágica que creó, fue suficiente para evitar ser arrastrada forzosamente en dirección del gimnasio de la academia Kuoh, donde al impactar, otra poderosa explosión se hizo presente, dejando escapar cortinas de polvo y tierra en todas direcciones. Asami y Ravel quienes se encontraban cerca al gimnasio de la academia, lograron presenciar de primera mano, el devastador potencial que tenían ambas reinas, pero no sin antes ser enviadas a volar lejos del lugar, de donde había impactado el ataque de Akeno.

— Akeno, Akeno responde.

Gritaba Rias por el micrófono en su oreja, queriendo saber el estado de su amiga y reina, quien jadeaba del cansancio y a duras penas mantenía sus alas de demonio extendidas.

— Logré derrotar a la reina Phoenix presidenta.

Con las palabras dichas por Akeno, el rostro de Rias no pudo evitar demostrar su enorme felicidad por la noticia. Queriendo felicitarla por su hazaña, no consiguió hacerlo cuando escuchó perfectamente el claro estado de su amiga y reina.

— Pero... No creo... poder seguir peleando.

Estando completamente inmóvil en el aire, mientras la cortina de polvo se dispersaba, Akeno mostraba su apariencia maltrecha, la cual era una completamente llena de heridas por cada centímetro de su cuerpo. Grandes quemaduras de primer y segundo grado alrededor de sus brazos producto de las explosiones, fuertes contusiones a lo largo de su cabeza de donde fluía su sangre como un gran rio y su vista que se nublaba lentamente por cada segundo que pasaba, estaba claro que caería derrotada en cualquier momento, pero su fuerza de voluntad lo impedía, dándole el tiempo suficiente para dar sus últimas palabras.

— Ganen por la presidenta.

En ese momento, Akeno no pudo soportarlo más y cayó en picada hacia el suelo mientras desaparecía en partículas de luz. Por parte de Yubelluna, ella en el momento que recibió ese ataque, siendo que estaba en todo el centro del impacto, la barrera mágica que creó con la clara intención de defenderse, fue completamente inútil, teniendo en cuenta que Akeno al utilizar sus últimas reservas mágicas en un último ataque, superó con creces los intentos de Yubelluna para poderse defender con éxito. En vez de eso, lo único que consiguió fue quedar tan lastimada, llegando al punto que su cuerpo estaba tan lleno de heridas, casi tanto como la reina Gremory, donde los pensamientos más comunes que cualquiera que hubiera visto esa explosión, diría que hasta el sujeto más fuerte ya estaría muerto y si por casualidad siguiera con vida sería todo un milagro. Pero al igual que Akeno, Yubelluna gastó toda la magia que aún le quedaba, dejándola inconsciente e incapaz de poder realizar cualquier otra acción para ayudar a su rey. En ese caso, lo único que pudo hacer, es desaparecer en partículas de luz retirándose del combate.

¡La reina de Rias Gremory y Raiser Phoenix han sido eliminadas del juego!

Con el anuncio impactante de Sona, todos incluyendo al grupo Phoenix, estaban completamente en shock por lo antes escuchado. Literalmente todos los presentes, miraron en dirección de donde ambas reinas se habían acabado de enfrentar. Con sus ojos y bocas bien abiertos, ninguno se creía que las piezas más fuertes por parte de ambos clanes de demonios, se hayan eliminado al mismo tiempo. Tanta fue la impresión, que la mayoría que conocían la fuerza de Yubeluna, se asustaron por un segundo, al no creerse la fuerza que tenía el clan Gremory, y fue eso lo que las condujo a la ruina. Principalmente de las hermanas gatunas, quienes perdieron en sí, la poca confianza que se tenían, ya que ellas creían ciegamente que su reina, ganaría esa pelea a causa de la lagrima de Phoenix, que su rey le entregó poco antes de que iniciara el juego. Ahora con su eliminación, habían perdido dicha ventaja que les sumaba una victoria relativamente sencilla a otros juegos de clasificación en los que hayan participado anteriormente. '¿Se habían equivocado en subestimar la fuerza del clan Gremory?', la respuesta era un completo si. Cada uno de ellos incluyendo a los hermanos Hyoudou, eran piezas impredecibles y si no hacían algo al respecto, su rey las desecharía como perros callejeros. Con ese pensamiento en alto, todas las chicas del séquito de Raiser dejaron sus juegos y se pusieron serias.

Por el lado de los Gremory, estos estaban igualmente en shock como lo estaban sus oponentes. Notar el mismo instante en que Akeno dio sus últimas palabras a la par que caía al suelo desapareciendo del combate, no les quedó duda que dejó todo en su pelea. Como un pensamiento mutuo, todos exceptuando a Issei, comenzaron a dejar escapar unas pequeñas lágrimas de tristeza y enojo, por la pérdida de una de sus compañeras.

— Voy a matarlas a ambas.

Dijo Katsumi con claro desprecio y enojo en sus palabras, mientras su aura mágica de color morado, crecía de manera descomunal demostrando una gigantesca hostilidad de su parte, haciendo que las hermanas gatunas tuvieran que cubrirse los ojos por la cortina de tierra. Cuando el polvo se dispersó, ambas abrieron sus ojos estando completamente impresionadas de lo que veían. Al frente de ellas, el aura del alfil Gremory había desaparecido prácticamente en su totalidad, para después adherirse a ella rodeando todo su cuerpo y dejándola cubierta de una masa de poder mágico tan enorme, que las hacían sudar de los nervios. De un momento a otro, Katsumi sin perder el tiempo, se lanzó en contra de las dos hermanas a una velocidad pasmosa, digna de una pieza de caballero.

Con Issei.

Varios chirridos por parte de los constantes choques de las espadas de ambos caballeros, era lo único que podía escucharse en aquel campo de batalla. Pensar que las arremetidas de Caramine eran tan fuertes que no le dejaban duda a Issei que su estilo de combate, le daba la fuerza y destreza suficiente para estar a la par de Akame, quien normalmente al combatir, le gustaba tener la ventaja de la pelea desde el principio y si ella llegara a ver que ahora se encontraba en problemas contra un demonio, se decepcionaría en gran medida siendo contraproducente el hecho de que ambos entrenaron juntos desde pequeños. Recordando las enseñanzas de sus maestros, Issei comenzaba a conseguir algo de ventaja en la pelea, siendo que desde un inicio la velocidad que poseía la caballera Phoenix, estaba dejándolo contra las cuerdas casi estando cerca de la muerte en varias ocasiones. La primera fue, que en un momento en el que descuidó su extremo derecho, producto de haberse defendido de un corte que iba directo hacia su estómago, no vio que la chica rubia se había movido detrás de él, con la clara intención de cortar su cabeza, que, de no haberse agachado a tiempo, hubiera sido asesinado por ese único ataque. El segundo momento, fue cuando trató de predecir uno de sus movimientos, donde la mayoría del tiempo la caballera Phoenix se había movido para atacar a sus espaldas, consiguiendo ser engañado en ese momento, sintiendo al mismo tiempo un limpio corte en su espalda el cual le dolió mucho más por la magia de fuego, que impregnaba la espada de Caramine y el tercer momento fue cuando la chica rubia atacó con toda su fuerza con un corte de manera ascendente en diagonal, donde el castaño al tratar de bloquearlo, la fuerza del choque hizo que el metal puro de ambas espadas, produjera una chispa que al mismo tiempo provocó, que Issei soltara su espada y está cayera a unos metros atrás, donde la Phoenix al ver esto, aprovechó ese ligero instante y envió otro corte en diagonal hacia abajo para acabar la pelea. Pero no contó con que el castaño, se agacharía rápidamente conectándole un codazo en todo el centro de su estómago, evitando morir, para después alejarse y recuperar su espada.

Estando cansado y agotado por todas las heridas que su oponente le provocó, Issei no sabía si tendría alguna oportunidad de ganar ese combate, pero se mantenía expectante de cuánto tiempo podría aguantar estar de pie, ya que constantemente Caramine en todo ese tiempo había sido la única que consiguió hacerle heridas, cuando Issei en ningún momento pudo hacer lo mismo.

Por otro lado, Caramine, quien se recuperó del codazo que Issei le había dado, se levantó del suelo mientras se sostenía el estómago con mucho dolor.

— Está pelea es increíble. No esperaba menos del caballero de Rias Sama.

— ¿Qué?

Dando una reverencia que iba en dirección del castaño, Caramine demostraba su más sincero respeto y gratitud al caballero Gremory, por brindarle tan emocionante pelea. Esta acción por parte de la rubia, confundió en gran medida a Issei, pero al segundo siguiente comprendió a que se refería. Después de que la rubia realizara esa acción, volvió a colocarse en posición de combate, estando lista para seguir con la contienda, mientras analizaba de pies a cabeza el cuerpo del castaño buscando el mejor ángulo por el cual tuviera la oportunidad de contraatacar, pero antes de que tan si quiera consiguiera moverse, fue Issei quien habló ganándose su atención.

— Tengo una duda con respecto a nuestra pelea.

Deteniéndose en el acto, Caramine antes de seguir con la pelea, estaba curiosa por saber que le preguntaría el castaño.

— ¿Qué quieres saber?

— Me gustaría saber ¿Por qué me desafiaste a mí? sabiendo que Kiba lleva mucho más tiempo como demonio e igualmente es un caballero, así que ¿Por qué yo? ¿Qué fue lo que te llamó la atención sobre mí?

Varias preguntas fueron lanzadas hacia la caballera Phoenix, quien no dijo ni una sola palabra, quedándose muda y mirando de forma penetrante a su oponente. Issei al ver que la chica no respondía, volvió a hablar, pero ahora sus palabras fueron en forma de grito.

— Responde.

— Bueno, si te soy sincera, no estoy segura. Es cierto que me encontraba deseosa de enfrentar al caballero conocido como Kiba. Pero todo cambió, cuando pude ver la información que obtuvo Ravel Sama sobre ustedes.

FLASH BACK.

Afuera de los aposentos de Raiser, se encontraba una muy agotada y sonriente Caramine, quien había estado entrenando hasta bien tarde, con la única excusa de volverse más fuerte, ya que en unos días daría inicio el Rating Game en contra de la princesa Carmesí. A paso lento y sin ninguna preocupación notó como Ravel Phoenix, se encontraba ingresando en la habitación de su hermano, siendo que cuando llegaban las altas horas de la noche, normalmente su rey se la pasaba jugando con varias de sus sirvientas y en este caso le tocaba el turno a su reina y torres. Entonces era raro que en una ocasión como esa, su propia hermana interrumpiera un momento tan importante como lo era tener la hora de intimidad con sus sirvientas.

Con la curiosidad que la carcomía por dentro, no pudo soportar el no saber que estaba sucediendo detrás de esas puertas, porque tendría que tratarse de un tema supremamente importante, para que su rey aceptara que alguien ajeno al momento, ingresara en la habitación. Entonces fue cuando se le ocurrió la brillante idea de caminar hasta la ventana que se conectaba con los aposentos de su rey, se acercó lentamente evitando ser detectada, para conseguir saber que era lo que pasaba. Grata fue su sorpresa cuando en frente de ella, una esfera de color amarillo mostraba a los distintos miembros del séquito Gremory, de donde Ravel comenzaba a hablar de sus Sacred Gear y habilidades. Iniciando Principalmente con Akeno Himejima, después con Yuuto Kiba y por último la cereza del pastel, Issei.

En ese momento el rostro de Caramine se iluminó al ver la destreza y habilidad que tenía el castaño, demostrando calma y fuerza en cada uno de sus ataques, donde Issei se mostraba como todo un maestro en su estilo, siendo esto lo que Caramine había estado buscando en un oponente. Alejándose de la ventana, la rubia observaba detenidamente mejor su panorama. Sabiendo lo que debería de hacer, miró su mano la cual tenía ligeros raspones por el uso constante de la espada, la apretó con fuerza teniendo una mirada decidida.

— Él será perfecto para enfrentarse a mí.

FIN DEL FLASH BACK.

— Es por esa razón que decidí enfrentarte. Cuando pude ver los movimientos que realizaste, me quedó claro que serías un digno adversario para mí. Es por eso que te elegí como mi oponente y con el rumbo que ha tenido nuestra pelea hasta ahora, me doy cuenta que no me equivoque contigo.

Esbozando una enorme sonrisa en señal de felicidad, Caramine se mostraba contenta por el hecho de enfrentar a un rival igual a ella. issei por otro lado al escuchar las declaraciones de la caballera Phoenix, no pudo evitar sentirse emocionado por sus motivaciones y queriendo darle la satisfacción que quería, se propuso a pelear con todo su ser.

— En ese caso, peleemos hasta la muerte.

Nuevamente ambos se arrojaron el uno contra el otro intercambiando ataques a diestra y siniestra, creando constantemente chispas cuando chocaban ambas espadas, de donde el castaño ya no se veía afectado por la abrumadora velocidad de la caballera Phoenix y en cambio, ahora era él quien comenzaba a recuperar terreno sobre su oponente. Estando a la ofensiva atacándola una y otra vez con huelgas grandes, agiles y pesadas, que iban desde cortes en diagonal, vertical y horizontal, cambiándolos cada vez que Caramine bloqueaba en su intento por querer contraatacar. Ahora era la rubia quien tenía problemas con el castaño, donde los movimientos que estaba realizando eran diferentes a los que utilizó anteriormente y le costaba adaptarse a lo que Issei intentara hacer. Con la clara desventaja que ahora poseía la caballera Phoenix, era claro que, si quería ganar, tenía que ponerse más seria de lo que había hecho en un inicio.

Tratando de mantenerse lejos de la espada del castaño, Caramine comenzaba a angustiarse por ser alcanzada por esa Katana, que aunque era más delgada que su espadón, era bien cierto que su tamaño era mucho más largo, dándole a Issei un mayor alcance con el cual pudiera herirla de gravedad, y dicho y hecho, porque hubo un momento en el que tratando de bloquear dos cortes provenientes del castaño, consiguió bloquear el primero que fue bastante evidente y fácil de detectar, pero ella no contó que el primer ataque solo era una distracción siendo que cuando ambas espadas chocaron entre sí, produjeron un chirrido agudo que desconcertó a la caballera Phoenix, haciendo que se distrajera por medio segundo, siendo eso suficiente para que Issei girara alrededor de ella, preparando un segundo corte el cual le dio de lleno en un costado de su torso, bañando su armadura con sangre al instante. Aunque si bien, Issei había conseguido realizar un ataque perfecto, el corte no fue tan fatal, gracias a el hecho de que la armadura que recubría todo el cuerpo de la chica, le daba una mayor capacidad defensiva a la hora de luchar, así que un simple ataque como ese, no la terminaría por eliminar del juego.

— Eso me dolió mucho. Pero eso si me gusta.

Nuevamente Caramine se arrojó en contra de Issei, intercambiando golpes una y otra vez, demostrando al mismo tiempo que ninguno sedería en la pelea. Estando ambos lanzando diferentes estocadas desde distintas direcciones, ya que ninguno de los dos le importaba si alguno de los dos terminaba muriendo. Por otro lado, ese simple combate que inició solo como un pequeño desafío, se había transformado en todo, lo que ambos pudieron anhelar desde hace mucho tiempo. Incluso en varias ocasiones la felicidad, que provenía de ambos caballeros era tal, que podría decirse que sus esfuerzos darían el orgullo de quienes fueron alguna vez sus maestros. Atacando constantemente, Issei no cedía al chocar espadas con Caramine, la cual hacía exactamente lo mismo tratando de sobremanera, intentar conseguir perforar algún órgano vital del castaño para que así, sus ataques no la tuvieran contra las cuerdas. Intentando utilizar la velocidad que le proveía la pieza de caballero, no consiguió hacerlo, ya que Issei no paraba de enviarle diferentes y continuas estocadas, hiriéndola en más de una ocasión en sus brazos, pecho y piernas bañando el suelo con su roja sangre.

Por un momento en el que ambos chocaron sus espadas, habían conseguido estar apartados el uno del otro, donde al estar tan heridos y cansados luego de pelear por más de 10 minutos, se miraron fijamente con sonrisas y jadeando del dolor, notaron que había llegado el momento. El momento más importante de su pelea donde darían sus golpes finales.

— Espero que estés listo Hyudou Issei.

— Eso mismo te digo a ti.

Utilizando lo último que le quedaban de sus fuerzas, ambos comenzaron a correr el uno contra el otro, levantando sus espadas a la altura de sus rostros, con lo último de sus energías, sus movimientos eran vistos en cámara lenta a la par de que el ligero palpitar de sus corazones, generaba un eco profundo en sus oídos, los cuales se hicieron más sonoros cuando deslumbraron sus últimos ataques. Una poderosa estocada de manera horizontal por parte de Issei y otra por parte de Caramine, fueron enviadas creando un sonido mudo en el ambiente, donde solo se podía escuchar un leve pitido resonando en sus cabezas, siendo que el uno y el otro se quedaron inmóviles en sus sitios sonriendo al mismo tiempo, que comenzaban a escupir bocanadas de sangre saliendo de sus bocas.

Con piernas temblorosas y palmas llenas de sudor, era claro que ambos caballeros dejaron sus vidas en ese último ataque, siendo que los dos batallaban por seguir de pie, tratándose de algo cien por ciento inútil, cuando la primera en estar de rodillas fue Caramine, quien cayó al suelo con el dolor reflejado en su rostro, y antes de desaparecer en partículas de luz, dijo sus últimas palabras en un tono suave, pero audible.

— Gracias, Hyoudou Issei.

Escuchando el último testimonio de su oponente, Issei sonrió en satisfacción por el combate en contra de la caballera Phoenix, sabiendo de antemano que había ganado el combate, miró por última vez en dirección del cielo de la dimensión de bolsillo, notando al mismo tiempo que su visión comenzaba a nublarse y cada parte de su cuerpo ya no obedecía sus órdenes.

— Esto se terminó para mí.

Sintiendo que su cuerpo comenzaba a flaquear, el brillo de sus ojos se dibujó una vez más, antes de caer al suelo con una clara intención de chocar contra el asfalto, era claro que el castaño ya no podía seguir combatiendo y lo siguiente que sucedió, fue que su cuerpo comenzó a brillar rápidamente desapareciendo en partículas de luz.

¡El caballero de Rias Gremory y el caballero de Raiser Phoenix han sido eliminados del juego!

Fin Capítulo 19