THE DARK DEMON HUNTER

Capítulo 22 "Fiesta de compromiso"

En el inframundo, más específicamente en el territorio de los demonios, se estaba llevando a cabo la ceremonia de compromiso la cual después de que el Rating Game entre la heredera del clan Gremory y el heredero del clan Phoenix se llevó a cabo, las invitaciones para la fiesta habían sido enviadas a todas las casas del inframundo, sin importar el estatus que estas tenían, pues en sí, el clan Phoenix había hecho gala de la particular victoria por parte de su heredero, y solo necesitaban los suficientes testigos para la ocasión.

Como si fuera poco, en la respectiva entrada de la gigante mansión de la casa Gremory, se detenían los diferentes invitados vistiendo atuendos formales para la ocasión, siendo que la cantidad insana de demonios que ingresaban por las puertas era tal, que parecía que todo el inframundo asistiría al evento, donde los primeros que se podían ver, eran las casas de demonios más importantes como el Gremory, Sitri, Phoenix, Bael y amon, y entre otros mucho más importantes se encontraban los demonios de rangos superiores como los Maou, quienes su sola presencia en la fiesta era por así decirlo imponente, terrorífica o en palabras más simples poderosa siendo que su fuerza era como la de un Dios para su pueblo.

Habiendo pasado varias horas desde que había comenzado la ceremonia de compromiso, que formaría el lazo definitivo entre ambas casas de demonios, parecía ser que los invitados no paraban de llegar al punto, que el salón principal estaba rodeado de tantos demonios, como el palacio de un rey. Entre los invitados, el selecto grupo perteneciente a la nobleza de Rias se encontraba cerca de la zona de bocadillos mientras hablaban entre ellos sobre el particular evento en el que estaban, pues, aunque sus rostros tenían una sonrisa, sentían una profunda lástima por su presidenta al tener que casarse con ese sujeto.

Kiba y Katashi quienes vestían un smoking simple de color negro portando en sus cuellos corbatas negra y azul, eran los que aunque se mantenían serios y neutros por la situación, calmaban sus penas en la gigante zona de bocadillos. Akeno que vestía un hermoso Kimono negro con detalles blancos y amarillos junto a su característico listón anaranjado que sujetaba su largo cabello, tenía su sonrisa relajada que normalmente daba casi todo el tiempo, aunque se le podía notar lo molesta que se encontraba. Koneko vestía un precioso vestido de tirantes de color rosado con detalles blancos en las mangas de sus brazos y parte de su pecho, Katsumi un hermoso vestido morado largo que le llegaba casi hasta los tobillos, el cual se pegaba a su piel denotando sus bellos atributos y grandes pechos, era la que más molesta se encontraba, pero si era honesta, el idiota de Raiser resultaba ser un buen anfitrión en cuanto a fiestas se trataba.

Por último, Asami que se encontraba algo apartada de las conversaciones que tenían sus hermanos y compañeros de clan, tenía un vestido de coctel rojo oscuro y falda corta con corte de corazón que resaltaba su pecho, era la que más pensativa se encontraba, siendo que, aunque disfrutaba del evento y la buena comida, no quitaba de lado que su hermano Issei aún no había aparecido. Recordando las palabras que le había dicho Akeno, tal vez no faltaba mucho para que su hermano fuera traído a la fiesta en compañía de Sona, la cual había estado buscando toda la noche con mucho fervor, pero hasta el momento, solo había podido ver a algunos miembros de su nobleza por los alrededores. Pensando en eso y como si fuera el propio destino, la vista de la pequeña Asami cambió curiosamente en otra dirección, en donde podía ver a la heredera del clan Sitri vistiendo un bello y hermoso vestido muy parecido al suyo, pero este era de un profundo color azul oscuro con un hermoso listón blanco, que rodeaba toda su cintura siendo acompañada por los miembros de su nobleza.

Dándole un vistazo más a fondo de los miembros del clan Sitri, pudo percatarse al instante de que su hermano no se encontraba con ellos, lo cual le produjo un sentimiento de angustia. Acercándose rápidamente hasta el séquito Sitri, se paró en frente de Sona quien la miró con algo de sorpresa.

— Sona Sitri Kaichou quisiera hablar un momento con usted si me lo permite.

La intriga de Sona se hizo palpable, al encontrarse frente a frente con la menor de los hermanos Hyoudou. Escuchando su petición, Sona dio un profundo suspiro en señal de cansancio para después, voltear a mirar a los miembros de su nobleza asintiendo con la cabeza. Sus sirvientes parecieron entender a lo que se refería su rey, y se marcharon sin ninguna objeción desperdigándose por toda la fiesta. Viendo que sus piezas se habían retirado del lugar, la heredera Sitri comenzó a caminar pasando a un lado de Asami, donde al estar tan cerca de ella le dijo unas suaves, pero pequeñas palabras.

— Sígueme.

Entendiendo a lo que se refería, la joven castaña empezó a seguir a Sona hasta un lugar más apartado lejos de toda la conmoción, que se había generado en todo el salón principal. Estando las dos solas en un lugar apartado, pero sin alejarse de la fiesta, ambas pudieron empezar con su conversación.

— Este lugar parece estar bien. Ahora Hyoudou Kun ¿De qué quieres hablar?

Preguntó la peli negra de cabello corto, algo curiosa por saber que quería. Asami por otro lado y con algo de pena y vergüenza porque su sola presencia molestara a la presidenta del consejo estudiantil, habló nerviosa.

— Bueno, yo quería saber ¿Dónde está Issei Nii San? Akeno senpai me dijo que llegaría en su compañía, pero no lo he visto en toda la noche.

Jugando con la punta de sus dedos índices tratando de no hacer contacto visual con la peli negra, Asami sentía la necesidad de saber el paradero de su hermano mayor. Sona manteniéndose de brazos cruzados no parecía esbozar ninguna expresión en su rostro, recordando al mismo tiempo las palabras que le dijo el castaño, cuando ella se había ofrecido en traerlo hasta la ceremonia de compromiso.

"Disculpe Sona Kaichou, no quiero ser grosero, pero me niego a acompañarla hasta ese lugar. En este momento, no me encuentro de humor para estar al lado de mis compañeros de clan, así que la respuesta es un rotundo no. Si me disculpa, tengo que irme ahora mismo"

— Bueno, si te soy honesta no creo que él tenga la intención de venir.

Sona dijo de forma cortante y sin ninguna vacilación, no quería mentirle la pequeña chica, ni si quiera cuando se le veía en su rostro la urgencia por ver a su hermano. Asami por otro lado, parpadeo un par de veces tratando de procesar las palabras que había dicho Sona, no encontrando una razón por la cual él no quisiera estar presente en ese evento tan importante.

— ¿Qué quieres decir con que no va a venir? Se supone que él debería estar aquí con nosotros cuando Rias Kaichou esté presente.

Dijo Asami casi en un grito, que más que un grito era como una reclamación de su parte hacia Sona, quien volvió a suspirar en señal de molestia.

— Primero que nada, debes calmarte Hyoudou Kun. Hablé con Issei San hace un rato y me dijo que por el momento no asistiría a la fiesta porque debía ir a un lugar muy importante para él, así que cuando terminara vendría lo antes posible.

Dijo Sona mintiendo parcialmente en lo que había dicho, pues, sabía que si decía toda la verdad, su hermana iría contarles a todo su grupo sobre la ausencia del castaño, logrando que despreciaran más a Issei por no haber estado ahí para Rias. Aunque en muchas ocasiones ella era de actitud fría y tenía poco tacto para tratar con los demás, tampoco era insensible y quería evitar, que Issei recibiera más estrés que el que ya tenía.

— Entiendo, pero ¿Usted sabe en donde puede estar? quería hablar con él antes de que terminara la fiesta.

— Desafortunadamente no lo se. Él me dijo que era algo muy importante, así que decidí no preguntar nada al respecto porque parecía ser un asunto muy personal.

Dejando en claro las intenciones de Issei, Sona dijo por última vez, no queriendo que lo molestaran, pues ella entendía de sobremanera el hecho de que los asuntos personales debían ser tratados con respeto y nadie debería de intervenir en ellos. Caminando a un lado de la castaña ya con su conversación habiendo finalizado, Sona se dirigió de nueva cuenta en dirección de la sala principal, no sin antes decir unas últimas palabras.

— No te preocupes por eso Hyoudou Kun. Antes de venir aquí, le dije a tu hermano que después de terminar lo que estuviera haciendo, se comunicara conmigo para traerlo al inframundo. Así que no te preocupes por eso y enfócate en la fiesta, que el evento principal está por empezar.

Terminando de hablar, Sona se retiró del lugar ingresando por el portón color marrón que daba a la sala principal dejando a una Asami sola y pensativa. Por un momento la castaña tuvo dudas en lo dicho por la heredera Sitri, teniendo en cuenta que su cabeza, se llenó de pensamientos de incertidumbre en el que quería y a la vez no, hacer las paces con su hermano mayor, pues esos dos días en los que se habían recuperado del Rating Game, de su mente no se quitaba la idea de querer hablar con Issei, al principio no sabía la razón del por qué quería hacerlo, pero después de pensarlo durante horas, se dio cuenta que su enojo era dirigido principalmente a un evento que ocurrió hace más de 10 años. En ese momento a su cabeza llegó el recuerdo de cuando estuvo en la habitación de Issei en compañía de Asia.

Flash Back.

— Asia San la cena ya está servida, es momento de irnos.

Dijo Asami ingresando por la puerta de la habitación de Issei, invitando a la rubia a comer la cena de esa noche.

— Iré en seguida, solo necesito un par de minutos más y habré acabado.

Habló Asia sin quitarle la mirada al castaño conocido como Issei, quien aún se mantenía durmiendo, donde la rubia constantemente y durante varios minutos había estado utilizando todo su poder demoniaco concentrándolo en su Sacred Gear, tratando de cerrar las profundas heridas, que le había provocado la caballera del clan Phoenix. Asami por otro lado, cuando Asia le respondió se quedó algo muda por lo que tenía en frente suyo. No lo notó antes porque no le dio importancia, pero ahora que vio a su hermano después del Rating Game, se dio finalmente cuenta de la gravedad de su situación. Abriendo grandes sus ojos, vio como varios y largos cortes alrededor de todo su torso y abdomen, dejaban ver su carne la cual se iba cerrando lentamente gracias a la curación de la rubia, y no solo era eso, sino que lo que la terminó por asustar en gran medida fue ver la herida más notoria y grande de todas, que se veía claramente en todo el centro de su pecho, siendo esta provocada cuando ambos caballeros finalizaron su pelea con un último ataque.

— Asia San... ¿Qué le sucedió a Issei?

Su pregunta fue en un tono de shock, siendo esta en parte una pregunta bastante estúpida, ya que ella sabía perfectamente como se provocó esas heridas, pero el estar impresionada por la cantidad de moretones que Issei tenía por todo su cuerpo, la dejaron sin saber que decir. Asia por otro lado, sin perder su concentración, respondió.

— Bueno, Issei San fue herido en su batalla en contra de la caballera Phoenix y ya que él no recibió una lágrima, es normal que sus heridas aún no se hayan cerrado.

A la respuesta de Asia, Asami tomó asiento a un lado de la cama sin quitar la vista de su hermano.

— ¿Crees que se recupere pronto?

Preguntó la castaña menor con algo de duda, a lo que la rubia algo extrañada respondió.

— Si, él estará bien. Aunque me sorprende que preguntes por su bienestar. ¿No se suponía que no te importaba lo que le sucediera?

Con la pregunta de Asia, Asami se quedó callada sin saber que responder, pero aun así, solo le tomó unos pocos segundos para dar una respuesta.

— Si me importa, después de todo, él es mi hermano.

Declaró la castaña con fuerza y confianza, pero esto no convenció del todo a Asia y fue un poco más dura en sus palabras.

— Si tanto te importa, entonces deberías demostrarlo. Desde el día que llegó no has querido verlo o hablarle. Dices que quieres saber sobre su pasado, pero no haces el esfuerzo por acercarte a él. Entonces dime, ¿Fue tan malo lo que te hizo como para que se tenga que ganar tu odio?

Encontrándose al borde de un precipicio, ya para este punto la castaña no sabía que decir, y lo único que pudo hacer fue quedarse callada y levantarse de donde se encontraba caminando a paso lento queriendo salir de la habitación.

— Bueno, sea lo que sea que bloquee tu cariño hacia él, estoy segura de que Issei Kun no lo hizo con mala intención.

Quedándose quieta en el acto, Asami volvió a prestar atención a lo que decía su amiga rubia.

— Tal vez Issei San no sea la persona más sociable que existe, ni el más sentimental, pero él es una buena persona y estaría dispuesto a sacrificar su bienestar por los intereses de los demás, sin importarle el beneficio propio.

Apretando fuerte sus puños por la frustración, Asami recordó cómo su hermano había ido en su ayuda para salvarla. Ese fatídico momento en el que estaba siendo torturada por ambas alfiles Phoenix, y él de manera desinteresada, apareció eliminando a una de esas chicas, para después quedarse y pelear en contra de la otra alfil y la caballera que lo desafió antes del juego. Girando su cabeza observando de reojo a su hermano a través de su hombro, volvió a ver sus heridas que aún Asia no había terminado de sanar, sintió como la culpa la carcomía por dentro, y el resentimiento contra si misma no se hizo esperar, cuando al instante siguiente la castaña, abandonó la habitación azotando la puerta al mismo momento de salir, pudiéndose ver dos pequeñas lagrimas que caían desde su rostro.

— Esto (Snif) es (Snif) mi culpa.

Fin del flash back.

— Bueno creo que no importa si Issei no está. Si lo pienso bien, cuando todo esto termine volveremos al club de lo oculto y así podré hablar con él. Estoy segura que mi hermano me perdonará si le pido disculpas, después de todo, el solía decir que era su linda princesa.

Hablando para sí misma mientras cambiaba su expresión por una sonrisa, Asami caminaba en dirección de la fiesta, teniendo en su mente el recuerdo del parque de diversiones en el que se subió a la rueda de la fortuna junto con Issei, cuando este le regaló aquel oso de peluche.

Volviendo al lugar de la fiesta, la música del ambiente se detuvo y todos los nobles del inframundo dejaron de conversar entre ellos, para prestar atención a un grande y notorio tornado de fuego que se formó en la tarima de la sala de donde se llevaba a cabo el banquete. Ante la vista de todos se postraba Raiser, portando un traje blanco con detalles rojos.

— Afamados nobles del inframundo. Es un honor para mí el que me estén acompañando en este día tan importante en el que yo, Raiser Phoenix, y la heredera Rias Gremory anunciaremos formalmente nuestro compromiso.

Hablando con un tono de voz firme y sonoro, Raiser dirigía sus palabras hacia sus invitados, donde no perdió más el tiempo cuando volvió a hablar.

— Ahora contemplen a mi emperatriz, Rias Gremory.

A un lado del rubio, un círculo anaranjado del que brotaban varias llamas que se hacían más intensas a cada segundo, apareció Rias la cual tenía un vestido puramente blanco, teniendo una gargantilla hecha de oro y su velo hacía atrás sin que cubriera sus ojos aguamarina que tenían cierto deje de tristeza y resignación. Todos los invitados que observaban a la joven con un bello vestido de novia, no pudieron evitar aplaudir en complacencia ante la hermosa figura que se mostraba en frente de ellos, pero aún así, este no era el caso para algunos miembros de la sala siendo estos lógicamente los miembros del séquito Gremory, que se mantenían estoicos y con algo de fastidio porque ese sujeto presentaba a Rias como su prometida.

— Ese bastardo, debí haberle arrancado la lengua cuando tuve oportunidad.

Decía Katsumi mientras estrechaba sus ojos demostrando lo enojada que se sentía dejando escapar un poco de su aura mágica siendo esta bastante pequeña a comparación de cuando solía utilizarla en sus entrenamientos.

— Tranquilízate hermana, tenemos que mantenernos firmes por nuestra presidenta. Por cierto ¿Te encuentras bien? Te noto algo pálida

Preguntó Katashi al mismo tiempo que intentaba tranquilizar a su hermana, percatándose al instante que Katsumi comenzaba a respirar de manera más agitada, sudor se comenzaba a acumular en su frente y parecía que se fuera a desmayar en cualquier momento.

— No te preocupes por mí, estoy bien, solo necesito recostarme un rato.

Decía la castaña de pelo corto, abandonando el lugar caminando de forma cansada y torpe, pues parecía ser, que los efectos del uso de la magia de Umbra le estaban comenzando a pasar factura siendo que al mirar al suelo de la sala, su vista empezaba a tornarse borrosa y su mente nublada le demostraba el profundo dolor interno que sufría su cuerpo. Sabiendo que se desmayaría en cualquier momento, decidió irse del lugar para poder dormir un rato.

Un par de horas más tarde, la fiesta que se llevaba a cabo en la casa de la familia Gremory, comenzaba a llegar a su fin, en el que la mayor parte de los invitados que asistieron a la celebración, comenzaron a abandonar la mansión para volver a sus territorios. No obstante, la fiesta había sido todo un éxito, pues, todos los invitados habían quedado satisfechos con la supuesta feliz pareja, y solo esperaban que la celebración de la boda llegara pronto. Con toda la conmoción generada en el lugar, cerca de la mesa de bocadillos, se podía ver a tanto Rias como Sona tomándose un vaso de limonada, mientras hablaban un poco entre ellas.

— Si, desde ahora tengo que quedarme en el inframundo hasta que terminen todos los preparativos para la boda.

Decía Rias con su tono de voz quebrado mientras bebía un poco de limonada.

— Entiendo, aunque me gustaría hablar sobre otro tema en específico.

Dijo Sona queriendo cambiar el tema de conversación.

— ¿De qué quieres hablar?

Mirando a su amiga con una clara duda en su rostro, Rias se mantenía a la espera de saber que quería decirle.

— Bueno me gustaría saber si estás dispuesta a darme a una de tus piezas para unirla a mi séquito.

Dejando caer el vaso de limonada que sostenía en sus manos por la sorpresa, Rias no sabía que decir ante la inesperada pregunta de su amiga, pues en realidad ella nunca se esperó que Sona fuese tan directa.

— Espera un momento Sona, ¿No estarás diciéndome que quieres al Sekiryuutei o a la bruja Umbra? porque no estoy dispuesta a entregártelos tan fácilmente.

Dijo Rias con una clara hostilidad en cada una de sus palabras, pues en verdad ella no estaba dispuesta a darle a ninguna de sus piezas a su amiga y menos cuando los hermanos Hyoudou eran poseedores de poderes capaces de matar dioses.

— Estás equivocada, no estoy interesada en el Sekiryuutei, en la bruja Umbra y mucho menos en la portadora de Rhaast. Quiero a tu caballero. A Hyoudou Issei.

— ¿Cómo?

La sorpresa golpeó a la peli carmesí la cual no supo que responder, pues en verdad se había quedado literalmente con la boca abierta.

— Pero ¿Por qué? Él es solo un demonio reencarnado sin ninguna Sacred Gear, ¿Por qué lo querrías en tu grupo?

Preguntó incrédula, no encontrando ninguna respuesta lógica ante lo dicho por su amiga, pero Sona se mantenía serena ante su decisión, mientras se llevaba un trozo de bocadillo a su boca.

— Bueno, no te voy a negar el hecho de que no posee ningún poder legendario como sus hermanos, pero si te soy honesta, lo que me llama la atención sobre él, es el potencial que puede brindarle a mi clan. Creo que con el entrenamiento adecuado y preparación, podría volverlo en el caballero más fuerte de todo el inframundo. A parte de eso, me dejó muy claro en su pelea en contra de la caballera Phoenix que bajo mi ala, él podría mejorar y ser de mucha utilidad, ya que a diferencia de ti, yo busco candidatos para mi séquito que puedan dominar su fuerza y sobrepasar sus propios límites y eso también incluye la falta de un engranaje sagrado.

Sintiéndose algo insultada por lo que había dicho su amiga, Rias estaba decidida a objetar por lo que dijo, pero no tuvo la oportunidad cuando Grayfia la había detenido.

— Rias Sama llegó el momento de la reunión con su prometido, por favor sígame.

Grayfia comenzó a caminar siendo acompañada por Rias, quien no perdió la oportunidad de decir unas últimas palabras a su amiga.

— Tendremos está conversación luego, ahora debo irme. Pero tomaré en consideración tu petición.

Rias se marchó, yéndose del lugar para estar con los demás miembros de su séquito a la espera de la reunión con Raiser. Sona por otro lado, se quedó sola en la mesa de bocadillos, donde estuvo a punto de irse, hasta que de la nada y sin que se pudiera dar cuenta, un pequeño circulo mágico de color azul se formó en su oído casi al instante.

— Hola Sona Sitri Kaichou.

De la nada, la característica voz de Issei se escuchó en su oreja, dejándola algo perpleja.

— Hyoudou Kun, no esperaba que llamaras tan pronto.

Dijo Sona con un tono de voz aliviado de saber que el castaño había decidido aparecer finalmente, aunque le resultaba extraño el tono de voz que usaba, pues se podía percibir fácilmente tristeza, ira y enojo.

— He cambiado de opinión con respecto a ir a ver a mis hermanos, ¿Podría llevarme con ellos?

— Claro en seguida voy, solo utiliza el panfleto que te entregué y eso me servirá para saber tu localización exacta.

Pasando unos leves segundos, Sona pudo sentir una pequeña concentración de poder, proveniente del mundo humano, donde no esperó mucho tiempo y cambiándose su ropa por la de la academia Kuoh, creó un círculo mágico para ir a la ubicación del castaño no sin antes abrir su comunicador llamando a su reina Tsubaki.

— Tsubaki reúne a todos, es momento de reunirnos con Rias y su séquito.

— Si, Sona Sama.

Tsubaki respondió ante la petición de su rey y cerró el comunicador. Sona por otro lado, no esperó ni un segundo más y se dirigió a la ubicación del castaño conocido como Issei.

Fin capítulo 22