El dichoso evento del que hablaba la doctora Nishikino; consistía en una importante competición de su amiga Rin. Una de las más importantes, ya que ganando o posicionándose en un lugar, podría ganar oportunidades más valiosas para destacar más.
Como el evento era en la mañana, Maki invitó a su novia quien tenía tiempo por su horario para acompañarla.
Una gran pista de atletismo y mucho ambiente formaban parte de esta escena, Hanayo, Nico y la Nishikino se encontraban justo en las gradas, esperando el momento para ver a Rin.
— ¿Quieren algo de beber?, hace bastante calor aquí.— La pelirroja se puso de pie, mirando a su mejor amiga y novia.
— N-no, muchas gracias, Maki-chan.— Y como era de esperarse, Hanayo la rechazó.
— Traenos té negro, Maki-chan.— La mayor se adelantó para pedir por ella, tomando por sorpresa a la de lentes.
— En un momento vuelvo.— Sin queja alguna, la doctora sacó unas gafas de sol para colocarselas y salir del lugar en busca de alguna máquina expendedora.
Mientras tanto Nico y Hanayo iniciaron una amena conversación, la Idol no perdería la oportunidad para conocer más de la pelirroja, era su momento.
— Jamás había visto tan obediente a Maki-chan.— Decía entre risas la peliverde.
— A veces si discutimos, pero le dije que tiene que esforzarse para ser mi novia.— Nico cruzó la pierna y comenzó a darse sus aires de grandesa.— En realidad, casi no la he visto esta semana por nuestros contratiempos, tratamos de almenos disfrutar e evitar pelearnos.
— Es increíble que siendo tan contrarias... Se hayan atraído.— La Ojivioleta se sorprendía, pues la parejita eran muy opuestas entre si.
— Tu sales con ella, ¿no?.— Preguntó Nico, dando un rápido vistazo a la pista, en dónde estaba Rin y un par de amigas suyas, haciendo estiramientos.
— S-si...— Afirmó nerviosa.
— Bien dicen que polos opuestos de atraen.— Sonrió.
Hanayo le siguió con una sonrisa también, pero su sonrisa se desvaneció. Las "amigas" de Rin actuaban muy acarameladas con ella, y en especial una chica, que parecía no quitarle los ojos de encima. Lo peor fué, que la ojiverde no hacía nada por alejarlas, sonreía felizmente por la cercanía.
— Si estuviera en tu lugar, ya le habría dado una paliza a esas idiotas y de paso a Hoshizora también.— Opinó Nico de brazos cruzados, mirando la escena con disgusto.
— Y-ya hemos hablado de eso, así que está bien.— Hanayo ocultó su incomodidad evadiendo el tema e ignorando por completo a su atlética novia.— Me gustó mucho tu nuevo álbum Yazawa-san.
— ¿Lo adquiriste?.— La mayor se sorprendió.
— ¡Si!, amo a casi todas las I'dols que he conocido, soy una fan tuya.— La sonrisa de Hanayo regresó al contar sobre su gusto, una cosa que alivió a la preocupada Nico.
— Muchas gracias de verdad, me esfuerzo para ser la mejor.— Una sonrisa orgullosa adornó el rostro de la Idol.
— ¿De qué tanto hablan?.— La doctora llegó con dos botellas de té y con una apariencia algo desaliñada.
— ¿Pero, qué te pasó?.—
— A la maquina expendedora le hacía falta mantenimiento, me estresé un poco.— Le respondió Maki a su novia, entregándole las bebidas.
Nico le dió una a Hanayo.
— Tómalo Kouzumi.— Dijo la mayor.
— E-estoy bien, no se preocupen.— Intentó regresarlo.
— Vamos, Maki-chan por poco y acaba con esa maquina, aunque sea quédatelo.— Utilizando de burla a la doctora, la Yazawa alegró por completo a la tímida Hanayo con una suave risa. Mientras tanto Maki se alegró de ver el progreso de la relación entre sus mejores amigas con Nico.
— Muchas gracias...— Lo tomó gustosa, se tomó unos segundos para después decir algo.— Puedes decirme por mi nombre.
— Perfecto Hanayo, también puedes llamarme por mi nombre.— Como si fuera un trato, ambas asintieron.
Maki sonrió de lado y regresó a tomar asiento junto a la Idol con comodidad, aunque el calor era un poco molesto para ella, ya que estaba acostumbrada a lugares frescos o con aire acondicionado, no era muy fan de salir de casa e irse a una area asoleada; en ese instante estaba poniendo a prueba el aprecio que le tenía a Rin, suspiró y le echó una rapida mirada a Nico.
— (¿Cómo puede soportar llevar eso puesto?)— La doctora se preguntó inconscientemente, la pelinegra llevaba un sombrero para el verano, el cabello recogido en una coleta, unas grandes gafas de sol y un cubrebocas para ocultar su identidad ante tanta gente.
Extrañamente Nico se dió cuenta de las miradas que recibía por parte de la doctora y se acercó lentamente a su oído.
— Maki-chan, deja de mirarme tanto, sé que soy hermosa pero tu mirada me pone nerviosa.— Le susurró con malicia, la Nishikino se sonrojó hasta las orejas.
— ¡N-no te estaba mirando! .— Se defendió torpemente, exponiéndose aún más.
— Si eso dices.— Sonrió como acto victoria.
La doctora dejó de lado los juegos, la importante competencia dió inició junto a los entrenadores, así que se propuso apoyar como podía a su mejor amiga, sujetándo un carte con el nombre de Rin, a petición de Hanayo. Obviamente Maki no quería hacerlo por la vergüenza, pero cierta chica la obligó a hacerlo, la amistad representaba mucho para ella.
— Yo no recuerdo haber asegurado que sujetaría este cartel...— Se quejó e intentó bajarlo por la pena que sentía al estar rodeada de tanta gente.
— Ni se te ocurra bajarlo, Maki-chan.— La mayor movió las manos de su novia para hacer más visible que llevaba el cartel.
— Gracias Nico-chan, si no estuvieras aquí, Maki-chan no pensaría en llevar eso.— Hanayo tomó el hombre de la Idol para decirle, aunque no trató de bajar su voz, pues la Nishikino las escuchó perfectamente.
— Hasta el ogro más gruñón no puede resistirse ante Nico.— Presumió mirando con burla a la doctora, Hanayo soltó una larga risa. No esperaba ni de broma llegar a ver a su mejor amiga bajo el mando de una persona más bajita que ella.
Algo avergonzada Maki regresó su vista a la pista de atletismo, esforzándose por ignorar a su novia que sólo se burlaba de ella. Hizo contacto visual con Rin, quien llevaba ventaja a comparación de sus demás compañeras, así que fué bajando la velocidad de su paso para leer los carteles que llevaban Hanayo y Maki, riéndose por el simple hecho de ver a su amiga tsundere hacer algo así.
Nico había logrado su objetivo; Maki hizo algo que no haría ni de broma.
— ¡Bien!, ya lo vió.— Comentó arrojando por sabrá donde el pedazo de papel, deshaciéndose de el por completo, sacó un abanico de su bolso para darse aire.
— Bien hecho Maki-chan.— Agradeció en un tono dulce la mayor, colocando su mano en el muslo derecho de Maki, ocasionando que la pelirroja moviera más rápido su abanico e intentará no sonreír nerviosamente.
— Como sea, m-me da igual.— Giró su rostro a otra dirección.
Nico dejó pasar las reacciones de la menor, su atención regresó al evento de atletismo. No duró más que veinte minutos más por los cambios de relevó.
Quedando Rin como primer lugar, siendo su 4to evento consecutivo. Al ser una demostración y observación para su universidad, no tuvo mucha relevancia, pero la Hoshizora era muy destacada entre todas. La gente comenzó a irse, las estudiantes celebrarían con sus familiares, amigos o visitantes.
— ¿Debería ir a encender el auto?.— Maki se puso de pie junto al par de mujeres.
— Si, yo iré por Rin-chan al vestidor, dijo que quería que pasara por ella.— La peliverde seguía las pasos de la parejita desde atrás.
— Te acompañaré, necesito ir por otra bebida, estoy sedienta.— Nico se acercó a ella con una sonrisa.— Las máquinas expendedoras están cerca de ahí.
— Entonces vamos Nico-chan.— Gustosa aceptó la tímida chica, dejando a una Maki extrañada.
— Te veremos allá, Maki-chan.— Le avisó su novia, yéndose junto a Hanayo.
Con una actitud totalmente despreocupada, Maki se fué en la dirección contraría para buscar su coche. No tardó mucho para encontrarlo en el estacionamiento de la universidad.
Se encontraba buscando las llaves en su bolso y guardó su abanico, al sacarlas y acercarse a la puerta del auto, fué nombrada por una voz conocida, dió el giró, viendo que cierta persona la veía con una sonrisa.
— ¡Nishikino-san!.— Saludó su compañera.
— ¿Acaso me estás siguiendo?.— Susurró exhausasta.
— No te escuché, ¿qué dices?.— Caminó unos cuantos pasos.
— Que es bueno verte, Shouto.— Forzó una sonrisa.
— Mi hermano estudia aquí, vine a recogerlo.— Contó sonriente.
— No tenía idea...— Respondió sin intenciones de seguir la plática.
Pero Shouto miraba intensamente a la doctora, con un sentimiento que fácilmente Maki podía percibir a simple vista.
— Cierto, no sé si aún no te han comentado tus padres, pero en unos días tendremos una cena.— Dijo animada.
— ¿Eh? ¿Cuándo propusieron eso?.— La jóven pelirroja dió un sobresalto, ahora sí se veía preocupada.
— Hoy, es que mi padre regresará al extranjero y quiere hacer algo así como "una propuesta", no entendí mucho, pero quiere despedirse.— Explicó sin mucho detalle, pero por sus gestos era notorio que ni ella sabia de lo que trataba.
— Gracias por avisarme Shouto, no tenía idea.—
La compañera de Maki se dió cuenta de la aura pesada que empezó a formarse al rededor, supuso que el hospital y la universidad podría estarle atormentando, se acercó a ella.
— Debo irme, nos vemos después Nishikino-san.— Acercó sus labios para darle un beso en la mejilla.
La rubia sonrió apenada y se apresuró a desaparecer del lugar, la doctora se sonrojó hasta las orejas, cubriéndose con la palma de su mano el rostro.
Aquella chica iba en serio.
— Tengo que llamar a mis padres...— Susurró buscando en su bolso su teléfono celular para hacer esa urgente llamada.
.
.
Mientras tanto por otro lado, cerca del lugar de descanso de la pista de atletismo.
Nico y Hanayo caminaban juntas para pasar por Rin, la Idol ya había conseguido su botella así que iba bebiendo de ella.
— ¿Entonces llevan unos cuántos meses?.— Preguntó Nico.
— Si, ella estaba enamorada de mí desde preparatoria y fuí muy tonta al darme cuenta hasta ahora.— Confesó apenada.
— Es extraño, podría mirarlas sin saber eso y podría decir que muy probablemente llevan años.— Dijo sorprendida.
— Supongo que ser mejores amigas nos da ese aire.— Siguió la plática con un sonrojo.
No tardaron en llegar a las bancas en donde quedaban algunas atletas quiénes ya se iban también.
— ¿En dónde está?.—
— Humm... — Hanayo buscó con su mirada a su novia, notó una cabellera anaranjada salir de los vestidores deportivos, una sonrisa adornó su rostro.— Ya viene.
— Oh..— También buscó a la pelinaranja pero al verla junto a una cierta chica, hizo una mueca.— Cierto...
— ¿Q-qué pasa?.—
— ¿De verdad estás bien con eso?.— Nico se refería a que la chica iba sujetada del brazo de la ojiverde, aunque claramente Rin no notaba las otras intenciones.
— Sólo son amigas, Nico-chan.— Incluso Hanayo intentaba convencerse a si misma, se esforzaba.
— No diré más.— Decidió por dejar de parlotear y esperar.
— ¡Kayocchin!.— Claramente la evidencia de la preferencia y amor que Rin tenía por su novia era más que evidente, sus ojos se iluminaban y podría sonreír por el resto de su día con sólo verla.
— R-rin-chan.— Correspondió el saludo, intentando sonreír por verla llegar a lado de su amiga.
— No esperaba ver a Yazawa-san aquí, nya.— Comentó alegremente la recién llegada.
— Y es mejor que nos vayamos ya.— Nico no era para nada tonta, las intenciones de aquella chica que no soltaba el brazo de Rin eran tan notorias que se la molestaba, sobre todo por el hecho de que Hanayo era tan tímida como para expresar su molestia.— Sabes que Maki-chan no es tan paciente.
— ¡Ah, tienes razón!.— Algo asustada, se deshizo del agarre de su compañera.— Luego las presentaré con calma cuando se dé la ocasión.
— No hay problema Hoshizora-san.— Sonrió con alegría.
Rin estaba acercándose a las mujeres que la esperaban para irse, pero fué jalada del brazo, provocando que volteara inesperadamente, tomándola completamente por sorpresa pues la contraría tomó su rostro y la besó.
Todas, absolutamente todas se sorprendieron.
— Estuve esperando mucho para hacerlo.— Al terminar el beso, le sonrió pícaramente.
— ¡¿EEHGHHH?!.— Rin inmediatamente se alejó y se cubrió la boca con las mejillas rojas, antes de pudiera en si quiera pensar en algo volteó a ver a su novia, quién la miraba sin expresión alguna.
Eso significa peligro, Hanayo tomó un semblante seco, ni hacia expresión alguna, mientras que Nico miraba con horror la escena.
Había una línea muy delgada entre ellas dos, pues mantenían su relación en secreto pero a la vez eran muy obvias. Rin no sabía si correr a abrazar a Hanayo o rechazar directamente a su amiga, pero ya era tarde, antes de que pudiera tomar una decisión, su novia ya había dado la vuelta para irse de ahí a paso apresurado.
- ¡Kayocchin espera!.— Con los nervios de punta, fué detenida una vez más por la chica que le ocasionó problemas.—
— Hoshizora-san, no te vayas sin darme una respuesta.— Pidió con un tono juguetón, sacando de sus casillas a Rin.
— ¡Suéltame!, jamás te di motivos para hacer eso.— Respondió con molestia.
— ¿Qué tiene de malo?, siempre hemos sido cariñosas.— Jugueteaba con sus palabras.
— Lo siento, pero sólo te veo como una amiga y desde ahora, no te me acerques.— Era sorpréndete ver como Rin tomaba un tono frío y áspero, hasta la misma Nico se sorprendió por ello.—
— Pero, ¿por qué?.— Se asustó la contraria.
— ¡Por que me besaste, frente a mi novia!.— Gritó con enojo.
Los ojos de Nico se engrandecieron, algunas presentes también miraban con esa misma expresión.
— Hoshizora...— Susurró la atleta pelirroja.
— ¡Debo irme!, lo siento.— No lo pensó dos veces y fué tras Hanayo, dejando a todas las presentes atónitas.
Nico se quedó observando a la pelirroja detenidamente, está tenía una rara sonrisa después de ver como Rin corría buscando a Hanayo.
— No importa, voy a esforzarme para estar con ella.— Dijo sin pena alguna.
— Serás una idiota si haces eso.— Contestó la pelinegra, después de todo se había contenido ciertas cosas.
— ¿En qué te metes?.— Respondió con el mismo tono que había usado Nico.
— En algo que evidentemente no me importa, pero quejamás va a suceder , ten un poco de dignidad, por favor.— Advirtió con una voz molesta.
— Kyan, no te metas con ella, es Yazawa Nico, la Idol.— Una compañera que sabía lo que iba a suceder detuvo a la pelirroja que parecía querer agredirla.
— Me importa un comino quién sea, puede ser la hija del presidente y me daría igual.—
— No tengo por qué perder mi valioso tiempo con alguien como tú.— Nico se dió la vuelta para irse, pero esperó un poco.
— Y para que lo sepas, Hoshizora está tan enamorada de una bella chica de la cuál no podrás separarla, no tienes ni la más mínima oportunidad.— Dijo por último con claridad, dejando a Kyan echando humo por la cabeza y a su compañera que la intentaba calmar.
.
.
.
.
— ¡Sólo será una cena!, no tienes por qué preocuparte.—
— Entonces, ¡¿a qué se refería con esa "propuesta"?!.— Maki discutía por el teléfono con su padre, mientras estaba recargada en su auto.
— No tengo idea, debe ser alguna propuesta laboral, confía en mi.— Su padre parecía estar temeroso.
— Te dije claramente, papá.—
— Todo saldrá bien y nadie terminará en un compromiso, ¿si?.—
La pelirroja dejó escapar un suspiro pesado y lleno de decepción, ya cansada con el tema del matrimonio arreglado, era razonable que se enojara con sus padres. Maki recorrió algunos mechones rojizos de su cabellera para despejar su vista, dándose cuenta de que Hanayo venía hacia a ella.
— ¡Maki-chaaan!.— Gritó, corrió hacia a ella en llanto, abrazándola bruscamente.
— L-lo siento papá, hablamos después.— Colgó sin esperar respuesta, guardando su teléfono y viendo extrañamente a su mejor amiga llorar en su pecho.— ¿Pero, qué pasó?.
— M-maki-chan...— La de lentes la miró subiendo su rostro para verla, soltando otra vez el llanto.
— ¡No llores y explícame!.—
— No me grites, Maki-chan.— Trató de tranquilizarse, limpiándose las lágrimas con las mangas de su vestido.
— Ah, lo siento. Sólo estoy un poco estresada.— La pelirroja parecía preocupada por la peliverde.
— No te preocupes...— Susurró Maki, la doctora no tenía idea de cómo reconfortar en esas situaciones, sopuso que tenía que ver con Rin de inmediato, hizo una mueca y correspondió el abrazo. — ¿Qué hizo esa idiota?.
Hanayo se sorprendió por el repentino contacto, pues Maki no era de demostrar afecto físico en persona.
— ¡Maki-chan, suelta a mi novia!.— La enérgica voz de una atlética chica interrumpió la escena romántica, o eso creía ella.— ¡Aquí tienes a la tuya!.—
Rin traía de la mano a la Idol e incluso la movió como si fuera una muñeca de tela, con total agilidad, dejándola al frente de ella como objeto de intercambio.
— ¡No seas tan brusca, Hoshizora!.— La regañó por el jalón que le dió.
— Ah, lo siento Yazawa-san.— Reía nerviosa.
Hanayo y Maki seguían abrazándose, quedándose sin palabras por tales escenas.
Rin no esperó más, fué directo con su mejor amiga, deshaciendo el abrazo y llevándose a su novia.
— E-e-espera, Rin-chan.— Hanayo intentaba detenerse, parándose en seco.— No quiero irme contigo.
— Kayocchin...— La pelinaranja se detuvo, a tan sólo unos metros de la otra parejita, quienes sólo miraban.
La de ojos verdes se acercó sin avisar, besando de un sólo movimiento a la tímida chica.
— Sólo quiero besar a mi novia, vámonos.— Le dijo al terminar el tierno beso, finalizando con una sonrisa radiante. Hanayo por supuesto se sonrojó e incluso comenzó a reír nerviosa.
No dijo más y casi como si estuviera hipnotizada, la siguió sin volver a detenerse.
— A mí no me molestaría si hicieras algo así conmigo.— Nico comentó sorprendida, Rin era todo lo contrario de lo que pensaba.
— Si claro, ¿qué fué lo que hizo?.— Ignoró por completo lo que había dicho por la vergüenza.— Hanayo parecía muy dolida.
— Lo que pasa es que tu querida mejor amiga, no se dió cuenta de que una de sus compañeras estaba enamorada de ella.— Fué acercándose a la menor, quedando a lado de ella.— Así que esa chica llamada "Kyan", la besó frente a Hanayo.
Maki atragantó por la situación, entendió a la perfección el tipo de problema y comprendió el llanto de la Koizumi.
— Es horrible pasar por ese tipo de situaciones.— Nico se quitó el sombrero que tenía por el sol y las gafas también. — ¿No lo crees, Maki-chan?.
— ¿Ahh?, ¿acaso estás suponiendo algo?.— Se sobresaltó, la Idol la miraba algo insinuadora a la doctora.
— Luces nerviosa y esa actitud defensiva tiene mucho que decir.— Respondió sin tardarse.
La pelirroja se encontraba al límite, debía arriesgarlo y decirle todo a su novia, nunca antes le había costado tanto mantener una relación tan complicada como la que estaba teniendo con Nico; pues el trabajo, el estudio, algunos compromisos sobre su hogar y el tiempo con Nico la estaban desgastando.
— Debo de contarte algo...— Pronunció dudosa.
— Te escucho.— Los fríos rubis atormentaron a Maki, Nico tenía una expresión seria.
.
.
.
.
— ¿Así que mi querida Maki-chan tiene tanta popularidad con las chicas, eh?.— Comentaba juguetonamente.
La doctora había terminado de contarle todo el problema con los matrimonios arreglados, los cuáles sus padres siempre le insistían, agregando la insistencia de su compañera por salir con ella, la cuál cada vez se hacía difícil al pasar de los días.
— Tómatelo en serio, Nico-chan...— Le contestó cansada, la pelirroja se encontraba manejando su auto, directo al sett de grabación de la Yazawa.
— Lo siento, lo siento... Pero desde que te ví en el pequeño evento que tuve, parece que eres la obsesión de esa chica.— La Idol se dió la libertad de jugar con ese tema e incluso tomó una pose para provocarla, poniendo sus codos en sus muslos y dejando caer su barbilla en sus manos, dedicándole toda su atención.
— Es una lástima que sólo pueda tenerte yo.—
Nico se quedó observando detenidamente e incluso distinguió cuando el color rojo fué subiendo por la cara de Maki.
— Oh, hemos llegado.— Dijo la mayor al ver el estacionamiento de su lugar de trabajo, la doctora lucía un poco decepcionada; parecía que quería corresponder el anterior comentario.
— V-ve con cuidado...— Trató de sonar dulce, pero ella misma sintió una rara sensación, nunca antes había intendado ser así con alguien.
— Esfuérzate un poco más, Maki-chan.— Soltó otra risa.— Parece que Hoshizora tiene más talento en ello.
La Nishikino cambió su expresión, tenía el ceño fruncido.
— Como sea, me da igual.— Hizo un ademán con su mano para ignorar lo dicho.
— Eres una muy mala novia, Maki-chan.— Hizo un bufido la mayor, tomó por sorpresa a Maki para darle un corto beso en sus labios.— Tienes que saber que iré a esa cena, es un aviso.
— S-s-si.— Asintió inconscientemente.
— Te llamaré después, adiós.— Se despidió bajandose del auto y cerrando la puerta, caminaba con prisa mientras sostenía su bolso.
Maki la siguió con la mirada, hasta perderla entre una puerta que decía "camerinos", después de eso dejó caer suavemente su frente en el volante. Se sentía derrotada emocionalmente.
— Tienes que saber que iré a esa cena, es un aviso.— Se repitió en la mente de cierta pelirroja que había ignorado tal cosa de gravedad.
Maki se decidió por volver a encender su auto e irse directo a su hogar. Tenía mucho de que hablar con sus padres, empezando con ciertas cosas muy importantes.
.
.
.
.
Lamento la tardanza pero al fin pude limpiar estos capítulos. El capítulo de la cena estará bueno(・﹏・) , gracias por seguir leyendo esta historia.
