Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora.
Fragmento del Capitulo anterior:
Ella saca de mis ropas el cristal oscuro que le había dado la princesa y me encara.
- ¡Eres uno de ellos! ¡Regresaste para destruir lo que he intentado salvar!
- Tranquilízate y dígame quien es. Yo solo busco una persona y nada más. Es más si me ayuda le daré la piedra. – Responde con calma acercándose lentamente, pues era alguien relacionado a su poder.
- ¿Quién eres y que buscas en los dominios de la luna?
- Soy la reencarnación de alguien que prometió volver con su amada. ¿Y usted?
- También lo soy… pero es claro que a quien busco no la puedo encontrar tampoco. – Reconoce con pena. – Aunque solo espero que haya sido feliz y estuviera a salvo…
- Soy Latis, aunque en mi época me conocen como Steven Volkov, heredero del trono de Némesis y esposo de Sailor Júpiter, a quien estoy buscando.
- ¿Sailor Júpiter? ¿La Sailor Júpiter del Milenio de Plata, guardiana de la princesa Serenity? – Cuestiona sorprendida.
- Si la misma. ¿La conoce?
- Claro que la conozco. Soy la reencarnación de la Reina Selene, madre de Serenity y quien eligió a esa guerrera como parte de la guardia personal de mi hija. – Me respondió con solemnidad quitándose la capucha mostrando el típico peinado de dos coletas.
En ese momento los ojos de Serena se cristalizaron al igual que los de las viejas guerreras del sistema solar interno.
- Yo también quiero regresar en el tiempo, pues al igual que tu, tengo una promesa que cumplir. – Me aseguro con la mirada encendida.
- Pero era claro que las cosas no serian sencillas. – Dijo una voz de antaño detrás de la puerta.
Capitulo 2
El Hada de Coletas
Las sailors presentes se quedaron duras en el lugar, no entendían que era lo que pasaba, no podía ser cierto que era ella. El resto de los presentes no entendían que era lo que estaba sucediendo, pero la primera que reacciono fue Serena. Al ver a quien estaba detrás de la puerta corrió con lágrimas en los ojos saltando tan fuerte en sus brazos que tiro a la mujer de cabellos grises.
- ¡Dime que no es un sueño mama!
- No mi pequeña también regrese y ya no me voy a ir. – Responde la antigua reina lunar con una sonrisa.
- Pero… si se conocen… – Dice Ami con una reverencia. – Porque no llego antes.
- Eso lo responderé más adelante. – Responde Setsuna pasando detrás de la puerta con una bolsa con algunas botellas de vino las cuales estrecho a Steven.
- No te habrías molestado bruja. Yo no te compre nada para navidad. – Responde con algo de sarcasmo.
- ¡Ya Latís! ¡Deja de tratarla así! – Reprende Selene.
- Lo siento es la costumbre Selene. Veo que seguiste mi consejo. – Dice mirando las finas botellas de vino francesas.
- Entre otros. – Responde por lo bajo.
- ¿Y porque vienen justas? – Cuestiona Serena aun abrazada a su madre.
- Creo que… Mejor seguimos con la historia… ¿No Latís?
- ¡Que me llamo Steven! ¿O prefieres que te llame Primera? – Le recuerda filosamente.
- Tu ganas "Steven"… – Responde espantada al escuchar ese nombre.
Selene se sienta junto a su hija y esta le da un repaso de su vida presentándole a su actual esposo Seiya. Mientras eso pasa Steven le manda un mensaje a Black Lady para que no olvide que tenía que buscar a su hermana. En ese momento Lita llama a las chicas para que le ayuden con la mesa, pues les habían dado la semana libre a todos los guardias y sirvientes de la casa.
- ¿Entonces que sucedió? – Cuestiona Serena.
- Después de que sentí que no era un enemigo de la Luna, le cuestione que era lo que haría. Pues como le dije no se podía viajar sin alterar el tiempo. – Respondió Selene.
- Pero si hay algo que me gusta es molestar a la guardiana de este, le sugerí viajar por los dominios de cronos. Algo que rechazo sin saber porque. – Completo Steven mirando a Setsuna.
- Cuando Lat… Steven recupero sus recuerdos, extrañamente los míos también. Con alguno de mis poderes, aunque increíblemente debilitados por no tener el Cristal de Plata.
- ¿Y no se encontraba en la Tierra? – Cuestiona Darién.
- No, en la última guerra el Cristal fue dividido nuevamente y lanzado al cosmos para que no pueda ser utilizado por nadie. – Explico Selene. – O al menos eso decían los manuscritos de la última guerra Sailor que existían en las ruinas de la Luna.
- ¿Ruinas de la Luna? – Cuestiona Haruka.
- Si Haruka. Después de lo que serán los legados del Milenio de mis nietas y el siguiente, el centro del poder se traslada a la Luna con la expansión de la humanidad. Lamentablemente, después de la última guerra, la luna fue arrasada por seres que no puedo debelar. – Aclara ante la atenta mirada de Setsuna. – Por eso no había puerta del tiempo ni guardiana en nuestra era. – Hace una pausa y respira profundo para luego levantar la vista y mirar a Setsuna a los ojos. – De hecho una de las razones por la que acepte viajar en el tiempo fue por Setsuna. En el futuro se decía que esta guardiana había perdido la vida y como yo la puse en esa función hace miles de años, solo la puede dejar si alguien decide hacerse cargo de corazón de la responsabilidad o el suicidio por medio de uno de los Tabúes. Pues ella nunca podría morir mientras este atada a la puerta. Además… – Ella se aleja de su hija y toma la mano de la guerrera del tiempo. – ella fue mi primer y el gran amor de mi vida. – Finaliza con determinación sorprendiendo a todos los presentes.
- Eso quiere decir que tu y la reina. – Comienza Michiru más que sorprendida.
- ¡Te lo tenias bien guardado Setsuna! – Dice Haruka tocándole su hombro. – ¡De hecho siempre pensé que eras totalmente virgen!
- ¡Haruka! – Gritaron las Inners al unisonó.
- Diablos Haruka… hay cosa que se piensan y no se dicen, aunque parezcan evidentes. – Dice Steven ganando un codazo por parte de Lita.
- No es algo que a nadie le interese. – Dice Setsuna por lo bajo claramente sonrojada.
- Volviendo a nuestra historia. – Intercede Selene para salir del mal trago, pese a estar tan sonrojada como su ahora pareja. – Comenzamos a buscar los cristales y todos los rastros nos llevo a Némesis.
- Pero no es como el Némesis que conocemos actualmente. Es un lugar llego de vida, casi un paraíso, donde abunda el verde y todo está en perfecta armonía. – Dice Steven.
- Pero no todo era color de rosas…
Tras hacer una investigación llegaron a la conclusión que la mayoría de los Cristales Arcoíris estarían en Némesis. En cuanto a Latis, sería fácil entrar al planeta, pues al regresar sus poderes de su otra vida, también su linaje como antiguo nemesiano. El problema era Selene. El ser una vagabunda de Ganimedes, ella no tenia papeles, posteriormente Steven supo que había sido abandonada en la calle, pero al no tener recuerdos de de sus primeros años no podía hacer nada por averiguan nada. Con ese pequeño problema, la reina recurrió a un viejo poder que solo ostentaba la antigua reina.
- No puedes pedirme eso. – Responde tajante.
- Si entras como un hada será más sencillo, y no se harán tantas preguntas.
- ¡No soy una mascota! Yo era una reina.
- Y yo no quiero estar en este futuro. Además, tú estás tan interesada como yo por regresar a algún punto especifico del tiempo.
- Enserio Latis te voy a detestar. – Responde suspirando amargamente.
Usando parte de los poderes que poseía hizo que su cuerpo se encoja hasta quedar de unos 20 centímetros y de su espalda salieron unas pequeñas alas.
- Ahora sácate ese peinado tan característico del reino lunar.
- Más te vale que esto resulte, o me lo pagaras. – Responde soltándose un poco el cabello, pero dejando un par de pompones de pelo
- ¿Entonces como te llamare?
- Primera… ese es mi nombre o al menos así me llamaban en este tiempo.
- Primera está bien para mí.
Con la apariencia de un hada y la ayuda de unas pulseras de Galimedes, hechos de un material que en contacto con el aire de otro planeta, este se tornaba más liviano que el helio. Con algo de habilidad que aprendió de su madre uso la pulsera para darle una forma delicada como si de un arnés se tratara, pero camuflado como adorno en el cuerpo de un hada. De esta manera la pulsera modificada le permitía flotar a voluntad.
- Pareces Tinkerbel. – Dice Steven tratando de aguantar la risa mientras veía intentar a la reina acostumbrarse a volar.
- ¿Quien?
- Olvídalo… – Ella lo mira aun expectante y continua. – Es un hada de un cuento de cuando era un niño.
- ¿Un hada buena?
- Si. Con problemas de ira y siempre se metía en problemas.
- De seguro estaba con niños molestos que se metían en problemas con adultos…
- ¿Lo leíste?
- Había una historia que le conté a Serenity cuando niña, de un hada en el lado oscuro de la luna que encontraba niños perdidos y los cuidaba para devolverlos como adultos al otro lado de la luna.
- Varía un poco, pero no viene al caso. ¿Lista para saltar a Nemesis?
- Adelante.
Y pese al pequeño tamaño de la ex Reina esta se sujeto a la mano de quien ahora era llamado Latís.
Tras un salto un tanto más largo de lo que pensaban llegaron al Planeta Nemesis, pero al igual que en la guerra Sailor la gran capital había caído y fue emplazada en un lugar sin urbanización. Pero a diferencia del pasado, ya no era tan fácil entrar y salir del reino a voluntad. No habíamos caminado si quiera un kilometro a las afueras de la nueva capital que nos dimos cuenta que no estábamos solos.
- ¿Quién se atreve a entrar a los dominios de Palacio sin ser invitado? – Comienza una voz femenina a espaldas de Latís.
- Soy un ciudadano que regresa a su antiguo reino después de muchos años. – Responde con la verdad, de cierta manera.
- Si lo es. ¿Porque lo hace sin solicitar permiso a la Emperatriz Esmeralda?
- ¿Emperatriz? Pensé que era simplemente Princesa Esmeralda. – Responde Latís sospechando que algo no estaba del todo bien y sin girar a quien le hablaba.
- Gire lentamente y no intente nada estúpido. – Increpa la joven a sus espaldas.
- Tranquila niña. – Responde mientras lo hacía. – No tiene de que…
Al girar del todo se quedo sorprendido al ver a una Sailor Guerrera de Némesis. Una joven de ropas rojas, pelo largo con una larga trenza que llegaba a su cintura. Pero lo que le llamo la atención en verdad fue la espada que tenía en sus manos.
- ¿Una Sailor contra un Caballeros de Némesis? ¿No te parece poco? – Dice para intimidar a la joven guerrera.
- Que la apariencia no te confunda abuel… – La joven guerrera se quedo mirándolo y tras unos momentos esta se sonrojo si querer.
- Veo que no pierdo el toque, no crees Primera. – Le dice a su bolsillo.
- No te creas tan especial niño bonito.
- Pero soy bonito. ¿No pequeña?
- Soy una Sailor Guerrera de Némesis, soy Sailor Rayearth y fiel cierva de la emperatriz Esmeralda y si no te pones a sus órdenes sufrirás las consecuencias. – Amenaza alzando su espada en alto.
- No me gustaría que te lastimes pequeña. Mejor llévame con tu emperatriz.
Molesta con el ultimo adjetivo la joven Sailor se lanzo contra Latis, pero antes que pudiera hacer nada este se aparto haciendo que pase a su lado y este se quede mirándola con su espada apoyada contra su hombro.
- ¿Enserio quieres hacer esto? – Cuestiona Latis.
Sin esperar respuesta la joven Sailor se lanzo en combate contra el visitante. Estocada a estocada, metal mágico de Némesis contra metal el fuerte metal de Júpiter. Tras una larga pelea en la que Latís apenas se estaba cansando, la joven Sailor comenzaba a llega a su límite, pues hacia tiempo no se enfrentaba a un espadachín de tanto talento. En uno de esas envestidas ambos quedaron enfrentados mientras las chispas de metal pasaban por sus ojos. Frente a frente sus miradas se cruzaron y Latis supo que conocía a la guerrera, pero no de donde.
- Bueno Sailor Rayearth, me parece que esto se está haciendo inútil. No niego tu talento, pero aun me queda mucho antes de llegar a cansarme.
- Entonces tendrás que enfrentarte a Sailor Ceres y a Sailor Windom.
Dice la Sailor recién llegada de cabellos azules y largos junto a una de cabellos cortos castaños de lentes.
- En ese caso depongo mi espada. Pero le recuerdo que simplemente vine como visitante.
- No dejaste de molestarme desde tu llegada desconocido. – Recrimina Sailor Rayearth.
- Te ves muy tierna con esa espada pequeña. – Le responde Latis. – Y nunca preguntaste quien soy.
- ¿Quién eres y que quieres? – Cuestiona intimidante Sailor Ceres.
- Soy Latis, el espadachín de Céfiro. Antiguo guardia de la princesa de Júpiter y ciudadano de Némesis. – Responde con solemnidad haciendo una reverencia que al enderezarse dejo a la vista su marca de nacimiento.
- Solo la realeza ostenta esa marca ahora. – Dice Sailor Windom. – ¿Que es lo que quieres y estas solo?
- Solo quiero información para una investigación personal y estoy con mi compañera…
Del bolsillo sale Primera haciendo un vuelo directo a la joven Sailor de cabello rojo.
- ¡Soy Primera y ni pienses que vas a tener algo con mi Latis! Así que mejor te vas con estas pequeñas. – Dice con voz irritante.
- ¿Quien te crees que eres para llamarnos así Hada de pacotilla? – Responde Ceres molesta.
- Mejor nos tranquilizamos. – Dice Salir Windom a sus compañeras que estaban pensando en lanzar el hada a los perros de la emperatriz. – Si vienes en paz acompáñanos y hablaremos, pero entréganos tu espada.
Latís accede y la joven se comunica con otras personas. Pocos minutos después un espadachín acompañado de unos guardias escoltaron a Latís al palacio. El pudo notar algo de tensión entre el espadachín de nombre Paris. Luego de esperar casi una hora en una habitación hasta que llego un intimidante sujeto de voz áspera y aspecto de pocos amigos pero algo familiar.
- Soy el Zagato, el sumo sacerdote de Némesis. – Saluda al entrar y deja una carpeta en la mesa. – Tus datos fueron correctos y el reino de Júpiter asegura que nada tienes que ver con ellos tras saber tu pasado.
- Un Honor sumo sacerdote. – Saluda con una reverencia. – ¿O sea que puedo recorrer mi mundo sin problemas?
- No es tan sencillo. No podemos no descarta que sea un espía.
- ¿Que gana Júpiter con mandar a un espía de esta manera? Quizás podría decir lo mismo de ti. – El sacerdote lo mira de manera inquisidora. – Veo que no me recuerdas.
- ¿Debería?
- Usted también eres de la colonia de Céfiro. Es color negro azulado de nuestros cabellos es prácticamente único de ese lugar en esta galaxia.
- ¿Y si así fuera qué?
- Que también podrían dudar de ti.
- Estoy al servicio de la Emperatriz desde antes que siguiera aprendieras a leer. Así que mi lealtad no está a prueba. Además también soy portador de la marca de Némesis, lo que hace que lo encuentre cuando quiera.
- ¿Acaso ya no es un poder regular de la corona? – Cuestiona Latís notando que hay algo mas en el oscuro sujeto.
- Eso es algo que no os incumbe. Solo una advertencia que no dudare en destruirlo si hace algo que no debe. – Toma la carpeta y se dirige a la puerta frenando ante esta. – Podrá recorrer las zonas habilitadas, sin su armadura ni espada y estará a cargo de la líder de las guardianas.
- Gracias supremo sacerdote.
El sujeto sale azotando la puerta tras él. Poco después un guardia lo escolto hasta la salida donde encontró a una joven con lo que parecía ropa de colegiala japonesa del siglo 20.
- Odio decirlo señor Latís. Pero seré su guardiana mientras dure esa investigación suya.
- ¿Sailor Rayearth?
- Puede llamarme Lucy señor Latís.
- Mejor Latís. Me recuerdas a una molesta Sailor de mi pasado.
- En ese caso lo seguiré llamando así.
- Como gustes. – Responde restándole atención.
- ¿Y qué es lo que busca?
- Justamente eso es lo que tengo que averiguar.
De la nada en el comedor de la casa Volkov alguien podía notar que una guerrera estaba demasiado tensa, tanto que la que era reina fue la primera en hablar.
- Lita, ¿Estás bien?
- Si. ¿Porque lo dice mi reina?
- Te veo molesta por el relato.
- Es que esta celosa. – Dice Haruka por detrás. – Podrás decir lo que quieras, pero sé que eres celosa amiga.
- No seas ridícula, y eres la menos indicada. ¿O no Seiya?
- Sobreviví aquella vez, mejor no juego con mi suerte. – Responde con gracia.
- Mejor voy a ver la comida. – Dice Lita poniéndose de pie hacia la cocina.
- Me recuerda a Lucy. – Le dice Selene a Steven por lo bajo.
- Pero ella tenía ojos para otra persona, solo que no lo entendía aun.
Continuara…
Bueno otro capítulo rápido de la nada. Espero que les guste y me digan qué tal va. Y si, ya me voy a poner al dia con el resto, denme tiempo!
Agradecimientos:
Llitakino1987: Espero que te guste este capítulo, sé que tengo otras cosas que terminar, pero viste como son las cosas! y en cuanto al universo Bastardo este es el ultimo. Pese a que la inspiración es caprichosa acá estamos. La conoce a medias, pues no le gusta saber de más del futuro. Si la gema de Júpiter siempre estará ligada a Steven, al menos en este mundo. Guerra del futuro algo que no se desarrollara, seguro que no lo voy a hacer! Y como viste sí, es la reencarnación de la Reina de Reinas. Lo de Ned y Molly fue un pequeño mimo a esa pareja que en el anime no fue y todos quisimos! Así que espero a que me digas que tal este capitulito!
Kamisumi Shirohoshi: Espero que te guste este entonces. Definitivamente será el último!
Pato: como vez, estoy regresando de a poco!
Lector aninimo: Espero que te guste y que en algún momento dejes tus opiniones!
Nuevamente gracias a todos y
Como siempre les digo, Nos leemos!
