GRANDES EVENTOS DE BANG DREAM!

Capítulo 2: Ella tenía 10 meses

(Texto editado y resubido)

Dos jóvenes estudiantes se ven inmersas en una situación que perfectamente pudieron evitar y que les cambió fatalmente sus vidas. Una experiencia al límite que plantea una reflexión inmensa, respecto a la justicia e inocencia y, por sobre todo, a la vida.


Narrador: En realidad, siempre ha aparecido un tanto absurdo que una adulta quiera quitarle la vida a un pequeño, y sobre todo cuando se trata de los "padres". Kasumi, ¿cómo me puedes explicar esto?

Kasumi: Sí, estoy dispuesta a pagar lo que hice, yo hice un cuasidelito de homicidio donde intenté ayudar a una persona y por una irresponsabilidad mía y murió. (...) Sentí el dolor de perder una hija, luego estar presa, luego ser condenada, luego saber que realmente no era, es un dolor muy grande de algo que realmente lleva aquí dentro; eso me gustaría que la gente que está afuera lo supiera porque las autoridades, sobre todo porque es difícil llevar todo lo que yo estoy llevando dentro de mí (...)

Esta es la protagonista de una historia que aún está viva, a pesar de que las culpables están en prisión.


Esta historia acontece en Odaiba, Tokio y subraya la vida de dos jóvenes estudiantes que se ven inmersas en una situación que perfectamente pudieron evitar, y que les cambió fatalmente sus vidas. Una experiencia al límite que plantea una reflexión inmensa respecto a la justicia, la inocencia y por, sobre todo a la vida.

Kasumi: Hola. ¿Cómo estás? ¿Qué pasa? ¿Qué andas con esa cara?

Arisa: Tengo que hablar contigo.

Kasumi Toyama y Arisa Ichigaya son estudiantes a punto de concluir su educación de preparatoria, se aman desde hace algunos meses y su relación afectuosa los lleva a descubrir un camino tortuoso.

Kasumi: ¿Qué pasa?

Arisa: No fui a la escuela hoy día.

Kasumi: ¿Te expulsaron?

Arisa: No, vengo del doctor.

Kasumi: No me dijiste que estás enfermita.

Arisa: Estoy embarazada.

Kasumi: ¿Qué?

Arisa: Yo tampoco lo sabía, hasta ahora recién.

Kasumi: ¿Estás segura?

Arisa: Me dijo que tenía dos meses.

CASA DE LOS TOYAMA

Sra. Toyama: Kasumi. ¡Kasumi, está servido!

Kasumi: No tengo hambre.

Sra. Toyama: ¿Cómo que "no tengo hambre"? Van a ser más de las tres.

Kasumi: Sí sé, pero no quiero comer.

Sra. Toyama: ¿Qué te pasa? Yo te conozco, no me digas que no estaba pasando nada. A ver, mírame. ¿Qué pasó?

Kasumi: Arisa–chan está esperando, mamá.

Sra. Toyama: ¿Qué? ¿Esperando bebé? No.

Kasumi: Tiene dos meses de embarazo. Hoy día se lo confirmó el médico.

Sra. Toyama: Pero Kasumi, ¿sabe lo que significa esto?

Kasumi: Sí. ¿Qué le voy a hacer?

Sra. Toyama: De verdad no puedo creerlo. ¿Estás segura?

Kasumi: Si pensé que se cuidaban.

Sra. Toyama: Oh, se notan cómo que no se dan a las mujeres, ella es una niña, la que tendría que haberse cuidado eras tú.

La madre de Kasumi no pudo evadir la preocupación por lo que le estaba aconteciendo a su hija, si bien esta tenía la hidalguía de afrontar femenilmente la situación el problema era claramente otro, cómo podrían mantenerse a ese bebé que venía en camino para preparar su hija menor fue a buscarla en el paradero.

Asuka: Hola mamá.

Sra. Toyama: Hola.

Asuka: ¿Qué estás haciendo aquí?

Sra. Toyama: Te estaba esperando.

Asuka: ¿Qué pasó algo malo?

Sra. Toyama: O sea, malo, bueno, necesito hablar contigo.

Asuka: ¿Cómo? ¿Y de qué se trata?

Sra. Toyama: Mira, te vine a buscar porque quiero que no actúes ni digas nada antes que lo piense.

Asuka: De acuerdo, ¿pero de qué me está hablando?

Sra. Toyama: De Kasumi.

Asuka: ¿De onee-chan? ¿Qué le pasó a mi hermana?

Sra. Toyama: Está muy preocupada, no sabe qué hacer con la noticia que le dieron.

Asuka: No te des tantas vueltas, mamita. ¿Qué le pasó?

Sra. Toyama: Dejó embarazada a Arisa.

Asuka: ¡¿Qué?!

Sra. Toyama: Lo que escuchaste ya tiene dos meses.

Asuka: ¡Pero cómo puede ser tan tonta!

Sra. Toyama: Por eso te vine a buscar para que no los rete.

Asuka: ¿Qué quiere que la aplauda por lo que hizo?

Sra. Toyama: No, pero ya está hecho. Tenemos que ayudarla.

Kasumi y su pareja asumieron con valentía la llegada de su hijo, pero por su corta edad comenzaron a cometer varios errores y omisiones. Arisa, por ejemplo, le ocultó el embarazo a su abuela, no encontraba el modo de explicárselo y si no actuaba a tiempo el asunto se podía convertir en una bola de nieve.

SALIDA DE LA ESCUELA

Kasumi: ¿Qué hace acá?

Arisa: Yo quería venir a buscarte, no aquí, será en la plazoleta.

Kasumi: ¿Cómo va todo? ¿Qué dijo tu abuela?

Arisa: Todavía no le cuento.

Kasumi: ¿Por qué?

Arisa: Por eso vine, yo no me atrevo a decírselo sola.

Kasumi: ¿Qué hacemos? ¿Quiere que te acompañe?

Arisa: Yo prefiero que vayas tú.

Kasumi: ¿Yo?

CASA DE LOS ICHIGAYA

Kasumi: Hola, señora Mami. Buenos días.

Sra. Ichigaya: Hola. Buenos días.

Kasumi: ¿Cómo está?

Sra. Ichigaya: Bien, Arisa me contó que quería hablar conmigo.

Kasumi: Este, sí.

Sra. Ichigaya: ¿Y en qué andan ustedes? ¿Ah?

Arisa: Que queríamos hablar con usted, abuela.

Kasumi: O después preferimos hacernos juntas.

Sra. Ichigaya: ¿Y de qué se trata entonces?

Kasumi: Este, este yo quiero hacerme cargo de todo y no voy a dejar en ningún momento sola a Arisa.

Sra. Ichigaya: No entiendo, no entiendo nada lo que me estás diciendo.

Kasumi: Es que Arisa-chan fue ayer al médico y éste le dijo que le encontró que...

Sra. Ichigaya: Pero Arisa, ¿por qué no me contaste? ¿Ah?

Arisa: Que me dio cosa.

Sra. Ichigaya: ¿Te encontraron algo?

Kasumi: A ver, déjeme que yo le explico. Con Arisa vamos a ser "papás".

Sra. Ichigaya: ¿Qué? ¿Estás embarazada, Arisa?

Kasumi: No, tranquila señora Mami. Tranquila de más, no se preocupe, yo ya le dije que vamos a hacer cargo de todo, no la va a dejar sola en ningún momento y yo voy a reconocer a ese hijo.

Sra. Ichigaya: Arisa, ¿cómo se te puede ocurrir, nietecita? Si ni siquiera ha terminado el tercero de preparatoria con un crío, Arisa.

CASA DE LOS TOYAMA

La hermana de Kasumi, Asuka llegaba a su hogar de su escuela enterada del problema reciente.

Asuka: ¡Mamá! ¡Vieja!

Kasumi: *Oyendo música en su cuarto* ¿Qué pasa, A-chan?

Asuka: Quiero hablar contigo.

Kasumi: Dígame.

Asuka: Quiero saber cómo va a arreglar esto.

Kasumi: Yo sé que mandamos una cagada, A-chan, pero me voy a ser responsable.

Asuka: ¿Sí?, ¿y cómo?

Kasumi: Si tengo que trabajar, trabajo.

Asuka: Ah, qué bien. ¿Te has dado cuenta que no eres una profesional? ¿Y en qué vas a trabajar si se puede saber? ¿Ah?

Kasumi: Cualquier cosa.

Asuka: Qué bien, qué bien. ¿Y tus estudios? ¿Qué, onee-chan?

Kasumi: Bueno, ahora tengo que priorizar, y si tengo que dejar la preparatoria lo voy a hacer.

Es en estos momentos cuando estas jóvenes a veces no distinguen la paja del trigo, no saben cómo priorizar las soluciones y desde luego no tienen la calma necesaria para ver lo importante. Kasumi, quien estudia en la preparatoria Hanasakigawa ya dejó esbozar que si la situación lo ameritaba era capaz de abandonar sus estudios, lógicamente para trabajar, es decir de una plumada echaba por tierra sus planes de vida, su futuro; en tanto que Arisa ya está soportando las secuelas de su equivocación.

Kasumi: Te demoraste tanto.

Arisa: No pasaba nunca el tren.

Kasumi: ¿Y se lo contaste a tus padres?

Arisa: Sí.

Kasumi: ¿Y cómo reaccionaron?

Arisa: *Le muestra un moretón en su ojo izquierdo producto de aquello* Mira.

Kasumi: ¿Te pegaron?

Arisa: Tuve que poner hielo toda la mañana para que no se hinchara tanto.

Kasumi: Rayos, nunca pensé que se fuera a tomar así.

Arisa: Kasumi, mis papás no te quieren ver ni en pintura.

EN EL PUESTO DE TRABAJO DE KASUMI

Shifune: Hola muchachos.

Empleado: Hola.

Shifune: ¿Te queda mucho?

Kasumi: No, estamos casi listos.

Shifune: Necesito hablar contigo, vamos a la oficina.

Kasumi: Ya, ya voy ahorita, jefa.

Kasumi asumió su futura "paternidad" con mucha entereza, buscó y encontró trabajo durante el tiempo que le quedaba libre, en pocas palabras, entendió que era la única forma de demostrarle a su familia y a la de Arisa que los de ellos estaban lejos de ser un capricho, sino que era el resultado de un afecto sólido y sincero.

Shifune: La verdad es que haces bastante bien tu trabajo.

Kasumi: Muchas gracias.

Shifune: Oye, pero cuéntame una cosa. ¿Y por qué trabajas solamente a mediodía?

Kasumi: Este, mire, yo hablé con el jefe del personal y le expliqué que estuve en las mañanas.

Shifune: Ah, eres estudiante.

Kasumi: Sí. Y salgo a las dos de la tarde, por eso es que llego un poquito atrasada algunos días. ¿Porqué? ¿Necesita algo?

Shifune: Sí, necesitamos que siga trabajando con nosotros.

Kasumi: Por mí encantada, jefa.

Shifune: El problema es que te necesitamos jornada completa.

Kasumi: ¿Jornada completa?

Shifune: Piénselo. Si te gusta tu trabajo, si te gusta el lugar, si estás agradada, esas son las condiciones.

Kasumi: ¿Y si no puedo?

Shifune: Bueno, y si no puede hasta ahí no más llegamos.

CASA DE LOS TOYAMA

Sra. Toyama: ¿Y eso te dijo?

Asuka: Parece que lo quiere harto en el trabajo.

Sra. Toyama: Pero no puede perder los estudios.

Asuka: No tiene otra salida.

Sra. Toyama: Pero todos estos años de estudio, ¿cómo los va a perder todo?

Asuka: Lo mismo le dije yo, pero se le metió en la cabeza que ella puede mantenerla.

Sra. Toyama: Pero si ella deja la escuela va a perder todo lo ganado.

Asuka: Y por más que diga que va a retomar los estudios, todas las chicas que están en estas situaciones no vuelven más a la preparatoria.

Sra. Toyama: Dios, ¿qué vamos a hacer?

Asuka: ¿Y si estudia de noche?, en un nocturno digo.

Sra. Toyama: Sí, lo pensé, pero va a llegar tan cansada porque se va a retirar lueguito.

Asuka: No tiene otra alternativa y ella está priorizando por el trabajo.

Efectivamente Kasumi priorizó el trabajo y abandonó definitivamente los estudios y la banda Poppin*Party, apenas podía se juntaba con su amada, aunque era cautelosa para no encontrarse con los familiares de ella.

Kasumi: Arisa, ¡Arisa! Ah, abuela Mami, buenos días.

Sra. Ichigaya: Buenos días.

Kasumi: ¿Cómo está?

Sra. Ichigaya: Bien.

Kasumi: ¿Está Arisa?

Sra. Ichigaya: No, salió. Pero sabes que debería estar por llegar esta niñita.

Kasumi: Le traje este regalo.

Sra. Ichigaya: Bueno, entonces pasa.

Kasumi: No, es que no ando con mucho tiempo.

Sra. Ichigaya: ¿Pero no la vas a esperar?

Kasumi: No, mejor entréguele el regalo y después le dice que...

Sra. Ichigaya: Oye, si es por los padres no te preocupes, ellos no están. Estoy sola.

Kasumi: No, señora, no se preocupe. Cuando llegue, dígale que me llame. ¿Ya? Gracias.

El trabajo le dio a Kasumi confianza y dinero, el que ella aprovechaba para vestirse mejor y gastarlo en pasarlo bien.

EN EL PUESTO DE TRABAJO DE KASUMI

Kasumi: Saaya, ¿a dónde va?

Saaya: A la casa.

Kasumi: ¿Está muy apurada?

Saaya: No mucho, ¿por qué?

Kasumi: Nada, era porque quería invitarte.

Saaya: ¿Ahora?

Kasumi: Happy hours. Yo conozco por aquí cerca.

Saaya: Bueno, pero tendría que ser un ratito, no más. ¿Ya?

Kasumi: Ya, un ratito no más entonces.

EN UN BAR DEL DISTRITO

Saaya: ¿Y es verdad que me mirabas cuando estabas trabajando?

Kasumi: Así que te eché el ojo antes que te llegue ahí.

Saaya: Igual corriste un riesgo.

Kasumi: ¿Por mirarte?

Saaya: No, porque nunca había salido con alguien del trabajo, por eso.

Kasumi: No te creo.

Saaya: En serio. Oye, ¿qué hubiese pasado si tuviese dicho que no?

Saaya: Me hubiese dicho que al frente hay dos compañeras.

Kasumi: ¿Por qué no?

Saaya: ¿Y entonces por qué viniste? Dime.

Kasumi: Yo también te miraba en el trabajo, por eso. *Se besan en la boca lentamente*

DE VUELTA A SU CASA, 3:00 AM

Sra. Toyama: ¿Y tú? ¿Qué te pasó?

Kasumi: *En plena borrachera* No encontré la llave.

Sra. Toyama: ¿Sabe qué hora es?

Kasumi: Da lo mismo.

Sra. Toyama: ¿Cómo que "da lo mismo"? Son las tres de la mañana, tienes que ir a trabajar.

Kasumi: Ya, ¡qué importa, mami!

Sra. Toyama: Shhh. ¿Me puedes explicar qué te está pasando?

Kasumi: Nada, nada, nada.

Sra. Toyama: A ver, desde que te pusiste a trabajar no llegas nunca más temprano.

Kasumi: Oye, ¿(me) estás controlando?

Sra. Toyama: Todo lo que gana, te lo compras en ropa y lo que no, te lo tomas.

Kasumi: Bueno, si el billete es mío, para eso trabajo.

Sra. Toyama: Sí sé que es tuya, pero ya se te olvidó que vas a ser "mamá".

Kasumi: Mire, a ella no le falta nada, ¿ah? Y, además para su información siempre estoy llevándole cosas, le llevo cosas a la niña de todo.

Sra. Toyama: Ya, sí. Anda a acostarte, mañana conversamos.

AL DÍA SIGUIENTE, CASA DE LOS ICHIGAYA

Sra. Ichigaya: Hola Rimi.

Rimi: Hola abuela, ¿está Arisa-chan?

Sra. Ichigaya: Sí, pasa, está en su alcoba. Arisa, te buscan.

Arisa: ¿Quién? ¡Oh, Rimi!

Sra. Ichigaya: Bueno, yo las dejo. Voy a comprar y vuelvo.

Arisa: ¿Me trajiste las materias?

Rimi: Sí, también te traje el libro que tienes que leer.

Arisa: Oh. ¿Qué onda?

Rimi: Nada. Es que no quiero que escuches a tu abuela lo que tengo que decir.

Arisa: ¿Qué te pasó? Ahí salió.

Rimi: Pero antes, prométeme que no me vas a odiar.

Arisa: ¿Odiarte? ¿Por qué?

Rimi: Promételo.

Arisa: Sí, te lo prometo. Cuéntame si soy tu amiga.

Rimi: Se trata de Kasumi-chan.

Arisa: ¿De Kasumi?

Rimi: Sí. Me enteré por una amiga que Kasumi-chan anda con otra.

EL OTRO DÍA...

Kasumi: ¿Arisa? ¿Qué haces aquí?

Arisa: ¿Podemos hablar?

Kasumi: Sería claro.

DESDE UNA CAFETERÍA

Arisa: ¿Por qué no me contaste nada?

Kasumi: ¿Y en qué quiere que te dijera?

Arisa: Porque ahora estoy embarazada no importa, ¿cierto?

Kasumi: ¿Qué? Arisa, ¿y no sé de qué está hablando?

Arisa: Es que no te haga la estúpida.

Kasumi: No hables tan fuerte.

Arisa: Yo hablo como quiero. ¿Cómo se llama?

Kasumi: ¿Quién?

Arisa: La puta con la quien estás saliendo. Te vieron tomadas de la mano con ella, y sabes no me lo niegues porque si no me voy a dejar la cagada.

Kasumi: ¿Quién dijo?

Arisa: ¡Qué importa quién me (lo) dijo! Dime quién es.

Kasumi: Saaya, es que somos amigas no más. *Arisa empuja la mesa y abandona del lugar enfadada*

Luego que su "novia" la dejó plantada por infidelidad, Kasumi pasa las penas en pleno quiebre volviendo a casa.

Kasumi: Hola mami.

Sra. Toyama: Hola, qué bueno que llegaste. Mire ahora que estoy tejiendo al niño. ¿Quiere verlo?

Kasumi: No, déjemelo por ahí.

Sra. Toyama: ¿Qué te pasa? Mi amor, venga. ¿Qué te pasó?

Kasumi: ¿Qué cree usted?

Sra. Toyama: No soy adivina, por eso te estoy preguntando.

Kasumi: Peleamos.

Sra. Toyama: ¿Con Arisa?

Kasumi: *Solloza* Me dejó la cagada.

Sra. Toyama: Pero, ¿qué pasó?

Kasumi: Nada, alguien le contó que me había visto saliendo con otra joven.

Sra. Toyama: ¿Y eso era mentira?

Kasumi: Ni sabe que, ya no tengo ganas de seguir hablando la misma burrada. *Se aleja*

Sra. Toyama: Pero no te enojes conmigo.

Mientras Kasumi masticaba el amargo dolor de la ruptura, la casa de Arisa llegaba una gran amiga de la banda y no precisamente por casualidad.

Sra. Ichigaya: No, no quiere verla.

Tae: Oiga, pero si no es para menos, ¿y ni siquiera viene a disculparse?

Sra. Ichigaya: No, que ni desaparezca porque yo no le abro la puerta.

Tae: ¿Y Arisa? ¿Qué piensa hacer?

Sra. Ichigaya: Qué va a hacer, preocuparse de su embarazo.

Tae: ¿Y dónde está ella ahora?

Sra. Ichigaya: En la casa de una compañera, pero ella no es apta para volver. ¿Por qué no te quedas?, yo creo que le gustaría verte.

Tae: Sí, a mí me gustaría verla.

HOSPITAL CENTRAL

Tae: ¿Y? ¿Cómo te fue?

Arisa: Bien, pero me dijo que tenía que volver en 10 días.

Tae: Ah, eso debe ser normal porque esta es la última, ¿o no?

Arisa: Eso me dijo.

Tae: Oye, ¿si nos vamos a tomar algo? Yo invito.

Arisa: ¿En serio?

Tae: Sí.

Arisa: Sería bueno tomar un juguito.

Tae: Vamos.

Arisa: Oye, gracias por acompañarme.

Tae: Ya, no te preocupes.

De pronto, la "nueva" pareja fue a un bar de jugos naturales.

Tae: *Bebiendo una soda* ¿Y qué piensas hacer?

Arisa: ¿Con qué?

Tae: Con tu hija.

Arisa: Tú me preguntas porque la voy a criar sola.

Tae: Es que yo creo que te va a costar un poco igual.

Arisa: No me queda otra.

Tae: Oye, ¿a ella todavía lo ves?

Arisa: ¿A quién? ¿A Kasumi? No, tampoco si se quiere verla.

Tae: Pero todavía la quieres.

Arisa: Bueno, no quiero hablar de eso.

Tae: Arisa, tú sabes que nosotras nos conocemos de niñas, ¿verdad?

Arisa: Sí, yo sé por qué tú dejaste tanto de repente.

Tae: Bueno, precisamente por ella.

Arisa: ¿Por Kasumi? ¿Por qué?

Tae: No sé, es que no quería interponerme entre ustedes dos.

Arisa: Ay, pero si usted eres mi amiga y tú siempre va a ser bienvenida en la casa.

Tae: Arisa, a lo mejor tú no te has dado cuenta, pero yo siempre...

Arisa: ¿Qué?

Tae: ...siempre te he esperado, Arisa. Yo siempre te quería.

Arisa: ¿Estás hablando en serio?

Tae: Sí, nunca lo va a hacer ahora. *Se toma de las manos*

CASA DE LOS TOYAMA

Sra. Toyama: *Lavando los platos* Bueno, ¿qué te dijo?

Asuka: Ella me dijo que lo ha intentado todo.

Sra. Toyama: ¿Lo habrá intentado todo?

Asuka: ¿Cómo no, mami? Si fue hasta su casa.

Sra. Toyama: No me diga que Arisa la echó, eso no te lo creo porque ella todavía la quiere.

Asuka: No pudo ni siquiera hablar con Arisa, la abuela de ella lo agarró a gritos y le dijo que no tenía nada que hacer ahí.

Sra. Toyama: ¿Y ella qué se mete? Si la relación está rota igual ella tiene que hacer el rol de madre, nadie se lo puede impedir.

Asuka: Lo mismo pienso yo, pero eso no es la que tiene más destruida.

Sra. Toyama: ¿Quién entonces?

Asuka: Mire, lo que pasa es que onee-chan se enteró que ella tiene otra pareja.

Sra. Toyama: ¿Qué? ¿Está enamorando? Ay, pero cómo, ¿quién se va a meter con una niña que está esperando crío?

Asuka: Lo mismo digo yo.

CASA DE LOS ICHIGAYA

Arisa: Hola Tae. ¡Qué sorpresa! Yo pensé que va a llegar más tarde.

Tae: Es que le traje este regalo a tu hija y preferí dártelo ahora.

Arisa: Te pasaste, gracias. ¿Quiere pasar un rato? Mi abuela no está, pero anda por acá cerca, debe estar por volver.

Tae: Ya, bueno. La espero.

Arisa: Pasa. ¿quiere té?

Tae: No, no, gracias.

Arisa: ¿En serio?

Tae: No te preocupes.

Arisa abre un regalo que traía ropa para bebé color rosa y se entusiasma.

Arisa: ¡Ay!, ¡qué lindo!

Tae: ¿Te gusta?

Arisa: Es niñita así, precioso. Te pasaste, gracias. ¡Qué lindo!

Tae: Oye, yo igual quería hablar contigo.

Arisa: ¿De qué?

Tae: Lo que pasa es que igual lo estuve pensando harto tiempo, pero ya me decidí.

Arisa: ¿A qué?

Tae: Ojalá que te guste la idea.

Arisa: ¿Qué? Dime.

Tae: Que, bueno, como te dije lo estuve pensando harto y me gustaría asumir con la "paternidad" de tu hija.

Arisa: ¿No?

Tae: Bueno, si tú quieres claro, o sea mi idea es sentir a tu hija como que fuese mía si es necesario estoy dispuesta a darle mi apellido.

Arisa: ¿De verdad harías eso?

Tae: Sí.

La relación de Arisa con Tae desde luego impidió que Kasumi intentara reconciliarse, claramente fue dolorosa para ella entender que en el momento más significativo para una "madre" ella estuviera ausente. Ahora, aceptar que el encanto o enamoramiento de esta nueva pareja llegara al extremo de asumir la paternidad era algo que difícilmente podía comprender.

Sra. Toyama: Te estuve llamando y no me contestaste.

Kasumi: ¿Qué pasó?

Sra. Toyama: Fíjate que fui al almacén de la esquina y estuve con la vecina, y me contaron que Arisa está en el hospital.

Kasumi: ¿Va a tener la niña?

Sra. Toyama: Así contó la señora Yamabuki, ya había hablado de ella.

Kasumi: ¿Y no te dijo dónde iba a estar?

Sra. Toyama: Ten la dirección, sería bueno que la fueras a ver.

Desde luego Kasumi se impactó con la noticia que le dio su madre, y a pesar de que ellas estaban peleadas no dudó en ir al hospital para ver a su hija. Un 25 de julio, esta joven se dirigió al hospital en busca de Arisa a quien íntimamente aun amaba; para Arisa esta era la posibilidad reencontrarse con ella, pedirle disculpas y quizás, confesarle que no la había olvidado. Su corazón saltaba con el nerviosismo propio de quién va a ser "madre" e incluso se había hecho el ánimo de entrar a pabellón si fuera necesario, pero ya su hija había nacido.

Kasumi: Señora Mami, ¿dónde está Arisa?

Sra. Ichigaya: ¿Y tú?, ¿cómo supiste que Arisa estaba acá?

Kasumi: Nació mi hija, quiero verla.

Sra. Ichigaya: Mira, me parece insólito que justo ahora se te ocurra a venir a conocer a tu hija, si ni siquiera te hiciste responsable cuando Arisa estaba sola, oye.

Kasumi: A ver de verdad, señora Mami. Yo no vine a pelear, vine a ver a mi hija y estoy en todo mi derecho.

Sra. Ichigaya: Primero, aprende a respetar a las personas.

Kasumi: ¿Qué está diciendo?

Sra. Ichigaya: Mira, sabes que, Arisa está descansando. Además, ella está con su pareja.

Kasumi: ¿Con su pareja?

Sra. Ichigaya: Sí, yo no sé si a ella le gustaría verte en este momento. Mira, por qué no te vas y vienes cuando Arisa esté sola, tranquila y si ella lo permite. Lo siento. *Kasumi sale del pabellón*

UNOS MESES DESPUÉS...

Tae: No hubo ningún problema, ella con mi apellido.

Sra. Ichigaya: De verdad, Tae. Arisa y yo estamos realmente agradecidas de lo que tú hiciste con nosotras.

Arisa: Sí Tae, te pasaste.

Tae: Bueno, ahora ella es legalmente nuestra "hija".

Arisa: Yo voy. Abuela.

Tae: Arisa, ¿puedo? *Suena el teléfono y la rubia contesta*.

*Inicio de la llamada*

Arisa: ¿Bueno?

Kasumi: ¿Arisa?

Arisa: Sí, con ella.

Kasumi: Hola, soy Kasumi. ¿Puedes hablar? No me cortes, por favor.

Arisa: Dime.

Kasumi: Sé que la niña nació y está bien.

Arisa: ¿Ahora te vaya a parecer?

Kasumi: ¿Cómo?, ¿no te dijo tu abuela? Si yo fui a verte ese día.

Arisa: No, no me dijo. Yo estuve esperando.

Kasumi: Ella no me dejó pasar, me dijo que no me querías ver.

Arisa: Yo pensé que no habías ido.

Kasumi: ¿Cómo es?

Arisa: Es bonita.

Kasumi: Arisa, yo sé que tienes muchos motivos para estar enojada conmigo, pero ya es mi hija, quiero conocerla.

Arisa: Mira, yo no tengo ningún problema que tú la conozca, pero no puede ser acá en mi casa.

Kasumi: Claro, chau.

*Fin de la llamada*

Kasumi se dirigía al parque donde originó su encuentro amoroso en tiempos de preparatoria, su intención era ver a su "hija" y se cumplió el favor; la esperaba Arisa.

Kasumi: Hola.

Arisa: Hola.

Kasumi: ¿Puedo tomar? *Le toma los brazos a la bebé* Es hermosa, se parece a ti.

Arisa: Tú encontráis.

Kasumi: No sabes cuánto soñé con este momento. ¿Te acuerdas de este lugar?

Arisa: Aquí nos conocimos.

Kasumi: Aquí nos dimos nuestro primer beso.

Arisa: Pero tuvo todo que ser así.

Kasumi: Arisa, lo único que quería es estar así contigo frente a frente para pedirte perdón.

Arisa: No quiero hablar de eso.

Kasumi: Sí sé, pero necesito tu perdón.

Arisa: Han pasado muchas cosas, Kasumi.

Kasumi: No importa, nada me importa. Solo quiero que me des una segunda oportunidad. Tenemos una hija, Arisa, hagámoslos por ella.

Arisa: Yo ahora estoy con otra persona.

Kasumi: Sí sé, pero no me importa. A menos que me digas que lo quieres a ver.

Arisa: Yo lo único que quiero es no hacerle daño, porque ella ha sido muy buena conmigo.

Kasumi: Arisa, mírame. ¿La quieres? *Se toman un tiempo besándose en cámara lenta*

Arisa y Kasumi se amaban profundamente y sellaron con un beso su reconciliación. Desde luego hubo damnificados, pero a ellas no les importó la estela de preocupaciones ni desencantos que produjo en su entorno al sentido de familia que ambas, ahora le otorgaban a este inesperado regreso. El 15 de abril, estas jóvenes tomaron la decisión de irse a vivir a la casa de la familia de Kasumi, la razón de esta decisión era porque los padres de Arisa nunca creyeron en el amor de Kasumi hacia ella y le prohibía la entrada a su casa. A pesar de todo en este hogar ellas fueron muy bienvenidas, la familia se concentró en la pequeña "Nicorina" quien se ganó el cariño de todos.

CASA DE LOS ICHIGAYA

Sra. Ichigaya: La verdad es que ellas no sé qué es lo que tienen en la cabeza. ¿Cómo se fue a meter de nuevo allá?

Tae: *Bebiendo agua mineral* Seguramente todavía la quiere.

Sra. Ichigaya: ¿Y qué pasa con lo del apellido?, porque legalmente tú eres la madre.

Tae: Sí, sí sé, pero es una decisión de Arisa.

Sra. Ichigaya: Pero eso a ti te puede perjudicar.

Tae: Es que no creo que Arisa quiera hacerme daño.

Sra. Ichigaya: No, Arisa no, pero esa sí.

Tae: Más bien yo creo que puedo hacerle daño a ella.

Sra. Ichigaya: De eso te quería hablar. ¿Qué pasa si esta tonta se lo ocurre echarse de nuevo los huevos? ¿Ah?

Tae: ¿Y qué voy a hacer?

Sra. Ichigaya: Demandarte para sacar dinero.

Tae: Le quito la niña.

Estas últimas palabras la ha inquietado Tae, su intención no era demandarla sino llevársela a su "hija" sin condiciones; lo que resta la historia el plan será abortado a continuación.

CASA DE LOS TOYAMA

Arisa: El doctor me dijo que no podía tomar café.

Sra. Toyama: ¿Sí? El té mejor.

Arisa: Oye, no te olvides los pañales. ¿Ya?

Kasumi: Arisa, ¿de qué pañales te traigo?

Arisa: De los más chicos, un paquete de 24 (unidades).

Asuka: ¿Tienes dinero?

Kasumi: Sí tengo, A-chan.

Asuka: Si quiere los compro yo, puede llegar después de las siete.

Arisa: No se preocupe, me quedan y yo creo que me alcanzan hasta que llegue, Kasumi.

Kasumi: Ya, estoy atrasada.

Sra. Toyama: ¿Te ayudo?

Arisa: No señora, tome desayuno.

En esta casa todos trabajaban y por lo mismo debían ausentarse, aun así, se turnaban para cuidar a Nicorina quien a esta altura ya cumplía nueve meses de edad. Como Kasumi no podía ir a la casa de sus suegros Arisa se la llevaba eventualmente, aun así esta joven se hacía tiempo para estar con ella.

Asuka: Arisa, ¡Arisa! *Oyendo los llantos de la menor a raíz de que su cuñada se duchaba* ¿Qué pasa mi niña?, ¿qué pasa, señorita? ¿Qué pasa?

La hermana menor de Kasumi atisbó a Nicorina los innumerables moretones en su cuerpo y en eso esperó a Arisa vestida una vez salida del baño.

Arisa: ¿Qué pasó?

Asuka: Tuve que tomarla en brazos, estaba llorando, te sentía sola.

Arisa: Que le gusta tomar en brazos, más ingenua.

Asuka: ¿Ya viste el cuerpo?

Arisa: ¿A quién?

Asuka: La niña.

Arisa: ¿Qué pasa?

Asuka: Está llena de moretones, Arisa-san.

Arisa: ¿Qué estás pensando?

Asuka: No nada, te estoy preguntando.

Esta simple pregunta plantea una gran duda, cómo es posible que una niña de menos de un año de edad tenga estas marcas, ¿será un accidente, una enfermedad o castigo? Lo que sea, este es el comienzo de una tragedia donde sus "madres" quieran o no serán las únicas protagonistas.

Arisa: La niña se cayó.

Asuka: ¿Y por qué no le llevaste al hospital?

Arisa: Lo pensé, pero me dio miedo. Se me sale el tiro por la culata.

Asuka: Sí, es verdad. La poli no te va a creer, te puede dejar presa. No la lleves nada mejor.

Los moretones que presentó Nicorina no dejaron de crear un manto de duda en la familia, pero el hecho que de alguna manera alimentó este misterioso suceso aconteció un 3 de junio, cuando Nicorina ya había cumplido diez meses. Kasumi se encontraba sola en casa, la familia de ella no estaba y Arisa había ido de compras. Esta joven mujer aparentemente estaba a gusto con la relación con Kasumi y parecía agradada viviendo con sus suegros, de modo que jamás imaginó el escenario con el cual se iba a encontrar.

Arisa: ¡Qué pasa!

Kasumi: Se cayó y está inconsciente.

Arisa: ¡¿Qué?! ¿Pero qué? ¿Cómo?

Kasumi: ¡Se cayó, pero no responde!

Arisa: ¡¿Qué estás haciendo?!

Kasumi: ¡Es que trato de reanimarla, pero no puede!

Arisa: ¡Llévala al hospital! ¡Llévala al hospital!

Lo que ocurrió ese día tiene muchos oficios de comprensión. De acuerdo a Arisa, cuando ella llegó se encontró con Kasumi quien tenía en frente a su hija sin conocimiento en el suelo; en tanto que Kasumi aseguró que durante ese lapso le estaba haciendo una reanimación para volverla en sí luego de un supuesto accidente casero. Esta maniobra, ella señala que la conocía a través de un curso de primeros auxilios que habría hecho en su trabajo.

HOSPITAL CENTRAL

Luego de que fueran transportadas de urgencia en un taxi, ambas mujeres se dirigieron al centro asistencial esperando el diagnóstico de su hija única ya que las esperanzas de sobrevivencia quedarán en vano.

Doctor: Oye, ¿las jovencitas de la niñita que entraron hace poco?

Guardia del hospital: Aquí.

Doctor: ¿Ustedes son los que trajeron a la niña? Acompáñame, por favor.

El facultativo traslada a otro pabellón cercano a la sala de espera junto a la dupla protagonista entregando el informe médico de la pequeña.

Doctor: Lamento decirles, pero no pudimos hacer mucho.

Arisa: ¿A qué se refiere?

Doctor: Su hija llegó muerta. *La pareja queda perpleja durante cinco segundos* La niña llegó con claras señales de testigo físico.

Kasumi: Eso lo traté de reanimarla, doctor.

Doctor: Tenía los intestinos perforados, las costillas quebradas, eso le provocó la muerte. Y eso tuvo que hacerlo a alguien.

La impresión del médico que recibió a Nicorina fue lapidaria: en resumen, llegó muerta al centro asistencial con evidentes muestras de violencia en su cuerpo. Días después, la autopsia constató que hubo contusiones de cráneo, tórax, abdomen, hígado desgarrado y estas lesiones habrían sido en la razón de su deceso. Asimismo, el fallo judicial señaló más tarde que la menor habría sufrido lesiones de diversa índole atribuidas a anterior a malos tratos, supuestamente hechos por las propias madres; producto de estos análisis y por la responsabilidad primaria que les cabría en esto, tanto Kasumi como Arisa fueron detenidas y llevadas a la cárcel. Mientras se llevaba a cabo el proceso no pudo corroborarse su total responsabilidad y desde luego fueron dejadas en libertad por falta de méritos en la causa a los cinco días de detención.

Para Arisa y Kasumi, la experiencia fue muy dura a haber perdido a su hija y estar privadas de libertad por supuesto parricidio generó en ambas una profunda depresión. Habitualmente, cuando estos suceden los padres no pueden superar la instancia y no tienen herramientas, esperanzas, ni motivos para alentar la relación, con esta carga emotiva Arisa y Kasumi acordaron reunirse para enfrentar el tema.

Arisa: Todo esto ha sido una pesadilla.

Kasumi: A mí también.

Arisa: Ahora que ya no está yo creo que no tiene sentido que nosotras sigamos juntas.

Kasumi: ¿Qué está diciendo?

Arisa: *Sollozando* Que yo tengo un dolor muy grande, es que no se me va a pasar nunca.

Kasumi: Sí te entiendo. Quizás por lo mismo ahora debiéramos estar más unidas que nunca.

Arisa: Yo ya no tengo ganas, ni un esfuerzo para estar contigo.

Kasumi: ¿Me estás diciendo que ya no me quieres?

Arisa: Te estoy diciendo que a lo mejor no te va justo.

Kasumi: *Llorando* ¿Qué va a hacer?

Arisa: No sé, pero quiero estar sola.

Así terminó la relación de estas jóvenes madres, sin duda, el corolario esperado para un afecto juvenil que nunca tuvo la cordura ni el criterio que es necesitada. No hubo llantos, pero sí tristeza en el adiós ya que ambas sabían que era para siempre. Después, Kasumi decidió viajar a Estados Unidos un 22 de diciembre, allá encontró trabajo e intentó hacer una vida junto a algunos familiares que tenía; la nostalgia lo hizo retornar a Japón luego de cuatro años, aquí estuvo trabajando en una empresa de alimento hasta que el 27 de diciembre la policía lo esperaba. La razón de su detención era clara, pero no menos sorpresiva; tanto Kasumi como Arisa fueron acusadas supuestamente de ser responsables de la muerte de su hija. Durante los años de encierro se hizo un examen de ADN que consignó que Kasumi Toyama no era la madre biológica de Nicorina.

ACTUALIDAD

Esta joven lleva más de tres años recluida en la cárcel de Tokio y aún mantiene su versión de los hechos, un informe médico contratado por ella subraya que el daño hecho por la menor perfectamente pudo obedecer a una mala y descontrolada maniobra de reanimación. Pero más allá de esta causa que mantiene a las madres de la víctima tras las rejas, esta joven aún lucha por demostrar su inocencia; esta es la entrevista que nos dio en su primer encuentro público en el afán de hacer prevalecer su punto de vista.

Arisa Ichigaya fue condenada a 20 años de prisión por parricidio y Kasumi Toyama, a 15 años y un día por homicidio calificado.

El caso está cerrado; sin embargo, la defensa de Kasumi tiene esperanza de revertir esta condena presentando un recurso de revisión ante la Corte Suprema.

N de la R: el nombre de Nicorina está basada en aquella personaje del día que sólo aparece en la app de la franquicia BanG Dream! y tiene apariencia idéntica a Kanon Matsubara (no aparece en la trama), pero de princesa y de personalidad solitaria y amargada.

Continuará...