Segundo Desafío Relámpago de EsDeFanfics.

Oneshot con la canción designada: "Bite" de Troye Sivan

Pareja: Choukeimatsu

Palabras: 1273

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Bite

En el pequeño pueblo se respiraba una paz total aunado a un sentimiento de armonía en cada rincón, tal lugar parecía un paraíso imposible, pero aquella era la realidad de los habitantes que contaban con la gracia divina de un curioso sacerdote, quien, como por obra divina erradico toda la maldad en cuanto llegó a la iglesia.

Tal escenario era una pesadilla para los demonios que ansiaban corromper a cada ser humano, y claro, entre más puros fueran mayor seria su satisfacción. Fue así que desde el infierno se le encomendó a un gran demonio la tarea de sumir en la desgracia el perfecto pueblo.

Osomatsu ascendió a la tierra en forma de un humano común, con traje negro y camisa roja se dio a la tarea de inspeccionar primero el lugar, las simples muestras de cortesía por parte de los aldeanos le producían náuseas y en un intento de al menos entretenerse un poco, intento tentar a un par de personas; como un fuerte golpe directo al estómago fue el sentir del demonio cuando fallo en tan simple acto, esas personas eran anormales, ¿Quién no sentía el más mínimo deseo o avaricia?

Con la creciente curiosidad no tardo en acercarse a la iglesia para conocer al famoso padre, la primer impresión que tuvo le dejo sin palabras, el joven hombre de hábito negro se hallaba en la fuente del patio con una guitarra entre manos y entonando con una voz, a su muy pesar, de tono angelical.

Kiss me on the mouth and set me free

Sing me like a choir

Tras salir del trance inicial se encamino de forma segura, haciendo uso inmediato de su gran carisma solicito asilo y asistencia para redimirse de sus pecados. Con el poder que le caracterizaba no sería difícil entrar en tierra sagrada, a lo mucho le causaría un ligero mareo o malestar.

El clérigo de nombre Karamatsu no dudó en aceptarle con los brazos abiertos.

Osomatsu se felicitó internamente ante su primer paso victorioso, sumado a ello aumento su confianza cuando no se presentó mayor problema al andar por entre los pasillos y habitaciones con total libertad como si anduviese por el infierno.

Los días fueron pasando y Osomatsu no terminaba de comprender el misterio que presentaba el sacerdote, era un tipo bastante torpe, de un extraño hablar, aferrado a los buenos ideales e impulsivo cuando se trataba de ayudar al prójimo; pero a la vez, era cariñoso, empático y en ocasiones, bastante dulce. El demonio se dio una bofetada la primera ocasión en que tuvo tales pensamientos.

Con la intención de encontrar el punto débil de Karamatsu, y de paso intentar seducirlo, el demonio se mantuvo lo más cerca posible, acompañándole a realizar las compras y en sus paseos cotidianos por el pueblo, cocinando, limpiando, escuchándole cantar; era casi su sombra, a excepción de los momentos de misa, escuchar la palabra del señor sería una gran tortura, por lo que en esos períodos se dedicaba a sobrevolar por el bosque para estirar un poco sus rojizas alas.

You can coax the cold right out of me

Drape me in your warmth

Fue una tarde que, tras regresar de su ejercicio aéreo, se percató que la misa seguía en proceso, sin intención de salir nuevamente a perder el tiempo, consideró que quizá podría asomarse un poco, sin necesidad de ingresar por completo al santuario, tal vez lograría averiguar lo que Karamatsu proclamaba y que lograba mantener por el buen camino a sus seguidores.

Solo le basto mirar un poco por la abertura de la puerta para quedar totalmente paralizado.

Al interior del lugar, las personas ocupaban todos los lugares de las bancas, hincados y rezando a la vez parecían ajenos a la escena que se desarrollaba frente a ellos. Un hombre era sujetado por otros dos sujetos para evitar que escapara de la daga que el sacerdote acercaba lentamente a su pecho.

Karamatsu seguía portando su hábito negro y mantenía una mueca inexpresiva, el demonio no lograba comprender lo que veía, el arma se acercó al humano y una extraña energía oscura pareció salir de su cuerpo, misma que fue absorbida por el sacerdote.

Osomatsu trago pesado cuando la mirada del eclesiástico se posó sobre él, cerrando la puerta con lentitud se alejó unos pasos. ¿Quién era realmente Karamatsu?

La misa finalizó y las personas se fueron retirando con parsimonia, sonriendo y animados como siempre, inclusive aquel hombre que había sido blanco del extraño rito.

El sacerdote fue el último en mostrarse frente a las puertas, con un gentil gesto animó a su huésped a seguirle, el demonio dudo un momento, pero termino por ir al interior de la iglesia.

- Supongo que has de tener algunas preguntas – habló con calma Karamatsu mientras tomaba lugar en una de las primeras bancas.

- ¿Que fue ese ritual?

- Solo una forma de extraer la maldad de aquellos que tienden a dudar de la pureza en su corazón – respondió posando una mano en su frente y cruzando las piernas en una extravagante pose.

Osomatsu frunció el ceño - ¿Qué eres? – cuestionó de pie frente al otro, no tenía caso fingir tras lo que había presenciado.

- Solo un ciervo del señor – respondió con una sonrisa burlona.

La respuesta hizo enojar al ser maligno, quien, frustrado por la situación requirió solo un par de segundos para desplegar sus alas a la par que dejaba ver sus cuernos y cola, esperando así hacer confesar al supuesto clérigo, pero, contrario a la mínima reacción de miedo que aguardaba ver, la sonora risa del sacerdote retumbo por el lugar.

Karamatsu se levantó, de su espalda emergieron un par de alas negras, no como las del demonio, sino de una apariencia más angelical.

- ¿Un ángel? – cuestionó Osomatsu con verdadera sorpresa.

- No exactamente, digamos que soy ahora una entidad sin nombre – habló mientras se acercaba al otro, en su sonrisa se distinguían un par de colmillos – pero eso no importa, dime Osomatsu, ¿Te gustaría unirte a mí? – sujetó con delicadeza la barbilla del demonio.

Osomatsu pudo sentir un creciente calor recorrer su cuerpo, ¿Karamatsu era otro tipo de demonio? ¿Un ángel caído? ¿O acaso una extraña combinación de ellos? Cual fuera la respuesta, lo único en lo que podía pensar era en el creciente deseo que comenzaba a despertar mientras más tiempo mantuviera la vista en el otro.

- My sweet devil… - murmuró el sacerdote con tono profundo – ayúdame a obtener el poder necesario y dominemos juntos – acercó su rostro, manteniéndose a poca distancia.

El demonio tuvo un escalofrió y le fue inevitable sonreír, si cedía no solo fallaría a su tarea, sino que probablemente se arriesgaba a perder todo poder ante las desconocidas intenciones del otro - ¿Haremos un pacto de sangre? – se jactó sin preocuparse de retirar el agarre de su rostro.

- Algo más clásico es mejor, ¿Qué tal un beso?

Osomatsu amplio la sonrisa, con una mueca pícara asintió – bésame entonces.

Kiss me on the mouth and set me free
But please, don't bite

No requirió repetirlo para que el sacerdote le tomara por la cabellera para besarlo con cierta brusquedad.

El demonio pudo presentir que sus fuerzas se desvanecían lentamente, pero a la vez, sentía una extraña sensación liberadora mientras era envuelto por las oscuras alas.

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En el pequeño pueblo se respiraba una constante paz y tal bendición la agradecían los pobladores al par de sacerdotes de la iglesia, aquel de dulce canto y su nuevo compañero de carismática sonrisa.

Mientras tanto, en el cielo y el infierno tendrían que aguardar para obtener respuestas en torno a los planes de aquellos dos seres.

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Desafortunadamente este reto no debía exceder las 1500 palabras, así que tuve que quitar muchas cosas de la idea inicial, igual espero se comprenda un poco XD

Gracias por leer n_n