Sangre.
Muerte.
Vida.
EVA-01.
NERV.
Ishiki Rintaro.
Takanashi Roku.
Ishiki Kentaro.
SEELE.
Tercer Impacto.
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!
Kentaro Ishiki se despierta, aterrado, sudando y con frío invernal.
- Ah… Ah… Agh… - Suspiraba, inhalando y exhalando, cubierto en sus sábanas amarillas.
Artorias Armael apareció justo en la puerta del cuarto, abriéndolo a la fuerza.
- ¡Kentaro! ¿¡Qué sucede?! – Exclamó el capitán de NERV.
- Artorias… Tuve una pesadilla… Había gente muerta, ciudades prendidas fuego y edificios destruidos… El EVA-01 estaba ahí, como el centro de atención y la bestia que lo causó todo… Yo lo estaba pilotando, siguiendo las órdenes de mi padre, mientras que Takanashi-san estaba subido a su EVA, el cual tenía los brazos cortados, y de repente… De repente… ¡Nguh…!
- No te preocupes. Ya pasó, Kentaro. No hay nada que te pueda hacer daño. – Murmuró Artorias, tomando a Kentaro de sus muñecas. – Mírame a los ojos, chico. Eres fuerte. Un sueño no va a hacerte nada.
Kentaro miró al suelo, y asintió.
- G-gracias.
- No lo menciones. Oye, ¿Sí sabes que mañana vamos a viajar a Alemania? ¿Quieres traer a alguno de tus amigos?
- Kou, Tai… Sí, podría estar bien. – Sonrió Kentaro, más iluminado que antes. - ¿Va a ir Takanashi?
- Mm, no. Gonta dijo que tendría que quedarse para hacer algunas pruebas, dice que su sincronización está fluctuando por momentos. – Aclaró Artorias.
- Oh… Bueno, algo es algo.
Y así, Artorias volvió a su cuarto a dormir, y Kentaro se acostó nuevamente.
EPISODIO SIETE: "LLAMADO DE LA NATURALEZA"
Al día siguiente, Kentaro fue despertado forzosamente por Artorias, y los dos fueron en auto hasta las casas de Kouta y Taihei, para posteriormente ir los cuatro a NERV, donde les otorgaron un VTOL para viajar hasta Alemania, con la adición de dos Cables Umbilicales cuyas existencias hacían que Kentaro arqueara sus cejas en confusión.
- Vaya… ¿Y tienen más armamento militar? – Preguntó Taihei, analizando minuciosamente el VTOL mientras se montaba en la parte trasera. – Esto es increíble.
- Cállate y siéntate. – Gruñó Kouta, montándose al lado de Taihei.
Kentaro fue de último, y luego Artorias se metió en el asiento del conductor.
A la mitad del viaje, a diferencia de muchas otras situaciones previas, Kentaro se la pasó charlando con sus dos mejores amigos, cosa que dibujaba una sonrisa en el rostro de Artorias.
Pasado el tiempo, llegaron a Alemania como si fuera en el canto de un gallo, arribando justo en el puerto de uno de los buques de guerra más prolíficos y gigantescos del país, el buque Over-The-Rainbow.
- Santo cielo… ¡Creo que voy a desmayarme! – Tronó Taihei, azorado a más no poder.
- No sé qué le ves a este barquito… - Comentó Kouta, desinteresado. – Aunque voy a admitirlo, el mar europeo está increíble.
- Capitán, ¿por qué el VTOL vino con dos Cables Umbilicales? – Preguntó Kentaro, acercándose a Artorias.
- Ah, eso. Creo que lo vamos a descubrir en un par de minutos. – Sonrió el capitán, mirando hacia un lado cerca de la oficina del capitán del buque.
Mientras que Kouta intentaba arruinar las tomas que Taihei trataba de filmar con su cámara de fotos, el más alto se tropezó sobre sus propios pasos y cayó de cara al suelo.
De repente, un pie le cayó en la cabeza, aplastándolo.
- ¡WAAAAGH! ¡Ayúdenme! – Exclamó Kouta, con sus ojos a punto de explotar.
- Ups. No lo había visto. ¿Quién demonios eres tú? – Dijo la propietaria del pie.
Kentaro, Taihei y Artorias se reagruparon con Kouta justo en el momento indicado para presentarse ante la chica que había pisado a Sawano.
- ¡Ah, eres tú! Hace mucho que no nos vemos. – Sonrió Artorias. – Chicos, ella es-
(Música: NGE OST – Asuka Strikes!)
- ¡Schröder, Riley Shinsuki, piloto del Evangelion Unidad 02! – Anunció la joven.
Riley Shinsuki Schröder era una chica exactamente de la misma edad que Kouta, Taihei y Kentaro. Cabello anaranjado hasta la espalda, el típico pelirrojo natural intervenido por un rubio miel teñido en ciertos lugares, ojos grises, piel pálida pero saludable, y de la altura de Taihei, unos 1,65 centímetros, tres más que Kentaro y quince menos que Kouta.
Estaba vestida con una musculosa blanca plana a rayas rojas, una falda de color morado claro, y el infaltable reloj para saber a qué hora peinarse.
- EVA-02… - Murmuró Kentaro. – Con razón traíamos dos Cables Umbilicales, pero ¿y el otro?
- Aquí viene. Es muy tímido, sepan disculparlo. – Musitó Riley, con un deje de sarcasmo molesto. - ¡Tommy, ven, cara de radicheta!
- Voy…
En un momento, frente a ellos se presentó un timidísimo chico de altura 1,75, piel que cruzaba lo poco moreno con lo muy blanco, ojos relativamente achinados, cabello azabache y de flequillo con espinas. Estaba vestido con una chaqueta azul de gimnasia, pantalones negros térmicos y zapatos deportivos blancos.
- Hola.
- ¿Es en serio, Tommy? ¡Preséntate con orgullo! ¡Pilotas el EVA-03, für die Liebe Gottes! (Por el amor de Dios)
- ¿Qué dijo…? – Preguntó Kouta, y sus amigos alzaron los hombros.
- P-perdón. Mi nombre es Suzuki Thomas Zimmerman. Piloto el EVA-03, o en teoría fui entrenado para pilotarlo, o… Eh… Hola. – Masculló a duras penas el pobre Tommy.
- ¡Dos pilotos de EVA, esto es el puto cielo! – Exclamó Taihei.
- ¿Qué tal? Oye, Suzuki, ¿haces gimnasia? – Comentó Kouta.
- Uh… Yo…
Kentaro se quedó mirando la escena y observando atentamente la timidez y dificultad del habla que poseía Tommy, y soltó una pequeña risa.
Se acercó a él, y le alcanzó su mano izquierda.
- Ishiki Kentaro, de Japón. Piloto del EVA-01. Un gusto, Suzuki-kun. – Espetó el castaño.
- A-ah. E-el gusto es… Es mío, I-Ishiki-kun. Pu-puedes llamarme Tommy si quieres, todos me llaman así aquí. Es eso, o "Tom dientes postizos" porque nunca hablo… - Contestó Thomas, murmurando la última parte sin que nadie lo oyera.
- ¡Bien, bien! ¡Suficiente de Tommy! ¿Qué hay de mí? – Reprochó Riley.
- Es cierto. – Comentó Taihei. – Un gusto en conocerla, señorita Shinsuki Schroder. – Dijo, haciendo una reverencia para verse más caballeroso, solo para ser completamente ignorado.
- Tch. Todos alaben a la reina, o no… - Musitó Kouta, indignado porque Riley todavía no se disculpaba por pisotearlo. – Hola. Ya está, te saludé. ¿Podemos irnos? ¿Taihei, me muestras tus fotos?
Kentaro suspiró ante la energía de sus dos amigos, y se acercó a Riley para saludarla.
Pronto descubrió que no era lo más fácil del mundo, hablarle a una mujer.
Apenas y podía hablarle a la presidenta de clases Reiko Hiragana.
- U-um… Hola… Es un gusto por fin conocer a un piloto del EVA más. – Sonrió Kentaro, ligeramente atorado y tratando de buscar las palabras correctas.
- ¿Otro más? ¿Ya conociste a alguien?
- Takanashi Roku, piloto del EVA-00. – Comentó Ishiki.
- Ah, esa unidad súper aburrida, siempre me pareció la más fácil de manejar. – Mascullo Riley, desinteresada. - ¿Y el piloto qué tal es? Seguro que es un galán, como para estar subido a esa cosa y compensarlo…
- No… Es todo lo contrario, parece un robot si te soy sincero. – Sonrió Kentaro, recordando el comportamiento de Roku. – Es menos comunicativo que yo.
- Hmf. Ningún chico vale la pena hoy en día. – Refunfuñó Riley.
- "Duro decirlo frente a una millonada de chicos… Esta chica se debe llevar todos los premios en el colegio por la mejor alumna, a que sí…" – Pensó Kentaro, con un sarcasmo que de no ser porque daría una mala imagen hubiera vociferado perfectamente.
Luego, todo el grupo se presentó ante el capitán del buque, quien no estaba para nada feliz de ver visitantes, sobre todo al fanático de Taihei y al boy scout de Kentaro.
Artorias llevó a su camada al elevador que los llevaría un par de pisos más abajo en el buque, pero los seis se horrorizaron al ver que casi no cabían y el espacio era súper apretado en el elevador.
Quien peor la estaba pasando era Kentaro, que tenía que soportar el hecho de estar pegado frente a Riley y hacer lo posible por no provocar ningún grito.
Taihei aprovechó a grabar este infortunio como pudo, con la ayuda de Kouta, que usando lo que podía de sus brazos levantó la cámara para tomar el ángulo perfecto entre Riley y Kentaro.
- No mires. Idiota. – Murmuró Riley, viendo hacia un lado.
- Igualmente no estaba haciéndolo… ¿Por qué lo haría? – Comentó Kentaro.
- "Mala idea decirle eso a ELLA." – Pensó Artorias, deseando poder golpearse la frente con la palma de una mano al ver el desastre que Riley haría al sentirse insultada por el comentario de su pupilo y protegido.
- ¿Estás diciendo que no tengo nada destacable? – Desafió Riley, presionando contra la pared para que Kentaro se apretujara y se quedara con menor espacio. - ¿¡Eh?! ¡Responde!
- ¡No…! ¡No quería ser grosero, eso es todo! No quería mirar… Porque eso normalmente molestaría a alguien… De nuestra edad… - Murmuró Ishiki, bajando la voz por cada palabra.
Riley dejó de apretarlo contra la pared, y simplemente soltó un "Hmf", que poco a poco se convirtió en una sonrisa críptica.
- "Es difícil lidiar con una chica que tiene más orgullo de lo que Kouta tiene altura…" – Pensó Kentaro, exasperado y confuso. – "¿A esto se refieren Kouta y Taihei cuando hablan de pechos y traseros? Con razón…"
Al finalmente llegar al restaurante, todos comieron en silencio, ordenando cada uno un plato diferente.
Artorias se pidió algo súper elegante, algo exorbitantemente remarcable, algo extremadamente lógico para una persona de su edad-
Una hamburguesa de tres pisos con triple kétchup por cada carne.
Kouta no pidió más que una ensalada rusa, puesto que él y su familia eran todos vegetarianos.
Taihei se pidió un simple bife, asegurando que era para honrar las épocas más grandes de los militares, los años 30 a 50.
Tommy pidió un pan con huevo, y por las palabras de Riley, parecía que siempre hacía lo mismo.
Riley poco más y se pidió todo un banquete full europeo que por poco y ocupaba la mesa.
Kentaro, por su parte, pidió una ensalada con papas y tomate, algo tan simple y plano como él.
- Entonces… Cuarto Niño, ¿Qué se siente ser tan famoso ahora entre los que trabajan en NERV? – Preguntó Riley, lanzando una mirada de interés hacia Kentaro.
- ¿Ah? ¿Soy famoso? No tenía idea… - Comentó el castaño, honestamente.
- Y vaya que lo eres. Mira sino cómo te ven los soldados del buque. – Comentó Tommy, señalando a sus espaldas y viendo cómo los soldados miraban a Kentaro… Y no de una forma muy amigable.
- ¿S-seguros que soy famoso por las buenas?
- Para mí, sí. ¡Quiero decir, yo podría haberlo hecho mejor, claramente! Aunque es sorprendente que alguien normal haya podido lograrlo y yo no haya estado allí. – Comentó Riley, dándose aires de altanería.
- Este… Pues, me alegra que la gente me reconozca por mis actos. Sé que no hice el mejor de los trabajos, pero tengo gente que confía en mí y que me apoya en esto, eso me basta para dejar de lamentarme y seguir mejorando. – Sonrió Kentaro, poniendo sus brazos tras los cuellos de sus dos amigos, quienes respondieron devolviéndole la sonrisa.
A su vez, Artorias sonrió al ver la felicidad que Kentaro se había encontrado al poder interactuar con nuevas personas, y de su edad, además.
- Hm. Ese es el tema. Entschuldige dich nicht, sei besser. (No te disculpes, mejora.) – Musitó Riley, devorando su festín con tantas ganas que no paraba ni para hablar.
- N-no sé alemán. – Confesó Kentaro.
- Aquí vamos… - Musitó Tommy, agarrándose la cabeza.
- ¿¡EEEEEEEEEEEEEEH?! ¿¡CÓMO NO TE APRENDES EL MEJOR IDIOMA DEL MUNDO?! ¿¡Y TIENES LA INDECENCIA DE VIAJAR A MI PAÍS DE TODAS FORMAS?!
- Ya basta, Riley. No es necesario saber tu idioma si sabes japonés. Sé que te costó aprenderlo, pero piensa que a Kentaro-kun también le resultaría difícil, siendo que no hay libros en japonés para aprender alemán y tendría que aprender inglés antes, como yo. – Interrumpió Artorias, antes de que la pelirroja armara una escena.
Kentaro se encogió en su asiento, tímido y decepcionado de sí mismo por tomarse literalmente las palabras de la pelirroja.
Taihei y Kouta no tardaron en notar esto, y rápidamente trataron de atacar a Schröder, cosa que fue poco fructífera porque fueron subyugados por Artorias y Thomas.
- Veo que estuviste tomando clases de jiu-jitsu como te recomendé la última vez, Tom. – Sonrió Artorias.
- ¿L-lo hago bien? – Sonrió Tommy. – Quise hacerte honor, siempre fuiste un buen capitán cuando nos pusiste bajo tu tutela a Riley y a mí, y creí que no nos volveríamos a ver.
- ¡Pft! ¿Él, buen capitán? Eso no va en la misma frase. – Se burló Riley.
- ¿Estoy escuchando a alguien que quiere un golpe de karate en la nuca? – Amenazó Artorias, con tono divertido.
- Ugh… Cállense y comamos…
El almuerzo continuó sin pena ni gloria, o más bien sin habla ni sonido, hasta que Riley decidió que era suficiente de poca charla.
- ¡Cuarto! – Exclamó muy de repente.
- Dime. – Espetó Kentaro.
- Ven conmigo, tenemos que hablar. – Anunció Riley, con las manos en su cadera y una expresión demandante acompañada de una sonrisa.
- Bueno… - Musitó Kentaro, levantándose de su asiento y siguiendo a Riley.
- Este chico… ¿¡Por qué no nos dijo que era todo un galán?! ¡Apenas se conocen y ya quiere hacerle cosas…! – Murmuró Kouta, pero fue interrumpido por un tosido de Tom.
- U-um, perdón. Quería decir que… Probablemente lo va a sermonear por "pensar que es mejor que ella" o algo así, no creo que le haya caído bien. E-es decir, es lo que yo pienso, no quiero decir que vaya a pasar, es una suposición… - Masculló Tom, ligeramente intimidado.
- Tranquilo, Tom. Probablemente estás en lo correcto. – Dijo Artorias, soltando una carcajada al recordar los viejos días que pasó como tutor de los pilotos de los últimos dos modelos del EVA, y los momentos de orgullo exorbitante de Riley.
Riley llevó a Kentaro hacia el exterior, tomándolo de la mano para insertar dominancia y básicamente decir "yo te voy a guiar y tú me vas a hacer caso, ¿entendiste?".
Atrajo al joven hasta una especie de escenario con plataformas férreas que iban cada vez más alto, y frente a la plataforma más alta se encontraba una figura gigantesca cubierta por una manta color canela.
Riley saltó todas las plataformas y tiró de la manta, revelando al Evangelion Unidad 02.
Su coloración era roja casi en su totalidad. Sus ojos eran cuádruples, verdosos y similares a los de una araña. Su rostro era blanco como la nieve, y su mandíbula estaba semicerrada, acompañada de unas espinas rojas que emergían de su mentón metálico.
Sus gigantescos pilones donde guardaría teóricamente sus armas eran de color anaranjado, con ciertas rayas rojas en el medio. Sus brazos eran completamente anaranjados, y su cuello era morado desde la base hasta la clavícula. Sus manos eran totalmente oscuras con un ligero tono gris en los dedos y un poco de anaranjado por cada nudillo, lo que daba la apariencia similar a unos guantes sin dedos.
Su torso parecía estirarse hacia afuera, como si su caja torácica fuera una ventana doble a punto de abrirse, y tenía tres aperturas cada diez centímetros recorridos de su torso.
Sus pies estaban recubiertos por una armadura tan roja como el resto de sus partes, y la suela de sus "zapatos" era anaranjada y puntiaguda.
- ¿Y qué opinas? ¡Mi EVA es la primera unidad hecha completamente para el combate, con una sincronización fácil de lograr y un muy bajo índice de enloquecer! ¡Por encima de todas las cosas, su AT-Field es extremadamente poderoso! – Anunció Riley, presentando al robot que pilotaba como si fuera un proyecto de ciencias.
Kentaro se tomó su tiempo para admirar al EVA-02, quedando asombrado ante el práctico modelo que se veía efectivamente hecho para la guerra contra los Ángeles.
- Es genial. – Musitó el chico.
- ¿A que sí? – Sonrió Riley, un poco sobajada por el hecho de que no eran unas palabras tan cargadas de admiración como esperaba, pero lo tomó sin ofensa. - ¡Ya te quiero ver a ti pilotando a este bebé!
Kentaro se rió un poco, y se sentó en una de las plataformas de acero.
- ¿Cuánto te tomó aprender a pilotarlo? – Preguntó, mirando a Riley.
- Eh… Dos años como mucho, no recuerdo muy bien. – Contestó Riley sin mirar a Kentaro. – "En realidad me tomó de los ocho a los trece, pero… Siento que se burlaría de mí, si es que los reportes de las últimas batallas son verídicos y realmente le ganó a los Ángeles sin entrenamiento previo."
- ¿Dos años? – Reiteró Ishiki, y se puso a pensar en una buena respuesta ante este dato.
Pronto recordó que los chicos de su clase solían soltar silbidos cuando admiraban algún hecho, y procedió a imitarlo, aunque nunca le había hecho.
Sin embargo, lo único que le salió fue un silbido deforme que parecía el chillido de un pollo.
- ¿Acaso… intentaste silbar? – Preguntó Riley, alzando una ceja.
- Sí… Nunca lo hice antes. Pero en fin… Quiero decir, es impresionante que hayas podido dominar a tu EVA en cuestión de dos años. Yo aún tengo el mío en un nivel de sincronización bastante bajo relativamente. – Espetó Kentaro, mirando al suelo, o más bien al agua bajo la plataforma.
- ¡Oye! Eres el Cuarto, aprendiste a usar un EVA en menos de tres años, que es lo que le tomaría a una persona normal. Date un poco más de crédito, aunque no seas tan especial como yo. – Repuso Shinsuki, indignada por la falta de autoestima del piloto del EVA-01. – "¿Cómo podrías manejar un EVA con esa personalidad? El EVA-01 debe ser un robot muy comprensivo…"
- Es cierto. Pero suficiente de mí y los EVA. ¿Qué me dices de ti? – Preguntó Kentaro.
- Bueno… Nací en Berlín, me instalé en la Tercera Rama de NERV, mi color favorito es el rojo, mi comida favorita es todo tipo de platillos alemanes, porque patriotismo no me falta… Me gusta salir al parque en mi pueblo de vez en cuando… - Listó Riley.
De repente, se detuvo en seco, y se quedó mirado al fondo del océano.
- "Se ve que se puso a pensar en algo de lo que no quiere hablar, o simplemente no tiene nada más que contarme. No tengo derecho a quejarme por nada, supongo." – Pensó Kentaro, sin demandar respuesta y acostándose sobre la plataforma de hierro.
Todo estaba en paz completa, hasta que repentinamente el buque recibió un tremendo sacudón que hizo que Kentaro saltara de la plataforma y Riley se cayera del hombro de su EVA.
(Música: NGE OST – Angel Attack)
- ¿¡Qué pasó?! – Exclamó Kentaro, todavía recuperándose de la caída y tomando a Riley de la mano para que no cayera al agua.
- ¡No lo sé, pero suéltame! – Demandó Riley, lanzando a Kentaro al suelo y corriendo hacia la oficina del capitán por sí sola.
Kentaro se tomó de la cabeza y largó un suspiro irritado.
- "Le doy la mano a alguien y me golpea. No sé si hago las cosas mal o soy demasiado bueno."
Kentaro siguió de cerca a la alemana, y ambos llegaron a la cabina del capitán, donde se podía ver a Artorias discutiendo con el anciano acerca de la cadena de mando.
- ¡Es un Ángel, claramente! ¡No hay nada que pueda sacudir el Over-The-Rainbow, según dices! – Bramó Artorias. - ¡Déjanos encargarnos de esto!
- ¡De ninguna manera! ¡Es mi buque, y estas son mis órdenes! ¡Adentro los niños, a la guerra los adultos!
- ¡PERO LOS NIÑOS SON LOS ÚNICOS QUE PUEDEN IR A ESTA GUERRA, VIEJO DECRÉPITO DE MIERDA!
Riley se había cansado de esperar, y pisó el pie derecho del capitán, para luego abofetear a Artorias.
- Cierren el pico y déjennos usar los EVA. – Ordenó.
- Lo que ella dijo. – Dijo Artorias, señalando a Riley mientras miraba al capitán.
- Maldición. Está bien. – Refunfuñó el anciano estadounidense.
En el exterior, Kouta y Taihei se fueron a esconder tras unas mesas al ver a una especie de pez colosal de unos 45 metros de alto y ancho.
Era una bestia que, de no ser porque estaba predominando el mar, cualquiera creería que provenía de un libro de ficción.
Piel ligeramente verde, aletas puntiagudas que venían con una especie de cuchilla doble al frente, una cabeza protuberante y larga como la de un pterodáctilo, con una gran trompa, colmillos larguísimos y ojos rojos, espinas en la parte trasera de la cabeza, y una especie de símbolo similar al rostro del Tercer Ángel Sachiel.
De última, una cola que, siendo tan larga y fuerte, parecía ser el origen de los impactos contra el buque.
- ¿¡QUÉ CARAJO ES ESO?! ¡CADA VEZ SE PONEN MÁS RAROS ESTOS ÁNGELES DE MIERDA! – Gritó Taihei, haciendo lo posible por filmar el evento.
Kouta le agarró de la mano y se la metió bajo la mesa en la que se escondían, y le hizo un signo como de que se callara.
- No seas estúpido, Tai. Nos van a comer enteros si nos revelamos ante el enemigo. – Murmuró Sawano.
- Ok. Pero luego me debes una toma del Ángel, y si no la obtengo la vas a tener que dibujar a memoria.
Kouta suspiró con irritación, y se sorprendió al ver a Riley tomando de la mano a Kentaro y llevándolo hacia donde estaba el EVA-02.
- ¿Van a usar el mismo EVA? Genial. – Sonrió Taihei.
- No, diría que eso es más bien preocupante… - Susurró Kouta, efectivamente en modo precaución.
Entre tanto, Tom estaba haciendo lo posible por calmar a los pasajeros y encontrar a Artorias para pedir la utilización del EVA-03, escondido bajo un hangar en el buque.
- ¡Relájense! ¡El capitán Artorias de la organización NERV lo tiene todo bajo control! ¡Pronto estarán soltando a las Unidades Evangelion para combatir al Ángel que se encuentra en el exterior! – Anunció Tom, mirando a Artorias. - ¿Verdad?
Artorias lo miró con una expresión complicada, y señaló hacia donde habían ido Riley y Kentaro, sonriendo con nervios.
Thomas tragó saliva, y también se tuvo que tragar el hecho de que por ahora no iba a poder utilizar su EVA debido a que para cuando llegara al hangar el Ángel ya habría hecho daños graves en el buque.
- "Riley, más te vale que no la cagues." – Pensó Tom, pero no lo dijo.
Riley se fue a unas escaleras para ponerse el Plug-Suit del EVA-02, pero se mantuvo alerta por si Kentaro le intentaba mirar mientras estaba desnuda.
- Estúpidos comandantes, se creen que sus juguetitos de guerra van a poder con una bestia como esa. ¡Solo yo, Riley Shinsuki Schröder puedo pilotar el EVA-02 y acabar con esa cosa! – Bufó Shinsuki, todavía a la mitad de ponerse el traje.
- ¿Y para qué me trajiste? – Exclamó Kentaro a la lejanía.
- ¡Obviamente no lo hice para que me miraras las tetas, Stück pervers! – Explotó la joven, enrojeciendo de ira y vergüenza tanto que su Plug-Suit parecía su piel.
Cuando finalmente terminó de ponerse el traje, regresó junto a Kentaro y notó que él ya se había colocado el suyo.
- Hey, ¿no es un poco femenino para mí? – Preguntó Kentaro, ligeramente avergonzado y señalando a sus piernas, que estaban tan apretadas que las hacían ver como piernas de mujer.
- Los Clips Nerviosos te quedan de perlas. ¡Vamos, le tenemos que dar para que tenga! – Exclamó Riley, volviendo a tomar a Kentaro de la mano y correteando hacia la espalda del EVA-02.
(Música: NGE OST – Eva-02)
En cuanto los dos lograron ingresar al Entry Plug abierto por medio de unos cables de hierro, la entrada misma se cerró y el Entry Plug se inyectó hacia adentro, iniciando el EVA.
- A-ah, una cosa. Te dije que no sé hablar alemán, así que si no quieres que arruine la pelea deberías poner la configuración de idioma en japonés. – Recomendó Kentaro.
- No esperaba menor sugerencia del Cuarto. – Espetó Riley, con sarcasmo. - ¡Inicializar configuración de idioma: japonés!
El EVA se rodeó de luces neón en el interior, y la configuración se cambió.
- Ok. Vamos, Riley. – Murmuró la pelirroja, como motivándose.
Con Kentaro sosteniendo el control izquierdo por ser zurdo, Riley estaba forzada a sostener el control derecho, con lo cual la sincronización tendría que ser completamente a la par, algo difícil de lograr.
- ¿Me escuchan, chicos? Me conecté al sistema de comunicación entre pilotos con ayuda de Tom. – Comunicó Artorias por el intercomunicador digital del EVA-02, mostrando su rostro.
- Te escuchamos, capitán Artorias. – Contestó Kentaro, mirando hacia el frente.
- Sí, sí. Solo quédate sentado y observa, mechero. – Sonrió Riley, con confianza fingida, pues la fachada se rompía ante la presencia del sudor que recorría su rostro.
El sexto Ángel Gaghiel comenzaba a acercarse al buque, pegando saltos al aire de tanto en tanto, como ansiando morder un pedazo del acero que componía el transbordador marino.
- Allá viene. – Gruñó Ishiki, preparado para pensar en algún contraataque.
Sin embargo, Riley forzó al EVA a cargar hacia su enemigo sin siquiera dudarlo un segundo, pegando saltos de lo fuerte que golpeaba el buque con los pies del EVA-02.
Dio un brinco hacia el Ángel Gaghiel, y sacó de su pilón derecho el Cuchillo Progresivo de su EVA, el cual a diferencia del del EVA-01 brillaba en color verde lima.
- ¿Qué haces? – Preguntó Kentaro.
- Frenando la embestida. – Sonrió Riley, y con un grito de guerra forzó al EVA rojo a sujetar a Gaghiel del lado izquierdo de su boca.
Kentaro comprendió el plan, y presionó a fondo el control izquierdo, logrando que el EVA estrujara la mejilla del Ángel.
- ¡HOOORRRRRYYAAAAAAAAH! – Tronó Riley, haciendo uso del control derecho para que su EVA le ensartara el Cuchillo Progresivo en la mejilla derecha a su enemigo.
El Ángel se revoleó y rompió cosas por todos lados, por lo cual tuvieron que alejarlo de la zona rápidamente, pero la parte importante era cómo.
- ¡N-no se me ocurre otra cosa! ¡Ente über bord! (¡Al agua pato!) – Gritó Riley, desesperada.
- ¡Dilo en japonés, maldita sea! – Replicó Kentaro, apretando el control izquierdo con nervios.
El EVA-02 se lanzó fuera del barco, cayendo directamente en mitad del océano.
Entre tanto, Kouta y Taihei habían logrado arribar junto a Tom, Artorias y el capitán del OTR.
- ¿¡Cómo está todo?! – Preguntó Kouta, preocupado.
- Kentaro y Riley están intentando manejar la situación, pero si siguen durante tres minutos más metidos en el agua vamos a perder comunicación. – Gruñó Artorias, mordiendo su labio inferior.
Volviendo con el EVA-02, este se había separado del Ángel Gaghiel, el cual había nadado a la lejanía, presumiblemente para planear una estrategia y atacar al EVA.
- No puedo ver nada… - Musitó Riley, molesta al tener la visión tapada por la oscuridad del agua.
- Prueba reduciendo la presión del LCL. – Sugirió Kentaro, señalando a una palanca no muy lejos del control derecho del EVA que venía acompañada de un medidor de presión del anteriormente mencionado líquido.
Riley aceptó la sugerencia a regañadientes, y cuando el proceso estuvo hecho pudo ver mucho mejor en la escuridad.
- Oh, bueno. Eres mejor de lo que pensaba. ¿Te importaría mostrarme cuántos otros trucos conoces? – Sonrió Riley, fingiendo una expresión de interés desmedido y un cierto aire de coqueteo.
- Ah, eh… Yo… ¡Ahí viene! – Exclamó Kentaro de repente, señalando hacia el fondo.
(Música: NGE OST – The Beast)
Gaghiel estaba reptando en el agua como pez que era, acercándose aceleradamente hacia el EVA-02.
- ¡Rápido, toma el Cuchillo Progresivo! – Ordenó Riley, viendo que la susodicha arma se le había escapado de las manos del EVA y estaba flotando hacia arriba.
Kentaro sujetó su control con fuerza, tomando el cuchillo láser en la mano izquierda del EVA, y estirando el brazo hacia atrás.
- ¿Qué le hacemos? – Murmuró.
- ¿Tienes una idea mejor que convertirlo en comida Kosher? – Bromeó Riley.
- Suena factible. – Respondió con seriedad Kentaro, frunciendo el ceño.
Cuando Gaghiel estuvo por meterle un mordiscón al EVA, este se echó hacia abajo y pegó un giro múltiple mientras flotaba, acuchillando a Gaghiel en su símbolo de Ángel en la frente, mientras que con las combinadas fuerzas de los dos pilotos pudieron lograr que el EVA empujara a Gaghiel hacia arriba.
- ¡AAAAARRRRYAAAAAAAAHHH! – Tronaron los dos pilotos, pataleando mientras que su EVA lograba patear a Gaghiel fuera del agua.
Cuando los dos titanes estuvieron flotando en el aire, el EVA-02 le encajó un derechazo al Ángel, y una patada propinada por Kentaro desde su sala de control, con lo cual Gaghiel voló bien lejos, estrellándose contra una boya gigantesca que se suponía servía de guía para el Over-The-Rainbow.
Varios barcos se amontonaron por órdenes del capitán del OTR, y comenzaron a lanzarle misiles a Gaghiel como si fuera una lluvia de fuego.
Sin embargo, esto causaba daños relativamente ínfimos en el Ángel a pesar de ser uno mucho más pequeño que todos los que habían atacado la Tierra con anterioridad, seguramente esto debido a su resistente AT-Field.
- ¡Mierda! ¡Apártense! – Gruñó Riley, saltando sobre uno de los barcos y por poco partiéndolo al medio. – Ups.
- Ten más cuidado, o nos van a hacer limpiar el mar con un cepillo de dientes lleno de grasa. – Comentó Kentaro con sarcasmo, a lo que Riley respondió con una carcajada.
- Que lo intenten, cincuenta de estos barcos equivalen en fuerza a toda la pierna derecha de mi EVA. – Se burló Shinsuki, y luego se focalizó en Gaghiel.
El Ángel había regenerado sus heridas posteriores al ataque de los barcos, y ahora se encontraba nadando en velocidades espectrales hacia una hilera de barcos de guerra.
- ¡Viene hacia acá! ¡Capitán, no resistiremos por mucho más tiempo…! – Comunicó el comandante de la flota que estaba por recibir al Ángel.
Gaghiel pegó un salto, dando una voltereta en el aire con la gracia de un verdadero ser angelical, y se dispuso a manducarse al primer barco de la flota…
De repente, un zapato rojo gigantesco le cayó en el lomo superior, reventándolo contra un costado del barco.
(Música: NGE OST – A Step Forward Into Terror)
- ¡No vas a arruinar mi debut en mi país, desgraciada ballena de cinco dólares de valor! – Tronó Riley.
Viendo la actitud de la piloto, Kentaro decidió meter más garra y también intentó imitarla.
- ¡Eso! ¿¡Quién podría soportar una mala primera vez pilotando un EVA en Alemania?! ¡No me gustaría que ese fuera yo! – Protestó con una sonrisa victoriosa en su rostro.
Gaghiel se dio la vuelta, mordisqueando el pie con el que había sido golpeado, pero esto en su lugar hizo que su núcleo quedara expuesto.
- ¡Allí! ¡Es como la campana en una boca humana, el núcleo está dentro de su boca, tocando la lengua! – Notó Artorias.
- ¡Pártanle la mierda a ese Nemo de Lovecraft! – Exclamó Kouta desde el intercomunicador, eufórico.
- ¡Cierra la puta boca, Muskelmasse ohne Gehirn! (¡Músculos por cerebro!) – Tronó Riley, utilizando esta misma agresividad para tomar a Gaghiel de las mandíbulas y estirarlas hacia afuera, abriendo su boca.
- ¿Vamos a meternos adentro? – Preguntó Kentaro. – Esto parece Pinocho y la ballena azul todo de vuelta…
- Tú lo sabes. – Sonrió con valentía Riley.
Gaghiel intentó disparar uno de esos rayos explosivos que disparaban los Ángeles, y esto hizo que el EVA-02 saliera volando hacia un barco.
Antes de poder caer al agua, el EVA se agarró de la sala de control del barco y dio un giro de 360 grados para impulsarse en el aire, tomando un impulso para caer justo dentro de la boca del lobo por así decirlo.
- ¡Abre bien grande, hijo de una alienígena perra! – Exclamó Riley.
Mientras que Kentaro presionaba el control a la máxima potencia haciendo que el EVA estirara los molares derechos del Ángel, Riley empujaba los molares izquierdos con un pie del EVA.
- ¡GAAAAAAAAAAAAH! – Gritó la alemana, empujando el Cuchillo Progresivo contra el núcleo del Ángel y agrietándolo hasta que dejara de brillar en rojo, matando al Ángel efectivamente.
- A-ahora… Deberíamos huir, he sido informado de que los Ángeles suelen explotar cuando mueren para que no podamos tomar sus núcleos y experimentar con ellos. – Comentó Kentaro.
- Yo nunca huyo. – Farfulló Riley, pero se arrepintió al ver brillar todo el cuerpo del Ángel.
El EVA-02 se disparó fuera de la boca de Gaghiel, y comenzó a flotar.
Dos barcos habían quedado estancados en el agua, y no podrían escapar de la explosión a tiempo.
- ¡Mierda! ¡Muévanse, o los muevo! – Exclamó Schröder, sin tiempo para detenerse y ayudar.
Kentaro tenía otros planes, y, adoptando el control del EVA, tomó a los dos barcos por la sala de control.
- ¡Todos a la sala de control! ¡AHORA, YA! – Ordenó, y los soldados en los barcos hicieron lo aconsejado, metiéndose en sus respectivas salas de control y cerrando las puertas.
Entonces, Kentaro utilizó una boya para patearla e impulsarse en el aire, y escapar justo a tiempo de la explosión rosada que expandió el océano cual Moisés con el Mar Rojo.
- Gran salvada, Kentaro-kun. – Sonrió Artorias, haciéndole un pulgar arriba de la mano derecha a Kentaro tras la pantalla del intercomunicador.
Kentaro sonrió con conformidad, y bajó los dos barcos al agua cuando se paró sobre la cubierta del OTR.
- Eso casi nos cuesta la armadura del EVA, idiota. – Protestó Riley, cruzada de brazos y mascando sus molares con molestia.
- Tenía que salvarlos. No porque odies a alguien tienes que dejar que muera. Es mi responsabilidad cargar con la gente que salga herida en mis batallas, y si puedo evitarlo es todavía mejor. – Respondió Kentaro, con determinación.
Riley no osó responder, quedando pensativa ante la razón del pensar de Kentaro.
Cuando los pilotos pudieron saltar fuera del EVA-02, Kentaro pasó corriendo por la escalera mecánica para que Taihei y Kouta no lo vieran vestido con el Plug Suit femenino del EVA de Riley, pero fue demasiado tarde.
- Grande, Ishiki. – Se burló Taihei, grabándolo mientras que Kouta se moría de la risa.
- Oigan, si ese video se llega a publicar voy a avisarle a Hiragana-san de sus actividades extra en los recreos. – Amenazó Kentaro.
- ¡Oh, por favor! ¡No lo harías! – Le desafió Kouta, y Kentaro se le acercó, mirándolo con firmeza.
Hubo un silencio incómodo durante un rato, hasta que Kentaro se dignó a hablar.
- Hola.
El trío de amigos explotó en carcajadas por lo aleatorio de la situación, mientras que se podía ver de fondo a Artorias charlando con Gonta por medio de su teléfono celular.
- Lo que es ser joven y no tener depresión excesiva, ansiedad y trabajo interminable, ¿Verdad? – Murmuró Artorias con humor.
- O sea que ya no te sientes joven a pesar de estar a meros meses de cumplir treinta… Felicidades, desbloqueaste la realidad. – Se burló Gonta.
Artorias gruñó y canceló la llamada.
Mientras tanto, Riley había ido a charlar con Tom acerca de la batalla contra Gaghiel.
- ¿Por qué no viniste con nosotros, Tommy? – Preguntó Shinsuki.
- No podía ir, para cuando llegara al hangar de 03 este ya hubiera sido destruido por el Ángel. – Contestó Suzuki, decepcionado pero resignado.
El chico levantó la cabeza y aún así sonrió, con la mirada alternando entre el rostro agraciado de Kentaro y la mirada desconforme de Riley.
- Aún así, estoy agradecido de que hayan salvado el día. – Confesó.
- ¿¡Qué estás diciendo?! ¡Hice todo yo! – Exclamó Riley, indignada.
- Permíteme disentir. – Interrumpió Tai, sacando su cámara y mostrando un video del EVA-02 contra Gaghiel, en una parte haciendo zoom en la cara de Kentaro en el interior del robot sujetando el control izquierdo con total concentración.
- Me parece que no hiciste todo tú sola, señorita cooperación. – Se burló Kouta, sacándole la lengua y haciéndole orejas de mono a Riley.
- ¡Cállate, dummes futter! ¡Y tú, cabeza de masturbado, apaga esa cámara! – Protestó Riley, con la cara roja de vergüenza al ser desaprobada en la noción de que luchó sola.
Kentaro sonrió al ver que sus amigos lo estaban defendiendo, pero pasó todo de cero a cien en un segundo cuando Kouta intentó desnudarse frente a Riley por llamarle "estúpido mandril".
- ¡Va, va, va, va! – Exclamó Artorias, rápidamente azotando a Kouta en la cabeza y subiéndole los pantalones antes de dejar que su salamín hiciera acto de presencia en el aire libre.
Riley se fue corriendo del lugar, no sin antes dejar a Kouta y Taihei con un tremendo chichón en la cabeza, y Tom corrió para socorrerla en caso de que su amiga estuviera mal.
Kentaro no quiso encargarse de ello, pues estaba un poco molesto de que la piloto asignada al EVA-02 no quisiese reconocer su ayuda.
El joven Ishiki se transportó a través del OTR sin un rumbo muy claro, pero oyó algo extraño cuando se dio una pasada por el ala cinco del hangar del buque.
El motor de un helicóptero estaba encendido, y una persona vestida de negro estaba entrando en el susodicho vehículo acompañado de un maletín con un extraño logo de un triángulo amarillo y azul apuntando hacia abajo con seis ojos humanos en los lados, presumiblemente la cara de un Ángel o por lo menos un monstruo esotérico de algún tipo.
Kentaro no hubiera podido cuestionar la aparición de aquel hombre extraño de todas formas, pues el helicóptero arrancó a la marcha y se disparó fuera del Over-The-Rainbow.
Ishiki se quedó con la mirada fija sobre el hangar vacío, con el ceño fruncido mientras que el viento le movía sectores de su cabello, desacomodándolo.
De regreso en el Dogma Central, Rintaro Ishiki se encontraba esperando una visita.
- Al final apareciste. – Comentó, con sus manos entrelazadas y puestas en la zona de su boca, cubriéndola.
- Estoy aquí, señor. Con lo que usted me pidió. – Dijo el mismo hombre que Kentaro había visto en el hangar, lanzando sobre el escritorio de Rintaro el mismo maletín con el logo de Ángel.
Rintaro tomó la manija del maletín, y sonrió con malicia.
- El embrión de Adán, el padre de la humanidad y el que causó la desgracia de este mundo con el Segundo Impacto… - Murmuró. – Cada vez estoy más cerca.
EPISODE SEVEN, END.
