Capítulo 9. Pasión y juego

Disclaimer: Este fanfic se desarrolla en el mundo de la gimnasia, pero las reglas o condiciones del deporte que se explican fueron escritas por mí. En ningún nivel son las que se realmente se aplican en la realidad.

-Mi casa o la tuya? -Agregó con voz sexy.

-Tu casa-Respondí. El asintió y volvimos a la mesa donde Rose y Jared estaban enredados en un apasionado beso.

-Rose, me voy. Jared te llevará? -Pregunté riéndome. Ella se desprendió del abrazo se arregló el cabello y asintió guiñándome un ojo.

-Llámame mañana-Dijo. Asentí tomando la mano de Paul y saliendo del sitio.

-Trajiste auto? -Preguntó.

-Sí, te sigo-Dije. El asintió y caminó a donde había una Range Rover. Alcé una ceja y me subí a mi auto siguiéndolo por toda la autopista. Doblamos por un camino antes de llegar al centro de Seattle y entramos a un edificio de apartamentos. Paul parqueó y se bajó señalándome donde dejar mi auto. Cuando me bajé tomó mi mano y me condujo hasta el ascensor, me apretó contra una de las paredes y me dio un beso ardiente. Vaya, sí que sabía besar.

-Toda la noche quise hacer eso-Dijo contra mis labios.

-Tardaste mucho-Contesté enredando mis manos en su cabello y devolviéndole el beso de igual manera. Demonios moría porque me desvistiera ahí mismo. El ascensor dio un pitido indicando que llegamos y Paul me cargó haciendo que mis piernas se enredaran en su torso. Miré a mi alrededor y estábamos en un penthouse. ¿Quiero decir, el ascensor era la entrada a su casa? Este chico era otro nivel.

De un momento a otro me encontré acostada en una cama King inmensamente cómoda, observando como Paul se soltaba los botones de su camisa de la manera más jodidamente sexy que había visto. Lo observé incorporada sobre mis codos disfrutando la vista de sus abdominales marcados y sonreí cuando se acercó a mí para sacarme la ropa. Primero el top, dándome besos por todos lados y luego comenzó a bajar la cremallera de mi falda lentamente.

-Dios Bella… tu cuerpo es increíble-Dijo mirándome con deseo. Mordí mi labio. La espera estaba matándome.

-No puedes esperar? -Preguntó besando mi abdomen. Él sabía lo que me estaba haciendo.

-No quiero esperar-Contesté. Sentí su risa silenciosa en mi estómago haciendo vibrar mi cuerpo.

-Hecho-Respondió quitándome la ropa interior. Cerré los ojos y me dejé llevar disfrutando las sensaciones que estaba sintiendo. Y Paul definitivamente sabía lo que estaba haciendo. Pude sentir cuando estaba llegando al climax y apreté mis piernas en su cadera dejándome envolver por la sensación. Paul bajó la intensidad de sus movimientos dejándome recuperar y decidí devolverle el favor posicionándome sobre él. Él sonrió y me agarró de la cadera guiando mis movimientos. Pude ver que estaba logrando mi objeto por los gruñidos y la forma en que apretaba mi cadera.

-Demonios… tus piernas son de infarto-Dijo en voz baja acariciándolas. Mordí mi labio y me acerqué a él profundizando mis movimientos. No pasaron dos minutos cuando lo sentí aflojar su agarre y soltar una maldición. Lo dejé recuperar su aliento y me acosté a su lado.

-Wow, eso fue… increíble-Dijo en voz baja. Sonreí y cerré los ojos un momento disfrutando la sensación de relajación que recorrió mis músculos.

-Estas bien? -Preguntó besando mi hombro.

-Perfecto-Contesté mirándolo. Él me sonrió y se acercó para besarme lentamente.

-Debo irme-Dije en voz baja cuando nos separamos. El frunció el ceño y miró el reloj junto a su cama.

-Son las 5 de la mañana… a donde tienes que ir tan temprano? -Preguntó en voz baja enterrando la nariz en mi cuello. Cerré los ojos y suspiré. Estaba increíblemente cansada.

-Apenas puedes mantener los ojos abiertos. No deberías conducir así-Dijo abrazándome por la cintura.

-Mmm-Contesté dejando que el sueño me envolviera.

Me despertó la sensación de calidez por la luz del sol en mi rostro. Sentí los brazos de alguien envueltos en mi cintura y abrí los ojos desorientada. El techo y las ventanas no me eran familiares. Lo primero que pensé fue "¿dónde demonios estoy?", luego los eventos de la noche y la madrugada se vinieron a mi mente y me relajé. Miré el reloj junto a la cama y eran las 11 de la mañana.

-Mierda-Dije incorporándome rápidamente y saltando al suelo recogiendo mi ropa. Sobresalté a Paul que se despertó mirando a su alrededor. Cuando sus ojos se detuvieron en mi sonrió levemente y se incorporó sobre sus codos. Luego frunció el ceño.

-Te vas tan rápido? -Preguntó con la voz ronca de sueño y dejándome ver un poco de su pecho. Sexy.

-Lo siento, tengo cosas que hacer-Dije vistiéndome. Mierda, no había hecho mi baño de hielo ni mis calentamientos diarios y Emmett pasaría por mi dentro de nada para ir almorzar antes de ver el partido. Parecía que se había vuelto nuestra tradición. Mañana lo pagaría cuando mis músculos se quejarán por la falta de recuperación.

-No eres casada o sí? -Preguntó mirándome con las cejas alzadas. Me reí y suspiré sentándome junto a él. Le di un beso profundo y el me atrajo a la cama y se subió encima de mí.

-Por supuesto que no. Tengo un almuerzo con mi hermano y mi papá-Dije dejando que me volviera a besar y luego me soltó. Salí de la cama y me puse las botas. Él se quitó la cobija de encima y salió de la cama en toda su gloria. ¿Ya dije que era sexy? Digo, sus abdominales, SU… Wow… ¿que estaba diciendo? Pensé perdiendo toda la concentración. Demonios, tal vez podría cancelarle a Emmett. Justo en ese momento comenzó a sonar mi teléfono. Hablando del rey de Roma. Rodé los ojos.

-Hey Emm-Contesté viendo como Paul se ponía su bóxer.

-Donde demonios estas Bella? Estoy afuera de tu condo y no abres-Dijo dos octavas más alto de lo normal. Mierda.

-Emmett no estoy en el condo. ¿Porque demonios fuiste a buscarme tan temprano? -Pregunté ignorando su pregunta.

-Papá me ha cancelado. He invitado a los chicos a almorzar con nosotros y quise venir por ti-Dijo irritado.

-Bien, no tienes que ponerte todo enojado. Las llaves están debajo del tapete de la entrada. Iré en un momento-Dije.

-Mueve el trasero-Dijo y me colgó. Hice una mueca. Ahora tendría que aguantarlo dándome sermones.

-Tu hermano? -Preguntó Paul abrazándome por la cintura. Bien este chico era casi perfecto. Tendría que tener mucho cuidado si lo vería de nuevo. Cosa que no sabía aún.

-Sí, y está enojado porque no estoy en casa-Dije.

- ¿Vaya, son muy unidos? -Preguntó.

-Es mi entrenador, prácticamente vivimos pegados de la cadera-Dije. Él se rio y me besó.

-Bien, te dejaré ir solo esta vez. Tenía en mi mente otra idea de cómo pasar el domingo-Contestó.

-Lo siento. Tal vez otro día-Contesté.

-Tal vez? ¿Quiere decir que no es seguro? -Preguntó alzando una ceja. Me separé de él.

-Mi horario es un poco apretado en estos momentos. He dejado de hacer cosas hoy solo por dormir hasta tarde contigo-Dije.

-Bueno, es bueno hacer espacio para cosas que valen la pena-Contestó. Alcé una ceja.

-Estas muy pagado de ti mismo. ¿Quién dice que valió la pena? -Respondí sonriendo dejándole saber que estaba bromeando.

-Creo haberte hecho producir sonidos que me dieron esa respuesta-Dijo. Me reí y golpeé su brazo.

-En serio tengo que irme Paul-Dije tomando mi bolso y sacando mis llaves del auto.

-Te acompaño a la puerta-Contestó guiándome con su mano en mi cintura. Me dejé llevar y el presionó el botón del ascensor y lo vimos subir. Cuando se detuvo en el piso de Paul se abrió la puerta y entré y me giré para mirarlo. Él se apoyó en el marco y cruzó sus brazos sobre su pecho viéndose increíblemente sexy.

-Solo para aclarar. Valió totalmente la pena-Dije presionando el botón del parqueadero. Él me obsequió una sonrisa enorme y la puerta se cerró. Sonreí y esperé que el ascensor se detuviera. Accioné la alarma de mi auto y cuando lo localicé me dirigí a él para luego montarme y salir a toda velocidad hacia mi casa. Saludé al vigilante cuando llegué a la entrada de la unidad de condos, aparqué mi auto en la entrada y me bajé caminando hacia mi puerta.

-Bella? -Llamó Edward a mis espaldas. Mierda. Me giré.

-Hey Ed -Dije sonriéndole. El me miró y alzó una ceja.

-Acabas de llegar desde anoche? -Preguntó. No le dije nada y alcé una ceja en respuesta.

-Buenos días para ti también-Dije ignorando la pregunta. El hizo una mueca.

-Buenos días, Emmett me invitó a venir-Dijo en tono neutro y señalando la puerta. Lo miré extrañada por un momento sin embargo Emmett abrió la puerta de par en par distrayéndome.

-Por fin, estoy esperándote hace una hora-Dijo mi hermano irritado.

-Emmett no es mi culpa que hayas decidido venir sin avisarme-Contesté ignorándolo y entrando a MI casa. Pero Emmett quería aparentemente buscar una pelea.

-No me respondiste por teléfono. ¿Dónde estabas? -Preguntó. Edward entró detrás de él y nos observó en silencio.

-Oh apuesto que te encantaría saberlo-Dije alzando la ceja y dejando mi bolso en el mueble.

-Con un demonio que sí. ¿Dormiste en casa de un chico? -Preguntó cruzándose brazos.

-Oh vamos Emmett. No estoy para ventilar esas cosas contigo. Si aún quieres almorzar conmigo debo ducharme-Contesté dispuesta a no soltar nada. Emmett hizo una mueca de irritación y se sentó en el mueble sin decir una palabra más. Edward lo imitó en silencio. Esos dos estaban actuando rarísimo. ¿Que tenia de escandaloso pasar una noche fuera? Era joven y soltera, tenía derecho a divertirme. Rodé los ojos y me fui a duchar.

Cuando salí de la ducha decidí ponerme unos jeans negros que se adherían a mis piernas, unas botas negras de tacón alto y un buso de lana verde oscuro. No tenía ánimos de ponerme el jersey de los Seahawks. Sin embargo, tomé la gorra del equipo y la metí en mi bolso. Me maquillé suavemente y dejé mi cabello suelto. Tomé mi celular lo metí en el bolso y salí.

-Estoy lista-Dije.

-Rose y Jasper nos encontraran allá. Vamos-Dijo Emmett seriamente.

-Emmett si harás mala cara todo el almuerzo prefiero quedarme-Contesté cruzándome de brazos. Emmett resopló.

-Está bien, no haré mala cara. No puedo creer que hayas pasado la noche con un chico-Dijo negando con la cabeza.

-Porque te parece tan escandaloso? ¡Tengo 25 años! -Dije comenzando a irritarme. Edward nos veía sin comentar nada.

-No lo sé! Supongo que pensé que te habías vuelto célibe después del imbécil de Crowley-Contestó sin darse cuenta lo que estaba diciendo.

-Emmett!-Grité abriendo los ojos más de la cuenta. El me miró sorprendido y miró a Edward cayendo en cuenta de su metida de pata. Miré a Edward. Pude ver reconocimiento en sus ojos, pero no dijo nada. Edward sabia de Tyler? Decidí ignorarlo y descargué mi rabia hacia mi hermano.

-Porque no dejas el tema en paz y nos vamos de una maldita vez? -Pregunté de mala gana.

-Mierda, lo siento-Dijo Emmett pasando una mano por su cabello.

-Como sea-Dije saliendo de la casa y esperando fuera del auto de Emmett. El desbloqueó el seguro y vi como Edward sacaba de su auto una bolsa deportiva gigante y la metía en la parte trasera de la camioneta de Emmett. Supongo que vendría con nosotros. Me monté al auto todavía de mala gana y Edward se subió en el asiento delantero. Emmett encendió el auto y salimos hacia nuestro restaurante favorito de comida india. Cuando aparcamos Emmett le hizo gestos a Edward de que se adelantara y me detuvo cuando pretendía entrar sin decirle nada.

-Bells lo siento. No debí presionarte con el tema, ni decir lo de Crowley-Dijo mirándome con arrepentimiento.

-Emmett no quiero que nadie más se enteré de lo que pasó. Por favor ten más cuidado. Y tienes que dejarme vivir mi vida. Yo no te pregunto sobre tus cosas intimas-Dije. El hizo una mueca.

-Bien… lo prometo-Dijo. Aunque podía ver que moría de ganas de agregar un par de cosas, permaneció en silencio. Excelente elección Emmy. Entramos al restaurante y nos acercamos a la mesa donde Edward, Rosalie y Jasper nos esperaban. Rosalie tenía unas gafas negras gigantes adornando su rostro. Me reí.

-Resaca? -Pregunté saludándola. Ella se frotó las sienes.

-Ugh… no me hagas empezar-Dijo. Jasper se rio.

-Ustedes chicas soltaron las riendas anoche eh? -Dijo alzando las cejas.

-Yo no tomé alcohol, así que no tanto Jazzy-Dije.

-Bella no me llamaste esta mañana-Dijo Rose.

-Lo siento, me he despertado tarde-Dije. Emmett se veía con ganas de comentar sobre la situación nuevamente, así que me dirigí a Edward.

-Listo para hoy? -Pregunté con entusiasmo. El asintió.

-Debo ir a precalentamiento antes del partido-Respondió.

-Patearas sus traseros-Contesté. Él se echó a reír.

-Están listos para ordenar? -Preguntó un mesero. Todos ordenamos y conversamos mientras llegaba la comida. Moría de hambre, ni siquiera había podido desayunar por culpa de Emmett.

-Hey Bella, no trajiste tu jersey? -Preguntó Edward en voz baja.

-Oh no Ed, preferí el buzo por si llueve más tarde-Dije. El hizo un ruido de decepción.

-Quería verte usando mi número-Dijo guiñando un ojo. Me reí y le di un golpe en el hombro. Parecía haber regresado a la normalidad.

-Para el próximo lo prometo-Contesté. Al rato llegó la comida y el tiempo se nos pasó entre risas y bromas entre los chicos. Cuando salimos del restaurante decidimos llevar a Edward al estadio y esperar la hora del partido en un pub cercano.

-Hey Bella, como te fue con Paul? -Preguntó Rosalie sonriendo picara y apartándome de los chicos. Le devolví la sonrisa e hice un ruido de satisfacción.

-Ugh Rose, fue la noche más placentera que he tenido en meses… repetiría encantada-Dije. Ella se rio.

-Sabía que sería perfecto para ti. Es un bombón-Dijo Rose.

-Bombón se queda corto. Besa delicioso, Ugh su cuerpo Rose… podría quedarme disfrutando de ese hombre por horas-Dije poniendo ojos soñadores.

-Y dormiste allá? Imaginé que te irías a tu casa-Dijo ella.

-Me quedé dormida. Fue tan malditamente placentero que mi cuerpo se relajó completamente y me desperté a las 11 de la mañana. Emmett estaba furioso-Dije. Rose se rio.

-Emmett necesita dejar de entrometerse en tu vida privada. Es tu derecho hacer lo que quieras por fuera del gimnasio-Dijo ella.

-Lo sé. Hey Rose, sabes si Edward supo del vídeo? -Pregunté. Ella frunció el ceño.

-No lo creo. Nunca me dijo nada, además solo supieron unos pocos Bella. ¿Como se iba a enterar? -Dijo ella. Asentí aliviada. No sé por qué me importaba que Edward no supiera sobre ello. Pero me encargaría de que así siguiera.

-Hey chicas. Conseguimos una mesa en el fondo. Vamos-Dijo Jasper llegando por nosotras. Asentimos y nos sentamos hablando y haciendo tiempo mientras empezaba el partido. Los chicos tomaron cervezas y yo pedí una soda de sandía.

-Emm porque no vino papá? -Pregunté.

-Dijo que iba a ver el partido en casa con Sue y unos amigos de la Estación y harían una parrillada de almuerzo-Contestó.

-Oh genial. Me alegra que se esté divirtiendo-Dije. El asintió.

-Sabias que Sue tiene otro hijo? -Preguntó Emmett. Alcé las cejas.

-Creí que solo tenía una hija. ¿Como supiste? -Pregunté.

-Estaban hablando de él esta mañana que pasé a saludar-Dijo.

- ¿Vaya, va en serio no? -Dije.

-Por supuesto que va en serio. Ya está dejando sus traseros plantados por pasar más tiempo con Sue-Dijo Jasper. Nos reímos.

-Bueno, esperemos que Charlie planee algo para que nos conozcamos-Dije. Emmett asintió.

-Ya es hora chicos, vamos yendo-Dijo Jasper mirando el reloj. Recogimos nuestras cosas, saqué la gorra de los Seahawks y me la puse. Rosalie se rio y se puso un pasamontaña guardando las gafas en el bolso. Me reí.

-No sé por qué no sentí ganas de usar jersey. Edward nos matará-Dijo.

-Me pasó lo mismo. Pero Hey, estamos mostrando el apoyo-Dije señalando nuestras cabezas. La atraje a mí y junté nuestras mejillas riéndome, sentí la risa de Rose. Un flash se disparó y Emmett sonrió bajando su teléfono.

-Se ven hermosas chicas. Vean-Dijo empujando el celular por nuestras narices. La foto estaba genial.

-Envíamela Emmett-Pedí. Recordé que tenía una foto del último partido con los chicos y tomé las dos fotos y las subí en álbum con el hashtag "Seahawks lovers".

-Creo que tenemos asientos separados. Ustedes chicas tomen la primera fila, estamos detrás de ustedes-Dijo Emmett entregándonos los boletos.

-No quieren estar adelante? -Pregunté.

-No, está bien-Dijo Jasper. Asentimos y fuimos a nuestros asientos.

-Carlisle y Esme vendrán? -Pregunté a Rosalie.

-Están de viaje. Carlisle tuvo que hacer una operación en Washington ayer-Dijo Rosalie. Oh cierto, Carlisle era cirujano plástico.

El partido empezó con mucha energía. Los Browns de Cleveland eran buenos. Estaban encima de la defensa de los Seahawks y Edward había perdido varias carreras sin anotar. Hasta ahora iban 7-7 y los ánimos estaban caldeados.

-Se está acabando el tiempo-Comentó Rosalie. Asentí apretando mi gorra de los nervios. Mierda. De un momento a otro se produjo una jugada a favor de los Seahawks y Rose y yo nos pusimos de pie y comenzamos a gritar cuando el balón cayó en manos de Edward y este empezó a correr a toda velocidad. La defensa de los Browns estaba en persecución sin embargo Edward corría tan rápido que avanzo 40 yardas en segundos. El estadio rugía y cuando Edward marcó el touchdown que le dio victoria el ruido fue ensordecedor.

Rose y yo gritamos como locas y el ruido del público incrementó al ver que Edward se acercaba corriendo en nuestra dirección. Por un momento pensé ¿Qué está haciendo? Vi cómo se quitaba su casco lo tiraba a un lado y oh sorpresa, se subió al separador, me alzó gritando con una sonrisa enorme y me lanzó a su hombro derecho para luego abrazar fuertemente a Rose con el brazo libre. Usé mis brazos para apoyarme y me reí a carcajadas por su locura, luego alcé los brazos agitando los puños gritando también en celebración. La gente celebró mi celebración y vi cómo nos proyectaron en la pantalla grande. Edward me bajó y lo abracé nuevamente.

-Eso estuvo malditamente impresionante-Dije gritando a través del bullicio.

-Gracias se siente malditamente impresionante! -Contestó riéndose. Estaba increíblemente feliz. Los chicos se saltaron a la primera fila y cargaron a Edward en celebración dándose golpes y abrazándose.

Nos quedamos esperando que el estadio fuera desocupándose para evitar que emboscaran a Edward a la salida. Edward nos narró emocionado la repetición de la jugada y como se preparó para recibir el pase y nosotros escuchábamos como si no lo hubiéramos visto de primera mano. Los chicos comentaban emocionados desde su perspectiva y nosotras solo escuchábamos y reíamos. Decidí sacar una foto con mi celular.

-Hey chicos. Selfie! -Dije alargando la mano. Edward sonrió y negó con la cabeza quitándome el teléfono para que pudieran salir sus cabezas ya que yo no alcanzaba. Luego tomó una foto perfecta de los 4. El aún en uniforme con hombreras y alzando el casco en modo de celebración. Nosotros con sonrisas gigantes señalando el número en su jersey.

-Es genial-Dijo Rosalie. Se las compartí a los chicos.

-Voy a cambiarme ya vengo-Dijo Edward. Asentimos y nos sentamos esperando.

-Bella? -Llamó alguien a nuestras espaldas. Volteé y me sorprendí al ver a Paul un par de filas arriba de la nuestra.

-Oh Hey Paul! -Saludé. Rosalie le hizo señas para que se acercara a nosotros.

-Quien es ese? -Preguntó Emmett.

-Es un amigo nuestro. Trabaja conmigo en la agencia-Dijo Rose rodando los ojos.

-Bella no tiene amigos chicos-Dijo Emmett como si no estuviera ahí. Lo miré irritada.

-Hey chicas. ¡Qué bueno verlas! -Dijo Paul saludándonos. Sentí un cosquilleo en las piernas cuando me dio un beso en la mejilla y descansó su mano en mi cadera.

-Este es Emmett, hermano de Bella y este es Jasper-Presentó Rosalie.

-Un placer. ¿Increíble partido eh? -Preguntó con amabilidad. Vaya, apuesto y además con buenos modales.

-Asombroso. ¿De dónde se conocen? -Preguntó Emmett con agresividad mirando la mano de Paul que descansaba en la parte baja de mi espalda.

-Emmett… no seas entrometido-Dijo Rosalie. Emmett resopló y Paul me miró algo incómodo.

-Como nos encontraste? -Pregunté desviando el tema.

-Te vi en la pantalla grande-Dijo alzando una ceja. Me reí.

-Vamos saliendo o qué? -Preguntó Rose tratando de darme espacio.

-Ya los alcanzo-Dije. Lo único que Rose consiguió fue que se alejaran un par de pasos, pero nada más.

-Disculpa, mi hermano es bastante sobreprotector-Dije. Él sonrió.

-Pude notarlo. Me alegra haberte encontrado aquí, ya que esta mañana quedó en duda si nos volveríamos a ver-Dijo Paul quitando un mechón de mi cabello.

-Bella? ¿Estás lista? -Dijo Edward saliendo de la puerta de vestuarios detrás de Paul y mirándonos con expresión neutra.

-Hey! Si, ¿tú estás listo? -Pregunté cuando se detuvo frente a nosotros. Edward asintió y miro a Paul sin decir nada.

-Paul Lahote. Estuviste genial en el partido-Dijo Paul extendiendo su mano. Edward acomodó su bolso sobre su hombro y la estrechó.

-Edward Cullen. Y gracias-Contestó Edward de manera corta. Okey… esto se había hecho incómodo y no tenía idea por qué. ¿Era costumbre de los chicos hacer concurso de testosterona a todo hombre ajeno al grupo o qué?

- ¿Bueno Bella, te veré después? -Preguntó Paul con tono esperanzado.

-Claro, nos vemos Paul-Dije dándole un abrazo corto y alejándome con Edward.

-Ya era hora, muero de hambre-Dijo Emmett cuando nos vio llegar.

-Emmett que pasa con tus modales? -Pregunté.

-Que? Ni siquiera lo conozco-Dijo alzando las manos a la defensiva.

-Con mayor razón! Es un amigo y fuiste completamente grosero-Dije.

-No entiendo porque tu amigo estaba invadiendo tu espacio personal-Dijo Emmett.

-Empezarás de nuevo? -Pregunté cruzándome de brazos.

-Vamos chicos, no de nuevo-Dijo Edward poniendo un mano en mi espalda e incitándome a caminar.

-Como sea. Vamos por alitas picantes-Dijo Emmett. Rodé los ojos y salimos juntos en busca de un restaurante que ofreciera comida variada para todos. Terminamos un poco lejos de la zona de condos donde vivíamos, pero todos queríamos algo diferente así que encontramos un fast food que parecía ofrecer posibilidades.

Edward se bajó de la camioneta y lo seguí. Los chicos se adelantaron y de alguna manera Edward y yo nos quedamos un poco regazados. Lo miré y el acortó la distancia entre nosotros agarrándome por la gorra y tirando de mi suavemente hacia él.

-Crees que puedas prestarme esto? -Preguntó sonriendo.

-No creo que te ayudé mucho a esconderte, pero está bien-Contesté. El me la quitó y se la puso para luego pasar su brazo por mi hombro y comenzar a caminar de nuevo hacia el restaurante. Edward se estaba convirtiendo rápidamente en un amigo muy cercano. Podía ver que se sentía igual de cómodo conmigo como yo me sentía con él. Se sentía genial estar en confianza con un chico diferente a Emmett y Jasper.

-Ustedes chicos están en todas partes en Instagram-Dijo Rosalie cuando nos sentamos en la mesa.

-Que? ¿De qué hablas? -Pregunté.

-Bells… cuando Edward te cargó durante la celebración te volviste el centro de atención de la sección de chismes-Contestó Rose.

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Que tal? Nuestra chica Bella sabe como divertirse eh? Que les pareció Paul? Les gusta como interés romántico de Bella? Y Edward? Esta un poco raro no? Quedo super pendiente de sus reviews.