Capítulo 13. Revelaciones.
Este fanfic se desarrolla en el mundo de la gimnasia, pero las reglas o condiciones del deporte que se explican fueron escritas por mí. En ningún nivel son las que se realmente se aplican en la realidad.
-Claro… solo necesito ducharme-Dije. Paul carraspeó, alzó una mano saludando a Edward y llamó mi atención tomando mi mano.
-Bella? -Llamó Paul haciendo que lo mirara.
-Eh si… nos vemos pronto-Contesté sintiéndome increíblemente expuesta. El asintió y sin previo aviso me besó. Delante de Edward. Paul claramente no entendía lo que era "solo sexo". Definitivamente las muestras públicas de atención no estaban incluidas. Me separé un poco incomoda y di un paso atrás. El pareció entender mi despedida, sonrió y se subió a su auto para luego irse.
- ¿Quién es ese? -Preguntó Edward.
-Ya lo has conocido. Emmett y tu tienen la retentiva de un par de abuelos-Contesté negando con la cabeza.
-Oh si…el tipo del estadio. ¿Estas saliendo con él? -Preguntó un poco agresivamente.
-Aunque no es tu asunto, no estoy saliendo con él-Me crucé de brazos.
-Bien… se ve como un idiota- Alcé las cejas y sentí una ola de enojo.
-Creo no haber comentado sobre tu gusto en mujeres últimamente Edward-.
-Claro que lo hiciste… ¿no me estabas preguntado sobre eso ayer? -Contestó irritado.
-Solo te pregunté a que se debía… no dije nada sobre si son apropiadas o no para ti… y aunque no tengo que darte explicaciones, Paul no se compara con las groupies de poca autoestima que traes a tu casa para luego despacharlas-Caminé a casa.
-Vaya Bella… eso sonó un poco prejuicioso, viendo que tú estás haciendo lo mismo-Agregó con tono sarcástico. Me detuve en seco y me giré claramente ofendida.
- ¿De qué estás hablando? – Estaba aguantando las ganas de cruzar su cara de una bofetada.
- ¿Si no estás saliendo con el entonces que estás haciendo? ¿No es lo mismo que yo hago? ¿Solo porque soy un chico tu si puedes juzgarme y mirarme como lo hiciste el otro día en mi cocina? – Claramente se había enojado también.
-No estas comparándome en serio contigo Edward… Yo no vivo entrando un hombre tras otro a mi casa…-Comencé, pero él me cortó.
-Da igual que sean dos o tres o el mismo… estas acostándote con el sin estar en una relación… así que no me vengas con ese rollo de "no es lo mismo" para hacerme sentir mal sobre mi vida privada… ¿Que pasa Bella? ¿Estás celosa? - Edward se acercó a mí.
-De donde te ha salido semejante idea? -Pregunté bajando la voz y sonando temblorosa del enojo que sentía. Edward estaba cruzando una línea a cuesta de su egocentrismo.
-Puedo verlo en tu rostro… ese día en mi casa… y ayer cuando vino Alina… te molesta que salga con otras chicas… Es una tremenda casualidad que ayer estabas muy cansada para salir con tu amiga que no has visto en mucho tiempo, pero no para invitar a ese idiota a tu casa… justamente cuando viste que yo tenía compañía- Cerré los ojos y respiré profundo.
-Lamento desilusionarte, pero no… me produce desagrado ver cómo te acuestas con una y con la otra simplemente porque es asqueroso ver como tratas a las mujeres… y prefiero tirarme de un puente que ser otro hoyo en tu cinturón... considera tu invitación al almuerzo arrojada a la basura… y espero que no te vuelvas a cruzar en mi camino-Me di la vuelta entrando a mi casa y cerrando de un portazo.
-Hey, que ha pasado… ¿estabas discutiendo con el idiota? -Preguntó Emmett. Rodé los ojos.
-¿De modo que te ha vuelto el habla? Y no… Edward no irá con nosotros-.
-Que? ¿Por qué? -Preguntó frunciendo el ceño.
-Porque no quiero compartir el mismo espacio con él. ¿Puedes lidiar con esa respuesta Emmett? - No quería que Emmett se peleara con Edward.
-Bella a veces eres muy mala… solo quiero saber porque tienes esa cara… Edward te ha hecho algo? -preguntó preocupado. Suspiré.
-Nada que te deba preocupar Emm… perdóname, no quise desquitarme contigo… ¿no tardaré en la ducha okey? - El asintió y me fui a la habitación. Me bañé rápidamente y me puse unos shorts y una camiseta de rayas. Me puse mis lentes de sol favoritos y tomé mi teléfono.
-No usaras tu jersey? -Preguntó Emmett.
-No iré al partido- Emmett alzó las cejas.
-Esperas que me quede tranquilo aun sabiendo que estas tan enojada con Edward que no iras al partido? ¿Qué te ha hecho Bella? -Preguntó.
-No me hizo nada Emm, en serio. Simplemente tiene opiniones que no comparto y hoy tuvimos una discusión sobre eso- Emmett resopló.
-Que diplomática… bien mueve tu trasero entonces, debo volver a traerte a casa antes del partido… Espero no tener que golpear a Edward-.
-No tienes que golpear a nadie Emmett… Quédate fuera de esto… y vamos entonces- Nos fuimos en su camioneta a un restaurante de comida mexicana en el centro. Aproveché el camino para mirar mi celular. Tenía miles de solicitudes de amistad y me habían etiquetado en un montón de fotos de ayer. Hubo una publicación que llamó mi atención y era una oficial de la página de Nike con dos fotos mías. En una estaba en mi momento de estiramiento con mis audífonos puestos, sentada en el piso y expresión de concentración, en la siguiente foto estaba en el podio saludando con una mano y sosteniendo las rosas con la otra sonriente. Decidí repostear ambas fotos de manera separada y guardé mi celular.
-Nike si sabe cómo tomarme infraganti- Emmett se echó a reír.
-Estas en todas partes. Va ser difícil salir en público de ahora en adelante- Afortunadamente encontramos una mesa alejada en el fondo y nos sentamos. Ordené una ensalada y un jugo de frutos rojos sin azúcar.
- ¿Entonces Bella… la cosa con este chico Paul, es seria? – Preguntó mi hermano.
-No lo creo Emm… no por él, para que no creas que está aprovechándose mi… yo no tengo tiempo ni estado de mente para tener una relación-.
-¿Qué quieres decir con estado de mente? -Preguntó frunciendo el ceño.
-No quiero arriesgar mis objetivos por tener un novio. Sabes lo que me pasó con Tyler- Emmett alzó las cejas.
-Estás hablando en serio? Bella eso fue hace mucho tiempo. Creo que has madurado lo suficiente como para tener una relación sin que eso interfiera con tu carrera- Me encogí de hombros.
-Prefiero no averiguarlo. Ayer fue el primer paso para lo que estamos buscando… tengo que mantenerme concentrada… y si eso significa no tener una relación que así sea… no necesariamente significa que no me pueda divertir de vez en cuando-Agregué eso ultimo para molestar a Emmett moviendo las cejas sugestivamente.
-No hables así delante de mí. Es perturbador. Y espero que tengas cuidado con quien te diviertes-Dijo Emmett haciendo una mueca.
-Lo sé, lo haré-.
-Honestamente, pensé que tú y Edward tendrían algo eventualmente. Es evidente que se gustan- Casi me atraganto con mi ensalada.
-De donde sacas eso Emmett? -¿Okey, primero Rosalie, luego Edward y ahora Emmett? ¿Dónde estaba la evidencia que yo no estaba viendo?
-Vamos Bella… la forma en que te mira, las cosas que hace por ti, los detalles que te envía, no entiendo como no te das cuenta… Jasper, Rose y yo hemos hablado de eso, creímos que después del último partido por fin pasaría algo… creo que el pobre Edward ha estado despechado por tu culpa-.
-Estás loco Emmett…. Edward es un mujeriego, he visto entrar más de 10 tipas de poca clase a su casa desde que me mudé-. Emmett alzó las cejas y silbó por lo bajo.
-Definitivamente le gustas… está tratando de olvidarse de ti ya que te niegas a ver la verdad-.
-Esa es la lógica más ridícula que he oído en mi vida y de todas maneras a mí no me gusta- Emmett resopló.
-Ahora quien está siendo ridícula? Vamos… tú también lo miras como si fuera el único chico de la tierra, vives abrazándolo espontáneamente y lo más importante… te importó muchísimo cuando supiste que había visto el estúpido video, tanto que te hizo llorar… -. Lo miré con la boca un poco entreabierta. ¿Quién pensaría que Emmett era tan observador?
-Esas cosas no quieren decir nada. Lo quiero como a un amigo, es un chico especial… o era… hoy se comportó como un idiota-.
- ¿Discutieron por ese chico Paul no es cierto? -Preguntó Emmett con interés. Decidí contarle para que dejara el asunto en paz.
-Primero insultó a Paul, luego dijo que mi estilo de vida era muy similar al de él solamente porque me estaba acostando con Paul sin que fuera mi novio, lo cual es ridículo y que la razón por la que lo juzgaba era porque yo estaba celosa de todas esas groupies de baja categoría, lo cual es mucho más ridículo… ¿celosa de qué? ¿Contraer VIH? -Dije irritada. Emmett me miró fijamente y estalló en carcajadas.
-Estaba celoso! Oh por Dios esto es jodidamente gracioso, tengo que contarle a Jasper-.
-Emmett! ¡Me ha insultado!-Dije ofendida.
-Vamos Bella… esas palabras provienen de un chico herido en su ego. Ver a Paul salir de tu casa evidentemente después de haber pasado la noche contigo debió ser irritante para él y por eso te dijo esas estupideces… no significa que no lo pondré en su sitio… pero yo no leería mucho más allá de acto de chico celoso-. Lo miré un poco sorprendida. ¿Podría ser cierto? Digo, Edward definitivamente se veía como el chico más sexy de la tierra, y era cierto que era muy especial conmigo… pero de ahí a que nos gustáramos… No lo sé. Su comportamiento de hoy fue increíblemente ofensivo y digo… se la ha pasado acostándose con chicas desde que vivo en el condo, pero tenía que admitir que su comportamiento parecía coincidir con la hipótesis de Emmett.
-Desde cuando te volviste tan chismoso? -Pregunté.
-No soy chismoso. Es bastante obvio realmente, y tengo que coincidir con Edward… cada que mencionas a las chicas que lo visitan te refieres a ellas con algo ofensivo y además… tu cara lo dice todo… estás celosa también-. Arrojé una servilleta sucia a su cara.
-No estoy celosa… Edward es un idiota… además así sea que me guste, que… debo admitir puede tener algo de cierto, quiero decir el chico no está nada mal… no saldría con él ni en un millón de años…. ¿Digo si su reacción al rechazo es acostarse con todo lo que se mueva… porque lo querría como novio? -
-Excelente pregunta. La respuesta es: los hombres tenemos algo de idiotas, todos. Vamos, debo llevarte-. Resoplé y lo seguí sin prestar atención por estar pensando en todo lo que habíamos hablado. ¿Edward me gustaba? Físicamente claro, desde el primer día. El chico es un bombón, ¿pero me gustaba, de verdad? Podía pensar en un par de veces que había sentido algo en el estómago con su presencia, pero siempre lo ignoré y decidí no prestarle atención. ¿Estaría ignorando las señales por mi insistencia en no enamorarme y en no tener una relación? Si era así me entendía, Edward se veía que podía poner mi vida de cabeza en un abrir y cerrar de ojos y eso era justo lo que quería evitar.
Decidí parar mi diatriba mental y resolver una duda que me había asaltado.
-Emm… volveré donde Jacob? -Pregunté.
-Estoy sorprendido de que tardaras tanto en preguntar, sabiendo lo mucho que odias entrenar en el gimnasio de la liga. Y si, ya he hablado con el-.
-Jacob es mi amigo, porque hablaste tú con él? -Pregunté cruzándome de brazos.
-Eres realmente cabezota Bella… porque quería asegurarme de que pudiéramos volver sin que eso generara mayor nivel de exposición para ti. Reservé un horario solo para ti y le pedí a Jacob firmar un acuerdo de confidencialidad, ya empezaremos a entrenar tus elementos fuertes… no podemos arriesgarnos a que se sepa algo antes de tiempo o a tener periodistas todo el tiempo acampando afuera-. Rodé los ojos. Tendría que pedirle disculpas a Jacob por el abuso verbal que seguramente sufrió a manos de mi hermano. Emmett era realmente desagradable cuando quería algo que era difícil de conseguir.
-Como sea… cuando empiezo? -Pregunté.
-Mañana… pensaba decírtelo en cuanto llegáramos. Supongo que te adelantaste por un par de minutos-Dijo aparcando fuera de mi casa. Me despedí de él y me bajé.
-Nada de sexo hoy! -Gritó por la ventana. Sentí mi cuello calentarse de la vergüenza y rodé los ojos. Emmett no tenía filtros. Alcé mi dedo medio y lo sentí reírse escandalosamente para luego salir del condo. Entré a mi casa y suspiré. Por fin tenía un tiempo sola. Este mes había sido increíblemente estresante y supongo que era mejor tener el resto de tarde para descansar y despejar mi mente antes de volver al ruedo mañana.
Me acosté en la cama y me envolví en una de mis cobijas peludas revisando mi teléfono. Tenía un par de mensajes de Paul. Decidí no leerlos. No me había gustado lo que había hecho hoy. Justamente anoche le había expresado mis deseos de no tener una relación y va y me besa en público. Delante de Edward precisamente. Me quedé pensativa por un momento. Definitivamente si hubiera sido un extraño quien nos hubiera visto no me hubiera molestado tanto. Me incorporé cuando mi cerebro se puso al día con la conclusión. Lo que me había molestado era que lo había hecho delante de Edward. Oh mierda. Edward me gustaba.
¿Qué significaba eso? ¿Estaba dispuesta a tener algo con él? En este momento estaba furiosa. Pero sabía que si él se esforzaba lo suficiente eso podía cambiar. Mis manos temblaron levemente cuando mi cuerpo asimiló el entendimiento de lo que los demás habían visto antes. No estaba segura de perseguir ese sentimiento. Seguía firme con la idea de evitar que una relación se interpusiera en mi camino hacia los Olímpicos, sin embargo, Edward no parecía el chico que se agobiaba por compartir todo su tiempo con su pareja y hasta el momento como amigo entendía muy bien la dinámica de mi horario y además había sido increíblemente incondicional durante el último mes, sin contar con que su horario también era bastante apretado y nunca lo había visto faltar a una práctica. Edward era muy responsable y estaba segura que nunca intentaría interferir con mi régimen. Hice una mueca al recordar que eso no le impedía sacar tiempo para acostarse con tipas de vez en cuando.
-Ugh-. Definitivamente Edward tendría que esforzarse mucho para si quiera considerar que algo pasara entre los dos.
Mi teléfono comenzó a sonar. Paul. Hice una mueca y contesté.
-Hola-.
-Hey preciosa. ¿Cómo estás? - Ugh, odiaba esa palabra, me parecía excesiva y cursi.
-Bien, llegué de almorzar hace un momento-.
-Oh genial. ¿No irás al partido? ¿Quieres hacer algo? -.
-Paul escucha… no creo que sea buena idea-.
-Oh vamos Bella… si es por lo que dije esta mañana no me refería a un futuro inmediato-.
-No, escucha tu… no estas siendo coherente y creo que he sido muy clara en lo que quiero… esta mañana me besaste en público y eso es totalmente contrario a lo que habíamos hablado… no estas respetando mis deseos-.
-Lo sé, lo siento. Solo que, vi a Cullen y preferí despejar cualquier duda de su cabeza por si no sabía que estás saliendo conmigo… nos estaba mirando como un halcón-. Me puse de pie como reacción al enojo que sentí.
-No tenías ningún derecho y mucho menos si ese fue tu tren de pensamiento. Lo que más odio es que tomen decisiones que me afectarán sin tener en cuenta MI opinión y ten por seguro que no me sentí cómoda contigo besándome delante de mi vecino y quien sabe quién más… no puedo estar exponiéndome de esa manera sin saber quién está viendo y mucho menos con una motivación tan estúpida como esa…. Por si no te ha quedo claro, tú y yo NO estamos saliendo y definitivamente no habrá una oportunidad en el futuro-Dije cortando la llamada. Arrojé el teléfono a la cama de enojo y decidí hacer mi baño de hielo. Escuché el teléfono sonar incesantemente y lo ignoré. Precisamente ESTO era lo que quería evitar de las relaciones… que me quitaran la tranquilidad y el enfoque… las discusiones… y hoy había tenido DOS con dos chicos diferentes. Ugh.
Cuando salí del baño de hielo moría del frío y la calefacción no lograba calentarme. Me puse mi pijama más grueso y me volví a meter en la cama. Mi teléfono volvió a sonar, pero esta vez era Rosalie.
-Hey Bellie! ¿Dónde estás amiga? ¡Tu hermano dice que no quisiste venir al partido! -. Había un ruido impresionante.
-Hey Rose. Estoy en casa. ¿Qué pasa? -.
-Paul no hace sino llamarme. ¿Qué te ha hecho? -. Rodé los ojos.
-No te lo puedo creer. Le dije que no quería nada serio con él y hoy se comportó como un novio posesivo delante de Edward. Lo he cortado-. Rose soltó una risa.
- ¿Es por eso que no estás aquí? ¿Edward y tu pelearon? -.
-No precisamente por eso, pero supongo que hizo parte de la discusión-.
-¿Cuándo dejarán de ser un par de estúpidos y se juntarán?-. Rodé los ojos.
-No me voy a juntar con tu primo. Se ha acostado con medio Seattle-.
-Sí y tú te acostaste con Paul, ambos están solteros y pueden hacer lo que quieran. Vamos Bella, no seas terca, Edward de verdad está de cabeza por ti-Dijo Rosalie.
-Si es así, tendrá que demostrarlo… estoy bastante molesta con él y no pienso dirigirle la palabra-. Rosalie resopló.
-Como sea, Emmett me ha dicho que mañana iremos a otro gimnasio. Te veré allá, ya se acabó el medio tiempo. Vamos perdiendo a propósito, Edward estaba furioso… agarró una pelea al inicio del partido y lo han banqueado por el primer tiempo, el suplente es un asco… ahora ya sé porque está tan furioso-. Alcé una ceja, me despedí y corté la llamada.
Puse el partido en la televisión de la sala justo a tiempo para ver como Edward volvía al campo. Estaban en desventaja con los Broncos, pero no por mucho. Edward se veía claramente agitado. Se movía de arriba abajo en la línea de defensa y cuando empezó la jugada corrió rápidamente hacia el área de anotación. De repente un jugador del otro equipo se acercó tratando de bloquear la jugada y Edward en lugar de evadirlo como normalmente lo haría lo embistió fuertemente. Llevé mi mano a la boca al ver como avanzaba rápidamente y anotaba el touchdown. Alcé los brazos en celebración silenciosa. La gente se volvió loca y celebró la anotación.
Edward se volvió más y más agresivo con cada jugada. Realmente estaba dejando poco espacio a la defensa para que hiciera su trabajo apropiadamente ya que el mismo estaba encargándose de taclear a quien se le interpusiera en su camino. Cuando había logrado recuperar el puntaje y estaban en empate hizo una embestida especialmente agresiva y recibió una advertencia por exceso de bloqueo. Edward alzó las manos en señal de protesta ya que perdieron 10 yardas de avance y se acercó al réferi para gritarle, sin embargo, sus compañeros lo alejaron para retomar la jugada y evitar que lo amonestaran nuevamente.
En el momento definitivo del partido Edward se abrió corriendo por el costado con la defensa protegiéndolo sin embargo nuevamente quedó atrapado por un jugador del otro equipo… pensé que iba a pasar el balón, pero usó su hombro para detenerlo y ambos cayeron al piso estrepitosamente. Pensé que ese iba a ser el final de la jugada y el partido quedaría empatado sin embargo Edward se puso de pie y retomó la carrera llegando al área de anotación. Edward alzó el brazo donde sujetaba el balón y el estadio completo vitoreó.
Edward había hecho una hazaña impresionante. Recuperar el partido en solo medio tiempo y darle la victoria a los Seahawks. Sin embargo, nunca lo había visto jugar de esa manera tan agresiva. Estaba seguro de que lo reprenderían, digo algún riesgo de lesión tendría que haber.
Apagué la televisión y me quedé recostada en el sofá. No supe en qué momento me quedé dormida, pero alguien tocando la puerta me despertó. Fruncí el ceño. No había escuchado el teléfono de portería. ¿A quién habrían dejado pasar? Resulta que quien estaba detrás de la puerta no necesitaba autorización porque ya vivía aquí.
- ¿Qué haces aquí? -Dije cruzándome de brazos mostrando que no era bienvenido. Edward tenía el cabello mojado, una camiseta y pantalones deportivos de algodón.
- ¿Sigues enojada? ¿Cómo es posible que tanto enojo quepa en alguien tan pequeño? -preguntó alzando una ceja y sonriendo pobremente.
-No estoy de humor Edward. ¿Necesitas algo? - Edward frunció el ceño e hizo una mueca.
-Lo siento Bella, no debí decirte nada de lo que dije. Soy un idiota egocéntrico que pensó que tal vez tenía una oportunidad contigo y te lo hice saber de la peor manera-. Decidí ignorar el hormigueo que sentí en mi estomago al escuchar su confesión.
-Si crees que esa ridícula disculpa logrará algo a tu favor estas equivocado-Dije procediendo a cerrar la puerta en su cara. Sentí como intentó detener la puerta con su mano y luego se quejó. Fruncí el ceño y la abrí nuevamente viendo cómo se sujetaba el hombro izquierdo.
-Que te ha pasado? -.
-Me he dislocado en el hombro en el partido-. Hice una mueca y abrí más la puerta haciéndome a un lado.
-Entra-Dije seriamente. Edward me miró inseguro y entró caminando a la sala aun sujetándose el hombro.
-Que te ha dicho el médico? -Pregunté yendo a la cocina.
-No le he dicho. Tendría problemas por la defensa que usé hoy-. Rodé los ojos y saqué bolsas herméticas de hielo para cuando estaba adolorida.
-Quítate la camiseta-Pedí. Lo observé tratando de quitarse la camiseta con una sola mano teniendo poco éxito y dejé el hielo en la mesa. Metí mi mano por debajo de su camiseta sintiendo su piel cálida y sujeté su hombro para evitar que se moviera su brazo cuando halé con la otra mano la manga. Edward soltó un gruñido de dolor y dejé de tocarlo.
-Lo siento-. Fruncí el ceño al ver el golpe extenderse desde su pecho subiendo a su hombro y bajando a su omoplato. Estaba entre morado y verde. Eso no me impidió ver los lunares y pecas que adornaban sus hombros y espalda, además de sus músculos. Además, tenía una pequeña cadena de oro que le daba un toque sexy a sus hombros anchos. Suspiré volviendo a mirar el golpe.
-Creo que deberías ir al hospital-Dije poniendo el hielo con delicadeza, su piel se sentía caliente y tirante.
-Solo es un golpe… he parado una jugada al final y me ha tumbado-.
-Lo sé, lo vi-Contesté.
- ¿Has visto el partido? -Preguntó alzando las cejas.
-Solo el segundo tiempo. Rose me llamó en el medio tiempo y me puso al tanto… ¿qué pasó Edward? ¿Porque estabas jugando de esa manera? -
-Estaba enojado. Vi que no habías ido al partido encima de la discusión que tuvimos y un idiota de los Broncos dijo una estupidez para provocarme y me salí de mis casillas… Supongo que me estaba descargando-Dijo encogiéndose de hombros y luego se quejó.
-Ya lo has encajado? -Pregunté viendo un bulto en donde debía estar el espacio entre su clavícula y el hombro.
El negó con la cabeza.
-Yo puedo hacerlo. ¿Quieres que lo intente? -
- ¿Estás segura? -Dijo mirándome por encima de su hombro.
-Se lo hice a Emmett dos veces-. El asintió.
-Trata de quedarte quieto o te lastimaré-. Agarré su mano y crucé mi brazo por debajo de su brazo para hacer de palanca, luego posicioné mi brazo libre en su hombro y subí mi rodilla a su pierna para asegurar que se quedara quieto. Conté hasta tres y presioné el brazo en su hombro mientras jalaba con la otra mano. Edward gruñó e imprimí más fuerza logrando escuchar un chasquido.
-No entiendo como duraste tanto tiempo con el hombro así-Comenté separándome levemente y soltando su mano. Sin embargo, Edward no me dejó alejarme y aún tenía mi rodilla en su pierna, ósea que estaba casi que encima de él. Apoyé una mano en su hombro bueno para no perder el equilibrio.
- ¿Sigues enojada? -Preguntó en voz baja agarrando mi cintura. Bajé mi rodilla para no lastimar su pierna y suspiré.
-Sí, estoy enojada y ofendida. No sé qué quieres que piense Edward. Primero actúas como un amigo, solo un amigo. Estas ahí para mí. Nunca me has hecho un comentario que me indique que quieres algo más. Siempre me he sentido como parte de los chicos, porque nunca he sentido un trato diferente de tu parte. Luego empiezas a pasear estas chicas dentro y fuera de tu casa y de un momento a otro, esperas que yo vea señales que tal vez si están ahí, pero que son claramente opacadas por tu comportamiento de soltero empedernido-Dije tratando de no alterarme. El suspiró y me pidió que me sentara a su lado.
-Lo sé. Al principio fue así. Eres hermana de Emmett, no quería meterme en problemas con el o complicar las cosas y de verdad me caías bien. Pero de a poco te empecé a ver… a verte en realidad… tus expresiones, tus pasiones… me fuiste atrayendo Bella… digo eres bellísima y ahí es cuando empecé a hacer ciertos comentarios para que lo notaras, pero fallaste en hacerlo. Te he dicho lo hermosa que eres, lo talentosa que eres… recuerdo haberte dicho una vez que ni siquiera envuelta en una bolsa de basura podrías verte como un indigente…. Y vamos Bella, hemos tenido momentos… pensé que era evidente realmente-Dijo llevándose las manos al cabello con frustración.
-Momentos? -Pregunté tratando de redondear la cabeza en lo que me estaba diciendo y pensando yo misma en algunas situaciones en la que lo había quedado viendo como estúpida. Edward se rio sin ánimos.
-Si tengo que dibujarlo para ti, creo he estado equivocado todo este tiempo-
-Por favor, quiero escucharlo-.
-Ese día en mi cocina Bella, pude jurar que estabas molesta porque estaba con esa chica. Lo vi en tu rostro. Es por eso que quise dejarte claro que no era nadie para mi… sobre todo porque puedo entender que se vea mal, pero no me he acostado con todas ellas-. Preferí ignorar el "todas", porque no quería preguntar con cuantas si se había acostado.
-Entonces porque lo hacías? -Pregunté.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Y por fin ha habido confesión. ¡Se ha destapado todo! Que les pareció la gran revelación. Ruvo un dia movidito Bella eh? Dejenme sus reviews.
