Capitulo 16. Entre amigos y mimosas

Este fanfic se desarrolla en el mundo de la gimnasia, pero las reglas o condiciones del deporte que se explican fueron escritas por mí. En ningún nivel son las que se realmente se aplican en la realidad.

-Mierda… Emm, perdió el conocimiento-Dijo Jasper. Al momento sentí como un par de brazos me cargaron. Solté un quejido.

- Oh mierda, ¿Bella donde te duele? -Preguntó Emmett.

-Mi costado y mi cabeza-Dije en murmullo.

-No volveré a dejarte entrenar así. Estabas dando tumbos por todo el lugar. ¿Qué demonios te ha pasado? -Dijo mientras sentía que me depositaba en un sitio acolchado.

-Emmett regáñala después. Vamos-Dijo Jasper. Sentí como todo se movía. Oh, estaba en la parte trasera de un auto. De repente me sentí increíblemente cansada y dolorida. Mi costado y mi cabeza palpitaban forzándome a apretar mi cuerpo para evitar que el movimiento del auto empeorara la situación. Apreté los ojos y me dejé llevar por la inconciencia.

De un momento a otro me encontré acostada en una camilla. Cuando abrí los ojos sentí como si miles de agujas se clavaran en mi frente. Alcé el brazo para evitar que la luz me hiriera la vista y me quejé.

-Bella? -Llamó Emmett con rostro preocupado.

-Hey… Emm, lo siento de verdad-Dije llevando mi mano a mi cabeza.

-Porque te estas disculpando? -Preguntó frunciendo el ceño.

-He sido un desastre hoy. Es mi culpa que estoy aquí-Dije señalando lo que asumía era un hospital. Emmett suspiró.

-Es mi culpa. Vi como estabas desde que llegaste y aun así te dejé entrenar-. Miré mis manos sin saber que decir.

-Que ha pasado? -Agregó. Traté de incorporarme ignorando su pregunta, pero un dolor agudo atravesó mi costado.

-Ugh-Me quejé y vi como una venda envolvía mi torso.

-Te has astillado una costilla con la barra de equilibrio. Has tenido suerte, la caída fue espantosa-.

-Podemos irnos? -Pregunté.

-Seguro, así me contarás qué demonios te ha puesto así-. Respiré profundo y me incorporé con la ayuda de Emmett.

-Cuando puedo volver a entrenar? -.

-En una semana. No ha sido grave…en serio has tenido suerte, ni siquiera tienes una contusión-. Asentí y lo seguí a la salida. Jasper nos esperaba con el rostro preocupado.

-Hey B, estas bien? -Preguntó acercándose rápidamente.

-Fantástica-Dije sonriendo levemente. Jasper se echó a reír.

-Bueno tu humor volvió a la normalidad. Vamos a buscarte algo de comer, has estado noqueada un buen rato-Dijo Jasper. Asentí y los seguí a la salida.

- ¿Chicos, tienen mis cosas? -Pregunté. Jasper me pasó mi bolso y busqué mi celular. Tenía llamadas perdidas de Rose.

-¿Le han dicho a Rose?-Pregunté.

-Le hemos dicho a todos… nos has dado un susto de puta madre-Dijo Emmett. Me reí y luego me quejé llevando mi mano a mi costado. Aun llevaba solo un top y Nike pro, la venda adornaba mi torso desagradablemente. Podía ver un horrible moretón asomarse por mi costado derecho. Me estaba congelando y no había signos en mi bolso de mi capucha.

-Podemos pedir para llevar? Me estoy congelando-. Jasper se sacó la capucha por la cabeza y me la tendió.

-Gracias Jazzy-Dije poniéndomela con cuidado. Me quejé sonoramente y Emmett me miró por el retrovisor con preocupación.

-Es hora de que hables y no quiero que huyas a tu habitación en cuanto lleguemos-Advirtió. Rodé los ojos.

-No huiré…-Dije tratando de ignorar la palpitación en mi cabeza. Emmett asintió entrando al Drive Thru de Green Salad ordenando rápidamente. Cuando recibimos la comida seguimos en camino a mi condo.

Cuando llegamos al condo Jasper me ayudó a salir del auto. El dolor era insoportable. Entramos a casa y se hizo un silencio al encontrar las rosas por toda la sala.

-¿Bella qué demonios? -Reclamó Emmett.

-Podemos sentarnos? Deja de presionarme Emmett, ya voy a contarles todo-Dije en voz baja. Los chicos me ayudaron a sentar. Luego se sentaron frente a mí y esperaron. Rodé los ojos.

-Ayer Edward se ha disculpado conmigo y por eso las rosas… Hemos decidido tener una cita y ver qué pasa. Luego esta mañana nos tropezamos antes de salir y Paul apareció de la nada y creyó que Edward había dormido conmigo y se han peleado y Edward se ha enojado conmigo o eso creo. Todo el asunto me dejó muy irritada, distraída evidentemente y no sé qué pretendía hoy entrenando de esa manera, pero ya ven lo que ha pasado. Fin de la historia-Dije.

-Wow wow, se ha disculpado? ¿Por qué? -Preguntó Jasper sin tener ni idea de que estaba hablando. Me crucé de brazos dispuesta a mantener mi boca cerrada. Emmett me miró con enojo.

-¿Bella no acabas de cortar con Paul?-Cuestionó. Sentí mis ojos llenarse de lágrimas. La irritación del día pareció irse por la ventana.

-Evidentemente cometí un error de criterio Emm, no estoy lista para salir con nadie. No soy capaz de lidiar con ninguna situación compleja sin que eso afecte mi gimnasia-Dijo señalando vagamente mi torso. Emmett frunció el ceño.

-No entiendo nada-Dijo Jasper dejándose escurrir en el mueble.

-Estas siendo ridícula. Nunca te vi tan certera como hoy, casi que era imposible ver las acrobacias, solo estabas poniendo un poco más de velocidad de la necesaria-Dijo Emmett.

-Emm, de verdad. No quiero seguir hablando de esto. No puedo creer que haya dejado que algo así pasara-Dije.

-¿Alguien me puede explicar que está pasando? -Preguntó Jasper.

-Bella estaba saliendo con Paul, lo ha dejado por Edward, y no sé qué ha hecho Edward que Bella está arrepintiéndose de salir con el-Recapituló Emmett. Jasper abrió la boca impresionado y me miró con sorpresa.

-No ha hecho nada, solo… toda la situación me ha hecho ver que no puedo manejar una relación mientras este compitiendo-Dije tratando de cerrar la conversación.

-¿No es un poco extremo? ¿Piensas dejar de salir con chicos durante dos años?-Preguntó Jasper. Me encogí de hombros.

-Es solo año y medio, y si es lo que tengo que hacer… lo haré. No voy a exponerme a perder lo poco que hemos logrado-Dije.

-Vamos Bells… no seas radical. ¿Piénsalo con calma bueno? El pobre Edward debe estar como un perrito esperando que le hables…-Dijo Emmett.

- ¿Has hablado con él? -Pregunté.

-No, lo llamé y no contestó. Luego me ha respondido que estaba en chequeo con el médico del equipo porque se ha golpeado el hombro-Dijo. Asentí recordando la pelea de esta mañana. Se sentía increíblemente lejos.

-Bueno chicos, voy a dormir, ¿pueden comer y cerrar después? -Pregunté.

- ¿No vas a comer? -Preguntó Jasper.

-No tengo hambre. Gracias Jazzy-Dije tratando de ponerme de pie por mi cuenta. Emmett se echó a reír y me ayudó. Me quité la capucha de Jazz y se la devolví. Hice un ademan con la mano en despedida y me encerré en mi habitación.

Me acosté con cuidado en la cama y miré el techo. No podía creer que una cosa tan tonta como lo de hoy había logrado acabar en esto. Literal nadie más tenía la culpa que yo y mi estúpida mente. Suspiré y traté de acomodarme para no sentir tanto la incomodidad en mi torso y saqué los zapatos de mis pies.

Me había quedado dormida. Un sonido a lo lejos me fue sacando del sueño y el dolor volvió con un poco más de fuerza. Hice una mueca y me intenté acomodar, sin embargo, el sonido del timbre me despertó por completo. Miré mi celular y eran las 10 pm. Fruncí el ceño y me puse de pie con una cantidad increíble de esfuerzo. Cuando llegué a la puerta la abrí encontrando a Edward con aspecto preocupado y un cabestrillo más robusto que el que tenía antes.

-Bells? ¿Qué ha pasado? Apenas pude hablar con Emmett-Dijo mirándome de arriba a abajo. Cuando se fijó en la venda que cubría mi torso frunció el ceño.

- ¿Es grave? -. Lo miré apenas procesando lo que me estaba preguntando y negué con la cabeza un poco confundida.

- ¿Edward? Creí que estabas enojado-Dije arrugando la frente. El bajó la mirada.

-No estoy enojado, solo un poco decepcionado de que hayas mentido en algo tan insignificante, sin embargo, no debí reaccionar así, debí quedarme y escucharte-Dijo haciendo una mueca. Asentí.

-Debiste quedarte y escucharme… me disculpé y te expliqué porque lo hice, pero no quisiste escuchar más– Contesté sintiendo algo de mi irritación volver. Edward respiró profundo.

- Lo sé, no sé porque actué de esa manera, pero te juro que no volverá a suceder.

- Tienes razón, no volverá a suceder. Es mejor que esto quede aquí Edward-Dije. Edward me miró con sorpresa.

-Bella, solo ha sido una discusión-Dijo frunciendo el ceño. La poca paciencia que tenía estaba agotándose y sentía que iba a caer dormida en cualquier momento.

-Hoy no puedo hacer esto Ed. Estoy agotada-Dije haciendo ademan de cerrar la puerta. El usó su brazo bueno para detenerla.

-Bells… hablemos si? -Pidió con tono preocupado. Suspiré.

-Creo que el dolor no me dejará dormir de todas maneras-Dije haciéndome a un lado.

- ¿Puedes contarme? -Preguntó viéndome luchar para sentarme sin hacer muecas.

-Me he caído de la barra de equilibrio... Tengo astillada una costilla-.

- ¿Cómo pasó? -Preguntó. Me miré las manos.

- Edward, querías hablar? Hablemos-Dije ignorando la pregunta.

- ¿Porque estás molesta Bella? No reaccioné bien, lo sé, cometí un error, al igual que tú al mentirme. Eso no quiere decir que todo esté listo para caer a la basura-Dijo con seriedad.

-No te mentí por alguna razón grave Edward, no es como si quisiera ocultarte que Paul estaba aquí porque descubrirías que seguía en algún romance con él. Solamente quería evitarnos un mal rato. Pero no me dejaste decirte esto, solo me enviaste lejos y te fuiste-.

-Y lo sé, solo… estaba irritado por la pelea, no tuve la paciencia para escucharte. Eso no significa que debemos tirar todo a la borda cuando ni siquiera hemos empezado-.

-Precisamente por eso, es mejor hacerlo ahora que no hemos empezado y evitar este tipo de situaciones-.

- ¿Cómo te has caído? ¿Fue por la pelea no es cierto? Te ha afectado, por eso estas tomando esta decisión, aun cuando no nos has dado la oportunidad de ver a donde va esto-Dijo dándole al punto. Me miré las manos.

-Si hubieras visto mi entrenamiento hoy, entenderías Edward. He sido agresiva, demasiado veloz. Nunca había sido tan certera. Conecté todas mis acrobacias, pero no aterricé limpiamente ninguna por la velocidad que llevaba. Pude haberme lesionado gravemente. No quiero retroceder-Dije en voz baja.

-No creo que hayas retrocedido, solo te hizo falta un poco de control-.

- ¿Qué ha pasado? -Dije ignorándolo y señalando el cabestrillo.

-Me lastimé cuando Paul me empujó… no es grave-Dijo quitándole importancia.

- ¿Por qué te han cambiado el cabestrillo? -. Edward rodó los ojos.

-No busques más razones para salirte de esto Bella… estas optando por la vía fácil y no esperaba eso de ti-. Permanecí en silencio. Sentía mi mente dando vueltas a todos los eventos del día. Realmente había pasado mucho. Debí haberme quedado en cama y no salir, hubiéramos evitado muchas cosas.

-Ha sido demasiado… si una simple discusión desencadenó lo que pasó hoy, no sé qué más podrá pasar y no quiero averiguarlo -. Edward permaneció en silencio un momento.

-Tal vez… ¿deberías hablar con alguien? Hay algo extremo en tu forma de reaccionar a las cosas Bells… creo…, creo que lo que te pasó en los olímpicos te afectó un poco más de la cuenta… y no quieres exponer tu desempeño a como dé lugar… ese miedo que siempre has tenido a tener una relación por temor a que afecte tu carrera, no digo que no sea justificado, pero tal vez lo llevas un poco más allá-. Sabía a qué se estaba refiriendo, pero algo en mi quería rechazar la idea de que necesitaba esa clase de ayuda.

-Lo pensaré ok? No prometo nada-Dije sin resolver la pregunta más importante. El asintió y suspiró.

-Te dejaré descansar… seguiremos esta conversación después-Dijo poniéndose de pie y dejando en paz el tema por el momento. Intenté imitarlo rápidamente y solté un quejido al sentir el dolor punzando a través de mi caja torácica. Edward se apresuró a mi lado y me sostuvo delicadamente. Instintivamente me agarré de sus brazos y respiré fuertemente para alivianar el dolor.

-Estas bien? -Dijo en voz baja teñida de preocupación. Asentí con el ceño fruncido tratando de apartar el dolor de mi mente.

-Déjame ayudarte- Dijo guiándome a mi habitación con un brazo bajo mi cadera. Permanecí en silencio, estaba un poco aturdida todavía por el dolor y el top deportivo que tenía estaba haciendo más presión de la normal sobre mi torso. Supongo que cuando me quedé dormida no presté atención a la ropa que tenía puesta.

Cuando llegamos a mi habitación Edward me ayudó a sentarme en la cama.

-¿Necesitas algo antes de que me vaya?-. Me derretí un poco ante su preocupación. A pesar de lo obtusa que estaba actuando, Edward no perdía su caballerosidad.

-Puedes… ¿puedes ayudarme a cambiarme el top? Está presionándome el torso-Pregunté sintiendo mi cuello calentarse. Edward me miró como pidiendo aseguranza y asentí girándome levemente en la cama para darle la espalda y alcé los brazos. Sentí movimiento detrás de mí y vi como Edward registraba mi closet y sacaba una camiseta holgada para mí. Sonreí levemente y no dije nada. Luego se acomodó a mi espalda y escuché como respiró profundo. Sentí su mano en mi espalda y cerré los ojos ante su calidez. Luego sentí como sacaba con delicadeza el top por encima de mi cabeza.

Traté de no sentirme expuesta y evité mostrarme temblorosa al sentir el frio sobre mi pecho y espalda. Instintivamente bajé los brazos y esperé tratando de conservar la calma. Sentirlo detrás de mí no estaba ayudando a mis nervios.

Sentí el aliento caliente de Edward en mi cuello cuando pasó la camiseta por mi cabeza.

-Alza los brazos B-Pidió. Lo obedecí y sentí como encajó las mangas por mis brazos. Traté de ignorar sus dedos recorriendo mis costados y solté el aire que estaba conteniendo.

- ¿Estás bien? -. Me giré y asentí mirándolo. Él sonrió levemente y alzó la mano en señal de despedida. Mi estomago se encogió y abrí la boca antes de procesar lo que estaba pensando.

-Ed? -Llamé antes de que saliera de la habitación. Él se giró con aspecto adorable y la pregunta en sus ojos.

- ¿Puedes quedarte un rato más, como amigo? -. Edward sonrió levemente y se sentó frente a mí.

- ¿Estás segura? – Contestó quitando un mechón de mi cabello. Asentí.

- Lo siento… por lo que dije. Tienes todo el derecho de reaccionar como quieras. Yo fui la que mentí-.

-No demos más vueltas a esa tonta discusión. Creo que solo necesitas compartimentar algunas cosas para que puedas estar tranquila en los momentos que necesitas-Dijo sonriendo.

- ¿De verdad crees que eso me ayude? –Pregunté haciendo mala cara.

-Estoy 100% seguro. Yo tengo sesiones de vez en cuando. Hay momentos en los que inevitablemente nos desquitamos en el campo. Me viste en el último juego. Ganamos el partido. Si, tuve una fractura, pero eso no me hace menos buen jugador. Como a ti menos gimnasta equivocarte de vez en cuando-.

-De hecho, si lo hace Ed… a ti no te quitan puntos por golpear a alguien o que te derriben en el proceso-. Él se rió.

-Lo sé. Tienes que ser más flexible Bella… es una forma de verlo. Solo digo que tal vez puedes encontrar la manera de siempre despejar tu mente en competencia o en entrenamiento, dejar todo lo demás afuera. ¿No sería algo bueno? -.

-Por supuesto que sería genial. Me has comprado-.

-Genial. Te contactaré con el psicólogo del equipo. Es muy bueno-.

-Gracias Ed-Dije recostándome en el espaldar de la cama.

-De nada… has comido? -.

-De hecho, no-.

-Lo supuse, vi una caja de comida en la sala. ¿Quieres comer? -Preguntó mirando el reloj.

-Está bien, solo si comes conmigo, no tengo mucha hambre-. El asintió y trajo la caja en su brazo bueno.

- ¿Se ha vuelto a fracturar no es cierto? -Pregunté recordando como las fracturas de clavículas eran propensas a reabrirse los primeros días. Tomé la caja de ensalada y comencé a comer de a poco.

-Limpiamente. Marcus me ha prohibido salir a correr los próximos días-Dijo haciendo una mueca.

-Es lo mejor. Necesitas reposo-Contesté bostezando y tendiéndole la caja. Lo observé comer en silencio.

-Ahora si te dejo descansar B. Llámame si necesitas algo-Dijo poniéndose de pie cuando terminamos. Asentí y lo observé mientras recogía la ropa que había descartado y la dejaba en el cesto de ropa sucia. Luego se acercó a mí y besó mi mejilla.

- ¿Recupérate sí? -Pidió. Asentí.

-Tú también. Gracias por todo-Dije viéndolo salir.

A la mañana siguiente desperté con dolor de cabeza y como si me hubieran dado golpes en todo el cuerpo. Me quedé recostada repasando los eventos del día. ¿Realmente quería alejarme de Edward? Fruncí el ceño ante la posibilidad. Parte de mi quería evitar cualquier tipo de riesgo sobre mi carrera, la otra parte quería ver a donde nos llevaría nuestro plan de conocernos más y compartir más. Quería ver que tenía para decirme el psicólogo. Tal vez podría ser la solución a todas mis preocupaciones. Sin embargo, no me sentía capaz de decidir qué hacer en este momento. El constante dolor en mi costado era prueba de lo que había pasado y primero debía solucionar eso. Decidí salir de la cama y ducharme.

Traté de ignorar el dolor al desvestirme. Sentí como se me acumularon las lágrimas en los ojos. ¿Tal vez la astilla había sido peor de lo que pensaba? No podía ni siquiera agacharme sin sentir un dolor impresionante. Me duché tratando de soportar la incomodidad. Cuando me vi en el espejo me sorprendí. Tenía un parche de color morado en el costado. Se veía horrible. Suspiré y volví a colocarme la venda. Realmente no había nada que hacer, solo esperar a que sanara por si sola. Me vestí con ropa cómoda y salí al vestíbulo.

Emmett, Rosalie y Jasper me esperaban desparramados en MI sofá, comiendo cosas de MI refrigerador.

-Que hacen aquí? -Pregunté cruzándome de brazos. Lo único que quería era soledad para enroscarme en una bolita y esperar que pasara la semana rápidamente.

-No seas gruñona. Vinimos a darte apoyo moral. Las donuts y el café vienen en camino-Dijo Emmett. Alcé una ceja.

-¿Dejarás que rompa mi dieta?-.

-Por supuesto que no, para ti viene un batido verde y una tortilla vegetariana de tomate-Dijo. Me senté irritada en el sillón y sentí como mis ojos se encharcaron.

-Bells… vamos, no sé cómo lidiar con la Bella llorosa-Dijo Emmett poniendo un brazo incómodamente en mi hombro.

-No seas idiota Emmett… solo tienes que hacer lo que estás haciendo… abrazarla, no sermonearla-Dijo Rosalie alzando las cejas en advertencia.

-No me abraces mucho, me duele-Dije haciendo una mueca.

-Ya verás cómo esta semana se pasa volando…luego empezaremos a prepararte para los regionales y esto quedará atrás-Dijo Jasper. Asentí tratando de no descargar mi irritación con mis amigos y hermano.

-Puedo ver que te serviría una buena noticia. ¿La quieres oír? -Dijo Jasper. Asentí.

-Alice quiere unirse al equipo-Dijo Jasper. Me incorporé.

-Quieres decir, ¿venir a Seattle? ¿Hacerse independiente? -Pregunté. Jasper asintió incapaz de ocultar su emoción.

-¿Ustedes chicos están dispuestos? Es bastante trabajo-Dije.

-Tu eres quien tiene la palabra final. Al fin y al cabo, Bells... es tu competencia-Dijo Emmett. Resoplé.

-Alice es de mis mejores amigas… seria genial competir con ella teniéndola en el mismo equipo! -Dije.

-Excelente no se diga más-Dijo Emmett. Jasper sonrió como niño en navidad. Vaya, sí que estaba flechado.

Pasamos la tarde conversando de trivialidades. Podía ver a Emmett observar a Rosalie de vez en cuando, cuando ella no miraba. Esto me cogió un poco fuera de base. ¿Cuándo y dónde había pasado? Hasta hace nada Rosalie podía ser otro chico más del grupo. Sin embargo, no podía negar que me emocionaba la idea de Rose y Emmett siendo algo, pero no sabía si a ella siquiera le gustaba mi hermano. Tendría que indagar.

-Rose, quieres quedarte? Noche de chicas-. Ella alzó las cejas y sonrió.

- ¿Habrá mimosas? –Preguntó mirando con anhelo mi bodega de licor. Me reí suavemente para no lastimar mi torso.

-Habrá mimosas… pero tú las tendrás que hacer, estoy lisiada-Confirmé.

-Hecho, podré solucionar el hecho de que necesitas manicura-Dijo mirando mis manos con desdén.

-Soy gimnasta, que pretendes? -Pregunté cruzándome de brazos.

-Que tus uñas no se vean como las de un camionero-. Rodé los ojos. No se veían como las de un camionero a propósito.

Jasper y Emmett se quedaron un rato más y luego dijeron que se iban a visitar a Edward. Permanecí en silencio y recordé que no había mirado mi celular en todo el día. Definitivamente apestaba en eso del romance. No que Edward fuera nada mío ni nada, pero ayer se había portado bien y lo menos que podía hacer era agradecerle. Tomé mi celular mientras Rose preparaba sus mimosas. Yo estaba bajo toneladas de analgésicos y mi dieta no me lo permitía.

Encontré un par de mensajes de Edward. Uno decía que esperaba que estuviera mejor y el otro que tenía cita para mañana con el psicólogo. Alcé cejas.

-Mierda-Dije entre dientes.

-Qué? -Preguntó Rose.

-Edward… ha conseguido que me vea el psicólogo del equipo-. Rose sonrió.

-Es una excelente decisión B. Espero que no te molestes, pero los chicos me han contado como te has caído sobre tu culo. ¿En que estabas pensando? –Preguntó frunciendo el ceño y sentándose frente a mí con una copa gigante de coctel. Suspiré y me miré las manos.

-Supongo que estaba tratando de sobrecompensar. No quería que lo que había pasado con Edward y Paul me dañara la concentración, como en… los olímpicos… el resultado fue mucha velocidad y mucha agresividad. No aterricé limpio ni una vez y luego caí sobre mi costado específicamente, no sobre mi culo-. Rosalie me miró fijamente e ignoró mi pequeño intento de broma.

-Definitivamente es bueno que vayas al psicólogo. Y Bella, deberías dejar de ser tan dura contigo misma. Emmett dijo que estabas prácticamente volando. Solo fuiste un poco agresiva, ¿qué tiene de malo? Eso se arregla con un poco de control. No te des tan duro solo por una caída. ¿Cuántas veces nos caemos antes de lograr un nuevo elemento? Deja eso atrás y mira adelante-. Asentí.

-Por otro lado, le he calentando el oído a Paul de tanto gritarle. Estuve a punto de meterlo en problemas en la agencia, pero decidí amenazarlo con ello en su lugar y ten por seguro que se mantendrá lejos de ti-.

-Yo creo que ya lo iba a hacer Rose. Soy una puta en sus ojos-. Ella se encogió de hombros.

-Puedes ser una scort si eso quieres, eso no le da derecho a venir a tu casa sin invitación. Es terriblemente loco y atrevido -.

-Solo quiero estar tranquila-Dije sin ánimo.

-¿Me vas a decir que ha pasado con Edward? ¿Cómo es que no está aquí contigo? –Preguntó alzando una ceja y mirándome ceñuda. Me escurrí en el asiento y me quejé por la incomodidad. Odiaba esta puta astilla.

-Rose… no quiero estar con él hasta estar segura que puedo controlarlo-Dije sorprendiéndome a mí misma. ¿Cuándo había decidido esto? Rosalie me miró fijamente y suspiró.

-Si eso es lo que crees que debes hacer. Hazlo. Lidia contigo B… soluciónalo ahora y luego revisa si estar con Edward es algo que sigues queriendo-. Asentí.

- ¿Le dirás? -Preguntó.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

Siento mucho la tardanza! He estado trabajando un poco mas estos días y me ha quedado poco tiempo para actualizar pero aquí esta! Que tal les parecio?