Capitulo 24. Crisis

Hola a todos! Primero que todo me quiero disculpar por mi larga ausencia con esta historia. He tenido momentos de inspiración y momentos donde nada me fluye, así que decidí parar por un buen tiempo para retomarla y terminarla de buena manera. Actualmente, aun me encuentro escribiendo, así que espero que el subirla a la plataforma me permita coger el ultimo impulso para cumplirles… Si recuerdan bien, quedamos en que Bella despertó de su accidente.

-B, ¿puedes recordar como llegaste aquí? -Preguntó Carlisle. Traté de pensar… mi mente estaba en blanco, lo último que recordaba era ver a papá en las gradas con Sue y sus hijos en el gimnasio de Tacoma, que era donde suponía que estaba. Fruncí el ceño, no sabía hacia cuanto había sido eso, no podía ver que había pasado después. El esfuerzo me hizo dar un dolor de cabeza intenso, luego escuché pitidos, mi cuerpo se empezó a sacudir violentamente y sentí mis ojos rodar hacia atrás.

Cuando abrí los ojos de nuevo estaba moviéndome nuevamente. Miré mi cuerpo y estaba adornado por una bata azul.

- ¿A dónde me llevan? -Pregunté con voz ronca.

-Tranquila señorita Swan, vamos a cambiarla de habitación-Dijo alguien que no conocía.

-No, no quiero. Quiero ver a mi papá, por favor-Dije agarrando débilmente el borde de la camilla como si pudiera detenerla.

-No se preocupe… pronto lo verá-Respondió aquella persona. Sentí mi pulso acelerarse y las máquinas comenzaron a hacer ruido de nuevo.

-Carlisle, lléveme con Carlisle Cullen-Dije con voz débil.

-Un momento enfermera! ¡No he autorizado el traslado de esta paciente! -Dijo la voz familiar de Carlisle.

-Doctor Cullen! Lo siento, no sabía que estaba en este caso. He encontrado una orden de sacarla de cuidados intensivos firmada por el Doctor MacIntyre en su historia-.

-Carlisle…-Murmuré sintiendo mucho dolor en la cabeza.

-No entiendo porque, soy el médico en este caso y no he autorizado ningún cambio. Esta paciente necesita ir a quirófano lo más pronto posible-Dijo seriamente enojado. Nunca había visto a Carlisle así.

-¿Bella? ¿Como te sientes cariño? -.

-Me duele la cabeza-Contesté llevando mi mano encontrándome con una venda. El frunció el ceño y miró las pantallas junto a mi camilla.

-Bella, quería esperar a que despertaras para contarte. Tengo planeado hacer un pequeño procedimiento para detectar si hay algún sangrado interno. No es invasivo, pero debo ponerte bajo anestesia y tiene que ser ahora mismo-. Me sentí muy asustada y creo que se vio porque Carlisle puso una mano en mi hombro.

-Tranquila, es importante que permanezcas en calma. No quiero que vuelvas a tener un ataque epiléptico-.

-Qué? ¿Ataque? -Pregunté confundida. El frunció el ceño aún más.

- ¿No lo recuerdas? -. Negué con la cabeza, sin embargo, un grito vino a mi memoria y me tensé.

-Carlisle, Edward… Edward está aquí? -. El asintió.

-Quiero verlo-.

-Él también te quiere ver. Tendrá que ser en quirófano. Debo llevarte allí ahora mismo. Respira profundo y cuenta en tu cabeza lentamente, no esfuerces tu mente-. Traté de mantener la calma y respirar profundo como me dijo mi suegro.

-Estarás bien Bella-Dijo Carlisle con firmeza caminando a mi lado mientras la enfermera de antes empujaba mi camilla.

Cuando llegamos a la puerta del quirófano otro médico apareció de la nada.

-Doctor Cullen? Porque lleva a la paciente a quirófano si la he sacado de la UCI?-Preguntó.

-Doctor, ¿acaso no vio mi nombre en su historia clínica? Y más importante ¿no vio las lecturas registradas? Esta paciente tuvo un ataque epiléptico hace 5 horas. No entiendo porque decidió sacarla de la UCI, sin MI autorización -Contestó tratando de conservar la calma, sin embargo, irguiéndose en toda su autoridad. Aquel hombre palideció.

-Doctor. No sabía que tenía privilegios para darla de alta, quiero decir usted llegó ayer, por lo tanto, decidí hacerlo yo… Debo admitir que no vi las lecturas-Dijo. Carlisle frunció la boca.

-Tengo privilegios completos, soy médico neurocirujano y plástico clase 5 como bien lo sabe. En cuanto he pisado un pie en el hospital ayer, como se ha enterado, he obtenido acceso completo a todos los procedimientos y autorizaciones necesarias para tratar a mi paciente, quien además es mi nuera y una gimnasta olímpica. Agradezca que he alcanzado la camilla a tiempo de detener su orden, o le pesaría en este momento lo que le pudiera haber pasado. Yo me aseguraría de ello-Dijo Carlisle fríamente indicándole con un gesto a la enfermera que moviera la camilla y me ingresara.

-No lo detengo más Doctor. Discúlpeme-Dijo el hombre nervioso.

-Bella, ya he llamado a Edward para que venga. Debo prepararme. ¿Estaré detrás de esa ventana está bien? -. Asentí y seguí contando en mi cabeza viendo como Carlisle se lavaba las manos y una enfermera le ponía una bata y guantes. Vi como Edward entraba y hacían el mismo procedimiento. Mi corazón se aceleró.

- ¿Solo unos minutos está bien Bella? -Preguntó Carlisle volviendo donde mí. Asentí. Un momento después Edward, con tapabocas, gorro, guantes y bata agarró mi mano. Sentí mis ojos llenarse de lágrimas. Estaba perdida, confundida, no sabía porque estaba aquí, no sabía que me sucedía, pero al verlo mi corazón sintió un alivio instantáneo.

-Shh cariño, estarás bien. Estarás bien-. Vi como sus ojos se llenaron de lágrimas también y tuve una urgencia increíble de consolarlo, pero no encontraba como. Me dolía el corazón al verlo sufrir.

-Edward? Es hora hijo-Dijo Carlisle.

-Te amo Bella, ¿te veré en un momento sí? -Dijo con voz temblorosa. Me impresionó verlo así, desamparado, como un niño pequeño. Se veía asustado. Verlo así me asusto más, le temí a lo desconocido, y sentí un dolor dispararse a mi cabeza y cegarme completamente. Escuché de nuevo las maquinas sonar como locas y mi cuerpo temblar horriblemente.

-Edward sal de aquí! -Pidió Carlisle a lo lejos dando más ordenes que ya no entendía.

-Bella!-Gritó su voz. Quería contestarle. Pero no pude. Me hundí en la oscuridad.

Sentí algo frio en mi frente varias veces. Fruncí el ceño y la sensación paró.

-¿Bella?-Llamó la voz de Esme en tono dulce. Mi garganta se sentía seca.

-Papá-Murmuré con esfuerzo sin abrir los ojos.

-Bella, estoy aquí cariño-Dijo Charlie. Sentí su mano en la mía.

-Bella, es Carlisle. ¿Puedes abrir los ojos? -Preguntó en voz baja. Asentí parpadeando, la luz me molestaba levemente, pero los podía mantener abiertos. Carlisle me sonrió.

-Hey a todos-Saludé. Charlie se rió.

-Esa es mi chica-Dijo besando mi frente. Esme se había apartado un poco, pero sonreía aliviada.

-Bella, ¿puedes seguir la luz por favor? -Preguntó Carlisle prendiendo una pequeña linterna. Asentí y seguí un par de veces la linterna.

-¿Te molesta?-.

-No mucho-. Carlisle se vió aliviado.

-¿Que significa Carlisle?-Preguntó Charlie.

-Ella estará bien-.

-¿Puedo tomar un poco de agua?-Pregunté.

-Por supuesto querida-Dijo Esme poniendo una botella en mi boca. Sorbí un poco y me sentí aliviada inmediatamente. Ella la quitó y la puso a mi alcance en una pequeña mesa junto a mi cama.

-¿Alguien puede contarme que ha pasado?-.

-En un segundo cariño. Creo que querrás ver esto-Dijo Charlie. La puerta se abrió y los chicos entraron en corrillo. Emm, Jazz, Rosalie, Edward, Alice y Angie. Emmett rompió a llorar en cuanto me vio despierta y se acercó a la cama y me besó con suavidad la frente.

-No vuelvas a hacerme eso-Dijo con voz ronca. Me reí enternecida.

-Emm aún no sé qué te he hecho-Dije con ansias de saber cómo había acabado en la cama de un hospital.

- ¿No recuerdas nada? -Preguntó Alice. Negué con la cabeza y Charlie se lanzó en un relato de como estaban viendo mi práctica desde las barras.

-Estabas en barras asimétricas, empezaste bien y luego, cuando llegaste a la barra más alta, no soportó tu peso y se salió de los goznes. Como ibas con tanta fuerza no caíste en la zona segura y… Charlie se detuvo y carraspeó. Sus ojos se veían vidriosos.

-Bella fue horrible. Yo no estaba viendo, pero cuando estabas en el aire se escucharon varios gritos y miré justo a tiempo para ver como caías. Tu cabeza golpeó un taburete. Se escuchó el golpe hasta donde yo estaba-Dijo Alice con voz temblorosa. Angela asintió un poco pálida.

-Yo corrí a donde ti, impedí que te tocaran… sangrabas de la cabeza y estabas inconsciente, tomé tu pulso mientras Jasper llamaba al 911-Dijo Emmett.

-Lo hubieras visto Bella… Estaba en las gradas en un momento y en el otro estaba a tu lado. Ni siquiera yo que estaba más cerca llegué primero. En fin, Emmett y yo evitamos que se te acercaran, no sabíamos si debíamos moverte-Dijo Jasper.

-Lo cual fue una buena decisión-Intervino Carlisle.

-Los paramédicos llegaron rápidamente, te subieron a una camilla, te inmovilizaron el cuello y te trajeron aquí. Yo llamé a Edward y a Rosalie, ellos a Carlisle y estuvieron aquí el mismo día-Siguió Emmett.

- ¿Hace cuánto fue eso? -Pregunté.

-3 días-Dijo Edward en voz baja. Lo miré, se veía aun preocupado y tenía ojeras.

-Hey-Dije en voz baja sonriéndole levemente. Los demás parecieron captar la situación y fueron saliendo.

-Bella, vuelvo en unos minutos. Tengo que hacerte un chequeo completo-Dijo Carlisle. Asentí. Cuando solo quedó Edward fruncí el ceño al ver que no se movía. Tendí la mano para que viniera. Caminó hacia mi lentamente, viéndome fijamente. Con algo de temor.

- ¿Estas bien? -Pregunté cuando llegó a mi lado. El frunció el ceño y sus ojos se llenaron de lágrimas.

-Ed…-Murmuré sorprendida. Luego vi como metió su cabeza en mi pecho y me abrazó como pudo. Puse mis manos en su cabello con algo de esfuerzo, estaba conectada a un montón de cables, tenía una intravenosa en mi brazo izquierdo y mi dedo índice de mi mano derecha tenía un marcapasos. Su espalda se sacudió levemente y me di cuenta de que lloraba.

-¿Qué pasa novio?-Pregunté en un susurro. Edward alzó la mirada y me miró con ojos enrojecidos. Tenía una barba incipiente y el cabello apuntando en todas direcciones.

-Me has asustado… Bella… Dios-Dijo bajando la mirada y apoyando la frente en la mía con suavidad, recordándome que tenía una venda en mi cabeza.

-Lo siento… lo siento-Murmuré sin saber cómo consolarlo. ¿Que había visto? ¿Porque estaba así?

-Ed… cuéntame-Pedí. Lo vi sentarse al borde de mi cama y respirar profundo. Tomo mi mano derecha en la suya.

-Te vi convulsionar. Dos veces… Fue… espantoso, nunca había tenido tanto miedo-

-¿Porque he convulsionado?-Todavía tenías muchas preguntas.

-Papá dice que sangrabas internamente. Por el golpe. Primero tuviste un ataque cuando vine a verte y luego cuando estabas en quirófano, pediste verme antes de entrar-.

-¿Que me hicieron en el quirófano? -.

-Papá encontró el sangrado y lo ha drenado. Inicialmente solo era una inspección, pero tuvo que hacer una pequeña sutura internamente-Dijo tocando con suavidad mi venda. Puse mi mano sobre la suya.

-Estaré bien. No estabas aquí, pero tu papá lo ha dicho hace un rato-. El asintió y me besó suavemente.

-Te amo Isabella… te amo como nunca-. Lo abracé y dejé mi cabeza descansar con cuidado en su pecho.

-Yo también te amo. De todo lo que ha pasado, te recuerdo a ti-. Era cierto. Recordaba su voz gritar mi nombre. Era desgarrador. Hice una pequeña plegaria en mi mente. Dios, nunca nos hagas pasar por esto de nuevo.

-Te amo-Repetí. El suspiró y se vio visiblemente más relajado.

-Voy a llamar a papá y a Emmett. Hay algo más que debemos decirte-. Fruncí el ceño. Lo vi salir un momento y luego regresó con ambos. Los miré preocupada.

-Hey hey… Tranquila-Dijo Edward apresurándose a mi lado.

-Edward, no la debes impresionar-Regañó Carlisle al ver mi pantalla.

-Lo siento, no debí dejarte así-Dijo mi novio. Asentí tratando de calmar mi corazón.

-De que se trata? Creí que dijiste que estaría bien-Dije a Carlisle. El miró a Edward con censura.

-Si estarás bien. La noticia que te vamos a dar no es sobre tu salud. Sin embargo, antes de entrar en ello, quiero decirte que tendrás que reposar el resto del mes. No puedes seguir en la gira por razones obvias. He enviado una declaración jurada junto con la del hospital al comité olímpico informando tu situación. No podrás entrenar, no podrás forzar tu mente, no trates de recordar que te ha pasado Bella, debes estar tranquila-Dijo Carlisle. Asentí sintiéndome preocupada. ¿Qué le haría un mes a mi desempeño?

-No te preocupes por eso enana. Después de navidad entrenaremos y veras que no ha cambiado nada. Estarás lista para los regionales-Dijo Emmett con tranquilidad, leyendo mi preocupación.

- ¿El comité lo aceptará? -Pregunté. Emmett intercambió una mirada con Edward.

-Deben hacerlo. Es parte de lo que te queremos decir-Dijo Edward.

-Me están asustando-Dije.

-B, tómalo con calma-Pidió Carlisle echando un vistazo rápido a la pantalla. Asentí y esperé.

-Bien… cuando pasó lo que pasó, volví al gimnasio para instaurar una queja sobre la situación. Los aparatos siempre deben ser revisados antes de su uso… Cuando llegué allá el Coach oficial de la liga de Tacoma, Andy Mack, me estaba esperando y quiso que revisáramos un par de cosas, también había un par de personas de la federación y del equipo nacional. Me mostraron que… bueno no entendían porque estabas tú en ese aparato. No estabas programada en el para esa sesión-Dijo Emmett. Fruncí el ceño y la cara de Macey se me atravesó en la mente.

-Era el aparato de Macey Anderson-Dije. Emmett me miró y asintió.

-¿Recordaste algo más?-Preguntó Carlisle. Negué con la cabeza.

-Solo su rostro-Dije.

-Así es. Macey estaba programada. Le preguntamos a Macey que había sucedido y ella dijo que tus tenías otro horario en tu teléfono. Que le dijiste que lo habías tomado de la cartelera-Dijo Emmett. Asentí esperando que prosiguiera.

-Efectivamente, el Coach logró recuperar el horario que había en la cartelera, y se dio cuenta que era distinto al que el mismo había pegado por la mañana. El horario oficial había desaparecido. Y este nuevo horario tenía una sola diferencia y era tu aparato en la sesión de la tarde. Se cruzaba con el de Macey, sin embargo, ustedes chicas no lo notificaron y decidieron trabajar juntas-Dijo Emmett. Esperé, sin embargo, mi corazón se aceleró.

-Como dije antes, los aparatos son revisados antes de cada sesión. El Coach buscó el registro de mantenimiento de cada aparato y el de las barras asimétricas en la hora de la tarde estaba vacío. Entonces decidió revisar las cámaras de seguridad...-Emmett endureció el rostro y suspiró tratando de recuperar la calma.

-Jessica Stanley aparece cambiando el horario-Dijo Emmett en un solo aliento.

-¿Un momento que?-Dije sin poder creer lo que oía.

-Fue Jessica Stanley, B… Jessica alteró el horario para que te tocara a ti en ese aparato…-Dijo Emmett.

-¿Y cómo sabía que ese aparato no tenía mantenimiento?-Pregunté.

-Bueno… el aparato si fue tocado… solo que esta… persona, no se registró por obvias razones. En la cámara aparece Tyler Crowley, con gorra y traje de mantenimiento manipulando las barras-Dijo Emmett. Edward tomó mi mano y cerró los ojos también tratando de calmarse. Yo… entré en un estado de sorpresa que no era capaz de hilar palabra. Mis ojos estaban como platos.

-B? Bella? -Llamó Carlisle pasando su linternita por mis ojos. Alcé la mano y la quité de mi rostro, mirándolo apenada.

-Estoy bien… solo… Emmett? ¿Estás seguro? -Pregunté sin poder creer la magnitud de lo que me estaba contando.

-Lo han admitido Bella… La federación decidió abrir una investigación oficial y todo cuadra, Emmett puso una denuncia ante las autoridades… Jessica estuvo ausente después del accidente así que enviaron la policía a su casa y luego fueron por Tyler al estadio de hockey… La historia es que solo querían que te cayeras delante de los jueces, estropear lo que habías venido haciendo… Jessica sabía que serias la favorita y le pidió a Tyler que la ayudara. El confesó que no pensó que había aflojado tanto los goznes… no pensó que fuera a pasar como pasó-Dijo Edward apretando los dientes al final.

-Casi me matan-Dije en voz baja. En ese momento, todo el susto que tenía guardado, la incertidumbre, el dolor, las caras de todos al verme despertar, las lágrimas de Edward y Emmett, el temor de dejar el entrenamiento por 1 mes, se vinieron sobre mi como una ola y rompí en llanto… Lloré ruidosamente, metí mi cara en mis manos y subí mis rodillas para apoyar mis codos en ellas, ignorando las quejas de mi cuerpo me acurruqué y lloré. Edward y Emmett se situaron a cada lado de la cama y me consolaron. Acariciando mi cabello y mi espalda.

-Tranquila B, calma, por favor-Pidió Edward hablando a mi oído.

-Bella, lo siento. Tengo que dormirte. Tu presión está demasiado alta-Dijo Carlisle. Asentí viendo como Emmett me besaba en la frente y salía con expresión preocupada. Edward se acostó junto a mí y me abrazó por la cintura.

-Escúchame… estarás bien… ya pasó-Dijo en voz baja viendo como Carlisle inyectaba algo en la intravenosa. Cerré los ojos sintiendo como Edward limpiaba mi rostro.

Pasé tres días en el hospital hasta que mi presión cerebral se normalizó y pude ir a casa. Edward y Carlisle organizaron mi traslado en el jet, junto con Esme, Rose, Charlie, Sue y sus hijos. Emmett, Jasper, Alice y Angela se quedaban para el resto de la gira y regresarían a tiempo para navidad, excepto Angela que se quedaba con su familia hasta año nuevo. Emmett y yo habíamos tenido una discusión larga y acalorada porque él quería regresar conmigo y yo no había aceptado que dejara solo a Jazz y las chicas.

Por el momento, me quedaría donde Charlie. Cosa que me tenía irritada, y que había generado la segunda discusión acalorada. Primero Edward había argumentado que tenía entrenamientos hasta navidad y no podía estar conmigo todo el tiempo, cosa que no podía tolerar y que por consiguiente no podía quedarme ni en su casa ni en la mía. Yo había empezado diciendo que no me interesaba saber dónde se metía su tolerancia pero que yo era perfectamente capaz de arreglármelas sola y que no necesitaba que nadie me cuidara, cosa que Carlisle, bajando el tono de la discusión inmediatamente con su voz amable, no había aceptado y ante eso no pude seguir discutiendo. Consejo médico y todo eso. Miré enfurruñada a Edward el resto del rato al ver su sonrisa triunfal. Esme también se había ofrecido a cuidarme en la mansión, opción que me agradaba más que pasar mi tiempo con los mocosos de Sue, pero me parecía un desaire tremendo a Charlie, sobre todo porque Sue había mencionado que podía pedir unos días en el hospital para ayudarlo, así que la rechacé amablemente.

Cuando llegó la hora de la salida, Esme me ayudó a cambiarme y organizarme un poco. Estábamos en el baño de mi habitación. Era la primera vez que me veía en el espejo y me observé detenidamente algo sorprendida. Esme me miró con comprensión y puso sus manos en mis hombros en señal de apoyo. Tenía ojeras, una trenza enredada y una venda que cubría mi cabeza, bajo la cual según lo que me habían dicho habían cortado todo mi cabello en una pequeña sección al lado izquierdo, donde me habían tomado puntos para cerrar la herida. Me veía un poco pálida y mi brazo izquierdo estaba moreteado donde tenía la intravenosa. Suspiré un poco temblorosa.

Asentí a Esme en el reflejo y ella quitó los nudos de la bata de hospital y la dejo caer por mi espalda. Tenía morados en las piernas de diferentes tamaños y un gran hematoma en mi hombro derecho que se extendía a mi espalda. Supongo que había caído todo mi peso sobre esa zona. Esme me ayudó a ponerme un buzo grande encima del bra deportivo que tenía, sentí lagrimas acumularse en mis ojos al tener que alzar el brazo derecho.

-Lo se cariño, lo sé-Murmuró Esme. Luego me tendió una sudadera larga y me ayudo a pasarla por mis pies. Me puso las zapatillas con cuidado y luego soltó mi cabello suavemente tratando de peinar lo que quedaba bajo la venda. Me miré nuevamente y había mejorado un poco.

-¿Quieres que te maquille un poco?-Preguntó. Negué con la cabeza. Me sentía cansada. Ella me tomó del brazo y me guió nuevamente a la cama.

-Pronto estarás en casa cariño-.

-No le digas a Charlie, pero no estoy muy entusiasmada por ir a su casa. No conozco a esa gente Esme-Dije en tono bajo.

-Lo entiendo querida. Leah no es una chica muy abierta, pero debes hacer un esfuerzo, no puedes simplemente cambiar tu familia por otra-.

-Eso es precisamente lo que Charlie hizo-Dije frunciendo el ceño.

-Entiendo porque lo ves así. Dale una oportunidad-Pidió. Asentí. Sentía mucho cariño por Esme. Era tan hermosa y su rostro mostraba su gran amabilidad. Ya entendía porque Edward era tan desinteresado y amoroso. En ese momento entró Carlisle con una silla de ruedas y Edward lo siguió.

-Charlie y los demás salieron adelante para poder hacer el check out del hotel. Nos esperan en el aeropuerto-Dijo Carlisle. Asentí y me puse de pie. Me senté con ayuda de Edward en la silla de ruedas y luego recibí un beso corto en los labios.

-Te ves preciosa-Dijo mi novio.

-Bueno… no te creo-Contesté respirando profundamente. Cerré los ojos y apoyé mi cabeza en su costado. Lo escuché reírse.

-Carlisle cielo, ¿porque está tan cansada? -Preguntó Esme.

-Su cuerpo ha recibido mucho estrés. Es normal que aún se esté reponiendo-Dijo mi suegro. Genial, pensé.

-Bella… hay mucho paparazzi afuera y el hospital solo tiene dos entradas. Prácticamente eres la protagonista de un escándalo en la federación-Dijo Edward. Hice una mueca y asentí.

-Iremos contigo, no te preocupes-Dijo Carlisle.

-Gracias de verdad familia Cullen, por todo-Dije. Esme me sonrió y asintió.

-Eres de la familia Bella… estamos felices de que estés fuera de peligro-Dijo Carlisle. Edward simplemente tomó mi mano y la apretó.

Luego salimos juntos. Había unos hombres, suponía que seguridad de los Cullen que nos acompañaron todo el camino al auto, sin embargo, había flashes y gritos por todos lados y podía imaginar lo patética que me veía sentada en una silla de ruedas con una venda envuelta en la cabeza.

Edward me ayudó a subir al asiento trasero de un auto blindado y luego entró conmigo. Cerré los ojos de nuevo y apoyé mi cabeza en su hombro.

-Descansa mientras llegamos novia-. Asentí. Al cabo de un rato llegamos al aeropuerto y me esperaba otra silla de ruedas.

-Creo que puedo caminar hasta el jet-Dije sintiéndome incomoda. No me gustaba la sensación de estar en ella.

-Se que puedes Bella, pero no deberías-Dijo Carlisle.

-¿Por favor?-Pedí. El suspiró y asintió.

La caminata hasta el jet después de pasar seguridad no fue tan larga. Sin embargo, cuando por fin subimos estaba sudando y me sentía con ganas de vomitar. Edward tuvo que sujetarme para no entrar al avión de bruces.

-B… respira-Pidió Edward. Charlie salió con aspecto preocupado y entre los dos me ayudaron a sentar.

-Hola a todos-Dije en voz baja.

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Y eso es todo por este capi… que les pareció? Pobre Bella! Que accidente tan traumatico para ella y su familia, pero ey! Todo mejora, o no?