"Tomé Las Estrellas (De Mis Ojos)."

Por B.B. Asmodeus.


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Fandoms: Guardians of the Galaxy Vol. 3.

Parejas principales: Rocket/Peter Quill (Star-Lord).

Rating: Adulto, por contenido sexual.

Categorías: Canon Rewrite, Missing Scenes, AU de la 2da mitad del Vol. 3, Post-Resurrección, Character Study, Slow Burn, Drama, Acción y Aventura, Humor, Romance, Primer Beso, Primera Vez, Fluff, Hurt/Comfort, Tensión Romántica sin Resolver porque Peter y Rocket son Unos Tontos, Final Alternativo.

Advertencias:

(1) Por violencia y maltrato animal. Aunque no más de lo que la película ya mostró.

(2) Por temas de abuso de alcohol, depresión, trauma psicológico fuerte, estrés postraumático, y trastornos de la autoestima.

Spoilers: Guardians of the Galaxy Vol 1-3, Guardians of the Galaxy: Holiday Special, Avengers: Infinity Wars/Endgame, y un poco de Thor: Love & Thunder.

Sinopsis: Volumen 4 - Entre encontrar los reemplazos de Nebula, Drax y Mantis, mantener a flote su nueva relación romántica con Peter Quill (ahora un renovado Star-Lord funcionando de contratista que entra y sale de Knowhere) y lidiar con las consecuencias del desmantelamiento de OrgoCorp, el Capitán Rocket Raccoon tiene su plato rebozando de lleno.

¿Logrará balancear todo con éxito, o terminará abrumado hasta llegar a un punto sin retorno?

Notas:

(1) LO SIENTO MUCHO POR LA ESPERA. NO TENGO EXCUSAS MÁS QUE CULPAR A "HAY AMOR (EN TU CUERPO)".

(2) Estoy muy emocionada por comenzar esta nueva etapa de esta historia. Es como un antes y un después, después del último capítulo, y así quiero que se vea reflejado en la división de esta novela, así que he agregado anotaciones al respecto.

También he agregado nuevo fanart hecho por Abel Ciffer (Abel-san en TW), una amiga muy cercana que conozco desde mi época en el fandom de How To Train Your Dragon. Les invito a darse una vuelta en los caps anteriores para visualizarlo, ES HERMOSO. De igual forma, en este capítulo podrán disfrutar de un fanart muy HOT de parte de Harebell. ¡Disfruten!

(3) Oficialmente, a partir de aquí, ¡comienza la Era del Capitán Rocket Raccoon! Además, tendremos un invitado especial, uno de los personajes que es de mis favoritos del MCU.

(4) ¡He creado un Discord Roquill en Español! Por si les interesa unirse aquí dejo el link actualizado - /qfTd2xhE

(5) ¡He revivido mi página de Ko-Fi! 😉 Subo mi fanart y previews de mis novelas (varios fandoms).

/bbasmos


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VOLUMEN 4.

COLISIÓN (DE UNA ESTRELLA DE NEUTRONES).

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"Yo estaba buscando,

tú estabas en una misión.

Entonces nuestros corazones

se combinaron,

como una colisión

de estrellas de neutrones."

-Muse.

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ix.

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"¿Cómo les fue?"

Rocket suspiró dentro de la cabina del Bowie. "¿Recuerdas la misión en LUPAR-32?"

Casi pudo ver la mueca de simpatía de Quill por la transmisión de audio. "Así de divertida, ¿huh?"

"No fue divertido. Fue todo excepto divertido. La misión de Antares, ahora, esa fue diversión. No esto."

"De acuerdo. Detecto ligero estrés en tu voz. Recuerda que ya vienen de regreso, enfócate en lo positivo. Quiero decir… Cumplieron la misión con éxito, ¿qué no? Por favor, dime que obtuvieron las baterías. Ya llevamos tres apagones aquí porque las mascotas de mi hermana no entienden que no deben masticar nuestros cables."

Rocket le echó un vistazo a la silla donde Mantis dormía, roncando un poco. Estaba abrazando su mochila contra su pecho.

"Sí, sí. Tenemos las baterías luminiscentes. Esperemos que los Abilisks no se las devoren en quinces minutos. Los locales nos aseguraron que su tiempo de vida era de trescientos años."

"Le diré a Drax, está a cargo de no despegarles el ojo hasta que regresen. Como dije antes: tres apagones en tres partes distintas de esta cabeza metálica. No ha sido divertido de mi lado tampoco."

Rocket manoteó su frente. "¡Pensé que se mantendrían ocupados con el transformador que les doné!"

"Lamento decirte que fue un simple bocado." El mismo Peter gruñó en una forma que Rocket adivinó que se encontraba estirando sus brazos sobre su cabeza. "Bueno, esperemos que baterías luminiscentes que probablemente iluminarían tres sistemas solares, los mantenga saciados por un rato."

Rocket se sintió más relajado con meramente escuchar a Peter por la transmisión, bromeando como si estuviera sentado a lado suyo en la cabina. Había sido extraño tenerlo ausente.

Y recordar que tenía que acostumbrarse a dicha ausencia, no había mejorado el humor de Rocket mientras habían dejado atrás la colonia militar, que tenían la suerte de todavía considerar aliada.

No había forma coherente de expresar que la misión había sido tediosa, con Mantis necesitando alimentar a los Abilisks con alguna fuente de energía más permanente si es que quería comenzar su viaje, y no con los transformadores de baja capacidad que tenían de sobra en Knowhere.

Negociar no era el fuerte de Rocket, así que había sido la misma Mantis la que había tenido que hacerse cargo de convencer a los Gemini que era buena idea venderles un par de sus baterías más prestigiosas para alimentar a sus queridos amigos babosos.

Para ser su primera misión oficial de Capitán, no había sido muy impresionante.

"¿Cómo está Mantis?"

"Roncando." Rocket bufó. "Hizo un buen trabajo. No tuvo que recurrir a manipular a nadie en el transcurso, optando por la manera difícil." Suspiró. "Nuestras pequeña Mantis ya creció."

"No tienes idea." Peter se oyó definitivamente orgulloso. "Las regañadas que me ha metido me han ahorrado diez años de terapia."

"¿Terapia? ¿Qué es eso?"

"No te apures, no importa." Peter encendió la cámara entonces, apareciendo en el monitor de Rocket con una sonrisa cansada. "Hola."

Fue ridículo el danzar en su estómago al divisar la imagen digital de Quill. Habían transpirado no más de 54 horas desde que habían partido para esta misión, y aun así Rocket sintió como si no lo hubiera visto en años.

El Capitán aclaró su garganta. "¿Deberías estar despierto?" Sólo para cerciorarse, Rocket revisó la hora. En efecto, Knowhere debía estar contando ovejas terrícolas a estas alturas.

Peter estaba acostado, al menos. En su alcoba. Rocket reconoció el fondo. "Probablemente no."

"Entonces, ve a dormir. Todavía tenemos 15 clicks que atravesar para llegar a Knowhere."

Peter abultó su labio inferior en un puchero herido. "Quiero esperar por ustedes. Merecen tener a alguien recibiéndolos."

"¿No está Kraglin de guardia?"

"Cosmo. Kraglin casi fue almuerzo de un Abilisk cinco veces, así que le cambié su turno para que descansara. Pero, aun así…" Peter se escogió de hombros. "… Es tu primera misión como Capitán. Quisiera estar ahí para darte la bienvenida."

"No fue para tanto." Rocket meneó un hombro en descalificación de su envolvimiento. "Mantis hizo todo el trabajo pesado. Yo sólo tuve que lucir intimidante detrás de ella."

Peter sobó el interior de su brazo, mientras se reacomodó sobre la cabecera de la cama. "Te aburriste, ¿verdad?"

"Eh, pude haber disfrutado una explosión. O tres." Rocket masculló en forma neutral.

"Rocket."

"¡Usar diplomacia no es mi fuerte! Por algo lo hacías tú y no el resto de nosotros."

"Eres mejor de lo que crees, Rock." Peter le recalcó con una efímera seriedad que eventualmente cedió a una expresión de fe. "Y mejorarás aún más. Necesitas tener la práctica, eso es todo. ¡Mantis tenía cero habilidades sociales y mírala ahora!" Peter le apuntó con un dedo. "De hecho. Se ha vuelto tan buena, que espero hayas tomado nota."

"Lo intentaré," Rocket murmuró, batiendo una garra al aire. "Necesitamos hablar de su reemplazo cuando se marche, por cierto. Y el de Nebula." Rocket hizo una mueca. "El de Drax y el tuyo, también. Scut. Esas son demasiadas bajas. ¿Tan siquiera tengo un equipo, o sólo seremos Groot, Kraglin y yo rascándonos las gónadas?"

"No se estrese antes de tiempo, Capitán. He pensado al respecto y tengo unas buenas opciones para usted." Peter se estiró para tomar algo del lado derecho de su cama. Cuando reapareció, lo hizo con su bloc de notas de Alf. Lució muy orgulloso. "¡Tengo una lista!"

Rocket siseó una risilla. "Bufón." Antes de que Peter comenzara a recitar su lista, Rocket le pidió que guardara el bloc. "La podemos revisar después. Por ahora, me conformo con llegar a casa." Apuntó hacia la pantalla. "Y tú debes irte a dormir. ¡Mírate, estás cabeceando justo enfrente en mí!"

"Mmm." Quill rectificó la cabeza que había comenzado a ladearse a su hombro. "Okay, puede que… esté más cansado de lo pensé." El hombre pasó una mano por sus cabellos. Rocket trató de reprimir el deseo de estar ahí junto a él, acariciando los rizos él mismo. "Me tomaré una siesta, pero mándame una alerta cuando estés en nuestra órbita."

"Aun retirado, no se le puede quitar lo mandón a un Quill, ¿huh?"

"Apuesta tu trasero peludo a ello." Peter se acercó a la pantalla de computadora personal, sonriéndole por última vez. "Apresúrate, Rock."

La transmisión terminó.

Por el camino de vuelta a Knowhere, Rocket tuvo su música y los suaves ronquidos de Mantis para acompañarle. Cuando por fin llegaron, tuvo que admitir el estar cansado por igual. Era una trayectoria cautelosa hacia el satélite militar de los Gemini. Uno que tenía que atravesar sus anillos de asteroides y luego las diferentes capas de seguridad artificial. Y aunque apreciaba a Mantis, Rocket no se consideraba muy paciente con su espíritu libre.

Todo un viaje solo con ella, sin Peter o Drax como filtros, había sido bizarro. Mantis tendía a querer hablar de sentimientos, algo de lo que Rocket no era aficionado. Así que los dos no eran muy compatibles a la hora de conversar.

"¡Bienvenidos de regreso!" Cosmo les recibió en los hangares, tres horas después, tras bajar por la rampa. Mantis se apresuró a abrazar a la perra, tras dejar la mochila con las baterías en el piso. Rocket casi tuvo un infarto por el pobre cuidado.

"Mantis, cuidado con eso, ¿quieres? ¡No fueron un obsequio!"

"¡Oh, perdón!" Mantis intentó volver a sostener la mochila, pero las lamidas constantes de Cosmo la mantuvieron ocupada. "¡Cosmo, me haces cosquillas!"

"Cosmo, déjala a solas. ¡Chu!—¡Oh, no, yo no!"

Cosmo lo tumbó al piso con sus apapachos. Rocket se resignó a las lamidas entusiastas por unos momentos, para después empujar a la perra lejos.

"¡Capitán, los estábamos esperando! ¡Mucho ha sucedido desde que se fueron! ¡Tenemos una respuesta de su transmisión al planeta Terra del Doctor Banner! ¡Ha sido muy emocionante!"

Ya era hora. Banner se había tomado su tiempo.

"Bueno, puedes contármelo todo mañana, porque lo único que quiero es dormir un buen rato." Viendo que Cosmo estaba mirándola con expectativa, Rocket entonces recordó sobre el reforzamiento positivo que su amiga solía buscar. Rocker sacó una galleta de su cinturón y la lanzó al aire. Cosmo se la devoró con atine preciso. "Has sido una buena chica, ¿verdad?"

"¡Por supuesto!" Cosmo se dejó acariciar al cabeza, luego, los tres se encaminaron de vuelta a la ciudad. Mantis se dirigió directo al espacio que habían creado para los refugiados. Los Abilisks debían estar esperándola. Cosmo retomó su guardia, y Rocket sabía exactamente hacia donde se quería dirigir.

Peter estaba profundamente dormido, el gran orangután. No se movió, ni mucho se despertó, cuando Rocket usó su llave para abrir el apartamento, roncando boca abajo en la cama. La lámpara de su escritorio seguía encendida, haciendo resaltar el viejo casco de Star-Lord que ahora sólo servía de adorno.

-Eso me recuerda, tengo que arreglar esa cosa. Rocket se hizo el recordatorio mental, sacudiéndose de cabeza a botas.

Por un momento, bastó contemplar el bulto enredado en las cobijas.

Rocket se retiró el uniforme, las botas—saltó a las piernas de Quill y se buscó un lugar vacío en el lado opuesto de la cama.

No se percató de cuándo, exactamente, se durmió.

Aunque sí, de cuándo despertó.

"Mnn—¿qué?" Balbuceó, a ciegas, capturado en calor y un aroma muy conocido.

"Tramposo." Sintió un beso sobre su hocico. "Te dije que me despertaras."

"Heh." Rocket se dio la vuelta hacia la fuente de la voz. Al percibir el pecho de Quill en su cercanía, se acurrucó. Sintió los brazos de Quill rodearle las espaldas.

Así durmieron, hasta que la alarma del reloj de Rocket chilló de manera incesante.

"Flark." Rocket emergió de la cama para recoger el reloj del bolsillo de su uniforme descartado. "¡Guarda silencio, maldita cosa!"

"'emasiado temprano." Peter se escuchó petulante desde la cama. "'uelve a la cama."

"Es Banner." Rocket descubrió que la alarma era mas bien una alerta de una transmisión de otro cuadrante. El ID era de Banner, sin duda. El gruñido frustrado de Quill lo hizo sentir un poco culpable. "Tengo que tomar la llamada."

Peter contestó con volver a cubrir su cabeza con la cobija.

Rocket aceptó la transmisión.

"¡Hola, amigo! ¡Mucho tiempo sin verte!"

Rocket achicó su mirada. "Luces… más pequeño, y menos verde."

"Oh, sí." Un terrano de cabellos canosos, vistiendo lentes, hizo una mueca. "De vuelta a mí mismo. Por ahora. Larga historia. Recibí tu mensaje. ¿Algo sobre un zoológico intergaláctico que tienes por allá?"

"Son refugiados." Entrar en detalles conllevaba salir del apartamento de Quill para mostrarle toda la información pertinente a Banner. "¿Podrías esperar un poco? Tengo que conectarme a mi matriz."

"De acuerdo. Ponme en espera."

"¿Ya te vas?" Vino el petulante murmuro de la cama.

Con sus pantalones ya puestos, Rocket pausó.

"¿Volveré?" Probablemente no debió sonar como una pregunta, ¿cierto?

Un suspiro le siguió. "No, no lo harás. Sólo recuerda comer algo, ¿de acuerdo?"

Rocket estuvo indeciso entre brincar a la cama para—¿para qué exactamente? ¿Cuál era el protocolo cuando tu novio terrano estaba enfadado contigo, por no obtener más tiempo en cama juntos? Al final, Rocket gruñó para sí, mientras prosiguió a colocarse la chaqueta. Saltó en una bota puesta hacia la salida.

Con la segunda bota puesta, volvió a detenerse, sujetándose de la puerta metálica.

Impulsado por un último deseo, corrió en cuatro patas de regreso a la cama. Peter gritó de la sorpresa, al recibir su peso.

"Dije que volveré." Destapó la cabeza de Peter, cegándolo brevemente con la luz artificial de un nuevo día. Entonces, antes de recibir una respuesta, hizo lo que había codiciado, desde que había estado en el transcurso de vuelta a Knowhere.

Un sonido blando escapó de la garganta de Quill, al recibir la lamidita sobre sus labios. Los abrió de inmediato, lo bueno. No dejó a Rocket haciendo el ridículo. Cuando sus alientos se sellaron en aquel gesto humano que Rocket apenas estaba acostumbrándose, las manos de Peter se destaparon para sostener su rostro.

"Mmm. No es justo." Peter chilló, al sentir a Rocket romper el beso. "No puedes darme esta probada y luego dejarme así."

"Quill, deja de actuar como un bebé." Su reloj hizo beep-beep, recordándole que Banner seguía esperando. Rocket lamió rápidamente la sien del terrano para acicalarlo. Tampoco era justo que Quill rascara su pelusa con sus sucias tácticas. "Tú te lo buscaste al hacerme Capitán."

"Debería reconsiderar, entonces." Peter lo volvió a atraer en otro beso, tocando brevemente sus lenguas juntas. Rocket gruñó cuando percibió su lengua siendo ligeramente succionada. Maldito Quill.

"T-Tengo que irme, Pete." Rocket se desprendió con un gruñido. Se escurrió de las manos de Quill, antes de que ser re-sumergido en la cama. Se recordó que era urgente encontrar una solución para los animales. Prioridades: hablar con Banner, no revolcarse con Peter Quill. "Tal vez, puedas levantar tu trasero más tarde y encontrarme en el taller, en vez de seguir de holgazán."

"Palabras más dulces, nunca he escuchado." Peter se estiró por la cama. Cuando Rocket dio un último vistazo desde la puerta, supo que había sido un error. Al notar a su novio observándole, Quill le guiñó el ojo, acariciando su estómago desnudo de manera intencional. "¿Arrepintiéndote, bola de pelos?"

Rocket se escurrió del apartamento de una vez.

Banner seguía siendo un pacienzudo, por lo menos. Cuando Rocket transfirió la llamada, el hombre estaba murmurando sobre fórmulas y haciendo notas en su pizarrón nanográfico.

"Primero que nada, nada de esto sale de la conexión a nuestro servidor, ¿queda claro?"

Banner alzó sus cejas. "Seguro. Tengo los protocoles de seguridad más in-hackeables del planeta. Muéstrame lo que tienes."

Rocket compartió la información de OrgoCorp. "Recientemente nos encargamos de un genetista loco que llevaba a cabo experimentos en miles de animales en nombre de la evolución." Los reportes de los tipos de investigaciones and experimentos fueron compartidos por igual. "Para hacer la historia corta, necesitamos encontrarles un lugar donde vives. Casi todas las especies pertenecen a tu planeta, así que nos estábamos preguntando…"

"Whoa." Bruce indicó estar analizando la docena de hologramas apareciendo en su estación. "¿3,598 animales? Dios mío."

"Sí, decir que estamos apretados, queda corto." Rocket se cruzó de brazos. "Sin olvidar el detalle que no conocemos qué tipo de dieta llevan, ni a qué tipo de hábitat pertenecen. Quill está especialmente preocupado por los pingüinos. ¿Dice que pertenecen en la Antártida? Hemos estado importando hielo para mantenerlos en un cuarto frio."

"Bien pensado. Aunque depende de qué tipo de pingüino se trate." Bruce reajustó sus lentes. "Pero, tienes razón para estar preocupado. Son demasiados." Aclaró la garganta. "No estoy seguro si podríamos re-insertarlos directo a la naturaleza aquí en la Tierra, para ser honestos. ¿Cuánto tiempo estuvieron en cautiverio?"

"Probablemente desde que nacieron." Porque así había sucedido con Rocket. Y la historia se había repetido con los cachorros que había encontrado.

Banner suspiró. "¿Sabes si todos han sufrido de algún tipo de modificación? Esa es otra razón para no precipitarnos. Si este genetista estaba obsesionado con la evolución, como dices, sería ignorante de nuestra parte asumir lo contrario. Su ADN pudo haber sufrido cambios a estas alturas. Por ejemplo, para haber aguantado vivir tanto tiempo en el espacio, su constitución debió haber sido reforzada. No tengo dudas al respecto."

Rocket apretó sus puños sobre su estación. "¿Qué podemos hacer por ellos, entonces?"

"¿Has hecho un censo?—Oh, gracias." Banner inspeccionó otro holograma mandado por Rocket. "Mmm. Mayormente mamíferos…" Banner murmuró por un rato, leyendo con dedicación los reportes más prioritarios. Rocket no era conocido por su paciencia, pero tuvo que aguantarse. "Veo algunas especies en esta lista que podrían ser mandadas a Nuevo Asgard. Por lo menos ahí, Thor los mantendría protegidos si presentaran características de evolución más avanzada a la esperada."

"De acuerdo." Rocket respiró más fácil, al por fin, escuchar una alternativa. "Hagámoslo. ¿Cuáles especies?"

"Espera, espera." Banner levantó sus manos. "Como dije, tendremos que hacer una revisión médica primero. Muy probablemente, vacunar a algunas de estas especies antes de mandarlas a Nuevo Asgard." Al oír a Rocket gruñir, Banner suavizó su tono. "Sé que suena como mucho trabajo, amigo, pero es trabajo necesario. Lo que queremos es una reinserción exitosa con todos ellos, ¿qué no? Bueno, estos serían los pasos para garantizarlo."

"Pero, ¿qué hacemos mientras? ¿Recuerda la parte donde no sabemos si estirarán la pata si la temperatura no es de su gusto? ¡No somos veterinarios!"

"Ni yo." Bruce le sonrió. "Pero, henos aquí."

Rocket rodó sus ojos.

"Mira, Rocket. Seré honesto. ¿La Tierra? No es como solía ser. Nuestro planeta sigue sufriendo del cambio climático. La gente sigue siendo cruel con los animales cada día. Especias enteras han sido borradas de la existencia por avaricia, interés político, vanidad, tú escoge."

"¿Cuál es tu punto?"

"Mi punto es que tal vez sea más beneficioso para estas pobres criaturas el permanecer con ustedes." El científico frunció su ceño en consideración. "Después de todo, son víctimas. Queremos evitarles más sufrimiento."

-¿Qué sabrías tú de sufrimiento? El pensamiento surgió como un látigo, dejando los bordes de la mente de Rocket adoloridas con el chasquido.

Creyó haber estado listo para exponer todo esto a Banner, pero por un momento, donde Rocket se sintió perder el piso y hundirse en ira, titubeó.

"¿Rocket? ¿Estás bien?"

Dándose cuenta de que había fijado la mirada en un punto de su estación, garras incrustadas en el escritorio, Rocket se obligó a sí mismo a sacudir su cabeza.

Banner no debía ser el punto de su resentimiento, a fin de cuentas. Estaba acudiendo a él por ayuda, no para comparar cual de sus existencias había sido más mísera.

"¿Podríamos…?" Rocket rascó su nunca. "Si Terra apesta. ¿Crees que podríamos explorar planetas parecidos para repartirlos y dejarlos para que se readapten? No estamos en contra de que algunos se queden aquí, pero por ahora, son demasiados, Doble-B. Simplemente no tenemos los recursos para cuidarlos por un tiempo prolongado. Knowhere estaba en reparaciones, desde antes de este rescate."

"Es una buena opción." Banner hizo anotaciones en su libreta. "Aun así, necesitan ser revisados y vacunados. No queremos dejarlos libres en otras civilizaciones que no estén preparados para mutaciones repentinas… Mmm, déjame hablar con Thor. Tengo algunas conexiones en APHIS… O tal vez, la OMSA. Pero, no creo…" El gran nerd apretó el tabique de su nariz por un momento. "Um, suponiendo que la medicina del espacio es más avanzada que nosotras, ¿no conocerías algunos especialistas en la materia que nos podrían echar la mano? Puede que nuestras vacunas no sean compatibles con la de otros planetas."

Rocket alzó su ceja. "Podría investigar."

"Genial. De acuerdo, un punto revisado. Siguiente: hábitats y dietas. Te mandaré algunas ideas para ir adaptando a las especies con necesidades específicas. Tendrás que darme el resto del día, sin embargo. Es una maldita larga lista de especies. Mientras, sigue alimentándolos con componentes neutros de proteína, como dice en tu reporte que han estado haciendo."

"Sí, sí." Algo era algo. Rocket podía trabajar con el pequeño progreso.

"Y voy a necesitar un aventón."

Rocket se contuvo. "¿A dónde rayos?"

"Bueno, me pediste mi ayuda, ¿no?" Banner se reenfocó en Rocket, esbozando una menguante sonrisa. "Esos animales no se evaluarán, ni se vacunarán, solos. A menos que sepas manejar una aguja como profesional."

Por un momento, la gratitud lo dejó mudo.

-Odio las agujas. "De acuerdo, Grandote." Masculló finalmente. Su voz fue ronca ante el nudo en su garganta. "Mándame tus coordenadas. Tengo a alguien con un viaje pendiente a Terra en su itinerario, a decir verdad. Podrían encontrarse en tu ubicación en el camino de regreso."

Aunque Quill no había anunciado cuando llevaría a cabo la visita a su abuelo, Rocket ya había notado su vieja mochila, circulando de un punto a otro en su apartamento.

Al husmear—¿por qué dejaba sus artículos personales regados por doquier si ya conocía a Rocket?—el mapache había encontrado un cambio limpio de ropa, artículos de supervivencia básica, barras de proteína y demás. Así como también, las pocas fotos que Peter había conservado de su madre, guardadas en el bolsillo interior de la mochila.

Peter estaba preparándose.

Sólo era cuestión de determinar el cuándo. Quizás, únicamente ocupaba un último empujón.

-Bueno, estoy por dártelo, Honey-Bunches.

"Genial. Ahí van. Por favor, revisar el asunto de las vacunas—Ups, estoy recibiendo otra llamada. Tengo que irme. ¿Te parece reconectarnos en 24hrs terrícolas para revisar el progreso?"

"Cuenta con ello."

Banner cortó la llamada. Rocket fue dejado en silencio en su estación.

"D'ast." En la privacidad del taller, fue fácil dejar caer su cara sobre sus garras.

Por un momento, Rocket fue tentado con tomar el Benatar y volver hacia el cuadrante donde los restos de Arête deberían todavía estar flotando en el espacio. Tal vez, obtendría algún tipo de satisfacción, al estallar aquellos restos hasta reducirlos hasta el mínimo átomo.

Aunque, siendo honestos, ¿de qué flark les iba a ayudar?

Rocket abrió una ventana en su computadora. Buscó por noticias de OrgoCorp en la red.

Actualmente el escándalo de los experimentos del Alto Evolucionador eran noticias por el Sistema Estelar Keystone, donde se tenía jurisdicción de la compañía. Rocket abrió un par de artículos de la holo-red, escaneando los títulos. Las autoridades habían tomado control de las instalaciones de OrgoCorp para buscar evidencia incriminatoria de las alegaciones compartidas por los Guardianes de la Galaxia. Hasta ahora, los artículos señalaron que las investigaciones pertinentes se estaban llevando a cabo. Nada más.

Rocket gruñó entre colmillos. "Idiotas. No pueden encontrar ni su propio trasero y los tienes pegados a sus cuerpos."

Ni hablar.

A veces, uno tenía que hacer las cosas, si querías que se hicieran bien.

Rocket encendió su comm. "Oye, Nebs. ¿Estás despierta?"

"Ahora lo estoy."

Rocket volvió a leer los encabezados sensacionalistas. Fotos de los restos de los Laboratorios Arête, de las detenciones de los trabajadores de OrgoCorp y del rostro de Herbert Edgar Wyndham, CEO perdido en la destrucción, estuvieron emplastados en cada ventana.

"Tengo un gran favor que pedir, antes de que te marches."

Nebula suspiró. "Nómbralo."

"Quiero que hackees la base de datos de OrgoCorp antes que lo hagan las patéticas autoridades. Crea una copia de todos sus récords en uno de nuestros servidores privados. Necesitamos toda la información posible sobre la condición de salud de los refugiados. La red de OrgoCorp debe tener conectada con la de Arête, es sólo cuestión de saber derrumbar sus firewalls. Y tengo completa fe en tus habilidades."

"Elogios, elogios." Nebula musitó. "Tomará tiempo. La base de datos que visitamos era enorme, Rocket. Tu expediente fue uno, en un billón."

Rocket suspiró. "Toma todo el tiempo que necesites."

No había mucho que hacer después de asignar la misión. Rocket salió del taller, evadiendo el camino más concurrido de la ciudad. La gente se estaba levantando, pero no estaba en humor de socializar. Sentía que se asfixiaría si era interceptado por algunos de los niños-peces: otras víctimas del mismo monstruo que le acosaba.

Considerando lo que acababa de sacudir en su mente, Rocket quiso regresar al último lugar en el que se había sentido seguro.

El apartamento de Quill estaba oscuro, al regresar. Rocket divisó su figura, ahora boca abierta, y con el torso descubierto. Su colguije resplandeció con la poca luz que se colaba por la pobre excusa de cortina que Peter había colgado en la ventana, para tener algo de privacidad.

Rocket no pudo explicarlo.

La necesidad.

Saltó a la cama desde el lado inferior, sigiloso en esta ocasión. Quiso observar a Peter dormir, esta vez. Quiso recordarse de que era real, no un pigmento de su imaginación.

Peter estaba aquí.

Y era, tan endemoniadamente, precioso.

Rocket masculló un sonido incrédulo.

Había reprimido sus sentimientos por tanto tiempo, que aceptar que Peter le correspondía permanecía un reto. Aun con todo lo que habían experimentado juntos hasta ahora, Rocket despertaba cada mañana con la sensación que no duraría, que Peter se hartaría de él.

-Pero, quiero que dure. Rocket renegó para sí. -Lo quiero para mí. Es lo único que alguna vez he deseado para mí, en tanto maldito tiempo.

Peter suspiró entre sueños, meneando su rostro en dirección de su espectador. La mano, descansando sobre su propio pectoral, acarició la piel debajo, muy cerca de su pezón. El movimiento fue natural, un gesto que no debería secar la garganta de Rocket por su incomprendido erotismo. No debería afectarle.

Pero, lo hizo.

Primero olfateó la piel, apenas haciendo contacto.

"¿Mm?"

Rocket restregó su hocico en el pecho desnudo. Otro sonido escapó de Quill con el contacto. Eso sólo le dio impulso para continuar la exploración. Para seguir con lo que había quedado pendiente.

La aureola morena del lado derecho rozó con su hocico. Rocket la lamió. Recordó la primera vez que había visto a Peter estimularse a sí mismo en aquella cabaña. Su sangre hirvió con el eco del pasado.

"Oh…" Peter entrelazó sus dedos en el pelaje de Rocket, comenzando a despertar. Gimió a lo bajo, presa de otra lamida. "¿Rocket?"

Rocket no respondió. Jugó con la punta, sintiéndola endurecer. Una de sus garras acarició el abdomen del humie, jalándose ligeramente de los vellos rubios. Peter no aplicó fuerza al guiar su cabeza por su pecho, meramente pareció querer disfrutar la conexión; el poder acariciarlo. Cuando Rocket volvió a delinear el pezón rosado con su lengua, un chillido se unió a la colección de sonidos.

Enredadas en las sábanas, las piernas extendidas de Peter se retorcieron, presas de la estimulación. Rocket siseó entre colmillos. Porque esta respuesta—escuchar a Peter de estar forma, era algo que no dejaba de asombrarle.

Del otro lado del pecho de su amante, su garra todavía enguantada era acogida por Peter, guiándolo a estimular su pezón opuesto. Rocket estaba aprendiendo lo que le agradaba; un ligero roce de sus uñas en la delicada areola, picoteos de la punta mientras se endurecía. Peter aprobó de cada lección aprendida, dejándolo jugar a su antojo por unos momentos.

"Dios, Rocket." Vino de la cabecera. "Qué manera de despertarme."

Rocket lamió el otro pectoral, restregando su hocico por la piel en el proceso.

Peter volvió a gemir—la señal que Rocket necesitó para concentrarse en el presente. Decidió justo en ese momento olvidar el dolor de cabeza que explorar la holo-red había causado.

Dejó el pezón sobrestimulado para escalar el cuerpo de Quill. Los dedos encajados en su pelaje se apretaron, al darse cuenta de sus intenciones de besarlo.

D'ast. Rocket gruñó al frotar sus rostros juntos. ¿Apenas tres dias lejos de Knowhere y había desesperado por sentir esto? Peter produjo un sonido delicado en retorno.

"¿Me echó de menos, Capitán?" Quill provocó sin vergüenza alguna, en medio del beso esquimal.

"Algo así." El chillido le resultó inconcebible hasta por él. No lo puso contener, sin embargo. Ni los sonidos, ni los movimientos involuntarios de sus caderas, al ondularlas contra el cuerpo ajeno. La fricción creada por el uniforme fue fenomenal. "Pete."

"Te tengo, cariño." Peter tomó más control, entonces. Sujetó el rostro de Rocket para alienarlos a un beso real. Jadeante, Rocket abrió su hocico automáticamente. El contacto de sus lenguas fue húmedo y algo brusco. Perfecto.

Algo que Rocket nunca hubiera pensado—intercalar y acariciar apéndices bucales el uno con el otro—ahora se estaba convirtiendo en una de las actividades que le erizaban los vellos de su pelaje y le dejaban los pulmones extendiéndose con aliento caliente. Peter sabía cómo demostrarle que algo que había Rocket había creído primitivo, podía ser erótico hasta para un fenómeno como él.

Rocket, después de un lapso indefinido, rompió el beso. Por más que Peter fuera un amante de los riesgos, Rocket tenía que ser cuidadoso de no lastimarlo con sus colmillos. Comenzó a jalonear del botón frontal del uniforme. Después de escabullirse al apartamento de Quill, solo se había molestado con remover sus botas.

"No, no te lo quites."

Rocket se congeló.

Quill sonrió en la semioscuridad, labios juegos por la saliva. Removió la garra de Rocket de su pecho.

Luego, lo tumbó hacia la cama de un empujón. Rocket cayó de espaldas.

El primer instinto de Rocket fue defensivo. "¿Qué diablos, Pete?"

"Quédese ahí, Cap." Sin dejar de sonreír, Peter se sentó en el borde de la cama. Encendió la lámpara de la recámara para buscar por su cajón adjunto. Lo que haya encontrado lo mantuvo escondido, inclusive después de retirarse sus calzoncillos de dormir. Al volver a la cama, Peter se colocó encima de Rocket en cuatro, completamente desnudo. "Scut, eres tan sexy."

"Lo dice el que está en su traje de recién nacido." Rocket desvió su mirada hacia las piernas largas y velludas. A las pecas, esparcidas por doquier. Al miembro despierto, e interesado, colgando entre las piernas del terrano. "Dudo que haya comparación justa, aquí."

"Halagador." Quill compartió lo que había encontrado. Tras examinar las etiquetas Rocket reconoció el lubricante y una tira de preservativos.

"¿Para qué los ocupamos? ¿Para hacer globitos?" Rocket rio para sí, tomando uno de los paquetes para inspeccionarlo. No habían tenido sexo más que un par de ocasiones desde que habían vuelto de HAVASU, mayormente experimentando con sus manos y la boca de Peter. Habían tenido mucho trabajo esperándolos a su regreso a la vida cotidiana de Knowhere.

"No quiero ensuciar el inmaculado uniforme de nuestro Capitán." Peter arrancó un empaque de la tira de aluminio. Gesticuló hacia los pantalones Rocket. "Saca a mi mejor amigo de ahí, ansío saludarlo."

"Eres tan raro." Rocket bajó el zipper. Su erección no era tan predominante como la de Quill. Todavía faltaba estimulación.

Sin más, Quill insertó su mano en sus pantalones y frotó energéticamente.

"Mierda. ¡Pete, con cuidado!" Fue el turno de Rocket de apoderarse de la muñeca del humano con el sobresalto. Su cuerpo fue cubierto en fuego con la inyección de adrenalina y placer.

"Déjame sentirte, Rock—Oh, ahí está." Peter jadeó. "Bienvenido a la fiesta."

"Y la fiesta estará por acabar, si no te detienes…" Rocket sintió incomodad con la admisión que su cuerpo no estaba demostrando mucho autocontrol que dijeran. "Espera, cálmate, Quill—No quiero. Todavía no."

"Lo siento, lo siento." Quill comprendió. Masajeó su erección con gentileza para extraerla de su ropa interior y sus pantalones. "¿Apuesto que estuviste fantaseando conmigo todo el camino de regreso?"

Rocket se volvió a congelar. ¿Leía mentes, este idiota?

Una risa se coló por la atmósfera. "Ahora sí, estoy muy halago."

"¡Eres una maldita distracción, es lo que eres!" Rocket dejó sus garras caer. Divisó los ojos claros de su novio entre las sombras. Quill se había agazapado para masajear la pierna de Rocket con su mano libre, aun con el uniforme puesto.

"Oh, dios mío. Está sucediendo. El Despertar Sexual de Rocket Raccoon." Quill hizo bailar sus cejas rubias, como si la repentina libido que Rocket ahora tenía que aguantar, fuera lo más gracioso que había escuchado en mucho tiempo. El maldito hijo de puta.

"Te detesto."

Quill amenguó su humor. "No por mucho tiempo." Colocó el preservativo en la erección de Rocket con masajes ligeros, permaneciendo en la base para cortar la circulación. Cuando su boca descendió, el cerebro de Rocket ya estaba de viaje.

D'ast. Esa boca.

Quill descendió en su miembro en picada dos impresionantes succiones. Sin dejar a Rocket recuperarse del shock, se apartó de la erección para susurrar. "Cariño, vamos, úsame." Las manos de Quill se colaron por sus glúteos para insistir. Rocket se sujetó la cama, encajando sus uñas…

Sonidos húmedos invadieron apartamento, desde el momento que Rocket incursionó en meneos de sus caderas, embistiendo directo a aquella hoguera. No reaccionó de la forma que Quill le imploró, sin embargo. Sus movimientos no se soltaron en rienda libre, puesto que Rocket fue frenado por algo en su interior.

"Pete." Rocket se reincorporó sobre la cama, buscando por sostener la cabeza de su amante. Enroscó su cuerpo sobre el del humano, posesivo. Siseó entre colmillos, caderas pistoleando lentamente. Peter relajó su garganta. Dentro de poco, saliva empezó a correrse por el preservativo.

Fue—Rocket no encontró una descripción. Apenas procesó el goce carnal, la demanda de su cuerpo de descargar la tensión que guardaba dentro. Quill no dejó de gemir. Siguió tratando de incitar el trasero de su novio para que este tomara control, pero Rocket le ignoró. Apretó sus garras alrededor de los rizos cobrizos, en su lugar. Quiso satisfacer a Pete de otras maneras. Seguir guiando su cabeza por su miembro en un ritmo que les permitiera saborear el maldito momento.

Y la vista, por un scut.

El trasero pálido del terrano era un monumento del que Rocket no pudo apartar su vista. Curvilíneo y ancho, masculino y al mismo tiempo—maleable, suave. Algo que Rocket quería, de cierta manera, arruinar. Marcar.

"Pete, espera." Rocket siseó, al sentir las manos de Quill seguir levantando su trasero para otorgarle control.

Finalmente, Peter apartó su boca. Jadeos se multiplicaron. Quill limpió saliva de su rostro. "Rock, ¿confías en mí?"

"Depende. ¿Te gusta hacer preguntas tontas?"

Peter se deslizó por su cuerpo. Lo capturó en un beso que fue de todo menos idílico, y más como una fuerza gravitacional haciendo sus rostros colisionar. "Entonces, confía en mí ahora mismo." Quill masculló entre lengüetazos y giros vertiginosos. "Puedes usarme."

Rocket separó sus bocas de golpe. "¡No!"

"No de una forma mala." Peter acarició su rostro para apaciguarlo.

Rocket desvió sus ojos. No había mucho espacio al cual escapar. El cuerpo de Quill lo rodeaba con su inmensidad. "No me pidas que te lastime."

"Rock, no." Peter susurró. "No me refiero a ese tipo de… sexo. Oye, mírame."

Para Rocket ya era tarde para intentar comprender el punto de vista de Quill. Estaba atascado en el pasado, en la sangre y los restos de piel del Alto Evolucionador colgando de sus garras. Porque su cerebro decidió insertarlo justo ahora.

"¿Por qué querrías que perdiera control? ¿Ves estas manos?" Rocket alzó sus garras en cuestión. "Podrían deformarte en un maldito instante. Conoces de lo que soy capaz, Peter."

Quill contempló las garras. Luego, al mismo Rocket.

"Lo siento. Pensé que te gustaba." Sonó honesto en su remordimiento. Cubrió las garras con sus propias manos.

" me ha agradado," Rocket tragó saliva, recordando HAVASU. "Perder un poco de control, yo… yo puedo manejarlo en un día bueno…" Todo ha sido nuevo aquel día, y los estímulos habían sido agradables. Quill se había encargado de hacerlo sentir a salvo en un lugar remoto donde olvidarse de la porquería de su pasado, había sido simple. No obstante, hoy estaban en Knowhere y el pasado seguía delineándose con el presente. "Pero, no hoy, ¿de acuerdo? Tuve que… revivir malos recuerdos después de hablar con Banner. No quiero… esa mierda traspasándose a lo que tú y yo hacemos."

"Suena justo." Peter colocó las garras de Rocket contra su rostro en un gesto que Rocket nunca había recibido de otra forma de vida más que Lylla. Siguió creándole marometas en sus tripas. "Y lo siento. Quiero hacerte sentir bien, eso es todo lo que quiero, lo juro."

Quill era tan transparente.

La confesión se escapó de su garganta, porque la forzó. "Eres como una estúpida canción reproduciéndose, sin freno, en mi cabeza. No te puedo silenciar."

No pudo descifrar la expresión brotando en las facciones de Pete, al oírlo. Lo volvió a besar. Gentil, esta vez. "Dime lo que quieres, entonces." No soltó sus manos entrelazadas, su nariz frotando con la trompa de Rocket. "¿En qué pensabas camino aquí, baby?"

"Ya te lo dije." Rocket raspó de su garganta, apenas audible. "En ti."

Un resoplido de humor salió de Quill. "Lo sé. ¿Pero, qué más?"

"En tocarte." Rocket tragó saliva. Fue tentativo en su siguiente respuesta. "En tu boca."

"¿Oh sí?" Peter movió una garra para besarla. "¿La quieres de vuelta?"

Rocket se estremeció. "Sí. Pero sin lastimarte." La plegaria nítida le sorprendió; aunque la sangre bombeando de vuelta a su cuerpo, lo dejó asertivo de su deseo.

"No me lastimas, cariño. Todo lo que haces, me vola la cabeza." El hombre bajó la garra hacia su propio regazo. El miembro de Quill se sintió caliente bajo sus dígitos al ser guiado a su punto de origen. Peter rumió en aprobación ante la garra de Rocket comenzado a tocarlo. "¿Ves? Demonios, me encanta todo lo que me haces."

Rocket masajeó la hinchada columna, caliente con la sangre volviendo a bajar. El miembro del terrano era liso, diferente a la textura de su propio pene. Las venas fueron palpables, vibrando bajos los dígitos analíticos de Rocket. Peter embistió, buscando por más estimulación al mismo tiempo que un sonido placentero se tejió en la alcoba. La base estaba cubierta en rojizos vellos púbicos. Rocket jaló de ellos para hacerlo maldecir.

A comparación con el terrano, a Rocket no le gustaba parlotear demás sobre lo que le gustaría hacer. Simplemente lo hacía.

"Flark."

El sabor fue distinto también, tras agazaparte al nivel del regazo humano. El sabor fue más salado al suyo, las pocas ocasiones que se había estimulado a solas. Rocket lamió de la base a la punta y luego en dirección opuesta, mientras Peter se sostuvo, a como pudo, con la cama y parcialmente de Rocket.

Rosada e brillante con líquido natural, Rocket contempló la erección tras saborearle. "¿Te he dicho que el rosa es mi color preferido?"

"Uuuh, ¿no?"

"Lo es." Y Rocket experimentó a lamer la cabeza en forma de hongo, dilatada frente a él. "Y cosas rosadas… bonitas y brillosas… son de mis favoritas." Curioso, sobó los testículos, sintiéndolos reaccionar. Si no tuviera aprehensión en lastimar a Peter con sus colmillos, los saborearía por entero. Se limitó a ofrecer lamitidas por el saco, buscando aquella esencia única de Quill.

La encontró, multiplicada. Por el área más allá de su saco. Rocket husmeó con su garra, por el perineo hasta atravesar del otro lado, y por fin, obtener el placer de aruñar un glúteo humano con la punta de sus uñas.

Peter volvió a embestir contra su rostro. "¡Oh, Rock!"

Con un gruñido, Rocket le soltó de golpe. "Quiero verte en tus rodillas."

"Dios." Peter casi terminó en el piso con su entusiasmo en obedecer. Se deslizó hasta el borde del a cama, gesticulando para que Rocket lo siguiera. Una vez que sus cortas piernas estuvieran extendidas sobre los hombros del terrano, Quill lamió la longitud de su miembro en una forma mucho más provocativa de la que Rocket había sido capaz.

"Quita esa cosa." Rocket renegó hacia el preservativo. "No se siente igual."

"Todavía no. Confía en mí." Peter masculló desde su regazo. Al instante Rocket volvió a perderse en la niebla roja que Peter producía sobre sus sentidos.

Masajeando de la base hasta la punta, la voz de Peter se volvió a cruzar por el ambiente, ahora adoptando un tono emocionado. "Oye, ¿podríamos tener un poco de juego de roles, al menos?" Cuando Rocket conectó sus miradas, el hombre le guiñó el ojo. "Es divertido, lo juro."

Rocket parpadeó.

Su cerebro buscó por sinapsis.

Juego de rol. Rocket sabía a qué se refería. Había visto holo-porno para darse una idea. Miedo a hacer el ridículo, fue su primera reacción. Luego, Rocket se forzó a tranquilizarse. Se recordó que Peter no había sido nada más que abierto y honesto, hasta ahora.

Aclaró su garganta.

"¿Así que deseas servir a tu Capitán?"

El cambio fue rápido. Quill se solidificó bajo sus piernas por un momento. "…Sí, por favor."

Rocket ladeó su regazo. La punta de su erección se restregó contra la mejilla de su amante. "Anda. Muéstrame lo que tienes, Star-Lord."

Peter recibió el permiso como una bendición. Cerró sus ojos con un sonido vulnerable.

Servirle, fue exactamente lo que Peter hizo.

Rocket no se sintió listo—hasta ahora, le seguía tomando de asalto lo que Peter podía hacerle sentir.

Su lengua colgó de su hocico al jadear, presa de la candencia que Peter estableció. Arriba, abajo. Presión. Besos. Sonidos. Peter le ofreció todo. Movilizó su cabeza en muestra obscena, succionando a Rocket de raíz. Chasquidos agudos escaparon de Rocket, más que gemidos. Sus propias patas descubiertas se encajaron en los omóplatos que le sostenían, oprimiendo en instinto, mientras su cola se batía de un lado a otro.

En un punto, Peter despegó sus labios, rojos e hinchados. Sus dedos siguieron tocándolo, aunque sin aplicar la presión que Rocket urgentemente necesitaba. "¿Está cerca, Capitán?"

De vuelta a las preguntas estúpidas. Rocket balbuceó lo que esperaba fuera una afirmación. Peter se levantó del piso entonces, dándose la vuelta. Rocket sintió sus ojos casi salirse de órbita al comprender los planes del terrano.

Aquel trasero, que torturaba a Rocket con su mera existencia, se plantó sobre su regazo, frotando sobre la erección.

"¡D'asting estrellas!" Rocket sintió ganas de jalar sus propios cabellos en desesperación innata.

Fue demasiado. Sintió que fue demasiado.

Peter no se frenó. Estaba gimiendo, apoyándose en el colchón mientras siguió pasando sus glúteos por la longitud. Considerando la diferencia de tamaños, fue casi grotesco como las nalgas de su novio se tragaron visualmente la erección de Rocket entre deslizamientos. Rocket, entonces, fue conquistado por aquel negro hoyo en su interior, regido por la primitividad que apenas dejaba emerger, y embistió contra el monumental cuerpo.

D'asting hijo de puta—

"Pete," Rocket siseó en precipitación, "Voy a—¡flark!"

"Mmm, quítese el condón." Peter rumió desde las alturas, rebotando, ahora que había armado un ritmo. La cama no dejó de temblar. "No ensucie su sexy uniforme y véngase sobre mí, por favor… Estoy aquí para servirle, Cap."

Rocket rompió el preservativo con la poca coordinación de sus garras proveyó, gruñendo. Se sujetó de las caderas de Quill y se redireccionó a embestir libremente entre el medio de sus piernas, perdiéndose en la inmensidad.

El orgasmo fue casi doloroso.

Abrazándose a la espalda de Peter, Rocket gruñó, gruñó, gruñó.

Fue involuntario, el querer fundirse a él, mientras su eyaculación se disparó.

Quill, quién había dejado de moverse, delató lo que su propia mano embarrada con lubricación estaba haciendo del lado opuesto. Los sonidos húmedos fueron obvios.

"Oh, baby, Rocky, baby—¡OH!"

Rocket se sostuvo con más recelo, todavía rotando sus caderas. Lamió la piel pecosa, frotando sus feromonas para marcar lo que era suyo, con un demonio. Cuando Quill estuvo inmerso en su clímax, su alarido fue una alarma de incendio por el lugar.

Siempre era tan escandaloso—Rocket siseó en reprimenda instintiva, queriendo todo esto solo para él. No quería que nadie más escuchara a Peter desfallecerse de esta manera.

Pete no tenía permiso de hacer esto con nadie más, nunca más.

"Dios mío." El peso de Quill recayó sobre Rocket por un momento, mientras su cerebro se reinició. Rocket no tuvo problema. Era resistente. "Dios mío…" Al darse cuenta de estar sobre Rocket, se quiso mover. "L-Lo siento, ¿te estoy aplastando?"

Rocket apretó su abrazo y volvió a sisear en advertencia. "No."

Quill cesó de moverse.

Guardaron silencio por un lapso, sólo sus jadeos marcando el aterrizaje de vuelta al mundo real.

"Su nombre era Lylla."

Hasta Rocket no pudo creerlo. Que esa, fuera su voz.

Quill torció su cabeza para intentar verlo. "¿Rock?"

"Y también Teefs y Floor." Rocket se escondió en la espalda de Peter. En su olor. "Eran mis amigos."

"Oh." Al no tener éxito en verlo, Peter acarició sus piernas. Rocket estaba aprendiendo que, durante el sexo, Quill era extremadamente táctil. Era como un lenguaje para él. "Suenan adorables."

La calidez en su voz rompió el último de los limites dentro de Rocket. "Él los mato. Enfrente de mí. Así fue como el bastardo perdió su rostro."

Peter aspiró de golpe. Sus manos nos dejaron de sobarle. Cuando llegó a sus patas, acarició los apéndices con delicadeza. Los dedos de Rocket se enroscaron, sensibles.

"Sólo puedo contártelo a ti, Pete." Rocket murmuró. "No quiero que nadie más lo sepa. Sentirán lástima por mí."

"Rock…" Sin más, Peter se soltó, ignorando las advertencias. Lo próximo que Rocket sintió fue ser abrazado. "Oh, si tuvieras idea de lo que vemos en ti."

"Sólo tú." Rocket bramó, albergándose en el pecho humano. Fue déja vú de aquel abrazo, que había dado comienzo a todo. "Sólo tú."

"Está bien." Peter besó la parte superior de su cabeza. "Lo que tú quieras." Los brazos de Quill acariciaron su cuerpo. Pero, entonces pareció recordar que seguía vestido. "¿Me dejas…?"

En silencio, Rocket extendió sus brazos. Peter desabrochó el pecho del uniforme y lo liberó de sus brazos. Luego le susurró "Acuéstate," y Rocket obedeció, extrañamente sintiéndose flotar fuera de su cuerpo. Se deslizó hasta llegar a su lugar en la cama, siendo alcanzado por Peter.

Sus pantalones fueron los siguientes. Peter lo desnudó lentamente, sin dejar de acariciar su pelaje conforme Rocket quedo al descubierto. Cuando los pantalones fueron doblados y colocados junto a la chaqueta al pie de la cama, Peter le sonrió, soberbio, al recorrerlo con su mirada.

Rocket respiró hondo. Al soltar el suspiro, su corazón pareció quererse dar por vencido otra vez. "Todavía no sé qué encuentras tan fascinante."

Un mohín emocional conflictuó las facciones de Quill. Las manos del terrano masajearon sus patas de nuevo, luego sus piernas. Después, subieron a su estómago, a sus flancos, a su pecho…

Rocket se estremeció al ver a Peter descender. Cuando sus labios hicieron contacto con el implante de su clavícula, emociones siguieron diluyéndose de Rocket. Otro beso fue plantado en la clavícula opuesta. Luego, Peter pausó, luciendo titubeante.

Rocket sujetó su rostro para levantarlo. Ambos se contemplaron. Peter siguió sin hablar, pero Rocket supo leer la pregunta en su rostro. Le aterró, procesar lo que Peter quería hacer.

Le aterró más, sin embargo, no averiguar que le depararía en lo desconocido. Estaba harto de huir, en más de una forma.

Eran como dos piezas de un rompecabezas, Pete y él, fijándose a fuerzas, a pesar de todas las diferencias.

Rocket, deliberadamente rotó su cuerpo, quedando boca abajo.

Sabía lo que seguiría.

Aun así, sollozó, cuando besos bañaron su espalda.

Sus garras torcieron en las cobijas.

Peter fue Peter.

Gentil.

Considerado, pausando en intervalos, hasta que Rocket ondulara sus espaldas en señal de Sigue.

Sentir excitación fue distinto en esta ocasión. Nació muy lentamente, como un pensamiento secundario. Cuando Peter lo capturó en su mano, las caricias fueron a juego con los besos acariciando sus cicatrices.

Rodeado, Rocket cerró sus ojos.

Agazapado sobre la cama, rasgando la sábana, dejó la presa correr libre, torrentes salpicándose junto con los recuerdos y los ecos, de lo que ya no quiso estar cargando por su cuenta.

Fue algo bueno, entonces, que Peter había aprendido a nadar.


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Fin de Parte ix.

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NdA:

A veces, me hago llorar a mí misma.

Porque, así, es como le haces el amor a Rocket Raccoon. Te amo, Peter Fucking Quill.

De nuevo: Muchas gracias a todos aquellos que han dejado sus lindos comentarios. ¡Espero este capítulo les haya gustado! Y DENUEVO, PERDÓN POR LA LAAAARGA ESPERA.

Próximo capitulo: Quill por fin se arma de valor para visitar a su abuelo, pero no sin antes sufrir algunas despedidas. Además, más Bruce Banner. Porque amo a Bruce Banner 3.

Extra: flark, d'ast, scut—todas son maldiciones provenientes de los comics de Marvel usadas por especies alienígenas. Rocket hasta usa d'ast en las películas.