Los Vengadores y Harry Potter no me pertenecen. Escrito sin fines de Lucro.
Resumen:Phil Coulson terminó su relación con Clint Barton sin muchas explicaciones más que no podían seguir de esa forma y que debían seguir cada quien sus caminos. Clint no se lo toma bien.
Lillium: Escucha a tu corazón
Prologo
—Tasha si eres tú, vete. No quiero hablar con nadie —Barton dijo a quién sea que se atrevió a ingresar a su apartamento.
—No soy la Srta. Romanoff —Aseguró una voz de mujer con un fuerte acento inglés.
Clint ni siquiera pudo mirarla, estaba tan ebrio, se suponía que simplemente tenia que empacar sus cosas e irse del lugar, Phil… Coulson lo había hecho primero, alegando que era mejor no encontrarse cuando apenas habían terminado su relación, se estaban dando tiempo y espacio, como si algo mas podría salir de esa relación. No había nada más que dar ni nada más que esperar. Era simple, Phil ya no lo quería.
—¿Q-quien eres? —Le dolía la cabeza, no quería saber nada en absoluto de hablar con quién sea que decidió que era buena idea venir a este apartamento, quizás era la nueva inquilina, se suponía que Clint tenía una semana más para desocupar el departamento.
—Lillian. Ese es mi nombre —Escuchó la suave voz de la mujer.
A Clint en ningún momento se le ocurrió preguntar como sabia la desconocida que el apellido de Tasha era Romanoff. No tuvo mucho que pensar o decir, se encontraba tan en conflicto con si mismo que no podía ni quería detenerse a pensar en absoluto. Intentó pararse, no lo consiguió, estaba demasiado borracho. Termino cayéndose con cada intento que hizo.
—Solo debo… conseguir mis… cosas y… así poder irme de aquí… —odiaba que su voz se escuchara tan frágil y entrecortada, él lo odiaba.
—No hay prisa, puedes quedarte el tiempo que quieras. Déjame ayudarte —Ella se acercó y entonces pudo pararse.
Al parecer ella no sabía que era peligroso, ella desconocía lo que había hecho, lo que casi había causado… Esto podría ser ciertamente bueno en este momento. Podía fingir que no era otra cosa que un lamentable hombre borracho con muchos problemas, podía ser muy parecido a su padre. El mero pensamiento lo hizo sentir enfermo. Estaba afirmado a ella y patéticamente se puso a llorar como un lamentable niño sin un lugar o una persona a quien ir. Se sentía tan solo y culpable, vacío y lleno de remordimientos que simplemente no podía seguir de este modo. Simplemente se quedó dormido. No quería pensar más.
