Draco Malfoy y el misterio de la lagrima de la sirena.

Interludio tercer año Harry.

Las vacaciones antes de su tercer año fueron, como siempre, un desastre con la familia que tenía; no fue tan difícil de creer el escaparse en la mejor oportunidad. El único inconveniente es que nadie firmo su permiso de Hosgmeade, lo cual, si lo piensa durmiendo en el callejón Diagon, es algo negativo; pero Harry no se siente realmente culpable de que la tía Marge saliera volando. Claro que estuvo ese momento de pánico donde pensó un instante que sería enviado a prisión, pero una parte de él también piensa que era totalmente merecido; lo que daría por ser un adulto y poder abandonar esa casa.

Tenía una fuerte defensa ante cualquier policía, ¿auror?, y si conocieran a su tía le darían una vía libre si fueran un poco inteligentes.

Odia a sus tíos, todo lo que ellos significan en su vida, ya había pasado mucho desde que fue un niño que pensó que de alguna manera ellos lo amarían algún día; Los Dursley no lo iban amar ni ahora ni nunca, lo aprendió rápido, o tan rápido como un niño que vivió la mayor parte de su vida debajo de unas escaleras.

Dejo de preguntarse qué hizo mal.

Dejo de pensar que algún día su tía lo trataría como un ser humano normal.

No te aman, no te van amar nunca y no mereces que te amen.

Era su forma de protegerse.

Eso fue lo que pensó por tanto tiempo, antes de entrar a Hogwarts, antes de encontrar personas que parecían amarlo y tratarlo como algo precioso; y no importa que una parte de su mente aun dude sobre si merece amor, lo que sabe es que no merece un trato inhumano. Había visto como incluso niños que se comportaban mal, no eran tratados de forma inhumana por los profesores (Snape era una excepción…y Fitch también) y aunque no confiaba mucho en los adultos, nadie parecía querer su mal activamente.

No falta el loco de tanda que quiere asesinarlo en ocasiones.

Por otro lado hay personas como Ron y Hermione que lo trataban con tanto cariño, que Harry a veces se despertó en la noche pensando que iban a terminar odiándolo algún día, pero no lo hicieron.

Los Dursley estaban mal, ellos mintieron sobre sus padres, ellos lo trataron mal, Harry no merecía eso.

No tenía idea que haría luego de Hogwarts, solo que se iría lejos de los Dursley.

Ahora tenía amigos.

La vida no sería tan mala como imagino, la vida no es mala; si quitas de largo que los últimos dos años en sus años escolares siempre parecía al borde de la muerte.

Todo lo demás parecía bastante bien.

Pero a pesar de su vida cercana a la muerte, estos dos años habían sido lo mejor en su vida, todo era tan emocionante y nuevo, Harry estaba encantado con la magia y no se imaginaba un mundo sin ella ahora. No porque facilitara de alguna forma la vida, Harry podría sobrevivir solo por su cuenta, pero la magia hizo parecer todos esos cuentos de hadas de alguna forma tan reales.

Incluso…Harry gimoteo mientras enterraba el rostro en la almohada de su habitación alquilada, realmente tenía problemas, las bromas de Hermione y Ron de que no podía dejar de pensar en Draco al menos por media hora eran tan dolorosamente ciertas que dolía.

Había tenido un largo viaje de aceptación (2 años en realidad), pero era ridículo intentar negar algo a estas alturas.

Draco Malfoy era un estudiante de su generación en la casa Ravenclaw, era un niño rubio de ojos grises, que desde primer año había captado la atención de Harry; por ignorarlo y alejarse de él, pero que no se diga que Harry no le gustan las cosas fáciles. Luego de dos años de poca interacción y cierto intento de rivalidad que fracaso de su parte, el luchar contra un basilisco el año pasado parece haberlos dejado como una especie de amigos.

¿Casi amigos?

Dumbledore no le dejo quedarse a su lado hasta que despertara, fue frustrante.

Aparte de una carta sobre su estado de salud, no había obtenido más información y eso hizo que Harry dudara sobre si eran amigos; tal vez fue el calor del momento y no puede culparlo por haber aceptado ante la situación. Aun recordaba la mano del niño entre la suya, con una mirada que intentaba animarlo, de que no estaba solo y que estaría a su lado para ayudarlo, aunque no era su deber.

Draco no lo abandono, se quedó a su lado y fue probablemente la mejor ayuda durante la batalla.

Odiaba sentirse inseguro, pero no quería arruinar nada.

No debía presionarlo.

A final del año pasado descubrió que puede que tuviera sentimientos por Draco, puede que fuera un niño, pero eso no significaba que luego de dos años de constante… ¿seguimiento? (Ron llamaría acoso constante), no pudiera entender que algo estaba mal con él. En todos sus años de escuela primaria, nunca había sentido eso por nadie, había visto a otras niñas bonitas y que lo hicieron algo torpe; pero Draco era diferente, en todo sentido. La forma en que ríe, la forma en que habla, la manera que parece siempre corriendo sus propias aventuras o como salta sobre sus amigos.

Su mirada siempre lo buscaba, cada que veía un cabello platinado su cuello se movía contra su voluntad y era feliz.

Como, raramente feliz.

Harry era feliz con sus amigos y en Hogwarts, pero de alguna forma todo parecía un poco ajeno cuando Draco aparecía en su entorno y todo se limitaba a él.

Cada que el niño tenía una sonrisa torcida en su rostro, el propio Harry lo imitaba, cada que este hacia alguna nueva expresión, Harry intentaba memorizarla; no era experto en romance, sabe que su familia era un mal ejemplo para estas cosas y que estaba por detrás de muchas interacciones sociales. Si no fuera por Hermione o Ron, probablemente hubiera pasado los siguientes años intentando descubrir que era, porque Draco era un niño y no es lo normal; no es que fuera nada malo.

Los Dursley lo criaron para pensar que eso estaba mal.

Pero todo en los Dursley estaba mal.

Que le gustara un niño no era malo, no importa que hubiera tomado los últimos meses para aceptar que tal vez tenía un crush masivo por Draco o algo mucho más serio. Harry no pensaba en romance, no debería, es solo un niño, nunca le intereso nada de esto; no tenía nada que ver con su primo diciéndole todo el tiempo que era un perdedor y como nadie podría amarlo, o como todos sus conocidos de su edad lo ignoraban por el miedo de su primo.

Estar interesado en Draco era, una locura.

Draco era para empezar un sangre pura, el mejor de su año, tenía amistades en todas sus casas y…vale, Harry era el niño que vivió, pero aparentemente eso fue lo que alejo a Draco en primer lugar en lugar de acercarlo; era frustrante como la única persona que quiere que lo vea como alguien especial, parece verlo casi con incomodidad. Parece ser que el padre de Draco tiene mucho que ver en esto, que el niño también quiere ser su amigo, pero ahora no es posible y Harry lo odia.

Sujeta el colgante que Draco le dio en primer año, viéndolo frustrado, sin entender que hacer ahora.

Era su amuleto de la buena suerte.

Lo descubre durante todo su segundo año, como no tenerlo puesto lo hace sentir ansioso y es como una representación física de que Draco no lo odia.

¿Pero de ahí a estar interesado en él?

¿Por qué lo seria?

Hermione dice que es un gran partido, que solamente tienen que trabajar en la amistad un poco, pero a la larga podría enamorarlo si quisiera; esto suena como un trabajo de mucho tiempo, Harry no está asustado por eso. Le gusta pensar que algún día Draco voltearía a verle, le daría una sonrisa y le prestaría tiempo; parece poco, pero en realidad solamente quiere un poco de su atención.

¿Sería suficiente?

No.

Lo descubrió en primer año cuando le dio el colgante que ahora tiene puesto, solo había querido inicialmente un saludo y ahora quiere hablar con él todo el tiempo; esto a la larga no funcionara, esta obsesión solo parece incrementar y no sabe qué hacer para detenerlo.

Lo que necesita es despejarse, no pensar en Draco un día.

Fácil.

.

.

¿O no?

.

.

—¿Potter? —pero es porque es odiado por el universo.

Harry se congela al voltear a ver a su derecha, sin entender como paso de comer helado y fantasear mientras intenta hacer su tarea, a ver al chico que debería no estar pensando. No lo ha visto durante el verano, pero está aquí, frente a él y Harry durante un segundo no respira.

Alto.

Más alto de lo que recuerda.

Draco siempre ha tenido el cabello de forma moderna, pero ha crecido suficiente este verano y lo tiene casi llegando a sus pómulos; la mano de Harry muere por acomodar el cabello detrás de su oreja y se alarma de esos pensamientos. Sus ropas no parecen del todo para magos, pero si es de diseñador de pies a cabeza y por un instante Harry se siente como una basura a su lado.

Nunca le importo como otros lo ven, pero Draco, joder, quería que lo viera como algo diferente.

Que lo viera como Harry ve a Draco ahora.

Hermoso.

Quiere que la tierra se lo trague de inmediato.

—Malfoy—habla casi incrédulo, sus ojos se desvían nuevamente a su cuerpo y siente calor en sus mejillas.

No puede decir que no entiende a las niñas que parecen seguir con la mirada a Draco por los pasillos y riendo tontamente, no es que Draco parezca notarlas; en general tendría la cabeza dentro de un libro esos días. Es afilado en muchos aspectos, pero tiene un aire y porte que hace que Harry se sienta mareado. Sus extremidades son largar y sus dedos, Harry no entiende porque, pero son largos y parecen esos dedos de alguien que toca instrumentos de música en televisión.

Es atractivo.

Demasiado atractivo.

Bien, Harry no necesitaba verlo ese día.

No necesitaba verlo para nada.

No ocupaba este nuevo pensamiento.

Como un príncipe salido de los cuentos de hadas, que si bien Harry nunca había apreciado con interés antes, ahora podría cambiar un poco de perspectiva.

—Madre creo que no te he presentado al heredero Potter—

No es que sea necesario la presentación, Harry había estado en la enfermería cuando la madre de Draco apareció hecha un mar de preocupación. Habían tenido presentaciones apresuradas con los otros amigos de Draco, pero esta había lucido un poco aturdida por él, antes de concentrarse totalmente en su hijo.

Una buena madre.

Incluso si Lucius era una mierda, Harry podría bien envidiar a Draco por tener a alguien como Narcisa.

—No te preocupes Draco, hace algunos meses luego de su "aventura" pude presentarme al heredero Potter; te dije que había conocido a tus amigos—hay una clara diversión en su voz que hace que Harry se sobresalte.

Lo recuerda.

Genial.

Duda que algo pase, pero le gusta que la señora Malfoy lo vea con buenos ojos, porque Harry quiere esto; atención de Draco.

Si solo es amistad, bueno, Harry la tomara en sus manos como la cosa más preciada que alguien pueda darle, no importa que más quiera.

—G-Gusto en verla de nuevo Señora Malfoy—hay un tartamudeo y nerviosismo involuntario que lo hace odiarse en persona.

Pero Narcisa finge no verlo o lo ignora, usando su varita para limpiar el desastre que hay en su mesa.

Vergonzoso.

Agradece en voz baja.

¿Por qué ambos se quedaron y tomaron asiento a su lado?

Harry no es de preguntar por los pequeños placeres de la vida que quieren ayudarlo. Draco tiene claramente debilidad por su madre, así que, ya que duda que tenga oportunidad con Lucius desde que libero a su elfo doméstico, al menos la señora Malfoy no parece odiarlo.

Sus helados llegan y provoca que Harry agradezca la interrupción.

—El placer de verlo nuevamente es mío, pensábamos que no veríamos a ninguno de los amigos de Draco hoy, pero es una agradable sorpresa—

La mano de Harry tiembla ligeramente cuando sus peores miedos aparecen casi sin poder evitarlo.

Amigos.

¿Son amigos?

—No sabía que aquí estaría Potter—admite Draco viéndolo curioso con la pregunta en el aire, que hace que Harry se vea algo incomodo.

¿Realmente son amigos?

Eso es lo que quiere, es lo que ha querido desde tercer año, pero ahora parece que necesita más, mucho más y es tan doloroso como su interior anhela cualquier cosa que tenga que ver con Draco.

Patético.

Es patético.

Pero se aferra a este hilo que ha aparecido entre ambos.

Las palabras de su primo resuenan como no han hecho desde antes de primer año, sobre como nadie quiere ser su amigo, a sus tíos llamándolo perdedor que tiene que estar solo. En Gryffindor eso había cambiado, pero siente el terrible miedo dentro de él, que Draco no lo quiera.

—Me estoy quedando por aquí antes de que vaya a Hogwarts, un inconveniente en casa—no quiere hablar de su familia, no quiere que Draco piense que es un perdedor, no quiere que sepa la verdad que lo rodea.

Y una parte de él sabe que, si Draco preguntara, se hallaría sacando todo del sistema sin controlarse.

Maldición.

Esta en tantos problemas.

—Lamento mucho escuchar eso, espero que puedas disfrutar de tus vacaciones, aunque…siempre sería bueno tener cuidado—

Harry sonríe, algo torpe y tenso, incomodo y deseando cambiar de tema. Nota de reojo como Draco parece arrepentido de su palabra, como se acomoda en el asiento y su mano juega incomoda con el respaldo de la silla.

Un tic.

Lo tiene cuando esta incomodo, lo ha observado en el pasado. Y no importa que diga Ron, no es porque está obsesionado.

Bueno.

Tal vez un poquito.

—Veo que estás haciendo la tarea, yo la termine hace algunas semanas y Pansy copio mucho de mi trabajo de pociones—masculla lo último con algo de rencor recordando a su amiga, su madre sonríe ante el comentario y Harry lo ve con nueva expectativa.

Un cambio apreciado.

Ahora que lo piensa, bueno, Draco sin duda es el mejor en pociones que conoce, si lo que dice su madre es cierto, significa que son especie de amigos. Su mente discute un momento, pero piensa que sería una forma interesante para plantear los límites que tienen; ver la reacción de Draco y saber su posición dentro del próximo año.

Se siente incómodo, pero la mirada de Draco lo hace hablar, como siempre.

Estira su pergamino de pociones, que Draco toma confundido antes que la comprensión lo inunde y cambie a incredulidad al verlo bien.

—No tienes ni la mitad, el profesor Snape va asesinarte—señala sin piedad y si lo dice debe ser cierto.

Harry juega tímidamente con la cuchara en sus manos.

Snape ya lo odia, no importa tanto, pero quiere saber si Draco…

—¿Tal vez podrías ayudarme? —pregunta con la voz de aguda y se muere de vergüenza.

No está quedando bien.

Nunca puede quedar bien frente a este.

Es humillante.

Lo ve mal, pero Harry sonríe torpemente y lo ve casi esperanzado; Draco maldice mientras le arrebata el tintero y una pluma. Gruñe contra el pergamino que es una vergüenza como tarea, mientras su madre parece entablar una pequeña charla con Harry; se encuentra tenso, pero cuando Narcisa logra guiarlo al quidditch claramente ha ganado el interés de Harry.

Es una persona bastante carismática.

No se extraña.

Draco tiene esa facilidad de habla como esta, aunque la calidez en el rostro de Narcisa es solamente de una madre que ama mucho a su hijo.

—Gracias por ser amigo de mi hijo—

—Yo bueno, no creo que seamos amigos, digo, me gustaría serlo, pero Malfoy…—se siente incómodo de decirlo en voz alta.

—Deja de ser tan torpe Potter, vencimos a un basilisco juntos, la idea de no ser amigos se fue por la borda—

Su rostro se siente congelado, lucha para evitar sonreír, intenta controlar toda emoción que quiere salir.

No está acostumbrado a sentirlas de forma tan viva.

—Oh—

—¿Oh? Ahora entiendo como tu ensayo es tan malo, necesitas ayuda en tu léxico, para tu suerte ahora que me tienes como amigo podría abrirte más la mente de forma educativa; no tienes que agradecerme por deleitarte con mi presencia—

Harry lo ve unos momentos con muchas emociones en sus ojos, la mayoría de estas es felicidad, porque ahora son amigos; odia que una parte de él no pueda evitar pensar que tanto tiempo tomara para otro escalón en esto. Es ridículo, demasiado pronto, pero pensó que serían amigos hasta su último año, hacerlo en tercero podría significar un mar de oportunidades.

Si tan solo pudiera ver que tan bueno es Harry, si tan solo pudiera mostrarle que puede ser todo lo que busca.

Solo una oportunidad, una pequeña, solo ocupa ser amigos.

Luego todo se daría según Hermione.

Quiere pensar que tiene razón.

Antes de irse Draco le hace prometer que leería varios libros de pociones de primer año, a lo cual Harry pregunta si puede intercambiar lechuzas con él; Draco se encoge de hombros ya que no le importa mucho. Harry quisiera poder ser tan indiferente como este, pero ese avión despego hace mucho tiempo.

No ha llegado de vuelta al caldero chorreante cuando envía una lechuza. Aunque esta distraído en sus pensamientos, por algunos momentos jura ver al silueta de un perro a lo lejos que lo sigue, pero cada que voltea, no hay nadie; no le da mucha importancia por escribir la nota apresuradamente.

Si.

Sutileza y paciencia no son sus palabras favoritas.

También envía una carta emocionada a Ron y Hermione esa tarde, el primero parece incrédulo y la segunda lo anima como siempre.

Es una reunión para ver su posición con Draco, pero este acepta y Harry no puede evitar pensar que es casi como una cita; esa noche sueña que camina con Draco de la mano por el callejón Diagon.

.

.

Espera alrededor de dos horas la llegada de Draco, no había podido dormir bien y los sueños donde Draco tomaba su mano eran demasiado inquietantes. La gente pasaba, lo miraba y Harry sentía ese agujero en su vientre cada que la hora se acercaba; intento peinar su cabello, pero era una pérdida de tiempo. Por suerte no tuvo demasiado tiempo para fantasear la tarde anterior, eso no evito que cuando viera a Draco en la esquina luciendo congelado no sintiera mariposas en su interior.

¿Esto es solamente un crush?

No lo sabe.

Totalmente no heterosexual ahora, porque ver a Draco era genial, que tomara su mano era genial incluso si solo era para entrar al boticario.

Ser amigos era estupendo, quería más, pero podría ser paciente; esto valía la pena.

Sería fácil.

¿Verdad?

Incorrecto.

Harry no deja de tartamudear, tropezarse y humillarse a velocidad récord por los nervios. Es difícil contener a Draco, quien no parecía tan emocionado como Harry de estar ahí, pero es el único momento donde están a solas y Harry quiere conocer todo de este.

Su postre favorito era la tarta de manzana.

Es adicto al chocolate.

Su materia favorita es pociones (Harry se ve realmente horrorizado al respecto) y comenta que Snape es su padrino, lo que provoca que Harry luzca muy incómodo.

Confiesa que antes de entrar al equipo de quidditch el año pasado era más un buscador, pero que ser golpeador libera mucho estrés.

Harry odia que cambiara de posición y al mismo tiempo lo agradece, si Draco fuera el buscador de Ravenclaw, duda que se concentre suficiente en cualquier partido.

Oliver lo hubiera asesinado.

—Vaya si fueras buscador podríamos competir este año—expresa Harry luciendo un poco triste al respecto e internamente agradecido al mismo tiempo.

—Cho va ser buscadora este año, estoy seguro que disfrutaras más compitiendo con ella—

—¿Quién es Cho? —

Hay alarma en su voz, porque parece que esta chica llamada Cho es amiga de Draco y ya compite su atención con demasiadas personas; ahora también tiene que pensar en quien esta persona. Casi quiere gimotear porque este chico es demasiado popular, pero no es culpa de Draco o sus amigos que fuera tan genial.

Así que prefiere cambiar de tema, hablar sobre las tiendas que le gustan, aunque probablemente Draco las conoce a todas.

Este sonríe amablemente y eso hace que Harry se sienta en una nube.

Ahora si tan solo estuvieran de la mano, Harry podría morir en ese instante y ser feliz, sería como su sueño hecho realidad.

Y luego…

—¿Tú sabes algo? —

—No mucho más que el público general, era el primo de mi madre, pero cuando pregunte ella no hablo mucho al respecto; solo que es probable que no te busque para asesinarte—

—¿Asesinarme? —

Harry quiere maldecir su suerte de que todos parecen saber más sobre su vida que él mismo, pero antes que pueda presionarlo para saber más, hace su aparición Luna Lovegood y Harry comienza a pensar que esto no es una cita.

No importa que tanto fantaseara al respecto.

No lo es.

Es más decepcionante de lo que espera, las mariposas de su vientre cambian a una fría aceptación de la realidad; ilusionarse es tan fácil.

—Hola Draco me alegra encontrarte, es una sorpresa no tan sorpresa verte Harry Potter; es como si siempre aparecieras donde esta Draco—saluda Luna uniendo sus manos, a lo cual Harry se sonroja abochornado y Draco solo bufa por bajo.

Gana una mala mirada verde, pero no importa.

Luna es, diferente.

Habla de criaturas raras, parece ser anormalmente sincera al mismo tiempo y decir cosas incomodas, pero Draco la ama. Harry siente un poco de celos ver como los ojos de Draco se iluminan por Luna, pero no parece ser algo romántico, porque Harry no ve sus ojos en Draco, sino que hay un profundo afecto por la niña menor; Luna parece encantada con Draco y lo toma de la mano con la facilidad que Harry envidia.

Draco la protege.

Su mirada se lanza con dagas con cualquiera que los mire con mala intención y Harry se siente asombrado. Cuando hablan de las posibles posesiones perdidas de Luna, el rostro de Draco se oscurece y es…lindo.

Dios.

Esta tan jodido.

Luego le da un paquete de plumas a Harry.

—Tus plumas apestan Potter, te aseguro que estas son de mejor calidad—dice con una sonrisa de suficiencia, pero solo provoca que los ojos de Potter se abran más viendo las plumas en sus manos.

—¿Es un regalo? —la incredulidad es difícil de controlar.

No.

No otro regalo.

Harry piensa en el collar caliente en su pecho con dolor, piensa en cómo, aunque todos sus amigos le dan regalos considerados, de alguna forma estos pequeños detalles de Draco golpean tan fuerte; no es de alguien que tomo toda una tarde en pensar en que darte, solamente noto algo que Harry no, y se lo dio para ayudarlo. Como si fuera algo común y cotidiano, pero de alguna forma estas plumas, eran porque había visto el día anterior sus otras plumas.

Pensó en estas al comprarlas.

Pensó en él.

Un recuerdo de utilizar los viejos crayones desgastados de Dudley hace que su estómago se estruje, nunca tuvo materiales para dibujar cuando era niño, solo los que su primo no quería o estaban viejos; pero Harry de cinco años había disfrutado de hacer dibujos, hasta que su tía los arrojo todos a la basura.

Ahora tiene plumas, costosas, dadas por Draco.

—Draco siempre da los mejores regalos, esta bufanda fue un regalo de él—habla Luna presumiendo su regalo de navidad con una sonrisa adormilada.

Es linda.

Es un regalo de Draco, Harry ahora tiene un regalo de Draco.

Su garganta se cierra.

Harry sigue viendo el paquete con una sonrisa tímida, sujetándolo contra su pecho mientras caminan; hay nuevamente una nube de felicidad de regreso a su alrededor, pensando que si esto continua puede hacerlo una constante. Ron no parece alegre con que le dé siempre regalos, como si eso fuera algo para sentirse mal, pero con Draco podría hacerlo alguna especie de costumbre.

Se siente optimista.

Esta salida, está saliendo bien.

—Estaba pensando que Dumbledore se parece a Gandalf, solo que Dumbledore siempre busca a Potter y Gandalf siempre busca un Hobbit—

Oh.

Este es el momento.

Luego de pasar humillaciones para preguntarle a Padma sobre el libro que leía Draco, era su momento de tomar sus horas de lectura estas vacaciones.

Estaba nervioso, pero preparado.

—¿Gandalf? —pregunto Luna curiosa a lo cual Draco negó con la cabeza.

—Un personaje de un libro que me presto Anthony, un verdadero nerd de ellos—

Luna asintió y era ahora, antes que cambiaran de tema y no pudiera usar sus habilidades, tiene que hacerlo.

—Eso es…—la voz de Harry se quebró un poco, Draco y Luna voltearon a verlo, haciéndolo sentir incomodo—es de la saga del…Hobbit—nuevamente seguía luchando para hablar y Draco levanto una ceja.

Antes que sus palabras cayeran sobre él, volteando a verlo ahora mucho más interesado.

Harry casi se derrite.

Si.

Esa mirada.

Esa era la mirada que buscaba, toda su atención sobre él y Harry sintió que podría saltar de un acantilado sin que nada le sucediera.

Porque Draco lo estaba viendo a él.

Estaba ahogado de la sensación, era la mejor sensación del mundo, incluso más que volar.

—Efectivamente, bueno, Gandalf es un personaje recurrente en gran parte de la saga del señor de los anillos; pero efectivamente sale en el Hobbit—habla con un deje de curiosidad, mientras Harry asiente con timidez.

Parece estar examinando sus habilidades, no era que conozca el libro de memoria, pero si sabe de qué habla.

Bien.

Antes de caer en cuenta de que dijo la palabra saga, maldición.

—Oh, sí, yo estuve leyendo el Hobbit…hay más libros, por supuesto que hay más libros—musita eso último en voz baja con algo de amargura, algo le dice que tendrá mucho que leer de ahora en adelante para deleite de Hermione y horror de Ron.

Ron no había querido que fuera un cerebrito como Hermione, pero si leer provocaba la atención de Draco sobre él, que se jodiera Ron.

Ya estaba estudiando diligentemente para no ser el último de la clase, esperando que eso llamara la atención de Draco, aunque hasta el momento no había sido de mucha ayuda; pociones sigue siendo su peor clase.

—Realmente es un mundo demasiado amplio el que creo Tolkien, tengo mis dudas sobre si fue hijo de algún mago o un Squib porque todo es bastante interesante…esa referencia sobre los elfos hermosos y brillantes, cuando los elfos en realidad son…diferentes, me parece un extraño sarcasmo—habla Draco haciendo un ademan con la mano, Harry voltea a verlo con interés, pero sus ojos brillar emocionados como si hubiera ganado la lotería de alguna forma.

Lo hace para él.

Ahora no solo son amigos, Harry podría fácilmente cualquier día caminar hacía Draco, charlar animadamente sobre los libros y siempre tendrían un tema en común.

—Si, el Hobbit me gusto…fue una gran aventura, me agrado Bilbo—Harry parece algo inseguro de hablar, todo es demasiado bueno y no sabe que tanto puede alargarlo.

Draco toma la batuta por él.

—Por favor Potter todos sabemos que el verdadero protagonista del libro fue Smaug—

—¿El dragón? —cuestiona sabiendo su respuesta antes que la diga.

Hay un brillo de orgullo en los ojos de Draco por eso, que acicala el ego inflado de Harry ese día.

—Obviamente—

—Tienes un serio problema con dragones—

Harry tiene el problema, pero con un dragón en específico frente a él.

—Es un complot, todos dicen eso, pero claramente no es cierto—

Harry intentar luchar con la sonrisa, Draco parece que ha intentado de esconder la suya sin éxito.

Luna comenta sobre no querer leer el libro cuando Draco se lo propone y Harry está feliz al respecto, sabe que Anthony los lee también, pero de alguna forma esto parece algo de Draco y Harry ahora.

Le encanta como suena.

Ron esa tarde parece cansado de sus charlas sobre Draco, Hermione soporto un poco más la carta extensamente larga que detalla cada aspecto de Draco; maldita sea su cabello que no puede evitar querer tocar. Esta casi seguro que es tan suave como luce.

.

.

Harry odia a los dementores, no hay muchas razones aparte de un trauma para odiarlos. No odiaba a Pomfrey por cuidarlo, pero era algo incomodo haber pasado un poco de vergüenza al ser tratado como un niño frente a Draco; Anthony.

Bueno.

Anthony Goldstein es complicado.

Es el mejor amigo de Draco, siempre están mayormente juntos y Draco sonríe tan libre al lado de Anthony, que claramente los celos son fuertes. Harry quisiera poder ser Anthony, estar en la misma casa que Draco (no es que tenga nada en contra de Gryffindor), compartir habitación, estudiar juntos todo el tiempo y caminar a su lado de forma que Anthony no aprecia como haría Harry.

Tal vez suene mal, Harry sabe que suena mal, pero es lo que siente.

El sombrero había meditado sobre enviarlo a Slytherin, pero Harry hubiera estado feliz en Ravenclaw, incluso si no era tan diligente como debería para uno de ellos. Draco siempre parecía ojeroso cuando se obsesionaba con algún libro, también tenía un promedio casi perfecto por el cual Hermione siempre se esforzaba mucho más que de costumbre.

—No, no puedo soportarlo—salta Ron haciendo que Harry salte un poco sobre su cama, habían estado desempacando las cosas y se había quedado mirando el dragón que le había dado Draco el año pasado.

Siempre le gustaba tenerlo en la mesa al lado de su cama para verlo al despertar, Ron lo llamo ridículo, Harry lo empujo por las escaleras.

El dragón se quedó donde pertenece.

Le hace sentir que ese espacio es suyo.

—¿Qué paso? —pregunto habiendo perdido la conversación un momento, pero Ron solo se tira sobre su cama de brazos cruzados.

Parece bastante enojado.

—Estábamos hablando de Draco, ya sabes, el tema no favorito de Ron—musito Seamus con una sonrisa, que hizo que Ron le sacara el dedo del medio; Harry se animó claramente por el tema, siempre apreciando que alguien hablara de Draco para no sonar tan obsesivo—los rumores de que hizo un patronus corpóreo se han disipado como pan caliente—añade viendo a Dean quien asiente.

Si.

La historia había sonado increíble, claramente Hermione parecía horrorizada por el avance de Draco y este curiosamente nunca le gustaba presumir de su agilidad en la magia practica; siempre era bastante emocionado por presumir sus conocimientos en libros, pero cuando era magia práctica, siempre era retraído.

Lo cual es extraño.

Draco había encadenado perfectamente a Tom con un hechizo que Harry no puede replicar.

Es bastante genial.

Harry lo admiraba mucho por eso, pero Draco era tan tímido al respecto, lo hizo ver un poco adorable; pero Harry no era el más parcial cuando se trataba del rubio.

—Draco es agradable, pero no soporto que alguien hable de él todo el tiempo, ya tengo a Harry para eso—la forma en como Ron lo señala es un poco molesta.

Harry no habla tanto de Draco.

Levanta la mirada para ver miradas divertidas de Dean y Seamus, quienes probablemente al igual que toda la casa Gryffindor deben saber de su enorme enamoramiento por Draco Malfoy; al menos si sus bromas significaban algo. El año pasado pudo haberse sentido completamente consternado por ellas, sin entenderlas al mayor parte del tiempo; ahora solo agradecía que la mayoría de esas bromas (especialmente de los gemelos) no fuera frente a Draco.

Curiosamente, nadie parecía afectado porque Harry Potter, el niño que vivió fuera aparentemente muy homosexual por Draco Malfoy; Ron le había asegurado que dentro del mundo mágico no era tan raro ver parejas del mismo género como lo era en el mundo muggle.

Harry solo agradecía no estar en los periódicos, odiaba esa clase de noticias cuando lo involucraban.

—Bueno Draco llama la atención casi tanto como Harry—comenta Neville con diversión en la voz.

Si.

Ambos se parecían en eso.

Eran el uno para el otro.

Harry se sintió amargo por ese pensamiento, porque era demasiado cursi para que lo hubiera pensado y por eso se arrojó sobre su cama de forma contemplativa. Draco era demasiado inteligente, había visto a los profesores anunciar que podría tener clases avanzadas y alabar su técnica de magia, demasiado avanzado para alguien de su edad.

Hermione no lo tomo tan bien, pero Harry solamente estiro su mano frente a él.

Ocupaba estudiar, no podía quedar muy atrás de Draco y ocupaba ser bastante bueno para captar su atención.

—Aunque nadie parece captar la atención de Harry tanto como Draco—bromea Dean, antes de ganar un fuerte golpe de almohada cuando Harry le lanzo la suya.

Con una buena puntería.

Idiota.

Se genero una guerra de almohadas, que Ron culpo a Draco, aunque no estuviera presente, porque era el único que siempre desestabilizaba a Harry.

Si.

La almohada en su cara era totalmente merecida.

.

.

No se olvidó de Sirius Black, pero era jodidamente difícil poder atrapar a Draco a solas por un instante.

—Ahora estamos solos, vamos hablar de Black—

Draco había parecido aterrorizado un instante, había intentado sonar no tan nervioso, pero el chico por otro lado se preocupó por algún motivo; antes que parecer meditar sobre algo.

Ya no parecía tan asustado, ahora era más contemplativo.

—Te contare todo lo que se con una condición—habla Draco apartando la mano de Harry que aún tenía sobre la muñeca, haciendo que este se sonrojara incomodo; le gustaba la sensación de la piel de Draco contra la suya—no debes ir por Sirius Black, no importa que te diga, no debes buscarlo es mi única condición—

¿Por qué todos piensan que buscaría a Sirius?

Especialmente cuando Draco comento algo sobre asesinato.

—Bien—casi escupió, odiando que Draco lo tratara como los demás.

Se equivoco, Draco iba un paso más adelante.

—Voy a confiar en ti Potter, si rompes esta promesa sin duda lo recordare, así que cuida de tus palabras—la seriedad de sus palabras lo hicieron encogerse un poco, era una advertencia que incluso sin saber cuándo significaba el propio Draco para Harry, no debe romper esa palabra.

Odiaría que esto arruinara la amistad que tenían, parecía serio.

Y lo era.

Maldito tramposo.

—¿Quién es Sirius Black? —

—Sirius Black es tu padrino—

Harry quiso matar a alguien, no sabe a quién, no sabe cómo, pero quiere gritar al cielo porque le están diciendo que un exconvicto es su familiar; pero por algún motivo nadie pensó que los últimos tres años fuera algo importante para decir.

—¿Qué? —su voz sonaba ahogada, pero no sabe si realmente quiere saber más o no.

A quien engaña, nadie le diría nada.

No quiere pensar en todos los que ha visto este verano, en como todos parecían preocupados sobre hablar de Sirius a su alrededor y parece ser que ya obtuvo la respuesta a eso.

—Sirius Black es pariente de mi madre, eran primos antes que fuera eliminado del árbol familiar; la familia Black es una ancestral familia de sangre pura y Sirius no era exactamente lo que se esperaba del próximo heredero—estúpidas familias—fue un Gryffindor de hecho, era de la misma edad de tus padres y se conocieron, según me explico madre eran buenos amigos—genial, algo que aparentemente todos pensaron mejor no mencionar—luego estallo la guerra, se dice que Sirius Black traiciono a tus padres y asesino algunos muggles, así que fue enviado a azkaban sin un juicio—

—Era un asesino—dijo casi incrédulo y con odio.

Era amigo de sus padres.

Pero es un asesino.

¿Por qué era amigo de sus padres?

—Eso dice el ministerio—había algo en la voz de Draco que lo hizo sentirse incomodo.

—¿Cómo qué traiciono a mis padres? — pregunto ahora sintiendo la bilis en su garganta, pensando en que ocupaba seriamente tener a Sirius Black al frente.

Para darle un puñetazo.

Draco se sujetó el puente de la nariz algo exasperado.

—Se dice que traiciono a los Potter, pero yo no sé bien que sucedió, nadie sabe bien que sucedió, ¿Sabes por qué? —

—…—

Traiciono a sus padres.

Por un momento solo sintió un pequeño ruido sordo en el aire, antes de apretar el puño con fuerza, porque como siempre, algo así tenía que pasar.

¿Acaso no puede tener a alguien bueno en su vida?

Todo aquel que conoció de niño, ahora parece no servir para nada, todo aquel relacionado con él de alguna forma parecen ser las personas más malditas del mundo.

Su padrino, convicto, traiciono a sus padres.

—Porque no hubo juicio Potter, todo lo que dicen son especulaciones y una acusación sin pruebas; nadie tomo la varita de Black para probarla, porque era justo cuando termino la guerra contra el que no debe ser nombrado…podría ser un inocente y nadie lo sabría—levanta la mirada molesto, porque si fuera inocente no estaría en la cárcel.

No juicio.

Las palabras de Draco lo dejan en blanco nuevamente.

¿Por qué no hubo juicio?

—Si fuera inocente, ¿por qué estaba en azkaban? —pregunta sin entender.

—Porque el sistema judicial es una mierda, especialmente en los días de quien ya tú sabes. Es probable que se hubiera culpado a más de un inocente y que muchos no tan inocentes estén libres, no puedo darte una explicación más que la vida a veces es una mierda injusta—suena como alguien viejo, casi como un adulto cansado.

Su expresión también parece cansada.

Pero lo defiende, en toda esta charla, lo ha defendido.

—¿Crees que es inocente? —la pregunta casi sonaba como acusación, pero Harry no entiende porque lo defiende.

¿No hizo algo malo?

—¿No te acusaron de ser el heredero Slytherin en segundo año? —su pregunta de regreso descoloca de su posición a Harry un instante, recordando con amargura esa situación del segundo año—te acusaron de ser heredero, pero no lo eras, porque no toda la historia estaba fuera en la luz; me acusan por ser hijo de mi padre sin conocerme, es lo que hacen las personas, juzgan primero para protegerse—hay amargura ahora en la voz de Draco—¿Acaso no pensaron primero que Snape era el villano en su primer año?, nosotros juzgamos también y nos juzgan; pero no cometas el error de pensar que no te puedes equivocar y que los demás no lo hacen, yo podría estar equivocado ahora mismo—

—¿Entonces que debo hacer? —gruñe frustrado luego de pensar en sus palabras y notar la molestia razón.

No le gustaba admitir que sí, los últimos dos años tuvo algunas equivocaciones que podría estar repitiendo ahora con otros.

Se siente tan mal.

Tan débil.

Tan indefenso.

No se supone que deba sentirse así, Harry ya no está solo como cuando estaba en casa de los Dursley, pero se siente como un niño de 5 años que espera una fiesta de cumpleaños que no va a venir nunca; como si fuera un niño que no entiende el mundo.

—Investigar cerebro de maní, investiga realmente y descubre la verdad antes de juzgar a alguien; pero si me preguntas, no, no creo que Sirius Black sea culpable ya que mi padre nunca me dijo que fuera un mortifago…estoy casi seguro que fue inculpado, pero no está en mi poder hacer nada para cambiarlo—ahora Draco también parece frustrado—Me prometiste no ir por él, no te pedí esa promesa porque crea que es inocente, sino porque antes de hablar con Sirius Black si lo piensas bien…hay muchas personas que podrían darte información que no están escapando de la ley; si Sirius Black quiere decirte la verdad, se presentara ante ti—habla viendo a la puerta, antes de salir por ella sin que nadie lo siguiera.

Harry quedo en su lugar, meditando, pensativo.

Con una mano en su mentón.

Perdido.

.

.

Hagrid no quiere hablar de Sirius cuando se lo pregunta, pasa similar con McGonagall cuando la detiene en clase después de transformaciones y eso lo hace sentir algo en su cabeza; todos parecen querer evitar hablar sobre Sirius Black y eso provoca que sea más difícil averiguar sobre el tema. Ron comenta que es en realidad un nombre muy famoso por los años por ser un mortifago, Hermione comenta que, si Draco tiene razón y no hubo juicio, deberían investigar más al respecto.

Y eso piensa hacer.

Hasta que Draco es herido.

Harry ve en cámara lenta con incredulidad como Draco salta sobre su amigo en su primera clase de cuidado de criaturas mágicas, hay mucha sangre, es horrible; Harry está paralizado viendo a su amigo en el suelo, como este parece querer minimizar todo, preocupándose primero por Michael que por él.

Draco quien hace unos minutos parecía como un pez dentro del agua, pero volando con un hipogrifo de forma encantadora; como si hubiera nacido para el cielo.

Disfrutando.

Riendo.

Con los ojos más brillantes, que Harry casi tropieza cuando lo ve sonreír al hipogrifo.

Pero ahora no está sonriendo, ahora está sufriendo y Harry se encuentra por algún motivo, aborreciendo al pobre hipogrifo que no merece su odio injustificado; no importa que tanto Draco asegura que no ha pasado nada, el verlo blanco como un papel por la pérdida de sangre y con vendas los siguientes días, hacen que Harry no quiera saber nada de Buckbeak en realidad.

.

.

Harry ve un día en la comida a Draco hablando con Cedric y casi arroja su cuchara para golpear al idiota Hufflepuff, ni que fuera tan atractivo. Cuando Draco se sonroja en la mesa de los hurones, Harry realmente pierde cualquier intento de sutiliza y solo ve de mala manera a Cedric.

—Creo que eres muy obvio Harry—que esas palabras fueran de Ginny la hermana menor de Ron, por algún motivo hizo que todo fuera más humillante.

—Oh amor joven—dice Fred de forma dramática y lo patea bajo la mesa.

—Por qué le sonríe de esa forma, maldita sea, ni que fuera tan atractivo—farfulla Harry enojado, porque, aunque no sabe si le gustan todos los chicos o solo es Draco, incluso él no puede negar que Cedric es atractivo.

—Cedric en realidad es bastante popular entre las chicas y lo siento Harry, pero si es atractivo—habla Hermione con algo de pena.

Su único consuelo, es que esas palabras parecen hacer infeliz a Ron también.

Ginny se ríe de ambos.

.

.

Draco no está durmiendo bien, Ron nuevamente lo llama acosador, Hermione comienza a bromear sobre que tiene un sensor con cualquier cosa relacionada con Draco. Como siempre el castillo habla de ellos, que si no es que alguien señala la muerte de Harry, que si no es del boggart de Draco, que si no es Draco preguntando por información de su amiga Padma. Realmente al inicio tiene miedo de que algo suceda ahí, Draco es demasiado cercano a Padma, tanto que cualquiera podría pensar que en un futuro ambos podrían terminar juntos; Parvati lo tranquiliza cuando casi entra en colapso por el comentario de Seamus al respecto.

—Padma está interesada en Anthony y este en ella, pero solamente bailan entre sí, no te preocupes Harry, Draco no está interesado en nadie—había dicho está intentando tranquilizarlo, funciono brevemente, porque también fue decepcionante.

Draco no lo ve a él, como Harry ve a Draco.

Y aparentemente esta casi comprometido con Pansy Parkinson.

Harry detesta esa primera salida de Hosgmeade, porque Draco, aunque admite que no tiene interés en casarse con Pansy, tampoco se lo niega a ella. Es frustrante pensar en eso, porque se supone que son niños, pensando en personas que te gustan, no pensando en casarte; no es un sangre pura tampoco, y además es un niño. Si bien Draco ha demostrado que es bisexual y que en esto al menos tiene una oportunidad, que no sea un sangre pura puede que no le llame la atención.

Se restriega el rostro entre sus manos, porque no quiere pensar en esto mientras espera a sus amigos que regresen de Hosgmeade.

Donde tal vez y solo tal vez, Harry había fantaseado los últimos días donde McGonagall decía que no había problema en que fuera con sus amigos, se topaba "casualmente" a Draco y este determinaba que esperaba pasar el resto del día con él. Ambos en medio de Hosgmeade disfrutando de la ciudad de magos, como hace tanto frio estarían muy juntos y Harry podría verlo sonreír de cerca, antes de atreverse por fin a tomar su mano.

Ridículo.

Patético.

Pero no pudo controlar a su mente de pensarlo constantemente conforme el día se acercaba y solo paso solo, sufriendo en su propia miseria, deseando que Draco no estuviera a solas con Pansy o Cedric.

Su vida era una comedia.

Cuando llegaron Ginny y Luna, fue refrescante, pero no tanto como la presencia de Draco momentos después.

—Draco volviste, estábamos esperándote, Harry aquí está esperando a sus amigos o eso dijo él—expreso Luna soñadoramente, Ginny lo saluda de forma animada, que se convierte en una gran sonrisa cuando le pasa una gran cantidad de dulces.

Harry siente envidia.

Envidia que siempre siente al lado de Draco.

Maldita sea.

—Gracias—afirma Ginny con timidez.

—Ron y Hermione venían un poco atrás, deben llegar pronto, así que toma Potter—le entrega un paquete del mismo tamaño que el de Ginny, haciendo que Harry sonría también dejando los celos de lado.

Incluso cuando el paquete de Luna es de mayor tamaño, le gusta la idea que de alguna forma Draco pensó en algún momento del día en él. Los dulces parecían deliciosos, le gustaba que le diera dulces, era algo que le tenían prohibido con sus familiares; pero Draco parecía pensar que le gustaría.

—Gracias Draco, son muchos dulces, nunca recibo tantos dulces—afirma Luna ladeando el rostro, a pesar de lo rara que era la niña, Harry podría identificarse bien con ella ahora mismo.

Tiene que alimentar a sus pollitos, para que cuando crezcan, sean grandes esclavos trabajadores. La mano de Anthony le hace reír por bajo, porque es una advertencia clara de lo que hace, pero Draco solamente está sembrando en tierra fértil para poder cosechar más adelante sus acciones.

—Tan aburrido Anthony, solamente le regalo cosas a mis amigos—

—Ciérralo Draco, mejor apresúrate que casi tengo traducido una parte de tu libro que te parecerá interesante—

La atención de Draco se gira totalmente a Anthony para casi sentir brillos saliendo por sus ojos, Harry tuerce el rostro sin poder evitarlo, algo molesto de que la poca atención de Draco sobre ellos fuera totalmente eclipsada por su amigo.

—¿Qué estamos esperando? —afirma Draco con emoción tomando a Anthony de los hombros y arrastrándolo con fuerza a los pasillos, Anthony voltea sobre su hombro viéndolo fijamente con una sonrisa divertida.

Harry farfulla por bajo.

—No te preocupes Harry, solo ocupas esforzarte un poco para llamar su atención—afirma Luna con honestidad y se siente mortificado.

Todos parecen saber sus sentimientos.

Menos Draco.

Maldición.

No sabe si eso es bueno o malo.

.

.

—Draco está tramando algo—habla Harry pensativo, haciendo que Ron asienta totalmente distraído en sus garabatos en el pergamino, mientras Hermione está estudiando diligentemente.

Ambos inmunes a sus charlas habituales sobre este Draco, pero eso no desalienta a Harry de tenerlas.

—Chicos—los llama, pero nuevamente no obtiene ninguna respuesta de ellos, empuja a Ron quien solamente rueda los ojos.

—Si Draco planea algo, siempre está haciendo algo, Draco es genial—sigue garabateando y por suerte, porque de esa forma no ve la mala mirada que le da Harry.

—Vamos Harry, es normal que Draco tenga sus propias aventuras—intenta tranquilizarlo Hermione pasando una hoja, como si siempre dijera lo mismo.

Vaya amigos que tiene.

—No lo he visto hoy, no está siguiendo su horario normal, debería haber venido ya a la biblioteca—si eso suena perturbador, porque sus dos amigos se ven de reojo antes de verlo preocupado, pero ya que son pésimos amigos Harry no le va explicar porque los días como hoy Draco siempre viene a la biblioteca.

No merecen saberlo.

Así que los convence de irse, para alivio de Ron y molestia de Hermione, regresan a la torre Gryffindor donde no más entrar se congela y puede jurar que un chillido un poco desconcertante sale de sus labios.

Está ahí.

Draco está ahí, en la torre Gryffindor, sentado tranquilamente en un sofá al lado de la chimenea, donde usualmente Harry suele sentarse.

Es el destino que quiere que estén juntos, es una señal.

—Es como si lo invocara, ya estaba distraído porque no lo vio todo el día y aparece aquí; nunca vamos a estudiar—gruño Hermione apareciendo derrotada, lo que genero risas de parte de Ron, mientras ambos empujaban a Harry más cerca de él.

Oh no.

Saludo con torpeza, dándole una mirada confundida a Neville, que solamente negaba con la cabeza; parecía que no quería que hiciera preguntas al respecto. Fred y George se vieron divertidos, antes de despedirse para que ellos para que tuvieran el sillón libre; Fred hizo un sonido de besos al pasar a su lado y empujo a Draco haciéndolo reír.

Su ceño se frunció.

—¿Qué fue eso? —pregunto Ron frunciendo el ceño, pero Neville negó con la cabeza de forma más animada.

—Créeme, no quieres saberlo—Draco volteo a ver mal la respuesta de Neville.

Algo dentro de él pica con curiosidad, pero decide dejarlo pasar.

Por ahora.

—Sigue así y bajaras de puesto como mi Gryffindor favorito, Ginny está ganando puntos últimamente—gruñe empujando a Neville, quien suelta una ligera risita antes de seguir leyendo sobre plantas.

Si.

Harry aun esta amargo por esa lista, ahora que son amigos, espera que este alto en su lista; aunque todavía no lo llama por su nombre, así que no quiere saber en realidad.

—¿Qué haces aquí Draco? —pregunta Hermione curiosa, a lo cual Draco solamente sonríe.

Se sonroja, lo sabe por la mirada divertida de Ron y le lanza una mirada incomoda, sintiendo todo su rostro caliente.

No es su culpa que Draco sonriera sin avisar.

Es una sonrisa muy bonita.

Esta tan jodido.

—Estaba hablando con mi amigo Neville sobre lo injusto que es que conociera la torre Ravenclaw y yo nunca hubiera venido a la torre Gryffindor, fue muy amable de traerme luego del chantaje emocional—asegura Draco como si estuviera enseñando una lección.

Ron parece incrédulo viendo de reojo a Hermione, quien solamente suspira cansada.

—Puedo traerte cuando quieras—Harry toma un segundo el procesas que esas palabras salieron de su boca, cuando sus amigos lo ven entre incrédulos y con lastima, arrepintiéndose de haber hablado al instante.

Estúpida boca que no se controla, no puede tener estas fallas, cuando se dé cuenta la próxima vez podría estar declarando su amor a Draco por descuidado.

No.

No puede repetirse un error así.

—Eso es amable Potter, sigue así y ascenderás en la clasificatoria Gryffindor—aplaude de forma dramática, provocando que Harry empuje su pie contra su pierna aprovechando que está sentado más cerca.

Porque le gusta el contacto o al menos el contacto físico con Draco, porque le gusta saber que, aunque no piense igual que él, tal vez algún día este alto en esa estúpida lista.

Porque Draco sonríe.

Porque es hermoso cuando está a su lado sonriendo.

Un chillido por otro lado, atrae totalmente la atención de Draco y Harry voltea ver mal a Scabbers, porque hace que la visita de Draco termine pronto. Además, la estúpida rata parece encantada en las manos de Draco, hasta una estúpida rata puede acercarse a este sin problemas.

—Bastardo suertudo—musita por bajo Harry algo resentido, Ron se ahoga de la risa.

Si.

Necesita nuevos amigos.

.

.

Harry tiene una noche donde el sueño es intranquilo, como si algo le advierte que algo va salir mal y no necesita más que unos minutos en el desayuno, para notar la falta de Draco antes que Hermione suelte un chillido y ponga el periódico el profeta en su cara; Harry no sabe que sentir ante la portada. Porque Draco aparentemente si estaba tramando algo, o al menos ha terminado en manos de Sirius Black que tanto defendía; además de Peter Pettigrew, que aparentemente había sido amigo de sus padres y estaba muerto…o no tan muerto. Draco no aparece en las siguientes horas, cuando lo ve a lo lejos parece cansado, demacrado, pero sin bajar el mentón cuando camina por los pasillos de Hogwarts.

Quiere acercarse, pero no lo hace.

Le había dicho que investigara sobre Sirius y Harry simplemente lo dejo de lado, pero ahora, es tan confuso todo.

Habían acusado a Sirius de matar a Peter, pero Peter ahora estaba con vida y eso significa que hubo un error al juzgarlo.

Draco dijo que podría haber sucedido.

¿Lo demás también fue falso?

Es problemático pensar en eso, pensar en Sirius, pensar en Draco, pensar en cualquier cosa; Harry nota la mirada de Draco todo el tiempo, cansada, pero parece que esta frustrado por partes iguales. Pensar en eso en la noche era problemático, porque le deja confundido de que tanto otros ocultan cosas, siempre parece que alguien oculta algo para él.

Se da cuenta un poco de tiempo después, ante un comentario de Oliver sobre como Draco Malfoy salió del equipo de quidditch, haciendo que Harry casi lo pierda. Porque no puede dejar el Quidditch, no cuando es una de las pocas cosas que tienen en común y no importa que tan loco se vea arremetiendo contra Draco, lo enfrenta casi al borde del pánico.

Odia a su padre.

Lucius Malfoy.

Por hacerle esto a Draco, porque no importa que le esté arruinando la vida a su hijo, cada que Draco habla de este no lo hace con odio; solo parece muy triste. Draco se había visto lleno de vida sobre la escoba, riendo y con esa mirada completamente decidida que le encantaba, pero se lo habían quitado y también al chico, Harry se siente enfermo por no hacer nada.

Es joven.

Nadie lo escucha, pero cuando todo parece en problemas, le dejan todo en sus manos.

Enfermo.

Este mundo es enfermo.

—Pero mira que lindo hurón tengo, el hurón más lindo de todos—habla Ron en la sala común, observando a Thorin hacer una pequeña voltereta que atrae atención de todos en el lugar.

O tal vez él es quien esta enfermo.

Thorin el hurón es la nueva sensación de la torre, no solamente el pequeño mamífero albino es adorable, también es muy cariñoso con todos y Ron se ha vuelto bastante popular por eso; incluso si inicialmente parece irritado porque tiene nombre y no le han dejado ponerle uno, nadie parece quejarse sobre Thorin. La primera vez que Draco le dio el hurón a Ron, como una disculpa porque Scabbers había muerto, su mejor amigo parece demasiado resentido por el hecho de perder a su rata.

Claro que era vieja y sinceramente no siente mucho aprecio por Scabbers, pero Ron había querido a la rata porque era suya.

Pero ahora con Thorin, esto era claramente lo que es tener una mascota.

Harry sonríe al ver a Thorin buscar mimos de Ron, quien la toma entre sus brazos para darle mimos y este suelta adorables chillidos.

Crookshanks ahora en medio de la sala común, sentado al lado de Hermione, no le ha dado ni una mirada al nuevo integrante del grupo. Originalmente tuvieron miedo que le atacara como Scabbers, pero el mitad gato solamente parpadea cuando ve al hurón; incluso una vez que Thorin se escapó de su jaula y lo encontraron durmiente al lado de Crookshanks, supusieron que eran buenos amigos.

¿Por qué odiaría tanto a Scabbers entonces?

Se pregunto si alguna vez obtendrían una respuesta al respecto.

—Parece bastante feliz, me alegro mucho…Draco fue muy amable—admite Hermione, mucho más tranquila.

Hubo un periodo tenso entre Ron y Hermione después de lo que paso con Scabbers, una parte de su amiga parece culpable todavía al respecto; pero con Thorin, Ron parece olvidarse de lo que paso con su rata y vuelve a ser un gran amigo de Hermione.

Ambos tienen ese algo raro que Harry no quiere involucrarse o tomar lados.

—Draco da buenos regalos—concuerda Harry, algo apenado de pensar que se había sentido molesto por Draco dándole un regalo a Ron.

Eran amigos, no muy cercanos, pero no puede olvidar que Ron y Draco se conocieron antes de Hogwarts brevemente; la mayoría de Weasley lo conoció antes de Hogwarts. Harry recuerda que en vacaciones Arthur parecía recordar a Draco antes que ayudara a su hija con aprecio, Bill también menciono sobre Draco con interés.

Es un regalo.

No puede estar celoso de un regalo.

Aunque Harry se siente un poco amargo, porque usualmente es a él, quien Draco le da regalos tan considerados.

—Saluda a tu padrino—dice Ron casi colocando a Thorin en su rostro, provocando que Hermione ría.

Harry acepta a Thorin en sus manos, porque a pesar de todo, es un lindo hurón.

No comenta a nadie que por algún motivo piensa que se parece a Draco, ya lo molestan lo suficiente como para agregar leña a esta fogata.

.

.

Deja de enojarse por el hecho de que Thorin vino de Draco, cuando este le presta su escoba luego que pierde la suya; claro que odia que Draco perdiera la oportunidad de estar en su equipo de quidditch, pero hay algo en que Draco le cediera su escoba que hace que Harry se llene de emoción. Porque significa que Draco se preocupa por él, que ahora jugara con su escoba y definitivamente ganara; de alguna forma siguen teniendo un lazo y espera que prestarle la escoba significa que lo apoya. Verlo en las graderías de Slytherin había sido un golpe para Harry, pero luego le dio la escoba y todo parece tan confuso.

Draco había aceptado estar con él los días que los demás fueran a Hosgmeade, porque ahora no podía ir.

No era una cita.

Draco menciono sobre ver a Luna y Ginny, pero para Harry era como una cita.

Casi una cita.

Porque no esta seguro si alguna vez Draco aceptaría tener una cita con él y ese pensamiento es suficiente para deprimirlo.

No importa.

Cuando los gemelos le dieron la oportunidad para salir del castillo, termino arrastrando a Draco quien parecía incomodo con la idea; tal vez fuera un poco egoísta, porque para Harry era como su propia aventura con Draco, otra vez ambos juntos por un basilisco. Fue un poco difícil distraerlo lo suficiente para que no insistiera sobre ir con Hermione o Ron, o peor aún sus otros amigos, pero fue logrado y Harry sentía una victoria en que solo fueran ellos dos.

Incluso pago por sus cosas, puede que no fuera una cita, pero Harry sabe cómo comportarse bien con Draco.

No es que necesite presumir dinero con él o que pueda, ya que Draco debe tener tanto o más dinero que él como heredero.

Estaban en medio de una discusión sobre que Theo Nott lo odia, lo cual Draco parece haber descubierto y Harry tiene la teoría de que Theo está enamorado de Draco; sus amigos dicen que no todos están obsesionados con Draco, pero hay algo en la mirada de Theo que le recuerda un poco al propio Harry y lo odia. Porque Theo tendría ventaja en conocer por más tiempo a Draco, ser un sangre pura y verse bien.

Tampoco tiene un loco maniaco en su espalda que quiera matarlo cada año.

Aunque este año por ahora va bien, ahora que Sirius parece no ser un asesino (aunque Harry tiene todavía sus teorías) el año tiene un aspecto esperanzador de no asesinos locos por ahí.

Siente algo de miedo por el enorme perro Padfoot, que parece el Grim, que le trae malos recuerdos de infancia con los perros y sus familiares.

Pero luego este enorme perro negro se pone de espaldas para que le rasque el vientre y Harry no puede negarse.

—Un día lo alimente en la calle y no me ha dejado de seguir, es un perro problemático—musita Draco sentándose un poco alejado de ellos, masticando unos dulces que aun tenían.

Que Harry le compro.

Draco no había estado sorprendido, pero lo había aceptado y era suficiente para hacer a Harry un poco feliz.

Harry sigue acariciando la cabeza del perro, quien parece encantado con los toques.

En realidad, Harry odia el contacto físico, lo ha notado cuando se pone tenso al recibir un toque de alguien que no conoce o alguno muy repentino; Hermione había comenzado acercarse siempre de forma frontal y Harry la aprecia por eso, Ron no parece notarlo, pero simplemente no son de mucho contacto físico. En el Quidditch es difícil con el equipo, intenta apartar la sensación amarga cada que eso ocurre.

No le gusta el contacto físico.

Pero con Draco siempre lo inicia, porque hay algo que le gusta de él, la sensación cálida y como todo parece diferente a su alrededor.

Suave.

Mágico.

Brillante.

Nunca sintió eso con nadie.

Los animales tampoco parecen ser parte del problema, Harry se siente cómodo con ellos, con las criaturas mágicas (menos Buckbeak por razones que son de Draco); así que está feliz con jugar con este perro.

—Creo que es encantador, siempre quise tener una mascota; aunque Hedwig es demasiado digna para jugar así conmigo—

Draco hizo una mueca pensando probablemente igual que Harry, Hedwig y Merlín eran amigos, pero aun así demasiado dignos desde su punto de vista.

—Mis padres no me dejaban tener muchas mascotas, eso no impidió que metiera cualquier animal o criatura encantada en casa cuando tuve la oportunidad—expresa Draco con una sonrisa algo melancólica y Harry realmente quiso saber que más hay detrás de eso.

Pero no parece que Draco quiera hablar mucho de su familia y Harry empatiza con eso.

Harry asiente a sus palabras.

Hay algo extrañamente hipnotizante al escucharlo hablar, la voz de Draco no es tan aguda, pero es bastante suave cuando habla del pasado incluso si es amargo; también le da una forma de poder conocerlo más, como sus otros amigos.

Le gusta escucharlo hablar.

—Mi padre no siempre fue un bastardo sin corazón—habla y no sabe para quien, como siempre parece triste sobre el tema y desesperado de convencer a su padre para que no lo odien; algo tarde para Harry—es estúpido, aun espero que cuando vuelva a casa todo esto desaparezca y vuelva ser como antes; supongo que solo soy un niño iluso—hay amargura en su voz.

—Tu padre no me cae bien—admite Harry a lo cual Draco suelta un bufido.

Es la verdad.

Cualquiera que lastimara a Draco, no le gusta.

Porque Draco no merece que lo traten mal, no cuando lo ve así, sentado a su lado y con mirada molesta por algo que no es su culpa.

—Es ingenioso, siempre tenía la mejor forma de salirse de conversaciones incomodas; me leía Sparky el dragón tantas veces cuando quería de niño…su mano era cálida en mi cabeza…a veces me pregunto cuando fue que cambio tanto—

Si.

A veces las familias no son geniales, Harry recuerda que al principio Petunia no era tan mala con él, o quiere pensar que cuando fue un bebé no lo trato tan mal.

Pero ahora es difícil de recordar y se pregunta si solo fue una ilusión.

—Mis tíos tampoco son agradables, pero ellos siempre han sido desagradables, a veces quisiera quedarme para siempre en Hogwarts; he conocido aquí a las mejores personas—dice Harry de forma amarga al inicio.

—Deberíamos ir de viaje—susurra Draco en voz baja de pronto, pero tanto Padfoot como Harry han escuchado, por lo que este sonríe de manera descarada—cuando salgamos de Hogwarts, nosotros tres deberíamos irnos por ahí de viaje, estamos forrados en dinero y podríamos tomarnos unas vacaciones en otra parte del mundo—

Harry se queda en shock.

Su mano se detiene en la caricia del perro, maldiciendo por bajo el ataque indirecto de Draco a su corazón.

Son amigos.

Buenos amigos.

Solo son amigos.

Solo son muy buenos amigos.

Pero la forma en como su corazón ha comenzado a latir, como imágenes de ellos dos (más el perro) viajando en lo que parece una larga carretera, es suficiente para hacer que Harry se estremezca; porque, aunque no piensa demasiado en el futuro, nunca había nada más que dejar la casa de los Dursley.

Ahora hay algo.

Algo que esperar.

Una promesa estúpida e infantil de que al final de Hogwarts, serán amigos y aunque Harry quiere pensar en algo más, esto es más que suficiente.

Sonríe.

Porque es feliz.

—¿Qué opinas Padfoot? —pregunta Harry viendo al perro, quien da un ladrido que hace reír un poco a Harry—podríamos hacerlo, nunca he salido de Inglaterra—admite Harry en voz alta, su voz un poco emocionada y tratando desesperadamente de contenerse.

Un viaje juntos.

Solo amigos.

Harry quiere abrazarlo, quiere saltar, quiere gritar y al mismo tiempo solamente quiere sonreír.

—Yo he ido por todos lados, mis padres siempre viajan en vacaciones…aunque creo que sería mejor ir con amigos—

—¿Otros irían? —

—Eventualmente, creo que sería genial hacer un viaje nosotros tres primero, luego podríamos ir con todos—

Esa respuesta logra satisfacer a Harry porque solo serán ellos al inicio, le gustaría viajar con Ron y Hermione en el futuro, pero ahora sería solo con Draco y Harry no desperdiciaría eso.

Esta tan emocionado, que cuando inician una guerra de bolas de nieve improvisada, aprovecha para reírse, para saltar, para correr; Draco está ahí, siempre parece estar ahí incluso cuando no está, pero ahora está presente y Harry tiene su atención.

Todo es brillante.

El patronus que Draco puede hacer y por el cual Harry no ha aprendido bien cómo hacerlo todavía,

La forma en como la prima de Draco, quien parece cercana a él y Draco está encantado con ella, anuncia que ha venido por Padfoot; es algo triste, porque no podrá ver más al perro gigante, pero feliz porque si está bajo al cuidado de la familia de Draco eventualmente podrá volverlo a ver.

Nymphadora es amable, sonríe y es alguien que le agrada, alguien que es familia de Draco, alguien buena.

Si bien el día no es del todo bueno, ya que al preguntar por Sirius o si Draco quisiera irse de casa, provocan que el chico se sienta amargo.

Se maldice por arruinar un buen día y por eso hace algo que había querido hacer todo el día, lo llama por su nombre antes de huir como loco a la torre Gryffindor. Duda que fuera algo importante para Draco, probablemente no noto que eso afectara a Harry más de lo que afectaría a él; dentro de su cama con las cortinas cerrada entierra su rostro en la almohada.

Gimoteando, molesto por todo, extasiado al mismo tiempo y el recuerdo de Draco sonriendo con un dragón patronus revoloteando por ahí.

Ojos brillantes que combinaba con la nieve y Harry viéndolo impresionado pensando en cómo quería besarlo.

Nunca había pensado en eso antes.

Pero ahí, sonriente, con labios algo azulados por el frio, porque Draco era malo en bajas temperaturas y el cabello desordenado, Harry pensó que un beso hubiera sido mágico.

—¿Ahora que le paso? —pregunto Ron cuando llego poco después, viendo todo confundido, Neville se encogió de hombros y Harry no sabía si estaba ahí antes que llegara.

—Probablemente fue Draco—habla Seamus desde alguna parte de la habitación.

Y tenía razón.

Thorin durmió sobre su cabeza y Harry espero que fuera la forma del hurón de apoyarlo a su manera.

.

.

Conocer a Sirus Black es un extraño regalo de navidad por parte de Dumbledore, que ese día lo aparta para sorpresa de Ron y Hermione, anunciando que irían a un lugar muy especial; es extraño llegar a esa casa casi abandonada, es extraño ver a un hombre de cabellera negra retorcerse en la esquina del salón y lucir casi perdido al ver a los tres ahí. Es complicado, es raro, es incómodo, Dumbledore explica suavemente como Sirius Black fue inculpado y como se está trabajando para darle la libertad que merece; Harry no puede evitar pensar en Draco, en sus palabras a inicio del año escolar y como parecen ahora caer en alguna especie de puzle que no termina de comprender. Pero está aquí ahora, incluso cuando Ron parece aterrorizado como Hermione, quiere tener la mente abierta como Draco aconsejo, para que pudiera buscar la verdad.

Para que no fuera engañado.

El hombre habla, extraño, parece nervioso y a veces se queda ido antes de recordar que debe hablar, cambia de tema rápido, sus manos tiemblan y aunque viste ropa que parece costosa.

Sus ojos parecen amargos.

—Te creo—no sabe porque, pero Harry quiere creer cuando Sirius explica sobre cómo no traiciono a sus padres, sobre Peter, sobre no ser un mortifago y su pecho se llena de tristeza.

Mientras Harry sufría con los Dursley, Sirius sufría en la cárcel, ambos sufriendo a su manera; Sirius peor que él claramente.

Pero Sirius parecía, quererlo.

Era tan extraño.

Pero Harry le gustaba pensar que un adulto lo quería, un adulto que conocía a sus padres, un adulto que, aunque admitió torpemente querer cuidarlo en el futuro si era libre, le estaba dando una oportunidad para ser libre de alguna manera.

Ambos tenían sus dudas sobre el otro, Sirius parece tan incomodo como Harry, pero Sirius habla sobre su padre.

Sobre James.

—Era mi mejor amigo, era todo lo que necesitaba, me alegra ver como has crecido para parecerte a él—habla Sirius con una mirada cálida y Harry siente su interior un revoltijo incomodo, pero caliente.

Su padre.

No lo conoció, pocas personas que lo conocieron en su vida actual hablan de este, pero como Sirius habla de él lo hace sentir como si lo conociera; fueron amigos.

—¿También estuvo perdidamente enamorado de alguien que lo ignora? —el comentario de Ron es claramente para aligerar el ambiente y molestarlo, pero la risa inesperada de Sirius detiene a Harry.

Al principio parece sorprendido de reírse, como si fuera prohibido, como si no tuviera la capacidad, como si pensó que no debería.

Duele.

Duele ver a alguien así.

—James Potter era el claro ejemplo de perseverancia, cuando se enamoró desde primer año de Lily Evans—habla Sirius un poco divertido y queriendo olvidar lo que paso.

Ron y Hermione jadean, antes de contar rápidamente sin que pueda detenerlos, su obsesión por Draco Malfoy y Harry solo quiere ahogarse en su propia saliva, para no ser humillado públicamente. Sirius rápidamente hace comparaciones de ambos, haciendo que Hermione teorice algo sobre genética, Ron rápidamente se considere amigo de Sirius por entenderlo y todo habría terminado como un momento bochornoso si no fuera porque Sirius acepto ser un animago.

Ilegal.

Algo que no deben revelar a nadie.

Mucho menos cuando acepto ser Padfoot, haciendo que Harry jadee y luego gimotee.

Por supuesto.

¿Cuándo su vida es normal?

—Entonces vigilando a Harry veo que está esperando por más de una hora frente a un boticario, pensé que era sin duda una cita, no saben la sorpresa que vi al conocer al niño Malfoy—Sirius relata ahora mucho más atendo, sin irse tanto y feliz.

Parece feliz.

A pesar que eso significa su humillación continua.

Hermione pide más información, Ron está riéndose, el sonido de la red flu los distrae a todos y casi todos jadean.

Sirius se levanta como si fuera un bólido, antes de estrellarse con el cuerpo mucho más pequeño que el suyo y envolverlo en un abrazo; Harry se siente dividido entre los celos de Draco y de Sirius. Primero porque no puede abrazar a Draco así, segundo porque mientras Sirius era temeroso con él, había literalmente saltado sobre Draco.

Bueno.

Al menos si algún día salían, tenía la aprobación de su padrino.

Tiene que enamorar primero a Malfoy, pero eso son detalles.

—Sirius—musita casi ahogado, cuando el hombre se separa luciendo radiante.

Hay muchas explicaciones después de eso.

Especialmente sobre el juicio de Peter, que Harry realmente no quiere escuchar; si lo que Sirius dice es cierto, el que causo mayormente la muerte de sus padres fue ese hombre. No hablo demasiado sobre él, sobre la amistad perdida, sobre la traición; solamente comento que estaba ya bajo la ley.

Y aunque ahora tiene dudas sobre la manera en que se maneja la justicia en el mundo de los magos, la idea es que el verdadero culpable ya es un prisionero.

No lo conoció.

Por suerte.

Harry no sabría que pensar sobre Peter, el hombre que traiciono a sus padres, por culpa de él sus padres murieron.

Sirius tampoco quiere hablar del tema, Harry piensa que es demasiado pronto y por suerte tanto Ron como Hermione no comentan mucho sobre este.

Ver a Draco al lado de Sirius era demasiado confuso, como el hombre no deja de verlo, como ambos sonríen y chocan los cincos con confianza; cuando comenta al respecto, Sirius parece avergonzado sobre decir como escapar juntos ayudo bastante. No habla mucho sobre eso, Harry aprieta los labios nerviosos al pensar en que clase de aventura ambos estuvieron involucrados que parece no haber salido en las noticias.

—El director está ayudando para que Sirius sea inocente—afirma Hermione con una sonrisa al verlo tenso.

Draco parece pensativo.

Si bien Harry admira mucho a Dumbledore, ha notado que Draco por otro lado no se siente muy a fin a este.

—Andy también ha estado presionando, al ser familia de sangre puede hacerlo…si se plantea la posibilidad de un juicio puede que dure meses, pero la verdad se sabrá tarde o temprano—Sirius intenta ser optimista, Harry sentado a su lado lo ve emocionado.

Recordando que este le había prometido que apenas pudiera, ambos vivirían juntos y salir de la casa de los Dursley era todo lo que Harry podía esperar.

—Entonces trajeron a tres niños para que escucharan tu historia, interesante—el tono de Draco parece hasta cierta forma algo acusador.

—¿Ya lo sabias? —cuestiona de repente Harry, porque una cosa era escapar juntos, otra totalmente el saber toda la historia que no habían podido contar.

¿Qué tanta de la historia les había ocultado?

—No les conté como me ayudaste, en realidad Draco tenía toda esta idea de capturar a Peter cuando le dije que…—Sirius se detiene cuando ve los ojos de Draco, definitivamente están ocultando información, piensa con amargura—ocupaba ayuda, ahora que lo pienso, aquí tengo tu pago—añade levantándose mucho más animado, Draco se levanta con él.

Harry quiere ir con ellos, pero la mano de Hermione lo detiene.

Rayos.

—Es algo entre Sirius y Draco, no creo que debamos intervenir—musita Hermione con expresión severa, lo que hace que Harry solamente se empuje contra el sofá gruñendo.

Las dos personas de las que más quiere atención se van entre ellas, el universo siempre parece darle alguna patada en la cara de esta forma.

—Mira el lado bueno amigo, al final pudiste ver a Draco—bromea ahora Ron moviendo las cejas, Harry lo empuja molesto.

Idiotas.

Sus dos mejores amigos son unos idiotas, que no cambiaría por nada.

Sirius regresa demasiado rápido, con un rostro como si estuviera constipado emocionalmente, pero intentando fingir que todo está bien; Harry se alegra que Andrómeda lo visite, porque no parece ser que este bien para estar solo por mucho tiempo. Si bien aún es confuso pensar en Sirius como Padfoot, el recuerdo de como el perro necesitaba cariño, le hace doler el pecho a Harry; porque a veces él también necesita esa sensación cálida a su lado, pero al mismo tiempo no la quiere, no quiere que se le acerquen.

Se pregunta vagamente que sentirá Sirius.

Tantos años en prisión.

Tantos años siendo inculpado.

Cuando este sonríe, pareciendo desconcertado de que puede, hace que Harry piense que su vida no es la mitad de mala de la que es su padrino.

Una parte de él se avergüenza de haber pensado mal de este, casi pudiendo revivir cuando Draco le advirtió sobre este, sobre que era inocente; parecía saber la verdad antes que sucediera.

¿Cómo es eso posible?

—Entonces Harry, ¿Cuándo piensas declararte a mi sobrino? —la pregunta de Sirius gana risas de sus dos amigos, mientras que Harry se vuelve totalmente rojo de incredulidad.

—Cállate Sirius, apenas si somos amigos, él no me ve de esa forma—le gruñe viendo temeroso por donde Draco podría venir y escuchar eso.

Si fuera el caso, se pregunta que tanto podría asesinar a todos en esta sala y huir a la otra punta del mundo.

Sirius parece poco impresionado.

—Bueno eso es claro, pero tomando en cuenta que Lily no toleraba a James hasta como séptimo año, que sean amigos es un buen paso; solamente tienes que enamorarlo—

Lo dice como si fuera la cosa más fácil del mundo.

Harry lo ve incrédulo.

Ron esta vez parece que se va a orinar de la risa.

Una presencia los hace voltear y Harry se ve incrédulo, pero Draco parece tan pensativo que espera que no escuchara nada de lo que acaba de pasar.

—Veo que conseguiste varios libros—bromea Sirius con una sonrisa un poco tensa, pero de reojo le guiña un ojo y Harry solo quiere que se lo trague la tierra.

—Si, obtuve algunos interesantes, son sobre la familia Black—musita esto último al notar la mirada de Hermione sobre él.

Claramente queriendo saber de qué libros habla y preguntándose que podría hacer para encontrar algunos para leer ella misma. En cualquier otra circunstancia, Harry sabe que Hermione podría haber sido la mejor amiga de Draco si estuviera en Ravenclaw.

Harry ve como Draco parece apagado de repente.

Se alarma.

—Bueno son familia después de todo—habla Ron masticando otro panecillo relleno de dulce.

Andrómeda los trajo.

El rostro de Draco parece demasiado en blanco, así que sabiendo que esto traerá burlas, intenta pensar en positivo. Harry los ignora (especialmente a Sirius) antes de saltar del asiento al lado de su padrino ofreciendo su ayuda para llevar los libros.

Parece enfermo.

¿Se veía así cuando llego?

No.

No lo hizo.

—Por el amor a Merlín Potter, quédate aquí con Sirius, no podrás verlo una vez que regresen así que vuelve a tu asiento—habla con voz dura.

Sus hombros de este caen desanimados y se siente incómodo, como si algo hubiera pasado en unos momentos de dejarlo a solas.

—Solo quería ayudar—susurra, realmente preocupado.

Algo está mal.

Draco bufa, pero parece un poco menos molesto.

—Tengo que irme, así que deja de llorar y ve con mi tío una vez removido para trabajar en un lazo familiar; estoy seguro que ambos podrían beneficiarse—hace una broma viendo a Sirius, pero este solamente lo ve con una sonrisa divertida en su rostro.

Harry lo ve fijamente, pero Draco solamente ve a otro lado incomodo.

—Bueno ya que soy una gran persona—Ron hace un sonido de burla que gana una mala mirada de su parte—supongo que tendré que darte un segundo regalo de navidad, porque soy demasiado genial—eso atrae la atención de Harry.

Un regalo de Draco.

Los regalos de Draco siempre son los mejores, pero eso le hace recordar la piedra con runas que compro; algo costosa, pero que aseguraba a su portador una noche de descanso.

—No te he dado el regalo de navidad, lo tengo en Hogwarts, pero algunas cosas salieron de control en la mañana—murmuro algo avergonzado viendo a Sirius, quien seguía viendo curioso todo, ahora comiendo golosinas como si estuviera viendo alguna obra de teatro.

Cuando Draco se fuera, lo molestarían hasta el cansancio.

Sirus levanta un pulgar que lo hace sentir de alguna manera demasiado humillado, Hermione y Ron parecen ver con algo de curiosidad el intercambio.

—¿No quieres el regalo? —

—No dije eso—se apresura a decir avergonzado.

Ahora Draco sonríe ante el comentario de Harry, antes de aclararse la garganta y caminar directo a la chimenea; Harry lo ve curioso y algo impaciente todo el tiempo.

—Feliz navidad Sirius, Ron, Hermione; dado que se supone que no debo estar aquí, los vere después—todos parecen desconcertados del cambio de tema, Draco sonríe maliciosamente—nos vemos después Harry—hace un hincapié en el nombre del niño.

Su nombre.

Dijo su nombre.

No ocupa escuchar las burlas de sus amigos y su padrino, para saber que su rostro está totalmente rojo en menos de unos instantes; pero no dice nada cuando Draco se va y solamente se cubre el rostro con ambas manos.

Maldita sea.

Idiota.

—Miren niños, estoy seguro que en unos años tendremos una boda si Harry es hijo de James—bromea Sirius descaradamente, haciendo que tanto Ron como Hermione sonrían divertidos.

Harry los ve abochornados, pero mientras ellos se burlan de él, no puede evitar sonreír.

Dijo su nombre.

Draco dijo su nombre y por un momento…todo fue perfecto.

.

.

Algo está mal.

Muy mal.

Si bien pasar la navidad con Sirius hace que rápidamente la navidad parezca maravillosa, porque es la primera vez que pasa con alguien que es familia; la familia Weasley es genial con él, Harry los ama, pero Sirius es algo que es completamente suyo. Así que esta navidad es maravillosa, Draco lo llama por su nombre y todo podría significar un brillante futuro.

Hasta que no lo es.

Algo sucede a Draco.

Podrían llamarlo paranoico, pero apenas lo ve después de navidad, es como si algo pareciera distinto en él; acercarse a Draco era doloroso.

Como físicamente doloroso.

Su cabeza arde por algún motivo y este comienza a actuar…diferente.

Le entrega su regalo de navidad por medio de Anthony, pero cuando al día siguiente apenas si lo ve, Harry no puede evitar fruncir el ceño.

Algo está mal.

.

.

Harry sigue a Draco en el mapa de los merodeadores, a veces va a lugares extraños, cuando llega hasta él, es como si hubiera desaparecido; a pesar de tener el mapa el chico se escabulle como si lo sintiera venir, lo cual es ridículo, porque Draco no tiene el mapa.

Pero algo sucede, algo malo y Harry cada que intenta acercarse hablar con él, Draco lo ignora.

Ignora a todos.

.

.

—¿Por qué lo sigues viendo en el mapa? Es solamente un idiota—gruñe Ron en la noche, abrazándose contra Thorin luciendo resentido.

Si.

Ese día Draco había sido bastante cruel con Hermione, alertando a Harry de que algo malo estaba sucediendo. Draco Malfoy había puesto un pie delante de Hermione y sus padres, cuando no la conocía bien, que ahora dijera algunas cosas desagradables; parecía todo demasiado mal.

Casi no parecía él mismo.

—Está actuando raro, me recuerda un poco a Ginny el año pasado, algo está pasando con él—intenta defenderlo, pero Ron parece enojado por Hermione.

Pero aun abraza a Thorin, que claramente no tiene la culpa de nada, pero Ron no parece comentar que realmente esta herido.

También parece querer creerle.

Harry ve el mapa merodeador con Draco en este, viendo cada movimiento y preocupado cuando a veces su nombre desaparece de este mapa.

Algo está mal.

Pero siempre que se escabulle de noche por donde desaparece, no hay forma de seguirlo, si no fuera porque aparece en la mañana Harry entraría en pánico; pero no sabe cómo decirle a alguien sin revelar el mapa o sonar como un acosador.

.

.

—Hola Harry—saluda Luna sacándolo de su ensoñación, había estado viendo molesto como Draco estaba solo en la mesa Ravenclaw, leyendo un libro de forma obsesiva, pero sola.

En el castillo corrían rumores sobre Draco, sobre su nuevo mal comportamiento (que todos han notado) y la forma en como ahora parecía no tener amigos. Incluso a Harry le había dicho unas palabras demasiado groseras el día anterior, que no parecían normales en él.

Este no levantaba la vista, antes ocasionalmente sus miradas se encontraban, pero ahora no sucedía.

Harry odiaba eso.

—Hola Luna—musita Harry con una sonrisa débil, mientras la niña parece no importarle tomar asiento en la mesa Gryffindor.

Esta toma un panecillo, antes de verlo curioso.

—Draco parece que tiene la cabeza llena de Nargles—probablemente, a estas alturas Harry no sabe que podría suceder con Draco que lo haga cambiar tan drásticamente de personalidad—es como si no fuera él, como si alguien fuera él, pero no él—añade la chica ladeando el rostro, tomando la manzana verde ahora entre sus manos.

Harry gira a verle ahora confundido.

—¿Disculpa? —

—¿Sabes cuál es la manzana favorita de Draco? —

—Si, la manzana verde—lo ha visto siempre comer una desde que están en primer año, siempre parece tener ojos brillantes cuando ve una en la mesa de Ravenclaw.

—Hoy eligió una roja a pesar que había una verde frente a él—musita Luna pensativa, viéndolo de reojo y Harry por un momento pestañea confundido, antes de ver a la mesa Ravenclaw con el ceño fruncido.

Puede que estuviera loca, pero Harry tal vez está un poco loco, ya que después de ese día, Harry habla con Luna todo el tiempo.

Notando cosas en Draco.

Comportamientos que antes no estaban.

Harry se pregunta constantemente si esa persona es realmente Draco, o si finalmente un Nargle se metió en su cerebro.

.

.

El accidente donde Draco cae al lago es rápidamente pasado por todo Hogwarts y Harry corre a la enfermería, supone que la amistad de Draco y sus amigos no esta tan deteriorada, porque al llegar a esta puede ver a Anthony frente a la puerta con los puños apretados antes de que Padma lo empuje lejos de ahí hablando de que Pomfrey aseguro que estaba bien y ocupaba descansar; al pasar a su lado le saludan y Harry solamente lo hace un poco incomodo. Todos han estado hablando mal de Draco últimamente por su mala actitud, pero sus amigos no hablan ni bien o mal de este, pero lo siguen saludando; incluso si no parecen creer las teorías de Luna de que algo está mal.

No puede culparlos, Harry duda de sí mismo.

Pero cuando entra a la enfermería donde Luna ya está ahí, tiene miedo de que pase lo peor.

No lo hace.

Viéndose totalmente destrozado como hace todo el tiempo, pero luciendo de alguna forma más vivo, es cuando Harry no quiere tener esperanzar, aunque lo hace.

—¿Hola? —es casi una pregunta, pero hay algo que no es el tono aburrido y frio que pocos han logrado sacarle cuando oficialmente habla con algo.

Harry y Luna se vuelven a ver de inmediato, ambos pesando que esto es una mejoría, que tal vez cualquier cosa que hiciera a Draco no ser Draco, pudiera haber salido de su cuerpo.

Esperanza.

De que esta vez tal vez, fuera lo que fuera, se marchara de una vez por todas.

Luna no soporta antes de lanzarse sobre Draco y aunque Harry quiere hacer lo mismo, tiene las barreras altas. Ha estado enviándole cartas a Sirius, pero cuando pregunta por Draco, este comenta que ha recibido cartas un poco más cortas pero que nada parece diferente.

Así que su doble lo imito bien.

Harry rápidamente tomo asiento a su lado, cerrando las cortinas aliviado, pero queriendo privacidad.

—Eres tú, volviste, joder despertaste—Luna usualmente no era tan emocional, pero ambos habían estado asustados, ahora era obvio que tanto.

—¿Desperté? —pregunto curioso y un poco incrédulo, Harry se sintió incomodo.

—Fue extraño, después de la navidad cuando volvimos de la casa de Sirius, comenzaste a comportarte diferente; le dije a todos que algo estaba mal, pero solamente Luna confió en mi—había algo de resentimiento en la voz de Harry, como si ahora pudiera ir con todos y demostrar que tenía razón—los adultos pensaron que estaba exagerando, los otros bueno; te has estado comportando como un idiota con ellos—añade casi arrepentido.

Es la verdad, aunque no le gustaba ser quien tuviera que hacerlo.

Luna se aleja para tomar sus manos.

—Eras tú, pero no eras tú…tu jamás dirías esas cosas, pero nadie podría entender que pasaba y tampoco entendí que paso muy bien; pero sabía que no eras tu—no era la mejor explicación de todas.

Aun así, era la mejor al mismo tiempo.

—¿Anthony y Padma? —pregunto algo dudoso, pero la mueca que compartieron Luna y Harry fue similar.

Este cierra los ojos un momento con dolor, Harry ve a Luna preocupado, pero esta se mantiene firme.

—Lo solucionare, lo prometo, pero por ahora necesito su ayuda—Harry y Luna lo vieron expectantes, Draco parecía preocupado—es sobre ya tú sabes quién—hablo viendo a Luna, cuyos ojos se abrieron incrédulos y Harry ladeo la cabeza.

Algo que no sabía o algo que no entendía.

—¿Voldemort? —pregunto incrédulo.

—Algo así, pero no, es sobre otro mago oscuro aparentemente…pero me temo que es una mala idea decirte el nombre, temo que los que ya estamos involucrados en realidad podríamos estar malditos si lo que me informo el señor Fujiwara es cierto—

Harry y Luna intercambian otra mirada, Harry preocupado porque eso significaba que algo estaba detrás de todo esto y no era Voldemort.

Hermione no se equivocó cuando dijo que los Ravenclaw tenían sus propias aventuras y no pudo evitar querer saber de qué se trataba.

—¿Fuji-weri? —

—Fujiwara, pero no es el punto. Estoy investigando un mago, lo cual me llevo a una serie de pistas, donde un hombre en otro país me indico que probablemente todos aquellos involucrados con su nombre estén malditos ahora; lo cual es algo que no quiero pensar porque eso significaría que involucre a mucha gente que me importa y no quiero que te involucres ahora Potter, ya tienes a un loco psicópata por ahí buscándote—

Harry frunce el ceño poco conforme, pero Luna salta incrédula.

—¿Por eso estuviste actuando extraño? —

Draco se saca algo de su camisa, que parecía no haber visto y el dolor estalla en la cabeza de Harry, específicamente en su cicatriz.

Malo.

Eso es algo malo.

Viendo fijamente el relicario, Harry se ve incomodo y toca descuidadamente su frente.

—Estuve buscando el nombre de una mujer que menciono el libro de este mago oscuro Harry, eso me llevo a Sirius, lo cual me ha llevado a este relicario; es…malo…este relicario es probablemente similar al diario que Ginny encontró el año pasado—

Harry se siente pálido, aparentemente su teoría no había estado tan alejada de la realidad.

Poseído.

Harry recuerda alarmado a Ginny, inerte en el suelo, pareciendo muerta.

Sus manos viajan rápidamente a las mejillas de Draco para verlo de cerca, se siente un poco frio, pero Draco usualmente no es muy caliente al tacto; voltea a verlo por todos lados buscando alguna herida, pero en general solamente parece muy cansado.

Como fue tan estúpido.

Lo vivieron el año pasado.

Poseído, Draco fue poseído.

—No pareces herido—habla casi un poco relajado, pero viendo el relicario ahora con molestia.

¿Es como Tom de nuevo?

¿Eso sobre la persona que hablaron antes?

¿Era magia negra?

Cada segundo tenía más preguntas preocupantes en su mente.

—No estoy herido, pero los últimos 3 meses han sido borrosos para mí, espero no haber lastimado a nadie…físicamente, ya me di cuenta que tal vez arruiné algunas cosas con los chicos—gruñe pareciendo incomodo.

Luna asiente algo pensativa viendo el relicario ahora con curiosidad.

—¿Tiene que ver con lo que revelaste sobre uno de los fundadores de Hogwarts? —

—¿Qué ustedes hicieron qué? —bien sus aventuras eran una cosa, pero parece que las de Draco eran incluso peores.

Ese pensamiento lo preocupo.

—Potter luego hablamos de eso, creo—

—Prometiste que me llamarías Harry—

—¿Lo hice?, no recuerdo nada—

—Draco—

—Mocoso insufrible—

Luna llama su atención nuevamente y Draco deja de molestar a Harry, quien parece verlo al borde de lanzarle una almohada, pare ver a la niña queriendo tocar el relicario; Draco rápidamente lo aparte de su mano, negando con la cabeza.

—A veces estoy como…dentro de una niebla—su explicación no parece ser buena, pero los dos niños lo escuchan atentamente y Harry siente algo de molestia—estoy pensando en cosas, pero el tiempo parece lento y hay algo que intenta lastimarme; yo no soy consciente la mayor parte del tiempo—bien Harry ahora está preocupado, el rostro de Luna parece igual—salí de la niebla cuando me arrojaron al lago, pero hay un pasadillo en alguna parte del castillo; ahora que lo pienso no recuerdo bien como llegar, pero funcionaria si vamos a la cámara de los secretos, el colmillo de basilisco podría destruir el relicario—añade ahora con seguridad señalando la joyería en su posesión.

—No sería mejor solo quitártela—señala Harry alarmado.

—Tenemos que hacerlo pronto, antes que…—se detiene cuando Pomfrey entra a la habitación diciéndole a Harry y Luna que deben irse, ambos parecen inquietos de dejarlos y Draco va a despedirse de ellos.

Es cuando Harry lo nota, el rostro de Draco pasa de verse natural, para volverse una mueca en blanco; cuando este sonríe de forma falsa a Harry.

Lo sabe.

Eso no es Draco.

Su ceño se frunce.

Si.

Van a sacarlo de ahí y cualquier cosa que tenga su cuerpo, bueno, Harry ya había matado a un basilisco y si algo lastimaba a Draco este año otra vez, Harry no iba a contenerse.

.

.

—¿Cuánto tiempo fue esta vez? —pregunta Draco con cansancio y es él.

Harry suspira aliviado antes de que Luna se abrace de Draco de su brazo derecho, restregándose perezosamente como un gato y sin importar que se moja por el acto.

Parece asustada y temerosa.

Harry había estado en un ataque de pánico.

—Ayer te visitamos en la enfermería y eras tú, luego cuando te buscamos después de eso te habías ido nuevamente, lucias a la defensiva y…bueno…te seguimos hasta aquí con la capa—comenta Harry incomodo sin saber que más explicar.

—Vengan, no sé cuánto tiempo tengo—Musita llegando al pasadillo donde siempre lo perdió en el mapa y Harry sabe que están a punto de meterse en una situación peligrosa.

Otra vez.

¿No puede tener un año tranquilo?

Puede que no fuera peor que otros, pero el solo ver como Draco está aceptando relativamente fácil que fue poseído y al mismo tiempo luchando, hace que Harry se sienta adolorido. Porque Draco no merece nada de esto, no merece un padre de mierda, no merece luchar tanto, no merece perder a sus amigos, no merece nada malo en el mundo.

Harry quiere ayudarlo, pero es débil, nunca logro lanzar siquiera un patronus corpóreo sin importar que tanto el profesor Lupin le dijera que era bueno.

No lo era.

Luna es mucho más poderosa, o al menos el hechizo reducto deja tanto a Draco como a Harry fríos.

Luego todo parece confuso.

Demasiado rápido.

En un momento tienen que ayudar a Draco abrir el relicario y luego todo es una niebla, Harry jura que ve a sus padres; es como verse así mismo, una imagen que ve una y otra vez a su madre ser asesinada. Es curioso porque no está ahí, porque no se vio ahí, porque todo esto debe ser una recreación por lo que descubre de los dementores y sus vagos recuerdos.

Pero puede verlo,

Voldemort.

Con la varita en alto.

Un recuerdo.

Uno que odia.

Pero de alguna forma, a pesar de sentirse miserable al pensar en esa noche, que pierde a sus padres, que pierde a Sirius, que es enviado con su tía; Harry lo siente muy…falso…como si no estuviera ahí al mismo tiempo.

Sale de la neblina con facilidad cuando Luna lo empuja y parece que no pasa mucho tiempo, la niña grita sobre Draco que está en el suelo sujetando su cabeza con fuerza mientras llora, al tiempo que Luna sale corriendo y Harry se abalanza contra Draco.

¿Esto habría hecho su madre esa noche si viviera?

Abraza a Draco contra sí, sin poder disfrutarlo como lo haría en cualquier otro momento, mientras este solamente gimotea de forma impotente. Es difícil pensar en otra cosa, pero también es difícil no ver a la adorable Luna tomar un colmillo como lo hizo Harry el año pasado, destrozando el relicario sin dudarlo ni un segundo.

Draco se calma un momento, antes de jadear y nuevamente ha vuelto.

—Draco cuando el relicario se abrió entraste en trance, no sabemos que paso, pero Luna logro destruirlo—habla Harry con una mano sobre su hombro, luciendo preocupado a lo cual Draco asiente distraídamente.

Demasiado cansado e ido.

Sin saber que todos entraron a una especie de transe, como sabría más adelante, porque Luna hablaría sobre como revivió una y otra vez el día que su madre murió.

—Se fue, lo destruiste Luna—

Harry quiere pensar que sí.

Pero luego de esa noche, sus sueños siguen teniendo a Draco, sueños donde el niño se marcha y queda ese extraño sobre de él, que hacen que Harry no pueda dormir nuevamente.

Lo odia.

.

.

Draco vuelve a ser quien es, Hermione y Ron tienen sus dudas cuando les cuenta que ha pasado, al final Luna es una amiga más para él en la cual confiar; tiene miedo, de que va pasar ahora, de que debería hacer o como debe actuar con Draco. Pero cuando este parece aun solo mientras intenta capturar de nuevo a sus amigos, se acopla al lado de Harry como si siempre hubiera permanecido ahí.

—Maldita sea todo el trabajo que perdí, odio ser un promedio, yo era el mejor de la clase—se queja a su lado, gesticulando con las manos violentamente, haciendo pucheros.

A su lado.

Como Harry siempre quiso.

Esta mal, no debe sentirse bien, Draco acaba de pasar un evento traumático; igualmente Harry no sale bien parado, esa necesidad de estar cerca de Draco, por temor que cuando lo deje de ver desaparezca, no debe ser normal.

Esta opresión en su pecho por perderlo no es normal, la forma en como necesita ver sus ojos, confirmar que sigue siendo Draco.

Que es él.

Que no se va.

Harry nunca ha tenido tanto miedo de perder a alguien.

—Eres inteligente, pronto serás el mejor, aunque no le digas a Hermione que dije eso—lo último lo dice alarmado, porque realmente teme que Hermione lo escuche.

Draco lo ve incrédulo, antes de reír y empujarlo suavemente en su hombro, como si siempre hubieran sido amigos. Harry quiere no tener mariposas en su vientre, quiere pensar que solo son amigos y que está bien, pero, aunque todo esto es igual de lo que siempre soñó.

Exceptuando la parte de posesión de objeto maldito.

Quiere más.

Más de la risa de Draco, más de sus toques amistosos, más de esa mirada brillante que parece intentar ser optimista ante sus amigos y sus ojos llenos de ojeras.

¿Habría visto su regalo de navidad?

Nunca hablaron de él realmente.

—No le diré a Hermione que me prefieres, tranquilo, tu amigo Draco siempre tiene el control—

No es como si fuera un secreto para Hermione si Draco le dijera algo así.

Van a la torre Ravenclaw, donde ahora pasa el tiempo con Draco y Harry se siente feliz.

.

.

—Bienvenidos a nuestra tercera noche de juegos de la torre Ravenclaw, mi nombre es Anthony y he sido elegido por votación popular para ser su próximo presentador—todos los Ravenclaw en la habitación aplauden y sueltan silbidos de emoción, los invitados por otro lado los ven con una especie de preocupación por su estado mental.

Harry sigue sin saber qué hace aquí.

Claro que las cosas con Draco han mejorado a pesar de que ya recupero a sus amigos, exceptuando porque Luna quería usar sogas, lograron convencerla de no hacerlo. Al parecer una charla sincera fue lo único que Draco necesito, si bien todo parece un poco tenso entre ellos, Draco parece optimista e intentando realmente que todo funcione.

Había tenido miedo.

Que recuperar a sus amigos lo alejara de él, por muy egoísta que fuera.

No fue así.

Estaba claro que su tiempo juntos se reducía ahora que recupero a sus amigos, les estaba dando prioridad, estaba intentando reparar algo que fue lastimado; pero cada que lo vio en el pasillo lo invito a unirse a ellos, cada que tenía oportunidad Draco saltaba a su lado con una sonrisa maliciosa y hablaba con él en clases.

Era todo lo que había querido en su primer año.

Si el Harry de ese año lo viera, debería estar feliz y Harry lo era, pero se sintió ridículo distrayéndose con Draco; viendo sus labios demasiado tiempo y adentrándose a fantasías donde eran pareja, hablaban, se besaban y caminaban de la mano.

Una vez Ron pareció ofendido cuando le pidió sus notas y descubrió que había escrito el nombre de Draco en sus hojas, fue solo dos veces, así que no era un gran escándalo.

Pero mírenlo ahora.

Participando en los juegos de la torre Ravenclaw, algo que no se había atrevió a pensar que fuera real más allá de sus fantasías y ahora que estaba aquí.

Todo parecía, anormal, pero algo que parecía también era así siempre.

—Debido a dos años anteriores, hemos arreglado una regla aparte de la usual que es:…—Anthony levanta el micrófono imaginario, los invitados se ven confundidos.

—Todo lo que pasa en la torre Ravenclaw se queda en la torre Ravenclaw—dicen los Ravenclaw totalmente entrenados y Draco parece orgulloso.

Harry piensa que todo es.

No sabe que pensar.

Y parece que es la idea.

—¿Esto es una clase de culto? —escucha preguntar a Pansy a su lado a un divertido Blaise.

No hablan con Harry, los Slytherin no lo quieren, pero el día de hoy todos parecen de acuerdo en que los Ravenclaw están dementes.

—Lamentablemente hemos arreglado algunas reglas—inicia Anthony sacando anteojos imaginarios para ponerlos y leer la lista—entre los cuales cualquier reto debe ser realizado dentro de las instalaciones de esta habitación o limitarse a la sala común Ravenclaw, también agregamos por petición de Draco que si en algún momento tiene que besar a Luna no será en sus labios—Draco asiente ganando miradas divertidas de los miembros de su casa.

Pansy salta alterada, Harry también voltea a verlo incrédulo.

—¿Besar a Luna? —chilla Pansy ofendida, Harry la aprecia más por hacer la pregunta que tiene en su cabeza.

—Es como mi hermana—responde con una mueca, Luna parece encantada con esa respuesta.

Pansy está a un paso de asesinarlo, Harry curiosamente no está en contra de impedirlo.

—¿Han besado a alguien aquí? —pregunta la niña con frialdad luciendo afectada por el tema, Draco voltea a ver a sus amigos quienes parecen tener rostro de diferentes grados de horror.

—Bese a Anthony el año pasado y a Neville en el primer año—

Harry abre la boca, antes que todos procesen que va a pasar, pero antes que eso no puede evitar imaginar una muerte lenta y dolorosa para Neville.

Era su amigo.

Maldito traidor.

Luego asesinaría a Anthony, esperando que disfrute del miedo de saber que iría por él.

—¡¿Qué?! —el grito proviene tanto de Pansy como Harry.

Ambos se ven de reojo, un brillo de entendimiento entre ambos y una especie de unión que no querían, pero que ahora tienen.

No importa.

Pansy es su mejor opción ahora, su aliada y por la mirada de ella, parece pensar lo mismo, al menos por esta noche.

Bien.

Hay dos personas que asesinar, uno para cada uno, Harry no le importa tanto Anthony, pero Neville, tendrá una gran charla con él esta noche.

—Nadie más quería besarme, bueno al menos eso fue con Anthony, con Neville fue por un reto…no tenemos toda la noche, a los juegos—

No.

No hace una explicación valida.

Neville merece aun la muerte.

¿Cómo pudo besarlo antes que Harry?

Idiota.

La noche parece menos emocionante ahora.

.

.

Todo iba bien, inesperadamente bien, exceptuando el inconveniente del beso.

Los juegos eran divertidos, todo era un poco más normal de lo que esperaba para que personas como los gemelos Weasley siguieran hablando del tema un año después; Harry incluso participo con Michael para jugar uno de los juegos muggles que conocían.

Blaise y Pansy parecían interesantes en la noche, casi sintió menos animosidad entre ambos y probablemente podría saludarlos por ahí después de esta noche.

Pero luego llego verdad o reto.

Y todo fue de mal a peor.

Porque parecía que esa noche habría muchos besos y Harry solamente quería besar a una persona aquí, que dudaba lo fuera a besar; porque su mala suerte era legendaria.

Se sorprende de que Pansy no supiera que a Draco le gustaban los niños, por la forma en que Draco habla todos aquí parecen saberlo, incluso Blaise; lo ve de forma divertida y Harry parece un poco incomodo. Porque no hay forma de que sepa el incidente de segundo año, de que fueron ellos los que entraron con pocion ilegal en la torre Ravenclaw.

No es posible.

Pero la mirada de Draco lo hizo sentir incomodo.

Al menos hasta que…

—Bueno te tengo dos opciones más, la primera seria que nos rebelaras el contenido sobre tu amado libro que siempre tienes contigo—Blaise es tranquilo al hablar—o besar a la persona a tu derecha, en los labios—

Harry hace una mueca porque no había querido ver a Draco besar a nadie, porque no quería y no podría quedarse con el rostro en blanco.

Se notaria sus emociones.

Todos aquí eran Ravenclaw por favor, dos Slytherin tampoco ayudaban.

¿Y quién estaba sentado a la derecha de Draco?

Harry voltea a su izquierda, viendo a Draco antes de procesar, que la persona a la derecha de Draco.

Era él.

—Esperen—comento Harry sin voz, luciendo alarmado y con el rostro totalmente pálido.

No.

Esto no era parte del plan.

Así no era como lo había pensado.

No así.

Aunque una parte de él se emociona, la otra esta aterrada y nada preparada.

—Soy un buen primer beso Potter, así que relájate y cooperando—Harry está totalmente horrorizado.

Oh no.

Esto es peor.

Para Draco este beso no va a significar nada.

No.

No quiere esto.

Harry esta por huir, pero se congela cuando Draco toma sus mejillas y antes que pueda procesar que nunca había visto los ojos grises del chico tan cerca, un toque se siente en sus labios y Harry podría morir en este mismo momento. No es lo que esperaba, es raro, incomodo, de alguna forma también es fantástico y su estómago hace un vuelvo dentro de sí mismo.

Todo queda en blanco.

Draco se separa rápidamente, luciendo algo aturdido y Harry sabe que debe estar rojo como un tomate.

Harry por un momento incrédulo lo supo, incluso si no había besado nunca a nadie más, ese toque en sus labios lo hizo sentir como si pudiera vencer a Voldemort. Era todo lo que siempre quiso, fue tomar el sueño entre sus manos y contemplarlo seguro, que no importa que maldito día de su vida pase, no hay forma de que no quisiera esto en su vida.

Una y otra vez.

Los labios de Draco sobre los suyos, una imagen de él regresando sus sentimientos y amándolo tanto como Harry parece hacerlo.

Si por algún momento dudo que sentía algo por Draco, ahora era una idea sin sentido.

Lo quería.

Quería a Draco Malfoy de forma que tal vez no era saludable, pero si tenía algo de su padre en él, no se cansaría hasta obtenerlo.

Porque no quería una vida sin él.

Harry mira incrédulo el suelo, sintiendo su rostro rojo y sujetando ambas manos contra sus mejillas cubriendo sus ojos; Draco Malfoy iba ser su muerte algún día.

Estaba seguro de ello.

.

.

Interludio cuarto año.

.

.

El verano de Harry inicia como todos los demás en la casa de la familia Dursley, como un completo horror y no puede esperar por volver a Hogwarts; eso es lo que ha pensado en todos los años anteriores, pero esta vez pasa algo diferente. Sirius, quien aparece luego de algunas semanas en la casa de los Dursley y es reconocido rápidamente por sus familiares; pues parecen aterrados para completa emoción del menor. Harry no puede terminar de describir la fascinación de ver como Sirius intimidaba solo con su presencia, como le extiende una mano y le ofrece quedarse el resto de las vacaciones con él; no hay duda en Harry cuando la toma y es…

Feliz.

Es raro.

Se ha acostumbrado a tener veranos sombríos, a ser infeliz mientras esta con sus familiares, así que este nuevo momento al lado de Sirius es todo lo que siempre soñó y nunca pensó tener.

En Grimmauld todo es un desastre, pero es libre de ir con la familia Weasley cuando quiere, es capaz de hablar todo el tiempo con Remus, hay historias de sus padres que lo hacen descubrir tanto de estos que es doloroso como hermoso; incluso cuando el hermano de Ron aparece, Bill su hermano mayor a anunciando que Thorin en realidad el hurón de Ron es una chica…bueno…Harry no recuerda haber pasado tanto un verano riendo como este.

Libre.

Así tiene que ser la libertad.

Así se siente tener una familia, adultos que te quieran, amigos a los cuales visitar y por un momento todo aquello que había querido de niño ahora estaba en sus manos.

Sirius está ahí.

Siempre está ahí.

Como si fuera alguien que debe cuidar a Harry y no sabe cómo sentirse al respecto.

Es casi doloroso como cuando se acuesta a dormir, no quiere hacerlo por temor de que al abrir los ojos todo esto fuera un sueño; no lo es. Despierta cada día y ahí está Sirius para sonreírle, una vez lo levanto con su forma de perro y Remus los regaño; una vez Sirius pareció congelado cuando lo vio llorar, pero lo convenció de que solamente era algo en su ojo.

Duda que Sirius o Remus le creyeran, pero no hicieron nada para incomodarlo, Remus incluso lo dejo comer pastelillos.

No importa que dijera que puede cocinar (algo que aprendió con sus tíos), Sirius parece muy en contra de dejarlo hacer algo de limpieza o cocina.

Todo es perfecto.

Excepto una cosa.

Es una pena que solo pueda hablar con Draco por cartas, pero son cartas continuas y es algo que lo anima bastante y piensa mucho antes de escribir.

—Es como ver a James otra vez—bromearía Sirius cuando pasa a su lado y está escribiendo una carta a Draco, lo vería de mala forma y Remus solo gruñiría a Sirius para que lo deje en paz.

Hay algo tenso entre ambos, pero Harry no puede adivinar que podría ser.

Luego Sirius es declarado inocente en su juicio.

Harry por primera vez en su vida, tiene una familia, un adulto que se preocupa por él y quiere cuidarlo; todavía no puede tener su total custodia, pero está aquí y es suyo. Una parte diminuta de Harry, la cual oculta porque seria vergonzoso decirlo en voz alta, se pregunta si así se siente tener un padre.

.

.

—¡Harry! —dijo la voz de Draco y Harry se paralizo.

Durante un segundo su grupo de amigos se detiene, Harry voltea el rostro de forma que parece dolorosa, pero sin detenerse totalmente ya que su pie parecía en el aire; Harry no entiende que paso exactamente después, parece dar un paso en falso, provocando que la cubeta en sus manos salga volando, mojando parte de la tierra y algunas personas a su alrededor que lo incluyen. Se tropieza con el aire y caerse finalmente de espaldas al suelo, Ron y Hermione lo ven horrorizados.

En el suelo intenta pensar como llego a este punto.

Ir al mundial era una locura, volver a ver a Hermione, estar con toda la familia Weasley más Sirius que no dejaba de hacer magia con su nueva varita, era toda una constante felicidad; habían ido por agua mientras Harry comentaba sobre qué pena que Draco no pudiera venir, pero ahora estaba aquí.

—No funciona cuando yo pido dinero, pero Harry dice Draco y aparece—farfulla Ron por bajo mientras Hermione lo ayuda a ponerse de pie.

Draco parece divertido.

Y.

Caliente.

Harry quiere negar el sueño de la noche anterior, uno bastante común que se repetía constantemente desde la noche de juegos de la torre Ravenclaw, donde besaba a Draco; sus amigos parecían incrédulos cuando lo rebela sin importarle que no debería (era el evento más importante para Harry, reglas o no de la torre Ravenclaw, tenía que decirlo), no puede quedarse con eso en su mente.

Fue un reto.

Hermione señala que Draco lo acepto fácilmente, entonces no hay desagrado y son amigos, que hay esperanza.

Harry solo quisiera tener menos sueños de este tipo, pero todos regresan ahí tarde o temprano, en la torre Ravenclaw, Draco besándolo; pero ellos cambian, cambian a un Harry no luciendo paralizado y que regresa el beso, una noche de besos juntos sin nadie presente. Pero la noche anterior todo fue vergonzoso de alguna forma, cuando el sueño subió de tono y amaneció jodidamente duro en sus pantalones.

Se sintió humillado.

Avergonzado.

¿Se supone que debería pasar eso?

Acostumbrado a no tener adultos a su alrededor, no pensó en decirle nada a Sirius, pero este parecía leer su mente y reírse descaradamente al respecto. Remus tomo su tiempo al escuchar toda la historia (para consternación de Harry) y darle la charla más vergonzosa de toda su vida. Remus claramente sabe sobre sus sentimientos por Draco y ambos adultos fueron demasiado insoportables al saber sobre su sueño.

Tener adultos a su lado no era agradable ahora.

Era maravilloso, pero Harry pudo vivir otros años de su vida sin esta.

Harry ve a Draco casi con un gemido contenido.

Draco había crecido más, como si necesitara ser incluso más alto que Harry (descubre que no le molesta tanto como con Ron), su cabello sigue siendo por sus orejas de este tono casi albino que siempre lo hace encontrarlo en cualquier parte y parece tan suave, sus ojos siguen siendo grises y su cuerpo es todo lo que Harry quiere. Odia el sentimiento, porque antes era un amor adorablemente infantil, que ahora comienza a transformarse en cosas que, según Remus, solamente irían a peor. Era como si las hormonas quisieran ser una perra, no las quiere, pero tampoco es que sepa como apagarlas.

El camino de regreso será una tortura, sus ropas llenas ahora de tierra, polvo y barro, junto con unos anteojos torcidos por el impacto.

Si.

Es humillante.

Se ve horrible.

—Hola Draco—su rostro es humillado y rojo a estas alturas.

Ron sigue riéndose ahora sin ocultarlo, mientras que Hermione saluda tímidamente con una mano, pero la sonrisa en su rostro parece demostrar que encuentra todo divertido.

Se acerca a Harry, quien rápidamente se pone alerta, porque puede que suceda algo malo; el abrazo es totalmente inesperado. Se congela, el aroma a bosque lo azota como si fuera un mazo, el calor es casi insoportable y Harry no quiere más que fundirse dentro del abrazo; este es el mejor lugar del mundo y no sabe que lo ha atraído abrazarle, espera que siga así para siempre.

Un chillido sale de la boca de Harry para su consternación, que hace que Draco sonríe divertido.

Ha alcanzado un nuevo estado de vergüenza que no creía posible.

—Creo que lo quebró—escucha a Anthony y puede que tenga razón.

Harry siente el rostro hirviendo.

¿Por qué le abrazo?

¿Importa?

Harry regresa el abrazo hecho un mar de nervios, está seguro que vuelve a saludar a Draco, aunque ya lo hizo, confundiendo a todos. El profesor Remus el año pasado había dicho que ocupaba un recuerdo feliz para el patronus, nunca tuvo la oportunidad de hacerlo, pero ahora si tuviera una varita podría invocar un patronus sin dudarlo.

Aunque, ya pensaba eso desde el beso que tuvieron el año pasado.

.

.

Harry odia a Bill y Charlie por un segundo, antes de ver a Draco para él eran los hermanos más geniales que pudiera tener Ron (pide una disculpa a los gemelos al respecto) pero ahora es simplemente incomodo. Draco y Anthony los acompañan a su tienda, pero ignorando el famoso abrazo de Sirius a Draco que los hace familia, todo había ido de mal en peor. Había estado feliz, Draco parecía querer sorprenderlo y aunque estaba sorprendido, también emocionado por la atención del chico sobre él. No es que el propio Harry no viera a Bill o Charlie y algo se removiera en su interior, eran atractivos y Harry ha descubierto este verano que puede que fuera bisexual y no solamente por Draco.

No es que otros causen sentimientos en él, aparte de atracción física.

Hormonas lo llamo Remus.

Pero olvido que Draco también tiene hormonas y a diferencia de Harry, no está enamorado de él, así que cuando ve a Draco sonrojarse al lado de Bill y Charlie.

Bueno.

No está de humor.

Especialmente cuando Charlie parece haber visto en otro momento a Draco, haciendo que Sirius se ría al respecto, pero no diga nada. Luego Draco declara en voz alta:

—Maldita sea Ron, no es justo que tus dos hermanos mayores sean tan atractivos—

Intenta mantener un rostro neutral, pero la magia accidental sale de él y una linterna explota, aunque Draco parece incrédulo, todos voltean a verlo y Harry aparta su mirada molesta; no quiere hablar al respecto. Que solo incrementa cuando Charlie y Draco hablan, sobre lo que sea que fuera "Argo" y Draco luce demasiado emocionado.

Ahí iba otra lampara.

Hermione suspira resignada.

—Tal vez están defectuosas—musito Arthur poco convencido antes de lanzarles un hechizo para repararlas, siendo un poco inocente de la situación.

Los demás no.

Harry puede ver miradas de todas direcciones hacía él, pero no piensa decir nada en voz alta, o lo primero que saldrá será un berrinche de niveles catastróficos y probablemente una confesión rechazada hacía Draco a este punto.

—¿Tal vez alguna fotografía? —sigue metiendo leña al fuego Draco.

Charlie asiente con una sonrisa, Draco se sonroja.

—Te enviare una lechuza—

¡Pom!

Una tercera lampara destruida y Harry no pudo contenerse, no pensaba contenerse y Sirius ya no ocultaba sus risas.

Cuando Anthony y Draco se marchan, Harry se apresura a seguirlos, porque no quiere estar en el lugar rodeado de todos que saben que ha pasado; no duda que ahora mismo estén hablando al respecto. Draco se toca el cuello incomodo, le da una mirada a Anthony, que este también ignora para ver a otro lado.

Caminando con las manos en sus bolsillos, mirada molesta al suelo y ropa de segunda mano, Harry quiere ignorar todo. La ropa cara que Sirius le compro, pero no se allá usando porque no parece él y Harry no sabe quién es. No quiere pensar en que ahora hay dos adultos que lo cuidan, no quiere pensar en sus amigos en la tienda que saben sus sentimientos y lo ven con lastima.

No quiere pensar en Charlie Weasley, un sangre pura con un trabajo que Draco amaría, adulto y encantador que no es Harry.

—¿Cómo va todo con Sirus? —pregunta Draco de repente y funciona para distraerlo.

—Es…complicado, Sirus es genial, pero aún no puede hacerse cargo de mí; es molesto en realidad, me gustaría mudarme con él—musita Harry con nuevamente mal humor al pensar en otro tema que no quiere pensar.

Dumbledore le dijo que no es seguro y eso le molesto.

Nadie explica nada.

—Bueno lleva apenas unos días libres, con suerte cuando termine el año tengas mejores noticias—sus intentos de ánimo hacen que Harry asienta algo triste—¿Qué es eso de Remus y Sirus? —pregunta en voz baja a Harry, quien sus ojos brillan un momento divertidos.

Cotilla.

Draco es un gran chismoso, siempre lo ha sabido, pero es divertido verlo en este estado.

—No sabemos, pero Tonks dice que hay algo ahí, es como…tensión…sexual—lo último susurra abochornado y con las mejillas calientes, como si fuera algo prohibido de decir.

Sirius le explico que todos tienen impulsos, pero se siente tan sucio al decirlo, no importa que tenga definitivamente una atracción que posiblemente también sea sexual por Draco. Por eso decirlo a alguien en voz alta, especialmente a Draco, lo hace sentir algo abochornado.

—¿Se gustan? —la pregunta parece ridícula, porque no tiene sentido.

Hablan muy poco, pero Draco sonríe mucho y eso alegra a Harry.

También puede hacer sonreír a Draco.

Como siempre que sonríe, algo cálido explota dentro de él, porque la sonrisa es por su culpa y eso es lo que importa.

Al regresar a su tienda, no vuelve hablar con Charlie para diversión de todos.

.

.

Resumen del mundial:

Irlanda gano.

Mortifagos.

Pierde su varita.

Lo culpan de una marca tenebrosa en el cielo.

No sabe nada de Draco lo cual lo lleva a una crisis nerviosa.

Un inicio de año normal en su vida.

.

.

Una carta llega y Harry ya estaba cerca de lanzarse por la ventana, Draco está bien y eso ayuda a Harry a respirar, no tanto como cuando Sirius comenta preocupado a Remus que se encuentra en la casa de Andrómeda y no en su mansión. Lucius es un mortifago, que había pensado que estaba esa noche en el mundial, pero que no quiso comentarlo porque sería terrible para Draco si fuera real; lo que parece ser así. Estar en la casa de Andrómeda es mejor para él, pero Harry ocupa verlo y se molesta activamente cuando Sirius dice que no, usualmente no dice que no; pero parece tan serio y Harry queda enfurruñado en la sala de estar con Remus. Su mano juguetea con el collar que ahora puede tener al aire libre, porque no está con los Dursley, porque aquí nadie piensa quitarle su posesión más preciada.

Lo tranquiliza.

Un poco.

Sigue nervioso.

Draco está bien.

El collar en su mano parece un recordatorio, de Draco y esta bien, esta bien, sus amigos están bien, Sirius está bien.

—Vas a poder verlo pronto, Sirius va hacer control de daños, solía hacerlos todo el tiempo con James—intenta reconfortarlo Remus y Harry le sonríe tenso.

Es raro.

Remus aquí.

Remus quien al igual que Sirius lo conoce desde niño, pero nunca fue por él, que lo dejaron con la familia Dursley. Cuando llego a Grimmauld lo primero que hizo Remus fue disculparse y Harry se sintió incomodo, porque, aunque no lo odiaba, no puede decir que el resentimiento se desvaneció. No sabía que tan resentido estaba, hasta que todo el caos inicial del tercer año paso.

Eran una familia ahora.

Una extraña, y estaba todo lo raro que eran Remus con Sirius, pero Harry no le importo, porque todo era cálido.

Gruño viendo al techo.

Porque no era perfecto ahora, no cuando sabía que Draco podría estar mal.

—Solo quiero verlo, asegurarme que está bien—

—Andrómeda lo cuidara, Nymphadora esta con ellos—

Si, Draco tenía a su familia, pero Harry quería estar ahí, quería poder consolarlo o poder abrazarlo, porque ahora parecía que eran amigos que abrazaban.

Le gusta esa amistad entre ambos.

—Quisiera poder estar ahí—susurra abrazando sus rodillas sobre el sofá, Remus lo ve fijamente antes de pasarle un álbum de fotografías.

De sus padres, porque Sirius y Remus tenían muchas imágenes, que le habían regalado cuando llego aquí; imágenes de ellos jóvenes, que Harry amaba ver una y otra vez. Porque parecían todos felices, en un mundo que no estaba roto y ver a su padre era tranquilizador, pero especialmente ver a Sirius y Remus, porque ellos estaban aquí ahora.

Pero también estuvieron ahí antes.

Ambos unían el pasado del futuro, porque James y Lily ya no estaban.

Pero ellos continúan aquí.

—Tal vez algún día, tú también estarás ahí—dice con una sonrisa criptica, antes de irle a buscar chocolate caliente, que Harry toma en su lugar.

Remus siempre les da chocolate caliente como bebida reconfortante y Harry podría estar generando una pequeña afición a este. Este toma asiento a su lado, aunque Harry odia el contacto físico, no esta mal cuando son Sirius o Remus, porque ellos son familia y las familias tienen contactos así. Ambos hombros juntos, cálido a su lado, un recordatorio que no esta solo.

Esperando a Sirius.

No podrá dormir hasta que le digan en primera persona que todo está bien.

.

.

Toma dos días romper a Sirius para ir a casa de la familia Tonks, es un poco descortés llegar sin invitación, pero Nymphadora solo ríe cuando Sirius le suplica su ayuda por su culpa; la chica de pelo rosa le guiña un ojo antes de llevarlos. Los tíos de Draco le lanzan miradas curiosas, pero cuando Sirius lo presenta como la "futura pareja de Draco" para su total incredulidad, no puede más que desear que la tierra se lo tragara; especialmente porque Nymphadora aparentemente ya había hablado de él. Es todo muy humillante, pero cuando el sonido de las escaleras llama su atención, sus pies se mueven antes que pueda controlarse; solo ocupa un pequeño destello de cabello rubio, antes que se abalance desesperado al frente.

El cuerpo contra él esta congelado, pero Harry lo abraza por el cuello alegre de sentir su palpitar.

Está bien.

Está a salvo.

Esta aquí.

Hace unos días Draco lo había abrazado amistosamente, pero ahora es Harry quien se aferra a Draco preocupado de que puede estar pasando. Toma unos momentos que Draco le regrese el abrazo sin decir nada, sus manos parecen temblar un momento y luego se aferra a él, casi igual de desesperado.

Cálido.

Vivo.

A su alcance.

Harry siente ese terrible sentimiento de querer aplastar a cualquiera que le hiciera daño, porque, aunque ama a Draco fuera de su mansión, si está aquí no puede ser por algo bueno; Sirius no explica que sucedió, Harry no va a preguntar, pero solo quiere que Draco no este herido.

Odia iniciar el contacto con otros, pero con Draco es natural.

Harry se aleja de pronto viéndolo alarmado de arriba abajo, pero tampoco se aleja demasiado, solo lo suficiente para tener sus manos sobre sus hombros. Ignora la calidez de este, sus manos temblorosas o su rostro que luce claramente confundido; hay un moretón en su mejilla y su labio partido, Harry solo aprieta un poco más las manos sobre Draco.

Un deseo de golpear a alguien naciendo en su interior.

¿Quién le hizo esto?

Harry siente furia ciega en su interior, pero se contiene al ver el rostro de Draco.

—Draco maldita sea estaba preocupado, Sirus me dijo que no estabas en tu casa, ¿Qué rayos paso?, Sirus aseguro que estabas bien pero no te vimos durante el desastre del mundial y estaba preocupado—brama el chico claramente preocupado a niveles que su presión arterial no deben estar felices.

Remus apenas si lo había contenido estos días.

Draco pestañea antes de ver a Sirius y luego se encoge de hombros.

—Tuve problemas con mi padre, supongo que era uno de los tipos disfrazados esa noche y puede que lo ofendiera de alguna forma cuando me llevo a casa—intenta que sonara despreocupado, Harry casi quiere ir a la mansión Malfoy y gritarle a alguien.

Lucius Malfoy.

Porque la voz de Draco tartamudea cuando lo menciona a su padre y su voz suena un poco vacía.

Porque es probable que este lo lastimara.

Harry se siente con un odio insano al hombre.

—Si eso me da curiosidad, que le dijiste al viejo y estirado Lucius, me he preguntado eso por días—habla Sirus, ganando miradas de todos los presentes de incredulidad.

Anthony salta al lado de Draco para saludar a Sirus.

—Hola mi nombre es Anthony Goldstein, mejor amigo de Draco, tu debes ser su tío del que hablo el año pasado—se presentó de forma jovial y Sirus asintió de regreso con curiosidad.

—Hablo de ti si no me olvido, mi nombre es Sirus Black, ex convicto que fue inocente, Draco me ayudo a escapar el año pasado—dice restándole importancia con una mano y Draco rueda los ojos.

Harry no deja de ver a Draco en todo momento, pero este solo le empuja el hombro y sonríe tenso.

Como si quisiera que todo quedara atrás.

Quiere ayudarlo, pero las palabras no salen de su boca.

—Deja de pensarlo mucho Harry, estoy bien—intenta tranquilizarlo Draco.

No funciona.

Porque es una mentira, alguien que estuviera bien no se vería tan pálido (incluso para alguien blanco como Draco) y luciría con esa aura tan desgastada.

—Íbamos a jugar monopoly, ahora hay más personas para que no quedarme solo cuando Draco me haga paliza—anuncia Anthony con emoción.

El monopoly es una total destrucción por parte de los dos Black, Harry está preocupado por Draco, pero no puede evitar pensar que a pesar de todo esto, Draco se ve bastante sexy cuando juega de esa forma tan intensa.

Si.

Lo sabe.

Tiene problemas.

Estúpidas hormonas.

Todo el tiempo estuvieron sentados al lado del otro, la pierna de Draco contra la suya y Harry espero que Remus tuviera razón, que algún día pudiera ser algo más para el chico; incluso si solo era amistad, que este pudiera confiar en él. Estar con él cuando estaba pasando momentos difíciles y no solamente alguien que viene cuando todo sucedió, aunque odia que sufra, el sufrimiento lamentablemente es parte de todos.

Huele a bosque.

Harry vio los pies de Draco que se movían divertidos, cuando jugaban e intercambiaban miradas, Draco sonreía y Harry lo repetía de igual forma.

Quiere protegerlo.

Juegan quidditch y la imagen de Draco en segundo año jugando en una escoba, cambia por esta versión mucho mayor que sonríe de forma descarada; esa noche Harry tiene sueños bastante vividos, pero lejos de molestarle, al día siguiente solamente lo hacen suspirar con una ducha de agua fría.

Estar enamorado era complicado.

.

.

La felicidad de Harry de ir por primera vez con su familia a la estación muere cuando llegan al gran salón, no es que ir con Sirius por el tren no fuera como siempre soñó que seria, como si tuviera una familia que te acompañe y te abrace, que Harry siempre quiso; la familia Weasley era amable y los quería, pero era diferente con Sirius, porque Sirius era algo suyo. A pesar de la falta de presencia de Draco, que estaba con sus propios amigos, Harry fue feliz todo el viaje hablando con Ron y Hermione sobre cómo era vivir con Sirius. Entonces llegaron al comedor, Draco parecía algo distante hablando con sus amigos y Harry supuso que algo estaba mal; pero no podía imaginar que seria.

Eran amigos.

Le preguntaría.

Al menos eso pensó hasta que la niña nueva de Hufflepuff obtuvo toda la atención de Draco, la niña con apariencia asiática parecía ver a Draco como si brillara y Harry no pudo evitar apuñalar con demasiada fuerza la carne.

—¿Quién es ella? —pregunto incrédulo, Ron lo ignoro, pero Hermione al ver de quien hablaba puso una mano en su mentón.

—No se mucho sobre familias de sangre pura, pero escuche que la familia Fujiwara es un apellido de Japón y magos que hacen muchas pociones medicinales de gran valor aquí en Londres—contesta Hermione antes de regresar a su comida.

La mano de Harry se siente pesada, la niña sonríe, Draco no puede notarlo, pero toda la incomodidad que pudo tener antes parece desaparecer y su mirada se vuelve demasiado blanda al lado de la niña. Luego de varios minutos sus miradas chocan, el rubio parece confundido, pero Harry solo aparta la mirada molesto.

Se siente algo amargo.

—Es demasiado joven—intenta hablar Neville como si intentara animarlo, un gran logro de su parte recordando la amable charla que tuvieron el año pasado luego de los juegos.

Si.

No le hizo nada malo a Neville, pero de alguna forma habían quedado en que si algo así volvería a pasar, bueno, Harry no quiso amenazarlo, pero Neville había estado nervioso a su lado varios días; no pudo hacer lo mismo con Anthony, pero se sintió bien con la charla con Neville.

Draco podría besar a quien quisiera, pero Neville es amigo de Harry, si quieren seguir siendo amigos sería mejor que no besara a Draco de nuevo.

Dios.

Era un acosador con problemas.

.

.

—Draco—su voz sale antes de lo que planea, pero tiene tiempo para ocultar el mapa y el demostrar que lo estaba buscando activamente para hablar con él.

Luce mejor que ayer, pero sigue teniendo ojeras y rostro preocupado.

Se siente algo inquieto en su vientre al respecto.

—Hey Harry—saluda con la mano también cuando llega a su lado—¿Vas algún lugar? —pregunta confundido.

Bueno, no exactamente iba a ningún lugar, pero tal vez admitir que lo estaba buscando sería muy comprometedor.

Así que asiente mientras piensa en el lugar más lejano para que la charla se alargue.

—A la lechuceria, ¿podrías acompañarme? —no lo ve a los ojos, esperando que la pequeña mentira piadosa no lastime a nadie.

Cuando Draco lo sigue, Harry piensa que debería jugar con Hedwig o darle algún premio, para no ser tan sospechoso o descubierto tan rápido.

—Lo siento, es raro…me gusta estar de regreso, aunque extraño un poco mi hogar—

Harry hace una mueca en su rostro.

Eso suena mal.

No puede pensar porque extrañaría un lugar que tiene un hombre como Lucius Malfoy, sería como Harry extrañar a los Dursley.

Antinatural.

—¿La mansión Malfoy? —pregunta casi horrorizado y Draco rueda los ojos.

—Mi madre—bueno eso tiene más sentido, Narcisa era agradable, siempre pensó que su hijo se parecía un poco a ella—puede que no tenga la mejor relación con mi padre ahora—hay amargura en su voz que lo preocupa—pero mi madre es todo lo bueno en este mundo, aunque termino con mi padre y…aunque antes lo entendía, ahora me pregunto muchas veces por qué sigue con él—

Si.

Es una buena pregunta.

Narcisa se ve amable, Lucius es un monstruo y Draco parece siempre hablar con anhelo de su padre que rompe un poco a Harry.

Tiene que decir algo, rápido.

—Entiendo, digo, no entiendo porque no son mis padres, pero…bueno…mis tíos no son personas agradables—subestimación del siglo, piensa con todo lo que hay entre ellos y la historia de su familia materna.

No sabe porque lo dijo, solamente quería compartir algo con Draco, una especie de unión tal vez entre ambos con familias horribles.

—Escuche que te tenían encerrado en el verano del segundo año—Harry voltea a verlo alarmado, porque no había hablado de este sobre el tema—escuche a George y Fred, algo sobre un rescate y un automóvil volador; a partir de ahí no necesito sumas 2 + 2 para decir que tus familiares son peores que los míos—añade el chico como si leyera sus pensamientos.

Hace una mueca.

No le gusta que otros sepan sobre él, pero, tampoco le molestaría decirle cosas a Draco; aunque quisiera evitarlas, ambos deberían conocer del otro, Draco habla de su padre, aunque es un maldito, seria justo que Harry hablara de sus familiares.

—Son desagradables—

Hay más resignación que otra cosa en su voz, hace mucho que pensó que algún día sus tíos lo amarían, ya n era tan inocente para pensar eso.

—¿Los odias? —la pregunta parece tomarlo por sorpresa, antes de suspirar y ver hacia el pasillo que siguen caminando, cada vez más despacio.

Alargando lo que puede su tiempo juntos, aunque fuera con una conversación como esta.

—No sé, supongo, aunque ellos me odiaron primero—

Juega con el collar en su pecho, como un medio natural para tranquilizarse o algo que es tan natural que no tiene otra cosa que hacer cuando esta incomodo.

—Todavía lo tienes—no es una pregunta, es un hecho.

Harry parece abochornado un momento, antes de sonreír, olvidando por un momento el tema de su familia problemática.

Sonríe.

Si.

Todavía lo tiene.

Harry espera tenerlo por mucho tiempo más, es su objeto más preciado, incluso sobre la saeta de fuego que le ha regalado Sirius, este collar significa tantas cosas que no sabría por dónde empezar.

—Bueno, sí, me encanta—demasiado honesto, pero sin decirlo todo.

—Dámelo—

—No, es mío—incluso si Draco lo pide de regreso, Harry lo sujeta con fuerza porque no piensa dárselo.

Draco pestañeo con la mano extendida pareciendo algo sorprendido. Casi luciendo perdido, pero Harry solamente sujeta el collar contra él, va a pelear con Draco si es necesario.

—No te lo voy a quitar idiota, te lo voy a regresar, pero ocupo hacer algo con él aquí mismo frente a ti—es bastante grosero, piensa Harry antes de quitarse el collar con gran fuerza de voluntad.

No quería quitarlo, incluso cuando se bañaba había aprendido a usar hechizos protectores en Hogwarts y cuando lo hizo en casa de los Dursley siempre lo metía en una bolsa de platico para no dañarlo de ninguna forma.

Se sintió casi desnudo sin él.

Draco hizo algo con la varita, antes de regresarlo en pocos segundos y Harry lo puso sobre él rápidamente; sus ojos se abren incrédulos al sentir su cuerpo calentarse a una temperatura cómoda.

—Volví activar las runas, después de un tiempo dejan de funcionar—señala con el mentón en alto orgulloso de sí mismo.

Bastante genial en realidad.

Espera un momento.

¿Todas las runas necesitan eso?

—Eso significa que la piedra para dormir con runas pronto dejaría de hacer efecto—musita por bajo pensativo, había querido ayudar a Draco a dormir, tal vez por eso las runas ahora lo hicieron sin efecto.

—Tendré que investigar, pero al igual que el collar probablemente pueda hacer que funcione si alguna vez falla—

—¿Te ha ayudado? —

—Por supuesto—hay algo en su voz, pero lo ignora porque habla rápidamente—Aunque me sorprende que notaras que no duermo bien, fue un regalo bastante considerado—añade rápidamente con una sonrisa.

Harry ladea el rostro, antes de ver a otro lado levemente sonrojado.

Era difícil pensar en él cuando sonreía.

Sonríe demasiado a su lado piensa con un poco de orgullo.

Su estómago se contrae.

—Desde primer año siempre has parecido no tener buen dormir, o al menos siempre tienes ojeras—

—Como esperaba de mi acosador favorito, vamos no me mires así, sabes que es cierto y en primer año siempre quisiste ser mi amigo—Harry le da una mirada de pocos amigos, que saca una risa de Draco cuando están por llegar a la torre de las lechuzas—no te enojes, después de todo, ahora somos amigos—Harry suspira.

Si.

Son amigos.

Va a decirle algo, cuando la presencia de alguien en la torre lo hace congelarse, antes que una sonrisa cálida lo inunde.

—Draco—es Megumi quien se acerca rápidamente a Draco con una sonrisa brillante—estaba enviándole una carta a mi oto-san, estaba preocupada, pero le dije que estabas aquí y seguramente quedara más tranquilo; tengo tanto que contarte sobre anoche—parece demasiado energética y Harry olvida que en primer año se vio así.

Ve a Draco, su rostro se tensa al ver como el rostro del chico se ilumina como un farol al ver a la niña, su estómago ahora aprieta dolorosamente. La mirada de Draco es incluso más cálida que cuando ve a Luna, lo que es mucho decir, ya que no ve a nadie de esa forma; ve de reojo a la niña que parece demasiado feliz también.

—Claro te prometí hablar contigo hoy y cuando quisieras, pero antes que eso quiero presentarte a mi amigo Harry Potter—la niña hace una pequeña reverencia, pero Harry no reacciona—Harry ella es Megumi Fujiwara, es una amiga de la familia que conocí el año pasado, al igual que Luna voy a ser su protector—añade con una sonrisa viendo a la niña.

Esta lo ve casi con diversión.

Draco parece tener historia con la niña.

Es solo una niña, no es que tengan nada entre ambos, aunque son sangre pura y aparentemente se conocen de alguna forma por sus familias; algo que podría hacerla una gran candidata para una relación cuando crecieran o algo por el estilo.

Tal vez solo piensa demasiado, pero Harry se siente inquieto.

Draco usualmente no es así con todos, Harry tomo años antes de ser solo amigos, pero esta niña que conoció el año pasado por un corto periodo de tiempo es probablemente más importante para Draco ahora que el propio Harry.

Y el pensamiento dolió.

Maldita sea que dolió.

—No necesito protección Draco Malfoy, si mal no recuerdo, podría ser de gran ayuda contra criaturas marinas si se llegara a presentar la ocasión—

Y tienen chistes privados.

Draco sonríe.

Harry ama la sonrisa de Draco, pero esta en particular no lo hace sentir tan feliz como de costumbre.

—Pero mira que sigues siendo una pequeña descarada, ¿Qué hay del respeto a los mayores? —

—Lo que sea, vamos tengo que contarte muchas cosas—

La niña toma su muñeca como lo más natural del mundo, Harry aprieta el puño en su espalda, pero no impide que se marchan, porque no tiene ningún derecho para hacerlo.

—Solo han pasado menos de 12 horas, aunque si es sobre tu padre, me gustaría escucharlo—sí, también conoce a su padre—lo siento Harry tengo que irme, nos vemos después—se despide como puede de este con la mano, mientras Megumi comienza hablar emocionada sobre como la sala común está cerca de las cocinas.

Se despide con su mano, porque duda poder decir algo.

Odia los celos.

Odia sentirse celoso.

Camina hacía Hedwig y Merlín que están a su lado en unos momentos, sintiéndose como la peor basura del mundo.

.

.

Hola cachorro, veo que has estado haciendo locuras como siempre, Moody no era tan malo si no recuerdo mal.

¿Qué mosca le habrá picado?

Sobre su pregunta sobre las familias de sangre pura, no me gustaría decírtelo, pero puedo entender tus preocupaciones por Draco, te tiene mal sin duda. En fin, si, mi familia uso varias veces magia negra conmigo y mi hermano para "educarnos"; es algo común entre la familia como la Black, no pensé mucho en eso hasta que conocí a James o Remus.

Fue tan estúpido.

Narcisa probablemente también recibió la misma educación, aunque no la imagino haciéndole eso a su hijo, Lucius por otro, lo pondría en duda.

Mi consejo es que no lo atormentes, al igual que tú, Draco tiene sus problemas familiares y no siempre es bueno hablar de eso cuando no estamos listos.

Con cariño, tu fantástico padrino, Sirius.

P.D: Remus dice hola.

.

Era difícil no pensar en Draco, en esa primera clase de defensa, en sus ojos abiertos cuando Moody comento si su padre le había pegado y en el labio roto cuando estuvo en casa de Andrómeda. Los tíos de Harry son malos parientes, le ha costado aprender que estar encerrado en un armario o no comer como castigo, no es algo común entre otros niños; pero en Hogwarts no lo ignoraron como en la escuela muggle, nadie dijo nada, pero Harry pudo comprender mucho de como otros vivían una realidad aparte de la de Harry. La casa de los Dursley parece aburrida ahora, ya no había castigos y la presencia de Sirius sin duda haría que algunas cosas cambiaran más, pero ya no hubo golpes.

Pero Draco…

Maldición.

No quiso pensar en eso, tal vez no sufrió como Harry, pero algo le indico que probablemente estuviera sufriendo a su manera y Harry nunca se dio cuenta; porque al igual que Harry, Draco nunca hablo de eso.

Estar con Andrómeda era lo mejor, estar con sus parientes lejos de su padre, era lo mejor para Draco.

Harry era un niño todavía, no puede ni cuidarse solo, pero una parte de él quería hacer algo para que Draco no sufriera.

Quería protegerlo.

Incluso si durante las últimas semanas, parecía que todos estaban en un plan de, mantener a Harry alejado de Draco. Había conocido a la pequeña serpiente mascota que tenía, pero luego de eso cada charla era mucho más rápida y comenzaba a fastidiarlo.

Era su amigo también, pero siempre parecía ocupado.

Además, estaba como Draco aparte de Harry, era el único que había resistido a la maldición imperio luciendo menos afectado que él. Aunque seguía sin parecer dormir bien y cualquier cosa hubiera sido bastante preocupante, hasta que llego el día del Cáliz y el nombre de Draco apareció.

Había fantaseado con el torneo, sobre su nombre siendo elegido (aunque nunca tuvo planes para poner su nombre) y participando en todas las pruebas, solo para ganar de forma dramática al final y que Draco llegara abrazarlo diciendo lo maravilloso que era antes de besarlo. Fueron sueños estúpidos por supuesto, pero Harry no puede controlar su imaginación y todo salió volando cuando Draco se puso de pie.

Aceptando su destino.

Harry nunca había sufrido más que en esa primera prueba, no sobre las semanas antes del torneo, no sobre esa ansiedad de Draco siendo elegido y su actitud despreocupada. También acercándose a los otros campeones como siempre hizo, alejándose de las divisiones y uniendo todos bajo su control, como un magnánimo dictador que Harry pensaba era lindo.

No.

Esa primera prueba.

Fue un horror.

Bueno también la salida anterior a la primera prueba donde pudo ver en primera persona a Draco coquetear con Charlie y romper otra lampara por magia accidental que Sirius pago entre risas. Sabe que no puede obligarlo a regresar sus sentimientos, pero es jodidamente doloroso ver a Draco coquetear con otros chicos, como si no viera a Harry o pensara en él como algo más. Sirius le aconsejo que saliera con otras personas, que probara aguas por su cuenta ante la mirada cansada de Remus, como si algo ocultaran, pero Harry no quería. Amor u obsesión, pero para Harry, Draco era todo lo que quería.

Lo supo ese día en medio de la primera prueba.

Claro que dudo un poco al ver dragones, si Draco hubiera sabido de estos desde el inicio, no le habría extrañado que ingresara al torneo solo por eso.

Pero luego fue.

Una locura.

Draco sale del estadio maravillado por el dragón, corre, usa escudos y hechizos que no conoce, utiliza el patronus; aunque el estadio estalla en gritos, Harry está paralizado viendo la fuerza que tiene Draco, no debe ser natural. Para su edad, Draco se está enfrentando directamente al dragón más peligroso de todos (según revela Terry sentado con sus amigos detrás de él) cuando incluso los cuidadores lo hacen en grupos grandes de magos, o eso dijo Ron.

Harry debe aprender más de Dragones, seguramente eso ayudaría a cualquier charla con Draco, pero eso no importa.

Porque el chico sale volando con el dragón y Harry se levanta del público como todos, su corazón en su garganta durante cada segundo eterno que no está presente.

Pero lo logra.

Rostro cubierto de sangre, quemaduras por sus brazos, mirada completamente determinada montando un puto dragón como si fuera una bestia a la cual domar; el público esta incrédulo, apenas si escucha sonido o sus oídos están sellados al ver a este maniobrarlo por los cielos unos momentos. Lo impacta al suelo, su brazo está roto cuando sale rodando, pero igualmente sigue la lucha.

Cadenas de todas direcciones controladas por Draco, domina al dragón ante la incredulidad de todos.

Ahí, sudado, herido, sangre por todos lados y esa mirada arrogante por lograr lo que nadie ha hecho.

Harry sabe que está totalmente enamorado de Draco Malfoy.

Y que este torneo lo va a matar de preocupación.

.

.

Harry no había querido estallar con Draco, pero luego de verlo 5 días en cama, luego actuar como si nada y no tener ninguna charla decente; bueno es un hombre con poca paciencia. Pero de alguna forma, aunque no había querido explotar, todo había salido mucho mejor de lo que esperaba. Si tuvo que convencer a Draco que no salieran del castillo porque todavía estaba en recuperación, no importa que dijera que estaba bien, su rostro parece cansado y demacrado. No importa que todo esto de pasar tiempo con Harry suene como una cita en su mente, es solo tiempo de amigos y alguna forma de no hacer a Hermione o Ron agotarse de su charla sobre Draco todo el tiempo.

Aparentemente llego al punto crítico, cuando Ron demando que fuera a buscar a Draco y dejara de preocuparse, pero todo había salido bien.

Algo así.

¿Bien para Harry?

Ver a Draco en su dormitorio hizo cosas en la mente de Harry que no ocupaba, pero ya era tarde para retractarse, otro día disfrutaría de las nuevas fantasías que esto provocaría.

—Mira es mi dragón, me sorprende que aún lo tengas—habla Draco a la pieza de colección sobre su mesa.

Bochornoso.

Pero agradecido de algo de que hablar.

Su corazón sigue latiendo igual que antes que se diera cuenta de que estaba enamorado de Draco, pensó que solo era una fuerte atracción, un gustar, no la palabra amor como tal; pero cuando Draco gira a verle, Harry piensa que fue un ciego al no verlo antes.

Es joven, Sirius le dijo que tuviera cuidado, pero es difícil ver a Draco y pensar que podría sentir lo que siente por este con otra persona.

¿Así se sintió su padre con su madre?

Es como si fuera el sol en medio de una habitación oscura, sería imposible no ver a otro lado cuando estaba presente.

—Por supuesto que lo voy a tener, me encanto el regalo—declara Harry luciendo incrédulo mientras se acerca a él.

Draco toma asiento en la cama de Harry, si, muchas fantasías saldrían de esta tarde.

—Supongo que a veces olvido que la gente valora mis regalos, es extraño, pensar que realmente eres importante para otros—

Harry lo ve fijamente, antes de tomar asiento a su lado, no hace preguntas porque quiere pensar como Draco puede ser tan torpe.

Tan ciego.

Tan ignorante.

Es lindo, es de alguna manera adorable y Harry no puede pensar en que tanto quiere al chico a su lado, sin que este sepa que tiene sentimientos por él; a pesar que todos piensan que es muy obvio.

—Este es mi objeto favorito en todo el mundo—las palabras de Harry provocan que Draco voltee, notando como Harry tiene el collar que le dio en primer año entre sus manos.

Pestañea.

Harry lo mira con una leve sonrisa.

Draco lo empuja antes de acostarse en su cama, si, Harry agradece su autocontrol, porque una parte de él solo piensa subirse sobre él y besarlo.

¿Algún día tal vez?

Es un hombre que puede soñar.

—Eres un idiota—

—Lo digo de verdad, cuando era niño no recibí regalos…este fue sin duda especial—

—¿No recibiste regalos? —la pregunta escapa de sus labios y Harry casi quiere que no lo hiciera.

Parece arrepentido, como si supiera que hay algo mal, pero Harry lo ignora, tarde o temprano tienen que hablar de eso.

Es una gran manera de distracción.

Tener una erección ahora mismo es un gran no.

—Bueno los Dursley…no son la mejor familia que un mago podría tener—hay amargura y casi auto burla en su voz, Draco lo ve fijamente esperando que diga algo más.

Pero no hay nada.

Nada agradable que pueda pensar.

Esto parece un extraño sueño, estar los dos juntos, aquí sobre su cama, sin nada sexual o incomodo entre ambos, solamente pasando tiempo juntos.

—Puede que no lo creas, pero creo que lo entiendo; no tienes que hablar de eso ya sabes, podemos hablar de cualquier otra cosa—

Harry se deja caer en la cama, el tema difícil lo mantendría distraído, pero al mismo tiempo puede ver de reojo a Draco. Su cabello sobre la cama, su postura tranquila y se siente bien, respira, porque ya no esta en una camilla de la enfermería y puede caminar.

Esta aquí.

Teniendo toda su atención en él y Harry siente que eso esta bien, que todo esta bien, se quiere engañar un momento, porque el torneo aun no ha terminado.

—Yo solo, dices que no sabes que tan importante eres, pero realmente eres una buena persona; ese regalo significo algo, así que solo quería decir gracias—

—Debió ser malo para que un collar fuera una gran mejoría—

—Prácticamente viví los primeros 11 años de mi vida en un armario debajo de las escaleras—

Draco abre los ojos incrédulos, volteando a ver a Harry lo siente de reojo porque sigue mirando el techo. No parece sentir lastima, no sabe porque dice eso, solamente siente que tiene que decirlo; mejor ahora que después, que sepa que tan jodida esta su mente.

Un armario debajo de las escaleras.

11 años.

Harry odia los armarios en las escaleras, odia recordar lo solo que se sintió en este, odia la sensación de las paredes contra él y encogerse, porque todo es demasiado grande y pequeño a la vez.

—¿Recuerdas el plan de viajar con Sirius luego de Hogwarts? —Harry volteo a verlo, sorprendido del cambio de tema, pero asiente—tal vez deberíamos hacer primero una parada a tu antigua casa, podría hechizarlos, lo hare de forma que nadie se dé cuenta—la incredulidad es palpable en los ojos de Harry.

Sonríe divertido al imaginar la línea de sus pensamientos.

Aliviado de que el tema dejara de ser tan oscuro, para pasar de alguna forma a una amenaza contra los Dursley.

Feliz de que este quiera lastimar a alguien que le hizo daño, porque de esa manera Harry no se sentirá culpable por querer herir al padre de este por todo lo que le ha hecho.

No está en el armario.

Esta aquí con Draco.

—No puedes hechizarlo—

—Soy bueno con hechizos, pude contra un dragón, tus estúpidos tíos que no merecen ser llamados personas serán pan comido—

—Draco no—

—Draco si—

Lindo, adorable, Harry no puede evitar reírse encantado de tener a Draco aquí planeando cosas que no les harán a sus tíos, porque no quiere al chico en la cárcel por su culpa.

Se pregunta en un futuro.

En alguna casa.

Sin armario en las escaleras, Grimmauld place no tiene armario en las escaleras, pero tal vez cuando Harry tenga su propia casa, tampoco tendrá un armario en la escalera; porque no es necesario.

—No lo merecías, cualquier maltrato…no merecías eso—musita en voz baja pensativo, casi demasiado comprensivo.

Se ha dicho miles de veces que no merecía eso, pero incluso ahora es difícil no pensar si fue su culpa o si pudo haber hecho algo diferente para que sus tíos no lo odiaran.

—Gracias, por no verme con lastima—que era su mayor temor.

—Mi familia tiene una villa en Hawái, deberíamos ir cuando salgamos de Hogwarts, ya sabes, si mi padre no me deshereda antes—ahora intenta bromear.

Eso le gusta.

Imaginar eso.

Una playa, la arena, el atardecer, sentado al lado de Draco incluso si no obtendrá nunca más que su amistad; le gusta porque es algo que Draco piensa y es algo que Harry añora.

—Me gustaría ir a una playa, aunque también dicen que Italia tiene comida deliciosa—

—Supongo que deberíamos ir a ambos—

El chico parece cansado, acomodándose mejor de este lado, aunque es un Angulo difícil; sus ojos parecen cerrarse.

—Draco…te estas durmiendo—

—Solo estoy cerrando los ojos para descansar un momento—

Con los ojos cerrados, Harry puede verlo libremente, sus pestañas son demasiado largas y su piel muy clara; casi quiere alargar la mano para tocar su mejilla.

No lo hace.

Quiere hacerlo.

Pero no lo hace.

Su cabello cae de forma divertida sobre su cabeza, pero hay un mechón que quiere acomodar detrás de su oreja.

—Anthony dice que eres un acaparador de sabanas—

—Anthony puede meterse la sabana por el culo—

—…—

—Bien me mantendré despierto un momento más, aunque creo que es hora que conozcas un cuento asombroso para dormir—abre los ojos y Harry desvía la mirada, la mirada adormilada de Draco no es algo que pueda manejar ahora.

—¿Un cuento? —

—Bueno todos mis amigos saben sobre mi obsesión sobre Sparky el Dragon y es hora que seas cautivado por este hermoso universo, no necesito un libro, lo sé de memoria—Draco sonríe emocionado y eso solo hace que Harry sonría de regreso.

Su pecho se siente cálido.

En el armario se había sentido triste en la oscuridad, pero ahora todo brilla y le gusta.

.

.

Algo impacta a Harry y sale de su sueño, había estado emocionado del sueño donde Draco lo llevaba a la torre de astrología para confesar que en realidad había estado enamorado de él desde primer año, Harry diría que también lo ama y tendrían un estúpido abrazo digno de una novela; debe dejar de escuchar a Hermione cuando habla de los libros de novela que lee, a pesar de que siempre parece estar estudiando. Ve a todos lados alarmado, antes de ver con furia al causante.

—Maldita sea Ron, ¿qué pasa contigo? —es la voz de Harry alterada.

Luego este lo ve incrédulo, señala a su derecha y Harry hace el sonido más vergonzoso de su boca mientras cae de la cama.

Draco está ahí.

En su cama.

Dormido a su lado, con el rostro sobre su almohada, la almohada de Harry.

Draco saca el rostro de la almohada para ver a Harry ahora en el suelo, sus amigos riéndose de manera descarada y Harry sintiéndose mortificado de todas las formas posibles.

—No lo sé, tal vez que cuando desapareciste toda la tarde y llego a la habitación, tiene a un niño en tu cama—hay clara burla en su voz, Harry le lanza ahora la almohada sin piedad a su amigo.

Fue culpa de Ron, este fue quien lo envió a buscar a Draco.

Que durmió en su cama.

Su cama que ahora debe oler a Draco, quiere enterrar el rostro entre sus manos, esto es un sueño y a la vez una pesadilla por todos sus amigos presentes.

—Ese niño quiere dormir—gruñe Draco esperando poder dormir.

Su actitud algo descuidada, su apariencia relajada y a la vez esa voz ronca luego del sueño, están haciendo que la sangre de Harry se caliente, hiperconsciente de todo lo que rodea a Draco; incluso la marca de baba en la comisura de sus labios.

Harry solo quiere lamerla.

Es un jodido pervertido.

—Deja a Harry monopolizar a Draco, ha llorado por eso toda la semana—es la voz de Seamus y ahora Harry se ve claramente lívido listo para asesinar a alguien.

Y lo está.

Seamus Finegan tiene las horas contadas, puede que el chico lo sepa porque salta detrás de Dean asustado.

—¿Qué hora es? —cuestiona, a lo cual Neville dice amablemente que es alrededor de las 9 de la noche.

Harry no deja de quejarse, pero todos se ríen de él, claramente disfrutando el show de comedia mientras Draco escribe algo en un libro.

Es probable que, si se fuera, se topara con algún profesor en guardia.

Harry sigue intentando asesinar a todos, puede hacerlo, Draco lo apoyara, está seguro.

Dean le regresa la almohada a Harry dándole en su cabeza y está listo para matarlo, cuando el silbido de Draco detiene a todos.

—Si, muy impresionante, pero técnicamente sigo convaleciente y sin poder usar magia, no quiero ir a mi torre así que ocupo un pijama y que alguien acepte un compañero de cama…o que transfigure una por mi—admite lo último sin darle importancia.

Todos queda en un silencio, por un muy largo tiempo, antes que Ron sonría de forma malévola arrojándolo casi al baño compartido y antes que Draco pregunte que mierda está pasando, Harry quiere detener a Ron cuando saca la ropa de su baúl; prendas que Sirius le compro a Harry pero que no usa todo el tiempo poco acostumbrado al tacto de algo caro.

Pero suyas.

Luego las arroja a Draco.

—Me lo agradecerás—afirma Ron, mientras Seamus y Dean aplauden maravillados.

En tiempo récord los chicos rápidamente se alistan y apagan todas las luces, como si alguna vez se acostaran tan temprano y Harry se cambia confundido; luego la comprensión de que todos cerrando sus cortinas, haría que Draco terminara durmiendo a su lado.

Oh no.

Harry esta mortificado cuando Draco aparece, usando su ropa y logrando que el aire salga de sus pulmones. Hay risas en el aire, pero cuando Draco voltea hay silencio absoluto. Harry tiene la idea de que están observando los muy bastardos, le gustaría maldecirlos, pero solo puede ver los brazos descubiertos de Draco por la tela o una leve línea de la cadera expuesta.

Quiere tocar la piel.

Se ahoga en su mente.

Va a morir, esta noche morirá.

—Bueno, que no se diga que no somos amigos—habla Draco colocando su uniforme sobre el baúl del chico, donde había estado su mochila, se arroja de nuevo sobre la cama de Harry—ahora lárgate o déjame dormir Potter—puede que fuera grosero espantar a alguien de su propia cama, Harry piensa que es grosero.

Pero Draco esta de vientre sobre la cama, nuevamente con el rostro enterrado en la almohada y su trasero al aire; con ropa, pero mostrando una curva hermosa.

Si.

Draco puede ser todo lo grosero que quiera, especialmente con ese trasero.

Harry quiere morirse.

—¿No te importa? —la pregunta viene con un susurro incomodo de su parte, Draco abre un ojo para verlo a su lado.

Harry lucha por no ver su trasero.

—No, si quieres puedes irte, pero esta cama es mía por esta noche—entierra su rostro en la almohada.

Su almohada.

Se muerde el labio tanto que jura que va a sangrar, porque una parte dentro de Harry se había agitado por la forma demandante del chico y como Harry terminaría cediendo a cualquier capricho que este le pidiera solo porque era Draco.

Tenía a Harry en la palma de su mano sin saberlo.

Bien podría tomar provecho.

Acostado al lado de Draco, apenas separados por la cama, con los brazos cruzados sobre su vientre, piensa que esta podría ser la mejor o peor noche de su vida; mentalmente le agradece a Ron, pero nunca lo dirá en voz alta.

—Es raro—susurra Harry porque el silencio es aplastante.

—Dormimos toda la tarde juntos Potter, no actúes como una virgen desflorada—este voltea a verlo mal y Draco sonríe sin abrir los ojos, Harry solamente quiere besarlo hasta que ambos pierdan el aliento—somos amigos, he dormido en la misma cama que otros amigos, así que piensa en una fiesta de pijamas donde se duerme porque tengo sueño—añade con otro bostezo y parpados cansados.

Harry lo nota, ya que asiente luego de un suspiro.

—No tengo tanto sueño—no, para nada de sueño, está seguro que pasara toda la noche viendo a Draco dormir, ahora que tuvo una tarde de descanso.

—Bien por ti, ahora cállate—

Hay una leve risa de parte de Harry, que hace que Draco logre abrir un momento los ojos para verlo. Harry decide relajarse un poco mientras este se duerme su mano queda inerte a su lado y la otra sobre su vientre.

Va a cerrar los ojos un momento para descansar hasta que Draco se duerma, pero una sensación en su mano lo hace voltear sorprendido, Draco no lo está viendo, solo ve su mano; la mano de Harry que ahora está siendo sujetada por la de Draco. Una parte de Harry piensa que todo esto en realidad es un sueño vivido, porque Draco cierra los ojos, cayendo dormido con su mano sujeta a la de Harry como si fuera un niño pequeño.

Voltea a ver a todos lados, pero no sabe a quién pedir ayuda o como detener el grito por sus emociones ahora.

Draco duerme.

Harry tiene su cerebro en la luna, pero la sonrisa estúpida de su rostro, lo hace casi ahogarse en una felicidad intoxicante; esa noche no duerme, solamente ve a Draco babear cosas inconexas la mayor parte de la noche y cuando nadie lo ve, aparta el mechón de cabello de Draco como siempre quiso hacerlo.

Y todo es perfecto por una vez.

.

.

No importa que dijera Sirius, Hermione, Ron, Neville, la propia Ginny; saber que Draco tenía pareja no fue algo lindo para Harry. Sabía que no tenía oportunidad, no importa que dijeran los demás, Harry sabe que Draco solo lo ve como un amigo y está bien; a pesar de eso no puede evitar ser algo posesivo cuando le da su bufanda de Gryffindor ese día, porque ver a Draco vestir algo suyo es algo que duda que pase de moda alguna vez. Luego en navidad Draco le regalo una pequeña Snitch dorada que revolotea por todo el lugar con una divertida canción antes de regresar a sus manos, una gran coincidencia porque le dio una caja de música como regalo de navidad.

El baile es.

Una locura.

Sabe que Draco vino al baile con una chica de Beauxbatons porque quiere sacarle información, siempre un paso adelante y manipulador, de una forma que Harry ama.

Pero mentiría si no tuvo envidia al verlos bailar, Draco ágil con pies rápidos y la chica siendo una perfecta pareja de baile; probablemente Harry no hubiera sido igual de elegante, probablemente hubiera arruinado todo y no por eso le importo menos.

Soñando con este momento la semana pasada, aunque sabe que no sería él, no quiso más que pensar que podría bailar con Draco.

Pero no tiene sentido.

No va a pasar.

No debió venir al baile.

O eso pensó.

Todo fue una locura, Ron y Hermione discutiendo, Draco robando a Hermione para bailar y luego de eso, robando a todo el mundo. Draco bailo con sus amigos, chicos o chicas por igual, sonriendo de forma encantador y luciendo como un verdadero príncipe de cuento de hadas haciendo a su pareja brillar bajo la luz del baile; cuando tomo a Ron, el corazón de Harry comenzó a latir apresurado.

Porque eso significaba que podría bailar con Draco.

Nadie había bailado entre personas de su mismo género, pero Ginny dejo de bailar con Neville para unir a Luna en una extraña combinación, Padma bailo con su hermana Parvati y luego de la locura inicial de Draco, algunos otros chicos bailaron con chicos y las chicas parecían dar vueltas entre ellas.

¿Notaria lo que genero su locura?

No.

Draco no es consciente de él mismo a veces.

Pero Harry es consciente de este.

Cuando termina el baile de Ron y se acerca, hay una mirada brillante y determinada en sus ojos que derriten a Harry; toma su muñeca que hace que el calor se enrosque en todo su cuerpo. Draco lo empuja a la pista de baile a esa que rechazo llevar a Parvati, donde sabe qué hará el ridículo y no podría importarle menos cuando Draco lo hace dar círculos por el lugar.

Baila mal.

No es como su sueño donde imaginaba que era un experto e impresionaba a Draco, empujo a una persona y se tuvo que disculpar abochornado.

No importa.

Nada podría importarle menos en este momento.

—Izquierda, derecha, un dos tres, giro—dice Draco con una felicidad inminente en su voz.

Harry decide dejarse llevar por la voz como ancla de la realidad, la mano de Draco en su cintura y Harry sujetando su hombro demasiado fuerte para no caer, están provocando que su respiración sea difícil y no solamente por las vueltas.

Lo pisotea, pero lejos de parecer avergonzado, la sonrisa de Draco nunca había sido tan brillante a su lado.

Aturdiéndolo.

Sintiendo que este momento es eterno.

Harry sonríe, porque no es lo que había imaginado, pero es más que eso, es como si todo fuera la cosa más maravillosa del momento. La sonrisa de Draco es contagiosa, la sensación de su cuerpo contra el suyo y la música de fondo que nunca olvidara; la luz parece hacer que la piel sudorosa de Draco brille y el mechón de cabello este suelto, pero Harry solo se deja llevar por su guía.

Soñó con esto, pero no es como su sueño.

Es real.

La persona a su lado, la sensación de su mano contra la suya, como cuando durmieron juntos y al mismo tiempo incluso más cercano.

La canción termina antes de lo que Harry quisiera, pero esta canción hizo que toda la noche valiera la pena.

Es su imaginación, pero parece que Draco parece un poco rojo cuando todo termina, antes de tomar a Luna y seguir bailando.

No vuelven a bailar, pero no importa.

Bailaron juntos.

Harry mueve sus pies al lado de Ron, que al menos parece alegre por él, y probablemente tarareara la canción que bailaron el resto de la semana.

Draco se enferma al día siguiente, es adorable como se aferra a la bufanda Gryffindor que le dio Harry y no la regresa; no es que importe, Harry prefiere verla a su lado.

.

.

A pesar de lo que diga Ron, realmente no se siente mal que Draco no quiera tener pareja, claro que cualquiera en su caso podría verlo como algo negativo, pero Harry piensa positivamente que al menos no tiene que competir activamente con alguien porque Draco no ve a nadie así; es algo contraproducente, pero Harry ama a Draco, prefiere tener solo su amistad que no tener nada. Aunque admite que ver a Luna en la segunda prueba duele un poco, porque eso significa que de sus amigos ella es la más importante para Draco, no es algo malo ya que Luna es genial; pero puede sonar masoquista pensar en que le gustaría estar en el fondo del lago.

Luego Draco sale volando, literalmente del agua, cuando Viktor y Cedric rescatan a las cuatro personas.

Hay un caos en la enfermería y Harry ignorando las críticas de Hermione, se escapa esa noche para ver a Draco con su manta invisible y mapa merodeador. El chico está en cama, escucho de Parvati que le pregunto a Padma sobre como Draco había estado consciente un poco en la tarde, mejor que los 5 días que estuvo fuera por el dragón.

Un sueño intranquilo.

Parece sufrir.

Harry esta al menos dos horas en la silla al lado de la cama, antes de ver a Draco sujetar con fuerza la almohada y ojos abiertos llenos de pánico. Esta aterrado de alguna forma y Harry reacciona un poco lento antes de acariciarle la cabellera, suave como recuerda, hasta que este se calma. Había visto a Remus hacer lo mismo por Sirius cuando en verano este dormía en el sofá y parecía tener pesadillas, le hizo prometer que no le diría nada.

Ahora lo entiende un poco mejor.

—Fue solo una pesadilla Draco, vuelve a dormir—hay cansancio en su voz, Harry no ha dormido nada.

Draco sigue luciendo tan asustado que duele.

Parece más joven que de costumbre.

Tan perdido.

Tan horrorizado.

¿Siempre oculta estas emociones?

¿Harry puede ayudarlo?

—Estaba dentro del lago, me querían asesinar—su voz suena hueca, adolorida y Harry se siente horrorizado—patético—se llama y Harry detiene un momento la caricia.

Lo ve adolorido, porque Draco no debería pensar eso de él, pero su expresión parece como una muñeca vacía.

Quiso abrazarlo, quiso decirle que era la mejor persona que ha conocido, quiso ahí mismo decirle cuanto lo amaba y como le dolía a él su dolor.

—¿Dónde estoy? —la pregunta lo alarmo, conociendo esa pregunta del año pasado, no había pensado que lo olvidaría.

Pero parece tan asustado.

La mano de Harry sujeta la de Draco sobre la almohada, Draco voltea a verlo temeroso, pero este solamente sonríe suavemente.

—Es la noche de la segunda prueba, Pomfrey no me dejo entrar, pase con la capa—no ha pasado tiempo, sigues siendo tú, es lo que quiere decirle—fue una pesadilla, vuelve a dormir, me quedare aquí hasta entonces—Draco lo ve fijamente antes de sentirse nuevamente cansado.

Voltea la vista a la mano de Harry, mueve un poco sus manos para que sus dedos entrelacen, su respiración comienza a ralentizarse hasta caer dormido de nuevo.

Harry no se va en mucho tiempo, viéndolo dormir y asegurándose de que está bien.

.

.

Draco comienza a venir más a la torre Gryffindor, incluso la noche de juegos de Ravenclaw, Harry logra llevarlo a su habitación para que durmiera y este parece caer rendido en su cama luego de leerle un poco del señor de los anillos; también roba su sudadera, pero eso alegra más a Harry que preocuparlo. Luego de esa noche, también regresa luego de que lo ve medio muerto en la mesa Gryffindor; el chico termina sobre un sofá con Thorin y leyendo el periódico que le pasa Hermione.

Su mejor amiga tiene teorías sobre Rita, parece ser que ha ganado su odio luego de escribir un poco de ella y Viktor.

Ron tampoco es feliz.

Draco comenta sobre como su familia parece ser patrocinadora de Rita y por eso no le va tan mal en el torneo y artículos, excepto el divertido donde lo ponen en una relación con Padma y Anthony de lo cual se burló el chico rubio por semanas frente a quien quisiera escucharlo.

—¿Pero quién es la hurón más linda de todos? —pregunta y Thorin suelta un pequeño chillido que lo hace sonreír.

Draco es amante de cualquier criatura mágica o no mágica.

Harry sentado al pie del sofá sonríe, Ron lo empuja y le da la mirada de "eres muy obvio" que lo hace sonrojarse para seguir con su ensayo de pociones.

Si, se aprovechan de que Draco está aquí y sigue siendo el mejor de su área.

—Ron—comienza Draco, pero este ni siquiera lo ve cuando contesta.

—No—

Draco hace un puchero antes de mantener a Thorin sobre su pecho.

—Uno deja que muera una mascota y ya no se vuelve a confiar en uno, que sensibles—susurra solo para sí mismo, pero Harry sentado en el suelo frente a él, suelta una risa que oculta con tos.

Ron los voltea a ver de mala forma, ambos hacen miradas inocentes que hace que gruña algo similar a: "se han multiplicado", provocando que Draco siga manteniendo su aspecto perezoso sobre el sofá. Por la ventana de la torre puede ver la lluvia, aunque no es temporada parece ser que algunas nubes se han perdido y su mente viaja a que en menos de una semana estará en la última prueba.

Harry realmente intenta concentrarse, pero la mano de Draco sobre su cabeza, hace que se congele como si hubiera recibido una descarga eléctrica; puede que así fuera. Pero Draco como si no lo notara aparta con una mano su cabellera, notando que hay una ligera cicatriz un poco abierta en la parte trasera de su nuca, al tocarla suavemente Harry salta.

El día anterior en la clase luego de que termino todo y Moody lo llamo había tropezado por algo, fue un escándalo y mucha sangre, pero Moody lo sano antes que fuera a la enfermería; no le agradaba Moody por todo el escándalo que hizo con Draco en sus primeras clases, pero tenía talento.

La herida no había sanado totalmente, pero no duele.

Solamente quema.

Donde los dedos de Draco hacen contacto.

Duda que sea por la herida en realidad.

—Tuve un accidente en una clase hace unos días, nada serio, solo un corte algo escandaloso—susurra Harry apenado, Draco lo ve fijamente.

No aparta la mano, en realidad ahora acaricia suavemente alrededor de la herida dándole escalofríos en toda la columna a Harry.

Hay un poco de pánico en su interior, antes de cerrar los ojos y acercarse torpemente al contacto, Draco no quita la mano, en su lugar sigue acariciando el cabello como si fuera Thorin; Harry casi quisiera suplicar que no se alejara nunca y que mantuviera el contacto todo lo posible.

Sonríe, porque es genial la sensación.

.

.

Harry ve la tortura de Draco, lo ve como si fuera él y cuando todo termina vomita sobre sus pies. Recuerda el inicio de la tercera prueba con incomodidad, Sirius había venido como familiar de Draco, pero igual lo había buscado para ver todo juntos; pero luego comenzó el dolor, luego fue como si su cicatriz quemara y estaba ahí, en el cementerio. Pudo ver el cuerpo sin vida de Viktor, pudo ver a Draco ser atado y como su mano se había movido aunque no era su mano; pudo ver los gritos del chico cuando fue maldito varias veces, negándose a ser un mortifago como si no le importara morir.

Grito dentro de su cabeza, quiso detenerse, pero no era él.

Voldemort.

Era Voldemort.

Draco se había visto horrorizado, Harry no pudo más que odiarse de ver esa mirada de Draco dirigida a él.

No era a él.

Era él.

Harry se siente tan confundido.

—¿Asesinarme? ¿así como has intentado con Harry 3 veces? —

—Como imagine no puedes matarme, no mataste a Harry, no puedes matarme a mí, eres un fraude—

Sirius lo había llevado con Dumbledore, que parecía incrédulo ante las palabras de Harry, que eran algo sobre lo que pasaba y al mismo tiempo confundidas con el cementerio. Quería decir que sucedía, que estaba pasando Draco, pero estaba en shock al ver a su amigo al borde de la muerte, siendo descaradamente estúpido contra alguien que iba asesinarlo.

Entonces Harry grito, no Voldemort, cuando la luz verde salió.

Pero no murió.

Sus ojos se abrieron incrédulos, no le dijo a Dumbledore que pasaba, el propio Harry no sabe cómo en medio del cementerio, como viendo en los ojos de Voldemort, Draco había logrado librarse de la maldición asesina; todo en un rápido giro, llamas de un dragón negro y luego de eso Draco apareció frente a ellos desmayado con el cadáver de Viktor, la copa, la incredulidad de todos.

El dolor quemo en su frente tanto que Harry se desmayó.

Incluso sin saber que era posible, lo supo de inmediato.

Voldemort estaba furioso.

.

.

Draco no vuelve a clases, es trasportado de inmediato a San Mungo luego de que su cuerpo revelara rastros de la maldición cruciatus en este. Padma intenta ir a verlo varias veces, pero está en un estado peligroso y por eso las visitas se limitan a familiares; todo el colegio parece sumido en un extraño silencio en algunas partes. El grupo Ravenclaw parece apagado, sin Draco es como si algo pasara y Ginny está casi siempre con Luna ahora; Anthony esta mucho tiempo en la mesa Slytherin hablando con Blaise, pero nadie dice nada para alejarlo ante las miradas del moreno. Padma pasa mucho tiempo en la mesa Gryffindor y tanto Michael como Terry se concentran en pasar en la mesa Hufflepuff como pueden.

Como si quisieran hacer lo que Draco siempre hace en otras mesas, como si quisieran mantener algo y Harry por eso los apoya.

Padma habla mucho con Harry, quien está al pendiente de Sirius, que siempre está en el hospital.

—Ayer despertó, fueron unos segundos, los doctores lo están monitoreando—asegura Harry con poca energía, pero Padma le da una mirada agradecida antes de volver con su hermana.

No está muriendo, pero sin magia en su cuerpo, los magos parecen tener dificultades para estabilizarlo; Hermione comenta que el problema sería su cerebro y Neville añade que las consecuencias de esa maldición son muy peligrosas, aunque no agrega como sabe tanto.

Cedric parece molesto todo el tiempo, Fleur siempre está al lado de sus amigas con mirada solemne.

Viktor Krum está muerto.

Harry se siente confundido.

Voldemort regreso y tiene una conexión extraña con Harry.

—No podrá volver a su casa—habla Anthony una tarde que se acerca a Harry—he hablado con Blaise, los Mortifagos estaban ahí, si rechazo cualquier cosa de ellos, no puede volver a ese lugar—añade frustrado y Harry se pregunta porque vino a él.

No importa.

Todo es gris.

Todo parece aburrido.

Todo parece solo.

Siente la ira en su cuerpo que no es suya, siente la desesperación en su cuero que fue suya, mira con ojos incrédulos al niño que se puso al frente del hombre más peligroso de todos sin miedo.

—Sirius puede darle una casa, o Andrómeda, no está solo—musita Harry débilmente, Anthony solo niega con la cabeza.

—Maldita sea, tanto que teníamos que hablar, tanto que oculta ese idiota—gruñe y Harry no sabe de qué habla, últimamente Anthony siempre habla por bajo con Luna, pero nadie sabe de qué, antes que vuele donde Blaise o Padma—piensa que puede hacerlo todo solo como siempre, sabes que todo esto es por ti—añade viéndolo fijamente.

No hay reproche, pero hay algo en su mirada que quiere que entienda, pero no lo hace.

Harry ladea el rostro confundido.

—¿Que? —

—Descubrió que alguien quería meter tu nombre en el torneo, hizo todo lo que pudo para impedirlo, pero al final solo se le ocurrió cambiar de nombres—los ojos de Harry se abren horrorizados, Anthony sujeta la mano en su rostro—no es que quiera verte a ti en su lugar, Draco no quiere eso, solo es…va estar mal…muy mal lo sé, todos sabemos que no va estar bien y solo te pido que por favor lo ayudes; porque no es que te ame como lo haces tú, pero eres importante para él—gruñe casi con cansancio, antes de ser llamado por Luna e irse.

Dejando a Harry ahí congelado e incrédulo.

Gimoteando.

Culpándose.

No, no podía ser cierto.

Draco no hizo eso por él.

¿Oh sí?

Maldita sea.

Fin.

Originalmente iba a dividir los interludios, pero al final los deje en el mismo capitulo. Esto hace sin duda el capítulo de toda la saga más largo hasta el momento y eso que ahorre muchas escenas, pero sé que las más importantes o las que me encanta ver en Harry aparecieron, además de algunas cosas extra para entender mejor lo que pasa Harry.

Fue un honor haber escrito esto para ustedes, es una historia un poco diferente algunas que conocen, pero cada lector se ha ganado un espacio en mi corazón al respecto.

Nos vemos en el libro 5 de la saga.