Advertencia de contenido violento. No será algo muy explícito pero advertidos están.
Mientras tanto, muy lejos del Árbol de la Vida, en un lugar conocido como Las Praderas, todo iba muy normal realmente, hasta ahora no había pasado algo malo, el día estaba yendo como cualquier otro: Las Cebras y Antilopes salían a correr o a pastar por los grandes terrenos; Las aves volaban y cantaban en total paz; hipopótamos y elefantes se bañaban en sus estanques de agua; y por último, la actual Guardia del León hacía su patrullaje diario por la sabana.
Si, actualmente, las praderas eran protegidas por una nueva Guardia Real, la cual era conformada por un grupo de 5 leonas, una vez que Kion y sus amigos se quedaron a vivir en el Árbol de la Vida, no había nadie que protegiera las tierras del reino en su ausencia, así que, fueron estás quienes se encargaron de hacerlo aún sin el rugido de los ancestros, y no fue hasta que Kion se lo otorgó a la nueva lideresa cuando oficialmente se convirtieron en e la nueva Guardia del León.
Por ahora, ellas hacía su trabajo, aunque realmente no era así, había pasado mucho tiempo desde que las Praderas se enfrentaron a algún peligro inminente o desde el último intento de derrocar al Rey o la Reina, por lo que las leonas de la Guardia podían estar tranquilas, sabiendo que de momento no había nada de lo que que preocuparse, aunque aún así, estaban atentas ante todo.
Ese era el caso de Tazama, una leona de pelaje opaco y ojos color turquesa, ella se encontraba en la cima de la roca del Rey, observando desde ahí todo el Reino hasta las lejanías. Aquella felina era la integrante de la vista más aguda, no era tan buena como la de Anga que era una águila, pero si era mejor al de cualquier otro león.
En lo que ella seguía ahí, alguien se le acercó por detrás, pero la leona no volteo al ya saber quién era, saludándola sin dirigirle la mirada. "Hola Vitani, ¿que tal?"
"Hola Tazi, todo bien, Gracias por preguntar" respondió la otra, está era Vitani, la lideresa de la actual Guardia, y también, la hermana del actual Rey Kovu. "¿Has visto algo relevante el día de hoy?"
"Nah, nada de nada, todo normal, como siempre... Solo veo a Shabaha jugando con Dogo y Kijana" dijo viendo a la distancia a otra de las integrantes de la guardia acompañada de dos chacales. Tazama río de ternura al ver eso, pero Vitani no logro divisar nada, aún forzando su vista.
"Ehhh, Bueno, como tú digas" sacudió su cabeza un poco, dándose media vuelta para retirarse. Justo ahí, Vitani se topo con la Reina Kiara, su cuñada, y también la hermana de Kion. "¡Buenos días, Majestad!"
"Buen día Vit, ¿hay noticias importantes hoy?" pregunto ella con un semblante bastante sereno.
"Nop, hoy todo está tranquilo, lo de todos los días" respondió la otra, sin saber que más decirle al no tener algo importante que resaltar.
"Muy bien, eso es bueno la verdad, esperemos siga así" respondió la reina, con una sonrisa de tranquilidad, luego, miró un momento hacia atrás, asegurándose de que no hubiera alguien más, pues tenía algo importante que hablar con esa Leona. "Oye, ¿y como van las cosas con Tiffu? Desde que está saliendo contigo no la e visto mucho"
"Oh, de maravilla, ella es un amor sin duda, no me deja sola ni un momento" respondió la otra riendo un poco. "Ella de hecho sigue dormida en la guarida, nos quedamos despiertas anoche un buen rato y creo que si se canso mucho"
"Me imagino, y la verdad, me alegra ver que por fin encontró a alguien con quién pueda ser feliz, verla así contigo me hace sentir muy bien por ella" decía Kiara, compartiendo una sonrisa para su amiga.
"Seh, ¿quién lo diría no? Una forastera saliendo con una de las amigas de la Princesa" Vitani suspiro, con las mejillas algo rojas por la situación.
Kiara dio una pequeña risa, procediendo a acariciar la mejilla de su cuñada con una de sus patas. "Espero tu y ella tengan una relación duradera, les deseo lo mejor" dijo finalmente, juntando su frente con la de ella.
"Muchas Gracias, Majestad" Vitani asintió agradecida. Luego de eso, se dispuso a retirarse para continuar con sus asuntos, bajando de la roca del Rey sin ningún problema, pero justo en ese momento, la leona fue atacada por alguien, una pequeña creatura que le había caído sobre su lomo, al mirar atrás, Vitani logro ver a un pequeño cachorro de león de color marrón y ojos azules, quién no dejaba de morderla de la espalda. "Hey, Kiara, ¡dile a tu cachorro que me deje de morder!"
"¡Asani! Deja de morder a tu Tía" enseguida Kiara se lo quito de encima, tomándolo de la espalda con su hocico, lo normal siendo leones.
"¡Ay déjame! ¡Tengo que derrotarla para ser el nuevo líder de la Guardia del León!" se quejo este, intentando salir de ahí pero no pudo, al final solo se resigno mientras se cruzaba de patas.
"Eso será cuando crezcas" replicó Kiara bajándolo al suelo. "por ahora, aún no te has bañado, así que vamos a limpiarte ese pelaje" se lo llevó de ahí, Asani no opuso más resistencia y fue con su madre a regañadientes.
Vitani rodo los ojos, enternecida de esa bonita escena, la cual la había dejado algo pensativa, ella, definitivamente nunca se vio a si misma en aquel lugar, antes solo era una forastera, viviendo en las desoladas lejanías, entrenada por años para ayudar a derrocar al Rey, pero ahora, no solo vivía en las tierras del Reino, era la hermana del actual Rey Kovu, había sido ascendida como la lideresa de la Guardia Real junto a sus amigas, también era tía de un cachorrito que quería seguir sus pasos, y aparte, estaba saliendo con la leona de sus sueños, ¿que más podía pedir?.
Ella caminaba tranquila mientras pensaba en como su vida había dado aquel giro, sin prestarle mucha atención a su entorno, pero está acabo regresando en si cuando termino chocando con alguien por descuidada. Vitani se apartó, notando que se trataba del Mjuzi real, Rafiki, un Babuino ya bastante mayor, con un bastón idéntico al de Makini. "oh, perdón Rafiki, no te había visto" se disculpo algo apenada, pero aquel mandril no respondió, el solo miraba al horizonte sin más.
"Tengo un mal presentimiento... Algo grande está por suceder" dijo finalmente, volteando a ver a la leona. "Vitani, debes estar atenta, es posible que algo ocurra hoy... Aunque, no estoy seguro si es algo bueno, o algo malo..."
"Ehhh, ¡Por supuesto! Así será Rafiki" respondió ella asintiendo para el, pero aún sin entender nada de nada. "Aunque realmente no creo que vaya a ocurrir algo malo hoy"
"Nunca se sabe, solo se, que algo grande se aproxima" finalizó el babuino, retirándose de ahí sin más.
La leona lo observó confundida, a decir verdad, nunca había entendido a ese mandril, decía cosas bastante confusas para ella, claro, fue amigo de la realeza durante años, así que no estaba en posición de cuestionarlo. Vitani termino dando un gran suspiro, cerrando sus ojos un segundo mientras se sentaba en el suelo, pensando en aquello que Rafiki le había dicho, preguntandose si era posible que algo malo fuera a ocurrir hoy día, había sido una mañana bastante agradable, ya tenía mucho que no tenían problemas con forasteros, y acababan de salir de la época de sequía, en general todo estaba bien, así que, solo se convenció a si misma de que si algo fuera a ocurrir, no tendría porqué ser algo malo... ¿Verdad?.
Total, que al final ella solo se relajo sin más, aunque, en ese momento sintió un pequeño retortijón en la tripa, le había dado hambre, miró un segundo al cielo, notando que el sol estaba casi en su punto más alto, lo que quería decir que el medio día estaba a próximo. Vitani se puso de pie, se sacudió un poco y fue de regreso a la roca del Rey donde se encontraba la guarida de la Guardia, ahí tenían un Antílope que habían cazado esa misma mañana, este le serviría de almuerzo por ahora, y de paso podría compartir con sus pareja Tiffu.
Después de un rato, las leonas ya habían almorzado como era debido, era importante mantenerse alimentadas para estar llenas de energía, sin embargo, mientras que la guardia se encontraba en su guarida platicando luego de aquel bocadillo, Tazama seguía en lo suyo en la roca del Rey, no era algo que le molestará, le gustaba estar sola mientras comía y hacía su trabajo, y menos mal ese fue el caso, pues, entre mordisco y mordisco, la leona noto a la distancia que algo se iba acercando.
"¿Huh? ¿Que es eso?" Ella se detuvo al ver esto, dirigiendo su vista hacia esa dirección, no alcanzaba a distinguir con detalle que podría ser, era algo negro, al principio pensó que podría ser una Hiena o un Lobo de Tierra, pero no parecía ser el caso, sumado a qué venía a un paso lento. "Hiyo Kali..." Murmuró está, levantándose de dónde estaba, no quiso quedarse a ver que podría ser, en su lugar, fue a avisarles al resto de la Guardia de una vez. "¡Oigan! ¡Chicas!" se asomo por la entrada, en medio de la cortina de hojas que decoraba está misma, ahí se encontraban las demás, sumado también a la presencia de Tiffu, la pareja de Vitani, quienes voltearon a verla. "¡Tienen que venir a ver esto! ¡Es urgente!"
"¿Eh? ¿Que ocurre Taz? ¿Paso algo malo?" pregunto una de ellas, Imara, una leona un tanto más robusta que las demás, pero de pelaje igual de opaco.
"No lo sé, vi algo acercarse hacia acá, no tengo ni idea de que puede ser, así que deben venir a verlo ustedes mismas" le respondió sin dar más detalles, saliendo de ahí de una vez, cosa que extraño a todas sus amigas, pero no tenían tiempo para analizar lo que acababa de pasar, yendo enseguida tras ella.
"Una disculpa querida, tenemos que atender esto" le dijo Vitani a su pareja, juntando sus frentes con cariño. Luego de esa pequeña muestra de afecto se puso de pie para ir de una vez.
"¡Ten cuidado!" se despidió Tiffu, algo preocupada de eso que vio Tazama, pero, confío en que todas lograrían encargarse de aquello.
La Guardia acabo reuniéndose en medio de una zona de tierra, justo enfrente de unos pastizales, lugar donde Tazama las estaba esperando, sin dejar de ver a esa cosa que estaba aproximándose, logrando verlo a través de la hierba, estando cada vez más cerca. Las demás también lo miraron con curiosidad, sin mucha idea de que era con exactitud, pensaron que podría ser un felino, pero, no parecía ser nada igual a algo que hayan visto antes.
Al final, la entidad termino saliendo de ese pastizal, dejando ver su cuerpo por completo, estando a una distancia considerable de la Guardia Real, las cuales lo miraron con extrañeza, creyeron que al verlo directamente tendrían una mejor idea de que podría ser, pero ya estando justo enfrente, seguían sin identificar que era.
Aquel ¿Animal?, tenía la anatomía de un leopardo, o algo similar, pero todo su cuerpo parecía estar hecho de un material completamente negro que no lograron reconocer a simple vista, no parecía pelaje o piel, era algo muy ajeno, sumado a tener múltiples decoraciones plateada rodeándolo. También, su cara tenía una expresión fija de enojo, nisiquiera tenía pupila en sus ojos, solo dejando ver dos luces púrpuras emanando de estos, era como si tuviera puesta una máscara, pero está al estar unida al resto de su cuerpo, dudaron de que fuera esto.
Vitani dio un ligero suspiro, dando un paso al frente, llenándose de valor para ver si podía comunicarse con aquel felino, aunque estaba dudando de que realmente lo fuera. "Hey, ¿Quien o Que eres tú? ¿y que buscas en las Tierras del Reino?"
Sin embargo, él no respondió, solo se dedico a mirarlas a alas 5 con atención, como si estuviera analizandolas una a una, logrando incomodar a todas cuando esté les miraba fijamente con esos ojos inexpresivos.
"Grrr, ¡¿que estás mirando eh?!" pregunto una de ellas, empezando a molestarse al no tener una respuesta.
"Tranquila Kasi" Vitani la detuvo, no quería que esto escalara tan rápido, así que insistió una vez más. "No lo voy a repetir otra vez, ¿Quién eres y que Haces en nuestro Hogar?"
El ser solo inclino su cabeza al ver a Vitani, por su actitud, logro deducir que era la líder del grupo, así que, sin previo aviso, este se preparó para dar un salto en el aire, impulsandose varios metros solo con sus patas, cosa que ninguna de las leonas esperó, y claro, como era medio día, el sol se encontraba en su punto más alto, por lo que las leonas fueron incapaces de verlo caer, aterrizando Enmedio de las 5, consiguiendo así separar a todas por el impacto y la nube de polvo que levantó.
Vitani retrocedió, algo cegada por aquel repentino ataque, intentando no perder el equilibrio, ya cuando abrió sus ojos, fue testigo de como aquel felino se aproximó hacia ella para atacarla con una de sus patas levantadas, dejando ver sus filosas garras que, nuevamente, no parecían estar hechas de algún material conocido. La lideresa logro esquivar ese ataque a duras penas, podía jurar que incluso se escuchó como se cortaba el aire, mientras aquella garra pasaba a tan solo centímetros de su rostro.
Ella estaba en un pequeño Shock por eso último, quiso darse un pequeño respiro, sin embargo, antes de que pudiera procesar lo que acababa de pasar, el felino libero las garras de su otra pata y con estas también intento atacarla, en cuestión de segundos, la leona estaba siendo víctima de una ráfaga de zarpazos violentos que ni ella sabía cómo es que lograba evitar, quiza era la adrenalina del momento o sus ganas de no morir, tal vez una combinación de ambas, y por supuesto, no sabía cuánto tiempo podría aguantar haciendo esto.
"¡Musuli!" Afortunadamente, alguien llegó para socorrerla, está era Imara, la más fuerte del grupo, quien terminó embistiendo a aquel felino con toda su fuerza, mandándolo a volar un par de metros, rodando en el suelo antes de incrustar sus garras en este mismo para detenerse. "¿Te encuentras bien?" Le pregunto la leona a su líder, ayudándola a ponerse de pie.
"Si... Eso creo" respondió la leona, sin dejar de ver a ese ser, que permanecía inmóvil sin dejar de verla, el cual, parecía tener un pequeño brillo color morado en las decoraciones plateadas de su cuerpo. "¿Que es esa cosa...?"
"No lo se... Agh, ¡se sintió como si golpeara una pared con todas mis fuerzas!" se quejo Imara, acariciándose en la zona que uso para embestirlo.
Vitani le miró con incredulidad por aquella afirmación, era algo difícil de creer. Luego volteo de regreso a aquella creatura, la cual ya estaba de pie nuevamente, listo para atacar una vez más, poniéndose en posición, las otras dos hicieron lo mismo, preparadas para lo que sea.
"¡Bila Hofu!" Se escuchó un grito algo agudo, este era de otra de las leonas que se aproximó para intentar atacarlo, está era Shabaha, la más valiente, saltando sobre el y tomándolo del cuello con algo se fuerza, usando su propio cuerpo para impulsarse hacia abajo y así derribarlo... Cosa que no logro, ese felino era una fuerza inamovible, era como luchar con una roca enorme. "Por los ancestros, ¡¿Que rayos se supone que eres?!" Shabaha no se rindió, estaba decidida a darle una merecida paliza, saltando sobre el una vez más, pero al hacerlo, nunca se espero que este le daría un golpe certero con su pata justo en el estómago, afortunadamente no tenía sus garras de fuera, lo único que provocó fue sacarle el aire a la leona, para después tomarla de su piel del lomo con la otra pata, usando algo de fuerza para arrojarla lejos, directo hacia el pastizal, por suerte la hierba había amortiguado el impacto, pero aún se mantuvo en el suelo, gimiendo con mucho dolor en su vientre.
"Nunca había visto que un animal cuadrúpedo hiciera eso..." Tazama se mostraba anonadada por lo que sus ojos estaban observando, era de esos momentos donde deseaba no ser de la vista más Aguda.
"Muuuy Bien, Yo me encargo de el por ahora" Imara dio un paso al frente, gruñendo mientras se tronaba el cuello. "Tu y las demás, ¡Piensen en algo rápido!" una vez dicho eso, la robusta leona se aproximó hacia ese felino, lista para ahora ser ella quién le daría su merecido.
"Vitani, Piensa algo rápido..." La líder del equipo valoro la situación, analizando que podía hacer ahora con las leonas a su disposición, y afortunadamente, algo se le ocurrió. "¡Chicas! Tengo un plan" llamo la atención de Tazama y Kasi, estas dos se acercaron para escuchar con atención lo que ella tenía que decir. Una vez las 3 estuvieron de acuerdo, se pusieron en marcha para ejecutar su plan.
Imara por su parte continuaba luchando sin detenerse ni un poco, dandolo todo para no perder aquel enfrentamiento, a diferencia de Shabaha, ella si había sido capaz de darle batalla al felino que a estas alturas parecía indestructible, teniendo todo su cuerpo en perfecto estado mientras que la leona había quedado con varios golpes y cortes en todo su cuerpo, no era la gran cosa, ya había pasado por cosas peores en el pasado.
"JAJAJA, ¡¿Eso es todo lo que tienes Amigo?!" Rugió está con júbilo, luciendo una gran sonrisa en su rostro, sin duda estaba más que extasiada con todo lo que estaba pasando, había pasado mucho desde su última pelea seria, olvidó lo bien que se sentía luchar.
La creatura solo le miraba con atención, inclinando su cabeza como preguntándose cómo es que una leona como esa podría hacerle frente, incluso, Imara había logrado algo que no parecía posible hasta hace unos momentos, cansarlo, pues se notaba que estaba respirando pesadamente, no podían ver su rostro moverse pero su postura y la forma en la que se movía lo delataba.
Kasi aprovecho aquel momento para empezar su parte del plan, el cual consistía en hacer uso de su velocidad para distraerlo. "¡Haraka Haraka!" exclamó ella, empezando a correr a su alrededor para levantar una cortina de tierra, esperanzada de que esto fuera a dejarlo con un campo de visión limitado. Ya cuando termino de hacer esto, tomo impulso desde afuera para después correr a toda velocidad, usando toda la fuerza de su cuerpo para embestirlo y así intentar derribarlo, dio el primer golpe pero esto no parecía afectarlo mucho, por lo que corrió lejos una vez más.
En lo que está tomaba impulso nuevamente, Tazama se encargo de atacarlo a la distancia, tomando las rocas que se encontraba tiradas por ahí para así usarlas como proyectiles certeros, tal y como si estuviera jugando con una fruta del Baobab. Una de las ventajas de tener una vista casi de águila, era que también tenía una puntería impresionante, por lo que no la desaprovechó en esta ocasión.
Segundos después de haber atacado al animal con las rocas, Kasi corrió una vez más, realizando el mismo ataque pero desde un ángulo diferente, para luego repetir el método, correr y tomar por por sorpresa al enemigo. Al parecer, aquel plan parecía dar resultados, el felino definitivamente no se veía venir ninguno se los impactos que recibía, logrando estar desorientado momentáneamente, hasta que, estos se detuvieron sin más, creyó que había acabado, pero de entre la nube de polvo que no parecía desaparecer, Imara emergió sorpresivamente, tomando a aquella creatura entre sus patas, levantando a este en el aire y haciendo uso de su inconmensurable fuerza para regresarlo hacia abajo y así azotarlo contra el suelo, consiguiendo que esté se agrietara por el choque.
Ese impacto, sumado a los golpes previos, habían hecho que todas las zonas plateadas que el cuerpo animal brillarán de un púrpura intenso. El intento reincorporarse nuevamente, pero Imara junto con Kasi y Vitani se encargaron de inmovilizarlo, colocando todas sus patas delanteras sobre su cuerpo, asegurándose de que no fuera a levantarse.
Tazama al ver qué sus amigas lograron inmovilizar a esa cosa, fue a socorrer a Shabaha para asegurarse de que estuviera a salvo, por suerte ese parecía ser el caso, fuera del dolor que aún no se iba, la leona estaba bien aún. Ambas salieron poco a poco se la hierba, viendo como sus otras amigas tenían inmovilizado a ese animal tan raro.
"Ok amigo, no se que es lo que buscas aquí, pero atacar a la Guardia Real, Definitivamente fue una mala idea..." Decía Vitani con mucha cólera en su interior, gruñendole directo en la cara, mostrando todos sus dientes. "Esta es tu última oportunidad... Será mejor que nos digas quién eres, de dónde vienes y porque estás aquí, ¡¿Me Escuchaste?!"
Sin embargo, el no cooperó de ninguna forma, solo se mantuvo observando a la leona sin decir ni una sola palabra y sin apartarle la mirada ni un momento. La leona y sus amigas se hartaron de esta situación, ya pensando en que podrían hacer para deshacerse de él de una vez, sin embargo, las 3 dejaron eso de lado al notar que el cuerpo de su prisionero empezó a brillar, para segundos después, expulsar una gran energía púrpura que agarró por sorpresa a las 3 leonas, quienes salieron volaron por los aires, era como si un rinoceronte las hubiera embestido directamente. Ya cuando cayeron al suelo, fueron testigos de como él se ponía de pie sin problema alguno, solo sacudiéndose la tierra que tenía encima, además de que ahora había una ausencia de brillo en su cuerpo, volviendo a como lo habían visto por primera vez.
Las 5 estaban anonadadas por lo que sus ojos estaban viendo, no importaba cuánto se habían esforzado, esa cosa seguía ahí, incluso, se veían aterradas, hasta Shabaha que era la más valiente, se le podía notar el miedo en su mirada. Vitani, a duras penas logro ponerse de pie también, algo adolorida por aquel último ataque, teniendo algo de sangre escurriendo de su hocico, ya para este punto, estaba cansada, y no le quedaba de otra que, usar la mejor arma a su favor.
Las nubes se aglomeraron en el cielo, el día soleado había desaparecido, en su lugar, era como si una tormenta se aproximara. La lideresa adoptó una pose firme, sin quitarle los ojos de encima a su objetivo, quién miraba momentáneamente al cielo, como sino entendiera del todo lo que estaba pasando. Vitani solo tomo aire, y sin perder ni un segundo más, procedió a usar el poder que le había sido otorgado, dándole a esa creatura una demostración del Rugido de los ancestros; caras de leones se formaron en las nubes, rugiendo al mismo tiempo junto con Vitani, lo que provocó que una colosal ráfaga de viento se hiciera presente, impactando contra aquel felino directo de frente.
Este creyó que lo soportaría así sin más, pero no fue así, él estaba retrocediendo, siendo arrastrado por el viento que le era soplado, así que, como último recurso, saco sus garras de una de sus patas y las enterró con fuerza en la tierra, anclandose a si mismo para no salir volando a quien sabe dónde.
Luego de unos segundos, Vitani se detuvo ya agotada, había pasado mucho desde la ultima última vez que usaba ese poder, no le quedó de otra que parar, y a su vez, las nubes grises del cielo desaparecieron, volviendo a estar soleado una vez más. La lideresa jadeaba con la cabeza baja, tratando de recuperar aire, sin embargo, al momento de mirar hacia arriba, se quedó boquiabierta al ver al misterioso ser en el mismo lugar, como si no hubiera pasado nada. Este saco su pata del suelo, sacudiendola para dejar caer la tierra y contraer sus garras nuevamente, dirigiendo su mirada hacia Vitani, por más inexpresiva que sea su cara, la lideresa podía sentir como se estaba burlando internamente, tanto de ella como de sus amigas.
"No puede ser..." Dijo Tazama, tragando algo de saliva mientras su corazón no paraba de latir con intensidad. "¿Que vamos a hacer, Vit?" Le pregunto a su líder, pero está la ignoro completamente, en su lugar, empezó a caminar hacia aquel ser, solo que, ahora sin intenciones de luchar. "¿Que está haciendo...?"
"No lo se... ¡Vitani!" Exclamó Kasi viendo como se iba acercando más y más, hasta que, finalmente se detuvo enfrente de el, estando cara a cara por fin, y más importante, sin atacarse mutuamente.
"¿Q-quién... ¿Quién eres?" Pregunto con total determinación, con un tono de voz algo quebrado, se podía notar su miedo, pero también, su curiosidad de saber quien era antes de que algo peor ocurriera ahora.
El Animal solo la miraba con atención, acercando su rostro al de ella, está no hizo nada, solo permitió que el hiciera eso, estaba asustada por lo que fuera a pasar, pero para su sorpresa y su suerte, el felino decidió cooperar por fin...
El brillo en sus ojos se apago, ese resplandor púrpura que tenía desde que había llegado desaparecio, posteriormente de eso, todo su rostro empezó a desintegrarse, revelando que en realidad si era una máscara, dejando ver qué oculto bajo de esa coraza impenetrable, se encontraba un animal de carne y hueso, ahora sí, las leonas pudieron ver de qué se trataba, era una Pantera Negra muy jóven, de ojos color morado y con unas trenzas decorando su cabeza.
"Yo soy, el Príncipe Johari, hijo del Rey Ulinzi... y Vengo desde el reino de Wakanda para ver a la Reina Kiara" hablo finalmente, con un tono firme, manteniendose erguido con la frente en alto y un semblante ciertamente elegante.
Todas estaban sorprendidas, más de lo que estaban con anterioridad, no solo porque en realidad si era un animal real, ni por tener un caparazón sobre su cuerpo como si de un armadillo se tratase, sino por el hecho de estar en presencia de un príncipe según sus palabras, pero, ¿de Wakanda? ¿Que rayos era eso?, ninguna de las Leonas había escuchado de ese sitio con anterioridad, pero, parecía ser importante si es que venía a ver a la Reina, pero, ¿para que?.
Muy bien, el momento a llegado, la Guardia del León tuvo su primer encuentro con la Pantera Negra, aunque no fue la Guardia de Kion, sino la de Vitani, quizá no era lo que todos esperaban pero ahí lo tienen.
Y si, el que se presenta aquí es la actual Pantera Negra, Johari, que en Suajili significa "Joya", al principio tenía pensado en usar el nombre T'chala, como el de Marvel, pero como al final decidí que sería mejor que tanto el como su familia tuvieran nombres diferentes al de los cómics o las películas.
Que hablando de las películas, la apariencia de esta pantera negra está basado directamente en la del UCM, sumado a la habilidad de absorber energia para luego usarla su favor.
En mi Instagram Tengo unas ilustraciones que dibuje yo mismo de su apariencia, tanto su versión normal como la recargada, la verdad fue algo difícil hacer su diseño, más que nada su anatomía, ya que en la serie no hay mucha presencia de panteras, solo hay una pero es una Pantera Nebulosa, Yun Mibu, asi que Tuve que arreglarmelas como pude para poder dibujarlo lo más acercado posible al estilo de la serie. Por otro lado las decoraciones en su traje fueron complicados también, sobretodo porque no quería saturarlo de líneas innecesarias como muchos trajes de Marvel, quería darle un balance agradable y parece que lo conseguí.
Espero poder realizar más ilustraciones de este estilo para próximos capítulos, se me han ocurrido varias ideas la verdad, así que solo espero ponerlas en práctica para lo que se viene.
Recuerden, Todas las ilustraciones serán subidas a mi cuenta de instagram @darkmaro05, ahí por si gustan buscarme y ver qué tal jeje.
Por ahora yo me despido, espero les haya gustado el capítulo, valoraría mucho que votarán y compartieran para seguir escribiendo más de esta historia que la verdad me gusta como está yendo hasta ahora.
Nos vemos
