—Toolshed y Mysterion salen en la quinta escena —demandó el Coon en la sala de superhéroes, organizando el orden de la franquicia, de la cual iban a salir para firmar un contrato con Netflix.

—Cartman, ¿cuándo comenzamos a filmar? —preguntó Stan, tomando la palabra después de haber sido mencionado en la quinta escena.

—Dentro de unos días Toolshed. Así que, vayan preparando ustedes su escena —respondió el Coon al levantarse de la silla, dándole finalización a la reunión de súperheroes.

—Entonces a partir de mañana, nos veremos en el set de filmación para ensayar —impusó enseguida Mysterion con su voz grave, al levantarse de la silla e ir con su compañero de escena a un rincón de la misma base para conversar el seguimiento de la cuarta escena y asímismo preparar ellos la suya.

—Sí, nos vemos mañana —anotó Lil' SuperCraig al coger de la mano a su novio y compañero de escena, saliendo de la base para salir un rato juntos como pareja a una cita a un parque de diversiones.

—Cuidesen... —despidió Cartman al reunirse con Kyle, quienes son los primeros en salir en la escena.

Mosquito, Tupperware, Iron Maiden y

Fastpass salieron de la guarida, omitiendo algún tipo de comentario, asintiendo a lo que habían acordado el día del mañana en el set por la tarde, después de la escuela.

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Horas más tarde, Kenny se encerró en la habitación del pelinegro a estudiar la escena de la película; pero él tenía otro plan en mente que debería aprovechar en ese rato en que estaban juntos, sin que sus padres estuvieran de por medio, preguntando ¿Cuál era el motivo de su encierro?

McCormick comenzó con un beso apasionado que se recostó encima de su compañero de escena con la finalidad de excitarlo para que hoy, por tercera vez tuviera sexo, en esta semana de marzo. Sin embargo, Stan corta el beso al sentir que su madre tocó la puerta, avisando que es hora de comer.

—¡Y-ya voy, mami! —respondió aquel chico que soltó un jadeo muy pequeño al sentir los labios de su novio, chupando una parte del cuello en que pretendía dejarle su marca rojiza, estando ligado a las cosquillas que le producía al menor por oírlo jadear suavemente, cerca de su oído.

—¡Ok, Bebé...! Los espero abajo... —dijo la mujer al desprenderse de la puerta, notando algo inquieta la respuesta de su hijo, suponiendo que estaría haciendo alguna pequeña travesura y por ende la hizo devolver al cuarto de Stanley, tocando de nuevo la puerta.

—¡Ugh...! ¿Sí? —inquirió el pelinegro con una voz jadeante al advertir como el rubio lo iba excitando de una forma desesperada por querer tenerlo de nuevo entre sus caderas, sometiendo al menor en una rutina que él mismo le gustaba preparar antes de penetrarlo.

—Stanley, ¿Qué estás haciendo? —exigió Sharon al girar la perilla y encontrar la puerta con seguro—, abre la puerta, ya jovencito —agregó.

—Está bien, ya voy... —contestó Stan al desprenderse un momento de su novio y arreglarse un poco para que su madre no sospechará que estaban haciendo cositas gays.

—Mi suegra si que jode... —masculló Kenny entre dientes al recostarse boca arriba y acomodarse la ropa de siempre, sin que se notará mucho la erección proveniente de la provocación tan desesperada por tener sexo otra vez.

—¿Qué? —cuestionó Stan al tener la mano en la perilla de la puerta, tratando de entender lo que decía su novio, renegando contra las exigencias de su madre.

—Nada, que abras... —respondió el rubio en un tono golpeado, acomodándose para el otro lado de la cama, dándole la espalda al pelinegro.

—¡Grosero! —exclamó Stan al quitarle el seguro y abrir la puerta pretendiendo que nada pasó entre ellos.

La mujer revisa con intriga, enarcando una ceja al mirar con detenimiento la habitación de su hijo, encontrando un poco la cama destendida y el celular encima de la mesita de noche, supuso que estaban mirando alguna película para adultos; pero el televisor estaba apagado. Entonces, lo más seguro que ella concluyó fue que la estaban viendo en el teléfono de su hijo. Pero, ¿Y Kenny?, ¿Por qué estaba en esa posición? Se preguntó ella al cruzarse de brazos con una de las manos sobre su mentón.

Dirigió la mirada hacia su pequeño ojiazul que miraba para todos lados, tratando de disimular lo que había pasado, aunque su palidez no dejaba de notarse en el rostro.

—¿Qué pasa Stanley? —cuestionó su madre al tratar de averiguar su silencio tan secretamente oculto entre ellos.

—Nada mami, ¿Qué va a pasar? —Respondió su hijo sonando lo más natural del mundo, dejando a un lado la pena y dejando que el mismo semblante de antes, fluyera de nuevo por su linda carita.

Stan sabía de antemano que sus padres nunca iban aceptar su relación con Kenny de buenas a primeras, anteriormente Wendy fue la niña de sus ojos; pero después del rompimiento de hace meses, ya fue todo distinto, cuando comenzaron a salir como pareja. Él no estaba preparado para decirle a todo el mundo que tenía "un novio" a puro grito y eso le molestaba al rubio en ciertas ocasiones, como ahora que no podía disfrutar nada con él. A veces, parecían que simplemente fueran amigos con derechos.

Al día siguiente...

—Kenny, ¿Podemos hablar? —preguntó seco Stan al cogerlo a solas en el baño que le siguió el paso cuando tuvo una pequeña discusión en el set con un chico que pertenecía allí como empleado del lugar.

—¿Sobre qué? —respondió el rubio con su voz grave que utiliza en este caso, actuando como Mysterion.

—La actitud que tienes, ¡Estás insoportable! —se quejó el menor al dirigir la mirada hacia la puerta—, sé que algo dentro de mí, me dice que estás así por lo de ayer, ¿Cierto? —arguyó Stan al hablar en un tono más suave que lo anterior a su pregunta.

—Un poco sí, no lo niego. —respondió Kenny siendo un poco cortante—, creo que está relación no va a durar mucho tiempo —reprochó al poner las manos sobre el baldosín del lavamanos.

—No digas eso, Kenny yo te amo. Pero, entiende que no es fácil para mí... Yo... —balbuceó el pelinegro con una voz frágil al encontrar una respuesta que el rubio entendiera por el temor que le daba al salir del clóset.

—Stan, Kenny es su turno de salir... —anunció Kyle al acercarse un poco hacia uno de los cubículos del baño para hombres.

—¡MALDITA SEA! —vociferó Kenny al lanzar una mirada toda fulminante hacia el pelirrojo, alertando un poco más su furia contra él, por interrumpir la razón del pelinegro que tal vez algo en su interior, la quería escuchar.

—¡¿Oye qué te pasa?!, Yo no tengo porqué aguantarme tu mierda, Kenny... ¡Eres un imbécil!—, se acercó Kyle hacia donde estaban ellos, a contratacar la actitud del rubio, bajándole un poco al tono de voz, sabiendo que varias personas incluyendo sus amigos de escuela que estaban allí afuera, podrían escuchar lo que estaban discutiendo y él quería evitar todo tipo de habladurías que después se oyerá en toda la escuela.

—Pueda que sí, sea un imbécil... Y, ¿Tú qué eres...? Uhmm...

—¡Ya basta!, Dejen de discutir ustedes dos... —intervinó Stan al ponerse en medio de ellos.

—¡Bien! Te veo allá, Toolshed... Si es que quieres venir o sino vete a la mierda... —alegó el rubio, al salir del baño enseguida hacia el set, aunque lo último que escuchó de Kyle fue: «¿Fue que no te arroparon anoche?»

Él rubio respiró hondo para no estallar su rabia contra Kyle e hicieran el espectáculo de medio tiempo, sumando al que tenían previsto. Entonces decidió ignorar ese comentario y tomar el libreto que se lo entregó el Profesor Chaos.

—Mysterion, ¿dónde mierda están Toolshed y Cometa Humano? —cuestionó Cartman, al vociferar un poco la voz, averiguando más que todo, donde se encontraba Stan, sabiendo de antemano que ellos tienen el tiempo corto para ensayar el rodaje.

—Pues dónde va a ser... —respondió Kenny al levantar un poco la mirada del libreto hacia él.

El castaño murmuró mientras iba en busca de ellos.

—Stan, yo tengo una inquietud y quiero que tú me la respondas con toda sinceridad —dijo Kyle al tomar unos cuadritos de papel higiénico para enrollarlo y asímismo que su mejor amigo se limpiará esos ojitos aguados, estando a punto de humedecer sus mejillas.

—Claro amigo, ¿qué pasa? —Respondió el pelinegro al secar sus lágrimas que alcanzaron a mojar el papel higiénico enrollado en varias partes, tras levantarse un poco las gafas protectoras que usa como parte de su traje.

—¿Tú tienes algo con Kenny? —curioseo Kyle, pretendiendo que él le respondería de forma inmediata lo que él quería saber con mucho interés.

—¡Dude...!, Vamos que nos están esperando o a mí más que todo —Marsh desvío el tema, botando el papel higiénico a la caneca de la basura.

—Stan, contestáme lo que te pregunté: Tienes algo con Kenny ¿Sí o No? —insistió el pelirrojo, forzando a que él le dijera alguna respuesta con premura a sus adentros; pero el silencio del pelinegro le hizo entender que él no quería responder ante dicha pregunta, dejando a la vista otra opción—. Listo, no te preocupes. Yo entiendo, que en este sentido no confías en mí.

—No es que no confíe en ti, Kyle. Pero, no es el mejor momento para que estés preguntando ese tipo de cosas —habló el pelinegro al salir del baño junto con las herramientas que eran de su padre para ensayar el diálogo que tenía previsto frente a la cámara.

La luz del reflector iluminó los rostro de aquellos participantes, ambos comenzaron a actuar la escena en que se encontraban lejos de la ciudad, —los ecuaces del Profesor Chaos estaban reunidos por todas partes—, decía Mysterion —ojeando algo de lo que señalaba el libreto.

—No te separes de mí, Mysterion —habló el pelinegro, observando que varias miradas se centraba en ellos, en especial la de su súper mejor amigo que después trataría de hablar con él, cuando Cartman interrumpió ese momento, en que lo amenazó con hacerle la misma pregunta a Kenny.

—Tranquilo Toolshed, yo estaré a tu lado siempre, así tenga que dar mi vida por ello —declaró Mysterion su amor a Toolshed puesto en escena, dejando entrever su relación a muchos, en especial a Kyle.