Hola a todos, lo sé, ha pasado demasiado tiempo, y no sé si aún habrá alguien interesado en esta historia, aunque por supuesto, agradezco a NatBBfan y a Arale14dbz, por siempre tomarse el tiempo en leer esta y el resto de mis historias.
Las épocas complicadas se van alargando, y van surgiendo nuevos problemas que ocupan el tiempo, tengo varios capítulos escritos, aunque pocos, y esta tarde tras una buena sesión de curso online, he vuelto a escribir un poco.
No prometo nada, ni sé lo que tardaré, pero pondré todo mi empeño en terminar esta historia, como siempre. Gracias a todos.
Kim se acercó apresuradamente pero no demasiado rápido hacia donde estaban. Les seguía a una distancia prudencial , ya habían pasado por cuatro pasillos distintos. Aquello parecía un laberinto.
Finalmente se pararon tras una pared que hacía la vez de separador entre el recibidor de la entrada y las escaleras. Habían dado toda la vuelta hasta la entrada principal. Definitivamente, estos dos estaban intentando esconder algo.
Y como todos los edificios de los ricos, las paredes eran bien gruesas y no oía nada. Seguramente estaban preparadas para ellos apenas oía unos susurros pero las risas, Rusia, Lituania y España. Se oían entre la conversación. Probablemente, esta vez el cargamento de mujeres venía desde esos países. Intentó acercarse un poco más al final de la pared para ver si oía mejor pero era imposible, un toque en su hombro la sorprendió.
-Jay, ¿Qué haces aquí? -preguntó Kim haciendo muecas, al darse la vuelta y ver a su compañero.
-No podíamos dejarte sin apoyo- comentó él aún más bajo.
-Pero te pueden ver - siguió ella gesticulando
-Confía en mí - contestó él haciendo lo propio y pasándole un papel donde ponía que Scott Manson era el propietario de la urbanización de lujo donde vivían Los Davis. Y que él también tenía casa allí , probablemente también sabía más de los locales donde tenían a las chicas, o era el que los proporcionaba.
Con esto Kim se dio la vuelta y siguió tratando de escuchar, le confiaría su vida a Jay, eso lo tenía claro. De repente, el señor Davis, y el señor Manson, se movieron, iban a pasar por donde estaban, iban hacia ellos.
Jay volvió a tocarla, en el hombro, esta vez girándola con fuerza para que captase la señal, que le hizo hacia los baños, y mientras la acercaba a él cogiéndola de la cintura. Kim lo entendió a la primera.
-¿Pero qué hace? ¡Suélteme!- gritó Kim intentando zafarse y ciertamente haciendo poca fuerza para librarse de él. Siguió fingiendo forcejear unos segundos mientras gritaba pidiendo ayuda, Roger Davis y Scott Manson acudieron al segundo al rescate. El número de la mujer desvalida, nunca fallaba.
Ambos se echaron encima de Jay mientras llamaban a seguridad, y le echaron al suelo, Kim se quedó atrás, fingiendo estar en shock, al tiempo que intentaba no gritar que eran unos hipócritas, ayudaban a una mujer en apuros a punto de lo que para ellos era ser abusada, y al mismo tiempo, explotaban a mujeres sexualmente al tiempo que traficaban con ellas.
Cuándo seguridad llegó todo se precipitó
30 minutos después
-¡YA SABES LO QUE TIENES QUE HACER, IRÉ A POR TI SI NO QUITAS LA DENUNCIA, ERES MÍA! - vociferó Jay mientras se lo llevaban, mientras rogó que Kim captase el significado de la primera frase.
-¿Entonces dónde estaba usted? - preguntó la policía que había venido al altercado cuyo compañero ya se había llevado a Kim
-Salía de baño, me iba a casa, y pasé antes por el mismo, cuando salí me lo encontré de frente-contestó ella quedamente
-¿No le sorprendió verlo frente al baño de mujeres? Podía haber pedido ayuda
-No, en realidad…al principio no, porque no le reconocí pero…
-¿Y que se supone que tenía que haber hecho? ¿Adivinar que ese hombre quería agredirla? Por el amor de Dios, pagar impuestos para que traten así a la gente - contestó la señora Davis, interrumpiendo y encarándose con la policía.
Kim y la agente de policía, se echaron un vistazo rápido, había funcionado la táctica de tratar de cuestionar a la víctima, y entonces Kim supo que Voight le había dado indicaciones, querían despertar el lado humano de Kate Davis, si es que tenía alguno
45 minutos después, en una sala aparte.
-Querida, ha tenido que ser horrible- susurró Kate Davis, acercándole un vaso de agua y Kim por primera vez pensó que parecía realmente sincera desde que la conocía.
Hacía un rato que la policía se había llevado a Jay previamente aleccionados por Voight y Trudy, que habían intervenido llamando a la central para avisar de que iban a detener a un policía y que era muy importante que nadie reaccionara haciendo ver que le conocían, a él o a Kim.
Había prestado declaración, y todo había sido muy rápido.
-Hay algo que no entiendo, ¿Por qué ese necio decía que eras suya? -preguntó Scott Manson
-Sí, parecía como si te conociese-comentó Roger Davis
Ellos no eran tan fáciles de engañar al parecer, así que puso toda la artillería en marcha, había captado perfectamente la intención de Jay y por donde ella tenía que continuar.
Intentaré actualizar pronto, nos vemos en el próximo, gracias a todos
