-Cassandra Black, eres culpable del asesinato y tortura de 6 hombres. Y del secuestro de Addam Flint, ¿Dónde está Addam? –

-Aaron, ¿A dónde fueron tus modales, querido? ¿No me vas a preguntar cómo he estado después de todos estos años? ¿O si quiero agua o algo de comer? Incluso cuando me follabas como si fuera tu puta en mi apartamento, siempre eras muy amable conmigo-

Estaba listo para irse, igual que esa vez en la fiesta de una hermandad cuando todos empezaron a pelear y él se sintió incómodo.

-Oh por favor, no te vayas. ¿Qué te parece si jugamos un pequeño juego? Yo te hago una pregunta y respondes honestamente, lo mismo se aplica a mí, pero no se pueden repetir las preguntas y sabré cuando mientes-

- ¿Dónde está Addam? -

-No se pueden repetir preguntas querido, te lo acabo de decir. Empiezo yo amor, las damas siempre van primero. ¿Todavía te gusta preparar la cena? –

No respondió.

-Aaron, si quieres saber las respuestas a tus preguntas contesta las mías-

-Si. ¿Está vivo Addam? –

-La última vez que lo vi, sí. Sabes, siempre creí que era demasiado tierno de tu parte hacerlo, me imagino que a Jack le encanta que su papá haga la cena todas las noches que estás en casa. ¿Por qué no has vuelto a salir desde que murió Haley? Perdóname, ni siquiera te he dado mis condolencias por ello-

No parecía muy feliz al mencionar a su hijo y a su exesposa, al final ¿Habrá odiado a Haley por dejarlo?

-No quise. ¿Addam está en DC? ¿O en Virginia? –

-Virginia. Aunque me sorprende sabes, ¿Acaso la dulce Penélope no ha encontrado eso desde su computadora? ¿O es que está muy distraída coqueteando con Derek? Tomando en cuenta todos los casos en los que trabajan, estoy segura de que Spencer ya debe de tener un perfil geográfico ¿O sigue enojado con JJ porque no le dijo la verdad sobre Emily? Y David, por supuesto ha de tener el corazón roto tras la muerte Carolyn. Tu equipo no está dando todo en este caso -

-No eres lo más importante para mi equipo. Necesito saber dónde está Addam y ya me cansé de jugar tu juego-

-Por supuesto que sé que no soy lo más importante para tu equipo, pero esperaba que Addam lo fuera. Aunque bueno es un hombre que no vale nada. Te puedo decir dónde está Addam, si cumples con lo que te pido. -

- ¿Qué es lo que quieres? -

-Nada demasiado grande, un beso Aaron. Pero uno de verdad, uno de esos que te dejan sin aliento, que te hacen temblar desde la cabeza hasta los dedos de los pies. -

-No te daré lo que quieres- dijo mientras se levantaba.

-Bien, pero has de saber que está herido y no sé cuánto tiempo tenga de vida, y que ahora que has rechazado mi trato, no te lo volveré a ofrecer-

Salió de la habitación y me dejó sola, aunque no por mucho.

Regresó y se volvió a sentar.

- ¿A caso no te has preguntado por qué hago lo que hago, Aaron? –

-No tengo por qué, ya lo sé. Culpas a tu padre por no haber defendido ni a tu madre ni a ti, por haber dejado que te cazaran como si fueras una rata durante los primeros 12 años de tu vida y que haya escogido a su ahijado sobre ti, siempre. -

No pude evitar reírme, Hotch siempre había sido demasiado inteligente y parecía que García había hecho bien su trabajo.

-Felicita a Penélope de mi parte, mi pasado está tan bien enterrado, que me hace preguntarme qué hace para saberlo todo, también deberías preguntártelo tú. Y aunque tienes razón en una parte no es toda la historia. –

-Addam no tiene el tiempo para tu historia, dime donde está –

- ¿Qué te parece esto Aaron? Te diré dónde está Addam, pero tú y tu equipo tienen que quedarse a escuchar mi historia mientras que la policía va a buscarlo. Cuando entraste dijiste que me culpabas por el asesinato de 6 hombres, pero he matado a más. Si quieres sus nombres y dónde están sus cuerpos, tendrás que hacer algo por mí al final de mi historia. ¿Tenemos un trato, Aaron? –

- Lo hacemos-

-Bien. Hay una cabaña a 3 km al oeste de la intersección de Nash MI Rd con el Indian Creek en el Condado de Lee, siguiendo el río. Tengan cuidado con el perro, Paddy es muy agresivo con los extraños.

Ahora Hotch, tu atención y la de todo tu equipo debe estar en mí. Hace dos años conocí a Viviane Caldwell, fue a buscarme a mi despacho para llevar a juicio al ex prometido de su hija. Llevaban viviendo 5 años juntos y estaban a punto de casarse, cuando la corrió del apartamento que compartían, pero que era de ella, para casarse con su amante que estaba embarazada. Rose era una chica hermosa Hotch, jamás llegué a conocerla, se suicidó un par de días después de eso. Y el juez dijo que no era su culpa, que él no la había matado y que no lo podían encarcelar.

Yo tuve que sostener a Viviane mientras le decían que la razón por la que su hija estaba muerta, viviría libre y eso rompió mi corazón.

Tom Willson fue el primero. Está enterrado en el Parque Nacional Cumberland Gap, los otros también están ahí. A 6 km al noreste de la Cascada en Gap Creek.

Todos a los que maté, eran escorias de la sociedad que no merecían vivir, ¿Sabes? Todos dejaron a sus esposas o prometidas por sus amantes embarazadas.

Si los hombres hablan mierda, no les debo nada, ¿Sabes? Ni yo, ni la sociedad, ni nadie.

Tenías razón cuando dijiste que culpaba a mi padre por habernos abandonado a mi madre y a mí a nuestra suerte, cuando él iba a cuidar a otro bebé que no era suyo, siquiera. Pero él no tiene la culpa de todo.

Tú también tienes la culpa, Aaron Hotchner.

Me dejaste, sin explicaciones, solo volviste con ella.

Te marqué durante las vacaciones muchas veces y jamás contestaste.

Eso fue hace 20 años, ¿lo sabías? La misma cantidad de hombres que he matado.

La última vez que te marqué, ni si quiera fui yo, ¿sabías? Fue el hospital.

¡YO SUFRÍ UN ABORTO! ¡PERDÍ A NUESTRO BEBÉ!

Sé que no me crees, puedo verlo en tu cara. ¡Penélope! ¡Dulce Penélope! ¿Por qué no buscas los registros médicos de Ara McKinnon en el 91, eh? Son mi segundo nombre y el apellido de soltera de mi madre.

No sabía que estaba embarazada, solo me desperté una mañana y me estaba desangrando. Te llamé, porque necesitaba que estuvieras ahí, pero jamás contestaste. ¡JAMÁS! ¡Y yo tuve que pasarlo sola!

Cuando te vi caminando con ella, tomados de la mano y ella con ese horrible anillo en su dedo, juré que te arrepentirías de haberme roto el corazón ¿Lo haces, Hotch? ¿Te arrepientes? –

Durante los muchos años de conocerlo, jamás había visto que me mirara a mí de esa forma, la pequeña parte rota de mí, quería hacerse pequeña, intentar desaparecer en esa silla, pero la mujer que se había tenido que reconstruir de partes sin encajar no se iba a dejar.

- ¡Me rompí y me volví a armar! Puedes mirarme todo lo que quieras, porque no me harás sentir culpable. Sé que dicen hice algo mal, pero entonces, ¿por qué se siente tan bien? Porque lo haría una y otra vez si pudiera.

Te puedes ir si quieres Aaron Hotchner, dame papel y lápiz y te daré la lista. Cumpliré con mi parte del trato. Te dije que te pediría algo, algo que tu podías decidir hacer o no. Puedes besarme si quieres, puedes joderme contra este escritorio como todas esas veces, solo tienes que decírmelo-

Salió por la puerta sin mirar atrás. Como sabía que haría.

Emily Prentiss entró con una hoja y un lápiz.

-Podrías traerme una botella de agua, ¿Por favor? Trabajo mejor cuando estoy sola, y es una lista larga-

Me miró antes de salir.

Desde la oficina junto a la sala de interrogatorios, se miraban mientras la veían escribir en el papel.

Hasta que Hotch recibió una llamada y todos desviaron su atención de Cassandra a su jefe.

-La policía no encontró ninguna cabaña en donde dijo, ni cuerpos en las montañas- todos voltearon de nuevo, con la intención de hacerla hablar.

Hasta que se dieron cuenta, de que en ese segundo que ellos se distrajeron ella se había clavado el lápiz en el ojo.

Entraron tratando de que no muriera, pero no había nada por hacer. Y en la hoja que le habían traído, no había nombres de víctimas, solo estaba:

Te amo Aaron Hotchner. En esta vida, en la pasada y en todas las que sigan.