La Reina de Ojos plateados

Especial

Era un día como cualquiera en la isla Givoly; el sol se estaba ocultando y cuando la oscuridad tocó a todo el lugar, todo estuvo en silencio y la gente se preparaba para terminar su día y descansar para recuperar sus energías.

Sin embargo, escucharon el grito de una persona que les detuvo su marcha y se dirigieron hacia donde se escuchaba la voz. La mayoría de mujeres se quedaron, por ordenes de sus hijos y/o esposos, para evitar que les suceda algo terrible.

Al llegar, los hombres casi retroceden al ver un cadáver, pero seco. Uno de ellos notó algo y cuando alumbro con la antorcha en mano, se dieron cuenta de que… eran gotas de sangre.

Un ruido se escuchó por detrás y al asomarse, se vio algo grande, pero se movió rápido.

Nadie sabe como termino uno de los del grupo cayendo en el suelo y sin vida. Además que se percataron de unos dos hoyos en su cuello y eran profundas. Cuando alguien iba a decir algo, escucharon un rugido y voltearon a ver.

Lo que vieron, los dejó horrorizados: era una criatura que tenía el cuerpo de un gorila con manos y garras afiladas, cabeza de caballo, colmillos largos y ojos amarillos sin pupila.

Uno de ellos, con lanza en mano se abalanzó para atacar, pero el monstruo logró atravesar su cuerpo con una sola mano. El pobre hombre quedó muerto antes de que se hubiera dado cuenta de la sangre que salía de su boca o de lo que lo había perforado.

Los otros se echaron a correr para evitar el mismo destino de su amigo, pero fueron alcanzados por el monstruo y gritos aterradores fueron escuchados en la lejanía, lo que le daría escalofríos a uno.

Las mujeres que se quedaron se dirigieron cada quien a su hogar para proteger a sus hijos que se quedaron, acurrucándose los unos a los otros mientras esperaban a sus madres; pero en eso escucharon una especie de rugido que parecía no estar tan lejos de la casa, lo que hizo que retrocedieran hacia su cama y esconderse debajo de esta para no ser descubiertos.

En una casa, el monstruo derrumbó una de las paredes para buscar sus siguientes victimas para alimentarse, ya que se alimentó de una desafortunada que se le atravesó y no estaba satisfecho, así que entró para ver si había más comida y saciar su hambre.

La criatura con cabeza de caballo comenzó a desesperarse y destrozó todo lo que veía, incluso la cama, lo que hizo que descubriera el escondite de los niños, quienes soltaron un grito de susto y llamó la atención del monstruo y se acercó a ellos para deleitarse de su sangre; sin embargo, antes de que pudiera ponerles una garra encima, sintió que algo lo apuñalaba por detrás, dando un rugido de dolor y tratando de sacudirse lo que sea que le haya atacado, además de repartir zarpazos con sus enormes manos y enormes garras.

No pasó un minuto para descubrir el… es decir, 'la' causante.

Una joven de piel blanca con el cabello largo recto color rosa rojizo que le llega a media espalda, un poco desordenado al mismo tiempo que arreglado; vestía un top rojo sin mangas con un listón que decoraba en el medio del pecho, unos shorts negros con moño (con un collar en uno de sus bolsillos) y descalza. Pero lo que más llamó la atención de ella eran sus ojos plateados.

El monstruo se alejó un poco de los niños para dirigirse la nueva presa, quien retrocede un poco y al ver que aquello se acercaba más, la chica decidió correr para atraer al depredador y de algún modo acabar con él, así que corrió con todas sus fuerzas hacia el bosque.

No obstante, el monstruo con cabeza de caballo la pudo alcanzar con un salto y además que arrojó el cuchillo que tenía incrustado en el cuerpo, pero la chica no dejó que eso le detuviera y siguió corriendo; no quería que nadie sufriera la muerte y a manos de esa cosa, por eso lo alejó de la gente.

Al estar corriendo entre árboles, se tropieza con una rama y ella rueda cuesta abajo hasta que un tronco la detiene unos metros después, lo que hace que la chica suelte un quejido de dolor por el impacto, se retuerce y con la fuerza que aún tenía, se arrastró para buscar un lugar seguro y lo encontró en un hueco que tenía un árbol viejo, para después desmayarse del cansancio.

Pero fue despertada momentos después al oír una especie de rugido no tan lejos de ella, por lo que Reika tuvo que moverse para tenerlo lo más distante de la gente que quedaba de aquella bestia.

Aunque trató de levantarse, sintió algo que le molestaba en el pie izquierdo y al alzarlo, se dio cuenta de que tenía una espina que se insertó en la planta del pie y si lo movía, se clavaría más, pero no tuvo tiempo de pensar porque un zarpazo se oyó y la chica tuvo que agacharse para que no evitar un golpe fatal que terminara su vida.

Así que intenta gatear lo más rápido posible para evitar esas garras, pero recibe una marca de garras y sangre brota de la herida, lo que hace que la chica de pelo rojo rosado gruña de dolor, y hasta esquivó otro ataque de garra al ver una sombra sobre su cabeza, a punto de ejecutarla.

Justo en el lugar donde se encontraba ahora, al recargarse de nuevo en su pie que tenía la astilla, trató de no gritar y se compuso, pero después sintió algo frío y filoso al lado de su pie, para su sorpresa, se trataba del cuchillo que había sido arrojado un rato antes.

Sin querer desperdiciar tiempo, coge el cuchillo y corre hacia el monstruo cabeza de caballo, el cual iba a usar uno de sus ataques con sus garras. Reika no fue tan rápida en obtener nuevas heridas de pies a cabeza, pero de algún modo ella lo aguantaba como si estuviera hecha de acero y buscó una entrada para contraatacar.

Parecía que no había esperanza, pero el tiempo se detuvo para la chica de pelo rojo rosado. Ella sintió que algo ardía en tu interior, queriendo salir para que ella pueda defenderse y sobrevivir un día más. La chica se incorpora lentamente, con la cabeza cabizbaja y apretando su arma con su puño fuertemente, que causó que sangre comenzara a brotar de su mano y el líquido resbaló hacia el filo del cuchillo y la punta.

El tiempo parecía que estaba volviendo a su curso y el quiróptero esta vez, quiso acercar su hocico para finalmente probar su sangre, pero ella desapareció y aparece sobre él, apuñalándolo numerosas veces en la espalda y una en la cara; el monstruo se sacudió con brusquedad por un buen rato, ella no levantaba su cabeza y no perdía su espíritu de lucha. Finalmente ella decidió soltarse, aunque no en tan buen estado cayó.

Los ojos de la criatura grande se le pusieron y saliva comenzaba a gotear en la comisura de su boca, pero cuando iba a dar un paso, se escuchó como si algo estaba siendo cristalizado y poco a poco, el monstruo dejó de moverse hasta que su cuerpo se puso de un color gris, al igual que sus ojos y un instante después, se hizo trizas.

Hubo un momento de silencio, en el cual Reika se levantó, por fin alzando la cabeza, pero con los ojos aún cerrados.

De pronto, un nuevo rugido se oyó y al siguiente momento, un nuevo quiroptero estaba frente a ella, dispuesto a descuartizar lo que se interponga en su camino para conseguir sangre. Al estar a un pie de la muchacha, un sonido de algo perforando hizo eco y el monstruo soltó un rugido de dolor, los cuales fueron silenciados al momento siguiente que se convierte en roca y se despedaza.

Reika abre los ojos y a su vista se encuentra dos personas: uno era una chica, que parecía tener uno o dos años menos que ella con cabello negro corto, de piel ligeramente bronceada, labios rosados; en una de sus manos tenía una katana, que estaba fuera de lo común; vestida con un uniforme escolar: una blusa de manga corta, con un lazo a la altura, falda negra que le llegaba a medio muslo y mocasines a juego, pero lo que destacaba de la chica de pelo negro eran sus ojos rojos que brillaban en la oscuridad.

El otro era un hombre más alto que la chica, al tener la apariencia de joven de 20 años, de pelo largo negro hasta los hombros, atado en una coleta con un listón azul; traje negro con un tipo de gabardina y zapatos del mismo color. Tenía en su espalda un estuche de instrumento que casi parecía una especie de ataúd con un diseño peculiar por el exterior y su cara se mostraba muy seria, pero con leve fruncido de ceño.

Ambas chicas se miraron por unos minutos, como si estuvieran viendo que intenciones la otra; no obstante, nuevas apariciones interrumpieron el momento para buscar su alimento; claro que eso no lo permitirían ciertas chicas.

La chica pelinegra empuñó su espada y poniendo el lugar de filo hacía arriba, pone su pulgar en el filo y aquél líquido brota en un borde que estaba en la espada hasta el final del canal; lo que llamó la atención de Rei fueron los ojos de esta nueva chica: rojos como los pétalos de una rosa, como la misma sangre, entre otros. El nombre de aquella chica era Saya.

De pronto, el grito de dolor de alguien familiar, además de otro de horror y la chica de pelo rojo rosado decide correr hacia donde lo escuchó, por poco se desmaya al ver a su amigo de la infancia en peligro: un hombre de cabello corto negro, los ojos del mismo color; vestido con una playera blanca de manga corta y pantalones de mezclilla, sin zapatos en los pies. Li Ren Fang fue herido de gravedad y no tan lejos de allí: una chica más baja que Reika, del mismo color de cabello y con el mismo estilo, sólo que más corto; vestida con una camisilla blanca con tirantes y un short rojo claro.

Reika apretó los puños con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos, así que planeó un ataque sorpresa: caminó en puntillas, lo más silenciosa posible para entonces dar un gran salto y perfora al monstruo por la espalda, haciendo que este se sacude violentamente, pero lo siguiente que vieron puso en shock tanto a Saya como a Haji: el quiróptero cayó hacia delante y como pasó esa vez que la chica de pelo largo derrotó por primera vez, se hizo piedra hasta quedar en polvo. Reika jadeo ligeramente por el cansancio del vaivén.

A sus oídos llegó una respiración, ella corre hacia el hombre pelinegro. Él tosió con algo de sangre, ella buscó algo para poder detener el sangrado de la herida, pero no había nada cerca y comenzó a llorar y los ojos de Kajika se le nublaron por las lágrimas.

Saya y Haji se acercaron hacia ellos, la chica pidió con su mirada que buscaran ayuda, pero la chica pelinegra sólo reflejó inseguridad y preocupación, sólo se acercó y le susurró al oído, lo que hizo que Rei abriera los ojos de sorpresa, pero no tuvo opción que hacerlo.

Se hace una herida con el cuchillo en la palma de su mano, llevándoselo a la boca y sus ojos se iluminaron.

Li Ren la mira y contiene el agua salada que quería salir

La escena termina con Reika dándole Li Ren Fang su sangre y en la pantalla oscura se oyen los gritos de dolor y gruñidos de Li Ren.


¡Hola lectores! Sé que están esperando nuevos capítulos de mis fanfics, pero no se desesperen, ya estoy trabajando en ello (aunque luego tengo bloqueo de ideas, eso no me va detener) Y perdonen si esto no les hizo sentido, pero quería que al menos Rei y los otros personajes están en un mundo donde monstruos chupa sangre invaden el mundo (además que lo de apuñalar al monstruo varias veces, me inspiré en uno de los trailers de Alice Madness Returns).

Si se preguntan porqué de este crossover: pues, diciendo brevemente, platicando con mi amiga autora Snowflake Miracles sobre posibles proyectos, y cuando estábamos hablando de Blood+, la idea de que haya una historia de este anime y con Hanasakeru Seishounen hizo explotar mi cabeza (al principio iba a ser un personaje que sería como. Además de que además de estas, también haré un crossover con Twsited Wonderland.

Ahora, tengo una pregunta para ustedes: ¿Quieren que se base en el manga? ¿O en el anime? Díganmelo en los reviews.