Ha pasado un tiempo desde que ocurrió el conflicto entre Kouka y Xing, donde este último se volvió un reino vasallo. Para mejorar las relaciones entre estos dos reinos, y ayudar al comercio de la Tribu del Viento, el cruce entre fronteras sea facilitado. Ahora es mucho más común que se visiten gente de ambos lugares.

Por eso la llegada de este visitante no debería generar ninguna sorpresa. Oh, bueno, un poco sí, dado que era Yotaka de las Estrellas de Xing. El cual había venido con una misión concreta: darle un regalo a Tae-Woo. Pero encontrarlo no parece que será fácil, porque la Tribu del Viento siempre está animada y llena de cosas por hacer.

«¿Dónde podría encontrarlo?» se preguntaba Yotaka, que se estaba muy desorientado porque nunca había venido a este lugar. «Supuestamente aquí es Fuuga» pensaba él. Mientras trataba de ubicarse, Yotaka vió a un chico recostado en un árbol y fue a hacérsele.

—Disculpe, ¿Sabe si este lugar es la capital de la tribu del Viento?—pregunto Yotaka al joven que dormía. Este abrió los ojos y lo miró por un momento.

—Creo que nos conocemos de algún lugar—dijo el chico mientras lo miraba todavía recostado.

Se dio cuenta en ese momento Yotaka que este chico era uno de los que estaban con Tae-woo cuando fue el conflicto contra Xing. «Creo que se llamaba Han-Dae» recordó él.

—No lo creo, esta es la primera vez que nos vemos—dijo Yotaka nervioso de ser descubierto.

—Ah bueno—dijo Han-Dae con indiferencia—Sí, esta es la capital de la Tribu del Viento, el mejor lugar para tomar una siesta.

«Que bueno, no me equivoque de lugar» pensó Yotaka—Entonces sabes donde puedo encontrar al general de esta tribu—dijo esperando que le respondiera para irse.

—¿Busca a Tae-Woo? Creo que está con los caballos, ayudando a Saki—contestó Han-Dae.

—¿Y eso dónde está?—preguntó Yotaka.

—Por allá—dijo Han-Dae señalando con el dedo.

—Muchas gracias—dijo Yotaka, antes de irse rápidamente de allí para evitar que Han-Dae lo descubriera.

«¿Qué quería una de las Estrellas de Xing con Tae-Woo? Bueno, no importa» pensó Han-Dae mientras lo veía irse y se preparaba para volver a dormir.

Ya estando seguro que Han-Dae no lo veía, Yotaka pensaba que debía ser más cuidadoso «Debo tener cuidado. No deben saber que estoy aquí. Si se supiera que unas de las Estrellas está aquí sin una misión clara, pensarían que el reino de Xing está mandando gente para hacer un estudio de terreno para atacar a Kouka». En ese momento sacó una botella y la miró seriamente «Pero quiero entregarle este regalo sí o sí. Di demasiadas vueltas sobre si darselo o no, y ahora que reuní las fuerzas para hacerlo no me voy a echar para atrás» pensó mientras reafirmaba su determinación.

Se puso a mirar el campo donde se encontraban los caballos, pero no lo encontró. Se puso a observar y vio a dos personas cerca de este. Se fue hacia ellos y noto que uno de los dos estaba estaba acostado con cara de adolorido y que la otro estaba tratándolo.

—¡No te preocupes por esto, sino voy ahora, el caballo se alejara demasiado!—dijo el chico acostado mientras trataba de levantarse y se volvía a caer.

—¡Si no te mantienes quieto no voy a poder tratarte!—le gritaba la chica mientras batallaba para que se mantuviera acostado—¡Además ese caballo sabrá como volver!

Mientras estos dos discutían, Yotaka se les acercó para preguntarles.

—Hola ¿Saben si esta aquí Tae-Woo?—dijo Yotaka.

La chica volteo a verlo al escuchar su voz.

—¿Tae-Woo? No se encuentra aquí, tal vez se encuentre en el cast…—antes que la chica terminara de hablar, el chico la interrumpió.

—¡Oye tú!—le dijo el chico—¡Te ves fuerte! ¿Podrías ayudarme? El caballo en el cual estaba montado se asustó al ver una serpiente y me tiro, se fue allá al bosque ¿Podrias agarrarlo y traerlo? Yo no puedo porque, cuando me tiro, me lastimé la pierna.

—Disculpe, pero estoy ocupado para hacer eso—«Además podría arruinarme el cabello si voy allí» pensó Yotaka después de responder.

—Si lo haces, te digo donde está Tae-Woo—dijo el chico tratando de convencerlo.

—¿En serio? Entonces me voy a atraparlo—y después de decir eso, se fue rápidamente al bosque.

—¡Saki! ¡No puedes aprovecharte así de un visitante!—le reprocho la chica.

—Pero Ayane, ¿Viste quien era? ¡Era una de las Estrellas de Xing! Seguro no le será problema hacerlo—dijo Saki.

—¡¿Y?! ¡No está bien hacer eso, se lo diré a Mundok!—dijo Ayane haciendo palidecer y arrepentirse por sus acciones a Saki.

Mientras Yotaka iba corriendo por el bosque, vio a una persona recogiendo unos hongos.

—¡Oiga usted señor!—dijo Yotaka, haciendo que el hombre volteara a verlo.

—¿Si? ¿Necesita algo?—respondió alegremente.

—¿Avistó un caballo por aquí?—preguntó Yotaka.

—Sí, se fue por allí—dijo el hombre mientras señalaba una dirección

—Muchas gracias—dijo Yotaka que se iba a donde le habían señalado.

—No te preocupes, le va a gustar—dijo amablemente el hombre mientras lo veía irse. Pero al escuchar eso, Yotaka se detuvo intrigado.

—¿De qué hablas?—preguntó.

—De tu regalo—dijo tranquilamente el hombre—Ah, otra cosa. No lastimes mucho al caballo, por favor.

—Okey…—respondió Yotaka confundido por cómo supo sobre el regalo el hombre—Y usted tenga cuidado con esos hongos, son venenosos—y se marchó después de decirle eso.

El hombre lo miró marcharse y volvió a mirar decepcionado los hongos que tenía en las manos.

—Oh, me paso de nuevo. Si Yoon estuviera aquí, se enojaría mucho conmigo—dijo mientras seguía mirando los hongos.

Yotaka llegó a un arroyo, donde se encontraba el caballo. Este estaba tomando agua tranquilo. Esto lo aprovechó él para acercarse por detrás en silencio para agarrarlo. Pero rompió una hoja al acercarse y el caballos volteo a verlo. Este al desconocer quién era, se alteró levantando sus patas delanteras. Yotaka al no saber si el este lo iba atacar o iba huir, lo noqueo con un golpe.

—Lo siento caballo, pero si no hubieras huido antes, esto no habría ocurrido—dijo Yotaka, mientras se posicionaba para cargar al caballo.

Saki ya se encontraba parado con ayuda de Ayane, que le sostenía de un costado. En ese momento apareció Yotaka, con el caballo al hombro. Ellos quedaron impactados al verlo y el pensamiento de que lo había matado empezaba a generarse.

—¡Viste por qué no era buena idea hacer que él te ayudará!—dijo Ayume regañando a Saki.

—¡Es que no creía que se tumbaría a un caballo a mano limpia!—dijo Saki tratando de defenderse.

Al llegar al campo, Yotaka dejó al caballo en el suelo y este, al darse cuenta que estaba devuelta en el campo, fue corriendo a juntarse con los demás caballos, como buscando volverse a sentir seguro. Saki y Ayume quedaron aliviados al ver esto, pero su susto volvió cuando vieron a Yotaka acercarles.

—Ya lo traje de nuevo ¿Me pueden decir donde está Tae-Woo?—dijo tranquilamente Yotaka.

—¿Tuviste complicaciones para atraparlo?—dijo Saki todavía confundido por lo que vío.

—Se puso un poco nervioso cuando me vio, pero de un solo golpe pude calmarlo—dijo Yotaka con total indiferencia—Además, no se me ensucio el pelo. Entonces todo bien.

«De un solo golpe» pensó Saki mientras recordaba a un viejo amigo que también solucionaba así las cosas.

—Bueno…—dijo Saki tratando de ponerse serio—Tae-Woo seguramente esté en el castillo. Ha habido muchas cosas que hacer allí y es muy probable que Mundok le haya pedido que ayude.

—Okey, muchas gracias ¿Por donde voy hacia allá?—dijo Yotaka. Saki le señaló en dirección al gran edificio que se podía ver a lo lejos.

Mientras Yotaka se iba acercando al castillo, empezó a escuchar mucho ajetreo proviniendo de este. Cuando llegó a la puerta, vio un cartel que decía «El guardia de la puerta está descansando, si eres una persona hostil, marchese.»; al verlo, pensó si el chico que vio recostado en el árbol era el guardia de aquí.

Al entrar, vio a muchas personas moviendo cosas, barriendo, y ordenado. En el centro de la entrada al castillo, había un señor mayor que estaba dirigiendolos. Cerca de este, se ve aun niño que está cargando un poco de ropa hacia un lugar, pero este se tropieza y empieza a toser.

—Te dije que descansara, has pasado unos días bastante enfermo—dijo el señor mayor que había ido a socorrer preocupado al niño.

—Pero abuelo, están muy ocupados. Quiero ayudar. Hoy me he sentido bien—dijo el niño, que procedió a toser después de decir eso.

—No te preocupes, podemos ir a pedir ayuda a otro. ¡Han-D…!—pero el señor mayor, antes de que terminara de hablar, se percató de la presencia de Yotaka—¡Oye, tú!

Yotaka miró a ambos lados, revisando si no le había hablado a otro—¿Yo?—dijo confundido.

—¡Sí, tú!—gritaba el señor—¡¿Eres visitante de otro reino, no?!

—Sí…—respondió Yotaka asustado de que había sido descubierto.

—¡¿Quieres experimentar el estilo de vida de la Tribu del Viento?! ¡Entonces ven aquí a ayudar!—dijo del señor mientras levantaba la ropa tirada y hacía gesto de que viniera.

Yotaka no sabía que hacer, parecía que no lo habían descubierto. Si lo ayudaba, perdería tiempo para encontrar a Tae-Woo, pero si se negaba, podría sospechar.

—¡Está bien! ¡Ayudaré!—dijo Yotaka, deseando no retrasarse demasiado con esto.

Ya estaba atardeciendo cuando las cosas empezaron a calmarse en el castillo. En los pasillos de este, se encontraba tirado Yotaka. Estaba casado, con los pies adoloridos de caminar de un lado para otro y pensando que los entrenamientos de Kouren eran menos exigentes.

—¿Estás bien?—dijo el señor mayor, que traía un té—Disculpa que te haya hecho trabajar tanto, es que ayer tuvimos una fiesta y habían dejado todo desordenado.

Yotaka se sentó ahí mismo y agarró el té—No se preocupe, yo accedí a ayudar—dijo para después tomar el té.

—Está bien—dijo el señor—Me llamó Mundok ¿A qué has venido al castillo?

Yotaka se sobresaltó al escuchar eso, se había olvidado lo de buscar a Tae-Woo—¡¿Sabe dónde está Tae-Woo?!—pregunto, dado que no se lo había encontrado mientras estaba ayudando en el castillo.

—Si buscas a Tae-Woo, yo te puedo ayudar. Está en un lugar algo lejos del castillo—dijo Mundo, mientras hacía el gesto de que lo siguiera.

En una zona rocosa, lejos del castillo, se encontraba Tae-Woo practicando con la lanza. Mundo y Yotaka lo estaban observando algo alejados para que este no se percatara de ellos.

—Aquí está cuando no está durmiendo o ayudando en el castillo—dijo Mundok.

—¿Cuanto llevara haciendo eso?—preguntó Yotaka, a sabienda de por lo menos lleva ya varias horas porque en el castillo no lo encontró.

—Se levantó bastante temprano, ayudó algo en el castillo y se fue a entrenar—dijo Mundok mientras mantenía su mirada en Tae-Woo—Aunque le molesten las responsabilidades que se le fueron dadas al volverse general, no quiere decepcionar las expectativas que tienen hacia él.

—¿Estará bien que me le acerque?—dijo Yotaka mientras lo veía.

—¡Claro, no habrá problema!—dijo Mundok mientras reía y le daba un empujón a Yotaka en la espalda.

Antes de irse a hablarle, Yotaka se da la vuelta y le dice a Mundok—Muchas gracias por tu ayuda—hace una reverencia y se va rápidamente.

—¡De nada!—dijo alegremente Mundok. Pero mientras daba la vuelta y se iba, se percató de algo—¡No le he preguntado su nombre!—y se volteo para verlo, pero ya se había alejado bastante—Bueno, no importa.

Yotaka, cuando ya se encontraba bastante cerca, trato de decir algo para que volteara a verlo pero los nervios le habían enmudecido y haciendo debatir si estaba bien hablarle. Tae-Woo, mientras practicaba, se percató de la presencia de alguien lo miraba. Dejó de entrenar y fue a verlo, para en ese momento darse cuenta que era Yotaka, lo que lo motivó más aún para ir hacia este.

Yotaka se dio cuenta que se estaba acercando, entonces se volteo por un momento para respirar hondo y calmarse, recordando lo que le iba a decir. Cuando se volteó de nuevo más calmado en dirección a Tae-Woo, este ya estaba al frente suyo. Los nervios lo volvieron a dominar, todo su cuerpo se entumece y no sabia que hacer. Pero ese momento de silencio entre los dos, se rompió gracias a Tae-Woo.

—Hola, cuanto tiempo ¿Qué haces por aquí?—preguntó Tae-Woo, que no se percataba del nerviosismo en Yotaka.

—Bueno…yo…—antes de seguir hablando, Yotaka decidió aspirar profundo y recordar lo que iba a decirle cuando se lo encontrara—Me dieron ganas de visitar el reino de Kouka y, como estaba cerca de Fuuga, decidí venir a ver este lugar.

—Si viniste a visitar Fuuga ¿Por qué viniste a este lugar tan apartado?—preguntó con curiosidad Tae-Woo.

Yotaka quedó de piedra. No había pensado en eso, pero tampoco espero que para encontrarlo tendría que irse a un lugar tan apartado. Se quedó pensando en una respuesta para eso, pero no se le ocurrió nada. Solo le quedaba ser parcialmente honesto—Pregunté por tí y Mundok me mandó aquí.

—Entonces el viejo ya sabía que vengo aquí, tendré que cambiar de lugar—dijo medio molesto mirándose el puño, cambió la expresión y miró a Yotaka.. —¿Entonces que necesitabas? Por algo viniste hasta aquí ¿No?

Se iba a volver a congelar, pero decidió reunir fuerzas y cumplir con lo que se había propuesto hacer. Entonces sacó la botella y dijo—Toma, este es un regalo por lo que hiciste por mí en Xing—mostrándole la botella.

—¡Oh! ¿Es alcohol? ¡Muchas gracias!—dijo Tae-Woo agarrando la botella y con ganas de tomar un poco.

—¡¿Qué?! ¡No! ¡Es un shampoo! ¡Es para el pelo!—dijo Yotaka preocupado de que se lo bebiera, ya había visto lo malo que era si alguien se lo tomaba gracias a Algira.

—Oh…muchas gracias—dijo Tae-Woo algo decepcionado.

Cuando vio su reacción, a Yotaka le empezaron a dar ganas de vomitar y de salir corriendo de allí—Creo que es momento de que me vaya, adiós—dijo y se volteo para alejarse de allí.

—¡Espera!—dijo Tae-Woo que le agarró del brazo. En ese momento, Yotaka volvió a verlo y él pudo ver su cara afligida—Ya que estás aquí ¿Por qué no vamos al castillo? Seguramente si yo lo digo, todos hacen una fiesta para recibirte.

—¿Pero no tuvieron una fiesta ayer?—preguntó Yotaka mientras miraba al suelo.

—Aquí siempre buscan cualquier excusa para hacer una fiesta, seguramente estarán contentos de hacerlo—dijo Tae-Woo mientras mantenía una sonrisa amable.

—Está bien…—dijo Yotaka. Entonces los dos fueron al castillo. Ahí Tae-Woo les dijo a la gente que había allí si querían hacer una fiesta para recibir a su invitado. Todos sonrieron y se pusieron a preparar el lugar. Mundok apareció y estuvo muy de acuerdo de hacerla: «Esto también es un agradecimiento por tu ayuda» le dijo a Yotaka.

Cuando empezó la fiesta, aparecieron Saki, Ayume y Han-Dae. Este último fue golpeado por Mundok y le dijo que, cuando acabe esta fiesta, él será quien limpie el castillo mientras el resto descansa. Han-Dae aceptó su destino, por eso decidió que festejaría y comería mucho hoy para tener fuerza para mañana. Él le dijo a Tae-Woo que viniera a festejar con él, pero este le respondió que se quedaría con Yotaka, cosa que le hizo mucha ilusión a este mismo.

Yotaka, aunque no era tanto de fiestas, se divirtió mucho porque estuvo con Tae-Woo. Cuando amaneció, todavía seguian hablando, aunque Yotaka ya estaba por irse.

—Y recuerda, utiliza ese shampoo cada vez que te bañes, para tener el bien cuidado cuando pelees—dijo Yotaka.

—Okey…—dijo Tae-Woo mientras mantenía una sonrisa medio forzada porque no entendía por qué tenía que importarle el cuidado del pelo en un combate.

—Y si necesitas más, mandas un mensajero y te traigo—dijo con mucha felicidad Yotaka.

—Lo haré—dijo Tae-Woo con una sonrisa.

—Entonces me voy, adiós—dijo Yotaka, feliz de haber conseguido darle el regalo.

—Adiós—dijo Tae-Woo mientras miraba con cariño la botella. En ese momento, Han-Dae apareció por detrás suyo haciéndolo asustarse.

—¡¿Qué necesitas?!—dijo Tae-Woo todavía algo sobresaltado.

—¡Es mucho trabajo! ¡Por favor ayudame!—suplicaba Han-Dae sobre las piernas de Tae-Woo.

—No, es tú castigo por estar holgazaneando todo el día—dijo Tae-Woo mientras le apartaba de sus piernas.

Mientras suplicaba, Han-Dae se percató de la botella que llevaba—Oye ¿Qué es esta botella? ¿Es alcohol? Por favor, dame un poco—dijo mirándolo de forma de que este le tuviera pena. No funcionó.

—Esto es shampoo, tonto—dijo Tae-woo.

—¿Shampoo? Pero si tú no usas esas cosas—replicó Han-Dae.

—¡¿Y?! ¡Voy a empezar a utilizarlo!—dijo molesto Tae-Woo. Mientras Han-Dae le seguía suplicando que lo ayudara, él se fue pensando:«Y lo voy a utilizar muchas veces para que Yotaka vuelva otra vez».