Hola y buenos días, soy Goo, el fan número uno de las Estrellas de Xing. Como saben, soy el principal informante sobre las hazañas que realiza este grupo. Pero hoy me meteré en la vida privada de ellos, dado que he logrado infiltrarme en el castillo de la familia real (que es donde viven las Estrellas). Escribiré al momento todo lo interesante que encuentre aquí.

Bueno chicos, he estado un rato recorriendo los pasillos, esquivando guardias y entrando a los cuartos, pero me parece que las Estrellas de Xing no están aquí hoy. Seguramente estarán decepcionados, pero algo he podido sacar de esta situación: me he metido a sus cuartos y he visto cosas interesantes. En el cuarto de Yotaka vi que tiene cinco cremas diferentes para su piel y, por lo que parece, ¡utiliza las cinco a la vez!; en el cuarto de Mizari encontré a una persona atada en una silla y con cortes en el cuerpo, creo que había sido torturado para sacarle información ¡Como siempre, Mizari es muy trabajador!; en el cuarto de Neguro, no encontré algo de interés, excepto ¡una espada de práctica de madera, que seguramente utilizó la princesa Kaoren!¡Qué espíritu tan paternal tiene él!; en el cuarto de Vold…

Disculpen por no continuar lo que estaba escribiendo, pero escuche voces proviniendo del comedor y me acerque para averiguar quienes eran. Por lo que pude distinguir, son Volg y Algira y parece que están discutiendo algo. Transcribiré lo voy escuchando:

"Esta carne esta muy buena, el cocinero-nyan es muy bueno" dice Algira, "Es una gran cocinero que las princesas nos permiten pedirle lo que sea, ¡y tu vas y le pide solo cocine al animal que caza antes de venir!" dijo Volg, "Si te molesta tanto que le haya pedido eso, entonces me quedo con esto" dijo Algira, "¡Oye, estaba comiendo eso!" dijo Volg, "Ahora yo me lo quedo, Voldpus" dijo Algira que no se le entendía muy bien, "¡Deja de llamarme así y devuélveme eso…!" dijo Vold. Acabo de escuchar un estruendo proveniente de allí después de lo que dijo Vold, revisaré y escribiré de lo que vea, deseenme suerte.

Chicos, me he tenido que alejar del comedor porque me han descubierto, pero lo ha valido porque he visto algo muy interesante. Ahora (dado que me encuentro oculto en otro lugar) les contaré con gran detalle, gracias a mi gran memoria, lo que ocurrió:

Me acerqué a la puerta del comedor y la entorné. Ahí pude ver como Vold estaba en el piso con sus manos apoyadas en este a los lados de la cara de Algira. Este último estaba tirado en el piso con sus manos alzadas sonriendo mientras agarraba con su boca un pedazo de carne que también estaba siendo agarrada por la boca del Vold, quien se veía bastante enojado. Algo estaban diciendo, aunque un poco difícil de entender, escuche lo siguiente: "Devuelveme mi pedazo de carne" decía Vold mientras hacía fuerza con su cabeza y brazos para quitárselo, "La fuerza de mi boca y mi cuello es más que suficiente para quedarme con el pedazo de carne" decía Algira mientras reía. Me acerqué para observar mejor y entorno más la puerta, pero el chirrido de esta al moverla alertó a Vold, él cual soltó el pedazo de carne para verme sorprendido. Algira se lo comió y con felicidad decía "¡Has perdido, Voldpus!"; Vold al escuchar eso, volteo a Algira y enojado dijo "Algidiota, ¿no ves que alguien se ha metido en el castillo?". Antes que Algira le respondiera, salí corriendo del lugar a ocultarme.

Seguramente, después de escuchar esto, se le habrán generado dos preguntas: ¿Por qué me arriesgue tanto al acercarme? y ¿Dónde me encuentro? Bueno, la respuesta de la primera pregunta es: ¡¿No leyeron como se encontraban?! ¡Ver un momento tan íntimo entre los dos, que seguramente cuando se retiren del campo de batalla y sean dos ancianos, lo recordarán con mucho cariño! ¡Seguramente les pase esa situación a menudo y cada vez que lo recuerdan se ríen! Seguramente es así. Por eso, y para ser parte de este momento, me arriesgue.

Y la respuesta a la segunda pregunta es: en la sala de tortura. No se preocupen, me he metido en esta porque no había nadie y claramente no buscarían en este tipo de lugares a los infiltrados. Bueno, mientras espero en este lugar le seguiré contando lo que encontré en los cuartos de Vold y Algira. Esperen, creo que no lo voy hacer ahora porque escucho a gente acercándose, esperare a que se vayan para seguir escribiendo.

Hola soy Mizari, he encontrado a alguien oculto en mi cuarto y mientras lo ataba ví que tenía un escrito. No me ha dicho el mensaje encriptado oculto en este, pero no importa, voy a dejar escrito esto para que lo lea aquel a quien le está escribiendo esto.

Hola chicos, soy yo, Goo, estoy bien. Antes que Mizari empezara con su tortura (en su cuarto, porque parese que el otro cuarto que crei que era de él, era la sala de torturas), llego la princesa Tao, quien fue quien me dejo entrar en el castillo porque era muy fan de mis escritos sobre las Estrellas de Xing, y detuvo que él siguiera con la tortura. Hablaron un poco ellos dos y después llegó la princesa Kaoren y hablo con ella. Vio que lo único a lo que me dedico es a difundir sobre la genialidad de las Estrellas de Xing y decidió perdonarme el allanamiento.

Después de eso, me soltaron y me dijeron que si volvía hacer algo así, Mizari me explicaría porque no debo hacerlo. Cuando estaba apunto de irme, decepcionado que al final no pude ver a Neguro y a Yotaka, la princesa Tao me dio un pergamino con las firmas de las Estrellas de Xing (Algira había dibujado un gato). Esto me emocionó un montón y quise abrazarla a ella, pero la princesa Kaoren me asomo su espada desde atrás y decidí ya dejar de tentar a mi muerte.

Espero que le haya gustado, esta fue una gran experiencia para mí. El conocer una parte más íntima de ellos, aunque tampoco fue mucha, me hizo muy feliz. Lo malo es que no pude verlos a todos, pero seguramente habrá otra oportunidad (si logro convencer de nuevo a la princesa Tao). Aunque tendrá que esperar porque escuche a soldados del castillo hablar sobre prepararse para combatir a Kouka. Espero que les vaya muy bien y pueda verlos festejar su victoria.

Chau mis lectores.