Capítulo 39 Dia 7.
La mañana de un nuevo día llegaba al colegio San Pablo. Había sido una semana difícil para todos entre exámenes de fin de mes y el accidente de Annie, entre otras cosas.
Pero de que hablar eso sí nunca faltó. Que si el rebelde estaba con Annie y por eso no volvió al colegio, que si Archie estaba interesado en la nueva novia de Terry, que si Candy estaba con Annie porque las dos eran huérfanas, e incluso del futuro de Margot tal vez la desterraron junto con su familia y bueno un sin fin de cosas que se les puede ocurrir a un grupo de adolescentes encerrados en un internado.
Tres de los protagonistas de los chismes del San Pablo dormían en la habitación de Candy. La pecosa no durmió del todo bien pues para ella no fue cómodo el pequeño espacio que le tocó para dormir. Así que despertó temprano con la esperanza de que AB ya hubiera despertado y disfrutar de la cama para ella sola.
Pero para su sorpresa AB seguía dormido como una piedra ¿y como no? si no paro de jugar e inspeccionar el colegio el día anterior. Y por si fuera poco su adorable caballero inglés dormía a su lado acurrucados el uno con el otro.
Candy casi soltó a reír, pero cubrió la boca para no despertarlos se veían tan lindos juntos y dormidos.
-Que lastima no tener una cámara como la de Stear para tomarles una foto, ¿Verdad Clin? Mejor me voy a cambiar y los dejaré dormir un rato más. Tomaré una siesta por la tarde.
Candy se dió la media vuelta para dirigirse a su vestidor pero un tremendo grito la asustó haciéndola volver a su habitación.
-¡¿Qué haces en mi cama?! -gritó AB aventando de la cama al pobre de Terry.
El rebelde estaba entre dormido tratando de asimilar por que ahora estaba en el suelo con un dolor de espalda y aturdido por tremendo grito.
-Pero ¿qué carajos haces tú en la cama de Candy?
La pecosa echó a reír por la tremenda situación. Ver a los dos entre enojados y asustados por despertar juntos.
-Candy, no te rías esto es serio, conociendola querrá que me case con ella como a la amiga de su madre.
-No sé de que hablas…
-Ya, no se enojen, estaban tan dormidos que hasta ahora se dieron cuenta que estaban en la misma cama.-dijo Candy dejando de reír.
-Anoche que llegue estabas completamente tapada no pensé que fueras Britter.- se defendió Terry.
-No debes meterte a la cama así nomás - reclamó AB bastante enojado a lo que el rebelde respondió con el mismo tono.
-Es mi esposa. Puedo meterme cuando me plazca.
-AB se está recuperando así que dormirá conmigo durante tres semanas. Nos turnaremos la cama. Una noche ella y otra yo.
-¿AB? ¿De dónde sacaron eso?- dijo el rebelde bastante disgustado pues ya de por sí lo estaba con la "extraña" firma de Annie y ahora esto.
-Sí, así me llamaban en el hospital y me gusta. Agradeceré que tú también me llames así.- exigió Anthony.
-¡No!, te llamaré Britter como siempre. AB suena a nombre de jardinero- respondió molesto el rebelde.
-¿Qué? - dijeron ambas al unísono.
-Y me chocan los jardineros.
-¡¿Qué estás insinuando?!
-Basta. No peleen es muy temprano. - intervino Candy de nuevo tratando de calmarlos.
-Permiso voy a cambiarme.- dijo AB saliendo de la habitación un poco molesto.
-Terry te estás comportando muy grosero.
-¿Te parece? Casi me rompe la espalda y ahora me sale con esa tontería de AB.
-Por Dios Terry es solo un nombre.
El chico iba a contestar pero al ver el arreglo de rosas en la habitación comenzó a buscar por todo el cuarto.
-Terry ¿qué buscas?
-¿Dónde están los narcisos que te mandé de Buckingham? ¿Por qué están estas estúpidas rosas aquí?
-Esos narcisos están en la sala, las rosas las trajo AB ayer del invernadero. No pongas esa cara.
-¿Esos? Con que te parecen poca cosa.
Terry fue a la sala tomó el jarrón de narcisos y lo colocó en el buró de la cama. Después sacó el de las rosas al balcón y… sí adivinaron las arrojó con todo y jarrón.
-¿Qué haces? AB se va a enojar- dijo sorprendida la pecosa.
-¡Deja de llamarla así! Es Anna Elizabeth Britter.
-La llamo como yo quiera.
-Pase una semana sin verte, lo único que quiero es estar contigo. Pero en cambio amanezco con la gemela malvada de Britter, tú desprecias mis narcisos y por si fuera poco quieres que la llame como a tu jardinero de Lakewood.
-Basta Terry, eso no te da derecho a ser grosero.
El chico no pudo controlar sus celos así que la tomó bruscamente y besó sus labios con rabia. Candy había deseado sus besos toda la semana pero no así, no era la forma. Intentó alejarse pero Terry la abrazaba con tal fuerza.
La chica intentó aventarlo e incluso manoteaba, ese rechazo enfureció más al chico, así qué también bruscamente la apartó de él aventándola al punto de hacerla caer a la cama.
Candy no podía entender esos ojos llenos de rabia nunca lo había visto tan enojado. Se tocaba los labios que sentía con ardor pues Terry fue tosco -Eres malo, eres grosero …
-Sí claro soy de lo peor, en cambio Anthony seguramente te besaría con ternura ¿No?. Pero qué crees ¡está muerto y los muertos no resucitan!
-¡Basta! -gritó Candy mientras Terry intentó besarla de nuevo pero ella lo recibió con tremenda bofetada.
Anthony salió del vestidor al escuchar los gritos, cuando llegó a la habitación encontró a un Terry completamente llenó de ira por los celos y Candy casi al borde de las lágrimas.
-Por favor dejen de pelear, ustedes no…
-¡No te preocupes no pienso volver a acercarme a ella jamás!
El rebelde salió furioso de la habitación y no por la ventana sino por ¡la puerta! La cerró tras de sí tan fuerte que seguro despertó a medio San Pablo.
Afortunadamente aún era temprano así qué no había nadie en los pasillos excepto la hermana Margareth que hacía su ronda.
-Terry ¿Qué haces aquí? - preguntaba la monja bastante intrigada.
-Lo siento me equivoqué de dormitorio ya me voy.- respondió enojado el chico.
Estaba tan molesto qué ni siquiera miró a la monja, solo seguía su camino. La monja al verlo tan enojado se atrevió a darle un consejo.
-Ve a misa te sentará bien.
-Hagalo usted. Ah y sabe qué, pida por los muertos.
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Mientras Terry acababa con todo lo qué había a su paso. La pecosa lloraba como Magdalena en los brazos de Anthony.
-Anthony… Terry es malo, fue cruel.
-Candy no llores, por favor perdóname, fue mi culpa que pelearán. No debí quitar sus narcisos y hablarle tan grosero.
-Pero te insulto y tiró tus rosas.
-No dijo algo que no fuera cierto aunque claro el tono en que lo hizo no fue el correcto. Pero de que los muertos no resucitan es cierto.
-Tu estás aquí.
-Sí pero como Annie, no significa que ella o yo seamos inmortales. Esto pasó porque ambos aprovechamos una circunstancia que se dió, una en un millón . Pero no podemos repetir.
-A veces no sé porque lo amo tanto.
-Candy, él te ama. Aunque es bastante impulsivo.
-Y grosero, engreído… cruel.
-No lo disculpo, digo a mi también me enojo su comentario y mis pobrecitas rosas, pero soy un ángel y debo ser objetivo. Y si lo vemos con objetividad solo está celoso y teme perderte. Recuerda que lo alejaron de su madre desde muy pequeño, así que las separaciones no son algo que maneje muy bien.
-Supongo que tienes razón.
-Tengo una idea, hoy me pasaré la tarde con Paty y con Antonella y tú te enfocas en domar a tu rebelde Terry.
-Sí claro será un sacrificio para ti estar con Antonella.
-No, pero como sea tú te quedarás a arreglar las cosas con tu engreído caballero inglés. Cuando madure ya no será tan impulsivo dale tiempo solo tiene 16.
-Y tu quince, por eso estás tan embobado con Antonella.
-Admirar la belleza de las obras de Dios no es pecado y ella sin duda es una creación del Señor.
Candy le dió un pellizco en el hombro.
-Auch.
-Portate bien eres un ángel.
-Esta bien lo prometo. Ahora bien, ayúdame a arreglarme, eso de peinarme una cabellera tan larga y verme linda no se me da.
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Dormitorio de chicos.
El pequeño Toby como todos los días trotaba alrededor del San Pablo tratando de bajar sus kilitos de más, aunque los recuperaba en el desayuno. En fin está vez se topaba con su jefecito favorito.
-¡Terry volviste!
-No, soy el espíritu de un jardinero.
-¿Eh?
-Olvidalo yo me entiendo. Por cierto, ¿ya arreglaste el silver ghost?
-Terry, ¿es burla? Arreglarlo me costará casi mil libras y mi mamá apenas me da 10 libras al mes.
-Esta bien vamos a tu cuarto y enséñame las ganancias de lo que va del mes incluyendo las apuestas de la competencia.
-Sí claro, nos ha ido muy bien.
-Bien, porque ya quiero arreglar ese carro y largarme de aquí.
-Pero acabas de llegar.
-Por idiota de haber sabido me quedo en Buckingham.
Al llegar a la habitación de Toby, éste sacó su libro de contabilidad que escondía bajo el colchón.
-Mira aquí está el libro de entradas y salidas.- dijo entregándole el libro a Terry.
-Wow si que hemos ganado muy bien.
-Sí, con la venta de insumos para el servicio social y las ganancias con las apuestas pues ya sumamos 10 mil libras. Tu dirás cuando los reparto entre el comité.
-¿Dónde está el dinero?
-En la caja fuerte que ordenaste. Y esta en la habitación de los Cornwell la fraternidad no es segura.
-Esta bien. Toma lo que necesites y hoy mismo cerciorarte de que ese carro se mande al taller. Muy importante, pídele a Bastian que te acompañe. El conoce muy bien la ciudad y tiene muchos conocidos que puedan darle buen precio.
-Así lo haré.
-Me voy a mi habitación a descansar. No le digas a nadie que estoy aquí.
-Como digas jefecito.
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Habitación de los Cornwell
Archie estaba sentado en una de las sillas de su cuarto, estaba tan interesado en lo que leía que seguía en pijama.
-Buenos días Archie, madrugaste, ¿Qué lees? desde ayer que te escondiste en la biblioteca no sueltas ese libro.
-Stear, ¿La ciencia reconoce los viajes astrales?
-¿Los qué?
-Viajes astrales. Las almas salen del cuerpo y viajan a diferentes partes para después volver a su cuerpo original.
-Ah eso. Me temo que no Archie. Solo son fraudes para engañar a la gente. Empezando porque para la ciencia el alma no existe.
-Pero entonces ¿no hay nada después de la muerte? ¿A dónde van nuestros seres queridos que fallecieron?
-Para la ciencia solo somos energía y de alguna manera concuerda con la religión. "Polvo somos y en polvo nos convertiremos" traducido a la ciencia sería "la materia no se crea ni se destruye solo se transforma".
-¿Tú qué crees? ¿Acaso Anthony se extinguió?- preguntaba desanimado el pequeño de los Cornwell.
-Como inventor no creo en nada que no pueda demostrar pero como hermano te aseguro que deseo de todo corazón que el cielo exista porque de ser así Anthony seguro sería un ángel.
El elegante chico se puso de pie y salió al balcón. Miraba hacia la habitación de Annie. Se quedó pensativo y hasta melancólico.
Stear como buen hermano se preocupó pues primero estaba celoso de Terry y ahora que volvió Annie a penas y le hizo caso.
-Archie ¿Qué pasa? Ayer te fuiste temprano y nos dejaste. No llegaste a cenar y estás metido en ese libro de …
-Solo me dió curiosidad de saber si realmente hay algo después de la muerte. Perdí a Anthony y casi pierdo a Annie.
-¿Seguro qué estás bien?
-Sí seguro.
-Esta bien te creo aunque tú semblante me dice lo contrario. Voy a almorzar no quiero perderme el postre ¿Vienes?
-Ah… si te alcanzo más tarde en cuanto termine de arreglarme.- dijo Archie quedandose nuevamente pensativo.
Stear se le quedó mirando para después salir de la habitación.
-Vaya que le interesa ese tema. Dejar de arreglarse por leer ese libro. Será mejor que investigue yo también sobre esos viajes astrales así podré ayudarlo cuando se anime a decirme la verdad de lo que realmente lo tiene tan intrigado.
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En algún lugar del colegio.
-Eliza no sueñes. Todos saben lo que hice. No puedo acercarme a Annie.- renegaba Neal
-Maldita la odio. Al parecer ya sacó lo majadera y huérfana.- dijo Eliza
-Pues busca la forma de vengarte tu sola. Yo ya te dije que no pienso arriesgarme el tío abuelo me tiene amenazado.
-Te digo que me pego. Y las hermanas no me creyeron. Incluso me jalo el cabello y dijo qué si volvía a molestar a Candy me alaciaria mis rizos a jalones.
Neal echó a reír al escuchar los reclamos de su hermana
-No te rías. Parece que se le metió el espíritu vengador de Candy.
-Tarde o temprano estará sola ahí puedes atacarla. Pero insisto no cuentes conmigo.
-Cobarde.
-No me llames así. Yo he hecho todo lo que me pides, pero no pienso arriesgarme a ser desheredado por Albert.
-Lo haré sola entonces. Pero esa nueva Annie me las va a pagar o dejo de llamarme Eliza Leagan. ¿Qué tanto me ves?
-Me imagino cómo sería alaciarte los rizos a jalones.
-¡Bruto!
-Hermanita no te enojes.
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Los chicos puntuales como siempre y aunque no quisieran se dirigen a la misa de 8 de cada domingo. Era inaceptable que faltarán o llegarán tarde. Quien lo hiciera era acreedor a un castigo.
Antes de la última campanada algunos chicos esperaban afuera, algunos platicando y otros para ver pasar el desfile de chicas que entraban a la capilla pues era casi el único momento en que podían verlas tan de cerca.
Stear llegaban a la capilla y estaba por entrar cuando notó a Candy, Paty y AB.
Stear se emocionó al ver a Paty, quien también se sonrojó y le regaló una sonrisa para después entrar de prisa a la capilla.
Archie por su parte llegó después y al ver a AB solo le regaló el buenos días y una sonrisa.
Tanto Stear como Candy se miraron extrañados por la simpleza en el saludo de Archie quien siguió su camino como si nada. No es que fuera muy efusivo pero no tenía esa chispa encantadora cuando estaba con Annie.
Las tres chicas se sentaron juntas en las bancas de enmedio. AB admiraba los enormes vitrales que adornan toda las paredes altas de dicho lugar. Pero dejo de mirarlos cuando Antonella paso a saludarlas para después sentarse delante de ellas.
-AB, ¿en qué quedamos? - le de Candy la oído.
-Está bien, está bien. Aunque no es malo contemplar la belleza de nuestro alrededor.- respondió por debajo AB.
-¿En serio? Pues enfrente está el altar al santísimo admiralo a él.
-Dios dice que su mejor creación fue la mujer…
Candy le lanzó una mirada de enojo a lo qué Anthony se inmediato se arrodilló.
-Esta bien mejor voy a rezar.
-Excelente decisión - dijo Candy.
Archie quien miraba a AB se dió cuenta de todo, de lo embobada que estaba por Antonella y como la pecosa la regaño. Le pareció tan raro.
Estaba por comentárselo a Stear cuando un par idiotas amigos de Neal se acercaron a él.
-Hola Archie.
-Buenos días, si buscan lugar aquí ya está lleno.
-Hum que lastima, ni modo nos sentamos en otro lado.-:dijo uno.
-Sí qué lastima, pero más es que Terry no esté aquí hubiera estado feliz de saber que su adorada Annie está de vuelta.- dijo otro
-O tal vez no esté aquí porque todo el tiempo estuvo con ella. Y decidió tomar vacaciones.
-Tienes razón ¿Tu qué dices Archie?
-Digo que son unos idiotas igual qué Neal.- respondió el elegante sin dignarse a mirarlos.
-Por algo son sus amigos.- apoyo Stear.
Los idiotas se fueron riendo según ellos porque hicieron enojar a Archie. Pero a éste le daba igual lo que dijeran, él más bien estaba intrigado con el extraño comportamiento de Annie.
En la fila delantera estaba Erik, ya sabía que ese era su lugar por orden de la hermana Gray. Y antes de que iniciará la misa Bastian se acercó a él.
-Erik ¿cuando demonios regresará Terry? Los chicos quieren saber si celebraremos tu fiesta como el año pasado.
-Bastian, claro que haremos mi fiesta.
-Entonces ¿organizó todo igual que siempre?
-No, tendremos que celebrar afuera. Nuestras chicas se pueden enterar y no queremos ser solteros otra vez.
-Hum ok, será complicado si ya no hay una puerta secreta a menos que abramos de nuevo la original.
-No, nos trajo muchos problemas. Mira este año invitaré solo a los del comité. Así que sé muy discreto con los preparativos.
-Eso suena mejor y más fácil para el traslado de ida y vuelta. Bien, me encargaré de elegir el mejor lugar.
-Confío en que lo harás.
Las puertas del templo se cerraron y Bastian camino de regreso a su lugar. El padre Ricardo dió la bendición y con ello inició la misa.
Erik volteo a ver hacia atrás e hizo una mueca al ver que otra vez no llegó a quién esperaba.
-Terry, Terry ¿cuando piensas volver? Si sigues así tendré que celebrar mi cumpleaños solo. Además ya no soporto a los estúpidos amigos de Neal y no sería divertido romperles la cara yo solo. -Pensaba Erik mientras el padre seguía con sus oraciones.
-Espíritu Santo, haz que nuestros corazones se llenen de bondad. Dios Padre permite que por las puertas de este sacro recinto entre el ángel que de seguridad y luz a nuestro colegio…
-Creo que se refiere a ti - le dijo con un risilla Candy al oído de AB.
Anthony sonrió, después miró hacia la puerta para decir - Más bien a él.
En ese momento la puerta del colegio se abrió estrepitosamente haciéndolos voltear a todos e interrumpiendo al padre.
El rebelde caballero inglés entraba cual digno rey a su sala de coronación. Vaya que le sentó bien su semana en Buckingham pues le recordó la sangre azul que lleva por las venas.
Caminaba altivo sin dignarse a mirar a sus embobadas compañeras que suspiraban al verlo y a sus atónitos compañeros que envidiaban la rebeldía del chico.
-Terry Grandchester, llegas tarde como de costumbre.
-Hermana Gray, miró a los chicos rezar fingiendo seriedad y me pregunto ¿Qué estarán pensando realmente?
-Vete a sentar.
-No he venido a rezar.
-¿A qué viniste entonces?
-A tomar una siesta.
El asombro de los presentes se escuchaba en el recinto.
-Eso sí que es tener valentía.- murmuró AB
-Retirate Terry.
-Esta bien dormiré en el confesionario.
-¡A mí oficina!
-Tiene razón es más cómodo el sillón de su escritorio.
-Dios dame paciencia.
-Pobre hermana Gray la va a matar del coraje - pensó Candy.
-Hasta luego almas descarreadas- se despidió Terry
-Vaya marido tienes.- dijo AB al oído de Candy.
Terry siguió su camino, por un momento su mirada chocó con la de Candy. Pero ella avergonzada bajó la mirada.
El rebelde hizo una mueca y después miró a Antonella a quien le guiño el ojo diciéndole "Hasta luego querida"
-Corrección ex marido -murmuró AB al ver los ojos llenos de asombro de Candy.
Los murmullos no sé dejaron esperar, el chisme en los pasillos estaría en su punto pues por lo visto Terry por fin se fijó en Antonella.
-Basta guarden silencio. Cierren sus ojos y busquen la serenidad.
Una hora después la misa terminó y sin que AB se lo recordara Candy sin duda fue a la dirección en busca de su caballero inglés para aclarar muchos puntos.
-Dios creo que se tomó muy en serio eso de arreglar las cosas con Terry.- decía AB viéndola irse sin despedirse.
-¿AB crees qué este molesta Candy? - preguntaba Paty.
-Ya lo creo qué sí.
-Chicas me acompañan al invernadero para ver a Erik. Estoy preocupada. Sólo me hizo la seña qué ahí me esperaba y se fue corriendo, y no lo ví muy feliz.-dijo Antonella con tono de preocupación.
-Es obvio qué este molesto, su mejor amigo le dice querida a su novia ¿Qué se le habrá ocurrido ahora a Terry?- dijo Stear con un poco de hartazgo.
-Tal vez sólo quiere darle celos a Candy. Hace rato se pelearon.- dijo AB.
-Y yo que culpa tengo- insistió Antonella.
-¿A dónde va Archie? -preguntó AB intrigado pues Archie le pasó por un lado sin saludar.
-Paty te veo luego, tengo qué investigar unas cosas. Ya sabes trabajo especial -dijo Stear para irse corriendo tras su hermano.
A lo qué Paty corrió también pero para alcanzar a Stear.
-Espera no te vayas. ¿Qué tal si Erik y Terry se pelean?
-No lo creo, como dice AB tal vez solo quiere darle celos a Candy. Debo irme es importante. Archie está muy raro.
-Ya lo creo, se comporta muy frío con Annie.
-Archie es muy sensible, algo le inquieta y necesito saber qué es. Sabes, la noche que el Mauretania naufragó él presintió que algo le pasó a Candy. Se preocupó tanto que tuve que llevarlo a la enfermería.
-Sí, me lo contaste.
-Debo irme. Pero si me necesitan estaré en la biblioteca.
-Esta bien, hasta luego.
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Segunda Colina de Pony.
Terry yacia recostado en el césped fumando tranquilamente un cigarro. Pero fue interrumpido por su mejor amigo quien estaba intrigado y algo molesto.
-¡Terry Grandchester!
-¡Erik Mcklahan!
-Puedo saber ¿por qué diablos le dices querida a mi novia?
-Porque tú y ella me deben la vida.
-¿Qué dices?
-Necesito que se corra el rumor que me interesa, ya sabes, aquí están las nietas de las damas de compañía de mi tía abuela y obvio irán con el chisme.
-¿Y eso cómo para qué?
-Estuve en Buckingham toda la semana con la tía abuela ¿y adivina qué?
-No sé.
-Rompio el compromiso de Antonella con ese Duque español de Dios sabe dónde, para complacer al vigésimo quinto heredero al trono de Inglaterra osea yo y claro también porque era su deseo. ¿Gustas uno? -Pregunta el rebelde ofreciendo un cigarro sin dignarse a levantarse.
-Sí, pero explícame - respondió Erik que por la sorpresa dejó de estar enojado y ahora estaba más intrigado. Tomó el cigarro sentándose junto a su amigo.
-Tal como lo oyes -dijo Terry ayudándole a prender su cigarro.
-Juralo.
-Sí, se me ocurrió decirle que en verano Antonella volvería a París para casarse con ese Duque español y católico. Y ya sabes que los ancestros de mi tía abuela estuvieron muy metidos en la guerra civil y no precisamente del lado de Roma así que pegó el grito en el cielo y pues gracias a mi excelente actuación.
-¿Qué hiciste?
-"Tia abuela por favor que Antonella sea solo para mí" y ella respondió "Claro que sí sabía qué sentarias cabeza" Algo así, palabras más palabras menos.
-Eres un genio le diste en el orgullo.
-Le dije que en 10 años pediré su mano.
-Pero para entonces ya estaremos en Broadway ella y yo como marido y mujer. Y tú con Candy.
-Hum, ya no estoy tan seguro de que Candy quiera estar conmigo.
-Tal vez se enojo como yo de escuchar que le dijiste querida a Antonella pero en cuanto sepa porque lo entenderá.
-No, no es por eso… es que creo qué sigue amando a su…
-¿Qué pasó? No entiendo.
-Hoy peleé con ella por su … no lo soporto.
-¿Puedo ayudar? No intervendré pero sabes que puedo escucharte.
-Sólo quería estar con ella, no la ví en una semana.
Y me encuentro que mis narcisos que le envié de Buckingham los cambio por unas rosas que AB trajo del invernadero.
-Suena raro ese nombre, pero a Annie le gusto. Ya sabes Annie Britter.
-¡O Anthony Brower!
-¿Y ese quien es?... Ah es cierto el amigo de Candy y primo de los Cornwell que murió en Lakewood
-Seguro con el susto que nos dió Annie en el hospital se acordó de su jardinero y se la ha pasado hablando de él. Tanto que seguro ella fue la de la idea de llamar a Annie "AB"
-No sé. Más bien Annie así lo quiere porque se siente… ¿renovada?
-¿Sabes como firmó de recibido? Ella recibió los narcisos y el mayordomo me dió un acuse de recibido como A. Brower.
-Entonces se le metió el espíritu de Anthony… ok eso no fue gracioso.
-Seguro Candy se la vive hablandole de él.
-Mira no encuentro una explicación a esa firma pero por Dios Terry estás celoso por el recuerdo de un muerto.
-Eso es lo que me enoja. No poder sacarlo de su mente.
-No lo harás, es parte de su vida. El es su pasado y tu eres su presente. Y si no quieres ser su pasado mejor habla con ella y aclarale tus sentimientos que seguro a ella tampoco le agradó lo qué hiciste con Antonella.
-No sé, me da miedo que me comparé con él.
-Mira yo te creo pero aún así habla con Candy. Aclara todo y dile lo que te molesta y … dile cuánto la amas. Porque la amas ¿o no?
-Claro qué si. Es mi vida, mi musa, mi todo. Aún si el destino nos separe nada cambiará mi amor por ella Siempre voy a amarla.
-Pues demuestraselo empezando por demostrarle qué aunqué Anthony estuviera aquí no te molestaría que él y ella fueran amigos.
-Supongo que tienes razón.
-Además hasta donde se nunca fueron novios.
-Porque se murió, pero quién sabe si siguiera vivo.
-Te escogería a tí. - dijo la pecosa acercandose a los dos chicos.
-Candy ¿estabas escuchando? - dijo Terry sorprendido.
-Ok yo me retiro. Ustedes tienen mucho de que hablar.- decía Erik para despedirse y dejar a solas al par de rebeldes enamorados.
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Puerto de Nueva York. Sábado 10 pm.
El Lusitania terminaba por recibir a todos los pasajeros que se dirigian a Londres entre ellos algunos actores y actrices qué viajaban la Festival de Shakespeare.
Por ello algunos fotógrafos se dieron cita para cubrir la noticia de su abordaje. Algunas actrices y actores posaron y contestaron algunas preguntas de los periodistas.
Pero quién paso de largo tratando de no ser vista fue la famosa actriz Eleonor Baker. Casi lo consigue la llevar un velo sobre su cara pero un periodista pudo reconocer a su asistente así qué se acercó a ella y groseramente le quitó el velo. Acto qué molesto a su guardia de seguridad.
-¡Lo sabía eres Eleonor Baker! - gritó el hombre alertando a todos los periodistas.
-¡A un lado no vuelvas a acercarte a ella ¿me oyes?! - gritó David la mismo tiempo qué aventaba la periodista.
-Tranquilo David mejor subamos rápido.- dijo Eleonor tratando de subir lo más rápido posible.
Afortunadamente algunos miembros de la tripulación se dieron cuenta por lo qué hicieron una Balla humana para evitar qué se acercaran los periodistas a Eleonor.
Una vez arriba dió un largo suspiro de satisfacción, -Gracias a Dios lo logramos. Aunque pudo ser peor.
-Lo lamento no lo ví acercarse.
-No te preocupes David estoy bien. ¿Lograste enviar el telegrama la Duque?
-Sí.
-Muy buenas tardes es un placer para mí y para la tripulación contar con tan hermosa y talentosa actriz. Mi nombre es
-Oh qué gusto verte. Te conocí en el cumpleaños de Terry.
-A sus pies. Soy primer
-Me alegra mucho verte de nuevo. Y veo qué fuiste acendido. Felicidades.
-Gracias señorita Eleonor. Por mi servicio en el Mauretania me dieron un reconocimiento y eso me ayudó para mí aplicación cómo primer.
-Ya lo creo. Terry me habló mucho de ti y Brian fueron muy valientes.
-Sí me lo permite me gustaría invitarla a comer.
-Por supuesto. Me encantara conocer más de los amigos de mi hi… ahijado.
-Eleonor.
-Robert te estuvimos esperando.
-Permiso. Los veré en la comida.
-Adelante. Tuve un problema con una de mis alumnas. Primero dijo qué no iría y de última hora me suplicó venir. Así qué llegamos y tuve qué esperar para qué comprara su boleto había una fila enorme.
-No debiste aceptar. Una buena actriz debe cumplir con lo qué dice.
-Lo sé pero ella es una de mis mejores estudiantes y como sabes mi presentación será sólo con estudiantes "Las grandes revelaciones de Robert Hataway". Así qué deseo dar una excelente presentación. Oh mira ahí viene permíteme presentartela.
-En otra ocasión voy a desempacar y descansar hasta luego - se despidió la actriz dándose la media vuelta y sin dignarse a saludar a la chica que la miraba esperando una sonrisa de ella.
Mientras tanto en tierra ya todos los periodistas llamaban a sus oficinas editoriales para dar la noticia y se imprimiera dicha noticia la siguiente día.
Justo quien se atrevió a quitarle el velo ya con esa a con su director de redacción.
-Sí jefe le digo qué la acabo de ver subir….
Sí era ella Eleonor Baker tan hermosa como siempre es una dama en todo su esplendor…
Sí va rumbo a Londres en el Lusitania…
Sí, junto con todos los invitados de Broadway al festival de Shakespeare… No lo sé supongo que es la invitada sorpresa porque no estaba anunciada… Sí, ya mandé a Miguel con el rollo para qué lo revele en la oficina, mañana mismo saldrá su foto abordando el barco en primera plana…
¿Con quién subió? …
No, no creo que tenga un novio ya sabe siempre está sola o con su amigo el productor…
Sí Robert Hathaway justo fue el último en subir y no va sólo también lo acompaña todo su grupo de estudiantes de teatro.
Continuará…
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Una vez más agradezco su paciencia y fiel seguimiento a mi historia, gracias por leerme y por hacerme saber sus halagos y emociones. Australia77, Pequeña Pecosa, Cecilia Rodríguez, Daniel Mendoza de Grand, Mía Brower Graham de Andrew, Ferrer G, EveStru1213, Edith Grandchester, Gladys, Palasatenea2018, Paty de Sazo, Carmen Grandchester y todos los guest
Un abrazo fuerte y excelente inicio de semana mis queridos canderrys
