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Hola queridos lectores
Lamento mucho muchisimo enserio mi ausencia pero aqui sigo ;D y seguire les comento NO abandonare ninguna de mis historias
espero que este nuevo capitulo les guste
Este capitulo es para mi hermanita bebe por su cumpleaños algo atrasado perdoname hermanita bebe pero no habia podido subir este capitulo no estaba tan segura y lo anduve editando jejeje
espero que les agrade ;D y que dejen sus hermosos reviews que me han dado animos siempre para seguir escribiendo
tambien muchas gracias por los que me han estado dejando mensajes me tardo un poco en responder pero creanme que leo todos sus mensajes y por supuesto que lo tomo en cuenta
asi que no olviden dejar en sus reviews la votacion por el fic que quieran que actualice ;D
saludos
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CAPITULO 14 EL PASADO VUELVE I
LA VIDA DE STELLA Y MILES SHORTMAN
AMOR FAMILIAR
El amor de un padre, de una madre no es irremplazable, eso dicen siempre, pero ¿Qué pasa si los padres no están presentes? ¿Qué ocurre cuando el amor que se les debe dar a los hijos se les es arrebatado esa oportunidad? ¿Qué pasa cuando el amor no se puede dar por algo mas extraordinario? ¿Es entonces insustituible?
Porque a veces el amor de padre o de madre no viene siempre de los padres biológicos, muchas veces otras personas nos dan aquel amor que no vemos en los mismos, el amor que necesitamos, el amor que requerimos, el amor incondicional que no encontramos en quienes deberían dárnoslo.
¿Pero que pasa si no es por voluntad propia para que no podamos tener aquel amor fraternal?
¿Es correcto condenar? ¿Es posible perdonar?
¿Cómo debes reaccionar?
Al final el amor siempre debe ser infinito….infinito como divino.
Pero ¿Cómo saber amar?
¿Cómo debes hacerlo?
Al final el mismo amor que debes tener fue el que siempre deseaste….
Y cuando el pasado vuelve, a veces uno no esta dispuesto a enfrentar.
Porque ¿Cómo decirle al dolorido corazón que escuche razones incomprensibles?
A.P.S
Sintió su corazón morir al recordar las palabras de su hijo, aquel pequeño que tanto había anhelado poder reencontrarse para poder decirle lo mucho que le amaba, lo mucho que quería estar a su lado durante todos estos años, que le perdonara por no haber podido estar ahí con el.
Harlette se sorprendió por la actitud del rubio, volvió a mirar al hombre que tenia enfrente –Yo….
-No se preocupe –Interrumpió Miles –Lamento mucho todo esto pero….
-No al contrario yo lamento mucho la actitud de mi pequeño, no suele ser asi
Miles sintió dolor y envidia pero no era el momento, no podía olvidar que no debía hacerle daño a su hijo y debía protegerlo a toda costa pero seguro que no seria fácil.
-Es normal su reacción, no lo culpo –En ese momento Henry se acerco a ellos
-¿Qué pasa?
-Arnold, fue algo grosero con este señor que creo que…. ¿Lo conoce cierto?
Miles asintió –Solo…¿pueden escucharme? Es…importante
Henry rodeo a su esposa por los hombros -¿De que se trata?
Miles suspiro –De los padres de Arnold
Ambos abrieron los ojos sorprendidos.
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Arnold sollozaba en un rincón de su alcoba, cuando una rubia ingreso sigilosamente, había estado escuchando la conversación de los adultos pese a que le habían pedido que se fuera a su alcoba, su primo se había ido al igual que Madeleine.
-¿Arnold? –Suspiro llegando a su lado
-No quiero ver a nadie Helga
-Pero…
-Por favor…quiero estar solo…
Abrazaba con fuerza el diario de su padre.
Helga lo observo unos segundos mas antes de abrazarlo por los hombros, por un momento pensó que el rubio iba a rechazarla pues se puso tenso lo noto.
Pero después de unos segundos Arnold se relajó.
-Habia deseado tanto que…que volvieran…que pudiera verlos una vez mas, pero….
Sollozo una vez mas, pero Helga no lo interrumpió
-Cuando reconocí su cara, lo único que sentí fue dolor…odio….rencor, tenia ganas de gritar.
Helga asintió
-¿Por qué no volvieron antes? Mis abuelos…. –Se le quebró la voz
Pero Helga sabia perfectamente bien, que era lo que quería decir el rubio.
-Arnold…pero es tu padre ¿No quieres saber…?
-No por ahora…prefiero no tener que pensar
-Pero…
-Helga puedes….¿puedes abrazarme?
-Eso estoy haciendo Arnold
Arnold la miro un segundo antes de sonreírle con vergüenza –Pero…no asi
-¿Entonces?
Arnold no dijo nada y se recostó en el regazo de la rubia mientras seguía dejando caer sus lagrimas, ella solo lo observo, unos segundos después poso su mano derecha en la mano del rubio rodeando un poco su cabeza y la otra le acariciaba con amor y ternura su mejilla y su cabello, hacia un dulce recorrido, mientras sentía su corazón adolorido por verlo así.
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Harlette escuchaba con dolor lo que Miles le comentaba acerca de la vida que había tenido despues de abandonar a su hijo en casa de sus padres.
-Arnold siempre ha sido lo mas importante para mi y su madre, pero no pudimos regresar.
-¿Por qué se fueron para empezar? –Pregunto Henry, tal vez era un poco cruel pero es que no lo podía entender
Ellos morían por tener hijos y había gente que podía separarse de sus hijos sin ningún problema.
-La gente de los ojos verdes son importantes para nosotros, ellos ayudaron mucho en nuestras vidas, nos salvaron la vida mas de una ocasión y por ello estábamos en deuda con ellos. Cuando supimos que había vuelto el mal de sueño no pudimos quedarnos de brazos cruzados menos cuando nos pidieron de favor que fuéramos una ultima vez
-¿Y en verdad era la ultima vez?
-Perdónanos Miles pero es que…debes entender que aunque nos hayas contado parte del porque no habían vuelto, para nosotros es importante la seguridad y felicidad de Arnold, lo queremos como a un hijo –Comento Harlette
-Lo comprendo y en verdad que no los juzgo –Miles los miro con melancolía –Pero si no volvimos en el tiempo que habíamos planeado fue porque la sombra invadió la pequeña aldea donde se encontraban los ojos verdes en ese momento, eran solo unos cuantos y por supuesto que no éramos todos.
-¿La sombra? –Pregunto Henry
-Es un pirata, se dedica a conseguir los tesoros mas valiosos del mundo, incluso es buscado por la justicia, pero se ha interesado mucho en la aldea que radica en San Lorenzo que es donde estuve todos estos años, mi esposa se quedo en el templo donde se encuentran los demás ojos verdes, no se si esta viva o muerta
Un escalofrío recorrió el cuerpo de Henry mientras involuntariamente tomaba la mano de su esposa.
-El cuando me capturo junto con otros ojos verdes, no volví a ver la luz del dia, hasta hace unos días.
-¿Por qué? –Pregunto Harlette
Miles miro hacia los lados, esperando que eso no lo estuviera escuchando el hombre que lo seguía a todas partes, ya que aunque se había quedado afuera de la casa, no sabia si el estaría espiando por algún lado.
-Bueno….escape –Susurro sin aliento
-¿Cómo? –Ataco Henry nuevamente
-Cuando la sombra nos empezó a sacar hace unos días para escavar en una cueva, el esperaba encontrar la preciada joya de la tribu.
-¿Y no lo siguieron? –Henry enarco una ceja con duda.
-La verdad es que me avente por la cascada por eso perdieron mi rastro, conozco bien la jungla y pude escapar solo que….para encontrar a mi esposa necesito el diario que había dejado en casa de mis padres, pero cuando llegue no….no….
-¿Se entero que están muertos no? –Pregunto con pena Harlette
-Si –Dijo con un hilo de voz
-¿quiere ver si Arnold tiene ese diario? –Pregunto Henry
-Si y….me gustaría…platicar con él
Henry y Harlette se miraron unos minutos antes de responder –Tal vez hoy no sea el momento adecuado
-Debemos explicarle primero –Comento Harlette
-Exacto –Apoyo Henry
Miles solo asintió desganado
-Puede volver mañana si lo desea –Añadió Harlette
-Claro
Miles se levanto abatido, mientras caminaba hacia la puerta, derrotado.
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En una habitación oscura estaba un hombre de gabardina y sombrero leyendo entretenidamente aquel libro rosa.
-Vaya, vaya…que interesante –Miro la siguiente pagina –Creo que esto me va a servir para poder tener arrancar mi plan para que Arnold vaya a San Lorenzo.
Aunque se tratase de una persona conocida, sonrió dulcemente
-Al final Bob nunca ha extrañado a su pequeña hija.
Rio por lo bajo
-Ese idiota….sin querer me dieron un arma para desquitarme por lo que le has hecho a mi hermana.
En ese momento dejo de lado el libro rosa debajo de su almohada ya que Miles entro.
-¿Bien?
Miles lo miro un segundo antes de comentarle todo lo que había platicado con las personas que ahora eran mas padres de su hijo que el mismo, todo por culpa de la sombra.
Maldecía una y otra vez su nombre.
Pero eso no le funcionaba…
El odio ahí estaba.
Y seguiría siempre ahí.
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Harlette miraba a sus hijos durmiendo una vez mas juntos, solo que esta vez estaban en el suelo, abrazándose uno al otro, con una pequeña cobija encima de ellos.
-No quiero despertarlo –Murmuro Harlette al sentir la mano de su esposo
-Pero debemos platicar con el
-Lo se pero…
-¿Cómo le vamos a explicar? –Murmuro el, sintiéndose de igual forma impotente
En ese momento una pequeña rubia se despertó para después mirarlos, con preocupación…
-Hola hija
-Mama –Susurro poniéndose de pie y estirándose un poco provocando que el rubio también despertara
-Ven pequeña –Dijo Henry cargándola para llevarla a la cama, eso le gustaba a Helga, sentirse amada y protegida por un padre, que la tomara en brazos y la llevara hasta donde el deseara, en sus fuertes brazos. A veces Bob lo llego a hacer, pero la calidez de Henry era diferente.
-Arnold –Harlette se sentó en el suelo donde estaba el rubio -¿quieres hablar amor?
Arnold negó con la cabeza
-Necesitamos hablar campeón –Comento Henry sonriéndole –Miles quiere platicar contigo…
-No…no quiero papa –Susurro débilmente
-Pero tienes que escucharlo, hijo –Harlette lo tomo delicadamente de la mejilla –Es importante cariño, para ti sobretodo.
-Yo….no ahorita, no…no se que pensar.
Harlette le sonrió con dulzura.
-De acuerdo amor, será cuando tu quieras
Henry la miro en desacuerdo pero…no podían obligarlo eso no lo harían.
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Arnold jugaba tranquilamente con Helga quien había intentado animarlo esos días que habían pasado, el parecía mas tranquilo pero ella sabia que aun estaba dolido por lo que se le venia.
Al final el pasado siempre vuelve, siempre la vida tiene maneras de llevarte frente a lo que tanto huyes y esa vez no era la excepción.
Helga miro al hombre rubio, quien les observaba desde el otro lado del parque. Helga se acerco tranquilamente a Arnold, quien había estado en los columpios terminando de trazar un mensaje para ella, como ella le hizo uno.
-Arnold
-¿Qué pasa princesa? –Pregunto sonriente mirando aun el mensaje que estaba terminando de escribir
-Miles esta aquí…observándonos
El levanto la mirada de inmediato para ver a Miles, y con la otra busco a su madre quien estaba platicando con la mama de Madeleine
-¿Qué hago? –Pregunto sin pensarlo en voz alta
-Creo que debes hablar con él, Arnold
Arnold se sobresalto y se encontró con los ojos azules que le miraban eso provoco que se resbalara un poco del columpio.
Helga podía ponerlo en dificultades a veces.
Miles observaba eso, sonrió levemente.
Esos días observándolo desde lejos pudo darse cuenta de muchas cosas agradables.
-Yo….no se…es que…
-Es que nada ¡Ya para tu trasero Arnoldo y ve con tu padre!
Arnold se sorprendió ante la respuesta de su amada.
-Yo
-Anda ya Arnoldo –Lo halo para que se moviera del columpio y lo empujo fuertemente hacia el hombre.
-Ok…. –Susurro sin aire
Arnold miro un momento al rubio quien aparentaba leer el periódico…
Suspiro
-Miles
Sintió dolor el hombre al escuchar al rubio hablarle asi pero trato de que no se notara, bajo el periódico y lo miro con desesperación
-Arnold.
-¿Qué haces aquí?
El hombre se encogió de hombros –Esperando algo que quizás ya perdí –Dijo con dolor
Arnold ignoro el comentario –Quiero respuestas –Exigió
-Claro que si hijo
-No soy tu hijo –Sintió dolor de nuevo –Yo…solo tengo unos padres y antes de estos tuve otros…esos eran mis abuelos…tus padres a quienes dejaron también
-Arnold yo….
-No quiero justificaciones, le voy a avisar a Harlette que platicare contigo –Dijo tranquilamente
Miles lo miraba sorprendido, era increíble con la madurez con la que hablaba de repente su hijo.
Para su edad, era algo complicado que el hablara con tanta tranquilidad ante todo este embrollo, quizás las experiencias, quizás el dolor, todo…todo lo que había pasado.
Pero obviamente eso era gracias a él, era el causante de tanto sufrimiento en su hijo eso le dolía.
-Bien
Arnold fue rápido hacia donde estaba su madre…
Tal vez no era el modo
Quizás no era la forma de hablarlo
De acercarse a su hijo pero ya era un avance.
A lo lejos miraba la escena un hombre sonriendo con malicia, pero acercándose con sigilo hacia una rubia jugaba con calma con su amiga.
-Con esto, los tengo en mis manos –Dijo triunfante terminando la distancia que quedaba de donde estaba hacia donde estaba la rubia.
