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Hola queridos lectores
espero que les guste este nuevo capitulo
lamento mucho la demora
tuve una crisis muy fuerte que no pude escribir pero sigo viva :D
y les comento que No abandonare ninguno de mis fics ;D
espero sus hermosos reviews que siempre me ayudan a querer seguir escribiendo de verdad
no olviden dejarme que fic les gusta mas :D ya que me alientan en verdad en seguir
saludos des de la CDMX
CAPITULO 18 CACERIA Y BUSQUEDA DEL CORAZON II
¿AMOR O DEBER? I
Cuando la vida nos coloca en la posición de tener que elegir entre el deber y el amor ¿Qué es lo que pesa más? ¿Cómo decidir qué es lo correcto? El deber es lo que considerarían correcto pero ¿Qué hay del amor entonces? A quien se debería escuchar ¿Al corazón o al deber?
El deber es lo que se supone todos hacemos, sentir que la obligación pesa mas que el amor, que el deber es un compromiso que no se debe romper pese al dolor de un desamor o de abandonar aquello que amamos.
¿Qué se debe hacer entonces?
La razón o el corazón, no es fácil, no es simple y no siempre lo que sea "correcto" es lo que realmente es correcto entonces ¿Cuál es la maldita elección buena que se debe hacer?
Maldita paradoja sin fin.
A.P.S
Arnold miraba al hombre que estaba detrás de ellos, estaba aun ideando un plan para perderlo pero ¿Qué si la sombra se daba cuenta? Entonces ¿Qué pasaría con Helga? ¿Sus amigos?
-No es posible Arnie –Susurro Gerald adivinando lo que su mejor amigo pensaba –No nos quita la vista ni un segundo
-Si lo se….pero no puedo traicionar a los ojos verdes
-Puede que esa civilización ya ni exista Arnold
-Mi padre dijo que si
-Arnie solamente digo que no podemos arriesgar a los demás –Dijo preocupado
-Lo se Gerald
Y en verdad lo tenia presente y es ahí donde no sabia que hacer ¿Qué demonios debía hacer?
Solo era un niño de diez años.
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Helga caminaba sintiéndose terrible, estaba asqueada, sentía nauseas por todo lo que había pasado en aquella casa azul ¿En verdad paso?
-No me querían ¿Por qué me abandonaron tanto?
"Porque no te amaban"
Sollozo –Basta –Dijo débilmente la rubia
-Nadie te ama Helga
Un rubio apareció frente a ella
-Arnold
-¿Quién podría amarte? –La miro con frialdad –Eres fea, eres mandona, eres grosera y no pareces niña.
Helga sintió su corazón romperse
-Además de todo eres patética, mírate –Sonrió con burla –Enamorada de tu hermano ¿Por qué no aceptas que tu y yo nunca seremos nada?
Sintió ganas de huir pero algo la detuvo
-Vamos Helga ya no te resistas mas –Dijo al sombra mirándola con ojos rojos
Helga miro al rubio con su sonrisa aun burlona
-Toma solamente mi mano y todo se ira
Por un segundo lo dudo pero ¿Qué perdía?
Además aquello era demasiado tormentoso, sin pensarlo mas tomo la mano que le ofrecía y entonces todo se esfumo
-Bien cariño
Su mente se nublo
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Arnold y Gerald intentaban descifrar un jeroglífico mientras que el hombre que los acompañaba comenzaba a perder la paciencia
Kart tomo a Arnold –Apresúrate niño que pierdo mi paciencia y tendré que matarlos
-No creo que a la sombra le guste eso
-No te pregunte nada.
-Mira Arnold creo que es por ahí –Dijo el moreno de pronto –Vamos ¿No tenias prisa Kart?
El hombre dejo caer al rubio para ir hacia donde el moreno señalo pero antes de poder avanzar mas cayó en un hoyo hondo.
-Vámonos –Dijo Arnold aprovechando ese incidente
-¡Vuelvan aquí par de idiotas!
Corrieron durante varios minutos hasta que encontraron la pequeña cueva que era descrita en el libro.
-Es por aquí Gerald vamos
-Si….vamos Arnie
Pero en ese momento un hombre salió de las sombras -¿Quién eres? –Pregunto en otra lengua
Sus ojos eran verdes profundos y le miraban con una gran desconfianza y terror.
-Soy Arnold….hijo de Miles y Stella…yo…
-¿Arnold? –Pregunto otro hombre que salió de las sombras -¿Qué haces aquí?
-¿Quién es usted? –Pregunto Gerald mirando al hombre que les hablo
-Mi nombre es Eduardo, amigo de…
-Mis padres –Termino Arnold mirándolo
-Si pero no es seguro aquí, vengan
Los tres ingresaron por un túnel realmente oscuro, solamente seguían la voz de Eduardo y por varios segundos no vieron absolutamente nada
-Vengan por aquí –Susurro Eduardo mirando hacia los alrededores
-¿Esto es la ciudad de los ojos verdes?
-Es parte de la ciudad o lo que queda de ella
-¿Mi madre esta aquí? –Pregunto el rubio con curiosidad
-Si Stella esta aquí pero esta dormida
-¿La…la enfermedad?
Eduardo asintió
-Pensé que tu padre volvería pronto pero creo que me equivoque
-El fue…
-Lo se pero se supone que solo iría por su diario, no era la idea traerte
-El no me trajo, secuestraron a una amiga….y yo…
Eduardo lo miro con una sonrisa melancólica –Aquí esta tu madre
La mujer castaña estaba en una pequeña cama con una cobija cubriendo su cuerpo, alrededor había pétalos rosas.
-¿Mama? –Susurro mirándola por primera vez, sintiendo dolor de verla así
Dejo escapar unas pequeñas lagrimas
-Debo encontrar el corazón –Susurro
Eduardo iba a responder pero en ese momento ingreso una pequeña niña rubia de ojos verdes como los de Arnold.
-¿Quién es?
Pregunto mirando a Eduardo en su lengua
-Es Arnold hijo de….tus padres
La pequeña rubia lo miro -¿Arnold?
La pequeña debía tener aproximadamente casi 7 años.
-Si…-Dijo el rubio nervioso
-Hermano –Dijo la pequeña abrazándolo
Tanto el como Gerald quedaron de piedra ante la confesión de la pequeña, Arnold miro a Eduardo en modo de respuestas, pero este solo asintió antes de salir de la habitación.
¿Tenia una hermana?
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Rhonda miraba con horror a la rubia quien parecía haber perdido cualquier rastro de alma, parecía mas que vacía, estaba llena de dolor.
Si dolor
Y estaba torturando a Lila con burlas y empujones.
Sintió lastima por ella.
Pero sabia que Helga no era Helga, no era la persona que conocieron.
-Espero que Arnold se apresure –Susurro Phoebe mirando a su amiga
-Menos mal que Helga solo parece tener algo en contra de Lila –Dijo Stinky mirando la escena
-Aun asi no esta bien lo que hace –Dijo Rhonda
-Pues quizás no pero yo no se lo diré –Dijo Harold mirándola con miedo
Rhonda rodo los ojos
-Debemos hacer algo y debemos hacerlo ya –Dijo mientras miraba a Phoebe
Esta asintió
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Arnold se levantó al alba intentando no hacer ruido, no quería despertar a su hermana o a Gerald.
Miro el diario de su padre y si no se equivocaba el corazón estaba en el pie del volcán escondido entre la maleza y la tierra.
Escavaría pero lo encontraría.
-Resiste Helga, ya casi
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-¡Eres un inútil! –Dijo mirando a Kart
-Lo siento jefe es que….caí y…
-¡Cállate! –Le dio un fuerte golpe con un cuchillo en mano, provocando una abertura grande en su brazo. Comenzó a sangrar.
El hombre solo grito retrocediendo
-Vete a morir a otro lado que no quiero verte
El hombre no dijo nada y se fue haciendo a un lado para que la sombra pasara
-Helga cariño, tienes que ir al volcán ya
La rubia lo miro sin verlo realmente y se fue inmediatamente hacia la dirección indicada
-Creo que esto no me lo debo perder –Susurro dirigiéndose también hacia el lugar.
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-¿Falta mucho Miles?
-No….la aldea ya esta cerca
-Qué bueno –Henry sentía ya demasiado agotamiento
-Esta por ahí por ese volcán que se alcanza a ver
Harlette sonrió aliviada –Bien vamos
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-Si –Susurro el rubio mirando que en efecto se encontraba en ese punto la piedra sagrada para la tribu de ojos verdes. –El corazón
-Dámelo
El rubio se sobresaltó al escuchar aquella voz
-¿Helga?
-Dije que me lo des Arnold
-Helga me alegra que estes bien –Dijo el rubio aliviado para acercarse pero la rubia lo empujo fuertemente
-Dame eso ahora, Arnold
-¿Helga?
-No soy Helga, ya no soy esa idiota
-¿Qué…que te pasa?
-Dame el corazón o te mato
-¿Qué?
-¡Arnold no se lo des!
-Eduardo
-Ella no es tu amiga, ya no mas….esta consumida por el mal del sueño
Helga sonrió de lado hacia Eduardo y lo empujo fuertemente -¡Dame eso ahora!
El rubio la miro con desconcierto
-Ya niño milagro danos eso
-¿Qué le hiciste sombra?
-Pues digamos que la convertí en mi aliada
Arnold sintió enojo por dentro –No
Sentía que podía temblar de furia al entender lo que eso quería decir.
Helga…su Helga….no
En ese momento tembló la tierra con fuerza.
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-¿Qué fue eso?
Miles por un momento pensó lo peor
-Arnold
-¿Qué?
-Esto esta mal, corran –Dijo el rubio mientras se dirigía corriendo hacia el volcán seguido por Harlette y Henry.
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-Decide ahora niño milagro, la piedra o Helga –Dijo la sombra sosteniendo a Helga del cuello
Miro hacia donde estaba Eduardo y algunas personas de la tribu
-Lo lamento mucho –Susurro avergonzado. –A Helga
La sombra rio
-Patético niño milagro pero bien –Acerco a la rubia hacia él –Tómala
Arnold estiro la piedra pero cuando la sombra la tomó, dejo caer a Helga.
-¡No! –Grito el rubio intentando tomarla pero no lo logro y cayo con ella al precipicio
-¡Arnold!
La sombra solo reía mientras tomaba el corazón de su lugar
Arnold escucho los gritos pero pronto cayo en la oscuridad o eso pareció, aunque sintió como su mano se cruzaba con otra mano tan dulce y cálida que lo llevaba a la luna.
