EL ENGAÑO DE AMOR
Skipper al llegar al habitad de su esposa, logra verlo un poco mas cambiado que cuando se fue, entra al interior y la llama. Marlene, al escuchar su voz se llena de nervios por dentro y lo recibe con un abrazo.
-hola Marlene, ¿me has extrañado?
-sí, mucho.- responde sonriendo falsamente.- creí… que te quedarías haya por más tiempo.
-de hecho si, así lo quiso la militarizada, pero decidí darme un tiempo de descanso y volver con mi linda y adorada esposa.- habla mirándola amorosamente.
-jajajaja, no sabes cuánto te he extrañado.-le dice con voz seductora.- supongo que ahora si podremos tener sexo hoy en la noche.
-¿qué?.- pregunta un poco molesto.- Marlene, sabes que te amo, pero ahora menos que nunca debemos tener intimidad.
-¿Por qué Skipper?, ¿Por qué?.- pregunta de mala gana.
-por que no es el momento de tener familia.
-¿pero por qué dices eso?
-por que el tener hijos implica una gran responsabilidad, cuidarlos, dedicarles tiempo y eso es algo que yo no puedo hacer.- tal explicación hizo que la nutria le diera la espalda cruzándose los brazos, pues la había hecho enojar.- tengo que dirigir un comando…
-para ti siempre lo mas importante, es tu queridísimo comando, ¿verdad?
-lo siento Marlene, si me pudieras espera años más, podemos tener familia.
-¿esperar? Skipper, llevo esperándote por mucho tiempo… ¿has pensado en lo que yo quiero?, ¿en lo feliz que quiero convertir a esta familia?
-claro que si amor, pero aun no es tiempo para eso.- continua negando el líder mientras camina directo hacia el estanque de la nutria.
-(¡tengo que hacer el amor con él!).- piensa en su mente.
Al caer la noche Marlene lleno todo su habitad con velas de color rojo, hiso un camino de pétalos de rosas del mismo color que las velas que conducían desde la entrada de su cueva hasta su cama de cemento.
Mientras que en la base militar Skipper se despide de sus soldados con un saludo militar seguido de mirarlos con firmeza.
-que tengas lindos sueños Skipper.- le desea cabo con una sonrisa.
-gracias joven cabo, la verdad se me hará difícil dormir de nuevo con mi esposa, ya que me había estado acostumbrando a dormir solo.- responde terminando con una ligera risa que hace molestar al teniente, demostrándolo al no reírse con su "chiste" como los demás.- que descansen chicos, los veo mañana.
-hasta mañana.- responden los tres.
El capitán camina directo hacia el habitad de las nutrias, mientras que Kowalski con gran dificultad se acuesta en su litera de cemento, cierra los ojos y comienza a imaginar la escena de la noche que habrá entre Skipper y Marlene mientras niega con la cabeza.
El líder al ver la poca iluminación que había en el habitad de su esposa, entra al interior.
-Marlene, ¿qué pasa con la iluminación?.- pregunta seguido de mirar el largo camino de pétalos de rosas. Camina a través de él mirando el gran decorado de las veladoras, al llegar hasta el final del camino ve a Marlene acostada en la cama llena de pétalos de rosas y tapada la mitad de su cuerpo con una sabana.
-hola mi amor.- le habla en un tono sexi.
-Marlene, ¿qué crees que estás haciendo?.- pregunta serio.
-quería darte una sorpresa.- responde mirándolo apasionadamente.
-sí y vaya sorpresa que me diste.- responde no tan sorprendido ante el detalle. Marlene al verlo así decide actuar rápido, camina hacia el sensualmente y toma una rosa.
-vamos Skipper, no me digas que… no te causo deseo sexual.
-claro que me lo causas, pero…
-pero nada, Skipper por primera vez déjate llevar por los placeres sexuales.-le habla rosando la rosa con su pico.
-recuerda que te dije que no quería tener familia.- responde defendiéndose ante sus encantos.
-Skipper el tener intimada no quiere decir que únicamente es para reproducirnos… ¡es para vivir y gozar de la vida!.-le habla enredando sus aletas en su nuca y acostándolo en la cama.-confía en mí, ¿quieres?.- pregunta seguido de no dejar responder al pingüino ya que lo calla besándolo apasionadamente. Skipper sin dejarse resistir más la toma con rudeza de la cintura y sigue su juego apasionante. El capitán rueda con ella quedando arriba de ella, comienza a besarle el cuello seguido de acariciar con sus aletas su cintura. Marlene solo miraba hacia el techo, no sentía nada placentero al sentirse entre sus brazos, cerro sus ojos e imagino en su mente los momentos excitantes que paso con su amante, recordando sus besos y sus caricias, sin saber que el también recordaba aquel bello momento, daba uno que otro gemido pero solo al recordar a su amante.
Kowalski no pudo dormir en casi toda la noche, aun no podía quitarse de la mente aquellas escenas de placer que de seguro su amante debe estar disfrutando mucho, envidiaba como la devoraba con pasión. Pero ni el mismo se imaginaba que aquella noche fue un completo tormento para Marlene, la noche para ella fue lenta y torturante, pero cuando por fin todo se acabo Skipper cae a la cama rendido a un costado de ella.
-¿ya estas satisfecha?.- pregunta Skipper cansado. Marlene asiente con la cabeza con una sonrisa falsa.
-si… estuviste fantástico Skipper.- habla acurrucándose a su lado.- jamás olvidare esta noche.- habla mirándolo con ternura. Skipper por un lado la abraza con una aleta y procede a dormir.
A la mañana siguiente Marlene al despertar, ve su almohada donde esta recostada su cabeza, mira hacia el lado donde durmió el capitán y lo encuentra vacio.
-ya paso todo… si le digo que estoy embarazada… ya va a pensar que es de él.- habla así misma tocándose su vientre.
Mientras que en la base, el líder desayunaba su tradicional taza de café acompañado con un pescado.
-¿Qué hay de nuevo en las noticias?.- pregunta a todo su equipo.
-casi nada bueno.-responde cabo con el control remoto en la aleta.
-¿tuviste una linda noche?.- pregunta el teniente con un hilo de voz, que hace que el líder escupa el café que había tomado con su pico.
-he… ¿si, por que la pregunta?.- cuestiona mirándolo un poco nervioso.
-solo preguntaba para saber si habías tenido un buen descanso.- responde alejándose, camino directo hacia su laboratorio. El líder lo mira un poco extrañado y procede a darle otro sorbo a su café. Al pasar de la mañana a la tarde, los pingüinos recién habían terminado su entrenamiento.
-bien muchachos, pueden tomar el resto del día como descanso.- ordena el líder seguido de sentarse en la mesa a leer carpetas confidenciales. El teniente sale sin ningún problema fuera de la base sin dar explicaciones hacia qué lugar iba a ir. Este llega al habitad de la nutria con un ramo de rosas en la aleta.
-¿Marlene?.- pregunta por ella al entrar.
-hola Kowalski.- lo saluda con un beso en el pico.
-supongo que ya… paso lo que tenía que pasar.- habla mirándola decepcionado.
-si… ya todo paso y te digo algo.
-¿Qué?.-
-no lo disfrute.- contesta lanzando a sus brazos seguido de besarlo apasionadamente. Kowalski deja sus rosas sobre su mesa y continúa besándola con sus aletas sobre su cintura.
-¿cómo ha estado nuestro hijo?.- pregunta el teniente cortando el beso.
-muy bien, contigo a su lado.- responde abrazándolo.
-se me partera el alma cuando lo escuche diciéndole a Skipper papá y a mi solo Kowalski.- Marlene lo mira tristemente hacia sus palabras.- quien sabe, tal vez hasta me odie.
-no, no digas eso Kowalski, tus hijos si te van a querer, si quieres puedo convencer a Skipper para que tú seas su padrino… el padrino de nuestro hijo.- le habla dándole un beso en la mejilla.
-bueno, tal vez eso me haga acercarme más a él… oye, ¿y si son más de uno?...
-¿qué quieres decir?.- pregunta sorprendida con una sonrisa.
-me refiero a si son más de uno.
-jajajaja eso sería maravilloso, tener más de un hijo.
-¿verdad que si?, jajaja creo que tengo un invento que nos ayudara a saber cuántos son, de que especie y que sexo.
-no Kowalski, quiero que sea una sorpresa para mí el día en que dé a luz a mi hijo o hijos.
-está bien, solo esperemos el gran día.- responde con una sonrisa.
-te amo.
-y yo a ti.- responde seguido de besarla apasionadamente y con lujuria, Kowalski comenzó a besarle el cuello seguido de acariciarla por todos lados. Marlene a pesar de esas pocas muestras de amor, comienza a excitarse y deja que el teniente haga de ella lo que quiere.
-Marlene…- la pareja al oír la voz del líder se separa y Kowalski corre rápidamente hacia el estanque para esconderse de nuevo como la otra vez.- Marlene.
-hola Skipper.- le habla sonriéndole nerviosamente.
-hola, ¿estás bien?, te noto nerviosa.
-sí, estoy bien.- responde seguido de sentir como la aleta del líder se acerca a su mejilla.- estas caliente y un poco sudorosa.
-hay no me espantes, no creo que sea temperatura.
-no yo tampoco lo creo.- responde caminando.- ¿de quienes son esas rosas?.-pregunta acercándose a ellas para tomarlas.
-son mías.- responde tomándolas antes que el.- las traje desde afuera del zoológico.
-pero como es que saliste del zoológico si tu…- deja de hablar al escuchar un chapoteo afuera del habitad.- ¿hay alguien más aquí?.- pregunta caminando hacia el estanque.
-(Kowalski).- dice en su mente la nutria.
