MATRIMONIO LUNAR…
Marlene se levanto como pudo y miro a Eleonor, ella solo seguía sentada y le retaba con la mirada.
-¿qué es lo que te pasa?.- pregunta en un tono tanto molesto.
-Marlene perdóname yo… no sé que me paso… creí… que te la estabas pasando muy bien.
-no, tu solo te ofreciste a desestresarme con ese masaje, pero nunca creí que te sobrepasarías conmigo… ¿cómo es que tu… ¿acaso eres...- Marlene no termino de a completar su pregunta por los nervios que se la comían viva. Lo que resto del día Eleonor permaneció fuera del habitad de Marlene, a lo que actuaba demasiado extraño conforme a su conducta dedujo la nutria, Skipper regreso temprano al habitad a diferencia de las demás noches, pues era rara la vez en que decidía cenar con ella. La nutria solo miraba la nada sin dejar de pensar en el ave mientras pichacoteaba su mojarra sin haber probado un solo bocado de él.
-¿qué tienes Marlene?.- pregunta por primera vez el capitán, cansado de su ausencia.
-¿qué?... nada, nada, estoy bien.- responde al fin despertando de su sueño.
-te he notado muy distraída… es por Eleonor, ¿verdad?, si te paso algo con ella, solo dímelo.
-no… no, no me pasa nada con ella, bueno, solo ocurrió un pequeño percance… solo una pregunta… tu prima siente atracción por… el género femenino.- sus labios temblaron al pronunciar las palabras, Skipper se quedo por un momento razonando en la respuesta que podría darle.
-Eleonor es algo inquieta y muy rebelde… una vez ella me confesó que sí, pero para ser verdad, es solo una chica caprichosa, cambia de parecer muy rápidamente y es algo mentirosa, por eso casi no suelo hacerle mucho caso.- la respuesta del capitán no soluciono por competo su duda, pero si le remarcaba nuevamente su actitud, quizás solo se comporto así con ella para fastidiarla o jugarle una broma.- por cierto, debo informarte, me iré nuevamente del zoológico, a otra misión.
-¿qué?, ¿te vas a ir otra vez?... ¿y tu prima?
-se quedara contigo… ¿algún problema?
-no… ¿qué hay de los muchachos?, ¿se van a ir contigo?
-sí, todos sin excepción.- responde cortando sus falsas esperanzas de dejarla sola con el teniente.
_oOo_
Eleonor aventó aun lado el cubo de rubik del teniente, estaba demasiado aburrida que deseaba seguir en la escuela militar, rico la aparto por completo de las armas, Kowalski de su laboratorio y cabo le tenia cierta timidez, se encontraba sola en la litera más baja. Escucho la puerta del laboratorio abrirse y miro a Anastasia salir con una enorme sonrisa.
-¿por qué sonríes preciosa?.- no evitar preguntar.
-¿Eleonor?, no sabía que estabas aquí.
-tranquila, no te voy a hacer nada… a menos que tú me lo pidas.- reta mirándola incomodarse.- era broma.
-pues no es nada importante, solo Kowalski y yo convivíamos en su laboratorio, el y yo somos pareja.
-¿así?, eso suena bien.- acepta ayudándola a sentarse en la litera, en un descuido, toco parte de su vientre en donde ya no despejo su aleta después de cinco segundos.- no lo puedo creer… Anastasia, ¿estás embarazada?.- le pregunta mirándola por primera vez hacer un gesto sorprendida.
-¿qué?, no, bueno, no que yo sepa.
-pues yo creo que si.- afirma regresando a volver a tocarla con su aleta.
-¿cómo puedes saberlo?
-aunque no me lo creas, yo aprendí esta táctica para descubrir a las hembras en estado de gestación en mi colegio militar.
-¡¿de verdad?!.- Anastasia miro la nada y toco su propio vientre, seguía sin creerlo, sabía que el teniente reaccionaria positivamente ante esta nueva noticia, pero jamás imagino que llegaría a sus vidas un nuevo ser que los unía de una forma muy simbólica.
Pronto el capitán interrumpió el silencio al entrar a la base con una nueva orden.
-quiero que todos alisten su equipaje muchachos, nos vamos a una nueva misión.- Anastasia maldijo su nueva misión fueras del zoológico en su mente y pidió ayuda a Eleonor para aproximarse a él.
-¿a dónde va a ser su nueva misión?
-es confidencial Anastasia, no es algo que pueda informar solo porque si.- Anastasia con esa sola respuesta sabia que debía hablar con el teniente a solas y urgentemente, el debía saber la nueva noticia del bebé, volteo hacia atrás al escuchar la puerta del laboratorio abrirse.
-Skipper, ¿qué pasa?, no escuche muy bien lo que dijiste.- se disculpa manteniendo entre las aletas unas pinzas de tubo de ensayo.
-prepárate soldado, nos vamos a una nueva misión…
-¡espera!, Skipper, por favor déjame hablar a solas con Kowalski antes de irse… por favor.- ruega Anastasia mirando la nada, el capitán se extraño por esa petición, era la primera vez en la que ella se atrevía a pedirle algo. Eleonor la miro extrañada, a ella también le entraba curiosidad por la noticia que pronto el alto recibiría.
Skipper regreso al habitad junto con Eleonor, encontró a Marlene ya dormida, los niños de igual manera se mostraron acostados en su cuna. La hembra se acerco a la pila de almohadas que le servían como una nueva cama. El capitán se acostó sin importar despertarla y la miro rodarse para verlo de frente ya acostado a su lado.
-¿se los informaste a los muchachos?
-claro que sí, pero apareció un pequeño percance, Kowalski no irá a la misión.
-¿qué?, ¿cómo que no irá?... ¿por qué?
-no lo sé, Anastasia hablo con él, debió haber sido algo realmente importante, el se negó y se negó rotundamente a ir a la misión, dijo que mañana me lo explicaría, y que queriendo o no, yo iba a entender su situación.- Marlene por esta ocasión se quedo sin palabras en la boca, solo bajo la mirada y recostó su cabeza en la almohada, ¿a caso era que el tiente renunciar a todo por ella?, renunciaría al equipo, a su vida de científico y a Anastasia, realmente deseaba que así fuera, era mejor mandar todo al demonio y estar juntos los dos, una sonrisa se dibujo en su rostro pero pronto desapareció cuando miro a Eleonor guiñarle un ojo muy coqueto.
_oOo_
Marlene bajo a la base y camino directo al laboratorio, en cuanto se acerco demasiado a la puerta descubrió la voz de Anastasia y Kowalski adentro del lugar.
-no puedo creer algo así… jamás me lo imaginaba.
-yo tampoco, pero supongo que es algo que debimos haber prevenido y sospechado, bueno al menos tu.
-nunca lo sospeche, ni siquiera se me atravesó por la mente.- la nutria sonrió ante sus palabras y sin mas rodeos decidió entrar.
-¿cómo podrías llamarle?.- pregunta la hembra acariciando su vientre,
-llamémosle…
-engaño…- interrumpe Marlene sorprendiendo a ambos, pero más al macho.- mentira, traición…- Marlene callo al ser lastimada por el pingüino cuando la tomo por ambas patas.
-cállate Marlene, ¿qué haces aquí?.- regaña susurrándole, estando a una gran distancia apartados de Anastasia.
-vine por ti… por fin decidiste quedarte conmigo.
-¿qué?, ¿de qué hablas?, ya te dije que me enamore de Anastasia, olvida lo nuestro.
-¡nunca!, Anastasia seguirá siendo una vil cegatona… tu y yo podemos intentarlo… Kowalski, regresemos.
-ya te dije que no Marlene, ¡entiéndelo!
-¿entonces por qué no quisiste ir a la misión?, Skipper me dijo que es por un motivo que…- Marlene callo al reflexionar en sus palabras, miro ala pingüina y negó con la cabeza junto con un seño fruncido.-es por ella.
-así es… Anastasia y yo vamos a tener una cría.- Marlene entro en un estado de shock, al fin sintió un golpe en donde más le duele, miro al teniente esta vez decepcionada y bajo la cabeza.- lo siento Marlene, pero te dije que quería una nueva vida con ella.
-no, tú no eres el que no entiende… nunca, me vas a poder olvidar.- le jura tomándolo por sorpresa del cuello para bajar su cabeza al besarlo, fue un beso agresivo y a la fuerza, pero muy silencioso, Kowalski cometía el delito de besar a su amante enfrente de la madre de su cría. Ella se encargo de cortar el beso y con ello le aseguro que se quedaría grabado para toda su vida, siendo como una marca invisible que lo distinguía solo para ella. Salió del laboratorio y Kowalski no se encargo de limpiarse el pico, al contrario, se quedo pensativo, hace mucho que ya nunca había vuelto a besar sus labios.
-Kowalski, ¿estás aquí?.- interrumpe sus pensamientos Anastasia.
-sí, aquí estoy.- le responde abrazándola contra su pecho y volteo su cabeza hacia la dirección donde se había ido la nutria.
_oOo_
4 SEMANAS DESPUES…
Marlene miro la luna llena en su punto exacto, tomo a Alexander en sus brazos cubriéndolo con una tela polar pequeña. Salió de su habitad y entendió muy bien la ruta que debía tomar.
Anastasia sonrió al sentir las aletas de Kowalski rodear su cintura, ella tocaba un moño pequeño que colgaba de su cuello, el pingüino le entrego una corona de rosas blancas colocándola sobre su cabeza.
-bien, estamos listos.
-si… juro, delante de la luna, amor eterno a ti Kowalski… siempre te seré fiel y te amare por el resto de mi vida.
-de igual manera te juro a ti Anastasia amor eterno, delante de la luna, hoy y siempre te amare y te respetare por el resto de mi vida.- la hembra intento sonreír ante el juramento, en sus costumbres es tradicional casarse delante de la luna, ya que para ella, la luna era el mayor símbolo de unión que conocía, pero Kowalski omitió una parte importante, no le juro fidelidad como ella se lo juro a él, la fidelidad y el amor, son los dos principios básicos que se necesitan para llevar bien un matrimonio. Ambos se tomaron de las aletas por unos cuantos segundos, ella se desconcertó por un momento al sentir su aleta apartarse de la suya.
-Marlene.- pronuncia en un susurro, sin procurar mucho que Anastasia no lo escuchara.
