EL JUEGO SE HA ACABADO…

-¿de qué hablas?

-sabes muy bien… te vi con Eleonor, nunca creí que ella seria tu nueva amante.

-¿se... se lo dirás a Skipper?

-no, no soy un chismoso.- con esta respuesta logro darle la espalda, miro hacia lo lejos la tienda de regalos, imagino que la conversación ya estaba terminada, pero cambio de opinión cuando sintió su espalda ser rasguñada ligeramente, comenzando desde su nuca hasta la parte baja terminando por enredarse su cintura entre las patas de la nutria.

-¿por qué no contestas mi pregunta?... ¿me has extrañado?

-Marlene por favor alguien podría vernos.

-ya no me importa Kowalski.- contesta jaloneándolo por una aleta para darle la media vuelta.- no me importa que nos vean.- lo abraza ahora por delante.- yo quiero saber, si tu aun me has extrañado, por qué yo a ti si, te he extrañado demasiado, ya no me importa nada más que tu, no me importa Skipper, no me importa Eleonor, no me importa este zoológico, solo me importas tu, puedo mandar todo al demonio por ti.

-¿te olvidas de Anastasia?, ¿de mi hija?

-¿y tú te olvidas de nuestros hijos?.- Kowalski volteo la cabeza ante su opinión.

-tú no quieres a Anastasia… me quieres a mí, aun no me has podido olvidar… ¡dilo!

-… hay ocasiones… en las que admito que aun te recuerdo sin desearlo… aun estas en mi mente sin que yo me dé cuenta… pero no podemos, entiéndelo.

-yo te seguiré esperando… no tardes.- pide tomándolo por sorpresa del cuello para acercarlo a ella, volviendo a unir sus labios y pico en un solo y único beso, era tan pequeño y ligero, pero sin duda muy deseable por ambos, poco a poco fue creciendo hasta convertirse en apasionado y agresivo, fue el omento en que el macho se encargo de matarlo.

Marlene volvió a la cueva, Eleonor ya la esperaba, se mostraba de brazos cruzados, con una mirada demasiado seria.

-¿aun crees que va a volver contigo?.- pregunta en tono de burla.

-¡claro que sí!.- responde sin temor.- el aun me aman, aunque lo siga negando… cuando menos te des cuanta dejara a Anastasia por mi…te lo juro.- sale nuevamente paran evitar volver a verla, Eleonor hace un ligero coraje ante su idea y se da media vuelta.

-tía Eleonor.- la llama gloria sosteniendo entre las patas una pelota de playa.- ¿juegas con nosotros?.- la pingüina volteo su mirada hacia ella, por un momento logro salirse de la realidad, miro a Gloria detalladamente, era de pelo castaña como su madre, ojos entre verde y marrones y tenía la misma sonrisa que Marlene, la imagino años mas grande y se dio cuenta que sería el vivo retrato de ella.

-en un momento cariño.- responde dulcemente, la niña le sonrió y a Eleonor le pareció dulce.

_oOo_

2: 00 AM

Kowalski junto con Anastasia se encontraban fundiéndose en la neblina de la pasión, la pareja no dejaba de llenarse mutuamente de besos y carisias. El pingüino estaba físicamente presente, en su mente estaba divagando con las palabras de la nutria que resonaban como un eco profundo: "¿me has extrañado?", "yo te seguiré esperando… no tardes…", "te he extrañado demasiado", "tu no quieres a Anastasia… me quieres a mi". Esa última frase sirvió para renacer al Kowalski de antes.

-rasgúñame la espalda, por favor.- pide entre gemidos, Anastasia lo intento.

-¿qué dices?, no puedo, no tengo uñas.-a penas responde, intento ignorar su petición y continuo con sus caricias, pero noto que ella no lo acariciaba de la misma manera por su ceguera, apenas y lograba localizar su pico para besarlo, sus caricias eran lentas e inútiles, no despertaban demasiado en él, la pasión deseada, él realizaba todo el trabajo sin recibir un mínimo porcentaje de excitación.

Kowalski se acostó de lado, comenzó a descansar al igual que ella, las palabras aun seguían rondando por su mente, no podía obtener lo que deseaba.

_oOo_

A la mañana el pingüino decidió visitar a la nutria, encontró a los niños chapoteando en el estanque, ellos lo miraron y salieron rápidamente del agua para recibirlos con risas y abrazos.

-hola tío, ¿vienes a jugar?.- interroga Gloria.

-no pequeña, vine a ver a su madre, ¿saben donde esta?

-mi mamá salió con la tía Eleonor.- responde Alexander, ante esa respuesta Kowalski no evito crecer una llamada de celos, se acerco a la alberca con los niños y espero tiempo, se comenzaba a desesperar, ¿por qué tardaban tanto?, ¿qué hacían?, sus desesperación se termino cuando Victoria la llama al mirarla entrar junto con Skipper.

-Kowalski, ¿que haces aquí?, sucede algo en la base.- interroga el capitán.

-no yo…- el pingüino se cayó, no podía decirle simplemente que venía a buscar a Marlene con su alto porcentaje de sus sospechas.

-vino a buscar a mamá.- respondió Alexander por él, sin el mas mínimo cuidado, después de todo, el no sabía lo que pasaba entre ellos dos

-vienes a buscar a Marlene, ¿para qué?

-necesitaba informarle algo que se me presento con Anastasia.- responde ligeramente caminando hacia la salida, Marlene aprovecho este movimiento para ir con él, Skipper quería agregar algo mas, pero su distancia ya no le permitió formular la pregunta.

-vienes a buscarme, ¿tu?.- pregunta fingiendo no estar sorprendida.

-Marlene necesito hablar contigo… pero no aquí.- pide tomándole una pata, ese pequeño contacto creó una gran corriente de electricidad en el cuerpo de ambos, deseaba besarlo, pero no podía arriesgarse, recorrieron un largo camino por el zoológico, pues decidieron ir hacia el parque, Eleonor logro captarlos cerca de la base, frunció el seño ligeramente y casi corrió hacia la cueva.

-¿a dónde fueron?.- interroga el capitán molesto.

-salieron del zoológico, están en el parque.- responde mirándolo marcharse, sabía que iría tras ellos, el juego de las mentiras se había acabado.

_oOo_

La pareja caminaba lentamente por el verde pastizal, no había el por qué caminar a prisa, Kowalski se sentía algo apenado, no sabía cómo tomaría la nutria esta iniciativa.

-bien, ya estamos en un lugar seguro, ahora dime, ¿qué querías decirme?.- interroga deteniendo sus pasos y estando delante de él.

-Marlene… he pensado mucho en lo que me dijiste.

-¡vas a volver conmigo!.- el pingüino no respondió inmediatamente, ese era el tema principal, pero no sabía cómo manejarlo muy bien por algunas expectativas.

-Marlene… a pesar de todo lo que ha pasado con Anastasia… no he podido olvidarte.- confiesa en un susurro, para la nutria esa fue la mejor confesión de toda su vida, pero había algo mas, ella podía detectarlo.- la amo, amo a Anastasia, pero me siento dividido… entre tú y ella.

-te he dicho que yo correré el riesgo de dejarlo todo por ti… solo déjala y vuelve conmigo, yo te amo mas, Anastasia nunca podrá darte lo que yo a ti si, te conozco, se lo que te gusta, lo que no te gusta, tus sentimientos, tu pasado, tu presente… solo admite que también me amas.

-¡sí!, ¡lo admito!, ¡te amo!, ¡no he dejado de pensar en ti!.- admite aferrándose a ella en un solo abrazo, Marlene le correspondió y cerro sus ojos, al fin volvía a tenerlo como ella lo deseaba, después de tanto tiempo, pero su forma de decírselo la inquietaba.

-ya no tenemos nada que perder, podemos estar juntos.- agrega sin soltarlo, sin darse la mas mínima idea de que el capitán los espiaba escondido en un arbusto, ¡ya todo lo sabia!, el secreto estaba descubierto, las sospechas en el crecían como pequeñas plantas, pero ahora ya ha florecido la verdad.

-no, espera Marlene.- se separa el pingüino.- yo no puedo hacerle esto a Anastasia, ni a nuestra bebé.

-pero tú no puedes hacerte esto a ti, tienes derecho a elegir y me has elegido a mí.

-sí, pero no es muy fácil para mí… necesito tiempo para pensar y decidir bien las cosas.

-¡no tienes nada más que pensar!, ¡todo está claro, tú me quieres a mí!

-¡por favor Marlene entiende esto es muy complicado para mí!, quiero apartarme por un momento de todo esto, me voy a una misión.

-¿qué?

-me voy a una misión… de hecho es una misión para Skipper, en ella piden un soldado a cargo, pero voy a mentirle diciéndole que solicitan a un científico para pruebas de armas.

-es una tontería, no te puedes ir.

-lo siento, pero mi decisión está tomada… dame un poco más de tiempo es lo único que necesito.

-bueno… al menos estoy más tranquila sabiendo que aun sigo en tu mente.- acepta volviéndolo a abrazar, sonriendo enseguida al sentir ser correspondida ante el abrazo, por otro lado el capitán solo frunció el seño, ¿cómo era posible aquello?, se mostraba demasiado molesto con ambos, sabía que algo raro se hallaba en el pequeño pingüino que reflejaba muy bien su traición. Deseaba interrumpir ese momento pero no lo hizo cuando una idea se le vino a la mente, si Kowalski se alejaba podría ser su gran oportunidad para separarlo del equipo y de Marlene a la vez, Kowalski permanecería en su misión permanentemente sin regreso.

Se ahogo en un mar de celos cuando los miro besarse por primera vez, ambos se fundían en un beso tan apasionado y agresivo, ni ella lo ha besado de esa manera, pudo leer sus labios cuando le decía "te amo" tan cariñosamente y este le correspondía con el mismo afecto.