AL PASO DE LOS AÑOS…

Eleonor decidió guardar absoluto silencio, aprovecho el que no la hayan visto para permanecer escondida y escuchar todo. Ella fue la encargada de cerrar el beso así como lo inicio.

-Eleonor tiene razón, hay que pagarles con la misma moneda.

-no Anastasia, no podemos, conozco a Eleonor, ella solo te dijo eso por qué le conviene de alguna manera.

-no me importa, ellos nos traicionaron, ¿no te duele?

-me dolía… ahora ya no…

-¿entonces qué piensas hacer?.- Skipper permaneció callado por pocos segundos, tenía razón, ¿no podía vengarse de alguna manera?, ¿o tan solo desquitarse?, al terminar de formular sus preguntas, volvió a unir su pico con el de ella, esta vez abrazándola por la cintura para tenerla más de cerca, sentían de alguna manera como la ira y la traición los unían de la misma manera.

-vamos a intentarlo.- pide ella separada ligeramente de su pico.

-¿quieres intentarlo… conmigo?

-no sientes el mismo desprecio por Marlene que yo siento por Kowalski?... nos traicionaron, ambos, a nosotros, los que los amábamos.

-si… pero sinceramente nunca se me ha ocurrido hacer una cosa así… pero si me lo propones… podemos hacerlo.- acepta sonriendo mientras fruncía el seño, ella lo asintió con una sonrisa en su pico y volvieron a fundirse en un beso apasionado.

AÑOS DESPUES…

Las risas de Alexander y Ema iban creciendo cada vez mas y mas, ambos pingüinos chapoteaban y nadaban en el lago de el cual Marlene y Kowalski encontraron a Anastasia, el uno al otro se lanzaba cierta sonrisa, ambos habían durado dos horas en esa diversión, hasta que ella se encargo de interrumpirlo al salir del agua.

-ya me tengo que ir, Alex, mamá se va a enojar mucho conmigo.- se disculpa apagando sus risas poco a poco.

-no entiendo por qué la tía Anastasia se comporta así conmigo, créeme que si podría hacer algo para caerle mejor y dejarte jugar conmigo lo haría.

-sabes que lo has intentado varias veces, pero así es mi mamá, es muy reservada.

-está bien, lo entiendo… gracias.- Ema dirigió su atención por completo al oír esa última palabra.

-¿gracias?, ¿por qué?

-por ser mi mejor amiga, por compartir conmigo estos momentos de alegría y diversión, has sido mi gran compañera de juegos… además de mis hermanas claro.- ella rio ante el último comentario.

-no, gracias a ti por darme tu amistad, espero ser tu amiga por siempre.- Alexander desapareció su sonrisa al oír lo último, "tu amiga por siempre", no sabía el por qué, pero de alguna manera esa forma de referirse a ella misma para él, le incomodo.

-ha… si… mi amiga…- repite antes de mirarla marchar para ir tras ella. Ambos llegaron juntos al zoológico, se despidieron con un abrazo fuerte antes de partir a cada una de sus hábitats.

-ya llego mamá.- informa Mikaela, la hija menor de Anastasia, esperando a su hermana junto con ella.

-¿estás aquí Ema?.- pregunta ella desviando su rostro hacia otra parte, disimulando el no verla.

-si mamá, lamento llegar tarde.

-¿dónde estabas?, con Alexander, ¿verdad?

-mamá no entiendo porque me prohíbes verlo, el y yo hemos sido amigos desde niños.

-¡a mí no me hablas así!, si te digo que no es una buena esa amistad para ti es porque así es.- regaña permaneciendo sentada en la mesa, Ema la ignoro y tomo a su hermana para esconderse en el laboratorio.

-si estuviste con él, ¿verdad?

-si Mikaela, estuve con él… Alexander es, muy divertido y tierno, ¿por qué dejar de verlo?

-concuerdo contigo.- sonríe agachando la cabeza.- además de que estas enamorada de él.

-no insistas con eso nuevamente, yo no estoy enamorada de Alexander.

-¡claro que sí!, lo noto en tu mirada, en la forma de la cual hablas de él.

-¡es solo mi amigo y nada más!, además, el no sería capaz de fijarse en alguien como yo.- opina saliendo del laboratorio al escuchar la voz de su madre llamándola nuevamente.

-si Alexander no se fija en ti, mucho menos se va a fijar en alguien como yo.- opina de igual manera la hermana terminando por agachar nuevamente la mirada.

_oOo_

Alexander llego al habitad de la nutria y la miro al lado del pingüino alto, ambos se miraban de alguna manera deseándose, el se extraño por esa actitud.

-mamá.- la llama interrumpiéndolos y a la vez dejándolos nerviosos.

-Alexander, creí que estarías con tu papá y tus hermanas.

-no, no quise ir con ellos, pero, no sabía que estarías aquí con el tío Kowalski.

-el solo vino de visita…

-…y a felicitarte Alexander.- interrumpe caminando hacia él para abrazarlo.

-gracias tío, pero, ¿por qué?

-el experimento que realizaste la semana pasada fue todo un éxito, oficialmente, ya eres también un científico.

-¿enserio?, gracias tío.- apoya de igual manera el abrazo, seguido de separarse de él ligeramente.- no lo hubiera logrado sin ti, sin tus enseñanzas, clases y sabios consejos.

-no tienes nada de que agradecer, lo hiciste tu solo y lo lograste, me siento muy orgulloso de ti hijo.- responde regalándole una sonrisa paternal.

-en todos estos años que tengo de conocerte tío, no hay día que no te refieras a mí como tu hijo, incluso todo el zoológico entero dice que de verdad soy tu hijo.- la broma no cayo tan bien a la pareja, pero intentaron dar su mejor sonrisa para disimular.

_oOo_

Skipper ignoro la presencia de Eleonor, por el día de hoy no deseaba discutir con ella, solo admiraba el bello paisaje que acompañaba a sus dos hijas mientras jugaban en Central Park, con un hermoso día soleado.

-a pesar de los años tu y Anastasia aun no han perdido el toque.- decide hablar ella aprovechando la presencia de las chicas demasiado alejadas de ellos como para no escuchar la conversación.

-ella y yo nos hemos entendido mejor, estamos muy bien y seguiremos con nuestra venganza.

-¿sin sacarle provecho?

-¡¿ahora de que hablas?!.- pregunta cansado de sus ataques.

-¿de qué les sirve vengarse siendo amantes si Kowalski y Marlene nunca lo sabrán?, admítelo, solo ustedes saben que ellos dos son amantes y no tienen otra forma de desquitarse… bueno, solo con Mikaela…

-¡a ella no la metas en esto!.- exige tomándola por sorpresa de una aleta, causándole dolor.

-¡suéltame!, debiste traerla contigo, ¿cómo piensas ganártela si solo convives con sus hijas y no con la tuya?, si Kowalski descubre la verdad sobre Mikaela, entonces si lograras darle un golpe en el corazón.

-ella no tiene que saber…

-¿qué?, ¿qué tu eres su verdadero padre?...- ella frunce el seño con una sonrisa como forma de burlarse hacia el.- ¿por qué no te acercas a ella así como él se ha estado acercando a Alexander?.- aprovecha el dejarlo distraído para zafarse de él.

_oOo_

El pingüino macho marco en la pared el número al cual le correspondía el día en el que se encontraba encerrado en prisión. Se distrajo por un ruido alejado de él y se asomo a su celda para descubrir a su ex compañero de la vida.

-¡ya era hora de que vinieras!, ¿Alaska en verdad se te hizo demasiado lejos?

-no es el lugar, es el asunto.

-te pregunte si estabas listo para apoyarme con mi venganza, decídelo ahora, ¿me vas a apoyar o te vas a echar para atrás?

-si tu venganza es contra Skipper, por supuesto que estoy dispuesto a apoyarte… ¿dónde dices que viven ellos?

-en Nueva York, el zoológico de central Park, ¿sabes llegar?, ¿o quieres te haga un croquis con muchos dibujos y colores?

-deja las bromas para después… déjalo en mis aletas, te mantendré informado.- acepta retirándose rápidamente, el pingüino no le aparto la mirada de encima, se sentó en su litera pequeña de cemento y saco debajo de su almohada una fotografía de él con una nutria.

-no te preocupes mi amor, ya todo va a estar bien… el va a pagar por habernos separado… por qué tu eres mía… eres mía Marlene, nunca me has podido olvidar, yo lo sé… nada ni nadie nos va a separar… por qué si no eres mía… no eres de nadie.- jura antes de besarla en la fotografía.