VENGANZA YA PRESENTE…
4 SEMANAS DESPUES…
Darío observo a la lejos el zoológico de Nueva York, la noche caía sobre de él, de alguna manera pudo subirse a los arboles y saltar hacia adentro del lugar, recorrió todo el lugar hasta encontrar un mapa sobre todo del zoológico, localizo el habitad de los pingüinos y llego hasta el sin problemas, haciendo un tramo de giros y movimientos rápidos y agiles, se acerco a el de manera de llegar al habitad de la nutria, se mostraba arriba de un árbol y sonrió al encontrar juntos los dos lugares.
-interesante.- escucha la palabra debajo de él, a lo que dirige su atención a la voz femenina que hablo, encontró debajo de él una pingüina hermosa, sus mirada la rodeo y fue de arriba abajo de ella.
-¿puedo saber…- baja del árbol de un brinco.- quien eres tú?
-mi nombre es Eleonor… ¿y el tuyo guapo?.- contesta con una sonrisa coqueta.
-soy Darío.- responde de alguna manera complacido por el coqueteo.
-¿puedo saber que te trae al zoológico?
-vengo a buscar… un… una persona.- responde sin evitar notarse al mentir.
-aja si claro.- Eleonor fingió el creerle, él no lo evito y volvió a sonreírle.
-¿y ahora puedo saber que hace una dama como tú, en la cueva de Marlene?
-¿conoces a Marlene?
-claro que si, podría decirse que la conozco de una larga vida.
-¿cómo?
-es algo, confidencial.
-¿confidencial?, ¿qué no confías en mi?.- interroga atreviéndose a acercarse más a él hasta tener su cuerpo pegado al suyo, coloco una de sus aletas sobre su cabeza acariciándola levemente y la otra en su hombro.
-claro que sí, es solo que… debo cobrar una cuenta pendiente.
-¿a quién?.- vuelve a preguntar en tono seductor, pegando demasiado su pico al suyo.
-a Skipper.- responde rendido ante sus encantos, Eleonor abrió su pico a él para besarlo, pero solo deseaba jugar con él, inicio una pelea de picos para ver quien besaba a quien, hasta sin evitarlo él la tomo por el cuello, besándola por fin, tan apasionada y agresivamente con tan solo tener pocos segundos de cruzar sus primeras palabras y presentarse. Tadeo los vio a lo lejos, se impresiono por el clic tan rápido que hizo con Eleonor, se acerco a ellos, pero sin la intención de interrumpirlos en su momento.
-hola, Darío.- saluda interrumpiendo el beso.
-no te preocupes Tadeo, ella lo sabe.
-¿cómo que…
-¡lo sabe!.- repite en un grito.
-pero Darío tú no sabes, Eleonor es prima de Skipper.- Darío se sorprendió por completo ante el parentesco en ellos dos, desvió su mirada hacia ella quien se alejaba despacio de él.
-no te preocupes Darío… no voy a decir nada.- asegura sin dejar de mirarlo.
-¿por qué te quedarías callada ante mi venganza contra él?
-por una condición… que me digas el por qué deseas vengarte contra él.
- … porque… porque me quito a Marlene.- su respuesta la sorprendió por completo.
-¿a Marlene?, ¿cómo?, tu y Marlene…
-sí, Marlene y yo éramos pareja, hasta que el miserable de tu primo la enamoro y la trajo a Nueva York con engaños, ella y yo éramos de Antártida.
-guau esta noticia sí que me sorprende por completo… y como es exactamente la forma en la que deseas vengarte de él.
-solo quiero recuperar lo que es mío… a Marlene.- responde simplemente, Eleonor asintió en forma de comprendimiento.
-tú dices Darío, ¿cuándo deseas que sea el momento de verse cara a cara con él?
-hoy mismo para que perder más tiempo.- decide rápidamente y con voz firme.
-antes de mirar a Skipper por primera vez, hay algo importante que debes saber… sobre su matrimonio.
-sí, ya me lo dijo Tadeo, no llevan un matrimonio maravilloso de cinco estrellas.
-sí, pero además de eso hay mas.- agrega obteniendo la atención de ambos.- Marlene… tiene un amante.
-¿un amante?, ¡que original!- opina con asombro, lo cual no esperaba Eleonor.
-¿asombro?, ósea que, no te molesta.
-para nada, el hizo lo mismo conmigo, se hizo amante de Marlene cuando ella y yo estábamos juntos, se lo tiene bien merecido que lo cambie por alguien más.- Eleonor se impresiono mas por su historia, incluso esa satisfacción de él por su traición lo hizo más atractivo para ella, había algo similar que los ataba, podía sentirlo.
Tadeo hizo una observación en ambos y se dio cuenta de la química que se empezaba a crear.
-bien, entonces vamos.- anima el pingüino, entrando antes que la pareja, ambos solo lo dejaron en la entrada de la cueva.-no tardara en llegar.- informa por última vez antes de retirarse junto con Eleonor, el pingüino asintió y entro, explorando con la vista la cueva completa, no evito observar mas a profundidad los detalles, como los objetos que se encontraban ahí, no encontró nada de valor o de ayuda para él, algo cansado de esperar, se sentó en la cama de cemento a esperarlo mas cómodamente.
-¿Darío?.- el pingüino líder lo nombra sin poderlo creer, este le sonrió al momento y se levanto.
-hola Skipper, que maravilla el volver a verte.- opina con sarcasmo.- te dije que iba a regresar por lo que es mío.- aclara ambos sabiendo a lo que este se refería.
