NO ES LA UNICA…
-¿cómo escapaste de la cárcel?
-yo no me escape, he cumplido mi sentencia, no creías que me quedaría ahí para siempre, ¿o sí?.- el pingüino no contesto ante su pregunta, solo se bloqueó así mismo mientras no apartaba la vista de su visitante.
-veo que tienes una linda familia Skipper, aquí la verdadera pregunta sería… ¿eres feliz?
-¡claro que soy feliz!, no solo yo, si no también ella, algo que tú nunca pudiste lograr….
-¡porque tú me la quitaste hipócrita!.- reclama en un grito, molesto ante sus palabras, ¿cómo podría reclamarle aquello?.- te repito que he regresado por ella y no me voy a detener hasta volver a tenerla conmigo.
-ella ya tiene una vida y una familia conmigo, ¿por qué no aceptas que perdiste?
-no lo acepto, porque todavía tengo una esperanza de volver a recuperarla.
-lo dudo mucho.
-¿tú qué sabes?... ¿puedes imaginar la reacción de ella cuando me vea de regreso?, ¿a qué tanto por ciento estas de que ella no se va a sorprender el volver a verme?.- el capitán no respondió ante su pregunta al sentir una presencia atrás de él.
-¿Darío?, ¿eres tú?
-si mi Marly, soy yo.- responde intentando caminar hacia ella, pero el capitán de alguna manera logro obstruirle el paso.
-¿cómo es que llegaste aquí?
-viaje en avión, me tomo horas llegar, pero al fin llegue… por ti
-Darío, lo que paso entre nosotros, ya fue.
-no eso no es cierto, tu y yo todavía podemos intentarlo.
-por favor Darío ya habíamos hablado de esto.
-sé que me darás una nueva oportunidad… yo sabré esperarte.- confía a sí mismo, retirándose finalmente, no sin antes arrojarle al capitán una nueva mirada retante mientras se alejaba de ambos. Salió de la cueva y camino muy poco hasta toparse con sus dos cómplices.
-¿lograste verlo?.- pregunta Tadeo.
-si, a él y a Marlene.
-¿y qué piensas hacer ahora?
-no lo sé Tadeo… regresa con ellos, no quiero que levanten sospechas.- el pingüino asiente con la cabeza y obedece.
-¿crees darme un lugar en tu equipo?.- interroga la pingüina con una sonrisa en su pico.
-eso solo lo puedes responder tu linda.- responde con suavidad y seducción a la vez, ella arroja en él una mirada atrevida y lo besa nuevamente.
-así lo quiero.- responde de la misma manera, mientras aún seguía tomada de la cintura por él al momento de besarla.-¿y qué piensas hacer con Kowalski?
-él ya sabe lo que hubo entre Marlene y yo, y lo que paso hace años… platicare con el.- decide regresando su vista en ella, volviendo a sumergirla en un beso apasionado.
_oOo_
A la mañana siguiente así lo hizo, se presentó en el zoológico con él, ambos se mostraban frente a frente, sabía que ahora el científico era su verdadero rival.
-¿cómo has estado Kowalski?.- pregunta para intentar ganar confianza y esconder su lado vil.
-bien, ¿qué es lo que quieres?
-pero que cortante… hablar contigo.
-sobre Skipper y Marlene, sé lo que hubo hace años, pero ya no me interesa…
-eso no es exactamente lo que quiero… se lo que hay entre ustedes dos.- el pingüino no pudo ni disimular su asombro por lo descubierto, enseguida abrió sus ojos grandemente por la noticia.
-¿cómo que lo sabes?
-sí, lo sé, tú y Marlene son amantes.
-¿quién te lo dijo?
-eso que importa, lo que importa es que tú y yo quedemos en un trato, ¿estás conmigo o en mi contra?
-no te apoyo, ni te represento como una amenaza.
-¿estás dispuesto a arriesgarte?
-Darío, entiende que entre tú y ella ya no hay nada.
-pero entre ustedes si… no me tengas miedo Kowalski, acepta que fue una gran ayuda que quise brindarte.- termina sus palabras alejándose del pingüino, regreso al parque donde se reunió con Tadeo, este lo encontró lanzando piedras al estanque.
-¿qué te dijo el larguirucho?
-no acepto, pero tampoco me reto.
-¿qué piensas hacer ahora?
-seguir con mis planes… ¿qué tan bueno eres falsificando letra?.- el pingüino asintió con la cabeza ante lo entendido, reunió uno que otro informe del teniente, creo una nota, en la cual, citaba a la nutria en el parque, a media noche, con la letra falsificada propuesto del pingüino alto. Ella recibió la nota de una manera muy anónima, no hablo nada mas con él en todo el día, por lo que obedeció al pie de la letra la nota.
Se mostraba sola en el parque, un poco miedosa, pues era la primera vez que el pingüino pedía verse tan tarde. Pronto se tranquilizó al escuchar los arbustos moverse.
-Kowalski que bueno que ya llegaste, estaba tan preocu…- la nutria callo al mirar al otro pingüino.- Darío, ¿qué haces aquí?
-estaba seguro de que si escribía esa nota no vendrías.
-¿tú me citaste?.- el pingüino asintió con la cabeza, la nutria dio media vuelta y comenzó a correr, pero no a una velocidad más rápida que la del pingüino, logro alcanzarla y le cubrió nariz y boca en cuanto esta empezó a gritar.
-¡cállate!, ¡cállate!.- ordena susurrándole el oído, aprovecho el estar cerca para besar su mejilla.- sigues siendo tan hermosa… ¿por qué me dejaste?, yo estaba dispuesto a darte todo, ¡todo!... por favor dime que todavía sientes algo por mí, que todavía sigues deseándome tanto o más como yo a ti.- destapo un poco su hocico, la nutria apenas y podía respirar.
-por favor Darío déjame en paz… ya te dije que había dejado de amarte desde hace tiempo.
-¡por qué ese pingüino de cabeza plana sé te cruzo por los ojos!... pero sé que puedo volver a conquistarte.- ante la idea ella negó con la cabeza.
-por favor entiende que ya no puede haber nada entre los dos.
-el teniente también puede ayudarme mucho… pero también me puede estorbar.
-Kowalski no tiene nada que ver en esto.
-¡no mientas!, ya sé que son amantes… vámonos de aquí Marlene, escapemos.- pide apretándola fuerte contra él, ella dio un golpe bajo con el codo izquierdo, logrando darle en el bajo vientre, ella siguió corriendo, intento alcanzarla, pero lo detuvo una risa burlona.
-pero que buen espectáculo.- aplaude la pingüina desde arriba de un árbol.
-¿cómo es que…
-tú me enseñaste a espiar de esta manera.- responde con una sonrisa, baja de un salto y se acerca a él sin temor por su mal carácter que se le presentaba.
-¿por qué sigues con ella?
-aun la amo.- responde cortante, agachando la cabeza ante su derrota.
-¿qué le viste?.- pregunta sintiendo amenaza alguna por ella, antes luchaba por ella, ahora le molestaba de alguna manera su existencia.
-era mi novia.
-ella no es la única.- aclara aprovechando de su debilidad física para acorralarlo en un árbol, acomodo ambas aletas en sus hombros y profundizo en su mirada, sonrió coquetamente y lo noto envuelto en sus encantos, terminando por besarlo agresivamente, el pingüino la envolvió de la cintura y continuo con el beso, de alguna manera Eleonor le servía por el momento de consolación, pero cada vez se sorprendía por su actitud, era la primera vez que conocía a una hembra de ese tipo, egoístas, traidoras y arriesgada.
Hola a todos, lo sé, he estado demasiado tiempo ausente, ahora más que nunca necesito que sean más comprensivos conmigo U.U tardare en actualizar mucho más de lo que antes me tardaba, pues ya estoy en la universidad, mi horario es demasiado grande, apenas tengo tiempo de comer. Aprovecho para informarles que estamos a mitad de la historia. Muchos continúan pidiéndome la presencia del rey Julien, tratare de involucrarlo en la historia. En cuanto al final, no les aseguro un final feliz, acostumbro a que los fics de rating M sean de suspenso, ya lo tengo planeado, pero tomando en cuenta sus opiniones agregare un final alternativo con una final feliz.
Espero en verdad me puedan comprender, gracias por seguir manteniendo viva esta historia con sus comentarios y visitas, ¡muchas gracias! =D
