MANIPULACION…
Darío corto el beso de un empujón, no deseaba mostrarse débil o accesible ante ella, comenzaba a conocerla en ese ángulo, percibía que era demasiado inteligente en estas cosas y muy calculadora en sus acciones.
-¿qué?, ¿no te gusto?.- interroga ella algo molesta por el apartamiento, el pingüino ni volvió a mostrarse de frente, ni contesto inmediatamente a su pregunta.
-no es eso…- voltea esta vez.- por supuesto que me gusto… pero, prefiero disimularlo demasiado.- aclara sin convencerla de su mentira, la hembra solo coloco aletas en la cintura y lo miro marcharse.
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A la mañana siguiente Alexander se aproximo al estanque que quedaba en Central Park, deambulaba solo hacia ese rumbo, la mayoría del camino con la cabeza agachada, ese lago le traía demasiados recuerdos con Ema, le dolían, pero necesitaba de ellos aunque solo le trajeran dolor. Al llegar a él encontró a Mikaela, sola, nadando en este gran lago, reía a pesar de estar sin compañía, sus plumas se mostraban más brillantes y ligeras de lo normal.
-hola Alexander.- saluda amistosa más que molesta por su presencia en tal momento íntimo para ella.
-hola Mikaela, perdón, no quería encontrarte de… de esta manera.- se disculpa evitando sus nervios.
-no te preocupes, Ema me comentaba mucho de este lago, es… donde ustedes venían muy frecuentemente para jugar o nadar… son pocas las veces que me atrevo a venir.
-está bien, además, el agua se calienta por los rayos solares, el calentamiento global ha estado en su punto exacto, creo calcular que la capa de ozono tiene cierta delgadez como para mantenerla a una temperatura agradable.- explica haciéndola arquear una ceja.
-¿qué?, no te entendí nada.- se disculpa bajando la mirada para reír.
-sí, perdóname, a veces no puedo evitar hablar así, digo que, el agua debe estar a una buena temperatura.
-si, así es… ven vamos a jugar.
-¿a jugar?
-si a jugar, ¿qué ya olvidaste por completo tu infancia?.- pregunta esta vez con una sonrisa, Alexander intento imitarla, pero no podía del todo, ¿cómo convivir con ella en un lugar tan significativo que tuvo con Ema?, pronto despertó de sus pensamientos al ser mojado juguetonamente por la pingüina, pronto sonrió y con lentitud empezó a tomar su decisión. Camino hacia ella y sumergió sus patas, siguió caminando entre el agua hasta estar completamente dentro del lago, ambos comenzaron a imitar las acrobacias que sus padres hacían para los visitantes del zoológico, nadaban sumergidos de esquina a esquina, se correteaban a sí mismos y daban uno que otro salto, volteretas y cruzaban obstáculos como rocas grandes.
-que lastima que en este lago no haya un solo pez.- se lamenta la hembra.
-¿sabes cazar peces en el agua?
-no es tan difícil, puedo enseñarte algún día si así lo quieres.
-¿cómo aprendiste?
-una vez, mi tío Skipper me enseño, bueno, fue una prueba de agilidad, él así lo llamo.- recuerda mirando hacia el cielo.- utilizo un pescado de juguete para gatos y me puso a prueba, pero no se lo digas a nadie, es un secreto entre él y yo.
Eleonor se detuvo junto con Tadeo escondiéndose entre los árboles. Encontraron a la pareja entre el lago, los ojos del pingüino macho se mostraban encendidos de envidia y celos.
-qué gran informante eres he.- hace su cumplido hacia él.
-no hagas que me arrepienta de haberte dicho esto, solo quiero que lo hagas quedar mal ante todos, mira que estar coqueteándole a la hermana de su ex novia, mientras la pobre de Ema se está destruyendo a pedazos en la base, él está aprovechando para enamorar a Mikaela.
-puedes confiar en mi Tadeo.- asegura Eleonor en su mentira.
-no hagas quedar mal a Mikaela, ella es la víctima, el verdadero villano es Alexander, ¿ok?
-sí, sí, ya lo comprendí.- acepta la pingüina esta vez alejándose, Tadeo permaneció en su mismo lugar, presencio el momento en el que la pareja salió del agua y comenzaron a caminar nuevamente hacia el zoológico.
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Mikaela bajo las escaleras de la base, ahí encontró a Eleonor y Ema sentadas en la litera, la hermana se limpiaba las lágrimas mientras Eleonor la consolaba.
-¿Ema que tienes?.- pregunta comenzando por acercarse a ella, la hermana se levando de su lugar y se aparto rápidamente de ella.
-¡no me toques traidora!.- pide a gritos y con la mirada llena de ira.
-¿por qué me hablas así?, ¿qué pasa?
-¿y todavía lo preguntas?, ¿qué acaso no estabas con Alexander en el lago?, los dos juntos, en el mismo lago donde tu hermana compartía momentos con él.
-si estaba con él, pero no haciendo cosas indebidas, es que el me encontró nadando y…
-¡cállate no quiero oírte!, eres una doble cara, ¡mentirosa, traidora, trepadora!
-oye tampoco me hables así, no es lo que tú crees te repito.
-¡tú ya no eres mi hermana!.- aclara creando un silencio incomodo, Eleonor solo volteo la mirada para mostrarse sorprendida ante tal comentario, Ema volteo su mirada y sintió cierto remordimiento ante su comentario anterior.
-Ema yo…
-¡ya no digas nada!.- pide por última vez, sentía poco espacio de tolerancia para seguir escuchando su voz, soltó una que otra lagrima en pocos segundos hasta sentir la aleta de Mikaela sobre su hombro izquierdo.- ¡no me toques!.- ordena por última vez antes de atacarla sorpresivamente, la tomo por las plumas de la cabeza y comenzó por agitarla bruscamente mientras su hermana menor gritaba por piedad, Eleonor disfruto la escena por pocos segundos, ¿debía separarlas o de una vez darse el gusto de mirarlas acabarse una a la otra?, que gusto se daba al desquitarse de esta manera de todas las que le había hecho Anastasia, reía y sonreía muy disimuladamente, juzgaba de alguna manera su forma de combate, no serian ni capaces de arrancarse una sola pluma.
-¡basta!, ¡chicas basta!.-decide actuar interponiéndose entre ambas, Ema soltó a Mikaela justo en el momento antes de que esta empezara a agredirla de la misma manera, solo para salvarse.
-esto no te lo voy a perdonar Mikaela, ¡nunca!.- jura siendo retenida por Eleonor, Mikaela la miro sin reconocimiento, la hembra en la cual se había convertido Ema no era ni la sombra de la que era anteriormente, sosteniendo sus tristezas y lagrimas salió de la base a paso veloz, mientras la otra era consolada por el abrazo y palabras falsas de Eleonor.
-lo que hiciste estuvo muy mal Ema, es tu hermana a pesar de todo.- regaña logrando su atención.- este pleito no debe saberlo ni tu madre ni tu padre, ¿te imaginas el caos que ocasionarían si se enteran?
-sí, tienes razón, quedaría mal yo en lugar de ella.
-¡exacto!, esto solo que se quede entre tu hermana, tu y yo.- vuelve a aclarar dejándola descansar en la litera, se aparta y se retira de la base dejándola un poco en debilidad, ya afuera de la base soltó la risa que debía soltar en el momento, durante su caminata continuo con ella y sonrisas burlonas para ambas hermanas, al llegar a la cueva encontró a Alexander demasiado pensativo mirando el estanque.-¿en qué tanto piensas mi niño?.- interroga logrando sacarle un susto.
-perdón tía, no te vi llegar.- se disculpa agachando la mirada.- estaba pensando en Mikaela.
-¿y ese milagro?, ¿lograste superar a Ema?
-¡no!, no tía, no a ese extremo, me refiero a que, estuve con ella en la laguna del parque, pero no es nada de lo que tu estas pensando.
-no te preocupes, lo entiendo perfectamente, pero no te mortifiques, entre tú y Mikalea puede pasar algo.- Alexander sintió atragantarse por la saliva que tragaba al escuchar tal idea.
-no tía, yo no podría hacer eso, además… creo que ella siente algo por Tadeo.
-esas son puras ilusiones tuyas.- responde alzando y engrosando mas la voz.- ¿en qué piensas?, ¿en esperar a Ema las horas que se le vengan en gana?, ella te ha humillado y culpado sin razón por la muerte de esa cría que nunca existió, ¿ahora si ella desea que la esperes toda la vida lo vas a hacer?, tú hiciste lo posible por reconquistarla, si ella no te acepta nuevamente es su problema, tú tienes derecho de rehacer tu vida, ¿y que tiene de malo si es con Mikaela?
-pero es que Mikaela es su hermana, ¿y si tienen problemas por mi culpa?
-malo es que estés jugando con las dos, pero no es así Alexander, ¡ponte listo!, hazla pagar por su rechazo.- el pingüino solo desvió su mirada, ¿podrían ser verdaderas sus palabras e ideas?, el no deseaba crear un caos entre la familia de su padrino, pero tampoco podría desperdiciar su vida esperando a Ema hasta la muerte. Pronto sintió sus aletas sobre sus hombros, volvió a mirarla y esta vez recibió un abrazo de su parte.- solo quiero lo mejor para ti mi niño.- agrega por último, asegurándose de tenerlo ya a sus pies con esa simple frase.
-está bien… lo… lo intentare.- se anima logrando una sonrisa de satisfacción por parte de ella.
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Tadeo llego a la entrada del zoológico como se lo pidió Darío, lo encontró pensativo y de alguna manera preocupado.
-ya estoy aquí, ¿qué paso con Marlene?
-nada, no logre lo que deseaba, ella esta mas que enamorada del maldito pingüino larguirucho.
-¿y qué piensas hacer?
-me impresiona la inteligencia y manipulación de Eleonor, debo admitirlo.
-¿piensas utilizarla?
-no, terminaría mal, en lugar de utilizarla terminare por que ella me utilice a mí, tiene agallas para lograrlo.
-¿entonces?, vas a eliminarla.
-no, tampoco, ella siente algo de atracción por mi.- Tadeo se sorprendió ante tal confesión.- y si no fuera cierto, al menos puedo fingir en su juego, utilizare los sentimientos para volverla vulnerable…
-¿vas a enamorarla?.- lo interrumpe.
-o el enamorarla o fingir corresponderle en sus sentimientos, podemos unirnos, sacar provecho de esto, eliminar al larguirucho y a Skipper a la vez, matar dos pájaros de un tiro o inclusive tres con ella, y al final, Marlene será solo mía.
-¿y crees lograrlo?
-tengo que, por que si no gano yo, gana ella.- termina sus planes dirigiendo su mirada hacia el, Tadeo se mostraba más que preocupado, admirado por sus planes y su gran valor para lograrlo con alguien como Eleonor.
Hola, hola, hola a todos, una gran, enorme e infinita disculpa, la universidad enserio que quita demasiado tiempo, pude actualizar apenas a estas fechas U.U ya entre en temporada de vacaciones, por lo que me dedicare a estar actualizando.
Gracias a todos los que aun siguen esta historia a pesar de la espera, créanme que yo nunca olvidare esta historia y no, no tiene capítulos de la novela Teresa, no mentiré en decir que no lo he pensado, pero la verdad no lo he hecho (bueno, no al menos en esta historia). La hija de Marlene se llama Gloria. ¡Gracias nuevamente a todos!, recuerden que ya estamos a mitad de esta historia, espero terminarla en mis vacaciones que abarcan todo noviembre, diciembre y parte de enero.
