UN NUEVO ESCAPE…

Alexander camino nuevamente hacia la base, al estar a pocos metros de ella se topo con el capitán.

-hola papá.

-¿a dónde vas?, el entrenamiento acabo hace como dos horas.- regaña.

-perdóname por no asistir, pero estuve algo ocupado.

-¿tan ocupado para abandonar el entrenamiento?, de seguro son esos asuntos nuevamente científicos.

-no, no es nada de eso, es más, desde aquel problema que tuve con Ema ya no he tenido demasiado contacto con mi padrino, es… otra cosa.- resume rápidamente, esquivo a su padre del camino y siguió caminando, el pingüino solo lo miraba de arriba a abajo, preguntándose qué cosas serian.

_oOo_

Kowalski abrazo a Marlene por compasión alguna, la hembra se mostraba demasiado preocupada y temerosa entre sus aletas.

-insisto, debemos decirle a Skipper de esto, Darío debe apartarse de ti, por tu bien.

-no quiero traer mas preocupaciones, ¿te imaginarias la reacción de Skipper si se entera?

-¡pero es necesario que se entere!, corres peligro aquí con Darío y esa protección solo puede dártela el.- agrega con ligera molestia, que mas daría él por otorgarle protección en lugar del capitán.

-¿y que gano con esto?, ¿crees que Skipper lograra correrlo del zoológico?

-si no se va el, te puedes ir tu…- calla al otorgarse una nueva idea.- puedes decírselo, dile que te envié a Alaska nuevamente… yo puedo alcanzarte allá.- agrega al último asombrándola por la idea, Marlene sonrió esta vez olvidándose por completo de sus preocupaciones.

-sí, es cierto, podemos ir, vamos.- se anima esta vez, olvidándose por completo del problema llamado Darío.

_oOo_

Anastasia bajo las escaleras de la base sin problema, al escuchar abrirse la puerta del laboratorio tomo nuevamente su palo y fingió ceguera.

-¿quién está ahí?.- finge timidez.

-tranquila mamá, soy yo, Ema.- le explica la pingüina.

-¿sigues aquí?, creí que ya te sentías mejor como para salir de la base.

-surgió un problema que me regreso a estar aquí, pero subiré a la isla.- responde accediendo a lo dicho. Anastasia espero pocos segundos para asegurarse de su ausencia, una vez ya estando sola, dejo su palo sobre la mesa y camino hacia una esquina donde se hallaban bloques de concreto en donde se guardaban cosas, comenzó por buscar sentada en cuclillas sus pertenencias sin escuchar los pasos del pingüino alto que caminaban hacia ella, el pingüino se percato que la hembra buscaba a la perfección con la vista, no estaba a su lado su palo guía y siguió guardando silencio para seguir observándola, la hembra al encontrar un jarrón pequeño de barro se levanto y se giro para encontrar al pingüino alto de frente, asustándola y provocándole un ligero susto.

-Kowalski, ¿eres tú?.- pregunta la hembra aun disimulando.

-¿cómo sabes que soy yo?, nunca pronuncie una palabra como para que reconocieras mi voz.

-yo ya conozco demasiado tu presencia, y se cuando eres tú.

-¿qué tiene ese jarrón que sostienes?

-es… donde guardo mis pertenencias pequeñas, apenas logre encontrarlo, me tarde demasiado en ayarla.- el pingüino hizo un esfuerzo por creerle, ya no dijo nada mas, solo la miro caminar con sumo cuidado para encontrar un guía en su camino.

-espera Anastasia.- pide deteniendo sus pasos, tomando algo de apoyo en la mesa.- quiero realizarte un nuevo estudio, por tu vista.

-¿si me vas a volver a operar?

-estoy pensando en ello, pero para ello necesito realizarte unas cuantas pruebas, vamos al laboratorio.- pide el pingüino alto, tomando la a delantera para dejar a la pingüina atrás sin ayuda, calcularía cuanto tiempo se tardaría en encontrar su palo guía y entrar al laboratorio.

_oOo_

Alexander encontró a Mikaela sobre la fuente central del zoológico, o como ella y cabo desean llamarla la fuente de los deseos, pero pronto fue sorprendido por su estado, se mostraba llorando y algo pensativa entre su tristeza, logro darse cuenta de sus plumas maltratadas y alborotadas.

-Mikaela, ¿qué te paso?.- la pingüina al escuchar su voz se limpio las lagrimas y tomo distancia.

-nada, no tengo nada.- responde rápidamente y algo temerosa.

-¿nada?, ¿y tus plumas?, ¿qué les paso?, ¿por qué estas así?

-no fue nada Alexander, solo… me lastime camino a casa.- termina su explicación alejándose más del macho, se puso de pie y comenzó a correr para alejarse. Alexander hizo la misma acción y la correteo hasta alcanzarla.

-Mikaela espera.- pide mientras la aferra hacia él en un abrazo, no entendía ese rechazo hacia él, la pingüina luchaba por zafarse, pero no podía, pronto se mostro débil y comenzó a llorar de nuevo, esta vez uniéndose en un nuevo abrazo con él, ¿cómo podía explicarle lo que sucedió con su hermana?

_oOo_

Marlene encontró al capitán comiendo el pescado que Alice siempre dejaba a estas horas para la comida, ella intento sonreírle pero este apenas y deseaba otorgarle un gesto amistoso.

-Skipper necesito hablar contigo.- pide algo seria esta vez.

-¿qué necesitas?

-es sobre Darío.- al oír el nombre el capitán inmediatamente puso su total atención en ella.- me cito en la noche y, quiso llevarme con él a la fuerza.

-¿a la fuerza?, es obvio que con su llegada tendremos muchos problemas.

-quiero pedirte tu ayuda para que me apoyes para irme a Alaska, debo estar lejos de él.

-¿y por que precisamente allá?.- interroga con el recuerdo de su encuentro con el teniente en ese mismo lugar.

-creo que es el lugar más conocido por ambos, además de que allá están las unidades militares.- el capitán guardo silencio ante su idea, tenía algo de razón, si solo se trataba por su seguridad todo estaba muy bien, la dejaría ir por esta vez, mientras planea el lidiar el problema de Darío.

-está bien, se hará como tu digas.- acepta recibiendo un abrazo convenenciero de su parte, el capitán a penas y deseo ese mismo contacto con ella, lo soltó del abrazo y camino hacia el interior de la cueva. El capitán al terminar su alimento salió de la cueva, camino por los pasillos centrales del zoológico y encontró a Mikaela y a Alexander platicando muy cómodamente en la fuente, ¿qué hacia él con ella? Fue su pregunta exacta, pronto los miro fundirse en un abrazo, creándole una incomodidad inexplicable, camino hacia ellos y los separo sin disimular ese disgusto.

-¿qué clase de afecto es este?.- interroga mirándolos a ambos, mientras seguía en medio de los dos.

-tío Skipper, Alexander y yo solo conversábamos, de un problema que tuve con Ema.- explica Mikaela preocupada más que extrañada por esa actitud, se planteaba que por la manera de pensar tan antigua que tenia, era normal que este tipo de contacto se le hiciera insultante, sobre todo si se mostraba en público, además de que Alice pudiera encontrarlos de la misma manera.

-papá está bien, fue mi culpa, no tienes porque regañar a Mikaela.- se disculpa el pingüino sacándola de toda culpa. Skipper solo le dirigió una mirada que lo hizo callar, permitió que la hembra se fuera solo para hablar con el hijo.

-¿creí que intentarías volver con Ema?

-sí, lo he intentado, pero ella me sigue negando.

-por algo será.- agrega en modo de burla, Alexander entendió muy bien su indirecta, pero no la quiso aclarar para evitar problemas.

-¿así siempre va a ser la manera en que me vas a apoyar?, siempre echándome la culpa de lo que sucede o… ofendiéndome por no hacer nada… si no se resolver mis problemas es porque tú nunca me has apoyado, nunca más has guiado o dado un consejo de padre e hijo… y no creas que no me doy cuenta de tus rechazos hacia mi desde que vine al mundo… ¿qué te hice yo para merecer tu desprecio?.- pregunta sin obtener respuesta inmediata, pero era todo cierto, estaba cansado de ser siempre el apestado y la oveja negra para la familia del capitán.

-créeme que hay cosas que no te puedo explicar, pero entiende esto Alexander.- pide obteniendo su total atención.- todo, siempre sale a la luz.- el pingüino no entendió nada ante su explicación.- y cuando eso suceda, podrás pedirle explicaciones a tu madre y me entenderás.- responde sin permitirle seguir hablando, el pingüino se quedo atónito cuando hizo mención sobre Marlene, ¿qué tenía ella que ver en esto?, pero lo que sí pudo descifrar es que cuando esa verdad salga a la luz lograra entender muchas cosas más que solo el rechazo que el capitán siempre le ha tenido.

_oOo_

1 SEMANA DESPUES…

Marlene miro a su familia por última vez, agito su pata de un lado a otro para despedirse nuevamente, subió al helicóptero que la llevaría directo a Alaska para ponerla a salvo, el medio de transporte aéreo comenzó a recorrer su camino, la nutria no despegaba su vista de ellos aun después de que el helicóptero se elevo demasiado, al ya estar a la altura necesaria, siguió asomada a la ventana, esta vez mirando el cielo, recordando las indicaciones del pingüino alto.

Hola a todos, gracias por sus reviews, la verdad sus peticiones sobre la historian me dejan buenas ideas.

Penguincuti, la verdad no habrá una secuela, de hecho el final ya lo tengo planeado, esta historia se quedara en suspenso, pero no habrá continuación, todos mis fics en esta categoría (M) se quedaran en suspenso, así como "Amor en Silencio" pero, veré si cambio de opinión.