EXTRAÑA TRAJEDIA…
Alexander encontró a Mikaela sobre la isla de concreto, pensativa y perdida entre la claridad del agua, ni siquiera se percato cuando este hizo un alto salto para llegar hasta donde estaba ella, a decir verdad, el tampoco se encontraba en la mejor disposición para conversar con ella, pues aun no podía olvidar el pleito y problema que presento con Eleonor.
-¿qué te pasa?.- pregunto en breve y con una voz gruesa, intentando ocultar su estado amargo por lo sucedido.
-nada importante… bueno, mi mama hablo conmigo y con Emma hoy en la mañana… sobre mi papá y… tu mamá.- Alexander dio un suspiro pesado y desvió su mirada.
-si les dijo nuevamente cosas erróneas y negativas sobre nosotros entontes no quiero escuchar.
-no… Alexander, esto es más serio.
-¿entonces qué es?... – Mikaela lo miro angustiada, pedía que su mirada fuera su única descripción de la gravedad sobre el tema.
-mi mamá… nos dijo que mi papá y tu mamá… son….- suspiro pesadamente.- son amantes.- Alexander volvió a desviar su mirada, frunció el seño, saco aire por el pico y se puso de pie.
-¡no!, tu mamá sí que sabe llegar lejos, mi familia y yo sabemos lo mucho que nos odia, pero ya es demasiado crear este tipo de mentiras, ¿de dónde saca tal difamación?
-dice que ella misma los vio…
-¡mentira!.- alza la voz con la cabeza agachanda y cerrando los ojos fuertemnte.- ¡eso es mentira!, eso, eso no puede ser.
-¿y si es verdad?, y si fuera verdad tu y yo seriamos… ¿hermanos?
-¡no Mikaela!, no confundas las cosas, ni llegues a los extremos, tu y yo no somos hermanos y no es verdad lo que ella dice… ¡ya estoy cansado de esta situación!.- confiesa seguido de entrar hacia la base, Mikaela lo siguió enseguida al temer un enfrentamiento severo entre él y su madre. Alexander al entrar a la base la llamo a gritos, Mikaela hacia lo posible por calmarlo pero sus intentos eran inútiles.
-¿qué pasa?, ¿quién es?.- pregunta Anastasia demasiado molesta por los llamados, vio a Alexander y calmo pronto su enojo, solo que aun debía finguir ceguera.
-¿cómo se atreve a difamar tal mentira sobre mi madre y su esposo?
-Mikaela o Emma ya te lo dijeron, ¿no?
-así es… no puedo creer hasta donde puede llegar su descaro.
-no es ningún descaro… es la verdad, tu madre y mi marido… son amantes.
-¡mentira!, eso lo esta inventando para hacer querdar mal a mi mamá, sin importarle el daño que le pueda hacer también a sus hijas.
-¡ellas también tienen que saberlo!... ¿por qué crees que en estos momentos, los dos están desaparecidos?
-mi madre fue a refugiarse a Alaska, eso es todo…
-… con Kowalski haciéndole compañía, ¡no seas tonto!, ¿a caso nadie se da cuenta de la situación?, ¿nunca los has espiado?
-no necesito espiar nada ni a nadie… si usted suele retarme, podría apostar mi vida a que es usted la que tiene un amante.- Anastasia callo ante lo mencionado, tenia razón, pero su orgullo debía mantenerse firme ante la acusación, el silencio no duro mas de cuatro segundos. Alexander sin decir nada mas a ella o a Mikaela se retiro del lugar.
Camino hacia el habitad de su madre, ahora tenia la esperanza de encontrar una respuesta logica de su padre, pero al entrar encontró a sus hermanas rodeando a alguien, al cual, le daban muchos abrazos y sonrisas.
-papá.- llama al capitán, haciendo que estas dejaran de rodear a la persona, dejándola ver ante su hermano.
-hola Alexander, te extrañe mucho hijo.- saluda la nutria marron, el pingüino se quedo paralizado ante su llegada, ante lo dicho por párte de Anastasia no sabia si recibirla con un abrazo o con un rechazo por las dudas.
-hola mamá.- saluda con voz ligera, Marlene apago su sonrisa al mirarlo aun quieto.
-¿no vas a abrazar a tu mamá, hijo?.- cuestiona Eleonor acercandose a el para posar su aleta sobre su espalda, pero este senguida obedece con tal de no volver a tener el minimo contacto con esta, abrazo a la nutria, pero sin presentar alguna sonrisa, por otra parte Elelnor logro sen tir su rechazo, aun no olvidaba lo sucedido, ni ella tampoco, ¿temia el perder su confianza y cariño?
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Anastia cerró la puerta del laboratorio, sabía que Mikaela y Emma no estaban, se aproximo a unas cuantas cajas de carton llenas por encima de polvo, pero ese no era mas que un simple disfraz para despistar lo que se hallaba ahí dentro. Abrio una de ellas y saco una pistola de dardos tranquilizantes, pero esos dardos no solo contenían tranquilizantes, sino también cierto tipo de veneno potente que podía incluso matar al animal mas grande del mundo.
-aun no se me olvida Tadeo que tu y yo tenemos un trabajo pendiente.- dice para si misma mirando el arma, pues el pingüino mencionado fue el que la consiguió para ella, con tal de eliminar a la víctima. La hembra se alarmo en silencio al escuchar algunos ruidos fuera del laboratorio, guardo inmediatamente la pistola y tomo entre sus aletas su palo guía, se quedo quieta al sentir una presencia que entraba en el lugar.
-hola Anastasia.- le saluda una voz masculina.- la pinguina logro identificarla a la perfeccion, era el pingüino alto con el cual se habia casado.
-Kowalski.- lo llama fingiendo alegría, da media vuelta y recibe un abrazo de su parte.
-por fin llegaste.- comienza a hablar.
-si, ya estoy aquí y he arreglado todo para volver a realizarte la operación… vas a volver a ver.- le explica sin lograr una sonrisa de su parte.
-yo también así lo deseo.- contesta con sencillez, el pingüino alto la volvió a abrazar.
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Al caer la noche Anastasia se mosbraba demasiado impaciente, miro a Tadeo una vez mas y este tomo la pistola entre sus aletas, el deseaba llevar a cabo el plan, ella también, pero temian que por algún descuido la descubrieran.
Ambos llegaron al parque donde encontraron a Alexander y a Mikaela sentados bajo un árbol.
-la verdad no tuve la fuerza suficiente para preguntarle a mi mamá lo sucedido.
-ni yo a mi papá… sinceramente, ya ni siquiera creo poder verlo como antes.- confiesa refugiándose entere las aletas del pingüino macho. Tadeo apunto inmediatamente al ver su cercanía con Mikaela.
-¡tranquilo!, ¡tranquilo!.- le ordena la hembra desviando la puntería.
-mi hermana también está desconcertada con todo esto, ¿te das cuenta?, primero tuvo que lidiar con la muerte de su… de su cría.- termina de aclarar sin querer recordándole tal trauma.- y ahora, esta traición de papá hacia mamá.
-sé lo que sientes, yo estoy igual, pero sigo sosteniendo mis dudas ante esto, la relación de mis padres ya no era la misma, pero aun así no había escuchado tal escándalo como este.- Mikaela enseguida se puso de pie.
-espera, ahorita vengo.- pide creyendo ver a lo lejos un fruto de un árbol, Alexander no contesto, solo la dejo ir, el pingüino se acomodo mejor sobre el árbol y puso su vista sobre el cielo. Anastasia dio ciertas palmadas en la espalda de Tadeo para indicarle que era la hora de disparar, el pingüino molesto ante la escena presenciada apunto al pingüino alto, cargo la pistola con los dardos y fijo muy directamente su puntería, sintió su respiración profunda y tiro el disparo deseado cerrando fuertemente sus ojos, seguido de escuchar un grito de dolor muy fuerte y torturador.
Bueno luego de leer los reviews atrasados puedo ver cuánto odio le han tomado a mis personajes… esto no era lo planeado pero si, deseo y debo terminar con esta historia, daré más tiempo y dedicación para ya darle fin antes de entrar nuevamente a la escuela. Aun así gracias por continuar su lectura y estar al pendiente.
