CAMBIO DE PLANES…

1 SEMANA DESPUES…

Alexander llego con sus hermanas y el capitán, su pata se había mejorado demasiado, pero aun necesitaba un reposo necesario.

-te has mejorado demasiado.- comenta su madre alegre, Alexander solo se limito a sonreírle, con todo lo que ha sucedido y rumoreado, ya tenía una pérdida total de su realidad, miro al capitán y de igual manera trato de sonreír, se sentó en la mesa con sus hermanas y se limito a comer con su familia.

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Kowalski camino por el parque esperando encontrar a Marlene por causalidad, pero solo encontró a Eleonor sentada enfrente del lago, tenía la cabeza demasiado agachada y con los ojos completamente cerrados.

-¿Eleonor?.- la llama solo recibiendo su mirada, no se movía en absoluto.-… ¿estás bien?.- vuelve a interrogar esperando una mejor respuesta.

-si…- responde ligeramente y con voz débil.

-¿qué te sucede?, te veo demasiado cansada, con bajas energías...

-es que no me siento muy bien…- contesta finalmente colocándose una aleta en el estomago y otra en el pico.- he sentido muchas nauseas… y el sol me hace mucho daño…- contesta apartándose un poco la aleta del pico.

-¿por qué no vienes conmigo?, vamos al laboratorio para que te revise, tal vez sea una infección estomacal y necesites de algún antibiótico.- ella solo se limito a asentir con la cabeza, el pingüino la ayudo a levantarse y caminaron al lugar.

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Alexander miro toda compañía levantarse de la mesa y alejarse, solo quedaron él y el capitán. Deseaba hablar con él, comunicarle una nueva decisión, pero no sabía cómo, deseaba hacerlo a solas, así que espero a que todos se fueran de la cueva.

-oye…- lo llama tímidamente, el capitán atendió a su llamado volteando a verlo.- necesito hablar contigo.

-si es sobre el mismo tema de tu madre, deseo hablarlo más tarde…

-no, no es sobre ella… es sobre mi… lo he pensado muy bien, y en cuanto me recupere lo que voy a hacer de ahora en adelante, es entrar a la militarizada.- comunica recibiendo una expresión de asombro por parte del pingüino líder.

-¿qué?, ¿lo has pensado muy bien?, debiste tomar esa decisión desde tus inicios de juventud, por la edad que tienes es casi imposible que la militarizada te acepte.

-lo sé, se que debo pasar por muchas cosas, debo ir a Alaska a recibir orientación, platicas, entrenamientos, instrucciones sobre las primeras misiones de las que me hare cargo, es por eso que piden pingüinos de edad joven… este entrenamiento dura… no sé, tal vez cinco o siete años…

-ocho, son ocho años en total de entrenamiento…- lo corrige el capitán.- pero tu dijiste que lo tuyo era la ciencia al igual… al igual que Kowalski… ¿estás dispuesto a abandonar tu meta de ser un científico para ingresar a la militarizada?

-¿y tú crees que yo aun deseo ser un científico después de lo que ha pasado con él y con mi mamá?, además, más que desear ser un científico, deseaba que Kowalski me enseñara todos sus conocimientos, yo quería que él fuera mi maestro.- le confiesa desilusionado.- pero con todo esto, dudo mucho que esto se pueda lograr… además no entiendo de que te sorprende, si tu siempre has deseado que yo sea militar y no científico… porque desde que llegue a este mundo tu siempre me has arruinado mis ilusiones.- concluye levantándose de la mesa con dificultad, dejando al pingüino líder pensativo en sus acciones y palabras pasadas.

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Kowalski ayudo a la hembra a levantarse de la cama de cemento, se aparto su estetoscopio de doctor de la cabeza y la miro algo apenado.

-¿es necesario ir a la veterinaria por el antibiótico?

-¡no, no, no, no debes tomar nada de medicamentos!, Eleonor, lo que tienes no es exactamente un dolor estomacal… lo que sucede es que… estas embarazada.- concluye mirándola quedándose pasmada, tenía la cabeza agachada.

-¿quién es la que está embarazada?.- interroga Anastasia, entrando en el momento, Eleonor se volteo hacia ella y la miro más que sorprendida.

-es… es Eleonor, Anastasia.- le contesta con dificultad, aun no estando seguro si también Eleonor deseaba que ella lo supiera. Anastasia camino, Kowalski se levanto para guiarla hacia ellos.

-Eleonor, que agradable noticia, ¿cómo te sientes de saberlo?.- pregunta mirando hacia la dirección donde ella se encontraba, mientras ignoraba las miradas preocupadas de ambos participantes. Eleonor no contesto enseguida, Kowalski aprovecho el que ambas pingüinas iniciaran una conversación para retirarse.- ¡contéstame Eleonor!.- exige restaurando mejor su vista ahora que Kowalski se había retirado.

-¿cómo crees tú?- pregunta ella con enojo, se levanto, pero ya no tuvo la oportunidad de alejarse, ya que Anastasia la tomo por una aleta y la sujeto, a tal modo de no dejarla ir.

-¡no te vayas sin antes decirme quien es el padre!- exige con hipocresía.

-¡suéltame!.- exige zafándose de ella, la tomo por el cuello.- ¡que te importa!, que ni se te ocurra decírselo a alguien.

-¿qué te preocupa?, el embarazo es notable, ¿lo sabías?.- Anastasia la soltó, Eleonor la empujo ligeramente y se retiro sin volver a ver a Kowalski o a alguien más.

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Eleonor entro a la cueva de Marlene, ya hacia algunos días que no regresaba, sin ir más lejos encontró a Alexander casi en la entrada de la cueva, dándose cuenta que Alexander lo que deseaba hacer era salir para caminar un poco más. Al verla se dio media vuelta disgustado y regreso al interior.

-¡Alexander!.- lo llama caminando hacia él. El pingüino se detuvo, pero no volteo para mirarla de frente.

-¿qué quieres?.- pregunta molesto, mirándola posicionarse enfrente de él.

-Alexander… - lo nombra una vez más, sus ojos estaban cristalizados, las lagrimas no tardaron en brotar de sus ojos, Alexander por favor perdóname… han pasado tantas cosas… que me han hecho reflexionar sobre lo importante que siempre he tenido, y nunca lo supe valorar.

-tienes razón, ahora es muy tarde para darte cuenta de ello…

-quiero arreglarlo, estoy dispuesta a decirte todo lo que se para enmendar mi error, quiero ser más honesta, valorar más lo que tengo o lo que aun tengo… por favor dame una última oportunidad Alexander.- el pingüino la miro por primera vez con lastima.

-tía, en verdad lamento mucho tu situación, ahora ya no tienes tanto que preocuparte por mí, sino por mi familia, el que ellos te den una oportunidad, porque yo me voy a Alaska, me voy a alistar en el ejercito.- explica mirándola negar con la cabeza.

-no, no te vayas Alexander por favor, no me dejes sola.- ruega abrazándolo ligeramente.

-es una decisión que ya tome tía, así que, si quieres remediar algo, hazlo con Skipper y con mis hermanas, porque ellos, si necesitan muchas explicaciones, y sobre lo que sabes, debiste decirlo desde un principio y no andar con tanto misterio y mentiras...

-lo sé, lo sé, por eso ahora ya estoy dispuesta a contarte lo todo, a decírtelo todo de una vez por todas, escucha, tu mamá y Kowalski, si son…

-¡cállate!...

-… si, si son amantes… si son amantes…

-¡cállate!.- grita con fuerza.- ¡cállate!, te dije que ya no te creo nada…- continua hablando fingiendo el no doler tal confesión, la cual aun dudaba si era verdadera o falsa.- hasta que se demuestre, yo ya no voy a creer nada.

-pero tienes tus sospechas, y todas ellas son verdaderas…

-¡cállate!... – pide nuevamente con el mismo tono de voz.- ¡ya cállate por favor!.- pide por última vez, agachando la cabeza y volteando su mirada para esconder sus ojos llorosos, se aparto de ella y camino más hacia el interior, esta vez Eleonor no insistió mas, lo miro marcharse en el mismo estado que ella. -cállate estas mintiendo… estas mintiendo… ellos no pueden ser amantes, aun no es cierto para mi.- confiesa para sí mismo y con voz baja. Eleonor ya no alcanzo a escuchar esas últimas palabras, dio media vuelta y volvió a retirarse, en verdad era demasiado tarde para ella decir lo que sabía, el pingüino que era su última esperanza, en verdad le había dado la espalda por completo, así que solo se limito a retirarse, estaría en el parque, esperando la llegada de Darío para comunicarle aquella nueva noticia.

_oOo_

Eleonor miro a Darío llegar hacia ella, el pingüino sostenía una mochila pequeña entre sus aletas, la hembra no sabía cómo reaccionar, trato de sonreír, pero sabía que no serviría de nada, ya que realmente su estado de ánimo no se trataba de felicidad.

-Darío, debo hablar contigo…

-eso será después, debemos irnos antes de que oscurezca.- niega tomándola por una aleta, el inicio el camino a paso veloz, pero ella se negó deteniendo por completo su paso.

-Darío por favor espera, enserio necesito decirte algo muy importante.- pide nuevamente, poniéndose más firme y estricta, el pingüino solo volteo a mirarla, hizo una mueca de molestia y se cruzo de brazos.- antes de irme contigo, debes saber que… estoy… estoy, estoy embarazada.- da la noticia mirándolo sin reacción por tres segundos, frunció el seño rápidamente y dio sobre de ella una bofetada fuerte que la tiro en el pasto.

-¿cómo pudiste?, ¿cómo es posible que te encuentres en ese estado en este momento en que nos vamos?.- interroga con voz fuerte y alta, Eleonor comenzó a llorar por el momento, Darío se dio media vuelta y miro a lo lejos el largo camino que le esperaba.

-perdóname, pero es algo que a mi también me tomo por sorpresa…

-¿desde cuándo te enteraste?

-hoy, hoy mismo lo supe.- explica sentándose en el pasto para mirarlo de frente.- Kowalski me lo dijo.

-¿Kowalski?, ¿ósea que todo zoológico lo sabe?

-no, no, solo Kowalski y Anastasia.

-¡eres una estúpida e inútil!.- regaña antes de darle por completo la espalda.

-Darío, si nos vamos, debemos pensar en donde reposar para cuando yo deba dar la luz.- el pingüino se volteo hacia ella.

-¿de qué me hablas?, ¡tú ya no vas a venir conmigo!.- explica mirando su asombro.- yo me voy de este zoológico, estás loca si crees que voy a ir con un huevo entre mis patas, a ver cómo le haces, pero yo no voy a estar contigo esperando esa cría, que para mí, solo va a ser un estorbo, yo aun tengo planes a futuro…-

-pero Darío, tu…

-no, no, yo no voy a quedarme contigo, ve y pídele ayuda a tu niño preferido, el tal Alexander, ese si va a estar contigo en las buenas y en las malas, vas a ver sino.- termina su explicación comenzando a caminar hacia adelante, solo escuchaba como la hembra le lloraba y pedía que regresara.

Hola a todos los lectores, vuelvo a agradecer el que estén al pendiente de esta historia y la gran paciencia que me tienen en cuanto tardo en actualizar (una disculpa U.U ). Con respecto a sus dudas…

- Marlene no es bisexual.

-no, mi nombre verdadero no es Irina.

Wolf-face : no te preocupes, jejeje, sería un buen momento, pero ya no creo integrarlo. Gracias y saludos para ti.

KimPantaleon: Holaaa!, hacia mucho que ya no volvíamos a hablar, jejeje, no te preocupes yo lo entiendo, jejeje, Eleonor y Anastasia son las más odiadas en esta historia… si aun te la debo, por fa, tenme paciencia, pero aun la tomo he cuenta heee.