¡SON AMANTES!...
Una semana después…
Alexander dio una nueva vuelta a la manzana junto con su hermana, las amuletas las tenía retiradas por el momento, caminaba con dificultad, Victoria era su apoyo por el momento, el miro hacia el cielo y por la posición del sol, intento adivinar la hora.
-deben ser entre las 12 y la 1 de la tarde.- comenta al sentir un silencio entre ellos.
-debes tener razón, yo también calculo esa hora.- concuerda con él.-… Alexander, ya debemos regresar a la cueva.
-¿Por qué?, no hay nadie por el momento, mamá y papá no están, y Gloria también salió y Eleonor… bueno, mejor de ella ni hablamos.- pide algo serio, Victoria no quiso mencionar nada más y siguió con él en el recorrido. Al demorar alrededor de 20 minutos en la caminata, encontraron la salida del zoológico, donde miraron al capitán admirando Central Park. Ambos pingüinos decidieron no hablarle, Alexander fue quien decidió acercarse a él y posar su aleta en su hombro.
-¿te encuentras bien?.- interroga con voz muy pacifica, que incluso impresiono a los dos presentes.
-si Alexander, me encuentro muy bien.- contesta el capitán sonriéndole ligeramente, Victoria solo se los quedo mirando muy atentamente.- solo quería observar una nueva vista, el zoológico a veces aburre.- comenta logrando hacer sonreír y reír ligeramente al pingüino lastimado.
-si tienes razón, ahora me comprendes cuando te digo que ya me aburro estando acostado todo el día.- responde sonriendo.
-¿aun sigues estando firme en tu decisión?- interroga esperando por cinco segundos la respuesta del pingüino.
-si… muy seguro…
-¿Cuál decisión Alexander?- interroga su hermana, desconociendo la totalidad del asunto.
_oOo_
Marlene busco dentro de la cueva rastros de sus hijos, no encontró a Alexander, ni a ninguna de sus otras hijas, hasta el capitán había desaparecido, dio cerca de 3 vueltas en el interior y no dio con ninguno de ellos. Pronto dio un salto de susto al sentir unas aletas sobre su cintura, volteo y miro al pingüino alto, quien rápidamente la tomo y beso a la fuerza.
-¿Qué haces aquí?- pregunta ella entre asustada y asombrada.
-hace más de cinco minutos que te veo rondando la cueva y llegue a la conclusión de que no hay nadie.- la nutria solo sonrió y siguió besándolo, sin más interrupciones, sin más remordimientos ni temores a ser descubiertos. Se dejó envolver una vez más en sus aletas, caminando lentamente hacia la cama de cemento, ambos se recostaron y miraron una vez más hacia los ojos. -te amo Marlene.- pronuncio una vez más el pingüino.- ya no quiero seguir escondiéndonos, quiero hacer las cosas bien…
-¿de qué hablas?- interroga la nutria algo inquieta.
-me voy a separar de Anastasia para estar contigo.- la nutria no solo se quedó sin habla, sino que también sin respiración, no hacia otra cosa más que respirar profundamente y mirarlo sin alguna respuesta.- quiero estar contigo y con nuestros hijos… Marlene… estoy dispuesto a dar el paso que debí haber dado desde el inicio.- la nutria esta vez sonrió.
-¿estás seguro?
-si… lo estoy.- responde volviendo a fundirse en un beso con ella. Ambos animales volvieron a unirse en un abrazo, Marlene se dejó envolver en sus aletas y Kowalski se colocó encima de ella. Marlene lo abrazo aun con más fuerza, miro en lo más profundo de sus ojos, cerrando así el gran trato con el pingüino alto, ella también lo deseaba así, poder estar ya con el de una manera más comprometida, ya no escondiéndose de los demás como hasta ahora, sino estar con él, día, tarde y noche, recuperar todo el tiempo que no han podido aprovechar desde hace años atrás.
Volvieron a fundirse en un nuevo beso, Kowalski la aprisiono a un más a su cuerpo, dirigió su pico a su cuello y lo beso con suavidad, ya no deseaba disfrutarla con rapidez ni preocupación, solo se enfocó a mostrarle lo mucho que le importaba, lo mucho que disfrutaba estar con ella en el momento, Marlene también deseaba demostrarlo de ese modo, procuro acariciar cada parte de su cuerpo, sentir su respiración en ella, más las caricias que la enloquecían y hacían feliz al mismo tiempo.
Gloria solo mantenía la respiración a un nivel estable, inhalaba y exhalaba muy despacio, únicamente observando la escena perturbadora que se presentaba ante ella, sus ojos comenzaron a tornar de un color rojizo, pronto se tapó la boca con la pata, pero al hacer el movimiento, no evito hacer ruido por el sollozo.
Ambos amantes voltearon a mirarla, la nutria seguía sin movimiento, apretando el estómago y la garganta por no soltar en llanto. Marlene y Kowalski se separaron inmediatamente, pero aun ninguno de los dos se atrevía a decir algo, la nutria permaneció su mirada en ellos durante seis segundos, hasta que no soporto más y salió corriendo, llorando y gritando. La pareja se levantó enseguida y salieron a su búsqueda.
-¡papá!, ¡papá!, ¡papá!...- continuaba gritando a lo lejos, corriendo hacia la salida del zoológico, donde ella ya sabía que ahí se encontraba.
Skipper junto con los otros dos hijos guardaron silencio al escuchar a la nutria menor llegando desesperadamente hacia ellos.
-¡papá!.- logra llegar entre gritos y sollozos.
-Gloria, Gloria, ¿Qué te ocurre?.- interroga el capitán abrazándola, sorprendiéndose de su presencia tan agitada y espantada, Alexander junto con Victoria también se sorprendieron del hecho ocurrido.
-papá… papá… encontré a mi mamá… a mi mamá… con Kowalski…- Alexander al escuchar esas primeras palabras la tomo fuerte de los hombros y la dirigió hacia él.
-¿Qué estaba haciendo?... ¿Por qué vienes así?... ¿Qué paso?, ¿Qué estaban haciendo?.- continua interrogando de manera desesperada, además de también zangolotearla demasiado. El capitán alterado lo presiono a soltarla.
-¡déjala Alexander!- da la orden logrando su objetivo, Skipper ya tranquilizándola la dirigió hacia el.-¿qué estaban haciendo esos dos?...
-estaban… en la cama… estaban juntos…- el capitán solo le permite esas palabras, pronto la abrazo fuertemente hacia su pecho, logrando cubrir su rostro completamente, para callarla y así evitar el que ella, de más a profundidad su explicación. Alexander no dejo de mirarla sorprendido, Victoria se tapó el pico de igual manera por asombro, miro a su hermano aun en shock, todo lo que Anastasia había dicho era verdad, y eso era lo que aún mas lo hacía sentir coraje en el momento. Pronto desviaron su mirada hacia la pareja de amantes que se acercaban a ellos.
-¡¿Qué hacen aquí?!.- interroga Alexander a la pareja, mostrándose de la manera más molesta posible, el capitán decidió no hablar ante tal discusión que iniciaba ante él.
-hija… hija déjame explicarte…
-¡cállate!... ¡cállate!.- pide tapándose los oídos y cerrando los ojos fuertemente, pidiendo olvidar la escena tan trágica presenciada.
-mamá… ¿era cierto todo lo que decían?... ¿tú y Kowalski… son amantes?.- pregunta el pingüino con ojos cristalizados por el coraje que le recorría por todo el cuerpo.
-niños… debo hablar a solas con Skipper.- pide el teniente sorprendiéndolos por completo. Skipper ya sabía a qué se refería el teniente, pero decidió desviar su mirada e ignorarlo por completo.
-¿con Skipper?, ¿Qué no tienen nada que decirnos a nosotros?.- continua interrogando el pingüino, conteniendo sus ganas de atacar al segundo al mando. Kowalski solo lo miro ligeramente, desvió su mirada hacia Gloria y trato de acercarse a ella.
-¡no me toques!.- le grita sin resistir más su agresividad, levanto su pata con sus garras preparadas y lo abofeteo, rasguñándole por completo el rostro. Ni Alexander, ni Victoria, ni Skipper reaccionaron en una manera muy negativa ante la acción que realizo la hembra, excepto la madre, quien le tomo fuertemente la pata.
-¡no Gloria!, ¡no le pegues!... ¡él es tu verdadero padre!.- le alza la voz, finalmente confesándolo, logrando así que todos, excepto el capitán, se asombraran por su noticia. Gloria se quedó aún más en estado de shokc, no deseaba reaccionar de alguna otra forma, pues temía recibir o escuchar más sorpresas desagradables, Alexander se quedó mirándolos con asco, desagrado y odio, jamás se hubiera esperado esta clase de respuesta ante tantas dudas que le rodeaban, Anastasia y Eleonor tenían razón de todo dicho, no sabía que lo llenaba de más repulsión, el no haber hecho caso a las noticias y avisos de las hembras o el presenciar esa noticia de manera muy trágica.
-¿Qué dices mamá?... ¿Cómo que Kowalski es nuestro papá?...- interroga el hijo en voz muy baja por la alta impresión.
-es la verdad… Kowalski es su verdadero padre.- confiesa nuevamente mirando esta vez hacia el capitán.
-siempre lo sospeche…- habla el líder recibiendo toda la atención.- la apariencia de Alexander… es demasiado semejante a él… y todas tus actitudes siempre me parecieron muy extrañas… pero yo en parte tuve la culpa… por desatenderte y, y no estar contigo en el tiempo que llevamos como matrimonio, debo admitir y aceptar que… Kowalski gano esta batalla, contra mí…
-¡no!, ¡cállate Skipper!, no digas eso.- lo calla el pingüino lastimado.- ni tú, ni nadie tiene la culpa más que mi mamá, por mantenerse callada durante tanto tiempo y el no enfrentar la verdad… si nunca quisiste a Skipper no debiste casarte con él y ahora es muy tarde también, para querer iniciar una nueva vida con Kowalski… él es el verdadero culpable… yo nunca, ¡nunca!, lo voy a aceptar como un padre.- aclara el pingüino alejándose lo más rápido posible del alboroto, ni sus hermanas intentaron detenerlo por seguir aun dentro de una fuerte crisis, Gloria comenzó a tambalearse ligeramente, Victoria junto con Skipper la ayudaron.
-llévate a tu hermana.- pide logrando que Victoria entendiera que lo que el capitán en verdad deseaba, que lo dejaran solo con la pareja de amantes.
_oOo_
Alexander logro entrar a la base de los pingüinos, encontró a Emma sentada en la mesa y a Mikaela sentada en una de las literas. Las hembras al verlo se sorprendieron del gran esfuerzo que hacía a pesar de su pierna lastimada.
-¡Alexander, ¿qué te pasa?- interroga Emma hacia el pingüino casi en un regaño.
-¿Dónde está tu mamá?... necesito hablar con ella.- pregunta ahora él, aguantando el llanto de coraje, ambas hermanas se miraron mutuamente, extrañándoles tal actitud del pingüino, pronto Anastasia se hizo presente.
-¿Quién me busca?.- interroga la hembra, pero a pesar de su ceguera, sabía que era Alexander, logro reconocerlo por la voz, solo hizo la interrogante de un modo muy hipócrita.
¡Hola a todos!
Pido una enorme disculpa por este retraso, entiendo que estén desesperados, me pasa lo mismo con algunos fics que extraño :(
Me gusta la idea de proponer canciones para las parejas, he escuchado "corazones invencibles", "Alérgico" de Anahí y "cambiando" de Pastora Soler, "Déjalo ir" de Margarita jejeje me parecen muy perfectas, yo también quisiera proponer una canción, "fuiste tú" de Ricardo Arjona y Gaby, para la pareja de Kowalski y Marlene xDD
Cabo no es hijo de Skipper ;)
Teteu, me gusta hacer nuevas parejas de las originales, me gusta el Marski, jejeje que por cierto, siempre mis fics serán de esa pareja. ;D
También quisiera aclarar que no estoy molesta de ninguna manera por los cometarios sobre Eleonor y Anastasia, o de Kowalski y Marlene, ustedes tienen todo el derecho de opinar sobre ellos, solo quería aclarar que no me molesta en ningún sentido, y que esto no será motivo por el cual deje de escribir en ciertos periodos largos. Nuevamente les pido una gran disculpa, espero sigan disfrutando de este fic, ¡que por cierto ya estamos en su recta final!, gracias por su apoyo y nos seguimos viendo en el siguiente capítulo :DDD
