Una bruma oscura comienza a aparecer de la nada junto con una silueta extraña dentro de ella... Quien es?
Es la iletrada autora de esta historia vestida de lobo feroz y se alista para aullar...*Se ralla el CD*
Ok... Es fue mi fallido intento de una intro very cool, pero aja...
Quien está listo para lo que se viene? Damas y Damos... Con ustedes... LOS SHIPPS! *Suenan aplausos de la nada* Gracias, Gracias... Se que muchos lo han estado esperando y tuvieron que esperar casi 30 capítulos, pero esa es la magia... Estamos a casi nada de los verdaderos enfrentamientos y puede que con algunas escenitas subidas de tono... (7u7)
Haré lo posible por actualizar más seguido y no tardarme en hacerlo. Cómo dije previamente, puedo tardarme en Actualizar, pero esta historia jamás voy a abandonar. Y mucho menos a ustedes. XD
Ahora si... A lo que nos importa!
Disclaimer: Miraculous: The Tales of Ladybug and Chat Noir pertenece a Thomas Astruc y Jeremy Zag. La idea, trama y personajes son de mi completa autoria. Personajes adicionales pertenecen a sus respectivos dueños.
Advertencia: Posibles horrores gramaticales. Temas sensibles.
Aclaraciones: Este es un universo ficticio, todo es ficticio... Salvo mi historia ;)
Inspiración: Tarot. Arcana. Jojo's Bizarre Adventure. Sakura Card Captor. Digimon (En menor proporción)
Comencemos.
Vigesimoctava Carta
Otros Ojos
"El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos"
Marcel Proust
Hotel Le Grand Paris...
Sin duda necesitaba una ducha fría. Aún no salía de su estupor de hace apenas unos minutos.
La mismísima Bree-C o mejor dicho, la prima de Marinette, la había contactado para darle a ella algo "sumamente valioso". Y no mentía, aún seguía mirando con algo de deje aquella peineta que la misma Bree-C le había hecho entrega seguido de un largo y aburrido protocolo que ni siquiera se molestó en recordar.
Y lo único que aún permanecía fresco, era el brillo que está desprendió junto con aquella dama que vio en la sesión de fotos y en el duelo en la Cumbre.
Seguía sin poder creerselo...
-Hola? Tierra a la señorita Chloé ?
Y por supuesto... No podía olvidar al brillante y más que bello ente levitando frente a ella.
Su aspecto había cambiado a favor de su persona; ya no tenía rasgos de Bridgette sino de ella, los caracteres chinos habían desaparecido dando paso a elegantes ondas color doradas y negras, el Qi Pao desapareció mostrando una delicada toga griega digna de una Emperatriz color crema con detalles negros y dorados con una pronunciada abertura en ambos lados de su cadera, seguido de una cadeneta enroscada en su cintura del cual se veían colgando pequeños cántaros dorados.
-Ugh... Esto es increíble! Que se supone que debo hacer con un... Eh...? Lo que sea que seas!?- Exclamó incrédula al no saberse explicar bien.
Pollen, en vez de enojarse por su tono solo sonrió comprensiva. Era de esperarse y más si era la primera vez que recibía un Arcano.
-Bueno... No hay un libro de instrucciones sobre cómo lidiar con nosotros. Todo eso vendrá por si solo...- Habló Pollen serena buscando transmitirle dicho sentir a la rubia- Solo hay que tener paciencia y humildad...
-Paciencia? Humildad? Ja! No hay nadie más paciente y humilde que yo!- Exclamó Chloé orgullosa y Pollen solo alcanzó a negar lentamente
-Ya trabajaremos en eso...- Suspiró la ente- Que tal si comenzamos con algo básico?
-Como que?
-Como unas preguntas, quizás?- Propuso la ente- No tienes algún tipo de curiosidad sobre mi entero ser...?
Una parte de Chloé mentiría si dijese que no sentía curiosidad por Pollen, pero tampoco deseaba someterse a una larga cátedra de la cual no pondría atención.
-Si no te interesa saber de mi, está bien. Pero tampoco tienes que mentirme de esa forma.- Soltó la ente para su sorpresa y justo cuando iba a reclamarle, está se le adelanto- Estoy mentalmente conectada a ti mediante un enlace, todo lo que pienses en voz alta, puedo oírlo.
-Ugh! Eso es invadir mi privacidad!
-Como puedo invadir, si tu me concediste el permiso en primer lugar?- Abrió la boca para refutarle, pero la cerró al no encontrar argumento- Cuando aceptaste portarme, automáticamente me volví una parte indispensable de ti, como tu de mi. No solo me portas a mi, sino que también tienes mi poder, mi título, mi joya y mi carta.
-Título?
-Asi es. Cómo ya has visto. Varios de tus allegados tienen un título referente a su Arcano. Y a ti, te toco la Templanza. El equilibrio entre las cosas.- Explicó de la forma más simple que podía para no confundir a su rubia portadora quien parecía aún no captar del oso su presencia y su propósito- Representas el Balance perfecto en todo... Lo real y lo irreal... Lo apresurado y lo tardado... Lo bueno y lo malo...
-Equilibrio? Como una balanza?- Cuestionó y Pollen asintió.
-Exactamente!- Complació al ver cómo de a poco asimilada la situación- Cuando me aceptaste como tu Arcano, ya estabas completamente equilibrada con muchas cosas.
-Como cuáles?
-Tu familia... Tus amigos... Su situación actual...- Narró para la rubia- Has logrado equilibrar todos esos excesos que abundaban en tu vida de un momento a otro, has aceptado cosas que antes no hacías, incluso involucrarte con personas de las cuales en tu vida juraste jamás relacionarte.
Tenía razón, desde que toda esa locura de los Arcanos dió inicio, había empezado a ver las cosas de otro punto. Empezando por su hermana, Claudia.
Jamás pensó que alguien tan profesional como ella pudiera caer tan bajo como el intentar sabotear SU primera sesión de fotos como modelo de la mujer más poderosa en el mundo de la moda, por algo tan mundano como el no haber sido escogida para la campaña anterior, teniendo a media industria de la moda persiguiéndola.
Pero ahora que lo pensaba, su hermana siempre había sido así. Tuvo todo en charola de oro por no decir plata ; nunca se le negó absolutamente nada y cada que pedía algo, se le entraba de inmediato y si este se le era negado, nadie salvaba al pobre causante de su insoportable berrinche. Su madre y su fallecido primer esposo, de forma inconsciente y a la vez muy a propósito, la habían convertido en un ser caprichoso, arrogante e incapaz de satisfacer, siempre deseando más y más y si este no era obtenido por las buenas, lo sería a las malas.
A diferencia de si misma, Chloé no tuvo el privilegio de una madre los primeros años de su vida, solo un padre consentidor y permisivo que le daba todo lo que ella pedía en un intento por llenar ese vacío que su madre había causado. En parte, tenía todas las cosas que Claudia en un principio tuvo, pero ella no se imaginaba una vida sin su padre, y en su vida tenia a Adrien y a Sabrina, quien de a poco había comenzado a apreciarlos a diferencia de Claudia, quien trataba a las gemelas de formas desagradables.
Ahora lo comprendía...
Ella estaba en camino de convertirse en otra Claudia... De no haber sido por lo sucedido en la cumbre, aquella venda le hubiera seguido cegando la vista de la verdadera personalidad de su hermana.
Aquel ser el cual ella deseaba convertirse algún día...
Pollen notó el semblante serio de Chloé y comenzó a preocuparse, sin embargo, en su mente se reflejaban las imágenes que Chloé pensaba de forma abierta con respecto a todo lo que ella había mencionado con respecto al equilibrio.
Aquellos pensamientos que Pollen veía eran la forma en la cual Chloé le expresaba todo lo que su propia voz no podía.
No quería convertirse en otra Claudia.
-Entiendo que esto es algo muy duro de procesar...- Habló la ente buscando reconfortará de alguna forma al verla tan decaída- Las cosas que has presenciado no son algo de todos los días, pero, ten en cuenta algo, Chloé... No estás sola...
Alzó la mirada y miro como la ente de la Templanza de forma muy maternal la abrazó contra su pecho.
-Tienes a un padre capaz de darlo todo por verte bien... Una amiga leal dispuesta a apoyarte en lo más difícil... Tienes amigos que te quieren tal y como eres...
-Yo... Yo no tengo amigos...- Soltó a lo bajo acurrucándose aún más al frondoso busto de Pollen.
-Mhm... Difiero en lo que dices, Chloé. Si tienes amigos, o es que los chicos con quién pasaste un buen rato en la Cumbre no son nada para ti?- Interpuso está. Chloé no respondió, pero su mente se encargó de dejarle el mensaje a Pollen mediante su enlace mental.
-'Ellos no me ven como su amiga... E sido muy mala con ellos todo este tiempo... Especialmente con Marinette...'
-Mhm...No creo que eso les importe. Te discúlpate con la Emperatriz y creaste un lazo especial con ella después de eso...- Informó la ente para sorpresa de Chloé, quien alejó un poco su rostro de su pecho para mirarla mejor con gesto interrogante- Los lazos son aquello que une a las personas y los fortalece... Y aunque tú no lo veas ni lo creas... Tienes varios lazos formados.
A los ojos de Pollen varios hilillos de diversos colores rodeaban a la rubia como un radiante arcoiris; podía distinguir el fuerte lazo entre ella y su padre, aquel que lentamente empezaba a formarse con su madre, el de Sabrina, el de Adrien... Y por muy difícil que fuera de ver, estaban los lazos de todos los portadores Arcanos.
-De verás crees que ellos me ven como su amiga?- Pregunto después de un extenso minuto de silencio.
-Claro, incluso Bridgette lo hace... De lo contrario, no me hubiera confiado a ti.
Eso sin duda aligeró la carga que inconscientemente se había formado sobre sus hombros.
Claro que tenía amigos... De lo contrario, no la hubieran ayudado para con el caso de Brittany y sus bribones.
Sonrió al pensar eso y Pollen regresó el gesto sonriéndole de igual forma notando como su lazo se fortalecía.
Pero dicho momento se vio interrumpido por unos cuantos toques en la puerta y la voz de su padre.
-Princesa? Puedo entrar?- Preguntó este cordial.
-Umh! Un momento, papi! Estoy... Um... En medio de una importante rutina facial!- Arrojó como excusa.
-Oh! Entiendo princesa. La vida de una modelo sin duda a de ser estresante si debes estar cuidando de ti todo el tiempo.- Soltó este comprensivo y Chloé sonrió- Aunque eso no debería ser un problema para ti.
-Eh... Si! A todas estas, papi. Que era lo que querías decirme?- Intento desviar el tema mientras de forma apresurada intentaba darse la impresión de estar en medio de dicha rutina. Un brillo dorado la envolvió y para cuando se dió cuenta estaba vestida con su típica bata de seda, una toalla enroscada sobre su cabeza y tal y como había dicho, una mascarilla del color de la miel estaba puesta sobre su rostro. Miro a Pollen y está le guiñó un ojo cómplice para después atravesar el techo.- Sabes que? Mejor entra, no puedo escucharte bien.
-Oh! Está bien, dulzura.
El alcalde ingresó a la habitación y no se sorprendió para nada al ver a su hija tan inmersa en su rutina.
-Y bien? Que ibas a decirme?- Cuestionó con su típico tono de voz, tratando de disimular el hecho de que hace unos minutos no había pasado por un fuerte bache emocional.
-Oh! Cierto! Recibí una invitación para asistir a un importante evento este fin de semana, princesa.- Informó este orgulloso y Chloé presto más atención aló que decía.
-Evento importante? De que se trata?- Indagó curiosa.
-El torneo nacional de esgrima.- Reveló este y la curiosidad de Chloé murió al instante.
-Ugh! Por favor, ese evento no es para nada importante!- Soltó molesta- Además, es obvio que mi Adrichoo ganará el torneo.- Finalizó cruzándose de brazos y girando el rostro.
-Eso lo sé, princesa. Pero como Alcalde debo estar presente y no puedo rechazar una invitación directa de la reina- Intento explicarle a su hija, pero apenas y escucho la palabra reina, le miro interesada.
-Reina?- El mayor asintió- La reina de Prusia!?- Volvió a asentir- Y por qué no empezaste por ahí!?- Chilló al por fin entender lo importante de la noticia que el alcalde le había revelado. Se trataba de la realeza y no podía darse el lujo de no Sta presente- Ugh! Avísale a Jean que aliste la limosina, no tengo nada que usar para ese día! Y dónde demonios está Sabrina? Necesito que busque a mi asesora de modas de inmediato!
El alcalde so rio nervioso al ver cómo su hija de forma frenética contactaba a la hija de Roger con respecto a una salida de compras de emergencia.
Al menos su reacción había sido menos frenética que la de Audrey.
Arriba en la azotea, Pollen escuchaba todo mientras negaba lentamente.
-Ah~ Algunas cosas nunca van a cambiar- Confesó con una sonrisa de derrota en el rostro.
-Tranquila. Ya te acostumbrarás.
A su lado la ente del Bufón se mostró en su total esplendor con su infaltable paraguas cubriéndola.
-Fluff- Dijo a modo de saludo la ente de la Templanza.
-Que deleite el verte nuevamente, Pollen.- Complació está sonriente
-Lo mismo digo.
-Algo me dice que estaremos ocupadas por un buen rato.- Menciono jocosa escuchando la voz de su portadora en el piso de abajo dialogando con Chloé con respecto a su decisión de vestuario.
-Muy ocupadas.- Una tercera voz se les unió y a los segundos apareció Barkk junto a Pollen.
-Bueno, nunca me opongo a una salida de chicas.- Comentó Fluff para gracia de ambas entes.
Si, tenía razón, sería una tarde muy ocupada pero al menos estarían juntas.
Apartamento Rossi...
Aquello sin duda era el colmo!
Aquellos mensajes anónimos sin duda habían soltado una especie de ola verdaderamente contraproducente para sus planes.
Y para empeorarlos todo... Estaba suspendida por casi dos semanas!
Y sus padres no habían hecho nada al respeto. Por supuesto su padre estaba más que de acuerdo con esa moción, y su madre había perdido todo tipo de voz y voto en sus decisiones después de lo sucedido en la Cumbre. Y su hermana, ni hablar, parecía disfrutar todo lo malo que le estaba pasando.
-Ugh! Necesito idear algo y rápido!- Gruñó para si mirando la cantidad de mensajes que sus seguidores le enviaban a su teléfono de respaldo preguntando si estaría presente en el torneo.
-Tal vez la ayuda que tanto necesitas, venga mucho antes de lo esperado...- Bisbiseó la Sombra en un bajo murmullo.
-Que?- Su teléfono volvió a vibrar, eran dos mensajes. Uno era de la hermana de Chloé, Claudia. Y el otro de un número desconocido.
"Más te vale que tu plan funcione, mocosa. No trabajo sin recompensas."
A.C.
Leyó aquel mensaje, no entendía. Y que con esas siglas al final del mensaje? Acaso ese sujeto se hacía llamar así mismo Aire Acondicionado o que?
-Esto que significa?- Pregunto a la Sombra
-Significa, otro posible aliado para tus planes...- Soltó de forma tétrica a Lila quien volvió a mirar su teléfono- A diferencia de tus bobos seguidores, este en particular no tiene miedo en ensuciarse las manos...
La forma en la que lo dijo envío un escalofrío placentero a Lila. Miro nuevamente su teléfono y no dudo ni un segundo en responderle a ese hombre.
"No se preocupe, obtendrá todo lo que desee una vez terminemos con todo."
Presionó enviar al mensaje y se dirigió a su grupo de seguidores, que suerte la suya al tener entre tantos admiradores al equipo de esgrima del Lycée Janson de Sailly.
Sin mediar lo dos veces comenzó a escribir un mensaje a los esgrimistas del Lycée, exagerando por completo en darles todo lo que desearan si lograban obtener dicho mazo de cartas de cierta panadera. La Sombra, ceñida sobre ella, miro expectante lo que su joven portadora escribía a sus bobos fanáticos para después enviarse.
-De verás crees que ellos vayan a cumplir lo que pediste?- Cuestionó la Sombra jocosa, sabía de antemano que aquellos inútiles no lograrían nada, pero pareciera que Lila adoraba juguetear de esa forma con ellos.
-Puede que si, puede que no... Total... Todo este conflicto es como un juego de Ajedrez.- Explicó Lila a la Sombra mostrándole una carpeta repleta de fotos e información valiosa de varios estudiantes del Lycée, desde el aclamado equipo de esgrima hasta los estudiantes resentidos que no habían Sido elegidos para la campaña de Bree-C.- Ya va siendo tiempo de que los peones se conviertan en leales caballeros.
Soltó una risilla malévola pensando en cómo maniobraría su siguiente movida. El tablero aún tenía varias piezas sin mover por su parte, y Marinette ya había usado a varias piezas, solo faltaba que Lila hiciera su movida magistral.
Y aún sobraban varias piezas en el tablero para usar.
Total, la Reina siempre era la que tenía el mejor control sobre el tablero.
Y ella de por sí, ya lo tenía.
Mansión Agreste...
Miro nuevamente su reflejo en el espejo, ajustado por quincuagésima vez su corbata y verificando que cada aspecto de él estuviera impecable.
Por qué si, Gabriel se caracterizaba por ser un hombre culto, elegante y con gracia, tal y como una mariposa después de haber eclosionado de su largo sueño.
A su costado recostada en la cama, Emillie le veía con gesto gracioso, adoraba ver a su tan fino esposo arreglarse para algo tan simple como una reunión.
-Cariño, vas a deshilar de tanto que te la arreglas.- Soltó su esposa en una cálida risa que hizo que Gabriel desviará su atención del espejo a ella.
-Solo quiero verme bien para cuando la señorita Cheng llegué.- Explico este acercándose a ella y tomando asiento a su costado.
Por qué si, la razón por la cual Gabriel se había apañado en mejorar su imagen era por la tan ansiada llegada de su invitada.
Bree-C o mejor dicho, Bridgette Cheng.
No todos los días recibías una carta firmada y sellada con cera por el puño y letra de la mismísima diseñadora que de un momento a otro había revolucionado la industria de la moda y el modelaje. Y en su carta había especificado que su encuentro sería meramente privado y lejos de los ojos públicos, así que solicitó a Nathalie el tener la seguridad de la Mansión al punto máximo para no incomodar a la joven diseñadora y envío a Gorilla a buscarla.
Su llegada a la mansión podía significar una colaboración entre ambas firmas y el indagar aún mejor sobre los Arcanos y el no quería desaprovechar la oportunidad.
Por que Etteila tenía las respuestas a todas sus preguntas.
-Descuida, cariño. Todo irá bien.- Aseguró Emillie tomando su mano en señal de apoyo.- Algo me dice que así será.
Sonrió alegre a su esposa y dejó un cast beso en su frente para después salir de la habitación. Su esposa tenía razón, todo iba a salir bien.
Mirando la hora en su reloj, bajo puntual a la base de las escaleras, encontrándose con Amélie y Félix esperándolo como tal. Ojeó de forma rápida a su sobrino, notándolo ciertamente incómodo.
-Pasa algo, Félix?- Indagó al joven quien sorprendido se giró a verlo.
-No, descuida tío, solo estoy ansioso... Es todo...- Soltó como explicación, más eso no pareció convencer del todo a Gabriel. No era común ver al orgulloso portador de la carta del Emperador verse así.
-Según me dijiste, esa diseñadora Bree-C asistió contigo a la secundaria, no?- Reveló Amélie para desgracia de Félix.- Recuerdo que esa chica solía seguirte a todos lados y cada día te invitaba a un lugar diferente.
-Nunca mencionaste ser conocido de la señorita Cheng.- Acusó Gabriel a su sobrino, quien parecía querer ser tragado por la tierra.
-Solo éramos compañeros de clase, nada más...- Omitió por completo el hecho de que ella en su juventud era su fan/acosadora número uno, y claro tampoco tenía las agallas para decirles la forma tan espantosa en la cual la había rechazado un día antes de su graduacion, aunque estaba seguro que Claudia se había encargado de enfatizar eso en su duelo en la Cumbre- Además, jamás se me paso por la mente que ella se convertiría en Bree-C.
-Bueno, va siendo hora de que ambos vallan reconstruyendo esa vieja amistad suya.- Propuso su madre ingenuamente, completamente inconsciente de la verdadera relación entre esos dos.
-Si, claro...- Reconstruir una amistad que jamás existió? Claro! Una buena disculpa era lo que ella se merecía después de tantos años de rechazo injustificado de su parte.
-Señor. La señorita Cheng está aquí.- Avisó Nathalie y Félix se tenso en su lugar.
En las afueras de la mansión, el vehiculo particular de Agreste se estacionó frente a la entrada de la mansión. Gorilla de forma cortés, bajo del vehículo para abrirle la puerta a Bridgette.
-Muchas gracias.- El guardaespaldas respondió con un suave gruñido y sin más la acompañó escaleras arriba.
Abriendo de par en par ambas puertas, encontrándose de frente con los presentes en la sala. Se adentro con gesto gracil y los saludo con un delicado cabeceo.
-Muy buenas tardes- Saludó cortés la recién llegada.
-Buenas tardes, señorita Cheng - Regresó Gabriel tan parsimonioso como siempre, regañando mentalmente a su sobrino y cuñada quienes parecían muy inmersos en asimilar que dicha joven sé hallaba frente a ellos.- Agradezco sin duda el que haya venido.
-Yo soy la que debe agradecerle a usted por aceptar el tenerme aquí.- Regresó está extendiéndole una delicada bolsa blanca de contenido desconocido.- Por favor, acepte este pequeño gesto de mi parte- Les extendió la bolsa y Nathalie la recibió gustosa- Es de mala educación llegar a una casa ajena con las manos vacías.
-Agradezo el gesto.- Asintió Gabriel sereno notando la poderosa aura que la joven desprendía, tal vez era eso lo que tenía a todos tan mudos en la sala.- Por favor, acompañarme a mi estudio. Allí podremos hablar más cómodamente.
-Será un placer.- Paso frente a Amélie y le dedicó una radiante sonrisa- Que gusto verla de nuevo, señora Amélie.
La aludida pareció haber reaccionado al escuchar su nombre y regreso el gesto de la forma en la que Amélie solía hacer.
-El gusto es mío, cariño.- Regreso está tomándola en un desprevenido abrazo que está regreso sin problema alguno- Mírate, toda una diseñadora. Al final tus sueños si se cumplieron.
-Claro que si, es un sueño todo esto.- Confesó la diseñadora a la dama, miró de reojo a Félix y le sonrió cándida- Me alegra verte de nuevo, Félix.
-Lo mismo digo, Bridgette.- Respondió este después de recomponerse.
-Veo que sigues siendo igual de estoico que siempre.- Comentó jocosa dejando de abrazar a Amélie.
-Algunas cosas nunca cambian...- Murmuró este más Bridgette alcanzó a oírle y rió ante su ocurrencia. Acaso su risa siempre había sido así de melodiosa?
-Tal parece que no.
Siguió a Gabriel al estudio seguida de Amélie quien, animadamente le contaba de lo que había sido su vida después de la graduación. Félix en tanto permaneció estático en sitio mirando la silueta de Bridgette.
-Leeon...
El fornido ente ante su llamado, apareció justo detrás de él, luciendo igual de ansioso que el, pero no por que algo malo sucediera, no... Sino por la presencia de Etteila.
-Si, Félix...?
-Dime que lo sentiste- Pregunto este a su ente que dió a entender su respuesta con un gruñido.
-Claro que si... La presencia de Etteila es algo tan magnánimo como la gravedad...- Soltó el ente de forma pasiva- Tan vital como devastante.
-Senti que me bofeteó en la cara sin siquiera haberse movido...- Confesó inquieto- Incluso mi madre estuvo en esas mismas condiciones... Pero no entiendo por qué mi tío no se vio afectado...
-El Mago a pasado toda su vida sabiendo ocultar sus verdaderas emociones, incluso el sentirse intimidado por alguien como tú antigua acosadora...
-No me lo recuerdes... Ahora deberé estar en una misma habitación junto a ella sin sentirme como un mocoso aterrado.
-No te preocupes por eso... No estarás solo ahí dentro.
Desde su sitio podía escuchar a su madre platicar de forma alegre con Bridgette como si fueran conocidas de toda la vida, lo cual en parte era cierto. Su diminuto círculo de amigos era allegado a la diseñadora y cada que tenían un proyecto grupal nunca faltaban las clásicas reuniones en su hogar para estudiar, era obvio que su madre era amena a ella.
-Felix, hijo! No vienes?- Le llamó su madre sacándolo de su trance.
-Si, madre.- Reacomodó su corbata y se encamino al estudio rogando internamente que nadie notara lo afectado que la energía de Bridgette lo tenía.
Leeon por su parte solo miro a Félix sin decir una palabra, más estás salieron sin siquiera pedirlo.
-Por mas que intentes esquivarlo, ese lazo te tiene bien atado, Félix...- Musitó el león a la nada- Al igual que a mí...
Esperaba y esa reunión fuera lo más breve posible, no sabía cuanto tiempo podría soportar el tener a Antty en una misma habitación.
No deseaba cometer otro error como hace eones.
No otra vez.
Villa Ginianni...
El ambiente en la Villa era un caos absoluto, cada sirviente había lo posible por mantener la residencia lo más pulcra posible.
No todos lo días recibían la visita de personas tan importantes.
Después del incidente de la Cumbre, el matrimonio Ginniani movió todos los medios posibles para contactar con los familiares inmediatos de su precioso Lucio.
Y ahí estaban, arreglándose lo mejor que podían para recibirlos de la forma más apropiada posible, en cambio Lucio, a través de los ojos de Trixx veía todo con gesto gracioso.
-No entiendo por qué se ponen así.- Musitó el ente intrigado
-Son italianos, Trixx. Los maestros de las. buenas impresiones.- Explico Lucio sereno- Sabes lo importante que es para ellos el reconectarme con mi familia biológica, desde que me adoptaron han movido cielo, mar y tierra para lograrlo.
-Asi que todo esto es... Para recibir a tu otra familia?- Lucio Asintió- Ah... Entiendo... Por eso me pediste entregar esa carta.
La conmoción présente en la. ella era algo verdaderamente cómico para el joven portador del Arcano de la Luna, no imaginándose que ciertos individuos pasaban por la misma situación.
En un vehículo particular, iba toda la familia Couffaine directo a la Villa Ginniani. En un principio creyeron que se trataba de una broma de muy mal gusto hasta que fue confirmado por el mismísimo ente de la Luna, quien personalmente les había entregado dicha carta. Y ahora elos ahí, con rumbo a la Villa de una de las personas más poderosas por no decir peligrosas de Italia.
-Que nervios...- Musitaba Lilya jugueteando con los botones de su cardigan azul pastel.
-Por que te pones nerviosa, Lily?- Cuestionó Luka desde su asiento.- Solo conoceremos a la otra familia de Lucio, no es nada del otro mundo.
-Si, lo sé. Pero no puedo evitar sentirme ansiosa.
Y no mentía, una parte de ella temía que la familia Ginianni no viera con buenos ojos a los Couffaine, aunque, ella ni loca diría eso en voz alta y mucho menos frente a su tía Anarka.
-No te preocupes, estoy segura de que les agradaremos.- Complació su tía con confianza y Juleka asintió a su lado.
-Esta bien...- Lo dicho por Anarka le levantó un poco el ánimo. Miró disimuladamente a su familia y agradeció mentalmente el hecho de que Chloé la haya arrastrado en horas tempranas a una sesión de compras.
Luka vestía una camisa formal blanca con las mangas arremangadas, pantalones negros y un chaleco azul profundo, todo combinado con un par de botas negras.
Juleka por su lado, usaba un pulcro pantalon acampanado violeta de talle alto, un top color mármol y sobre este una chaqueta negra. A petición de Lilya había arreglado su cabello en una coleta baja.
Su tía Anarka iba vestida como solo ella solía hacerlo, pero con un aspecto mucho más formal. Y ella? Usaba top blanco con encaje, una falda a cuadros blancos y azules que llegaba hasta medio muslo y un cardigan de un suave azul pastel; todo combinado con unos simples tennis blancos y calcetas cortas con bordes en encaje. Y para completar su look fresco, había arreglado su cabello en una coleta alta, dejando dos mechones enmarcando su rostro.
Estaban presentables, no iba a negarlo. Pero ese sentimiento ansioso aún seguía.
-'Relajate, muñeca... Todo irá bien, te puedo asegurar que nada va a explotar esta vez...'- Le reafirmó Fluff
-'Esta bien... Intentaré calmarme...'
Finalmente el vehículo llegó hasta la Villa, pasando los amplios portones dorados y estacionándose frente a las blancas escaleras, dónde el don de la casa os esperaba pacientemente.
Bajando lo más elegantemente que podían del vehículo, se aproximaron hasta el elegante rubio quien cordial, les dedico una cálida sonrisa.
-Sean bienvenidos, Familia Couffaine.- Saludó el hombre usando su refinado acento italiano.
-Agradecemos la invitación, Señor.- Luka fue el primero en acercarsele y ofrecerle un firme apretón de manos.
-Mi familia y yo agradecemos el que hayan venido.- Complació este- Estoy seguro que a Lucio le encantará verlos.
-Y nosotros a el.- Siguió Anarka recibiendo otro apretón de manos por parte del Don.- En serio agradezco mucho lo que han hecho por mi sobrino.
-Es un placer, es parte de la familia... Y ahora ustedes también lo son.- Respondió cándido a los Couffaine.- Por favor, pasen. Mi esposa desea conocerlos propiamente.
-Será un placer.
Siguiendo al rubio, todos ingresaron a la residencia, Lilya también, pero antes de hacerlo miro por última vez los grandes portones de oro con gesto inquisitivo. Había sido eso una Sombra?
-Lily! Apresúrate!- Le llamó su tía.
-En seguida voy!- Avisó está.- Fluff... Asegura el perímetro...
La ente obedeció sin más, y oculta en el panorama levitó hasta llegar al techo de la residencia.
Lo que Lilya no sabía es que cierto pelirrojo observaba todo desde las afueras de la Villa. Vestido como un civil inocente, Antonio saco su teléfono y reviso las imágenes que había tomado sobre toda la familia Couffaine. Buscó a cierto contacto especial y le envío toda la información que está necesitaba.
-Pronto... Muy pronto, Giovanni... Me las cobraré todas y cada una, incluso tu, mi pequeña Lilya...- Susurro desdeñoso para después marcharse.
Tenía planes que ejecutar, pero antes de hacerlo, le haría una pequeña visita a cierta modelo.
Necesitaba desahogarse y solo ella sabía cómo ayudarlo.
Residencia Costello...
-Aqui tienen! Coman todo lo que quieran, tesoros!- Exclamó la señora Hermes sirviente otro exquisito platillo en la mesa.
-Eh... Muchas gracias, señora Costello...- Agradeció Adrien de forma incómoda en nombre de todos.
Justo después de tan intensivo entrenamiento, Ernest muy amablemente los había invitado a comer a su casa, y estos no pudieron negarse a la petición del moreno. Apenas e ingresaron a la hogareña morada de los Costellos, todos fueron bañados en las atenciones de las dos mujeres que Ernest llamaba madres, inundando la mesa en deliciosos platillos de diversos orígenes.
-Señora, esa es mi madre.- Respondió jocosa la fornida mujer al rubio- Llámeme Mamá Hermes.
-Esta bien... Mamá Hermes...- Que raro se sentía llamarle mamá a otra mujer que no fuera su madre, pero no deseaba refutar con tan imponente mujer y menos si está era 4 veces campeona olímpica de Boxeo en peso Welter. No señor.
-Muchas gracias por la comida, Mamá Hermes. Es exquisita!- Complació Lena engullendo otra cucharada de su Arroz con Pollo.
-Oh! Es un verdadero placer, linda!- Agradeció esta- Es un deleite ver a los amigos de mi hijo y más al saber que mañana mismo estarán en esa competencia.
-Si... Mañana nos espera un gran día.- Suspiro Claude
-Un gran y ocupado día...- Siguió Kagami limpiando delicadamente su boca con su servilleta.
-Asi es, mis niños. Y por eso deben tener suficiente energía para enfrentarse a todos esos esgrimistas.- Complació nuevamente la morena- Coman sin pena, yo iré a buscar el postre!
-Es lo que yo creo que es, mami?- Pregunto Ernest entusiasmado al sentir el tan típico olor a vainilla llegar a su nariz.
-Claro que si, mijo!- Respondió está desde la cocina.
-De que están hablando?- Indagó Nino curioso
-Del postre más delicioso hecho por una Costello... Pastel de Tres Leches!- Reveló este como si fuera un niño pequeño.
-Tres Leches? Como así?- Ernest Rio ante la ingenuidad de Adrien.
-Ya lo verás, quesito. Solo espera a que mi mami le ponga el toque final.
-Muero por probarlo, Ernest.- Añadió Marinette dejando sus cubiertos sobre la mesa- Estoy seguro de que es igual de delicioso que todo lo que acabamos de comer.
-Como no tienes idea, pastelito.
Sonrió cálida ante la expresión del moreno. Toda la casa de Ernest irradiaba un aura cálida y reconfortante, como un cándido abrazo dado por la abuela. La paredes pintadas en suaves tonos rojizos y anaranjados estaban repletas de diversas fotos familiares y logros obtenidos por los habitantes de la casa, desde la primera medalla de la Sra. Hermes en boxeo, pasando por los diplomas y reconocimientos académicos de la Sra. Jolly hasta llegar a los trofeos individuales de Ernest en sus otras disciplinas tales como el boxeo y el fútbol.
Por qué si. Ernest seguía los pasos de su progenitora en tener una vida influida por el deporte y los grandes valores que estos le propinaban.
Un pequeño calor se extendió por su pecho, adoraba aquellas vibras hogareñas que la familia Costello desprendía.
-Oye. Amigo, no es por ser curioso ni nada por estilo pero, en dónde está tu otra mamá?- Inquirió Nino con curiosidad.
-Oh! Ella sigue en el trabajo. Al parecer uno de sus pacientes que ella extraditó a Italia se escapó y ahora tiene que rellenar varios trámites para re-encontrarlo y volverlo a internar.- Respondió terminando su tercer plato de Arroz con Pollo.
-A de ser difícil el lidiar con todas esas personas si eres un psiquiatra, no?- Soltó Claude, el conocía muy bien esa rama, su padre también era doctor y según sus palabras, ser Psiquiatra era una labor dura.
-Como no tienes ni idea, pero mi mami Jolly puede con todo eso y más!- Exclamó este orgulloso, sin embargo, ninguno paso desapercibido la pequeña sombra que se Celia sobre sus ojos.
Lena al verlo, no pudo evitar empatizar con el al instante. Usando su enlace con Kaalki, pudo ver todos los malos momentos que el moreno paso junto a sus madres.
Algo un tanto parecido a lo que pasó con ella.
Aquel incómodo ambiente se rompió cuando la señora Hermes ingreso nuevamente al comedor cargando en sus musculosos brazos el postre que su hijo tanto presumía.
-Como lo prometí, niños! Aquí está el postre!- Soltó está triunfante dejando aquel cremoso manjar reposar en el centro de la mesa con indómito orgullo.
Las palabras eran pocas para describir lo inmenso del postre, y la señora Hermes tomó eso como una buena señal.
-Ya sabía que este postre les iba a dejar sin palabras. No sean tímidos, todo eso es para ustedes!- Complació ella comenzando a repartir las porciones.
-Muchas gracias, Mamá Hermes!- Nino fue el primero en hablar, recibiendo gustoso su más que generosa porción.
-Agradezco sin duda el gesto.- Agradeció Kagami
-Vaya... Mi padre se enojara conmigo si sabe que comí algo fuera de mi dieta.- Comento Adrien recibiendo su plato y la señora Hermes ahogó un suspiro.
-Dieta? Por dios! Las dietas son para los inconformes, hijo!- Comentó la mayor- Come sin problemas, niño. No te preocupes, me hago totalmente responsable si ganas unos cuantos kilos... Aunque pensándolo bien... Necesitas esos kilos extras, estás muy delgado!- Se acercó a él y tomo su rostro entre sus manos- Estás mejillas están muy flacas y pálidas! Necesitas llevar algo de sol!
Los presentes rieron antes tan gracioso despliegue. La fornida mujer apretujaba las mejillas de Adrien como si fueran masa para bollos y este soltaba inteligibles palabras intentando responder a las quejas de la señora.
El postre paso sin ningún tipo de problemas, saborearon aquel delicioso Tres Leches acompañado de un sabroso Café con Leche. Para cuándo terminaron, todos se ofrecieron para ayudar en la limpieza ay que, deseaban que la mujer descansará después de haber atendido a 6 invitados más su hijo.
Y así se dividieron. Claude y Nino se encargarían de desacoplar la mesa. Adrien, Kagami y Marinette ordenarían el comedor y Ernest y Lena lavarían los platos.
Estaban ambos dividiéndose el trabajo, Ernest lavaba y Lena secaba, ambos sumidos en un silencio reconfortante como incómodo.
Hubo un momento en el que Lena miro de reojo a Ernest y pudo notar la misma sobra ceñirse sobre sus ojos.
-Oye... Estás bien?- Indagó está y por un momento vio como este regresaba de un plano en el cual se había ido.
-Eh? Ah.. Si. Si... Lo estoy... Por qué no habría de estarlo?- Respondió nerviosamente.
Por más que intentará ignorarlo, el sabía a lo que ella se refería.
-Umh... Sabes, yo también pase por muy malos momentos...- Empezó a relatar ella mientras secaba los cubiertos.- Mi madre básicamente me considero un peligro para Lila desde que nací, y se podría decir que crecí siendo completamente rechazada por ella...
Ernest no dijo nada, solo atino a escuchar lo que ella le decía.
-Tambien... Se lo que se siente ser rechazado por ser diferente... Nada de lo que pasó con tus madres tiene que ver contigo...- Se sorprendió al oír eso.
-Como...?
-Una de las ventajas de estar enlazado a un ente, es el poder oír sus pensamientos, incluso los que este comparte...- Fue su respuesta y fue cuando todo tuvo sentido para Ernest.
Exactamente hace unas cuantas semanas el pudo oír perfectamente lo que Lena le describía en sueños...
-Era Kaalki la que estaba hablando con Stompp aquella noche.- Concluyó el con el asentimiento de Lena.- Entonces tú...
-Si... Estoy en el mismo barco que tú...- Suspiro con una risa cansina.
-Cuanto lo siento...
-Por que? Yo soy la que debería disculparme contigo. Tu pasado es peor que el mío... Y sin embargo, Mírate. Tus madres son epítomes en sus debidas pasiones y tú sigues sus mismos pasos.- La mirada de Lena reflejaba algo similar a la adoración cada que miraba al moreno.- Y lo más impresionante de todo es que tuvieron a todo el mundo en contra. Y al final, lograron prosperar.
-Oye... Tampoco me alabes... Básicamente eres la blogger de viajes más cotizada del mundo, tu padre pertenece a la corte de Prusia y eres amiga cercana del principe más joven. De que te quejas?- Regresó este confundido.
-Lo haces ver cómo algo fácil. A diferencia de ti, yo no tuve algo certero y sólido.
-Como que?
-Tus amigos...- Miró al comedor y vio como los chicos se entretenían arreglando el comedor con una de las mezclas de Nino de fondo- Tengo entendido conoces a Claude de la infancia.
-Si... Es lo más cercano a un hermano para mí...- Respondió mirando al castaño sostener algo por encima de su cabeza, lejos del alcance de Marinette.
-Que irónico, no? Yo toda mi vida pensé que Lila sería la Doja Cat de mi Saweetie... Pero al final termino siendo la Jennifer Aniston de mi Angelina Jolie.- Bromeó ella y Ernest no pudo evitar sentir pena por ella.
-A de ser duro, no?
-Como no tienes idea...
Nuevamente volvieron a sumirse en otro silencio incómodo, el lavando y ella secando. Hasta que el decidió romper ese silencio.
-Oye... No es por sonar grosero ni nada pero... Por qué sacaste ese tema?
-Por que no quiero que te enfrentes a tus demonios tu solos, Ernest...- Confesó esta para su sorpresa.- Tu tuviste apoyo de quienes menos esperabas para salir adelante con tus madres... Si te apena hablar de eso, está bien, pero no te encierres en tus problemas... No estás solo en esa lucha...
No supo en qué momento tomo su mano entre la suya y la apretó fuertemente, pero sintió aquel fastidioso peso de sus hombros ser alzado de forma repentina.
-Ya veo... Gracias Lena...
-Cuanto quieras, grandote...
Ahora, ambos conformes con su tan reveladora plática, regresaron a su labor de seguir lavando y secando la vajilla. Mientras que, oculta detrás de una de las paredes, la madre de Ernest había sido testigo de tan conmovedora escena y con una sonrisa de oreja a oreja, llamó a su esposa.
-Cariño... Creo que ya tenemos nuera asegurada...- Habló está por su teléfono oyendo a su esposa chillar emocionada al otro lado de la línea.
Debía pensar cuánto antes cuántos nietos iban a darle esos dos.
Continuará...
Que ondas, ma Friends! Cómo recibieron el año? Yo bien, con tos, pero bien.
E regresado con este conmovedor capitulo para ustedes, en dónde se dejaron al aire unos que otros cuantos trapitos *Insertar risa malévola* Pero así profundizamos mejor la situación y a los personajes.
Y alistense, por que en el siguiente capítulo no habrán uno, ni dos... Sino tres duelos! *Inserta música de Six: The Musical*
Vayan sacando sus conclusiones de quienes... (7u7)
Una pista... Son algunos de los personajes quienes aún no se han enfrentado a los lacayos de Lila.
Si adivinan, juro que los añado al capítulo! XD
Y bueno, hasta aquí llego. Pueden dejar sus comentarios de odio hacía Lila, ideas, opiniones, fuertes declaraciones, etc.
Estaré leyendolas.
Nos vemos ;3
P.D. Hablo en serio con eso de poner a alguno de ustedes en el próximo capítulo. :)
