Serie: Naruto
Autor: Leah
Advertencias: Sexo explícito
Memoria de Ella
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La colcha suave bajo su vientre generaba una fracción agradable contra el calor del cuerpo tras su espalda que la aprisionaba con fuerza mientras la acariciaba, la espalda, su trasero alzado, los muslos calientes y susceptibles.
En este punto del viaje la vergüenza que pudiera sentir ya había quedado muy atrás, no tenía ninguna duda de ese hecho, su relación con Sasuke había llegado a ese momento donde simplemente todo era suficiente sincero el uno con el otro como para divertirse sin más, sin juzgar, sin cuestionar, la regla era simple: si te sientes incómodo, dime y paro.
Ahora mismo ella no estaba incómoda, desnuda como estaba, de vientre contra la cama, con dos manos cálidas agarrando con algo de fuerza su figura, no, solo estaba excitada.
Y no tenía la impresión de que su pareja estuviera molesto, incómodo o celoso, sentado como estaba en la silla algo lejos, con sus piernas un poco abiertas y una prominente erección mientras le veía algo divertido, su única mano se entretenía un poco masturbándose, quizá divertido de verla toda entregada y gimiendo en esa cama a una versión suya un poco más joven.
Oh sí, su versión de vengador, cuando solo era una veleta buscando venganza hasta con cualquier sombra.
Había cierto encanto sexual en ese Sasuke con aire de chico malo, claro, una vez se deja de lado la locura mental y sus implicancias, ahora solo era un simple clon, la ilusión visual, la fantasía, y eso estaba bien, especialmente porque era tan brusco como la parte más morbosa de su cabeza llegó a imaginar que lo sería, impaciente, dominante y deseoso de tomarla.
Gimió con algo de fuerza cuando una sonora palmada acompañó la sensación de su lengua serpenteando entre los pliegues de su coño mojado y excitado.
Se retorció, disfrutando la sensación, la forma en que su otra mano sujetaba con fuerza su cuerpo para obligarla a quedarse quieta y obediente, dejándose simplemente devorar completa, sus manos agarraron la manta con algo de fuerza, arrugándola y su cabello se le pegó a la cara por el sudor, ya llevaban un rato ahí, con ese clon cumpliéndole la fantasía.
La larga lamida que sintió recorrerla completa la hizo jadear para cuando sus ojos enfocaban de nuevo a su pareja unos metros más allá, aún entretenido masturbándose viéndola, y aquello fue suficiente como para que ella misma se relamiera los labios, ansiosa.
No necesitó una orden o palabra, él se levantó en el acto para aproximarse.
El clon la giró, aún con esa forma más brusca que solo la calentó más que molestarla, alzando sus dos piernas las ubicó sobre sus hombros, bien dispuesta y entregada, el grito que le salió de la boca por la intromisión brusca fue callada cuando la tercera mano agarró su cara, obligándola a girar y meter la prominente erección en su boca.
Llena por ambos lados, el vaivén en el cual tenían su cuerpo solo hizo que gimiera más y más, la forma brusca en que el Sasuke de su fantasía agarraba su cadera y se aseguraba de penetrarla lo más duro que podía se complementaba con la forma en que su Sasuke la penetraba en la boca, constante, rítmico, marcando los tiempos de esa forma que ambos habían aprendido ya que les gustaba, y el hecho de que estuviera ahogando sus gemidos en la garganta solo le hacían la cosa más placentera a él al final.
Mojada, lamió y degustó, disfrutando del sabor masculino mientras su coño recibía más y más, hasta que esa sensación en el vientre, la del orgasmo, la golpeó con tanta fuerza que el clon no tardó mucho en venirse dentro, llenándola y acompañándola.
La imagen del Sasuke más joven corriéndose dentro suyo le gustó.
Ni se cuestionó como es que no desapareció en el acto, demasiado perdida en el calor del momento mientras daba algunas otras lamidas a la verga de su pareja, queriendo que él también disfrutara de venirse en su boca.
Cuando al fin se vino, dejándola sentir aquel líquido dentro de la garganta, simplemente succionó más, tal que eventualmente lo sacó con un ruidito sordo antes de abrir la boca, dejándole ver como todo estaba ahí, lo tragó, cual niña buena, antes de relamerse los labios.
Ese acto tan simple pero morboso la hizo ver de buena forma como no solo su pareja seguía duro y tieso, sino también el clon que la miraba desde su altura.
Aún insatisfechos fue que la movieron una vez más, esta vez Sasuke se recostó en la cama, acomodándose, antes de agarrarla por la cintura y sentarla sobre su verga de una sola vez, haciéndola gemir y apoyar la palma contra su vientre mientras su cuerpo por inercia se recargaba, aún demasiado sensible por el anterior orgasmo.
Movió la cintura un par de veces más, calentándola y haciéndola mojarse, y fue entonces donde unos dedos ajenos a la mano de su pareja marcando el ritmo en su cintura, la hicieron girar la cara y lamerlos, succionándolos con ganas, empapándolos de su saliva.
Para cuando el clon decidió que estaba bien fue que los sacó de su boca, usando esos mismos dedos para dilatar su zona anal en lo que seguía siendo penetrada.
No es que no lo hubieran hecho por ahí ya (a estas alturas no había un gramo de piel donde no la hubiera tomado, marcado, mordido y hasta succionado), pero al final del día esta vez habría una diferencia sustancial que al final la hizo menear la cadera sobre su pareja de forma más ansiosa.
Con mimo la recostó sobre su pecho, quedándose quieto, dándole tiempo al clon de acomodarse atrás para entrar con algo más de calma de lo que había demostrado hasta ahora, dejándola adaptarse, gimió quedito, sintiendo aún con toda la forma en que entraba hasta el fondo.
Y entonces, cuando ya estaban ambos dentro, fue que el chillido salió mas fuerte de su garganta una vez agarraron un ritmo constante y su cuerpo se acostumbró a la intromisión doble.
Cerró los ojos, solo disfrutándolo, jadeo con ganas y gimoteó, arañando el pecho de Sasuke mientras el clon jugueteaba con sus pechos a medida que aumentaba más y más el ritmo, la sensación era placentera, una intromisión total, que incluso la hizo sentir de forma consiente como algo de saliva se le escurría de la boca, demasiado entretenida como para que le importara mucho, más aún cuando sintió los labios de su Sasuke sobre su cara, relamiendo el hilo de saliva y subiendo buscando su lengua de esa forma que le gustaba.
Le dieron fuerte, duro y constante, permitiéndole sentir muy bien como otro arrollador orgasmo quería golpearla, y no fue sino hasta que sintió la voz ronca de su pareja preguntándole en el oído sobre si le gustaba, que terminó por venirse completamente mientras un placentero sí se le escurría entre los gemidos y gritos que lanzaba.
Un par de embestidas mas por parte de ambos y lo sintió, muy bien, como tanto el clon como el real se corrían en su interior, llenándola, satisfaciéndola por completo.
Esta vez el clon si desapareció, tanto así que incluso pudo notar muy bien como el mismo Sasuke se dejaba caer, cansado y satisfecho.
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Esta vez la razón por la cual no salieron temprano no fue porque despertaran con ganas de más o algo, no, fue simplemente porque estaban tan agotados que decidieron que un día más acostado no le haría mal a nadie, especialmente cuando, en medio del estupor común de una noche juntos, se quedaron platicando un poco de la época de vengador del Uchiha.
