Capítulo 30

Reencuentro

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Una semana había pasado desde que Leona empezó a entrenar, por su parte, Touta logró encontrar a Karin y salvarla como se había planeado, ahora se encontraban reunidos en una de las salas de la nave.

"Así que ahora solo nos falta Ikkuu y Kirie." comentó Touta.

"Los planes ya están en marcha para ganar Ikkuu-sama de nuevo a nuestro lado." añadió Sept. "El problema es Kirie-sama, no tenemos ninguna idea de donde está… Kirie-sama desapareció hace cuarenta y tres años, poco tiempo después de la batalla que tuvimos en Plutón contra Ialda." explicó seriamente, haciendo una pausa por un momento. "Uno de los doce barones tenía un aliado de confianza, Otius Lauviah, un diablo con la habilidad de revertir la muerte, y al final, después de una agitada pelea, al final, se anularon el uno al otro y ambos desaparecieron de nuestro sistema solar."

"¿Desaparecieron…?" interrumpió Touta, confundido.

"Sí, desaparecieron sin dejar rastro." respondió Sept. "Realizamos una investigación de seguimiento, y al juzgar por el poder mágico y las distorsiones en el espacio-tiempo en la escena de la batalla, creemos… que Kirie-sama fue transportada a otro mundo y es muy probable que sea en un universo paralelo."

"Kirie… No tenía ni idea…" dijo Karin, alicaída.

"¿Un universo paralelo…? Maldición…" añadió Touta preocupado.

"Será muy difícil encontrarla con nuestros recursos, durante cuarenta y tres años, ha sido más inalcanzable que Karin-sama." continuo Sept.

"Ya veo… Entonces… Supongo que tendremos que preguntar a la maestra." propuso Touta, animado.

"Ah… ¿te refieres a Dana Ananga Jagannatha-sama, la bruja de la ruptura? De hecho, ella quizás sea capaz de encontrar a Kirie-sama en algún lugar del infinito multiverso." comentó Sept.

"Pero no hemos tenido ningún contacto con la maestra Dana desde que terminamos los entrenamientos." intervino Kuroumaru con una mirada seria.

"¿En serio?" lo miró Touta, sorprendido.

"Sospecho…" interrumpió Nikitis. "Que planea mirar desde el margen hasta que hayamos arreglado las cosas con Ialda."

"Sí… Eso suena como algo que haría la maestra… Pero es nuestra única opción…" comentó Touta, cerrando los ojos. "Tenemos que encontrarla, incluso si eso significa buscar en todos los rincones del sistema solar."

"Ahora somos organizaciones separadas, pero me acercaré a los miembros de Senkyokan y les pediré que nos ayuden en la búsqueda." sonrió Sept.

"Entendido." asintió Karin con una mano en la cintura.

"¡¿Entonces están todos bien?!" exclamó Touta, sorprendido.

"Sí, las razas de vida más corta se han retirado o han tenido a sus hijos haciéndose cargo, pero a todos les va bien." explicó Kuroumaru.

"¡Genial! Me gustaría ir a verlos."

"Organizaciones separadas…" murmuró Leona, pensativa.

"Así es, debido a todos los problemas que surgieron, decidimos que lo mejor sería no involucrarlos, al menos hasta que algunas cosas se solucionaran."

"Hm… No es una mala idea, pero estaba revisando nuestra información sobre Kirie nuevamente el otro día, y encontré algo que me llamó la atención." interrumpió Makabe.

"¿Huh? ¿Qué ocurre Makabe-senpai?" lo miró Touta, esperando su respuesta.

"Comenzó hace dos años, alrededor del momento en que reviviste, ha habido alguna actividad menor en la cuenta bancaria de Kirie, las cantidades retiradas son minúsculas en comparación con el activo de Kirie… pero la actividad ocurrió… En Sendai."

"¿Y ahora lo dices, gafitas?" lo miró Chachazero, levantando el brazo en protesta.

"Nuestro objetivo primordial era traer de vuelta a Karin, si lo hubiese dicho no nos hubiéramos centrado." aclaró Makabe.

"En eso tiene razón."

"Está bien, iré a ese lugar y si es ella, la traeré de vuelta." sonrió Touta, mirándolos decidido.

"Bien." aprobó Sept. "Entonces vayamos a Sendai, una vez allí te encargarás de buscarla, te esperaremos aquí."

Touta asintió, seguidamente salieron de la sala.

"Leona, ¿quieres venir con nosotros mientras esperamos?" le preguntó Kuroumaru.

"Lo siento, Irise y Wilson me están esperando." respondió Leona con una mano en la nuca.

"Ya veo, está bien."

Leona se despidió, alejándose de ellos.

"Hace días que entrena."

"Hum, creo que desde que fueron a buscarte Karin-senpai."

"Realmente, se lo está tomando en serio."

~·~

"¿Ya terminó la reunión?" preguntó Irise mientras veía entrar a Leona por la puerta automática.

"Sí."

"¿No te acompaña la marioneta?" alzó Irise la ceja en curiosidad.

"Está con Chamo, poniéndose al día."

"Oh." dijo Irise con simpleza. "La marioneta y el armiño, parece el título de un libro."

"¿Eh?" parpadeó Leona.

"Solo bromeaba, empecemos, esta vez será Wilson quien te entrene." cruzó Irise los brazos bajo su pecho. "A diferencia de mí, es más exigente."

"¿Otra broma?"

"No."

"…"

~·~

"¿Sabes algo de Shinobu o Mizore?" preguntó Karin, sentada en una silla, al lado de Kuroumaru en una de las mesas del exterior de la nave.

"No…" negó Kuroumaru con la cabeza. "No le pregunté a Touta-kun, debió serle difícil intentar encontrarnos estos años, me preocupaba que pudiera inquietarle más de lo que está."

"Entiendo, después de cuarenta y tres años, lo más seguro es que ya hayan hecho su vida." cruzó Karin los brazos bajo su pecho. "De todas formas, es mejor no buscarlas hasta que todo esté resuelto."

"Sí, yo también lo creo."

"Pensando en ello… ¿Cómo es posible que Leona no haya envejecido?" le preguntó Karin con una mirada incrédula.

"Ah… Es algo que me he estado preguntando… Pero con todo lo ocurrido, no encontré un momento para decírselo." respondió Kuroumaru, haciendo una pausa breve. "Esperemos que Touta-kun traiga de vuelta a Kirie-chan, entonces solo faltaran Ikkuu-san y Yukihime-dono."

"Yukihime-sama… Como pude dejarla." apretó Karin el puño encima de la mesa con una mirada seria.

"No fue tu culpa, Karin-senpai."

"Pero…"

"Lo mejor será esperar a que regrese Touta-kun, ahora que ya casi estamos todos reunidos podremos ir a buscarla y enfrentarnos de nuevo a Ialda-san."

"Si quieres llegar a alcanzarle, al menos tendrás que estar a su nivel." dijo Wilson, mirando a Leona, quien ahora tenía unas muñequeras y botas pesadas. "Aunque no llega a ser tan rápido como nosotros, la velocidad que ahora tienes no te va a servir contra la suya."

"Y por eso me distes esto." suspiró Leona con calma, llevaba varios días entrenando sin descanso.

"Cuanto más rápido te muevas con eso, mayor será tu velocidad cuando no lo uses."

"Eso supuse, lo que hace preguntarme, ¿vosotros tenéis esa velocidad porque hicisteis lo mismo?"

"No realmente, aunque nosotros somos de una clase distinta… Podría explicártelo con más detalle, pero lo haré en otro momento, por ahora puedo resumírtelo en que hay diferentes clases de vampiros, mi ama y yo estaríamos en lo más alto de la jerarquía, aunque por debajo de alguien." explicó Wilson, cambiando su mirada por una más seria al decir lo último. "Nuestra velocidad nos viene de nacimiento y por nuestra experiencia adquirida a lo largo de los años."

"¿Quieres decir que hay alguien por encima de vosotros?"

"Hasta aquí la conversación." la miró Wilson, acercándose rápidamente.

Leona intentó esquivar el golpe, pero no fue lo suficientemente ágil y terminó alcanzándola, haciéndole chocar contra una de las paredes. Se reincorporó de inmediato y fue hacia él intentando golpearle varias veces a gran velocidad, pero este los esquivaba y bloqueaba como si nada evitando que los golpes le llegasen a impactar en alguna parte del cuerpo, en uno de ellos, tomó el brazo de Leona y la lanzó lejos, ella dio una voltereta hacia atrás en el aire y se impulsó contra la pared para lanzarse sobre él.

Sin embargo, Wilson la esquivó moviéndose a un lado, Leona rápidamente saltó hacia él para darle una patada lateral, pero este la detuvo con el antebrazo, Leona saltó hacia atrás unos centímetros e intentó golpearle una vez más, tratando de darle otra con su pierna izquierda, por lo que él se posicionó detrás de ella evadiéndola, al percatarse Leona de que iba a golpearle en la espalda, se dio la vuelta esquivándolo por poco, siendo su mejilla rozada, perdiendo algunos cabellos por la presión de la velocidad del ataque.

Wilson repitió el golpe y ella lo esquivó por segunda vez, al ver la mirada de seguridad de ella, concentró un aura en su mano derecha y la usó contra Leona dándole en el estómago, haciendo que saliera disparada contra la pared, estrellándose en ella.

A continuación, sin darle tiempo de reacción, Wilson levantó su mano a media altura y usó su gravedad causando que Leona cayera al suelo siendo presionada por ello, impidiendo que pudiera moverse.

"No te alegres por haber esquivado uno o dos golpes, kiddo." la miró Wilson mientras presionaba más la gravedad sobre ella.

Leona intentaba moverse, pero la presión era demasiado fuerte y solo conseguía hundirse más en el suelo y algunas heridas en el cuerpo.

"No me digas que no puedes más."

"Hum, ya suponía que sería estricto, pero se lo está tomando bastante en serio." pensó Irise, sentada con una pierna cruzada sobre la otra y apoyando el codo en una de ellas con la mano en su mejilla mientras los miraba.

"Puedes dejarlo estar, nadie te culpará, de hecho, solo eres un humano en una batalla de inmortales, solo con el deseo de salvar a alguien no basta."

"¿Cuándo he dicho yo… que quiera dejarlo…?" preguntó Leona, intentando levantarse.

"No lo entiendes, no se trata de querer sino de poder hacerlo, y ahora mismo no serias capaz de nada, solo un estorbo, ¿acaso piensas que puedes plantarte delante del Life-Maker y solucionarlo todo solo porque sí?"

"Claro que no… Por qué crees que estoy haciendo esto, puede que haya cosas que no comprenda, pero no puedo simplemente dejarlo como está… no podría perdonármelo."

"Si no puedes con algo como esto, olvídate de ella."

"Comparado con todo lo que debe haber sufrido ella en toda su vida, incluso ahora… ¡esto no es nada!" exclamó Leona con una voz firme y una mirada seria.

Seguidamente, se abalanzó hacia él mientras un aura oscura la rodeaba, intentó golpearle con su puño, pero Wilson lo detuvo con la palma de su mano causando una onda de choque que destruyó el suelo formando un cráter bajo de ellos.

"Es todo por hoy."

"¿Qué…?" lo miró Leona, confundida.

"Seguiremos mañana." la miró Wilson mientras ella retrocedía unos pasos y su aura se desvanecía.

"Aun puedo seguir."

"No lo dudo, pero es suficiente."

"Está bien…" suspiró Leona, algo decepcionada, pero acabó resignándose.

A continuación, se quitó el equipo de entrenamiento que llevaba puesto y se despidió de ellos, dejando la habitación.

"Te lo tomas en serio, eh." lo miró Irise con los brazos cruzados bajo su pecho y una sonrisa divertida en sus labios.

"…"

"Y bien, ¿cómo lo ves?"

"Tiene posibilidades."

"Entonces, compartimos la misma opinión."

"De hecho, logró herirme la mano." dijo Wilson, mirándose la mano con la que detuvo el golpe.

"Oh~" lo miró Irise con intriga y sonriendo misteriosa. "Eso es un logro, pero yo no te veo nada."

"Ama, sabe perfectamente que las heridas se nos regeneran al instante." Wilson apretó la mano en un puño con los ojos cerrados.

"Mm… A veces pienso que eres demasiado serio… Wilson."

Leona había entrado a su habitación, cerrando la puerta detrás de ella y vio a Chachazero leyendo algo, sentada en uno de los sofás.

"Chachazero."

"¿Ya terminaste, niña? Ke, ke, ke." le preguntó mirándola.

"Sí." respondió Leona, sentándose en el borde de la cama.

"¿Esto es tuyo?" preguntó Chachazero, levantando la hoja de su mano, acercándose a ella.

Leona le cogió la hoja que tenía en la mano y le dio un vistazo.

"Sí, es mío." respondió ella, mirando a Chachazero.

"No sabía que tenías esa afición."

"No la tengo, solo quise escribirlo."

"¿Te digo lo que pienso sobre la letra que compusiste?"

"Me lo vas a decir igual, ¿no es así?"

"Así es, ke, ke, ke."

Leona suspiró, sabiendo que iba a decirla de todas formas.

"Y bien."

"Ello está relacionado con el ama, ¿no?"

"No voy a responder a ello."

Pasaron unos segundos de silencio antes de que Chachazero hablara.

"Tú misma me respondes cuando lo evitas con esa reacción y esa pausa momentánea, ke, ke, ke."

Leona se sonrojó levemente por el comentario.

"?!"

"¿Estás segura de que podrás hacer algo?" preguntó Chachazero, cambiando de tema.

"¿Eh? ¿Sobre qué?"

"Sobre la gotera del techo en el baño, no te fastidia, me refiero el ama, si crees que puedes salvarla."

"Chachazero… En el fondo le tienes aprecio, ¿no es así?"

"No saques conclusiones precipitadas niña, solo no me agrada que este siendo poseída por ese individuo." respondió Chachazero cruzando los brazos.

"Lo que tú digas…" suspiró Leona levemente.

Varios días pasaron hasta que Touta regresó, todos se reunieron en el estudio de la nave, ello era una sala llena de estanterías con libros con unas mesas en el centro.

"Vaya, vaya, al final lo hizo el pelo pincho." dijo Chachazero al ver a Kirie saludando a todos con una sonrisa.

"Te hiciste más alta Kirie-chan." sonrió Santa al verla.

"Bueno, eso es debido a que-"

"Déjame explicarlo Touta." le interrumpió Kirie. "Bueno… Sabéis que debido a lo que pasó me fui a otro mundo, y era parecido a este, pero la magia no existía, pasé bastante tiempo intentando encontrar a Dana y cuando lo logré, ella me dijo que para enviarme de regresó a este mundo, debía usar una enorme cantidad de magia y al no existir solo me quedaba una opción, darle el elixir de la eterna juventud que conseguí a mis doce años para no envejecer, por eso ahora solo puedo regresar en el tiempo, pero no puedo detener mi crecimiento, es por esa razón que he crecido."

"Debió ser difícil…"

"Hey, encontré este libro con algo dentro en una de las estanterías." se escuchó a Jinbei detrás de ellos, mostrándoles algo parecido a una cartera.

"¿Qué es?" preguntó Touta, mirándolo. "¿Una cartera?"

"Supongo que es uno de esos artefactos de cuando se hace un pactio… parece que necesitas una llave para abrirlo." respondió Jinbei, mirando la cerradura que tenía en un lateral. "También hay una dirección en ello."

"Eso es del mocosete."

"¿Te refieres al abuelo?" preguntó Touta, mirando a Chachazero.

De repente, se escuchó la alarma de la nave.

"¡Esto es una emergencia, presentaros todos en la sala principal!" se escuchó a Sept por el lugar.

"¿Ahora que pasa?"

"Será mejor que vayamos."

Todos dejaron la habitación y se dirigieron hacia donde estaba Nikitis.

~·~

"Eres muy lento, llega aquí en dos segundos." dijo Nikitis, mirando a Touta en la sala principal.

"Eso ni siquiera es posible."

"Sept puede hacerlo."

"¡No compares!"

"Lo que sea, estamos recibiendo una transmisión de Fate." chasqueó Nikitis los dedos.

Un holograma apareció en el aire, mostrando a Fate.

"Estoy aquí para comentaros que ha habido movimiento en Plutón, hace ocho horas, perdimos el contacto con varias naves de vigilancia en su órbita, no sabemos exactamente qué está pasando en esa área, estas son las imágenes." explicó Fate mientras en el holograma se mostraban las imágenes. "Hemos estado investigando Plutón durante años y sin embargo no encontramos nada, pero ahora una infinidad de tentáculos creados por la oscuridad de Ialda han aparecido, además una enorme cantidad de energía mágica se está acumulando alrededor de Plutón a una velocidad de miedo, todo está pasando mucho más rápido que nunca, no seremos capaces de desplegar nuestra flota a tiempo."

"E-entonces quieres decir que Cosmo Entelecheia es…"

"Exactamente, creemos que Ialda Baoth, conocido como el Lifemaker, ha entrado en las etapas finales en la activación del Cosmo Entelecheia, no sabemos cuándo comenzará, pero cuando lo haga será el final, a menos que hagamos algo, solo tenemos unos días… Antes del fin del mundo."

Pasaron unos segundos de silencio antes de que Touta hablara.

"Bueno, Fate, ¿tienes un plan?"

"Sí, nos gustaría que vosotros formarais un grupo para ir hasta allí, lo ideal sería que podáis retrasarla hasta que llegue la flota del sistema solar, usaremos un sistema para enviaros." comentó Fate, haciendo una pausa. "Por derecho, deberían de ser los humanos quienes trabajaran para resolver este problema, quizás no sientas la obligación de salvar al mundo, pero…"

"Maldito seas, Fate." lo miró Nikitis, molesto con el puño levantado.

"De acuerdo, no te importa si los golpeamos primero antes que llegue tu flota, ¿verdad?" sonrió Touta, cerrando el puño, decidido.

"¡Maldita sea, Touta!" exclamó Nikitis con las manos en la cintura.

"¿Estáis conmigo, chicos?" preguntó Touta a lo que los demás asintieron.

"Hmph, bien, ir donde se encuentra la colección de libros raros en el núcleo central y veréis el gran Paru-sama anclado en su hangar." suspiró Nikitis, resignándose. "Allí puedes despertar a Honoka Konoe y Isana Konoe."

"¿Huh?" lo miró Touta, confundido.

Al llegar al lugar de la nave donde Nikitis les había dicho, vieron a Isana y Honoka en unas capsulas durmiendo. Karin y Kuroumaru abrieron las capsulas para despertarlas.

"¡Honoka! ¡Isana! No puedo creer que todavía estéis aquí…" sonrió Touta con estima, mirándolas.

"De vez en cuando se despertaban del sueño para luchar por nosotros, así que creo que pueden haber madurado un poco de lo que recuerdas, Touta-sama." explicó Sept. "Han estado esperando tu regreso, preparadas para el enfrentamiento final que está por venir."

"Oh…"

En ese momento, las dos despertaron y abrazaron a Touta y Kuroumaru al verlos.

"¡Nii-sama!"

"¡Kuroumaru-senpai!"

"Ho-Hola…"

"Pero… Honoka, Isana, ¿es esto lo que realmente queréis? ¿Saltaros tantos años, cuando no sois inmortales…?" les preguntó Karin, preocupada. "¿Qué hay de vuestros amigos y familiares?

"Nuestras abuelas están allí." respondió Honoka.

"Liberando a nuestro abuelo, a nuestras abuelas y a todos sus amigos... Ese es nuestro sueño y nuestra misión." dijo Isana con una mirada decidida.

"Entiendo, si es lo que habéis decidido…"

"Bien, debemos dividirnos en dos grupos, uno irá donde se encuentran nuestros enemigos y otro se dirigirá a la dirección ubicada en la capital que ponía en esa cartera que el abuelo dejó para encontrar la pista." explicó Touta, mirándolos.

"Entonces, Kirie, Santa y Sept, iréis a la capital."

"Bien."

"No os preocupéis, nosotros haremos de guardaespaldas de Kirie-sama." añadió Sept, levantando la mano.

"Un momento." interrumpió Irise. "Nosotros dos nos quedamos." intervino Irise apareciendo junto a Wilson.

"¡¿Eh?!"

"Nunca dijimos que participaríamos en esta batalla, además, no sería justo."

"¿Cómo que no sería justo? ¡¿Pero que es más importante que salvar el mundo?!" la miró Kirie, desconcertada. "¡Puede ser el fin!"

Irise sonrió tenuemente y encogió los hombros.

"Quién sabe."

"¡No tiene gracia!"

"Creí que vendríais." la miró Leona.

"Oh~ ¿Te has encariñado de mí por pasar más tiempo juntos estos días?" la miró Irise con una sonrisa picarona.

"No." le respondió Leona con una mirada entrecerrada.

"No debéis equivocaros, nosotros, los vampiros, no tenemos la obligación de ayudar a los humanos."

"¡¿Aunque vaya a terminar el mundo?! ¡Y no se trata solo de la humanidad!" exclamó Kirie, incrédula.

"¿Estás diciendo que no lo vais a lograr?" le preguntó Irise, directamente.

"Eh… No, quiero decir… existe una posibilidad…"

"Entonces esforzaros para que no ocurra, es como si antes de enfrentarte al jefe final, pones algún código de internet para pasártelo fácilmente, no somos personajes desbloqueables." respondió Irise, moviendo la mano en un gesto despreocupado.

"Pero qué clase de comparación es esa…" la miró Kirie con una gota en la nuca.

"Lo que el ama trata de decir, es qué, no tenéis que aferraros a nosotros para arreglároslo todo." aclaró Wilson.

"Entiendo, es como la maestra Dana." añadió Touta.

"Entonces Nikitis, ¿qué?" preguntó Kirie con las manos en la cintura.

"Nikitis es miembro de vuestra organización, además es libre de hacer lo que quiera."

"…"

"Bien, es hora de irnos." mencionó Makabe, seriamente.

"Sí."

"Nosotros os esperaremos aquí."

"Vigilar que no os pateen el trasero demasiado, ke, ke, ke."

"Eso será al revés, seremos nosotros los que lo hagan." le sonrió Touta con una mirada segura.

"Qué optimismo…"

"Vamos."

Al despedirse, salieron de la nave y se mantuvieron flotando en el espacio gracias al switcheroo de Jinbei.

"Bien, tratar de no moveros demasiado, si saléis fuera de mi barrera, vuestras caras serán trituradas como hojas de té y flotarán como escombros espaciales." sonrió Jinbei.

"S-Sí, señor." asintió Honoka.

"Esa es una descripción muy gráfica, Jinbei-san." lo miró Isana.

"Una vez que den la orden, nos lanzaremos por los anillos que hay delante de nosotros y nos impulsaremos a través de ellos por el espacio a la velocidad de la luz para llegar hasta nuestro objetivo." explicó Makabe.

"¡Bien!"

Segundos después, fueron lanzados por los anillos y aterrizaron en la superficie de un planeta.

"¡¿Dónde estamos?!" preguntó Touta, mirando a su alrededor.

"Se esperaba que debíamos permanecer en órbita y observar las condiciones en la superficie hasta que encontráramos la posición y el momento óptimo para aterrizar, ¡nuestras coordenadas de llegada estaban en la órbita de Plutón! ¡Parece que hubo alguna interferencia cuando nos expulsamos!" explicó Makabe, mirando al holograma que había hecho aparecer delante de él.

"¿Interferencia?" parpadeó Honoka, mirando a su propio holograma.

"No sé lo que esto significa, pero esto es Plutón, entonces las coordenadas no son del todo correctas… Algo le pasó a su gravedad…" explicó Isana, mirando su propio holograma hasta que segundos después se dio cuenta de algo. "¡¿La luna de Plutón se ha ido…?!"

"¿La luna se ha ido? ¿Cómo puede ser…?" parpadeó Touta, confundido.

"Uh… Estas lecturas... Estoy recogiendo múltiples grandes fuentes mágicas por toda esta región." añadió Isana, sorprendida.

Súbitamente, diversos tentáculos salieron de la superficie.

"Esos son… ¡los tentáculos oscuros de Ialda!" avisó Kuroumaru.

"Creo que… Esto es una trampa." mencionó Jinbei mirando a su alrededor los tentáculos mientras los doce barones y otros enemigos aterrizaban sobre el lugar.

"¡¿La elite de Ba'al?!"

"UQ Holder, ¡preparaos!" ordenó Makabe.

"Bien, ¡me encargaré de los del medio!" exclamó Touta, lanzándose hacia ellos.

De repente, Asuna apareció delante de él, sorprendiéndolo.

"Eso es tan adorable, Touta-kun."

"Abuela… ¡Asuna-san!" exclamó Touta, viendo como le atravesaba el estómago con la espada. "¡Hngh!"

"¿Acaso no lo sabias? Ahora estoy en el otro bando." le sonrió Asuna levemente.

"Estoy segura de que dejarnos incorporar a Asuna-san hace 45 años, fue su intento desesperado de obtener la ventaja, pero fue un error." comentó Nodoka al lado de los demás.

"Asuna-san tiene el blanco de Marte, el poder de anular todas las formas de magia, agregue a eso mi Orbis Sensualium Pictus y la lectura de la mente de Nodoka, y ahora podemos derrotar fácilmente a cualquier inmortal." explicó Yue. "Lo que quiero decir es que… Podemos analizar tu magia de inmortalidad y anularla."

"¡Touta-kun!" lo miró Kuroumaru, preocupado.

"Entonces ahora, vamos a poner fin a esto." los miró Albireo, pronunciando un hechizo. "Gravity Mirror Person From The Mirror."

El hechizo hizo que varias Asuna aparecieran detrás de cada miembro de UQ Holder, pero cuando estaban a punto de golpearles, Makabe y Juuzou se deshicieron de ellas rápidamente partiéndolas en dos a cada una y Touta aprovechó para hacerles lo mismo a Asuna, Nodoka y Yue.

"Ya veo, así que has vuelto." dijo Nodoka sangrando por la boca mientras miraba a Touta.

"Bravo, no esperaba menos del nieto de Negi-sensei." lo elogió Yue.

"Eres bastante bueno, Touta-kun… El resto… Depende de ti." le sonrió Asuna, guiñándole un ojo mientras desaparecía junto a las demás.

"Sí, yo me encargo, gracias abuela."

"Transmisión de reporte breve." comunicó Makabe. "Los apóstoles de Ialda, Asuna Kagurazaka, Nodoka Miyazaki y Yue Ayase, revelamos la anulación de la inmortalidad y los obligamos a salir de la batalla."

"¿Qué?" lo miró Karin, sorprendida con una gota en la nuca. "Espera un… ¿Qué? ¿Cuándo tú-?"

"¡Es una larga historia!"

"¡Pues la explicas!"

"…"

"No está mal, niño." sonrió Rakan, mirándolos.

"Bien, entonces, ¡vamos equipo! ¡Vamos a patear algunos traseros de los apóstoles de Ialda! ¡Es hora de contraatacar!" exclamó Touta.

La batalla fue transcurriendo y UQ Holder estaba teniendo la ventaja, a pesar de que el enemigo los superaba en número, no podían igualarse al nivel de ellos.

"¡No merecéis nuestro tiempo, chicos! ¡Traernos a vuestro líder! ¡Queremos ver al último jefe!" exclamó Touta, señalándoles con el dedo índice utilizando su armadura Maten Taiso mientras Juuzou estaba detrás de él, mirándolos.

"Kon… E…" se escuchó una voz. "¡¿Puedes escucharme, Touta Konoe?!"

"¡¿Fate?!"

"¡Por fin, conseguí comunicarme! ¡Estoy usando un enlace de comunicación interplanetario instantáneo experimental!"

"¿Qué? ¡Whoa!" se sorprendió Touta. "Has conseguido enviar la señal a una velocidad increíble…"

"¡Concéntrate, Touta Konoe! ¡Esto es una trampa!"

"Sí, nos dimos cuenta de ello."

"Escucha, ¡Ialda Baoth aún no puede activar Cosmo Entelecheia desde Plutón! No tiene sentido que estés allí."

"¿En serio?"

"Pero la luna de Plutón, Charon, se ha teletransportado y está flotando sobre la tierra.

Lo que es peor, las antiguas armas que creemos que Ba'al recuperó de Venus, así como la flota que usó para recuperarlas, están lanzando un ataque a gran escala." explicó Fate, haciendo una pausa breve."Han comenzado a lanzar su copia barata de Cosmo Entelecheia sobre cada centímetro de la tierra, comenzando en las áreas más densamente pobladas, las causalidades ya han superado los 50 millones, ¡si no los detenemos, habrán cubierto todo el planeta en menos de cuatro días!"

"Entonces, ¿estás diciendo que una gran crisis golpeó la tierra mientras no estábamos? ¡Ese asqueroso Ba'al!"

"Nuestro equipo ha identificado la ubicación actual de Ba'al en el centro de las enormes ruinas en el polo norte de Charon, que ahora está situado en el espacio aéreo sobre la ciudad de Amano-mihashira." continuó explicando Fate. "Estoy preparando un equipo de ataque de luchadores de élite actualmente disponibles en el sistema solar, pero teniendo en cuenta que esto será una guerra anti-inmortal y anti-pura sangre, no quiero dejar nada a la suerte, ¡os necesito a todos!"

"¡Entiendo!"

"¡Usaré una degeneración forzada del campo de distorsión para traeros de vuelta en 20 segundos!¡¿Podéis estar listos?!"

"¿Puedes hacer eso?" preguntó Juuzou.

"¡Estoy dentro! ¡Haz lo que tengas que hacer!" exclamó Jinbei.

"Es un movimiento bastante drástico, no sé qué va a pasar y no puedo garantizar..."

"¡Ésta bien! ¡Estaremos bien!"

"¡Entonces preparaos! ¡Todos acercaros alrededor de Konoe!" ordenó Fate mientras iniciaba la cuenta atrás.

"¡Entendido!"

"¡Sí, señor!"

Una vez que la cuenta atrás finalizó, ninguno de ellos se movió del lugar.

"¡Fate! ¡No está pasando nada!" exclamó Touta, al ver que, no fueron teletransportados.

"Estás perdiendo el tiempo, Fate." se escuchó la voz de alguien desde la nave donde se encontraba Fate. "Esa flota espacial aliada es la mejor esperanza de la humanidad, ¿verdad? Bueno, acabo de hacerme cargo de sus sistemas."

"Ikkuu Ameya…" lo nombró Fate.

"¡¿Ikkuu-senpai?!" exclamó Touta al escucharlo hablar.

"Finalmente hemos llegado al final del juego." rio Ikkuu. "No se puede usar internet, y parece que lograste, de una manera u otra, mantener esta descomunal nave con esa primitiva comunicación óptica directa, pero es una lástima, demasiado triste." comentó. "Francamente, con mis habilidades, podría haberlo asumido cuando quisiera y voy a dejar que los números se queden en Plutón para morir."

"¡…!"

"Fate, ¿puedes oírme? ¡Santa! ¡Llama a Santa! ¡Es el único que puede luchar contra Ikkuu-senpai! Santa es…"

"Adiós, Touta-kun, adiós, UQ Holder, te derrotaré y viviré por la eternidad."

"¡Grr!"

"Touta-kun, ¡allí arriba!" interrumpió Kuroumaru.

De repente, una fuerte presión los hizo caer al suelo, sin poder moverse.

"Esta… intensa presión…" murmuró Touta.

"Nuestro verdadero maestro ha llegado, inclinareis la cabeza en su presencia." sonrió uno de los doce barones.

Delante de ellos, se encontraba un enorme demonio, y sobre una de sus manos, una figura femenina, que, parada frente a ellos los miraba.

"El mago del comienzo, el creador de la vida de la estrella roja." pronunció su nombre Touta. "Ella que traerá la paz a toda la raza humana, un salvador surgido de la humanidad, Ialda Baoth Archon…" pensó, mirándola. "Yuki…hime… No, ahora es Eva-Ialda, nuestro enemigo final y una mujer a la que tengo el deber de salvar."

"Inclina la cabeza, Touta Konoe." ordenó uno de los doce barones mientras la cabeza de Touta se golpeaba contra el suelo por la presión.

"Iba a decir eso..." habló otro de los enemigos, mirándolo.

"No... Ella no es... Yukihime, si aún no puede activar Cosmo Entelecheia, ¡eso significa que Yukihime no se ha rendido! ¡No es así…!" pensó Touta al momento que intentaba levantarse. "¡Ahh¡"

"¡¿Qué?!" exclamó uno de los sirvientes de Ialda, sorprendido.

"¡Increíble! Touta-kun… ¡Rompiste la presión de Ialda!" lo miró Kuroumaru.

"¡Puedo moverme!" exclamó Karin, recuperando la movilidad mientras miraba su mano.

Touta se lanzó hacia Ialda súbitamente.

"¡Touta-kun!" intentó Kuroumaru avisarle.

"¡Yukihime!" gritó Touta con todas sus fuerzas, cuando estaba a punto de alcanzarla, una barrera lo detuvo. "¡Hngh!"

Ialda sujetó a Touta con numerosas tiras que salían de su capa y ondeaban alrededor de ella.

"¡Yukihime! ¡Sal de eso, estúpida!" exclamó Touta con una mirada enojada.

"No sirve de nada, esta chica no despertará." respondió Ialda, señalándolo con el dedo índice.

Antes de que hiciera algo, las tiras fueron cortadas, liberándolo del agarre.

"Eso fue insensato, aunque no te culpo." lo miró Leona en el aire antes de caer al suelo.

"Leona." dijo Touta mientras ella volteó la mirada hacia Ialda.

"Es extraño ver a un humano en medio de una batalla de inmortales." comentó uno de los doce barones.

"Ya veo…" habló Ialda, segundos más tarde de mirarla detenidamente. "Si de verdad te importa esta mujer, deberías rendirte, de lo contrario nunca terminará su sufrimiento."

"¿Ah? ¿Qué se supone que quieres decir con eso? Por lo que yo estoy viendo ahora, estás poseyendo su cuerpo."

Ialda utilizó el mismo ataque y varias tiras fueron hacia ella, pero Leona las esquivó y saltó hacia Ialda, a continuación, hizo aparecer varios proyectiles de hielo a su alrededor y los lanzó, lo que hizo que golpearan sobre la barrera.

"Hm."

Leona hizo aparecer en su mano la exesis equens y partió la barrera por la mitad para caer delante de ella, pero al hacerlo, unos tentáculos oscuros salieron de un círculo que se había formado en el suelo, inmovilizándola.

"Qué demonios-"

"Quizás con él no funcione, pero contigo es distinto, voy a liberarte de tu sufrimiento y hacer que puedas reunirte con ella por la eternidad." la miró Ialda, levantando la mano hacia ella.

"¿Qué? ¿Qué quieres decir?"

"Adiós."

"¡Ialda!"

"¡¿Qué pasa?!" se escuchó a alguien gritar.

"¿Eh? ¿Qué?"

Leona parpadeó varias veces y miró a su alrededor, parecía estar tumbada en la cama de una habitación.

"Pero…"

"Leona, ¿estás bien?"

Leona se incorporó y vio a Haruna mirándola extrañada con las manos en la cintura.

"¿Haruna…?"

"¿Por qué me miras así?" ladeó Haruna la cabeza, levemente. "¿Aun no te has despertado?"

"¿Dónde estoy?"

"¿Te diste un golpe? Estamos en Mahora y tenemos que ir a clase… Aunque no eres la única que aún no parece estar despierta."

Haruna miró a Ku Fei que aún estaba durmiendo cómodamente.

"Mahora… ¿Por qué? No recuerdo que estaba haciendo…" pensó Leona mientras Haruna intentaba despertar a su compañera de clase. "Es como si… Todo hubiese sido nada más que un sueño…"

"Ya voy Paru…" se frotaba uno de los ojos Ku Fei.

"Vosotras… ¿Estáis vivas?" las miró Leona, confundida.

"¿Eh?" parpadearon a la vez y Haruna empezó a reír.

"¿Qué quieres decir? Claro que lo estamos."

"Tienes unas preguntas extrañas…" respondió Ku Fei mientras se acariciaba la nuca.

"…"

"Vamos o llegaremos tarde." comentó Haruna, mirando el reloj que había en la pared de la habitación.

Cuando salieron del edificio para dirigirse a la escuela, en una de las calles por las que caminaban, se encontraron con alguien que parecía esperarles.

"Hola." les saludó levantando una mano, sonriéndoles.

"Hey." saludó Haruna de la misma manera.

"Ra… Rachel…" pronunció Leona su nombre casi en un susurro.

"¿Qué ocurre, Leona? Ni que hubieras visto un fantasma."

Leona estuvo unos segundos mirándola hasta que fue hacia ella y cuando estuvo a unos centímetros de su rostro, puso sus manos en las mejillas de ella y las estiró.

"¿E haxes Eona…?" intentó decir Rachel con una vena de enfado en la sien.

"¿Realmente eres tú? Quiero decir… ¿Estás viva…? ¿Cómo es posible…?"

Seguidamente, Rachel la golpeó en el rostro diciéndole miserable, haciendo que se estrellara contra la pared de un muro de la calle, destrozándola.

"¡¿Se puede saber que te pasa?! ¡Eso es lo que se te ocurre decirme! '¿Cómo es posible que esté viva?'"

"A nosotras nos preguntó lo mismo, creo que todavía debe estar adormilada."

"Después de ese golpe, dudo que lo siga estando…"

"Ah…" se quejó Leona dolorida con la mano en la mejilla. "¿Qué haces aquí?"

Rachel le dio una mirada entrecerrada.

"¿Eh?"

"Quiero decir…" intentó Leona rectificar. "No sabía que estabas esperando…"

"¿No puedo venir a verte de vez en cuando? Aunque no viva aquí, no quiere decir que no me pase a verte."

"Tus visitas suelen ser con frecuencia a pesar de estar viviendo tan lejos." la miró de reojo Haruna.

"Si uso tele transporte no es tanto."

"Aun así, ya tienes que tener ganas de levantarte a estas horas solo para venir."

"Es que en el pueblo no hay tanta energía como aquí."

"Eso es cierto, no hay nada como este lugar."

"Si ella está viva… ¿Entonces que hay de Airon?" pensó Leona, mirándolas confundida.

"Rachel… Hum… Airon…"

"Está prohibido nombrar al innombrable en mi presencia, ya lo deberías saber, Leona." dijo Rachel fulminando con la mirada.

"El odio sigue estando presente…"

"¿Qué querías preguntarme?" preguntó Rachel, cruzando los brazos bajo su pecho.

"¿Qué fue de él?"

"¿Qué quieres decir? Sabes que cuando el innombrable atacó la isla, Nagi nos ayudó."

"¿Cómo?" parpadeó Leona.

"El padre de Negi, claro, no debes acordarte, eras una enana." negó Rachel levemente con la cabeza, cerrando sus ojos.

"Mi cabeza va a estallar."

"Buenos días." se escuchó una voz.

"¡Ah! ¡Buenos días, Chachamaru!" saludó Ku Fei.

"¿Qué haces en el suelo con esa cara de idiota?" preguntó Evangeline, mirando a Leona.

"…"

"Buenos días a ti también, Eva." sonrió Haruna divertida.

"E-Evangeline."

"¿Has olvidado llamarme maestra?" la miró Evangeline con el ceño fruncido.

"Rachel, ¿No te molesta que la llame, maestra?" le preguntó Haruna al oído.

Rachel encogió los hombros sin importancia.

"Ni lo más mínimo."

"Hum… Deberíamos irnos o llegaremos tarde." interrumpió Ku Fei.

"¡Ah! Tienes razón, nos vemos Rachel." se despidió Haruna agitando la mano. "¡Vamos, Leona!"

Rachel se despidió mientras veía como Haruna se llevaba a Leona cogiéndola del brazo y se alejaban.

Cuando llegaron al aula, Haruna y Ku Fei se sentaron en sus asientos y antes de entrar, Leona miró a Evangeline que parecía marcharse.

"¿No vas a quedarte?"

"Paso, por cierto, hoy no hay entrenamiento, así que puedes ir a divertirte con las demás mocosas o a hacer lo que sea que hagan los de tu edad." respondió Evangeline, dándole una palmada en la espalda, despidiéndose.

"…"

"Ama, usted sigue siendo joven." comentó Chachamaru al lado de ella mientras caminaban por el pasillo.

"Guárdate las ironías, Chachamaru."

"Hey, ¿esas no son las fotografías que nos hicimos el año pasado?" preguntó Yuna, mirando las hojas del álbum que Makie estaba viendo en su pupitre.

"Sí, fue divertido."

"Sobre todo porque quien nos invitó fue Iinchou, haciéndose cargo de los gastos." sonrió Haruna con una mano en la cintura y la otra apoyada en la mesa del pupitre.

"¡Te he oído, Saotome! Además, ese viaje era solo para el profesor Negi y yo…"

"Iinchou, a estas alturas ya deberías de saber que, cuando va Negi vamos todas." dijo Misa, poniéndole una mano encima del hombro.

"…"

"¿Cuándo fue que hicimos eso?" preguntó Leona, acercándose.

"¿Ah? ¿No te acuerdas? El año pasado, en verano, para el viaje de fin de curso, ves, aquí estás con Asuna y Negi." respondió Yuna, señalando la fotografía con el dedo.

"Aun me acuerdo cuando Kotaro y Negi provocaron aquella ola inmensa, casi se nos lleva a todas." río Kazumi.

"Eso fue por culpa de Hakase, por crear esa cosa." dijo Ayaka con las manos en la cintura.

"XTB2P214v3." añadió Satomi.

"¿Qué no hay otros nombres más sencillos? Como para acordarse de eso…"

Mientras la clase hablaba animadamente, el profesor Nitta abrió la puerta del aula.

"Sentaros en vuestros asientos, vamos a empezar la clase."

La clase comenzó con el profesor Nitta explicando las ecuaciones de segundo grado en la pizarra, mientras el tiempo pasaba en el aula, las estudiantes tomaban apuntes mientras observaban la pizarra con una mirada de no entender nada, otras observaban con aburrimiento esperando a que sonara el timbre, y otras asentían con seriedad.

Al mismo tiempo, Leona estaba perdida en sus pensamientos.

"¿Todo fue un sueño? De hecho, no puedo recordar ese viaje que mencionaron ni que estaba haciendo antes de despertar esta mañana, tengo la sensación de que era algo importante, pero lo que más me molesta es que cuando la he visto no he sentido nada… Por qué… Por qué ya no estoy sintiendo nada… ¿Cómo puede ser? Yo… ¿Ya no siento nada por ella?" pensó Leona con frustración. "¡Es tan frustrante!" gritó con fuerza, dándole un golpe a la mesa del pupitre con el puño.

El sonido de una tiza rompiéndose se escuchó en ese momento haciéndose eco por toda el aula, causando una mirada de desasosiego de varias alumnas, el profesor Nitta se dio la vuelta lentamente y miró a Leona con una vena en la sien.

"Leona… si tanto le frustra las ecuaciones que estoy explicando en clase, salga del aula y no entre hasta la siguiente clase."

"¿Qué…?"

"Salga. Ahora."

"Si señor…"

Leona se levantó de su asiento y salió del aula, cerrando la puerta tras ella.

"Ah…" suspiró pesadamente. "Estaba tan absorta que lo dije instintivamente… iré a la azotea." pensó, yéndose por el pasillo.

Al subir las escaleras que conducían a la azotea, Leona abrió la puerta, tras cerrar la puerta vio a Evangeline sentada en el suelo apoyándose en la pared, de pie, a su lado, estaba Chachamaru.

"¿Qué haces aquí?" le preguntó Evangeline, mirándola fijamente. "¿No tienes clase?"

"Me han echado."

"Hum… Estás cogiendo esa mala costumbre de saltarte las clases, a quien se la estarás copiando."

Leona entrecerró la mirada.

"¿Y tú? ¿Qué se supone que haces aquí? ¿Adorando al sol?"

"Sabes que me gusta descansar, y vigila con lo que dices, kiddo." respondió Evangeline viendo como Leona se sentaba a su lado.

"¿Vas a quedarte aquí?" le preguntó Evangeline, arqueando una ceja.

"¿No puedo?"

"Preferiría estar sola, pero si te hace ilusión." encogió Evangeline los hombros.

"Porqué tendría que hacerme ilusión." la miró Leona fijamente.

Mientras Chachamaru, observaba con serenidad la conversación en la que no sabía decir si estaban discutiendo o no.

"Así que, te sacaron de clase." terminó de decir Evangeline.

"¿Eh? Sí, pero no quiero hablar de ello."

"Lo dices como si fuese algo serio."

"…"

Seguidamente, Evangeline se recostó poniendo su cabeza sobre el regazo de Leona.

"¿Qué… Haces?" le preguntó Leona, mirándola confundida.

"Acomodarme, ¿no es obvio?"

"Es extraño verte así, por lo general eres más arisca, ¿has comido algo en mal estado?"

"¿Acaso quieres morir?" la miró Evangeline con una expresión molesta y el ceño fruncido.

Tras unos segundos de silencio, Leona habló mirándola seriamente.

"¿Y tú?"

"¿Eh?"

"¿Quieres morir?"

"¿Cómo?" resaltó Evangeline, entrecerrando la mirada. "¿Me estás desafiando?"

"No me estaba refiriendo a eso, sino si es lo que realmente quieres."

"¿A qué viene esa pregunta?" arqueó Evangeline una de sus cejas.

"Es algo que me he estado preguntando…"

Evangeline se incorporó a su lado.

"No sé porque lo mencionas, pero, no es algo que me esté planteando."

"¿Seguro…?"

Una vena de enfado apareció en la sien de Evangeline.

"Oye, niña-"

"Has estado viviendo por tanto tiempo que, tal vez ya estás cansada de ello."

"¿Con quién has estado hablando? ¿Con Takamichi o quizás con el viejo? De todas formas, no te voy a negar que es cansado, pero no es un motivo por el que quiera morir, aunque alguna vez lo pensé, pero de ello ya hace siglos."

"¿Y si hubiera un mundo en el que pudieras conseguir todo lo que quisieras sin tener que sufrir? ¿No desearías estar allí?"

"No existe algo como eso, Leona, no hay un mundo ideal, es por eso que nos esforzamos a vivir día tras día, superando las adversidades, eso es lo que significa estar vivo."

"Pero si fuera así… Si no sufrieras y todo pasara como quieres, si existiera esa posibilidad…"

"A donde quieres llegar." la miró Evangeline fijamente.

"Tal vez-"

De repente, Evangeline le golpeó la frente con el dedo medio y pulgar.

"¡Ay!"

"No recuerdo haber entrenado a un cobarde."

"¿Qué?"

"Pensabas en rendirte, ¿no es así?" cruzó los brazos Evangeline bajo su pecho mientras Leona se ponía la mano en la parte dolorida.

"…"

Evangeline suspiró levemente.

"Incluso si existiera lo que dices, ¿crees que no faltaría nada?"

"Faltar… Yo…"

"Seguro que sabes la respuesta, además, ¿no crees que sería aburrido que siempre pasara lo mismo? Piénsalo, no sería malo ese estilo de vida, pero un mundo en el que todo es perfecto al final lo acabarías aborreciendo, ¿cuánto tiempo tardarías en obtener todo lo que deseas sin ningún esfuerzo? ¿Un día? ¿Una semana? ¿Un mes? Y después que, la nada porque no quedaría nada por hacer, te lo digo como ser inmortal, si ya es monótono de por sí el vivir eternamente, añádele conseguirlo todo en un momento."

"Maestra."

Seguidamente, Evangeline puso sus manos en las mejillas de Leona mirándola.

"Tú, no debes abandonar tus ideales, solo debes seguir adelante, aunque a veces tropieces una y otra vez."

A continuación, Evangeline se levantó, dirigiéndose a la puerta y antes de abrirla, miró a Leona.

"Respecto a tu pregunta, yo vería mi fin como algo normal, he vivido demasiado tiempo, pero si hubiera alguna posibilidad de ser salvada sin que todo tuviera que acabar, escogería esa opción."

"…"

"Bien, te veo después, kiddo, vamos Chachamaru."

"Sí, ama." asintió Chachamaru, haciendo una reverencia a Leona.

A continuación, se fueron de la azotea dejando a Leona.

"Evangeline…" murmuró Leona, pensativa.

"Qué bonito…"

Al escuchar la voz de alguien detrás de ella, Leona se dio la vuelta.

"Rachel." la llamó Leona, sorprendida.

"¿Te diste cuenta?"

"Qué-"

"Nada de aquí es real, esto es Cosmo Entelecheia, el mundo que Ialda ha conseguido crear y al parecer logró atraparte aquí."

"Tú, ¿lo sabias?"

"Solo actuaba mientras esperaba a que te dieras cuenta."

"¿Entonces no estás viva?"

Rachel la miró fijamente, bajó del borde de la azotea y caminó hacia ella.

"Es obvio que no, solo vine a ayudarte a salir de aquí, pero antes quería saber si preferías quedarte."

"¿Qué?"

"¿No te gustaría estar aquí?"

"Rachel… ¿Por qué quieres ayudarme?" la miró Leona seriamente, desconfiada.

Pasaron unos segundos en silencio hasta que Rachel decidió hablar.

"Siempre quise ser investigadora y cuando lo conseguí, me uní a la organización del innombrable, me las pasé trabajando para él creyendo que era lo correcto, hasta que te encontré, fue entonces que me di cuenta de que estaba equivocada, todo lo que hice fue nada más ayudar a ese tipo con su deseo egoísta, decidí sacarte de ahí y empezar de cero, viviendo una vida distinta."

"¿Por qué dices eso?"

"Al fin y al cabo solo se vive una vez, Leona."

"…"

"¿Por qué crees que quise que sobrevivieras? Quería que pudieras tener la oportunidad de vivir y avanzar para crear tu propio camino, descubrir lo desconocido, no lo hice para que te culparas, porque es algo que decidí yo misma, lo único que lamento es que pasaras por todo eso."

"Si es así, ¿entonces por qué me dijiste todo aquello?"

"Quería que aprendieras a vivir sin mí, si te hubiera dicho lo contrario solo hubiera empeorado las cosas, incluso con un cuerpo distinto, no podría haber vivido de la misma manera, pero te hubieras empeñado en salvarme y hubiera traído problemas… De esta manera, pudiste seguir sin mirar atrás."

Pasaron unos segundos antes de que Rachel hablara de nuevo.

"¿Este mundo crees que es lo mejor?"

Leona alzó la mirada hacia ella, esperando su respuesta, a pesar de que ya se hacía una idea.

"Solo es un sueño de cómo nos gustaría que fuera, un espejismo de nuestros deseos, evadiendo la realidad, pero incluso así, tiene sus defectos, aunque ya lo debes saber, ¿no es así? ¿Cómo te sentiste cuando te encontraste con ella?"

Leona puso una expresión pensativa y entonces la miró a los ojos.

"Sentí frustración porque no podía sentirme de la misma manera de siempre." le respondió con desazón.

"Y eso es porque nada de aquí es real, puede ser un mundo perfecto, pero incluso así, tiene su inconveniente, no puedes sentirte de la misma manera porque no es más que un ideal, todo será y pasará como tú quieres sin que te des cuenta."

"Este mundo… no es lo que quiero." comentó Leona, cabizbaja.

"Por eso sé cómo sacarte de aquí." sonrió Rachel levemente con una mano en la cintura.

Leona le dio una mirada extrañada.

"¿Por qué te sorprendes? Formé parte de su equipo, ¿sabes?"

"¿Qué pasará contigo?" le preguntó Leona con tono de voz inquieto.

"Yo ya no existo, no puedo regresar." negó Rachel con la cabeza. "No me pongas esa cara." dijo viendo su cambio de expresión. "Siempre me haces sentir culpable cada vez que te veo, piensa que seré como una de esas estrellas perdidas en el universo." sonrió, mirando al cielo mientras lo señalaba.

"Rachel… No sé cómo decirte esto…"

"Silencio, se perfectamente que es de día y que no se ve nada, pero no quita el hecho de que siguen estando."

"…"

Segundos más tarde, Rachel la miró de nuevo.

"Entonces para regresar solo tienes que decir 'Audacia Paula.'"

"¿Solo?" parpadeó Leona.

"A veces las cosas son más simples de lo que parecen." respondió Rachel, cruzando los brazos bajo su pecho. "Por cierto, antes de que te vayas, hay algo que deberías saber."

"¿Qué es?"

"Eres descendiente de una persona quien usaba la magia blanca hace siglos atrás, la organización, más bien el innombrable, sabia de ello y quería ver qué pasaba si experimentaba contigo con la magia oscura, aunque no resultó como esperaba ya que nunca revelaste ningún indicio de magia blanca, aun así, no desistió en querer tener lo que obtuviste, pero eso ya lo sabes."

"¿Por qué me dices todo eso ahora?" preguntó Leona, desconcertada.

"Es algo que siempre quise decirte."

"Y este era el mejor momento…" suspiró Leona pesadamente.

"Dudo que vaya a volver a verte, no quería irme con eso en mi consciencia."

"…"

"Bueno, es mejor que te marches, no vaya a ser que despiertes y te encuentres flotando por el espacio."

"Qué graciosa."

Rachel sonrió levemente y le extendió el brazo con el puño cerrado.

"Avanza hacia el futuro que yo no pude lograr, construyendo tu propio camino."

Leona al verlo, hizo lo mismo y chocó su puño con el de ella.

"Entonces me voy… Rachel… Gracias por todo."

Leona pronunció las palabras y una luz envolvió el lugar, y Leona desapareció.

"Mientras vivimos descubrimos cosas nuevas y a medida que lo hacemos vamos creciendo."

"Uh…" murmuró Leona, abriendo los ojos, entonces vio el rostro de Irise sonriéndole.

"Buenos días, h-o-n-e-y ~"

Leona puso una mirada vacía.

"¿Qué pasa aquí?"

"Ya era hora, me dices que la traerás y ten dan la primera en la frente." dijo Chachazero con las manos en la cintura.

"Vamos Chachazero, no seas dura con ella…" dijo Chamo en su forma animal, encima de la cabeza de Chachazero.

Leona se percató que estaba en el regazo de Irise y se levantó rápidamente.

"Chachazero."

"Si te preguntas que está pasando, básicamente te dejaste atrapar por el Cosmo de Ialda, así que los demás te trajeron a la nave y se fueron a pelear contra ella de nuevo, ahora mismo se encuentran en la luna de Plutón, Charon que se está dirigiendo a la tierra para chocar contra ella."

"Tengo que ir."

"Para el carro, ¿no crees que deberías pensar que harás?"

"Lo sé, soy consciente de ello, igual que sé que no hay tiempo."

"Tú que piensas Wilson, ¿le dejamos marchar o nos la llevamos con nosotros?"

"No me pregunte a mí, ama, sabe que aceptaré lo que ordene."

"Mm…" cruzó Irise los brazos bajo su pecho, pensativa. "Quiero preguntarte algo que llevo pensando desde hace un tiempo, ¿realmente quieres estar a su lado? ¿Es necesario llegar hasta el extremo de arriesgar tu propia vida?"

"…"

"De hecho, ¿no te seria lo mismo estar a mi lado? Puedes olvidarte de todo y venir con nosotros, ahora que sabes cómo librarte de su hechizo, puedo asegurarte una vida mejor."

"¡Hey!" exclamó Chamo, inquieto.

"Lo siento, pero… no eres ella." respondió Leona, negando con la cabeza levemente.

Irise sonrió levemente.

"Ya veo."

Leona iba a marcharse, pero Irise la detuvo.

"Espera."

"¿Qué?"

"Ten, aunque es solo lo básico."

Irise le mostró un diploma.

"Pero, ¿por qué?" parpadeó Leona, confundida.

"Por entrenar con nosotros."

"¡No es momento para estas cosas!" exclamó Chamo, atónito.

"No tenéis sentido del humor." cruzó Irise los brazos bajo su pecho. "Por cierto, Leona."

"¿Eh?"

Irise puso su dedo índice en la frente de ella y un destello la envolvió por un segundo.

"Sería un incordio pelear con esos trajes que usáis para estar en el espacio, ahora podrás moverte libremente, tómatelo como un regalo por aprobar."

"Gracias…"

"No tienes que agradecérmelo, solo dura unas horas, por lo que, si se terminara el tiempo, explotarías por la presión atmosférica."

"Que humor más retorcido el tuyo." comentó Chamo.

"Entonces, me voy." dijo Leona, yendo hacia la compuerta de la nave para irse hacia donde se encontraban los demás.

"Sabes Wilson, siento algo de envidia."

"¿De qué puede tener envidia, ama?"

"Debe ser por la edad." murmuró Chamo.

"El hecho de que me guste la sangre humana no significa que no me anime a probar la de armiño." sonrió Irise, mostrando los colmillos.

Chamo se puso pálido.

~·~

Al dejar la nave, Leona se dirigió hasta la luna de Plutón volando a una velocidad vertiginosa, una vez que entró en Charon, varios demonios se interpusieron.

"¡Fuera de mi camino, pandilla de amontonados!" exclamó Leona, apartándolos con brusquedad, llevándoselos por delante. "Eva…"

~·~

En una zona del lugar, se encontraban unas personas, que, unas horas antes, habían estado luchando, sin embargo, solo un bando parecía haber salido victorioso.

"Tu inmortalidad…" dijo Ialda mirando fijamente a Touta, tirado en el suelo donde se encontraban. "Nunca tuve la oportunidad de usarla, yo soy quien la desarrolló a lo largo de mil años, y ahora, soy lo suficientemente poderoso para cerrar la puerta de la fuente de tu vida eterna… con un chasquido.

Al chasquear Ialda los dedos, Touta escupió sangre por la boca.

"Antes de que mueras, tomaré la llave que ella te dejó, Touta Konoe."

"¿Llave…? ¿Cuál… llave?" preguntó Touta con una voz débil mientras la miraba con una expresión dolorida.

"Antes de ser absorbida, os dejó... a Kuroumaru, Karin, Santa y a ti, las llaves de su alma."

Ialda cerró la mano y del pecho de Touta salió una luz de la cual apareció una llave.

"¡AAAGH!" gritó Touta de dolor.

"Sin estas llaves, no podría controlar libremente su carne, ni podría activar el sueño final, pero ahora…" sonrió Ialda levemente, mirando la llave, levitando en su mano.

"E… espera…" le pidió Touta con voz suplicante, mirándola.

"He esperado lo suficiente, ya no puedo soportar ver… tanta miseria humana." respondió Ialda cogiendo la llave.

"¡Agh!" gritó Touta en el suelo, dejando un charco de sangre debajo de él.

"Oh, ¿todo listo?" preguntó Rakan, al lado de Ialda, junto a los demás de su equipo.

"Hemos conseguido las otras llaves, Eva-chan." añadió Konoka con una de las llaves, levitando en su mano.

Ialda sujetó a Touta del cuello, levantándolo un poco por encima de su altura y se dirigió a un abismo que había en el lugar.

"Mm… Ya… no me sirves para nada."

"Hngh…"

"Adiós, Touta Konoe, pero no te preocupes, una vez que mueras, tú, también, puedes ver a tus amigos en tus sueños." lo miró Ialda, dejándolo caer por el abismo. "Ahora, seamos testigos del fin de la raza humana." dijo, mirando a los demás.

"Sí." asintieron.

En ese momento, alguien salió del abismo y aterrizó en el suelo, dejando a Touta.

"¡Evangeline!"

"¿Esa chica no estaba en el equipo del mocoso?" preguntó Rakan.

"UQ Holder número trece, Leona, voy a terminar con esto de una vez por todas."

"Tú…" la miró Ialda.


Fin del capítulo.

Finalmente se encontraron, ¿Qué sucederá?

Gracias por leer, espero que haya gustado, si es así, dejen review por favor, me gustaría saber su opinión, me anima a seguir escribiendo. Cualquier duda de la historia, pueden decirme.

PD: Dejé una nueva imagen en mi perfil.

La letra que compuso Leona de la cual preguntó Chachazero es la siguiente:

.

Sabes, desde hace un tiempo,

He estado pensando,

Por qué nos conocimos,

Quizás fue el destino o una coincidencia,

Aun así, siempre has sido inalcanzable,

No importa cuánto lo intentara, siempre te alejabas,

.

Por qué es tan difícil expresar los sentimientos en palabras,

Tal vez estés mejor allí donde estés y no quieras regresar,

Pero no puedo evitar preocuparme,

No quiero perderte porque sin querer,

Me quedé atrapada en tu querer,

.

Este mundo,

Es tan difícil de entender,

Ya lo debes saber,

Sé que tengo que aprender a no pensar en el ayer,

Todo este tiempo seguramente estuviste atrapada,

Y si tuviera un deseo,

Sería que pudieras vivir sin sufrir,

.

He intentado vivir sin ti, pero se me hace tan difícil que a veces siento que no podré seguir,

Pero apareces en mis sueños una y otra vez,

Es tan difícil olvidarte porque te has quedado en mi alma

Como el fuego de una llama eterna,

amor

.

Debo aceptar,

Que tú eres mi debilidad,

¿Debería olvidarte? Dejar de buscarte (No),

Quizás prefieras no regresar,

.

Apareces en mis sueños una y otra vez,

Despierto y desapareces como una ilusión,

Por qué es tan difícil avanzar, ¿debería rendirme?,

Te he llegado a querer tanto que no me di cuenta,

Que ya eres todo para mí.