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.Shidou de Bennu. Capítulo 18: ¿Qué ellas fueron qué?

Después de un rápido borrado de mente de parte de Artemisa, Ellen y ella se fueron llevándose a Mana y Pandora.

Mientras tanto.

En Japón de manera más específica en Tenguu city, nuestro protagonista estaba cumpliendo con su última cita prometida con Jessica de Vehemont, siendo que estaban siendo observados por una curiosa Perséfone a quien parecía agradarle bastante la idea de que ella fuera algo de su "hijo" adoptivo, junto a ella su madre Deméter veía eso con un gota de sudor y desaprobación, aunque no podía negar que esto era cuando menos curioso, tenía bastante tiempo desde que supo o vio lo que era una cita, la evolución de las mismas en el mundo humano.

—Hija, recuérdame ¿Por qué andamos husmeando en sus asuntos? Eso es cosa suya, aunque te agrade esa mujer la decisión recae al final en él, no en ti…

—No seas aguafiestas Okaa-sama, es natural que me preocupe por quien veo como un hijo, además si te pones a analizar a todas, quizás sea la menos problemática de todas…

—… Mira quien habla, le pediste a Hera que te entrenara solo porque te enteraste de que Mente lampade vive en el inframundo. —le responde con una gota de sudor bajándole por la sien.

—¡No estoy dispuesta a perder a mi marido por una simple ninfa! ¡Sin mencionar que no solo fue ella, sino también esa Leuce! —le responde enojada, aunque en un tono que no pudieran oírlos los 2 espectros.

—… Hija, ni si quiera de consta si le gusta o gustaba Hades… y Leuce fue hace mucho tiempo y murió…

—¿Debo recordarte donde vivimos Hades todo el tiempo y yo durante medio año?

—… Dejemos este tema que se vuelve un poco infantil. —le responde como si fuera un suspiro— Sabes, nunca me dijiste porque te agrada tanto esa chica.

—Es pelirroja y como te dije ya, es la menos problemática.

—¿Eso es todo…? —le pregunta algo impactada e insegura.

—Sí…

—No creo que sean razones suficientes…

—No me juzgues, además me gustaría poder tener nietos o nietas pelirrojas como yo.

Honestamente, Deméter estaba viendo como si su hija nunca hubiera crecido, se le hacía muy tierna, pero no puede simplemente basarse en eso.

—Si es por eso, mejor hazle un matrimonio arreglado con Kres… —le dice en broma.

—… No suena mal, entonces si serian dioses… —le responde.

A Deméter se le ponen los ojos blancos y su quijada se disloca debido a lo dicho por Perséfone.

Con la pareja.

Shidou estaba caminando con Jessica por la ciudad, estaban justo en el centro viendo diferentes tiendas, hasta que.

—Mite, mite Shidou una tienda de ropa. —dice señalando a un boutique con todo tipo de ropa.

—… No me digas que… —menciona con una gota de sudor.

—Vamos. —le dice sonriendo agarrando su brazo poniéndolo entre sus atributos frontales.

—Está bien, ya te dije que te llevaría a una cita. —le responde con cierto fastidio.

Por lo que ellos decidieron entrar a la boutique y como es costumbre fueron atendidos de manera inmediata siendo Jessica llevada hacia los vestidores una vez decidió que probarse.

—Bueno, al menos las cosas estarán calmadas… —piensa cerrando los ojos.

A los minutos logra escuchar cómo se corre la cortina, dejando ver a na Jessica sonriente y con un vestido, color negro con rojo de hombros descubiertos, pero con mangas largas de color negro, es ligeramente ceñido al cuerpo de la joven mujer, una sutil abertura del lado izquierdo de la rodilla a medio muslo para dar la idea de llegar casi a la cadera para darle un plus de tener cierta exposición de las piernas.

—¿Qué opinas? —le pregunta dejando caer su pelo totalmente laceo cabe mencionar tapando el lado derecho de su cara en posición que mostraba su lado izquierdo de su cuerpo, levantando la pierna izquierda de manera ligera para intentar hacer énfasis en esa parte de su anatomía.

—Te queda bien, Jessica. —le responde de manera tranquila y dando una pequeña sonrisa ladina.

Aquella fue una buena reacción, pero… Ella quería más, quizás un pequeño y tenue sonrojo hubiera estado mejor, quería impresionarlo y hacerlo "calentarse" con su encanto adulto, pero debía admitir que no sería cosa sencilla y tomando en cuenta lo que allá visto de las otras chicas podría ser difícil, pero era muy poco probable que las hubiera visto en alguna lencería…

Por lo que se le pidió a la empleada de la tienda que le trajera algo de lencería.

—… Señorita sí tenemos, pero. —le dice un tanto distraída viendo que el joven que la acompañaba se le veía algo joven y tranquilo, quizás demasiado normalmente los hombres que van a las tiendas de ropa con alguna mujer se andan quejando.

—Por favor, tráeme algunas piezas sé que puede ser extraño, pero estamos en una cita y, bueno… Pues quiero cautivarlo… —le responde ligeramente apenada al tener que decir eso, para ella no era nada normal tener que llegar a eso, pero tenía que ser competitiva.

—… Supongo que no puedo decir nada, puedo entenderla querer a alguien y tener que llegar a estos límites debe ser bastante vergonzoso, pero no debería perder su tiempo con algún Playboy.

—Gracias.

Por lo que a los minutos la chica regreso con algunos conjuntos de lencería de diferentes colores y modelos para que la joven de cabellos castaño rojizo pudiera elegir con cual sería mejor cautivar al joven.

—Aquí tiene, espero que tenga suerte.

Por lo que en menos tiempo para la sorpresa de Shidou escucho la voz de la joven.

—¡Yuju, Shidou-san! —dice de manera ligeramente alta para no llamar mucho la atención.

Shidou dirigía su mirada a el vestidor donde estaba la chica, cuando logro enfocar su mirada, logro ver a la hermosa joven que se estaba tapando con la cortina, luego se la quita dejando ver una lencería de negra de encaje y lo que algunos llaman ligeros, esta decidió inclinarse hacia el frente y juntando sus hombros para resaltar sus pechos.

Ante aquella vista el joven espectro se quedó estupefacto, fue inevitable que su mirada recorriera todo su cuerpo bien torneado por el entrenamiento que hace en el inframundo, luego se posó de manera insistente en sus pechos, un sonrojo notable y una pequeña línea de hemorragia nasal se hizo presente debido a la sorpresa.

—Oye, mis ojos están aquí arriba. —le menciona Jessica.

En ese momento logro regresar en sí mismo y volteo la cara ligeramente apenada.

—No me sorprendas de esa manera, Vehemont.

—Tampoco es que me moleste que me mires, pero mejor que sea en privado… ¿Qué opinas? —le responde después de volver a cubrirse con la cortina.

—Tsk, no juegues con ese tipo de cosas. Te queda bien. —le responde —. Demasiado para mi gusto.

—… Bueno, creo que deberíamos seguir, fue divertido, pero no tengo dinero para poder comprar algo… —le dice ya feliz de poder hacer que su mirada se fijara en ella.

—¿Quieres la ropa que te probaste?

—¿Por qué preguntas…?

—Solo respóndeme, sí o no.

—Pues, sí me gusta y es bastante cómoda…

—Bien, pagare por ella, sí quieres seguir probándote ropa no me molesta, pero no te cortes por el dinero y el tiempo.

—… Gracias, pero la verdad nunca fui de comprar mucha ropa o irme de compras todo el día. —le responde feliz de sus palabras.

—Qué mujer más inusual, pero bueno no soy quien para juzgarla. —piensa Shidou.

—Ara, ara Shidou-san que envidia, y esa vez que me provee aquel conjunto de lencería no te ofreciste a pagar como con ella. —escucha una voz que se le hizo muy familiar.

Aquella voz no le agrado para nada a Jessica quien se trató de apresurar a volver a vestirse para evitar que le arruinaran la cita o que su acompañante se pusiera de mal humor porque un «Espíritu» viniera a causarle incomodidad.

—Esa voz, ¿Qué haces aquí, Tokisaki? —responde de manera fría, pero era diferente que con las demás espíritus.

—¿No estas siendo muy frío? Después de todo en algún momento trataste de conquistarme. Me sorprende verte en Tenguu City en especial después de "aquel incidente"

—Eso es pasado. Ahora, respóndeme por favor, sé muy bien que tu presencia puede ser bastante problemática.

—… Hidoi, ¿Una chica no puede saludar a un viejo conocido? Además me gustaría darte de las gracias por ayudarme en ese momento de necesidad.

—De nada por eso, pero creo que debería agradecerte yo a ti.

—¿A mí? ¿Por qué me lo dices…? —dice ladeando su cabeza.

—Porque, tú también me ayudaste en momentos de necesidad y creo que nunca te lo agradecí de una amanera adecuada gracias, Tokisaki-san creo que no tengo manera de agradecerte todo aquello. —se voltea y la afronto mirándola a aquel ojo de color escarlata.

—Ara, nunca creí que vería esto un Shidou-san mirándome a los ojos sin miedo y agradecimiento de esa manera, creo que estamos a mano. —le responde sonriendo—. Pero, no entiendo como sigues "bien".

—Es difícil de explicar… —pero fue interrumpido.

—Shidou… —escucha la voz enojada de Jessica.

—Ara, ara nunca creí que tu gustaran mayores… — menciona juguetona.

—Nightmare… —dice con enojo Jessica.

—Lo siento Tokisaki-san, pero como veras estoy en una cita y no puedo quitarle la atención a ella porque, usted está aquí. —le dice poniendo un brazo frente a Jessica—. Por cierto, no creo que tengas derecho a decirle nada a Jessica, después de todo no tienes la edad que aparentas ¿O sí? ¿Nos vamos a pagar para seguir? —termina de hablar y mira a Jessica.

—Sí, vámonos no creo que te agrade estar cerca de un espíritu y menos del peor espíritu. —le dice tomando su brazo entre los suyos.

—Ara, ara ¿No estamos siendo un poco cínicos?

—Te daré la razón en eso, pero yo tampoco soy ningún santo, no soy el mismo que conociste hace varios años en el pasado. —le responde volteando su cabeza—, pero me tengo que despedir, sayonara Tokisaki-san.

Después de sacar dinero de su collar de contención de Sapuri y pagar decidieron salir a caminar por pleno centro.

—¿Estas bien? —le pregunta Jessica.

—Sí ¿Por qué no he de estarlo? —gira su mirada a su acompañante.

—Ella es un espíritu, el peor de todos sin mencionar que sé que ella le hizo mucho daño a Mana.

—Lo sé, pero no puedo armar un alboroto en una tienda, eso es imperdonable para mí, pero también estoy en deuda con ella, me ayudo en momentos cruciales en el pasado.

—… Esa deuda fue más que saldada, ya. —le responde inconforme.

—¿Por qué dices eso?

—¿Te parece poco dar la vida por ayudarla? Salvarla de aquella pelea injusta contra las Nivelcoi y luego la llegada de Isaac, Ellen y Artemisa? Eso sin mencionar la llegada del primer espíritu, Phantom

—Tienes razón, pero no puedo deshacerme de ese sentimiento de hasta cierto punto de gratitud.

—No te entiendo, puedes odiar a las demás espíritus que realmente no hicieron algo realmente malo, pero…

—Vehemont, esto probablemente no lo sepas, pero Tokisaki realmente nunca tuvo la intención de herir a Mana. Ella mandaba clones de un poder considerablemente inferior a pelear con ella. Ciertamente no te mentiré, le guardo rencor por herir hasta ese límite a mi Imouto, pero no entiendo porque no siento el mismo sentimiento por ella que por las demás, muy probablemente porque de ella nunca espere nada en cambio de las demás siento que abandonaron a Mana y me olvidaron a mí, creo que de ahí realmente viene ese rencor…

—Bueno, no es tu culpa eres humano sentir rencor es normal, pero guardar sentimientos de rencor solo envenenara tu alma, detalle preocupante porque eres un espectro y es casi que todo lo que eres, creo que lo que te queda, es bueno… tratar de fijarte en mejores partidos, supongo. —dice algo sonrojada.

—… Supongo que tienes razón. —le toma la mano con suavidad, pero de manera firme—. Dejemos esos pensamientos deprimentes y sigamos, no dejemos un momento amargo del pasado nos afecte el presente.

—Hai. —responde feliz por lograr, según ella un avance.

Justo detrás de ellos una curiosa Kurumi veía aquellos, simplemente se la hacía algo extraño, pero bueno así era él, después de todo siempre dijo y sostuvo que la iba a salvar incluso cuando ella estuvo bastante cerca de matar a Takamiya Mana y ahora, parecía tener un relación o intentando iniciar una relación con una mujer que le tenía cierta rabia a su hermana menor, era simplemente un espécimen único.

De regreso con la pareja, decidieron seguir caminando de manera tranquila por el centro de Tenguu City, haciendo paradas en tiendas o sitios de interés de ambos, siendo por parte de Jessica una que otra tienda de ropa, algunas tiendas de artículos varios, antigüedades entre otras cosas, por parte del joven algunas de mangas, otras de tecnología viendo equipos de computación, consolas de video-juegos entre otras cosas y extrañamente para Jessica fue ver que se interesó en vehículos de todo tipo…

—Jajaja. —se ríe de manera sutil Jessica.

—¿Qué te causa gracia? —le pregunta mientras entraban en otro concesionario para ver algunos de los vehículos que ofrecían.

—Es que se me hace raro que esto te interés, es decir: Tú sabes bien nuestra situación y aun así te interesa ver uno que otro vehículo, es raro ¿Sabes? Y considerando que bueno… Tu sabes que tu armadura tiene alas y puedes crear otras de tu mismo cosmos ¿No es un poco ilógico?

—No es para mí. —responde de manera monótona y sus ojos se vuelven un simple punto.

—… ¿Para quién entonces?

—Mana, ya que no voy a poder estar en todo momento con ella, me asegurare de darle la mejor vida que me sea posible. —le responde con simpleza

Por lo que eso responde hasta cierto punto su incógnita, pero no entendía del todo porque molestarse a tal nivel para darle todo a su hermana, está bien, es su hermana, pero debe haber alguna razón para este tipo de comportamiento.

—¿Por qué, por qué quieres darle todo? —le pregunta con ciertos celos, esperando que no sea un siscon.

—… —la mira con una mirada normal, que paso a ser una vacía—. Hace mucho tiempo, más de 30 años ella y yo nacimos en mi caso, nací por primera vez… Yo nunca conocí a mi padre biológico, quizás por esa razón soñaba de manera constante con un hombre que siempre me presto apoyo emocional, alguien que siempre me decía: «No te rindas» «Se fuerte» «¿Quieres a tu hermana? Demuéstraselo protegiéndola» y la que extrañamente se convertiría en mi filosofía «No importa las cicatrices que deje el pasado, no dejes que el rencor te convierta en un desalmado, porque las personas fuertes le sonríen al dolor y hacen de ese infierno un paraíso de gran esplendor» Bajo esa bandera viví mi primera vida, la cual no fue fácil ni buena, el hombre que se convirtió en el esposo de mi madre, era una porquería que abusaba de mí, me golpeaba y hasta tuve que trabajar a corta edad, mientas veía que Mana se llevaba el afecto de ellos 2, me dolía era el de mi madre quien parecía que se volvía cada vez más distante a mí. Conforme pasaba el tiempo me plantee denunciar, escapar, pero no me funciono, me resigne, pero Mana un día simplemente llego me agradeció y me di cuenta de que si yo me iba, ella tendría pasar el infierno que yo pasaba todos días, quizás es menor medida, pero lo tendría que pasar no podía permitir que mi hermana pasara por eso… Un tiempo después, ese sujeto nos abandonó, tuve que abandonar mis estudios para conseguir trabajo de tiempo completo, cosa que no fue nada sencilla, las cosa iban de mal en peor, cuentas y prestamos se acumulaban, las cosas mejoraron cuando logre conseguir un trabajo en un restaurant, por suerte logre pagar todo, pero otro problema se presentó en aquella época, mi madre enfermo muy gravemente, se hizo o hice lo posible para que su salud mejorara, pero al final pues llego su final nos quedamos los 2 solos cosa que no se me hizo nada fácil porque agentes del estado querían llevarse a mi hermana menor, cada vez que salía de un dilema llegaba otro por suerte las cosas mejoraron logre demostrar que podía con ella, cuando las cosas por fin iban del todo bien, ella llego el primer espíritu quise ayudarla porque sabía lo que era tener que pasar por una situación bastante difícil, pero… Por ella el infierno me volvió a caer encima, DEM secuestro a Mana y a mi Isaac me mato no recuerdo del todo bien esa parte de la historia, pero en fin. Abandone a su suerte a mi hermana por querer ser un estúpido héroe, irónico ¿No? Deje sola a la única persona que realmente dependía de mí por un capricho estúpido, ahora mi hermana tiene problemas de salud y sé que le queda poco tiempo de vida, por lo que tratare de darle la mejor vida que pueda en mis posibilidades. —le responde de manera melancólica su pregunto con aquella historia.

—Yo, es muy difícil de creer eso… —le responde Jessica.

—Ya eso es cosa tuya si decides creer, pero bueno ¿Quieres continuar?

—Sí… —le responde algo inseguro era claro que su actitud se había visto ligeramente afectada.

Por lo que continuaron de manera relativamente amena, Shidou regreso a su estado normal, decidieron entrar un cine a ver que películas estaban en cartelera, se decidieron por una de terror de zombis… De cierta manera era más una comedia para los espectros, pero bueno a ambos le gustaba ese género, por lo que después fueron a comer para regresar al castillo Heinstein, pero el ambiente estaba claramente tenso cosa que era palpable para los 2 recién llegados por lo que al llegar…

—Caronte ¿Qué sucede? Las cosas están bastante tensas.

—Bennu, creo que debes preguntárselo y hablarlo con Hades-sama, Hipnos-sama y Thanatos-sama no creo que yo sea el más indicado para decirte eso. —le responde muy serio.

Aquello le pareció raro, Caronte era de sus poco amigos y sabía que podía confiar plenamente en él, por lo que dejo a Vehemont y se fue rápido a consultar con Hades.

—Hades-sama ¿Qué ha ocurrido…? —pero las cosas parecían bastante serias siendo que ahí veía a los Mekai San Kyouto, a sus maestros y Hades todos discutiendo.

—Vaya, pero miren quien aparece ahora… —dice Suikyou de Garuda.

—Shidou… —dicen los gemelos viendo aquello y sabían que por cómo podía ser Suikyou iba a decir alguna estupidez que prendiera a Bennu en rabia.

—Veo que regresaste Bennu, bien este asunto creo que te compete bastante. La situación es que: Han secuestrado a Pandora. —le responde.

—… ¿Qué ha Pandora que? —pregunta sin poder creérselo del todo—. Esto, esto no puede ser ella, ella es una mujer bastante fuerte y se supone que la vigilancia había sido aumentada…

—Ese es el caso, pero como estaba cerca del castillo Heinstein no tenía mucha vigilancia, nuestras fuerzas fueron neutralizadas y les borraron la memoria. Por lo que podemos pensar que quien las secuestro es usuario dela cosmos energía.

—… —Shidou solo estaba procesando lo que le acaban de decir.

—¿Se lo van a decir o se lo digo yo? —pregunta Suikyou.

—¡Suikyou ni se te te ocurra! —le amenazan Hipnos y Thanatos.

—¿Decirme que? No se atrevan a ocultarme algo, es necesario que se sepa todo para tener una mejor percepción de la situación.

—Tienes una conexión emocional muy fuerte con este asunto, necesitamos que te calmes antes… —trataba de explicar Hipnos.

—Se llevaron a la pequeña ramera que tienes por hermana. —le dice Suikyou.

Aquellas palabras hicieron eco en todos los campos elíseos… Hipnos y Thanatos no esperaban que dijera alguna palabra de ese tipo, realmente era imprudente y ya sabían lo que iba a pasar, por lo que iban a intentar que no pasara nada. Hades por su parte estaba fulminando con la mirada a Suikyou…

Antes de que cualquiera de ellos pudiera reaccionar, Garuda fue golpeado con un poder anormal, estampado contra el suelo de los elíseos, el fuego a los alrededores del cráter delataban muy bien a aquel que ataco.

—¿Qué dijiste de mi Imouto, maldita escoria? —pregunta para luego pisar su cabeza con fuerza y su mirada sombreado por su largos cabellos de color azul—. Anda, te reto a volver a referirte a mi hermana de esa manera… ¡Te dije que te reto maldito, anda vuelve a decirlo para que tenga más ganas de matarte y torturarte como se debe hacer con las escorias como tú! —grita con fuerza mientras amplificaba su fuerza en la pisada y su furia.

Pero, en ese momento se vio que todo no era más que una ilusión puesta por Hipnos, luego el ya mencionado procedió a aplicarle una llave Thompson, luego Thanatos procedió a golpearlo con gran fuerza para intentar a hacerlo entrar en razón.

—¡Suéltenme, no puedo dejar a ese miserable impune! —se queja furico.

Thanatos lo vuelve a golpear, esta vez tuvo un escupitajo de sangre.

—Cálmate, que tu problema no es con Garuda entiendo que quieras matarlo, nosotros estaríamos igual si algún idiota se metiera con Kres, pero tu enemigo no es él. —dice Thanatos muy serio.

—Shidou, quedas fuera de todo hasta que te calmes. —dice Hades.

—¡Hades-sama, pero!

—¡Pero nada, ya te dije que estas fuera de esto hasta que te calmes, es una orden, retírate antes de que pierda la paciencia! —exclama enojado.

—… —no le queda otra que resignarse, Hipnos lo suelta y este se queda tranquilo, aprieta sus puños y encías hasta que comenzaron a sangrar y se esfumo fuera de los campos en un segundo.

Una sonrisa se formó justo en la cara de Suikyou, esto era lo que buscaba dejarlo fuera de la operación, quizás así podría hacer que él y Pandora se alejaran de Bennu, sí él la rescataba.

—Suikyou, te vas a ir 1 mes de tortura al tártaro una vez esta situación se termine. —dice Hipnos.

—Eso lo decide es Hades-sama, no ustedes.

—¿Mi lord? —preguntan los gemelos.

—Mejor acepta eso, porque si fuera por mí estarías hay por lo menos 2 meses. —le responde.

— ¿¡Que!? ¿¡Todo por un mocoso con algo de talento!? —se queja el líder de una facción de los espectros.

—Ese "mocoso" es mi hijo, mi único hijo no voy a permitir que te atrevas a meterte con su hermana menor, una cosa es una rivalidad sana que ayuda a que ambos se vuelvan cada vez más fuertes, pero has cruzado una línea que no debe ser cruzada y si te atreves a decir una sola palabras de lo que acabas de escuchar, pasaras el resto de la eternidad en el tártaro, lo mismo para ustedes 2. —sentencia Hades de manera firme—. Ahora quiero que se larguen de aquí no quiero verlos a ninguno de ustedes.

La revelación que acaban de escuchar les cae como un balde de agua fría, eso podía explicar el traro que recibía en el inframundo, pero para ellos no era más que la ayuda a un activo muy valioso para el ejército.

Todos se fueron, incluso los dioses de la muerte pacífica y el sueño dejando al dios del inframundo con un problema emocional bastante grande, sabía que Shidou era muy impulsivo, pero no era del todo su culpa eso era consecuencia de la estrella celeste de la violencia que lo regia.

—Esto solo hará que todo sea más difícil… Necesito un consejo. —piensa.

Por lo que decidió irse al olimpo para poder obtener un consejo de su madre Rea, mientras el joven de cabellos azules decidió irse a buscar ayuda a las tierras del norte sabía que podía obtener ayuda de parte de ella, pero al llegar se encontró con los dioses guerreros ocupados y a una Clair bastante preocupada por su hermana mayor.

—Clair… ¿Qué sucede? ¿Está todo bien?

—Shidou-san, es que han secuestrado a mi hermana creemos que pueden ser aquellos que te atacaron, pero nos tomaron por sorpresa y no estamos seguros de nada, pero discúlpame, pero tenemos que concentrarnos en buscarla.

—¿Hilda-san, también? —pregunta impresionado.

—¿Qué? ¿Acaso sabes algo al respecto? —le pregunta el nuevo jefe de los dioses guerreros, sucesor de Siegfrieg.

—No es que tenga alguna información, pero puede que no sea un caso aislado, porque Pandora y mi hermana también les pasó eso.

—¿No saben nada?

—Según me informaron les borraron la memoria a los espectros que vieron a los atacantes.

—Tsk, bueno al menos sabemos que podemos contar con los espectros y hacer una coalición para buscar.

—Si quieren eso deben ir al castillo Heinstein, a mí me sacaron de la operación por algo que paso… —responde frunciendo el ceño con enojo.

—¿Acaso tienes algo que ver con todo esto? —pregunta mientras iba ser rodeado por todos los dioses guerreros.

—El idiota de Garuda se le ocurrió decir algo de mi Imouto, me enoje y lo quise matar, me ordenaron quedarme fuera de esto, pero como está involucrado mi Imouto, simplemente no puedo.

—Ya cálmense, pelear con él no nos ayudara a encontrar a mi hermana lo mejor que podemos hacer es contactar al castillo para formar la coalición, pero ¿Qué harás tú?

—No me retirare, ahora solo tengo más razones para buscar y encontrar a aquellos que se las llevaron, pero por favor no digan nada de que las estoy buscando, seguro que me mandaran a buscar y no me dejaran seguir.

—Mientras más personas busquemos será más rápido, ten por seguro que no diremos nada. —vuelve a decir el jefe.

—Gracias.

Por lo que decidió buscar la ayuda ahora de Tonomachi, pero se volvió a enterar de la desaparición ahora de una de las reencarnaciones de Athenea, dejándole claro que parece que todas las chicas desaparecidas tenían un factor común y era simplemente que estaban relacionadas con él… Por lo que les dijo de las demás desapariciones para que buscaran una alianza para poder conseguirlas a todas, por su parte comenzó a investigar al menos Tenguu City, buscando algún indicio, pero incluso buscando en los videos de seguridad de la ciudad no consiguió ninguna información que le sea útil…

—Esto debe ser algún chiste, no hay nada este sería la mejor opción para obtener alguna información sobre al menos de Athenea… Esto es peor de lo que pensé y no puedo simplemente ir a pedir alguna información, seguro que andan reuniéndose justo ahora… —se dice a si mismo con fastidio y frustrado.

—Ara, ara nunca creí que te vería en ese estado Shidou-san, después de verte hoy que te veías tan seguro de ti mismo, kihihihi. —dice Kurumi saliendo de una sombra y hacer su clásica reverencia de Ojou-sama.

—Tokisaki, no tengo tiempo para perderlo estoy en algo muy importante ahora…

—¿No tendrá algo que ver con el secuestro de Fujibakama Mii-san? —dice de manera burlona y juguetona.

—¿Sabes algo?

—¿Quién sabe…? —le pregunta para luego escuchar las risas maniacas de los clones de Kurumi.

Aquellas risas lo irritaron lo suficiente para acercarse de manera peligrosa a ella y prácticamente ponerla contra la pared.

—Déjate de juegos espíritu, más te vale decirme algo de utilidad si sabes algo o te matare.

—Que cruel eres, Shidou-san ¿No conoces las palabras mágicas? Esas abren bastantes puertas.

—¿Me estas jodiendo? —le pregunta enojada, solo para recibir una negación con la cabeza, él sabía que podía ser solo un clon, por lo que con tal de evitar pérdidas de tiempo—… Kurumi, por favor dime lo que sabes.

—¿Lo ves? No costaba nada, de casualidad pasaba por una calle cuando pude ver como si fuera un borrón que golpeo a Fujibakama-san y luego pude ver algo que se iba volando con ella cargada…

—¿Sabes a donde se fueron?

—Hai, pero antes de decirte quiero una última cosa.

—… ¿Qué quieres? —pregunta con fastidio.

—Quiero que lo vuelvas a hacer, quiero ver de nuevo la determinación de Shidou-san a pedirme ayuda como aquella vez con Touka-san. —le responde feliz.

—Eres demasiado caprichosa.

—Soy mujer ¿Qué esperabas?

—… … … Jajajajaajaja, por los dioses que gracia me da, jajaja. —se empieza reír y a relajarse de tanto estrés.

—Me alegra ver que te has relajado, pero…

—Esta bien, Kurumi por favor préstame tu fuerza para traerlas de regreso…

—Ufufufu, ese es el Shidou-san que recuerdo, te llevare a donde están.

Por lo que Shidou la siguió y grande fue su sorpresa al volver a ver el complejo de DEM en el que fue la pelea por liberar a Touka de las garras de DEM…

—Aquí es. —le responde.

Pero antes de que la escena de la vez pasada en ese lugar se repitiera de Kurumi salvando a Shidou.

—«Masutima» —los Bandersnatch fueron convertidos en pilas de chatarra por plumas hechas de fuego, y debido a la sorpresa de Kurumi casi fue tomada por sorpresa por un Bandersnatch que estaba a su espalda, cosa que no paso, porque Bennu lo atravesó y le quito su fuente de energía—. ¿Estás bien?

—Ara, ara Shidou-san ha cambiado más de lo que creí en 3 años de lo que creí… —dice divertida.

—Kurumi, te agradezco que me dieras la información, pero debo pedirte que te vayas e informes a Tonomachi de todo esto, está en Tenguu City y le digas lo que sabes, dile que pase la información al santuario, al castillo y a Asgard, pero solo sino regreso en unas horas.

—Shidou-san ¿Qué vas a hacer? Quizás ahora seas lo suficientemente fuerte para deshacerte de los Bandetsnatch, pero eso no aseguro a las Wizards.

—Kurumi, confía en mí en que puedo hacer esto solo estoy harto de no poder cumplir mis promesas, en especial a Mana, esto es algo que debo hacer solo. —le dice con una mirada de seguridad absoluta en sí mismo.

—… Está bien, pero creo que sigues teniendo ciertos deseos suicidas, le diré a Tonomachi-san suerte, Shidou-san. —se va volando.

—Bien, ahora que estoy solo puedo pelear con total libertad… ¡ISAAC! —grito a todo pulmón para que se escuchara en todo el complejo.

Justo en la parte más alta del edificio más alto, Sir Isaac Ray Pelham Wetscott estaba sentado en su escritorio al escuchar semejante grito se levantó de su asiento y fue a la ventana y pudo observar al joven siendo bañado por la luz de la luna.

—Vaya, llegaste eres mucho más eficiente de lo que creí. —dice para sí mismo con una pequeña sonrisa maligna.

Luego Artemisa y Ellen se le unen al ver aquella vista que era hipnotizando, pero Ellen aun albergaba dudas de todo esto…

Continuara…