Boku no Hero Academia, pertenece a Kōhei Horikoshi.

Las Seis Viudas

(Momo, Kyōka, Tsuyu, Mina, Setsuna AKA Chica que puede desprender su cuerpo, Reikō AKA Chica Fantasma)

.

Vampiro: Cada golpe que Izuku pueda conectar en su enemigo, irá fatigando a su rival.

Fuerza de Repulsión y de Propulsión: que permitirán a Izuku volar.

Copia de su Kōsei de Látigo Negro.

.

02: Milagro... de la bioingeniería.

Momo había tenido razón. Y al comprobar que fue real, que cada una de las seis estaba en sus respectivos cuerpos a los cinco años de edad, Kyōka, Tsuyu, Mina, Setsuna y Reikō, supieron que tendrían que disculparse con ella.

Revisaron los relojes de sus celulares y encontraron que era demasiado temprano. Pero también, encontraron un mensaje de correo electrónico. Era un mensaje de Momo: "Funcionó, incluso mejor de lo que yo misma me esperaba"

Reikō: ¿Estás tratando de decirnos, que no sabías si saldría bien o mal?

Tsuyu: ¿Dices que funcionó mejor?, entonces el plan sigue en pie.

Momo: Así es chicas. El plan sigue en pie. Terminé la máquina de traslación temporal, hace tres años, pero demoré más, en lograr que nuestras mentes fueran enviadas a estos cuerpos. No se preocupen, por nuestros cuerpos reales.

Mina: ¡¿QUÉ LES HICISTE, A NUESTROS VERDADEROS CUERPOS?!

Momo: Están en algo similar a la suspensión criogénica, solo que dentro del vórtice espacio temporal, que trajo nuestras mentes a estos cuerpos.

Kyōka: Entonces, ¿Cuál es el plan?

Setsuna: Izuku una vez me contó, estando ya en nuestro segundo año de la Secundaria, que vivía en Musutafu y que solía jugar con Katsuki en un parque de juegos. El único que había en la zona.

Momo: Acabo de modificar unos lentes de Realidad Virtual y acabo de fabricar un dron en miniatura, que tiene instalada una jeringa por control remoto que inyectará los Exobites en Izuku, otorgándole sus Kōseis y este dron, tiene un proyector holográfico. Conduciré el dron hasta su casa, lo inyectaré y al despertar, activaré el proyector. Me haré ver cómo... alguna clase de deidad a sus ojos, explicándole que le he otorgado varios Kōseis, que debe aprender a usarlos y ser un grandioso héroe.

.

Y a partir de allí, solo pudieron esperar, a que Momo volviera a comunicarse con ellas. La espera se hizo larga e insoportable.

Kyoka apretaba con fuerza sus sabanas. Eran las 5:56am y no era como si pudiera salir de su casa o algo tipo: "Voy a ir a un parque, para ser víctima de Matoneo de un capullo que no merece ser un héroe, que le hizo a mi esposo la vida imposible, para reencontrarme con él".

.

Complejo de Apartamentos Dāsu Shidaisu: Apto. 702.

Izuku recordó, el día en el cual su vida se vino abajo, hace ya un año. El día en el cual todos sus sueños, de poder llegar a ser un superhéroe que los salvaría a todos, como All Might, se desmoronaron.

Recuerdo

Izuku y su madre, estaban ante un doctor de la tercera edad, sin pelo y con un gran bigote. Siempre utiliza unos anteojos muy grandes que lo hacían destacarse. ―Eso jamás pasará, sería mejor si te rindes ahora.

¿Hay algo malo en él, doctor? ―preguntó Inko ―Otros niños de su edad, ya han manifestado sus Kōseis.

Aquí mismo, usted puede verlo en esta radiografía ―el hombre enseñó la radiografía del pie de Izuku ―Su hijo tiene estas dos articulaciones de aquí y eso solo significa, que es un Mukōsei. Si no las tuviera, tendría un Kōsei de algún tipo y yo podría decirles de qué se trata.

Fin del Recuerdo

Izuku abrió sus ojos, luego de esa pesadilla y apretó las sabanas, mientras sentía su mejilla humedecida, por las lágrimas y el recuerdo de que jamás podría ser un héroe. Un recuerdo, la voz burlona de Katsuki, quien dejó de ser su amigo y se convirtió en su matón personal. ― ¡SOLO ERES UN DEKU! ―Apretó las sabanas, justo al sentir un piquete mucho más fuerte, que el de un mosquito regular. ― ¡Auch! ―Se levantó ante eso y agitó su mano, para alejar al mosquito, entonces, una luz apareció ante él y el holograma de una mujer de cabello negro, con un velo sobre su rostro y un traje que cubría sus pechos y dejaba ver unas largas mangas con bolardos.

Midoriya Izuku, no temas ―la voz de Momo era modificada, gracias al micrófono que utilizaba al hablar con él. ―Soy... Soy el espíritu de la Justicia: Soy... Nectaria ―su nombre significaba durazno y la Nectaria es muy parecida físicamente al durazno. ―Has sido elegido, para portar... ―se dio cuenta entonces, de que no sabía cómo llamarlo ―para portar: El Tercer Elemento.

― ¿El Tercer... Elemento? ―preguntó Izuku despacio. ―No creo que esté entendiendo nada de esto... Nectaria-San.

Fuimos nosotros, quienes otorgamos los Kōseis a la humanidad ―dijo Momo, intentando mantener el aire de ser espiritual ―aquello que has identificado como un "pinchazo" es el medio externo, para otorgarte El Tercer Elemento. Tres habilidades supra humanas, que debes de aprender por ti mismo. El primer elemento, es llamado Vampiro: Cada golpe que conectes a tu enemigo, lo irá fatigando. ―Izuku asintió, pensó que era como lo contrario al Kōsei de All Might.―El segundo elemento, son dos en uno solo: Propulsión y Repulsión: alejar o acercar algo a ti ―Momo le enseñó una sonrisa a su esposo, por debajo del velo ―si eres tan imaginativo y analítico como lo he estado viendo, entonces eventualmente, sabrás como volar a pesar de carecer de alas ― Izuku asintió, comenzando a pensar en formas de usar estas nuevas habilidades, que este ser espiritual, le estaba confiando. ―Y finalmente: El Látigo. Puede ser el más complicado de manifestar o el más simple, si es que aprendes a usarlo: Para adherirte a cualquier objeto y superficie y se puede manipular de cualquier forma. Siendo este útil para capturar enemigos y aumentar el desplazamiento del usuario. Todo está en tus emociones y en tu cabeza. Una cabeza ordenada y unas emociones fuertes, lograrán que llegues a ser lo que este mundo necesita tan desesperadamente: Un Símbolo de Justicia, no uno de Paz. ―El holograma se apagó y dejó a Izuku con una sensación de haber estado en presencia, de un ser superior o espiritual. Tal y como Momo lo deseaba.

Cuando Izuku se levantó de la cama, todavía no creía que fuera posible, pero le pidió a su madre, una explicación del como ella usaba su habilidad de Atracción de Objetos Medianos. Izuku maravilló a Inko, cuando ella vio que su hijo, era incluso más poderoso que ella, con este Kōsei que se manifestó de la noche a la mañana.

Estuvieron practicando, pero Izuku confundió un poco a su madre, cuando enseñó que podía repeler cosas... al repeler accidentalmente, la olla con el Katsudon.

.

Luego, decidió ir al parque para ver si podía entrenar un poco y jugar. Al llegar, vio a Katsuki y a sus otros dos "amigos", molestando a alguien, así que Izuku corrió y se colocó entre el niño explosivo, el chico de dedos largos y el de alas de murciélago, con los brazos extendidos. ― ¡Es suficiente! ―dijo el niño de cabello verde, parándose entre los tres matones y la niña de cabello corto de color violeta, a quien estaba molestando ―es muy cruel esto, Kacchan. ¡No te permitiré molestar a otros, sin hacer nada!

Katsuki comenzó a reírse y estrelló su mano derecha, contra su palma izquierda, liberando algunas explosiones. ―No posees un Kōsei, así que... ¡No te creas un héroe, solo eres un Deku! ―cuando intentaron avanzar, fueron lanzados hacía atrás. ―Vaya... ¿nos empujaste? ―preguntó Katsuki sorprendido, desde el suelo. ― ¿Cómo el contrario del Kōsei de Inko-San? ―Uno de los amigos de Katsuki avanzó, Izuku dio un paso atrás y lo alejó nuevamente. Entonces, recordó las palabras de Nectaria.

Recuerdo

Y finalmente: El Látigo. Puede ser el más complicado de manifestar o el más simple, si es que aprendes a usarlo: Para adherirte a cualquier objeto y superficie y se puede manipular de cualquier forma. Siendo este útil para capturar enemigos y aumentar el desplazamiento del usuario. Todo está en tus emociones y en tu cabeza. Una cabeza ordenada y unas emociones fuertes, lograrán que llegues a ser lo que este mundo necesita tan desesperadamente: Un Símbolo de Justicia, no uno de Paz.

Fin del Recuerdo

Izuku suspiró, pero en lugar de buscar en sus emociones, buscó una especie de botón de encendido, pensando en látigos, logrando manifestar seis extremidades, parecidas quizás a tentáculos, que atraparon los dedos largos de uno de los chicos y los hicieron correr asustados. Kyōka se asombró de que su esposo, lograra manifestar ese poder tan fácilmente, ni siquiera se dio cuenta de que le hablaba, hasta que sintió una mano sobre su hombro, que la sacudía. ―Oye, ¿me escuchas? ―Preguntó― ¿Estás bien?

Kyoka se sonrojó. ―Sí, estoy bien Iz... ―se dio cuenta, de que casi mete la pata: todavía (supuestamente) no se conocían, no debería de llamarlo por su nombre, así sin más, pues lo único que había escuchado, hasta ahora, era ese maldito apodo de "Deku" ― ¿Cómo... cómo te llamas?

Izuku se sonrojó, al darse cuenta de que no se había presentado, con la pequeña de cabello violeta. ―Oh, sí, por supuesto: ―no pudo evitar reírse, al tiempo que se rascaba la parte posterior de la cabeza ―Midoriya... Midoriya Izuku.

Ella le enseñó una sonrisa. ―Soy Jirō Kyōka, es un placer conocerte.

―Espero que volvamos a vernos, Jirō-Chan ―dijo el pequeño niño, sonrojado.

―Por favor, llámame Kyōka, Izuku-Kun ―dijo ella ―y.… creo que mereces un premio, por ser mi héroe el día de hoy ―lo besó en la mejilla, provocándole un sonrojo.

―P-Por su-supuesto, Kyōka-Chan ―tartamudeó él, tremendamente sonrojado ―Es-espero que volvamos a vernos, pronto.