Boku no Hero Academia, pertenece a Kōhei Horikoshi.

Las Seis Viudas

(Momo, Kyōka, Tsuyu, Mina, Setsuna AKA Chica que puede desprender su cuerpo, Reikō AKA Chica Fantasma)

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Capítulo 16: Las Pasantías.

— ¡Iré con Mount Lady! —dijo Mineta.

—Otra vez estás pensando en algo pervertido, ¿verdad, Mineta-Chan? —dijo Tsuyu, golpeándolo con su lengua. —Planeo ir con el Capitán Selkie, quien trabaja para la marina y podré realizar rescates en alta mar.

—Es un poco raro que no consiguieras alguna nominación, al dar un espectáculo tan bueno, Ashidō —dijo Mashirao a una deprimida Mina.

— ¿Ya escogiste alguna, Izuku-Kun? —Momo se acercó al chico de cabello verde.

—Pues estoy entre: Ryūkyū, Mirko... —dijo el peliverde —no veo a ningún héroe, que pueda ayudarme a usar mis Kōseis, ni siquiera creo que Best Jeanist, tenga experiencia, al desplazarse por el aire, al balancearse como yo lo hago con el Kuroi Muchi, así que estoy buscando a héroes o heroínas de combate.

— ¿Sabes a donde irás, Uraraka-San? —Ochako miró hacía su derecha, encontrándose al sonrojado usuario de fuego y hielo.

—Iré con Gunhead —dijo la chica de cabello castaño, sonriente.

Shōto y Mina, le miraron sorprendidos. Fue la chica de cabello rosa, quien habló primero. — ¡Es un héroe de tipo batalla, como también lo son All Might y Death Arms!

—Creí que querías ser como 13-Sensei —dijo Shōto.

—El combate contra Shihai-San, me abrió los ojos —dijo Uraraka —necesito mucho más, que solo el deseo de ser una heroína rescatista.

Todos asintieron. Y Shōto volvió a hablar, sin pensar. —Si no fuera por mi Kōsei de fuego y que necesito aprender a usarlo, iría contigo para vigilar que a Gunhead, no se le pase la mano —extrajo su celular, agarró el de Ochako, miró algo en ambos, escribió en el suyo, devolvió el rosado a su dueña y le mandó un mensaje de texto, sonrojándola —si necesitas hablar o ayuda o un consejo, escríbeme por favor, Uraraka-San.

Ochako se sonrojó. —G... Gra... gracias, Todoroki-Kun.

— ¿A dónde irás, Tokoyami-San? —preguntó Shōji.

—Iré con Hawkes —dijo el chico Karasu Tengu.

—Iré con Fourth Kind —dijo un sonriente Eijirō —él sí que es varonil. ¿A dónde irás, Yaoyorozu-San?

—Quizás iré con Mirko o bueno: alguna heroína, que pueda auxiliarme en el área de combate —dijo Momo, mientras cerraba los ojos —no volveré a perder el tiempo, como asistente de alguna celebridad, como con Uwabami —eso le hizo recordar algo, pero decidió esperar hasta el almuerzo, para acercarse a la mesa de la clase 1-B. Al verlos reunidos y charlando, se lo tomó tranquilamente, yendo por su bandeja de comida, antes de acercarse a la mesa de la otra clase y charlar seriamente con ellos. —Disculpa, Kendō-San —dijo tímidamente.

— ¿En qué puedo ayudarte, Yaoyorozu-San? —preguntó la chica de cabello anaranjado, con gran curiosidad.

—Se esparció el rumor de que irás con Uwabami, para tus pasantías —dijo la heroína profesional del futuro.

— ¡¿También quieres ir con ella y crees poder hacerlo mejor...?! —comenzó ese molesto, pero Yaoyorozu le dio un batazo en la cara, dejándolo noqueado.

—Venía a decirte: Es una heroína más de entretenimiento del público, que una heroína de combate o rescate y.… no creo que te sea de gran ayuda a futuro, ¿no crees? —dijo Momo.

Kendō lo pensó, seriamente. —Tienes razón, gracias por el consejo, Yaoyorozu-San.

—Por nada, nos vemos después —dijo la pelinegra sonriente, yendo a buscar su almuerzo.

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Sala de Profesores.

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— ¿Entrenamiento practico? ¿huh? —preguntó el profesor con aditamentos de vaquero y mascara de gas: Snipe. — ¿Algunos ya han elegido? Es una elección importante, lo mejor sería que recordaran que tienen tres días para elegir y pensarlo cuidadosamente. Conozco héroes profesionales que se arrepienten de sus elecciones.

—Eso es cierto... mira esto: ¿Tokio, en la Ciudad de Hosu? Con El Héroe Profesional Normal: Manual. Qué raro, debe de haber muchas otras nominaciones para que eligiera. Pero... ir a Hosu...

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Día de la Practica.

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Finalmente, estaban allí, en la estación de trenes, vigilados por Aizawa, aunque duraría muy poco. —Todos tiene sus trajes. ¿verdad? Obviamente, vestirlos en público está prohibido. Eviten perderlos.

—Entendidoooo —dijo Mina, sujetando su maletín por encima de su cabeza.

—No alargues ese "Entendido" Ashidō —gruñó Aizawa— ¡Y mantengan los modales, ¿Ok? ¡Entonces, andando!

Todos abordaron sus respectivos trenes, charlando con aquellos compañeros que también estuvieran en el mismo tren, pero pronto se bajaron en distintas paradas.

Y el último fue Izuku ingresó en un rascacielos que, en la cima, tenía una luna de oro. Era la oficina de la Heroína #5: Mirko.

Al entrar, encontró algo muy similar al lobby de un hotel, con cientos de decoraciones de conejo y paredes de piedra y madera. El peliverde, se acercó a la secretaria, quien estaba de espaldas a una fuente. —Hola, disculpe: Soy Midoriya Izuku, vengo de parte de la U.A, para mi trabajo de campo...

La puerta se abrió. —Ho-Hola. Tomé... un tren... equivocado y.… tuvo que correr... hasta aquí... —decía una voz femenina. Era una chica ya conocida para Izuku. De cabello negro opaco con un mechón recto puntiagudo colgando en su frente por el lado derecho, su cabello está atado en una cola de caballo grande y puntiaguda.

La secretaria, no parecía sorprendida, mientras veía a Momo, apoyarse en el hombro de Izuku. —Midoriya Izuku y...

—Yaoyorozu Momo —dijo la joven, ya habiendo recuperado el aliento.

—Vayan a ese ascensor, piso cuatro, cámbiense por sus trajes de héroes y luego vayan al piso cinco. Llamaré a Mirko-Sama, para que sepa que ya llegaron dijo la secretaria —y refiéranse a sí mismos, bajo sus nombres de héroes, no con sus nombres de pila. Por eso, se les llama identidades secretas.

— ¡Sí señora!

Tomaron el ascensor y al abrirse las puertas del cuarto piso, resultó muy normal teniendo en cuenta, como eran los vestidores de la U.A

Izuku se sonrojó ante esto: ante la fantasía de una chica tan bella como Momo, cambiándose ante él. Claro que el traje de Momo era muy revelador, pero hasta ahora, nunca lo pensó como algo exclusivamente sexual o excitante. Eso fue algo, en lo que solo cayó en cuenta ahora.

Luego de cambiarse a velocidad luz, fueron al quinto piso, encontrándose con un gimnasio y a cinco personas entrenando. Pero... ninguno de ellos, era Mirko. — ¡Veo que finalmente están aquí! —una voz, desde la derecha —los vi a ambos, en el Festival Deportivo y ambos fueron asombrosos.

Mirko entonces, se fijó en los trajes de héroes de ambos, comenzando por Momo: —Traje de látex corto ajustado de color rojo intenso muy revelador , exponiendo la mayor parte de su torso, brazos y piernas, con un corte en el centro que permite ver desde su cuello hasta la parte baja de su vientre, su traje tiene unos bordes grises al lado de la parte superior de su traje, posee un cuello alto y abierto por el medio y una especie de cinturón arriba de su pecho de color amarillo beige, con un cinturón grande de color gris.

—Soy Yao... —Momo recordó las palabras de la secretaria y se corrigió a sí misma —Soy Creati, un placer conocerla.

La heroína Coneja asintió y entonces, se fijó en Izuku. —La camiseta de manga larga negra y verde, marcando tus músculos como Death Arms, no está mal. A simple vista, aquel pantalón flare, podría parecer incomodo, pero ya que se pegaba a tus muslos de esa forma, entonces permitía lanzar una patada perfecta, al ser casi como una segunda piel. —evaluó Mirko al peliverde —Aquel bozal de sonrisa dentada, le puso los pelos de punta, la bufanda blanca era curiosa, ¿un arma de captura, al estilo de Eraser Head?

—No está en mis planes, es solo estética, pero tampoco descartaré algo así —dijo el de cabello verde. —Soy Agent Grin. Un placer conocerla, Mirko-Sensei.

Ella les enseñó una sonrisa. —Cuando yo estaba en la U.A, no recuerdo que nos entrenaran mucho, en el apartado físico de fuerza y resistencia y ya que solo tenemos una semana, entonces la aprovecharemos al máximo. Comienza el entrenamiento de resistencia, fortalecimiento y artes marciales: Rabbit Massacre. Desearán morir, pero eventualmente me lo van a agradecer.

Así comenzaron a realizar ejercicios en una especie de campo de obstáculos: teniendo que trotar; levantar las rodillas para esquivar unos molinos de madera, que había en el suelo y que trataban de tumbarlos.

Realizaron flexiones de brazos, estiramientos, sentadillas, subieron por unas cuerdas, para fortalecer sus brazos.

Aprendieron como pararse adecuadamente, sin ser fácilmente derribados. Aprendieron a lanzar puñetazos, codazos, como realizar luxaciones o usar el peso del rival en su contra.

Todo esto, en los primeros tres días. Pues Mirko los hacía madrugar, entrenaban desde las 5:00 y terminaban a las 20:30.

—Nos estamos fortaleciendo —dijo Momo sonriente.

—Eso es verdad y Mirko-Sensei es implacable —dijo Izuku sonriente. Nada como un baño de agua tibia, para evitar los dolores en todo el cuerpo, tras un día de entrenamiento.

—Implacable y dura, pero muy buena luchadora ¡Y nosotros también lo seremos! —dijo Momo emocionada. Izuku asintió, con una sonrisa.

Nadie dijo que el camino de un héroe, sería fácil.