ALL THE WAY
Capítulo XXII
Los niños de Sōta se me cuelgan de los brazos, e inmediatamente recuerdo cómo Sōta solía hacer lo mismo. Mientras bufo, lo observo a él de reojo, ya hecho un hombre. Sonríe mientras deja una taza de té caliente frente a Kagome. Los rasgos de su rostro me indican que hay algo de su padre ahí, pero la mirada es igual de pícara que la del abuelo.
Los niños ríen por mis bufidos, y hacen más peso tirando hacia abajo. Me enfoco nuevamente en jugar con ellos. Pero casi inmediatamente, vuelvo a desconcentrarme. La cabellera blanca de Naomi es lo segundo que noto; lo primero es el latido rítmico de su viejo corazón. Kagome se levanta para tomarla del brazo y acompañarla hasta la mesa. Algo pesado se acomoda en mi estómago. Observo a esos frágiles humanos. Otra vez la velocidad con la que envejecen me preocupa. Sé que casi no tienen más tiempo para mí.
Los cálidos ojos de Naomi se posan en los míos. Sé que sabe lo que pienso. A lo mejor ya es demasiado obvio en mi rostro.
—¿No vas a saludarme, Inuyasha? —me pregunta, su voz cascada.
Los niños salen corriendo afuera, pues Sōta les ha indicado que busquen algo para mostrarle, y la verdad no pude prestar atención a qué. Me acerco a Naomi y ella me encierra en sus débiles brazos, un abrazo más entre los cientos que me ha obligado a acostumbrarme a lo largo de los años.
—¿Cómo es posible que te crezcan aún más los músculos? —Noto asombro en su voz, y escucho la risa de Kagome. — ¿Te hacen trabajar demasiado? No dejen que se aprovechen de ti, ¿eh?
—Inuyasha suele exterminar algunos demonios más habitualmente que el resto de nosotros. Así que se mantiene entrenado.
Los niños ingresan como un vendaval y desconcentran a todos. Me enseñan sus nuevos inventos, tironean de Kagome para que vaya afuera.
Y yo observo.
Y me doy cuenta de que no formo parte. Aun cuando mi corazón está atado al de Kagome.
No es suficiente.
&.
Me desarmo en la cama, y agradezco muchísimo que la única persona con sentidos sobrenaturales sea Inuyasha, pues esa tarde hicimos demasiado… ejercicio.
—No recuerdo la última vez que tuvimos un día para nosotros —suspiró, tapándome la desnudez con una blanca sábana. Inuyasha recupera el aliento a mi lado—. ¿No te parece extraño?
Río sin poder evitarlo. Sí, los niños (que ya no son niños) me traen sentimientos encontrados. Pero es lindo volver a tener esta clase de intimidad. No solo sexual, sino… el silencio y la complicidad de dos adultos solos en su casa.
Creo que ya estoy desvariando. Inuyasha se acomoda a mi lado, invitándome a abrazarlo y apoyar mi cabeza en su pecho.
Que tranquilidad. Que paz.
Luego de un rato de ameno silencio, Inuyasha habla, y pesar de todo lo que acabamos de hacer —que sin duda debería provocarme mucha más vergüenza que su pregunta—, son justamente sus palabras las que encienden mis mejillas.
—Kagome, ¿recuerdas cómo nos conocimos?
—Claro… no creo que pueda olvidar ese momento nunca.
Inuyasha inmóvil, atemporal, un árbol inmenso, una flecha en su pecho. Y sus tiernas orejas de perro.
—Tus gritos. Y tu aroma.
Muevo un poco la cabeza para verlo.
—En ese momento creí que eras Kikyō, pero al verte…
—¿Sí?
—A partir de ese momento, tu aroma fue… único.
El corazón me palpita fuerte contra el pecho. No puedo creer que estas simples palabras, después de todo lo que vivimos juntos, logre ponerme así.
—¿Por qué estás pensando en todo esto? —me animo a preguntar en un susurro. Como si no quisiera romper la burbuja del tiempo que se acaba de formar en torno a nosotros.
—No estoy seguro —masculla. Su mano está sobre mi cintura y su garra dibuja círculos allí, de manera ininterrumpida—. Solo… quise recordar ese momento.
—Es un lindo momento. Creo.
No fue muy lindo en realidad. Me perseguían, y pensé que iba a morir.
Inuyasha ríe.
—No creo que haya sido un lindo momento, pero fue el inicio. Estoy intentando recordar…
—¿Qué cosa?
Noto el leve color rosado en sus mejillas. Temo que algo nos interrumpa, pues es difícil ubicar a Inuyasha en estos estados más conectados con sus sentimientos… pero quiero saber más de lo que siente y de lo que piensa, con sus propias palabras. A veces quiero tener un poco más que solo leer solo sus acciones, aunque todo lo que hace para demostrarme cuanto me ama es claro.
—El momento en que supe que quería estar contigo… el mayor tiempo posible.
El calor se sigue expandiendo por mi cuerpo, aún desnudo y pegado al suyo, queriendo traspasar las barreras físicas. Capaz el calor es mi alma queriendo fundirse con la suya.
—¿Y lo recuerdas?
—Sí.
Espero pacientemente a que lo comparta conmigo. Mientras me inundo de él (su perfume, su calor, la textura de su piel), y lo abrazo sin más.
Intento recordar lo que fue ser una adolescente en aquella época. Todo el dolor y el temor, y esos raros sentimientos que me desbordaban una y otra vez.
—Aquella vez, con el demonio con cabeza de araña… estaba humano, y débil, y…
—Me pediste recostarte sobre mis piernas —agrego. Recuerdo la sensación en el estómago, los nervios, el miedo, la confusión—. Y dijiste que olía bien.
—No recordaba eso —dice, y realmente me sorprende, tal vez porque yo jamás pude olvidarlo—. Solo recordaba que te vi llorar por mí. Y luego… contigo me sentí a salvo.
Levanto la vista para cruzarme con esos increíbles ojos dorados. Intento meterme en su mente, saber más. Estoy anonadada. ¿A salvo, conmigo? Siempre fue al revés, siempre lo creí así.
—No me había pasado antes. Y supe que… quería que fuera así por siempre.
Le dejo un beso en los labios, incapaz de poder decir algo más. Llevamos años juntos, tenemos una vida juntos, y creo que es la primera vez que oigo eso. Y me llena más de amor, si eso es posible.
—Me gusta —dice él.
Y nos quedamos en silencio. A mí también me gusta, mucho.
𝑡𝑜 𝑏𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑖𝑛𝑢𝑒
ɴᴏᴛᴀ ᴅᴇ ᴀᴜᴛᴏʀ:
Olis~ Hoy quise traerles cursi entre estos dos, algún momento perdido en el tiempo, recordando un poco el pasado. La vida sigue, y algunas cosas que pasan son tristes (y creo que en particular para Inuyasha, que está a destiempo), pero otras cosas son lindas y dulces, y hay que atraparlas y disfrutarlas. Espero que les haya provocado algo lindo~
Gracias Susanisa por tu review :) , y al resto de ustedes que están allí leyendo, anímense a dejar algún comentario que no muerdo (la mayoría del tiempo -?-).
Nos leemos prontito,
Mor.
