En el capítulo anterior de Kamen Rider Pegasus…

Soy Kousaka Honoka y bueno, tuvimos una dura batalla contra Géminis y Libra, aunque no entiendo que pasó luego de eso, solo sé que el Horóscopo de Libra me atravesó con su arma y… no tengo idea que pasó luego de eso.

¡ES LA HORA DEL COSMOS!

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Karappo no hoshi Jidai wo zero kara hajimeyou

Densetsu wa nurikaeru mono

Ima, akuseru wo tokihanate!

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Pegasus! Atsuku yomigaere

Pegasus! Hokori no Energy

Pegasus! Tsuyoku aru tame ni

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No Fear No Pain

Ai no mae ni tatsu kagiri

No Fear No Pain

Osoreru mono wa nani mo nai

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Kanzen dokusou! Ore ga koete yaru!

Chou-henshin!

Kamen Rider Pegasus!

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En la casa de la peli roja de ojos morados, esta llegó con Honoka la cual se había desmayado en su batalla contra los dos Horóscopos y de suerte, las cosas no pasaron a nada malo.

- Honoka, Honoka, despierta por el amor de Buda – Maki le pasaba un algodón con un medicamento por la nariz para que esta reaccionara, un momento después, la peli jengibre poco a poco fue despertando hasta que esta miró a la peli roja.

- M-Maki-chan… ¿Dónde estoy?

- Mierda, no me des esos sustos, realmente pensé que te había pasado algo malo.

- Pero ¿Qué fue lo que pasó? ¿Y los Horóscopos?

- Los venciste Honoka – Maki le decía con sinceridad – pero te transformarte en algo que no entiendo, fue algo que era más fuerte que tu transformación Belerofonte.

- ¿Más fuerte que mi Forma Belerofonte?

- Así es, era de color dorado y solo con dos golpes los venciste.

- ¿Solo dos golpes? ¿En serio? – Maki asintió – demonios, no sé qué me pasó, pero si dices que los vencí, entonces te creo.

- Y tu herida también se curó – Honoka se revisó la zona en donde Libra lo había herido y era cierto, no poseía la herida ahí, estaba cicatrizada como si nada.

- En serio, estoy pensando a creer que tengo poderes curativos o algo así.

- Pues creo que deberías acostarte un poco, la pelea fue dura, además, aún queda saber qué fue lo que te pasó con esa transformación.

El día acabó suspendido de nuevo, Honoka no tardó mucho en recuperarse y volver a su casa, no sin antes ir por su moto.

La policía no fue de mucha ayuda ya que no podían dar una aclaración que fuera más allá que monstruos atacándose entre sí, aunque Nozomi tuvo que ser hospitalizada, cosa en la que Eli se metió mucho ya que estuvo con ella, aunque solo estuvo un día debido a que no estaba enferma ni nada, salvo un poco de cansancio.

- Pensé que había algo malo contigo Honoka – Umi le decía a su mejor amiga – cuando ese Horóscopo te lanzó a los cables y te electrocutaste pensé que te había pasado algo.

- Maki-chan también me comentó eso, pero te juro que no sé qué me pasó.

- ¿En serio?

- Sí, no entiendo que me pasó y… – llegando casi a la residencia Sonoda, empezaron a escuchar disturbios dentro de esta.

- ¡Me estoy cansando de tu actitud tóxica!

- Entonces ¡dime de quién es ese mensaje! ¡¿Quién es Yuri?!

- ¡Es una compañera de trabajo! ¡Deja de estar jodiendo con tanta toxicidad! – estos eran dos personas, la hermana de Umi, Sora y su esposo, Satoshi.

- ¿Qué pasa con ellos?

- De nuevo sus peleas – susurró Umi – mi hermana es alguien muy celosa.

- ¿Sabes qué? Hasta aquí, iré con mis padres unos días, espero a lo mejor te hayas calmado porque me estoy cansando de esto – el cuñado de Umi simplemente se fue de ahí dejando atrás a su esposa quien tenía lágrimas en sus ojos, pero siempre mantenía su orgullo.

- De acuerdo… como desees, al final de todo sé que te irás con ella – esta volvió a entrar a la casa, ambas amigas se miraron entre sí.

- ¿Qué acaba de pasar Umi-chan?

- Lo mismo de siempre, mi hermana se da cuenta de que mi cuñado habla con una mujer, aunque sea de trabajo se pone súper celosa y siempre Satoshi-san se toma unos días lejos de mi hermana y vuelven como si nada – la peli azul decía para entrar a su casa junto a la peli jengibre, en eso, la pequeña Hikari estaba gateando notando la presencia de ambas amigas.

- Bueno, al menos ella está feliz.

- Lo sé, pero es una bebé – Umi estiró sus manos para tomar a su sobrina, pero esta simplemente rodeó a su tía y fue directo hacia Honoka, la pequeña Hikari estiró sus bracitos para ser cargada por esta, cosa que aceptó.

- ¿Cómo te encuentras Hikari-chan? ¿Todo bien? – la pequeña comenzó a reír estando en brazos de la peli jengibre – awwww, eres una linda chica.

- No entiendo de donde salió ese amor hacia ti mientras que a mí ni me presta atención – susurró Umi quien solo notó el gran cariño que le daba su sobrina a su amiga.

- Ni idea, a lo mejor ella es así – en eso, Honoka miró como Hikari buscó su pecho para comenzar a chuparlo – b-bueno, y eso también.

- Otra cosa que no entiendo es por qué te hace eso, te chupa el pecho de la nada.

- Tal vez sean cosas de bebés – ambas vieron a Sora quien estaba por salir.

- Umi, Honoka-chan, ya regreso, iré a dar una vuelta – la madre de Hikari salió de ahí, Umi suspiró pesadamente.

- Y aquí es donde da una vuelta por la ciudad y vuelve diciendo algo como que tiene que ir por mi cuñado y todas esas cosas, siempre es igual.

Con la hermana de Umi, esta estaba caminando por la ciudad pensando en las cosas que su marido estaba haciendo, desde su punto de vista, la infidelidad se olía bien y ella lo sabía.

- Yo sé que Satoshi me engaña, esos mensajes con su compañera no son de una persona que haría algo con su compañero de trabajo – la mujer golpeó fuerte un árbol cercano, al ser alguien que entrenó por años artes marciales sabía cómo hacerlo – como quisiera que hubiera algo con lo que poder hacer que él esté junto a mí siempre y que no se despegue de mi lado.

- ¿En realidad quieres tener un poder para eso? – una voz misteriosa le habló directamente a la Sonoda mayor, se puso en posición en caso de tener que pelear.

- ¿Quién anda ahí? Más vale que no te aproveches de mí porque soy experta en todas las artes marciales de mi dojo.

- Te lo preguntaré de nuevo, ¿deseas un poder para hacer realidad un deseo?

- Me gustaría… ¡así no podría despegarme de Satoshi! Así no podría estar con otra mujer que no sea yo, así de sencillo – susurró esta apretando sus puños – ¡desearía tener un poder así para que mi esposo no se vaya de mi lado!

- Entiendo, pero no te preocupes ya que tengo una solución a eso – justo al lado de la chica, apareció un objeto de color dorado el cual la peli azul lo tomó.

- ¿Qué es esto?

- Es una medalla la cual te dará un poder el cual tendrás que usarlo a tu conveniencia y que destruyas a todo aquel que intente arrebatarte ese poder que posees.

- Este poder… es solo mío – susurró la mujer mirando la medalla la cual poseía la imagen de dos peces en ella – con esto, Satoshi no se irá de mi lado.

- Haz tu trabajo, Piscis – la voz desapareció y con una sonrisa en su rostro, Sora decidió volver a la casa de sus padres en donde no tardó mucho en llegar topándose a su hermana menor entrenando mientras Honoka jugaba con la bebé.

- Ya he vuelto.

- Bienvenida hermana.

- Hola Sora-san – la pequeña Hikari saludó a su madre.

- Gracias, además, te agradezco que cuides a Hikari, Honoka-chan, ella parece disfrutar pasar tiempo contigo.

- Lo sé, no entiendo porque, pero le gustó de alguna manera – la bebé de nuevo fue al pecho de la peli jengibre y de nuevo empezó su actividad de chuparlo – bueno, y eso también.

- Bueno, solo venía a avisar que iré por mi marido, tenemos cosas que hablar, por favor, les dejo encargada a Hikari.

- De acuerdo hermana, pero ten cuidado – la mayor asintió y se fue tocando un poco la medalla que poseía.

- Ya verás, serás mío de nuevo Satoshi – Sora partió de ahí, su cónyuge no tendría mucho de haberse ido por lo que lo alcanzaría dentro de no mucho.

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Llegando la tarde, Shiki estaba en su casa, esta avisó a Mei que no asistiría a clases y cuando estas acabaron, fue directo a su hogar a ver que le pasaba.

- Shiki, Shiki, ¿pasa algo? – la peli roja tocaba la puerta y unos segundos después la abrió y ahí estaba Shiki algo demacrada – ¡¿Qué te pasó?!

- Mei… han pasado muchas cosas – la mejor amiga de esta entró a ayudarle a que estuviera bien, no solo eso, sino que quiso averiguar qué fue lo que la tenía así.

- Shiki, por favor, dime la verdad, ¿Qué miraste o qué te pasó?

- Sé… donde está mi padre – eso dejó sin aliento a la peli roja.

- ¿D-Dónde está? ¡Hay que decirle a Honoka-san que nos ayude con eso!

- Mei… el tipo que tiene a mi padre secuestrado está custodiado por dos Horóscopos, él es el líder de los que manda medallas a las personas para que se vuelvan Zodiarts – susurraba esta y la mirada en sus ojos eran de una mezcla de emociones la cual era difícil de comprender – no sé qué hacer, obviamente no podemos involucrar a las autoridades por eso.

- Lo sé, las armas de los policías son inútiles ante los Zodiarts, ni que decir de los Horóscopos – Mei apretó sus puños – demonios, tenemos que hacer algo o pensar en que hacer ya que no podemos dejar eso así.

- Claro que lo sé Mei, pero no encuentro que hacer, no podemos mandar directamente a Honoka-san o Maki-san a batallar ya que apenas han peleado contra dos Horóscopos fuertes y estos que estaban con ese tipo se miraban fuertes.

- ¿Qué signos eran?

- Leo y Virgo, los identifiqué por la forma de sus evoluciones en sus cuerpos, además, sus poderes eran grandes ya que Libra fue asesinado por ellos sin ningún problema.

- ¿Asesinaron a Libra? ¿De golpe? – Shiki asintió – mierda, entonces son poderosos.

- ¿Entiendes mi punto? Hay que esperar a que Honoka-san y Maki-san se hagan más fuertes para poder pelear contra esos dos, pero por mientras, al menos sé que él está vivo, pero como deseo estar a su lado de vuelta.

- No te preocupes, sé que lo encontraremos una forma de salvarlo, sabes que Honoka-san también buscará una forma de salvar a tu padre – Mei notó como su mejor amiga se quedó callada – ¿dije algo malo?

- No Mei, no has dicho nada malo, solo que me hiciste recordar algo y es que, durante su batalla, pasó algo con Honoka-san y es la transformación que sufrió ella – la peli azul exclamó – y siento que podría ser una forma aún más poderosa que la Belerofonte.

- ¿Algo más fuerte que la Forma Belerofonte?

- Sí, derrotó a dos Horóscopos de un solo golpe usando un rayo como arma, aunque parece que no tenía consciencia de esto, si mis cálculos no me fallan, esta sería la forma más poderosa de la medalla de Pegaso.

- ¿Y cómo se llamaría? – Shiki se quedó de nuevo en silencio pensando en algo hasta que dio de lleno con la respuesta que buscaba.

- La nombraría… la Forma Zeus.

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La hermana de Umi había llegado al hogar de sus suegros luego de un viaje de 30 minutos en autobús, al llegar, fue a ver a su esposo quien estaba en el jardín.

- ¡Satoshi!

- ¿Sora? ¿Cómo llegaste tan rápido aquí? – exclamó el chico el cual solo recibió un fuerte abrazo de parte de su cónyuge – Sora, por favor, quiero pasar un tiempo a solas con mis padres…

- Sé que las cosas que hago están mal, pero tengo la solución – susurró esta sacando su medalla, cosa que extrañó al tipo.

- ¿Y eso?

- Algo… con lo que estaremos juntos para siempre.

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Omoi nimotsu wo

Makura ni shitara

Shinkokyuu...

aozora ni naru

Me wo akete 'te mo tsubutte mo

Onaji keshiki wa sugite yuku kedo

Ima, mite 'nakucha... kizukenai

Kimi wo tsurete yukou

Kanashimi no nai mirai made

Kimi ga kureta egao dake

Poketto ni shimatte

Boku wa... aozora ni naru

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Continuará…