0. Un Niño Muy Peculiar
La mandíbula de Gojo Satoru estaba completamente abierta por la sorpresa que se había llevado al llegar a un santuario en específico en Kioto
Aquel que era considerado como el hechicero más fuerte ... en este momento estaba en shock y parecía que su cerebro había cometido un error. exe al ver a un niño muy peculiar que lo recibió en la entrada del santuario que cuidaba la familia Iori
—Señor ¿Se le ofrece algo?—
Pregunto aquel pequeño, el cual estaba frunciendo los labios
Este gesto lo hacía por ver el rostro de aquel hombre, al que consideró un pervertido por la mueca que estaba poniendo al mismo tiempo que lo veía ...
Gojo tenía una gran mueca que hasta sus lentes oscuros casi se caen de su nariz por la sorpresa que se estaba llevando
Aquel pequeño vestía un hakama gris con un conjunto de camisetas blancas, uno podría pensar que aquel niño era un aprendiz de sacerdote y más que estaba ayudando a barrer la entrada de aquel santuario
Este pequeño tenía la piel muy blanca, su cabello era de un negro azabache muy brillante pero lo que más llamaba la atención eran sus hermosos ojos azules
Aquel pequeño podría ser considerado como una mini copia de Gojo sin su albinismo
—¿Disculpe señor se le ofrece algo?—
Pregunto de nuevo aquel niño, pero aquel adulto seguía en shock
—¡Hey! ¡Tierra al pervertido! ¡Le estoy hablando!— decía el niño moviendo su manita y tronando sus dedos para sacar del trance a aquel adulto
—¿Acaso estará embrujado?—se cuestionó el pequeño resoplando
—¡Oiga! ¡Pervertido de cabellos blancos! ¡Responda! —grito el pequeño
—¿Eh?— dijo Gojo sacudiendo su cabeza para salir de aquel trance debido a la sorpresa
El pequeño suspiro de fastidió
—Le estaba preguntando que si ¿Usted esta buscado al sacerdote de este santuario? Señor—
Pregunto llevándose una mano a la cadera
—Eh si, si yo ando buscando al señor Iori... ¿Ese anciano sigue vivo?— dijo Gojo acomodando sus lentes
—Claro que sigue vivo y ¿Para qué lo busca? —pregunto el niño con curiosidad
—Pues, lo estoy buscando para tratar un asunto importante con él... ¿Puedo pasar a hablar con él?— pregunto Gojo un tanto curioso
—Actualmente él está ocupado con una ceremonia, Pero venga, puede esperarlo en el salón principal —dijo el pequeño empezando a caminar hacia dentro de aquel templo
—Mmm gracias, supongo — Gojo siguió a aquel niño
Mientras se adentraba en aquel santuario, Gojo veía que aquel lugar no había cambiado mucho a través de los años
La familia Iori era una familia que aún conservaban sus tradiciones como sacerdotes
Y entre esas tradiciones, aún conservaban aquel gran santuario donde seguían celebrando ceremonias religiosas y que conservaba lazos con la aún academia Jujutsu
Durante su recorrido por aquellos pasillos, Gojo no dejaba de ver a aquel pequeño que lo estaba conduciendo por los pasillos de madera de aquel santuario
Sentía que la energía maldita que salía de aquel pequeño, era muy familiar
—¿Usted es un hechicero, cierto?— pregunto el niño mirándolo por un momento sobre su hombro
—¿Eh? ¿Por qué lo preguntas?— Gojo se sorprendió por aquello
El pequeño se detuvo y lo miro curioso
—Por qué mis ojos me revelan que usted tiene mucha energía maldita... y eso es señal de que una de dos, usted es una persona que sufre de alguna maldición o...— decía apuntándole levemente con su dedo
—O que usted es un hechicero con demasiada energía maldita— sonrió el niño
Gojo sonrió ante aquello y se quitó sus gafas negras para mirarlo fijamente
—¡Bingo! Soy un hechicero... más en específico, Soy Gojo Satoru el hechicero más fuerte — dijo sonriendo muy confiado en si
El niño se sorprendió un poco al ver los ojos de aquel hombre, los cuales se parecían demasiado a los de él
—Creo que eh escuchado ese nombre por ahí — contesto el pequeño llevándose su manita a la barbilla un momento mientras seguía guiando a Gojo por aquel camino
—¿Así? ¿Qué te han dicho sobre de mí? Pequeño — pregunto Gojo sonriendo
—Qué usted es un gran imbécil — rio un poco el niño
—Ja ja... y ¿Quién te ha dicho eso de mí?— cuestiono Gojo un tanto molesto
—Mi abuelo y mi mamá son los que más lo han dicho cuando mencionan su nombre —sonrió el pequeño deteniéndose en una esquina
—¿Tu abuelo y tu madre? —Gojo se sorprendió por aquello
—Si, sobre todo por mi madre... siempre dice "el imbécil de Gojo Satoru"— sonrió el pequeño tratando de imitar a una mujer
Gojo se sorprendió por aquello, solo conocía a una mujer que siempre lo llamaba así
—Entonces ¿Quién es tu madre?— pregunto Gojo mirándolo con curiosidad
—¡Es ella! ¡Mami!— aquel pequeño corrió hacia una mujer que estaba saliendo de una sala donde al parecer se había llevado a cabo una boda sintoísta
Aquella mujer estaba vestida con un Hakama Rojo, una capa larga blanca tradicional y al parecer una corona que las sacerdotisas usan en dichas ceremonias
Gojo solo sintió que el corazón se le detuvo al reconocer a aquella mujer que aquel pequeño fue a abrazar
Era Utahime... a la cual no veía en años
—¡Mami!— aquel pequeño abrazo a su madre por la espalda
—¡Yoshio! ¿Qué pasa mi niño?— dijo Utahime girándose a mirar a su hijo, el cual la abrazaba muy fuerte
—Un hombre busca al abuelo...— dijo sonriendo
—¿Un hombre? ¿Quién? — cuestiono Utahime pensando que podría ser algún invitado buscando al sacerdote
—Aquel señor de cabellos blancos— su hijo apunto a Gojo, el cual se fue acercando lentamente
—Yoooo...— dijo Gojo levantando su mano
A Utahime se le fue la sangre al suelo al ver a Gojo ahí presente... que hasta sus hermosos ojos de color ámbar se abrieron como platos por la sorpresa
—¡Gojo!— grito la azabache por la sorpresa
—Utahime, Cuanto tiempo debilucha— dijo este mirándola sorprendido
En aquel instante Utahime se desmayó de la sorpresa
—¡Mami!— grito el pequeño al ver a su madre desvanecerse
Gojo alcanzó a sujetar a Utahime para que no se estrellara contra el suelo
—¿Esta mujer es tu madre?— pregunto Gojo muy sorprendido con Utahime en su brazos
—Si, ella es mi mamá ¿Por qué?— dijo este pequeño mirándolo directamente
—¡¿Qué es todo este escándalo?!— dijo un hombre mayor que salió de aquella sala
Los gritos le habían llamado la atención
Aquel anciano se sorprendió por lo que estaba viendo
—¡Tú!— grito aquel anciano muy molesto al ver a Gojo Satoru sujetando a su hija
—¡Abuelo!— grito Yoshio
—Señor Iori... cuanto... tiempo — dijo Gojo sorprendido y algo apenado
En aquel momento Gojo quería que se lo tragara la tierra... él también se quería desmayar
¿Qué demonios estaba pasando aquí?
