4. Hijo
—¡Yoshio!
Utahime gritaba entre la gente, buscaba a su hijo con la vista y entraba en algunos puestos para ver si su hijo estaba ahí
Su corazón se estaba rompiendo y la angustia la hacía temblar... su hijo estaba lejos de ella y sus lágrimas eran más saladas de lo normal ante tal preocupación
El miedo que sufre una madre es terrible y ese miedo siempre viene acompañado de mil preguntas
¿Acaso Gojo ya sabía la verdad y por eso se llevó a mi hijo? ¿Acaso esto lo estaba haciendo como venganza por que su padre lo rechazo? ¿Por qué Yoshio se fue con ese hombre? ¿Dónde estarán? ¿Estará bien? ¿Estará llorando? ¿DÓNDE ESTA MI HIJO?
—¡Disculpe! ¿Ha visto a un niño de cabellos negros, ojos azules y vestido con un hakama gris pasar por aquí? Iba con un hombre muy alto de cabellos blancos— Utahime pregunto angustiada a un comerciante de la zona
También sus aprendices y su madre le estaban ayudando a buscar a su hijo
—¡Yoshio!
Gritaba una aprendiz
—¡Disculpe! ¿No ha visto a...
Decía la otra aprendiz empezando a preguntar a una persona que iba para el templo
—¿Dónde demonios pueden estar?
Utahime se llevó las manos al rostro porque sus lágrimas empezaron a brotar de la angustia
—¡Busquen rastros de energía maldita!— empezó a decir Umeko a las aprendices —Gojo es un hechicero que tiene mucha energía, será más fácil si logramos localizar alguna fuente de demasiada energía maldita entre las personas.
—¡Si señora!
—¡En seguida Umeko sama!
Dijeron ambas aprendices siguiendo con su busqueda
—Utahime... — empezó a dirigirse a su hija —quizás esto no hubiera pasado si tu...
—¡No estoy para tus sermones madre! ¡Debemos encontralos pero ya! ¡Matare a Gojo con mis propias manos si le hizo algo a mi hijo!
Dijo está muy molesta para escuchar sobre sus errores, así que solo siguió buscando desesperadamente a su pequeño
Umeko solo suspiró —¡Oh Kamis, ayúdenos en esto por favor!— pidió a sus dioses
En cambio, esos dos ya habían caminado demasiado a las afueras del templo principal
Gojo y Yoshio fueron visitando varios puestos que había por la zona
Entraron en una tienda donde vendían algunos juguetes tradicionales
Estando en aquel establecimiento ambos se divirtieron, sobre todo Yoshio ya que le hacía bromas a Gojo y le pedía toda clase de juguetes
—¡Quiero este!
Dijo Yoshio levantando un kendama
Gojo levanto una ceja
—No creo que sepas jugar a esa cosa mocoso...
—¡Claro que se! Mira...
Decía el pequeño tratando de atrapar la bola que estaba unida al final de la cuerda
Gojo río un poco por aquella demostración ... aquello le dio nostalgia al hechicero porque él también tenía uno de esos juguetes cuando era niño, pero nunca tuvo con quien jugar y supuso que era lo mismo con aquel niño
Yoshio solo frunció sus labios, si lo mirabas bien esas muecas eran iguales a las de su madre y aquello le dio curiosidad a Gojo
—¡Mira y aprende mocoso!
Dijo Gojo tomando aquel juguete y demostrando porque era el mejor
Yoshio se sorprendió con aquella demostración
—¡Vez! Así se hace... no por nada soy el mejor hechicero del mundo.
Se halago Gojo quitándose sus gafas de sol
—Pues claro que sabes cómo jugarlo— Yoshio se llevó sus manos a la cadera
—¡Ese juego fue inventando hace miles de años, los mismos miles de años que tienes tú, anciano! — saco la lengua
—Pequeño mocoso
Sonrió Gojo
—¡Oh también quiero este!
Yoshio fue corriendo ahora a tomar una pelota Temari
Y aquello se volvió a repetir con aquel juguete tradicional
Al final Gojo terminó accediendo a comprarle aquellos dos juguetes y algunos más como un cometa, un taketonbo, un pata-pata y un juego de cartas hanafuda para que le dijera como convencer a su abuelo
Gojo suspiro
—¿Seguro que si te compro todo esto me dirás lo que quiero saber?
Pregunto Gojo estando en el mostrador
—¡Por supuesto que si! Mi mamá me ha enseñado que debemos cumplir todas nuestras promesas.
Hizo una leve mueca ante la duda del adulto
—Está bien, cóbrame todos estos por favor.
Digo Gojo a la cajera mientras sacaba su billetera
Yoshio sonrió mientras estaba de puntillas para ver en aquel mostrador
—Parece que a su hijo le gusta jugar mucho ¿Eh?
Dijo aquella cajera sonriendo
—¿Mi hijo?
Gojo levanto una ceja antes de dar su tarjeta de crédito
—Si, su hijo se parece mucho a usted hasta sacó su color de ojos— decía aquella mujer empezando a cobrarle
Aquello confundió más a Gojo, él cuál miro un momento a Yoshio, éste estaba muy distraído admirando sus juguetes nuevos
—¿Mi hijo?
Se cuestionó mentalmente aquel hombre
Pero no fue en el único establecimiento donde le dijeron aquello
Después de que entraron a una pequeña tienda donde vendían recuerdos, donde incluso Yoshio le decía que recuerdos podía llevar
También ahí a Gojo le dijeron que Yoshio se parecía demasiado a él
Eso empezó a meterle más dudas al hechicero ya que él sabía que si se había acostado con Utahime años atrás... pero no estaba seguro de que ese niño fuera "Suyo"
—¡Ten pequeño! Y no olvides agradecerle a tu padre por el helado.
Decía un anciano entregándole un vaso con nieve de fresa y muchos chocolates encima
—¡Gracias!
Dijo Yoshio muy ilusionado mientras tomaba dicho dulce
Gojo de nuevo se sintió extraño de que le dijeran que él era el padre de ese mocoso
—Tenga caballero — decía el anciano entregándole a Gojo un cono con una nieve de fresa y muchos chocolates— espero que lo disfruten usted y su hijo.
—¿Hijo? ¿En serio él se parece a mi?
Pregunto Gojo con curiosidad
La voz de los adultos mayores siempre tiene peso de una u otra manera en las personas con dudas
—¡Claro que se parecen! No hay duda de que ese niño es de usted, no solo sacó el color de sus ojos sino también saco su gusto por este sabor de nieve— miro a aquel pequeño
— Incluso se parece a usted en algunas facciones, quizás de grande sea igual a usted... debería estar orgulloso de eso.
Dijo el anciano en una gran sonrisa
Gojo solo abrió muy grandes sus ojos... aquello en cierta forma le empezaba a dar miedo e intriga...
Ambos se fueron a sentar a una banca debajo de unos árboles
Apenas iniciaba el verano, así que el fresco del clima hacía que comer un helado debajo de una buena sombra fuera un lugar de paz y tranquilidad
Yoshio comía muy alegremente aquel postre, en cambio, Gojo estaba perdido en sus pensamientos
Después de todo lo que le habían dicho aquellas personas sobre que Yoshio se parecía mucho a él, Gojo empezó cuestionar lo que Mamoru dijo sobre su nieto
— "Yoshio es una Bendición enviada por los Kamis a los que servimos"
—Bueno era cierto, Utahime había sido hija única y tener un nieto varón era conveniente y más para mantener aquel santuario
—Pero... ¿Qué No soy capaz de ver la verdad? ¿Cuál verdad? ¿Qué Utahime tuvo un hijo mío? Ja... ¿Eso es posible?...
—¿Lo es? Bueno y si es así ¿Por qué no me lo dijo? ¿Por eso se alejó de la academia Jujutsu? ¿Por eso se alejó de mí?...
—¿Acaso Yoshio es mi hijo?
Gojo había fruncido el ceño al estar pensando en aquello que incluso Yoshio lo noto
—¡Oye! ¡Saturron!
Dijo aquel pequeño jalando la manga de Gojo
Aquel adulto solo movió su cabeza
—¿uh?
Miro a aquel niño debajo de aquellos leves rayos de sol que se filtraba por las hojas ... de verdad ese niño era una copia de el cuando era pequeño... algo dentro de él le decía que era su hijo
—¿Estás bien? ¿Ya quieres qué te diga como convencer al abuelo?
Pregunto Yoshio antes de seguir comiendo rápidamente helado
—¡Esta frío! ¡cerebro congelado! ¡puaj!
Dijo Yoshi arrugado la nariz
Aquello le causó ternura a Gojo
—Pues... un trato es un trato, así que si... dime ¿Cómo puedo convencer al corajudo de tú abuelo?
Pregunto comiendo algo de su nieve
—Primero, Debes hacer que mi Mami o mi abuelita lo convenzan ... a ellas siempre las escucha después de que alguien lo hace enojar.
Decía Yoshio sonriendo
—mmm ya valió... Jaja a tu madre no le caigo bien a veces jajaja.
Gojo río un poco y después suspiró
—Aunque... también podrías darle mucho alcohol eso también lo convence, sobre todo cuando este ebrio es una persona muy amable.
Yoshio comió más helado — Oh podrías ayudar en el templo, eso fue lo que hizo el clan del antiguo alumno de mi mamá, dio mucho dinero para restaurar el templo y por eso aceptaron ser sus aliados.
Decía Yoshio sonriendo
—mmm También es una buena opción darle mucho alcohol o dinero.
Dijo Gojo en una leve sonrisa que rápidamente se desvaneció
—¿No se supone que deberías estar feliz, anciano? Acabo de decirte el secreto para hacer feliz al abuelo.
Decía aquel pequeño en una mueca
—¡Lo estoy! Solo estoy pensando en lo que voy a hacer primero...
Dijo Gojo en una sonrisa
Respiro profundamente
—Por cierto... mocoso... — empezó a cuestionar Gojo
Ahora le importaba saber más la verdad sobre ese niño
—¿Cuantos años tienes?
—Ya casi cumplo los seis ... y por si me quieres regalar algo, mi cumpleaños es el 17 de agosto.
Dijo aquel niño en una gran sonrisa
—¿Casi Seis, eh?
Dijo Gojo llevándose una mano a la barbilla y empezó a analizar y a hacer memoria
Utahime y él si habían dormido juntos algunas veces, pero también empezó a recordar que después del cumpleaños de Gojo y casi entrando año nuevo, Utahime empezó a cortar comunicación con él porque empezó a evitarlo de todos lados
Y sobre todo, fue cuando ella decidió salirse de la academia sin dar tantas explicaciones
—Así que, Utahime debió haberse embarazo entre noviembre o diciembre y ahora que lo recuerdo, ambos habíamos dormido juntos varias veces antes de aquel invierno ... — fue la primera conclusión que saco Gojo
Si ese niño casi ya tenía los seis años, coincidía su edad con el tiempo en que Utahime se desapareció casi por completo de la vida de Gojo... hasta que él dio con ella
Eso explicaría porque ella se desmayó cuando lo vio después de tanto tiempo... fue la segunda conclusión a la que llegó Gojo
—Pero ¿De qué otra forma puedo comprobar que es mi hijo?
Pensaba Gojo en aquel momento cuando la voz de Yoshio lo sacó de sus pensamientos
—¡Shuu! ¡Largo! ¡vete a la mierda criatura horrible!
Decía aquel pequeño moviendo su manita hacia una maldición que había aparecido frente a ellos
—¿También puedes verlos, eh?
Pregunto Gojo al mirar a Yoshio hacer aquello
—¡Si y es molesto! Así como a veces es molesto lo que le pasa a mis ojos...
Decía aquel pequeño tallando sus ojos con su puño
—¿Qué tienen tus ojos?
Pregunto Gojo curiosos
—A veces los ojos se me cansan mucho ... y más cuando puedo ver a estas horrendas cosas o cuando veo a la gente que esta maldita... veo, así como unas luces que las rodea y a la vez se siente como si pudiera ver todo a la vez... es como un ¡Bum! En mis ojos.
Dijo Yoshio tallando aun sus ojos
—Aunque mi abuelo dice que es una bendición que me dieron los kamis el que yo pueda ver todo esto... aunque a veces me dan mucho miedo y aunque me ponga a rezar... ellos no se van... siguen ahí...
Decía aquel niño en un suspiro
Gojo se sorprendió por aquello y quería comprobar algo...
Su corazón latía demasiado rápido por aquella idea que cruzo su mente y su posible resultado que lo cambiaría todo
Así que el hechicero le puso sus gafas oscuras a aquel niño
Yoshio se sorprendió por aquello
—Yoshi...— Gojo trago saliva
—Dime... ¿Qué vez con estas gafas?— pregunto con un tanto de incertidumbre
—Veo aún las luces que te digo y sigo viendo todo... incluso sigo viendo a esa cosa asquerosa que está ahí.
Apunto a aquella maldición que se seguía acercando a las personas que estaban en la otra banca
Ahí Gojo lo supo todo... aquel niño era su hijo
Gojo sonrió de felicidad, era como si hubiera encontrado una aguja en el pajar... un tesoro escondido
—Yoshi.
Dijo este sonriéndole
—¿Qué pasa anciano?
Pregunto aquel pequeño aún con las gafas de sol puestas
—¿Por cierto, me veo guapo?
Pregunto aquel pequeño un tanto curioso mientras veía como Gojo se agachaba a su altura
—Yo diría que te ves tan guapo como yo... mmm ¿Qué te parece si te enseño a eliminar a esas cosas feas?
Dijo en una gran sonrisa
—¿De verdad? ¡Quiero que me enseñes anciano!— dijo aquel niño muy emocionado
Gojo sintió una gran alegría dentro de él... quizás así podría convencer a Mamoru y de paso así hablaría con Utahime sobre SU HIJO
La cuál, la pobre seguía buscándolos
Se viene la pelea de los padres...
Pd: ¿Qué tal les esta pareciendo la historia?
Notas finales:
Sabían que: prácticamente una persona normal o un hechicero cualquiera NO PODRÍA VER a través de las gafas de sol de Gojo Satoru
¿Por qué?
Porqué estas son mandadas a hacer especialmente para él
Este es un dato interesante ya que al igual que los uniformes, algunas armas u objetos especiales son mandados exclusivamente para ciertos hechiceros
Así que en teoría... solo otro portador de los seis ojos podría ver con esas gafas
