6. Discusión

Les recomiendo escuchar esta canción mientras leen este capítulo:

Walls Could Talk - Halsey


Muchas veces, los padres no piensan que el discutir frente a sus hijos o que los escuchen pelear... puede causarle daño emocional a aquel pequeño...

Los gritos de furia de Utahime no dejaban de retumbar en aquella sala

Tampoco los de Gojo, sobre todo escuchar a este enojado daba miedo

—¡PERO TU TE LLEVASTE A MI HIJO SIN MI PERMISO!

Gritaba Utahime mientras se escuchaba que algo se estrellaba contra la pared

—¡PERO TU ME LO OCULTARTE POR AÑOS UTAHIME, AÑOS!

Gritaba Gojo mientras se escuchaba un fuerte golpe en aquella mesa de té...

Lo malo de los santuarios y de las casas antiguas es que las paredes son tan frágiles que se puede escuchar todo...


—¿Todo esto es por mi culpa abuelita?

Preguntaba Yoshio, acostado en el regazo de su abuela mientras miraba uno de los juguetes que Gojo le compro

Como castigo, el abuelo Mamoru le quito aquellos jugetes que Gojo le había dado y cuando estaba a punto de quemarlos su esposa lo detuvo

A la abuela Umeko le importaba más el cómo se sentía su nieto que castigarle en aquel momento y más que los padres de ese pequeño estaban furiosos el uno con el otro

Así que ella fue a consolarlo... mientras su hija discutía con Gojo en aquella sala de té

Mientras que su esposo Mamoru... bueno este hombre estaba arreglando el desastre que hizo Gojo con aquella pagoda

Estaba tan furioso con aquel hechicero de cabellos blancos que decidió no meterse en aquella discusión por dos motivos:

El primero porque si veía a Gojo lo mataría por todo lo que había hecho ese día

Al final, él como sacerdote tuvo que inventar que aquella pagoda se cayó por vieja... aunque Gojo dijo que pagaría su reconstrucción

Así que actualmente estaba lidiando con la gente curiosa de aquel lugar

Y en segunda, porque aquella discusión era un asunto que su hija debía resolver sola.

Así que, abuela y nieto en aquel momento estaban a unas cuántas salas de donde estaban discutiendo esos dos

Pero era Inútil, los gritos eran tan fuertes que asustaban a Yoshio ...

—Esto es mi culpa...
Decía aquel niño con una tristeza pura

—No lo es mi pequeño... No es tu culpa— acarició su cabello negro y miraba como sus pequeños ojitos estaban hinchados de tanto llorar
—Pero tampoco fue bueno que te fueras así sin avisar ni que le permitirás a Gojo destruir la Pagoda ... Yoshi.

Yoshio solo suspiró al oír aquello
—No lo volveré a hacer... lo prometo abuelita...

Contesto en voz baja mientras escuchaba como Gojo le reclama a Utahime sobre porque le oculto su embarazo

Yoshio suspiro al oír aquello... se sentía mal de haber nacido

Umeko seguía acariciando el cabello de su nieto mientras aquellos gritos seguían... no era justo que aquel pequeño escuchara eso

—Esto es un asunto de esos dos adultos... Tu no debes sentirte mal por esto mi niño... ellos pronto lo resolverán

—Abuelita... ¿En serio ese hombre es mi padre?

Pregunto Yoshio aún si despegar su vista llorosa de aquel juguete pata-pata que le llevó su abuela...

El pequeño miraba como cada bloque bajaba y tumbaba al siguiente... así se sentía él en aquel momento... él solo había sido el detonante de toda esa discusión

Umeko solo suspiró y siguio acariciando el cabello de su nieto... era hora de decirle la verdad

—Lo es mi niño ... ese hombre es tu padre...

Yoshio suspiro —Lo Supuse...

Contesto tristemente aquel pequeño


Después de que Utahime encontrará a Yoshio y a Gojo

Umeko los alcanzo en el Pagoda y al ver que esos dos iban a empezar a levantar la voz en un lugar público... decidió llevárselos hasta el santuario

Preparo la sala de té para que hablaran "tranquilamente" pero fue inútil... esos dos estaban discutiendo con tal fuerza que quizás hasta podría oírse por todo el santuario

Utahime en un arranque de furia le lanzó la tetera y las tazas de té

Pero de nuevo, Gojo se había salvado de ser empapado gracias a su infinito

Parecía que aquella sala se estaba convirtiendo en la sala de las discusiones

—¡Quiero una explicación Utahime! ¡¿Por qué no me dijiste nada?!

Cuestionaba Gojo muy molesto

Utahime secaba unas lágrimas

—Porqué eres un gran idiota mujeriego ¡Por eso!

—¿Pero ocultarmelo? ¡¿Durante seis años?!

—¡El día que te lo iba a decir! ¡Te vi con otra mujer besándote afuera de aquel puto hotel! ¡Había viajado hasta Tokio para darte la noticia, pero lo arruinaste Imbécil!

—¿Lo arruine? ¡Mira quien lo dice!...

Esos dos ya llevaban casi una hora discutiendo ahí dentro

El ambiente se sentía muy pesado, sobre todo por la energía maldita de Gojo

Ambos guardaron un momento de silencio mientras Utahime secaba sus lágrimas de coraje

Gojo se puso a analizar lo que dijo Utahime sobre que fue a "Tokio"

—¿Cuándo?
Pregunto Gojo sin mirar a Utahime

—¿Cuándo qué?
Respondió esta

—¿Cuándo te diste cuenta de que estabas embarazada?
Respondió este molesto

Utahime suspiro y miro al techo un momento... sus lágrimas no se detenían

—Después de tu cumpleaños... exactamente después de noche buena, había tomado demasiado y — trago saliva

—Ese día mis síntomas se agudizaron y me puse muy mal y Shoko me dijo que podría estar embarazada por los síntomas que estaba presentando y bueno... me hice el test ... en realidad me hice cinco pruebas de embarazo y ahí estaban todas en positivo...

—¡Alcohólica! ¡Pudiste haber matado a mi hijo!
Contesto Gojo con molestia golpeando con su dedo aquella mesa de té

—¡Mínimo me alegra saber que mi hijo no nació con algún retraso o alguna malformación por tu alcoholismo!

Gojo Resoplo molesto por aquel mal hábito de Utahime

—¡Idiota! ¡Yo no lo sabía en ese momento que estaba embarazada! ¡Fue hasta dos días después que mi organismo se puso muy mal y ahí supe que estaba embarazada! ¡Yo antes de ese momento NO LO SABIA!

Respondió Utahime gritando

—Como sea... ¡¿Y ni por llamada pudiste decírmelo?!

Volvió a gritar molesto

—¿Para qué? ¡¿Para qué dijeras ese hijo no era tuyo?!

Respondió Utahime

—¡¿Y quién dijo que iba a decir eso?! ¡Maldita Alcohólica, Gruñona!

Volvió a atacar Gojo con aquellas palabras

—¡Imbécil!
Utahime le lanzó la última taza de té que había en aquella mesa

De nuevo se volvió a guardar silencio en aquel lugar... mientras Gojo seguía analizando todo y Utahime lloraba de coraje

— Y ¿Quién más lo supo durante todos estos años?
Pregunto Gojo mirando furioso a Utahime

Utahime se mordió el labio
—En un principio solo Shoko...

—¿En un principio? Esa traidora... esa hija de...

—¡No insultes así a mi amiga! — Utahime le grito furiosa

—Ella en realidad fue quien me dio el consejo de decírtelo, pero claro... ¡"Don Juan" lo arruino todo!

—Mira quien lo dice... ¡Tú tampoco eres tan santa ni tan "buena" para decir eso Utahime! ¡De seguro para ti fue muy sencillo esta vida oculta CON MI HIJO!

Comento Gojo muy molesto

De nuevo hubo un silencio entre esos dos... aquel era un dimes y diretes que se estaba volviendo muy pesado

—Bueno... pero ahora ambos somos padres...

Decía Gojo en un suspiro

—¿Somos? Disculpa, pero Yoshio tiene mi apellido y es SOLO MIO, ¡ES MI HIJO!

Contesto molesta

—Sabes que como su padre biológico puedo pedir ante las leyes la custodia y si quisiera podría hasta quitártelo.

Respondió Gojo molesto

—¡NUNCA! ¡ES MI HIJO! ¡Y NUNCA DEJARE QUE ME LO QUITES!
Grito Utahime poniéndose de pie

Pero Gojo también se puso de pie
—¡NUESTRO! ¡TAMBIÉN ES MI HIJO Y QUIERO HACERME CARGO DE EL!

—¡NO TE QUIERO CERCA DE MÍ NI DE MI HIJO, GRAN IMBÉCIL! — Grito Utahime muy molesta

Pero Gojo se fue acercando a ella

— ¡SABES UTAHIME A MI LO QUE MAS ME ESTA MOLESTANDO EN ESTE PUTO INSTANTE ES SABER QUE TU PUDISTE DISFRUTAR A NUESTRO HIJO DESDE EL PRIMER DÍA QUE SUPISTE QUE ESTABAS EMBARAZADA!—

La energía de Gojo era tan pesada que hizo que Utahime diera unos pasos hacia atrás, quedando recargada en la pared

Utahime se sentía acorralada y más al ver a Gojo frente a ella muy molesto reclamándole en su cara

—A MI ME ENFURECE EL SABER QUE SOLO HE CONVIVIDO CON YOSHIO ESTE DÍA ¿Y TÚ? ¡TÚ HAS CONVIVIDO CON ÉL DESDE QUE ESTABA EN TÚ VIENTRE! ¡TU LO VISTE NACER! ¡TÚ LO VISTE CRECER! ¡CAMINAR! ¡HABLAR! ¿Y YO? ¡YO SOLO HE ESTADO CON EL SOLO ESTAS PUTAS CUATRO HORAS! ¡ESO ES LO QUE MAS ME TRAE ENCABRONADO! ¡QUE YO NO PUDE CONVIVIR CON EL HASTA EL DÍA DE HOY!

Gojo no lo soporto más y Golpeo con fuerza la pared haciendo un hueco en esta

Incluso por aquel fuerte golpe, hizo que Utahime brincará del miedo

—¡EL TAMBIÉN ES MI HIJO!
Grito Gojo con tal furia, que dio otro golpe en la pared... haciendo que Utahime llorara amargadamente

—¡Gojo! ¡Aléjate de mí! ¡Me asfixia tu energía maldita!
Grito Utahime con desesperación, sus piernas temblaban de miedo

—En este momento... a mí me duele el corazón como no tienes idea Utahime... me duele tu mentira... me duele lo que hiciste...

Dijo Gojo muy cerca de ella ya que la había acorralado con sus manos en cada lado ... esta no se podía mover del miedo y más que Gojo al ser un hombre muy alto, le tapaba cualquier salida

Ambos volvieron a guardar un momento de silencio, mientras Gojo trataba de calmar su furiosa respiración y Utahime tomaba algo de aire

Utahime trago saliva
—Yo tuve mis motivos para no decírtelo... y uno de ellos fue el hecho del cómo eres tú Gojo... en ese momento eras un exiliado... fuiste expulsado y luego regresaste como si nada...

La azabache sobo su vientre
—También lo hice para protegerlo... por eso renuncie a la academia después de la muerte de algunos de mis amados alumnos y de algunos de nuestros compañeros...

Utahime soltó unas lágrimas
—No quería perderle a él... cómo te perdí a ti... idiota

Gojo seguía frente a ella con sus manos recargadas en la pared hechas puño mientras la escuchaba

Aun quería golpear aquella pared... mientras las lágrimas de Utahime seguían rodando por sus mejillas

Gojo trato de poner su mano en la mejilla de esta para secar sus lágrimas, pero esta lo alejo dándole un manotazo

Pero este le sujeto las manos con fuerza

—¡Gojo suéltame!

—Aun así... eso no quita el hecho de que me lo ocultaste Utahime... ¡Toda esta maldita mierda es tu culpa!

Decía mientras sujetaba sus manos con algo de fuerza

—¡GOJO SUELTAME ME LASTIMAS!
Grito Utahime forcejeando un poco

Gojo acercó su rostro al de Utahime

—¡TAMBIÉN ES TU JODIDA CULPA GOJO!— Dijo Utahime al verlo cerca de ella —¡A VECES ME ARREPIENTO DE HABER DORMIDO CONTIGO! ¡DE HABERTE AMADO! ¡DE HABER...

La pobre se calló de golpe

Gojo sintió la sangre hervir por aquello
—¡¿De haber qué? ¡DILO! ¿DE HABERTE EMBARAZADO DE MI?

Le tomó con más fuerza

— ¡YA SUELTAME! ¡ME LASTIMAS!
Grito de nuevo Utahime tratando de zafarse, pero fue inútil, con otra su otra mano Gojo la acerco más a él

—Ja! ¡Eso no decías cuando dormías conmigo y tomaba así tus manos!

Soltó Gojo muy molesto

—¡Eres un...!
Grito Utahime muy molesta que quería lanzarle una cachetada o cualquier golpe que pudiera alejarle de ella

En ese momento, Utahime estaba forcejeando por liberarse de los brazos de Gojo

Pero fue hasta que una voz grito que esos dos se calmaron

—¡Ya basta!

Ambos adultos miraron hacia donde escucharon aquella voz, la cual era de Umeko, quien decidió ya intervenir

—¡Su hijo está llorando por culpa de ustedes dos, par de Idiotas! — dijo Umeko entrando a detener a esos dos antes de que en cualquier momento se mataran

Gojo soltó a Utahime mientras esta no dejaba de llorar en silencio

El albino no podía mirar directamente a Umeko... era pena lo que sentía por aquella situación

—¡Por el bien de su hijo, ambos ya cálmense y respiren! ¡En esta situación, Ambos tuvieron la culpa en muchas cuestiones! Pero ¡Este es mi santuario y ya no permitiré peleas dentro de este recinto! Así que...— Umeko se diriguio primero a su hija

—Utahime, toma tus cosas y vete a casa con Yoshio... tomate todo el día de mañana.

Dijo su madre muy seriamente, Utahime seco algunas lágrimas y salio de ahí ya que su niño estaba llorando en el pasillo

—Mami...— la voz de Yoshio se quebró más al verla salir de ahí

—Vamos a casa mi amor...— dijo abrazando fuertemente a su hijo mientras aún lloraba — perdón mi vida—

Tomo a su hijo entre sus brazos, lo cargo con cuidado y se fueron alejando de ahí, entre aquellos pasillos que la tarde cubría

Yoshio por un momento a miro a Gojo... el albino se sintió fatal al ver a su hijo llorar de esa manera mientras Utahime se lo llevaba entre los pasillos

¿Qué pensaría de su padre?...

Entre aquellas sombras solo podía verse los ojos azules de aquel niño que después se perdieron en la oscuridad...

Umeko aclaro su garganta
—Y cuanto a ti Satoru...— hizo una mueca estando frente a él

—Yo... lo siento Umeko sama... me disculpo por mi comportamiento— decía muy apenado con aquella mujer

Umeko suspiro
—Mira... siempre te tuve estima por mi hija... pero el día que le pongas de nuevo una mano encima, Juro por todos los kamis de este templo que te Matare...Ahora ven... quiero mostrarte algo.

Dijo aquella kuchiyose miko saliendo de aquella desastrosa sala