7. Umeko San
Gojo siguió a aquella mujer por aquellos pasillos cubiertos ya por una oscuridad que sólo era levemente iluminada por los faroles que tenía el templo
La noche ya había caído y él no se había percatado de aquello ya que el enojo lo había cegado por un buen rato
Gojo iba muy pensativo en todo lo que había ocurrido aquel día y en su aún molestia, solo pensaba que lo mejor sería quitarle su hijo a Utahime ya que aquello lo consideraba una injusticia para él
—¿Por qué solo ella puede tenerlo?
Un hombre molesto a veces no mide las consecuencias de sus pensamientos ni de sus actos...
Umeko guio a Gojo hasta cierta parte del santuario donde empieza el lugar donde vive el sacerdote junto a su esposa
Ambos entraron a una pequeña recepción tradicional
—Satoru espera aquí por favor, ya regresó...
Dijo Umeko mientras entraba a otra sala de su casa
Gojo solo se quedó en silencio admirando aquel lugar que maso menos recordaba
No era la primera vez que entraba hasta aquella zona, de niño y de adolescente visito aquel lugar en varias ocasiones solo para ver a Utahime cuando este iba a Kioto
Admiro las pocas fotos familiares que eran visibles de aquella zona
Algunas de esas fotografías eran de Utahime cuando era más joven, así que supuso que no habían cambiado nada en aquel hogar
—Y dime Satoru ... ¿Buscaste a mi hija después de la decisión que ella tomó de alejarse de ti?
Pregunto Umeko regresando con un libro entre sus manos
—¿Disculpe?
Pregunto Gojo de nuevo
El pobre seguía perdido en sus miles de pensamientos
Umeko sonrió levemente
—Pregunte ¿Qué si buscaste a mi hija hace seis años o durante estos seis años?
Gojo suspiro
—Lo hice... bueno en parte, después de un tiempo simplemente dejé de hacerlo... —No podía mentirle a aquella mujer
—Imagino que tú tampoco la tuviste fácil en estos años ¿Cierto, Satoru?— dijo Umeko parada frente a aquel hombre
Gojo suspiro y empezó a decir su calvario
—Algo así... después de todo lo sucedido en Shibuya, el haber ¡Ahora si! eliminado el cuerpo de mi ex mejor amigo... —Guardo un momento de silencio ante aquel amargo recuerdo
—De ver y de enterarme de tantas muertes de compañeros, alumnos y amigos en estos años ... —
De nuevo suspiró al recordar cuando se enteró de la muerte de Yaga y Nanami y ni se diga de las torturas y el calvario que pasaron sus alumnos
— Y sobre todo después de haber sido exiliado por casi cinco años y después tratar de regresar al mundo de la hechicería... — llevo sus manos a su nuca al contar todo aquello
—NO, no fue nada fácil el regresar y mucho menos cuando ya no te tienen la misma confianza que antes, por eso había venido a hablar con el gruñón de su marido para que el trabajará conmigo y yo pudiera regresar al mundo de la hechicería siendo el mejor
Respiro profundamente y después exhalo de manera ruidosa...
—Pero nunca pensé que acabaría conociendo a mi hijo... ¡Vaya sorpresa que he tenido este día! fue la cereza en el pastel de todo este caos que llevo arrastrando desde hace seis años...
Dijo aquel hombre suspirando
Umeko sentía lastima por aquel hombre
—Sabes... Mi hija tampoco la tuvo fácil como madre soltera en estos seis años — empezó a abrir levemente aquel libro que traía en sus manos
En realidad, era un álbum de fotografías
—El haber perdido a algunos de sus amados alumnos y compañeros, el haber renunciado a su trabajo al que tanto amaba y el haber elegido alejarse de ti... no fue nada difícil para ella— decía aquella mujer mirando aquel álbum
Gojo solo miro a aquella mujer en silencio
—Cuando Utahime nos dijo que estaba embarazada... mi esposo quería matarla a golpes como tradicionalmente se hacía en estas familias de sacerdotes cuando una de sus hijas salía embarazada fuera del matrimonio — empezó a decir Umeko mirando unas fotografías de su hija encinta
—Bueno... Ahora entiendo porque Mamoru estaba super encabronado conmigo con eso de que "yo deshonre a su hija"— comento Gojo suspirando
Umeko suspiró con pesar
—Si ... mi esposo cuando supo que el bebé que esperaba era hijo tuyo... créeme que se puso tan furioso que a mí me dolió ver a mi hija ser golpeada por su propio padre...— aquella mujer aun sentía dolor al recordar dicha escena
— Pero yo la defendí porque en ese momento tuve una revelación de nuestros kamis y esa visión fue ver a mi hermoso niño Yoshio en sus brazos... este pequeño nos trajo fortuna y prosperidad a este lugar con su nacimiento.
Empezó a explicar la madre de Utahime, la cual tenía visiones sobre el futuro o posibles cosas que pudiesen pasar, aquel era su don
Aquello le dolió a Gojo, escuchar aquello fue un golpe a su corazón
No podría imaginarse el dolor que pudo haber pasado Utahime estando embarazada y ser golpeada y rechazada por su propio padre
—Así que, estoy aquí interviniendo de nuevo por mi hija para decirte que tampoco ella la tuvo fácil siendo madre soltera... Satoru
Miro a Gojo a los ojos... sus ancianos ojos se veían cansado de tanto llorar por años
—Ser madre soltera en este mundo de hechiceros tampoco es nada fácil, sufres el rechazo de todos y nadie tiene la suficiente empatía por una mujer sola y con un hijo ...
Suspiro con tristeza
—Y mucho menos en este país donde ser madre soltera sigue siendo mal visto, te rechazan trabajos, te ven mal, pierdes oportunidades en la vida y te tachan de ser una Oiran¹... créeme Satoru yo lloraba al escuchar y al ver como rechazaban a mi hija en todo...
Umeko miro la portada de aquel álbum y sonrió levemente
—Pero, aun así, ella ha sabido criar muy bien a Yoshio a pesar de que ese niño heredó tu carácter y tus ocurrencias...
Dijo aquella mirando una foto de su nieto recién nacido
—Y lo guapo... no olvide ese detalle que también saco de mí — dijo Gojo con una leve sonrisa
Umeko sonrió por que el buen humor de Gojo había regresado
Después aquella mujer respiro profundamente
—Así que Satoru... Lo único que te pido como madre es que no alejes a Yoshio de mi hija— empezó a decir aquella mujer mirándolo de nuevo a los ojos
Gojo permaneció en silencio... empezó a sentirse mal por todo lo que le dijo a Utahime
—Te pido por favor que por el bien de Yoshio traten de hacer las paces... sé que mi hija tiene un carácter de mierda en muchas ocasiones y que también ella tuvo la culpa en todo esto, pero también sé que tú tienes la culpa en algunas cosas ...
Dijo aquella mujer cerrando aquel álbum
—Como sé que también tienes el derecho a reconocer a mi nieto como también tienes el derecho de querer negarlo después de esto...
Umeko empezó a hacer una reverencia mientras seguía hablando
— Al final será tu decisión como líder de tu clan si quieres ver a tu hijo como un heredero o como un bastardo...
Umeko empezó a soltar algunas lágrimas amargas mientras hacía dogeza²
Primero Umeko se sentó en el suelo sobre sus rodillas y después se inclinó demasiado hasta que su frente toco el suelo
—Solo te pido que no le quites tu hijo a Utahime por favor ... porque al final no solo se lo estarías arrebatando a ella, sino que también estarías arrebatándome una parte de mi cansando corazón
Aquella mujer lloraba amargadamente... aunque no lo reflejo en su momento, también a ella le había afectado escuchar aquella pelea
Sabía que Gojo era un hombre con poder y aún conservaba una gran fortuna y si él lo quería podía quitarles a Yoshio de un día para otro...
Gojo solo miraba a aquella mujer con algo de pesar
—Y de paso y postrada a tus pies... te pido que aceptes esta disculpa por parte de mi hija y por parte de toda la familia Iori por haberte ocultado todo esto por seis años... — decía con la frente aún pegada en el suelo
—Lo hicimos únicamente para proteger a Yoshio... si te lo hubiéramos revelado en su momento o si los anteriores altos mandos se hubieran enterado... era muy obvio que hubieran matado a mi hija y a mi nieto en ese instante... solo espero que tu duro corazón lo comprenda Gojo Satoru...
Decía aquella mujer llorando inconsolable
Gojo en serio se empezó a sentir muy mal por todo lo que había ocasionado su regreso y por todo lo que le había dicho a Utahime estando molesto
—¿Acaso debía alejarme de nuevo? ¿Debería disculparme con Utahime por todo lo que le dije? ¿Debería hablar con Yoshio? ¿Debería perder mi derecho como padre? ¿Debería pelear por mi hijo?
Se cuestionó con tristeza aquel hechicero
Gojo sentía su cabeza explotar y se sentía apenado de ver a aquella mujer pedir disculpas por todo lo que su llegada había ocasionado, pero a la vez se sentía furioso de que esa familia le hubieran ocultado todo esto por tanto tiempo
—El que debería pedir una disculpa aquí soy yo Umeko sama porque mi retorno solo está causando problemas... pero aun así esto no deja de ser molesto para mí — decía Gojo mirando a aquella mujer
Umeko levanto su rostro y se empezó a reincorporar con cuidado mientras secaba unas lágrimas
—Lo sé... — seguía llorando
—Y estas en todo tu derecho de estar enojado... pero estas cosas tarde o temprano iban a suceder... La verdad siempre sale a la luz tarde o temprano Satoru
Aquella mujer miró aquel álbum que aún sujetaba
—Es igual que las revelaciones que nos dan los kamis, tarde o temprano mi corazón sabía que algo así sucedería y por eso por todos estos años he preparado esto...— dijo aquella mujer dándole aquel álbum a Gojo
Gojo abrió levemente aquel álbum, el cual estaba lleno de fotos de Utahime y Yoshio
—Son los casi seis años de vida de Yoshio resumidos en todo este pequeño tesoro mío...— dijo Umeko mirando aquel álbum en manos del albino
—Quizás te perdiste los primeros años de vida de tu hijo... pero aun estas a tiempo para poder recuperar el tiempo perdido y poder disfrutar con él lo que te reste de vida...— Umeko sonrió levemente
Gojo tenía sentimientos encontrados en aquel momento
Quería ver aquellas fotos una por una y preguntar que sucedió en ese momento, pero su orgullo no se lo permitía...
—Satoru, quiero que te quedes con ese álbum y que reflexiones sobre lo que creas que será lo mejor para tu hijo... intenta ya no aferrarte al pasado...
Empezó a decir Umeko al ver que Gojo sujeto con fuerza aquel álbum
—También tomate el dia de mañana y después ve a hablar con mi hija...
algo me dice que estarán de mejor humor después de dormir esta noche y de tomar un respiro todo el día de mañana...
En realidad, Umeko estaba teniendo una premonición con todo aquello
—Pero sea cual sea tu decisión final... no alejes a un niño de su madre...— repitió de nuevo aquella mujer
—Te lo pide una madre que ya no quiere ver sufrir a su hija...—
Gojo suspiro y decidió no revisar ese álbum en ese momento
—De acuerdo... lo consultaré con la almohada.
Dijo Gojo seriamente antes de retirarse de ahí
¿Acaso esas palabras le ablandaron el corazón?
¿Les quitará a su hijo?
¿Qué hará con ese álbum de fotos?
¿Lo romperá o mínimo vera todas los fotos?
Pronto lo sabrán...
Notes:
Oiran: es la "Prostituta" (cortesana) japonesa, la cual a veces confunden con las maikos las cuales son las aprendices de geishas
Estas mujeres, además de estar instruida en el placer sexual, hacían también un servicio de entretenimiento que incluía las artes del baile, la música, la caligrafía, la poesía y la conversación... etc.
Dogeza:
[土下座] es un elemento de la etiqueta tradicional japonesa que implica arrodillarse directamente en el suelo y agacharse para postrarse mientras toca el suelo con la cabeza. La palabra significa literalmente sentarse en el suelo.
Se utiliza para mostrar deferencia a una persona de estatus superior, como una disculpa profunda o para expresar el deseo de favor de la persona.
Japón sigue siendo un país machista y ser madre soltera por lo que investigue aún está mal visto ya que siguen viendo a la familia tradicional como algo elemental
En fin, quiero aclarar que esta historia será un tanto alterna a lo sucedido en Shibuya
¿Qué quiero decir?
Que si paso el incidente pero que en esa misma noche pudieron liberar a Gojo
Pero, aun así, Gojo después fue expulsado del mundo de la hechicería por un tiempo como castigo
Al igual, los pocos que sobrevivieron hicieron vida dentro y fuera de aquel mundo de la hechicería (por sí se lo preguntan)
¿Qué les está pareciendo hasta el momento?
Igual estamos próximos a dar un giro de trama por la idea original que tenía en mente
